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La campaña del miedo kirchnerista contra la "revolución de alegría" macrista

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La campaña del miedo kirchnerista contra la "revolución de alegría" macrista

La campaña del miedo kirchnerista contra la "revolución de alegría" macrista

En vísperas del cierre de la campaña para las presidenciales argentinas, el conservador Mauricio Macri, favorito en los sondeos, aspira a sumar a los argentinos a su "revolución de alegría", mientras su rival, el peronista Daniel Scioli, apuesta por la campaña del miedo instigada desde sus filas.

El objetivo de ambos es captar el voto indeciso en una apretada carrera para las presidenciales del próximo domingo.

"Yo soy la defensa de la producción y Macri es la defensa de la especulación", dijo hoy Scioli, quien acusó a su rival de buscar "devaluar, ajustar y quitar subsidios" en una entrevista en el canal de televisión A24.

"Scioli sigue con el libreto de la campaña negativa y mentirosa", replicó el aspirante de la alianza opositora Cambiemos, que rechazó que vaya a realizar una gran devaluación si gana la segunda vuelta presidencial.

Además de la tradicional campaña de actos proselitistas, ambos desarrollan una intensa ofensiva a través de sus mensajes publicitarios y de las redes sociales.

"Quizás estén enojados con las peleas, pero conmigo es distinto. Yo soy un hombre de diálogo, como ya lo demostré en mi vida", dice el candidato oficialista en un anuncio con el que pretende tomar distancia del tono de confrontación de la presidenta, Cristina Fernández, para sumar votos.

Sin embargo, en un anuncio posterior, Scioli acusa a Macri de hacer "promesas llenas de aire" para llegar a la Casa Rosada y en el debate presidencial que enfrentó a ambos el pasado domingo, para el que se preparó junto al especialista en comunicación política español Yago de Marta, reiteró sus advertencias.

Desde el Gobierno, también quieren identificar al candidato conservador con la política neoliberal del pasado, tanto de la última dictadura (1976-1981) como de la década de los noventa con el peronista Carlos Menem en la Presidencia (1989-1999).

"Van a despedir gente", "van a devaluar", "van a romperme el bolsillo al trabajador", augura casi a diario el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, mientras el ministro de Salud, Daniel Gollán, pide en las redes sociales "pensar bien" el voto y vincula al candidato de Cambiemos con "los hospitales sin insumos" y un "58 % de desocupación".

En las calles, carteles con el eslogan "Patria o Macri" presentan al líder opositor como el candidato de Estados Unidos, país al que dicen que "venderá" Argentina.

Para Macri, la estrategia del oficialismo "no va a funcionar" y días atrás echó mano del humor para decir que hasta su hija le pregunta "si los huevos Kinder van a dejar de llevar sorpresa" si él gana.

Los sondeos parecen darle la razón. El 57 % de los argentinos considera "nada creíbles" las declaraciones sobre un fuerte agravamiento de la situación económica y retiro de beneficios sociales en un eventual gobierno de Cambiemos, frente a un 17,6 % que las ve "muy creíbles", según una encuesta de la firma Polldata.

Durante el debate, el candidato opositor remarcó que el Gobierno de Cristina Fernández es "el que más devaluó en el mundo en los últimos 8 años".

"El problema de Argentina no es el dólar, es el Gobierno. No ha parado de mentir (...) Argentina tiene que crecer en base a un Gobierno que diga la verdad", insistió, con un tono más agresivo que el mantenido durante la campaña, diseñada por el experto ecuatoriano Jaime Durán Barba.

En diálogo con Efe, la directora de Polldata, Celia Kleiman, apunta que la campaña del miedo puede "ser contraproducente" y tener un efecto bumerán sobre Scioli, quien obtuvo 2,9 puntos de ventaja sobre Macri en la primera vuelta presidencial, el pasado 25 de octubre.

El resultado, muy por debajo del esperado, desató una guerra abierta en el seno del peronismo tras los comicios y, aunque perdió intensidad después de un llamado de la presidenta a la unidad, se mantiene latente.

"Normalmente las campañas negativas las hacen los que sienten que van a perder", señala a Efe el codirector del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (Copub), Orlando D'Adamo.

D'Adamo opina que Scioli construyó su liderazgo como "una persona tranquila, moderada" y "no se mueve cómodo" en el rol de político agresivo, por lo que cree que la estrategia elegida beneficia a su contrincante, quien "apunta a las personas que están cansadas de la crispación permanente".

El codirector del Copub ve al candidato opositor más relajado y traza un símil deportivo: "Es como si en un partido de fútbol, uno que va ganando dos a cero decide esperar a que venga a tocar el otro y espera para contragolpear nada más".

"El argentino dijo 'basta', quiero algo distinto. Quiero un Gobierno que me escuche, que dialogue, que haga conferencias de prensa, no cadena nacional, que rinda cuentas y que no maltrate cuando yo haga una crítica. Y esto es lo que se está votando", remarcó hoy Macri en diálogo con América TV.

Los candidatos han mostrado sus cartas. Los argentinos tendrán la última palabra el próximo día 22.

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