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Los socios en el Gobierno británico chocan a tres días de las elecciones

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Las elecciones británicas más impredecibles pueden arrojar alianzas inéditas

Las elecciones británicas más impredecibles pueden arrojar alianzas inéditas

Los conservadores y los liberaldemócratas, socios en el Gobierno británico de coalición desde 2010, chocaron hoy con un encendido cruce de acusaciones sobre quién ganará las elecciones, a tres días de la cita con las urnas.

El primer ministro y líder conservador, David Cameron, insistió en que su partido, al que las encuestas dan el 30 % del voto, puede obtener una mayoría absoluta, mientras que el viceprimer ministro y líder liberal, Nick Clegg, sostuvo que ninguna formación obtendrá suficientes escaños para gobernar en solitario.

De esa manera, su partido, que afronta un descalabro con solo un 8 % del apoyo, sería una pieza clave para sustentar un eventual Gobierno en minoría de conservadores o laboristas.

Clegg se indignó porque Cameron ha pedido a los simpatizantes liberales en circunscripciones de voto variable que les apoyen a fin de sumar una mayoría e "impedir que lleguen al poder los laboristas" de Ed Miliband.

Según el primer ministro, los conservadores solo necesitan conquistar 23 nuevos escaños (algunos de los cuales tienen ahora los liberales) para lograr la ansiada mayoría absoluta, algo que cuestiona su socio en el Gobierno.

"Los conservadores están comunicado una gran mentira, que pueden ganar una mayoría (con esos 23 escaños más). No pueden. Necesitan 323 escaños, y no los van a ganar. Todo el mundo lo sabe", dijo Clegg, y recordó que los "tories" pueden perder plazas que actualmente ostentan.

Aunque hay 650 escaños en liza, los dos principales partidos, conservadores y laboristas, necesitan solo 323 escaños para tener una mayoría parlamentaria, debido a que el Sinn Féin norirlandés no asume los puestos que gana en la Cámara de los Comunes.

El tono también subió en la campaña electoral en Escocia, donde el regional Partido Nacionalista Escocés (SNP) de Nicola Sturgeon avanza más que nunca a costa del voto laborista.

El candidato laborista Jim Murphy acusó de "agresividad" a unos manifestantes supuestamente del SNP que le increparon en un acto de la campaña, si bien estas personas negaron a la BBC ser del partido independentista.

Miliband, por su parte, reiteró hoy que no piensa formalizar un pacto con el SNP si gana las elecciones sin una mayoría suficiente, respondiendo así a la campaña de los conservadores de Cameron, que han sembrado el temor sobre una posible escisión del Reino Unido.

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