eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El himno europeo, desde la joya filarmónica de Hamburgo, para un G20 alemán

- PUBLICIDAD -

La Novena Sinfonía de Beethoven, el himno de la Unión Europea, fue la pieza elegida por el anfitrión alemán para cerrar con un concierto de gala en la Filarmónica del Elba una intensa jornada de la cumbre del G20, marcada por el primer cara a cara entre el estadounidense Donald Trump y el ruso Vladímir Putin.

Con Kent Nagano a la batuta y la canciller alemana, Angela Merkel y su esposo, el catedrático Joachim Sauer, en calidad de anfitriones, el último acto del primer día de la cumbre de la UE lanzó así un mensaje de europeísmo a través de un concierto en honor a los líderes de las potencias económicas y países emergentes.

Junto a la líder y anfitriona se sentaron el presidente argentino, Mauricio Macri, y su esposa, Juliana Awada, en su calidad de representantes en la cumbre del país que tomará el relevo a Alemania en la presidencia de turno del G20.

En posiciones destacadas quedaron asimismo el presidente estadounidense Donald Trump y Melania, el francés Emmanuel Macron y su mujer, Brigitte, así como el líder canadiense Justin Trudeau, acompañado de la suya, Sophie.

El concierto de gala fue, además, la primera aparición en público de Melania Trump en esta jornada, ya que durante horas se quedó en la residencia donde se aloja por razones de seguridad, mientras en las calles de Hamburgo se sucedían los disturbios y protestas violentas.

Aprovecharon la ocasión de visitar la Elbphilharmonie -la Filarmónica del Elba- la hija de Trump, Ivanka, y su esposo, Jared Kushner, mientras que en cambio no asistió al concierto el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

El concierto fue, además, la presentación a escala global de la Filarmónica de Hamburgo, la nueva señal de identidad ciudadana de la ciudad hanseática, que fue inaugurada el pasado año y que es el proyecto cultural más caro de Alemania.

Su ejecución se prolongó más de una década, marcada por retrasos y sobrecostes, y el resultado fue un prodigio arquitectónico y acústico, aunque tachado por algunas voces críticas de gigantomaníaco.

Su construcción, según diseño de los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, quedó obstaculizada por sucesivas demoras y escándalos de sobrecostes.

El proyecto había nacido en 2002 con un presupuesto de 77 millones de euros (81,5 millones de dólares), pero acabó costando 789 millones de euros (835,1 millones de dólares).

El concierto inaugural del auditorio, con 2.100 butacas, se produjo finalmente el pasado enero, así con siete años de retraso sobre lo previsto, pero la expectación ante el prodigio cultural y arquitectónico era tanta que es casi imposible adquirir entradas, puesto que se agotan en cuanto salen a la venta.

La estructura de la Filarmónica recrea la forma de una ola encrespada, que Herzog y de Meuron levantaron sobre lo que había sido un antiguo depósito portuario y a la que, además de dos auditorios, aloja un hotel de lujo, apartamentos y restaurantes.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha