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La ciudad de Xiamen se blinda para recibir a líderes de los países emergentes

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La lluvia se hizo presente hoy en la ciudad de Xiamen, sureste de China, para recibir a los líderes que participan en la cumbre BRICS, un evento que ha traído a la ciudad fuertes medidas de seguridad y que ha paralizado los alrededores del centro de convenciones donde se celebra.

Es época de tifones y este fin de semana Mawar (el decimosexto de la temporada) amenaza a la provincia de Fujian, donde tiene lugar la cita. En Xiamen hay riesgo de fuertes lluvias hasta el lunes, condiciones que no impidieron la llegada a la isla de los líderes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

A lo largo de la mañana, los presidentes de Brasil, Michel Temer; Sudáfrica, Jacob Zuma; y Rusia, Vladímir Putin; así como el primer ministro indio, Narendra Modi, fueron aterrizando en el aeropuerto y en las próximas horas serán recibidos en el Centro Internacional de Convenciones de Xiamen por el anfitrión de la cita, el presidente chino, Xi Jinping.

Xi ofrecerá un mensaje con el que inaugurará un evento con el que China espera aumentar la voz del bloque de potencias emergentes, que suman 3.100 millones de habitantes (el 40 % de la población mundial) y producen un 28 % del PIB global, el doble que hace una década.

Con el lema de "BRICS: Stronger Partnership for a Brighter Future" (Una colaboración más fuerte para un futuro más brillante) se espera que el foro aúne a unos 1.200 participantes, entre políticos, funcionarios y empresarios y otras personalidades que buscarán estrechar los lazos entre sus naciones.

En esta ocasión además han sido invitados a las jornadas de diálogo económico y empresarial los líderes de Guinea, Tailandia, Egipto, Tayikistán y México, en este caso con la asistencia del presidente Enrique Peña Nieto, quien llegará en las próximas horas.

La turística Xiamen, conocida como "la isla de las garzas", está considerada como uno de los lugares con mejor nivel de vida del país, entre otras cosas por la calidad de su aire, cuyo indicador de contaminación está hoy en torno a los 30 puntos (verde, limpio), algo inusual en cualquier urbe China. En Pekín hoy roza los 100 puntos (alerta naranja).

Los bajos índices de contaminación pueden tener que ver también con que estos días hay numerosas restricciones al tráfico de vehículos pesados así como de mercancías, tanto aéreas como marítimas.

La isla es un histórico puerto marítimo y ha sido centro de las exportaciones de té de China desde el siglo XVI.

Xiamen cuenta con 3,5 millones de habitantes y la cumbre parece haber entorpecido la vida diaria de muchos de ellos, quienes han expresado sus quejas a través de las redes sociales, las molestias generadas por la organización del evento.

Y es que la isla vive desde hace días bajo un fuerte operativo de seguridad, especialmente en los alrededores del Centro Internacional de Convenciones donde se celebra la cumbre, donde todos los negocios han sido cerrados y las casas parecen deshabitadas.

El pabellón está junto al paseo marítimo que desde días previos está cerrado al público y tomado por policía secreta que impide el paso a cualquier persona que pise la arena.

Además del fuerte operativo de seguridad, un "ejército" de voluntarios está participando en el acto, más de 2.000, según informaron los organizadores, que ayudan a visitantes y periodistas en su actividad diaria.

Muchos de ellos estudiantes de idiomas como Zhou Huan, de 19 años, que habla inglés y ruso y decidió apuntarse como voluntario porque "es una buena oportunidad para practicar idiomas" y también "para abrir mis ojos al mundo", cuenta a Efe, tras pedir permiso a sus superiores para responder.

En China sigue habiendo un persistente miedo a hablar y una limitación a expresar la opinión propia, pese a los intentos de las autoridades de transmitir apertura y normalidad en eventos como este donde, por ejemplo, el internet es libre.

Como ya sucediera en otras cumbres internacionales como la del pasado año en Hangzhou, la red a la que se están conectando los centenares de periodistas acreditados al evento no está censurada y pueden consultarse webs tan populares como el buscador Google o la red social Facebook.

Un maquillaje temporal que acabará el próximo martes, cuando los líderes se marchen, los micrófonos se apaguen y la normalidad vuelva a la vida de los habitantes de la ciudad de Xiamen.

Paula Escalada Medrano

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