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Los sirios llevan su guerra propagandística hasta Ginebra 2

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El líder de Al Qaeda insta al cese de la lucha entre los islamistas en Siria

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Pese a que su objetivo es buscar la paz en Siria, ni siquiera la conferencia de Ginebra 2 ha quedado a salvo de ser usada como instrumento de propaganda por los sirios, tanto del régimen como de la oposición, que han visto en la reunión una plataforma para difundir sus ideas y atacar al otro.

Desde la inauguración del encuentro ayer en la ciudad suiza de Montreux, las redes sociales en internet y, en el caso de las autoridades sirias, la televisión oficial han proliferado las consignas y acusaciones contra el bando contrario.

La cadena estatal siria ha dedicado una programación especial dedicada a la conferencia, en la que está haciendo una amplia cobertura de la misma, aunque, desde su inicio, ha añadido un toque distintivo a algunos discursos.

Tras las alocuciones del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov; estadounidense, John Kerry; y sirio, Walid al Mualem, que fueron transmitidas con normalidad, llegó el turno del presidente de la delegación opositora, Ahmed Yarba, y la imagen se dividió en dos.

"Los crímenes cometidos por los terroristas" rezaba un mensaje en la mitad de la pantalla, que mostró imágenes de supuestas torturas y ataques llevados a cabo por los opositores sirios dentro del país, mientras que en la otra mitad aparecía Yarba pronunciando su discurso.

Lo mismo ocurrió poco después durante la intervención del jefe de la diplomacia saudí, Saud al Faisal, que la emisora estatal presentó con un rótulo como "el ministro de Exteriores de su familia".

Los opositores tampoco se han resistido a la tentación de emplear la conferencia de Ginebra como pretexto para lanzar dardos al régimen.

Para la Coalición Nacional Siria (CNFROS), que preside Yarba, ni Al Mualem ni Lavrov hablaron durante la sesión inaugural, ya que en ningún momento se hizo eco de lo que dijeron ni en su página web, ni en Twitter ni en Facebook.

"Imagen del día en Ginebra 2" anunciaba la CNFROS al difundir en las redes sociales una foto de un manifestante con un folio donde se veía la cabeza del presidente sirio, Bachar al Asad, en la horca, con la siguiente leyenda en inglés: "Exigimos la ejecución del criminal".

Ambos bandos hablaron durante todo el día de manifestaciones de sus seguidores en Suiza y no pararon de denunciar supuestas trabas que sus partidarios sufrieron para ejercer su derecho a protestar.

"Manifestantes pro Al Asad en Montreux cargan contra una protesta organizada por 'Mujeres por la paz' y hay informaciones de que han atacado a los participantes en la misma", aseguraba un activista opositor en un tuit.

En otro instante, la CNFROS tuiteaba "ha habido ataques contra periodistas prorrevolución por agentes pro Al Asad en Ginebra 2".

Mientras, la televisión oficial enseñaba una breve nota urgente en la que se quejaba de que "un grupo de periodistas", sin precisar su afiliación, había impedido desempeñar su trabajo a los trabajadores de medios de comunicación que acompañan a la delegación del Gobierno sirio en la ciudad suiza.

Por su parte, la agencia de noticias estatal Sana informaba de cientos de sirios concentrados delante del centro de prensa de la reunión internacional "para apoyar su país en la lucha contra la conspiración árabe, regional y occidental, a la que está expuesta Siria".

Y destacaba que la Policía suiza presuntamente había prohibido a cientos de sirios, provenientes de otros estados europeos como los Países Bajos, Francia y Bélgica cruzar la frontera para congregarse en Montreux "con el fin de apoyar a Siria y afirmar la necesidad de una solución política a la crisis".

La guerra de la propaganda no ha hecho más que comenzar en Ginebra 2, que se prolongará a lo largo de esta semana y sobre la que hay pocas expectativas de que logre una solución al conflicto sirio, que dura ya casi tres años.

Y es que, pese a que las partes han aceptado por primera vez sentarse en la misma mesa de negociaciones, por lo que se ve en internet y los medios convencionales todavía les queda un largo camino por delante.

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