eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

¿Próspero año nuevo?

El 74% de las personas con discapacidad no tienen empleo a día de hoy. La tasa de pobreza extrema en las mujeres con discapacidad  triplica la del resto de la población

- PUBLICIDAD -
¿Próspero año nuevo?

Hace un par de semanas apareció la noticia según la cual el Gobierno pretendía cambiar el texto del Artículo 56 del Código Civil Español en el que introducía una reforma en la que las personas con discapacidad visual o auditiva tendrían que pedir dictamen médico para casarse. Tras ser un escándalo a todos los niveles, Justicia decidió dar libertad a personas con problemas sensoriales, pero no "si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias o anomalías psíquicas". Una vez más, la vulneración de los derechos de las personas con problemas de salud mental está a la hora del día y es la asignatura pendiente de cada año.

Se legisla sobra las personas que el Estado considera anómalas y decide sobre sus vidas. Como ya hemos visto en anteriores capítulos, existen también las esterilizaciones forzosas y el aborto coercitivo en nuestro país, así como la vulneración de derechos básicos en hospitalizaciones psiquiátricas.

Los datos son estremecedores también en materia de empleo. Odismet, la plataforma de Fundación ONCE para conocer la realidad social de las personas con discapacidad, elaboró un informe en el que reveló que el 74% de las personas con discapacidad no tienen empleo a día de hoy. El riesgo de estar en una situación de pobreza, según este mismo informe, alcanza a tres de cada 10 personas con discapacidad en España. Si hablamos de mujeres los datos son aún más preocupantes, ya que tienen menos presencia en el mercado laboral, representando el 40%, respecto al 61% de hombres. La tasa de pobreza extrema en las mujeres con discapacidad triplica la del resto de la población. 

En cuanto al maltrato machista, también las mujeres con discapacidad tienen más probabilidades de sufrirla; suelen evitar denunciarlo por miedo a perder su asistencia o a ser institucionalizadas y encontrarse ante el abandono. En el caso de contar con redes de apoyo, las posibilidades de sufrir violencia se reducen considerablemente según varios estudios sociológicos.

La infantilización de los cuerpos en personas con diversidad funcional es un hecho. La sexualidad es un derecho humano fundamental para llevar una vida plena. Sin embargo, muy poco se ha tratado este tema, y se ha tendido a ver a las personas con discapacidad como ángeles asexuados y niños eternos. En los últimos años se está haciendo un avance en esta materia y organizaciones como Tandem Team facilitan la sexualidad a este colectivo poniendo en contacto a asistentes personales sexuales con usuarios.

En la Comunidad Valenciana ha nacido un proyecto pionero en esta línea, que cuenta con el apoyo de Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y una subvención de la Generalitat Valenciana. “Sexualidad Funcional”, que así se llama el proyecto da apoyo psicológico, talleres y actividades y mediación en el acompañamiento sexual. Aunque algo se ha avanzado en este punto, queda mucho por crecer en la inclusión de las personas con problemas de sexualidad, especialmente de movilidad reducida.

Para finalizar y no extenderme mucho más hablaré de la ley de dependencia. En España hay más de 1.200.000 personas en situación de dependencia, sin ayuda alguna de los que 125.000 dependientes han muerto sin recibir nada. En concreto, uno de cada cinco personas dependientes murió esperando las ayudas.

En este sentido, es de vital importancia exigir a las administraciones las ayudas que corresponden a este colectivo tan amplio en la sociedad y la existencia de la figura de la asistencia personal universal. Si Mariano Rajoy tiene a su padre en la Moncloa siendo tratado con dignidad como debe ser, el resto de los españoles deben tener los mismos derechos o tendrá que empezar la rebelión de las personas que fueron olvidadas hace ya mucho tiempo.

Hace unos días conocía a una madre que me contaba que su hija tenía una de las llamadas enfermedades raras. Sin lamentarse en exceso –no me conocía de nada al fin y al cabo- me contó que recibían una miseria de ayudas y que ella había dejado su profesión hace 22 años para dedicarse las 24 horas de lunes a lunes en el cuidado de su hija. No olvidemos a todas las familias que dejan su vida a un lado para cuidar a familiares dependientes. Ellas también tienen derecho a caminar deprisa como hace Mariano. O a hacer lo que les de la gana.

Feliz año nuevo en el que quepamos todos.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha