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Otro test de Bechdel

La pregunta que me surge a veces es ¿por qué esa necesidad de mostrar el mundo interior de las personas con discapacidad? ¿acaso las personas sin ella no tienen dilemas, preocupaciones, tormentos? ¿Acaso no podemos que pueden ser completamente felices sin hacer de ella el centro de nuestra vida?

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Fotograma de X Men

Fotograma de X Men

A raíz de mi último artículo me vino a la cabeza el test de Bechdel que analiza las películas y las series en torno a tres requisitos:

1. En la película salen al menos dos personajes femeninos.

2. Dichos personajes se hablan la una a la otra en algún momento.

3. Dicha conversación tiene que tratar de algo más que no sea un hombre (no limitado a relaciones románticas, por ejemplo dos hermanas hablando de su padre no pasa el test).

Se me ocurre que se podría hacer un test para personajes con discapacidad. Me pregunto cosas como el origen de la discapacidad reflejada en la película, si esta es el tema central que se trata, si hay personajes no protagonistas que tengan discapacidad.

Me resulta interesante que, por lo general, cuando se trata la discapacidad suele estar presente de manera muy palpable, el protagonista suele ser quien tiene el problema y siempre suelen ser películas que tratan los sentimientos de esa persona, su relación con el mundo y con su entorno, pero hace falta naturalizar las situaciones. El otro día hablaba de dos casos que me resultaban curiosos por lo asimilados de sus personajes, pero no recuerdo más allá de superhéroes o víctimas.

¿Cuántos personajes conocéis cuya discapacidad pase en un segundo plano? Creo que esa es la verdadera inclusión, tomar como naturales situaciones sin tener en cuenta ni priorizar el caso particular. Es verdad que casos como Daredevil y algunos otros ponen de relieve de algún modo que la persona con discapacidad ha de ser una suerte de héroe y eso está muy bien durante una época, pero hay que trabajar para que eso no sea más que una característica más de la persona, y al que lo necesite, pues concederle los medios materiales o económicos para poder desarrollar su vida de la mejor manera posible.

La pregunta que me surge a veces es ¿por qué esa necesidad de mostrar el mundo interior de las personas con discapacidad? ¿acaso las personas sin ella no tienen dilemas, preocupaciones, tormentos? ¿Acaso no podemos que pueden ser completamente felices sin hacer de ella el centro de nuestra vida?

Es verdad que la discapacidad vende, a veces incluso resulta hasta morbosa. Es interesante saber cómo nos sentimos, pero también es interesante mirarnos desde una perspectiva mucho más global, no como víctimas de una circunstancia, sino como personas completas que, como otro cualquiera, ha podido tener una desgracia en su vida.

Hay una cuestión que me llama mucho la atención y es que cierta gente necesita saber qué nos pasó. Pero ya está. Cuál fue el motivo y poco más. Hace un tiempo me pasó con un compañero de clase. Generalmente suelen dar una cantidad de vueltas asombrosa y siempre hacen la misma pregunta: ¿Te puedo hacer una pregunta?. Esto nunca lo he entendido, porque ya la estás haciendo, pero en fin, la cosa es que pregunta oye, ¿Qué te pasó?. Le cuento que fue de nacimiento y la respuesta es un: ah…. Y ahí se acaba. ¿No quiere saber nada más?¿Se esperaba que le contara una historia truculenta? El ser humano no dejará de sorprenderme nunca.

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