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La nostalgia de los cristianos asirios de Irak al celebrar su año nuevo

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La nostalgia de los cristianos asirios de Irak al celebrar su año nuevo

La nostalgia de los cristianos asirios de Irak al celebrar su año nuevo

Los cristianos asirios de la provincia de Nínive, en el norte de Irak, celebraron la entrada a su año nuevo con mucha nostalgia al recordar cómo sus hogares e iglesias fueron destruidos por el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Antes de que los extremistas comenzaran a ocupar territorio en Irak en 2014, las familias solían agruparse para celebrar la fiesta de año nuevo, llamada Akito, al noreste de la ciudad septentrional de Mosul, donde izaban sin temor las banderas asirias.

Pero ahora, estas personas se han visto obligadas a dejar atrás sus hogares, y no pueden volver por el miedo que todavía les invade.

Con el objetivo de superar el trauma e intentar seguir con la vida, varios hombres y mujeres, con sus respectivos hijos e hijas, se reunieron durante el día en la zona de Ain Qawa, en Erbil (capital de la región autónoma del Kurdistán), para celebrar de manera austera la entrada al año 6767 del calendario asirio.

Al parque acudió Seryún Suleimán, un hombre de 42 años que huyó de la ciudad septentrional de Mosul.

Durante un descanso en el almuerzo, dijo a Efe que antes solían agruparse en las llanuras de Nínive y salir a los parques, pero lamentó que ya no exista ese "espíritu".

"Ya no es como antes, cuando las familias se reunían este día, porque ahora nuestros amigos y familiares dejaron la patria por las matanzas y la destrucción" cometidas por el EI.

Por otro lado, Shaima Abdelakrim, una cristiana desplazada, relató a Efe que antes las iglesias preparaban varias fiestas llenas de alegría para este día.

Recordó que eran "días bonitos", pero ahora se convirtieron en "recuerdos dolorosos porque nuestras iglesias están destruidas y todavía hay decenas de templos sagrados en el casco antiguo de Mosul ocupados" por el EI.

"Qué pena que las campanas no suenen más en este día", dijo afligida.

Reivindicó que "los asirios fueron los primeros habitantes de Mosul", y se mostró optimista al pensar que algún día volverán a la ciudad, "pero todavía tenemos miedo", reconoció.

Los niños juegan con las caras pintadas evitando mirar y pensar en lo que ocurre a pocos kilómetros de donde viven ahora, mientras las familias preparan las comidas en los manteles colocados en la tierra.

La cristiana Nawal Aisa se sentó con sus amigos tras preparar dolma, hojas de vid rellenas de arroz, considerado plato típico para este día.

Aseguró que "la vida continúa a pesar de los obstáculos que atravesamos", y agregó que "nuestra religión se basa en el amor y la paz, que nos alienta a superar las crisis".

Aisa echa de menos estas celebraciones y ataviarse con los trajes típicos, así como izar las banderas asirias por todos los lugares.

Aprovechó también para pedir a la comunidad internacional más protección para los cristianos iraquíes, y exhortó a aquellos que abandonaron Irak a que vuelvan "a la tierra de sus abuelos".

Y es que casi 130.000 personas de esta minoría religiosa han dejado la ciudad de Mosul desde que los extremistas la ocuparon, según dijo a Efe el activista cristiano Nusat Bules.

Bules calculó que unos 90.400 cristianos aún continúan en Irak, mientras que el resto emigró a Jordania, Turquía, Líbano, Estados Unidos o Europa.

Igualmente, adujo que el 70 % de la zona cristiana ha sido destruida por los yihadistas.

Por su parte, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, musulmán chií, felicitó hoy a los asirios por el año nuevo y subrayó la "importancia de preservar la diversidad cultural en Irak, así como reforzar la unidad y la convivencia pacífica".

Alabó también el papel de los miembros de las diferentes minorías religiosas en la participación de los triunfos realizados por las fuerzas iraquíes.

Esta celebración ha coincidido con el anuncio por parte de la Inteligencia militar iraquí de la muerte del "número dos" del EI, identificado como Ayad Hamed al Yamili, y apodado como Abu Yehia, en un ataque aéreo en la ciudad de Al Qaem, fronteriza con Siria, y que se encuentra aún bajo control de los yihadistas.

El EI está cada vez más acorralado en Irak después de que las fuerzas iraquíes, respaldadas por la coalición internacional, lanzaran una gran ofensiva en Mosul para expulsar a los extremistas de lo que fue su feudo principal y donde Al Bagdadi autoproclamó el "califato", el 29 de junio de 2014.

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