<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/blog/511209/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El feminismo ya no hace falta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensayo-3_132_13130531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de3e6516-fbb5-4b53-bae9-1277f18ccfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El feminismo ya no hace falta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué emergen tantos detractores del feminismo en una sociedad moderna?</p></div><p class="article-text">
        En el debate de la igualdad no faltan los discursos que nos hablan de una tarea conseguida, echando la vista atr&aacute;s no es dif&iacute;cil estar de acuerdo con ciertas afirmaciones de progreso y mejora en la materia. Sin embargo, hablar de igualdad y solo opinar desde un punto de vista diacr&oacute;nico conlleva el ignorar la realidad actual. Lo normal es que, a medida que una sociedad avanza, tambi&eacute;n avancen los derechos de los que gozan sus componentes. Pero hablar de la igualdad como algo conseguido ser&iacute;a pasar por alto el auge del fascismo y la ola reaccionaria de machismo que se vive hoy en d&iacute;a, no solo en Espa&ntilde;a, sino en muchos pa&iacute;ses de Europa en los que la entrada de la extrema derecha en los gobiernos no es solo una amenaza sino una realidad. Con una situaci&oacute;n pol&iacute;tica de extrema crispaci&oacute;n y binarismo en la que vivimos, el feminismo deja de ser una lucha social y pasa a convertirse en un arma arrojadiza m&aacute;s ligada a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica que a una consecuci&oacute;n de derechos b&aacute;sicos para los ciudadanos, tanto hombres como mujeres. &iquest;Por qu&eacute; emergen tantos detractores del feminismo en una sociedad moderna?
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de datos en materia de violencia machista podemos observar un patr&oacute;n de lo m&aacute;s interesante: antes de la creaci&oacute;n del primer Ministerio de Igualdad en 2008 las cifras de mujeres asesinas por sus parejas o exparejas se elevaba a 76 v&iacute;ctimas, tras un a&ntilde;o de funcionamiento del Ministerio la cifra se reduc&iacute;a a 58 en 2009 y volv&iacute;a a aumentar en 2010 hasta las 74 mujeres asesinadas. Algo similar ocurre en la segunda etapa del Ministerio en 2020: antes del Ministerio el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas era de 56 mujeres, una vez se puso en marcha el Ministerio la cifra volvi&oacute; a bajar hasta las 49 en el a&ntilde;o 2021, y despu&eacute;s vuelve a aumentar en 58 v&iacute;ctimas en el a&ntilde;o 2023. Con estos datos podr&iacute;amos hacer la siguiente hip&oacute;tesis: el impacto directo del Ministerio de Igualdad en positivo en primera instancia (baja el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas) pero con el paso del tiempo ocurre un efecto rebote (la cifra vuelve a aumentar). Mientras m&aacute;s se pone el foco en los problemas espec&iacute;ficos que sufren las mujeres m&aacute;s parece que estos crecen. Sin embargo, ser&iacute;a un error culpar a un organismo que lo que hace es dar visibilidad a un problema ya existente.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta tan reaccionaria de un sector de la poblaci&oacute;n (en su gran mayor&iacute;a masculino) a las leyes m&aacute;s &ldquo;feministas&rdquo; pone de manifiesto el ego&iacute;smo de unos sujetos que siempre han tenido privilegios, unos privilegios que no quieren compartir para evitar poner en riesgo su posici&oacute;n de poder. Cuando las leyes sociales favorec&iacute;an tanto a hombres como mujeres, v&eacute;ase la ley del divorcio, no exist&iacute;a tanto debate (excepto en los sectores m&aacute;s religiosos). Esas leyes sociales se consideraban de familia, un t&eacute;rmino colectivo que chirr&iacute;a menos que la especificidad del g&eacute;nero femenino. Al verse fuera de los beneficios de estas leyes espec&iacute;ficas para mujeres (el beneficio de la igualdad del que ya gozan los hombres), los sectores m&aacute;s tradicionales y machistas comienzan una cruzada contra el feminismo, vi&eacute;ndose excluidos en un problema en el que ellos son los agresores, un problema que ha creado la sociedad patriarcal que ellos mismos defienden.&nbsp;Llama la atenci&oacute;n la vehemencia con la que muchos hombres critican leyes que solo afectan a la mujer, como la ley del aborto.&nbsp;La obsesi&oacute;n por controlar a las mujeres y juzgar su capacidad antes de tomar decisiones sobre su propio cuerpo no es casualidad, es una manera de infantilizar a las mujeres en la que incluso las instituciones adoptan un papel paternalista: hasta la reforma de la ley del aborto en 2023 las mujeres deb&iacute;an pasar tres d&iacute;as de reflexi&oacute;n por ley desde que solicitaban el aborto hasta que se llevaba acabo la intervenci&oacute;n. Incluso una vez tomada la decisi&oacute;n de contactar con una cl&iacute;nica de aborto, el Gobierno pide a las mujeres que se lo piensen tres d&iacute;as m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el peso de las decisiones finales dependa de las instituciones, debemos abordar tambi&eacute;n c&oacute;mo se propagan estos discursos machistas. Las redes sociales tienen un papel crucial en esta ret&oacute;rica, el hecho de que cualquier persona pueda publicar lo que quiera y llegar a una audiencia de cientos de usuarios hace que confundamos la libertad de expresi&oacute;n con la falta de respeto. El anonimato propio de estas redes sociales sirve de combustible para todas aquellas personas que no se atreven a decir lo que piensan en p&uacute;blico, pero se sienten protegidos en internet. No hay que olvidar que muchas de estas redes sociales est&aacute;n en manos de grandes magnates de ciertas ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas cuestionables que alimentan este tipo de comentarios y no los censuran. Fue tema de debate en Estados Unidos la empresa Facebook y su no censura a los bulos pol&iacute;ticos en &eacute;poca de campa&ntilde;a electoral. No llama la atenci&oacute;n que tras ganar las elecciones Donald Trump el creador y due&ntilde;o de Facebook, Mark Zuckerberg, donara un mill&oacute;n de d&oacute;lares para la fiesta inaugural del nuevo presidente.&nbsp;Tambi&eacute;n es un problema el auge de los llamados &ldquo;influencers&rdquo;. Estas personas tienen un p&uacute;blico de media bastante joven que los idolatran. Estos populares &ldquo;influencers&rdquo; suelen ganar mucho dinero, muchos de ellos se van de Espa&ntilde;a en busca de para&iacute;so fiscales donde tributar menos, es decir, no est&aacute;n en contacto con la clase obrera espa&ntilde;ola, justo de donde proviene la gran mayor&iacute;a de su p&uacute;blico. Desde una esfera de privilegios es dif&iacute;cil tener una visi&oacute;n real de los problemas sociales. Los discursos de estas personas calan en adolescentes que aspiran a tener una vida similar a la de sus &iacute;dolos sin darse cuenta de que su realidad es otra muy distinta. Por poner un ejemplo claro y reciente hablaremos de un conocido &ldquo;streamer&rdquo; espa&ntilde;ol conocido como Xocas. En 2022, durante uno de sus populares directos en la plataforma Twitch, el &ldquo;streamer&rdquo; coment&oacute; que ten&iacute;a un amigo que cuando iba a las discotecas no beb&iacute;a mucho para poder acercarse as&iacute; a las chicas que s&iacute; estaban m&aacute;s intoxicadas y poder ligar de manera m&aacute;s f&aacute;cil, Xocas calific&oacute; esta actuaci&oacute;n como un &ldquo;trucazo&rdquo; y elogi&oacute; a su amigo llam&aacute;ndolo &ldquo;crack&rdquo;. Los sectores feministas no tardaron en criticar estas declaraciones e incluso el Ministerio de Igualdad se hizo eco de ellas en una campa&ntilde;a publicitaria. Lejos de pedir perd&oacute;n, el &ldquo;streamer&rdquo; se reafirm&oacute; en lo que hab&iacute;a dicho y a&ntilde;adi&oacute; que Irene Montero ten&iacute;a que &ldquo;ponerse a trabajar&rdquo; y que por su culpa hab&iacute;a crecido la separaci&oacute;n entre hombres y mujeres. Uno podr&iacute;a pensar que estas declaraciones supondr&iacute;an el declive de este sujeto, nada m&aacute;s lejos de la realidad, a la semana siguiente ten&iacute;a un mill&oacute;n m&aacute;s de seguidores. Son este tipo de discursos los que corrompen las mentes de los m&aacute;s j&oacute;venes y plantan en ellos unas ideas machistas.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a Irene Montero no es algo anecd&oacute;tico, viene siendo la norma desde que ocup&oacute; el puesto de ministra de Igualdad. Esto nos lleva a la importancia de la visibilidad femenina en puestos de poder y el trato que reciben estas mujeres por ocupar puestos que tradicionalmente han sido masculinos. El escrutinio al que se someten a todas aquellas mujeres en pol&iacute;tica, especialmente las vocalmente feministas, denota una doble vara de medir.&nbsp;Cuando Irene Montero fue nombrada ministras los sectores de la oposici&oacute;n adoptaron un discurso inherentemente machista, el propio Pablo Casado, secretario general del Partido Popular en 2021 lleg&oacute; a decir: &ldquo;Tenemos a una mujer ministra en el Gobierno por ser mujer de un vicepresidente&rdquo;. El se&ntilde;or Casado obvi&oacute; el hecho de que Irene Montero se hubiera licenciado en psicolog&iacute;a y hubiera hecho un m&aacute;ster en psicolog&iacute;a de la educaci&oacute;n, tampoco mencion&oacute; que ella misma se hab&iacute;a costeado sus estudios a base de sacar matr&iacute;culas de honor, o que la Universidad de Harvard la hab&iacute;a ofrecido una estancia para realizar un doctorado que rechaz&oacute; para centrarse en su carrera pol&iacute;tica. Esta formaci&oacute;n no sirve para nada, el valor de Irene Montero se reduce a ser la mujer de alguien. El acoso y derribo que sufren las mujeres en puestos de poder es otra herramienta del patriarcado, un correctivo para dar ejemplo a todas aquellas mujeres que piensen en seguir los pasos de Irene Montero y es que ella misma fue alejada de su puesto, quiz&aacute;s por eso la nueva ministra de Igualdad mantenga un perfil m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        No debemos pasar por alto la ley del ministerio de Igualdad m&aacute;s criticada, la conocida como la ley &ldquo;s&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;&rdquo; y su aplicaci&oacute;n por los jueces. Es aqu&iacute; d&oacute;nde toma m&aacute;s importancia aun la presencia femenina en el &oacute;rgano judicial. Resulta llamativo el siguiente dato: el porcentaje de juezas es del 57&rsquo;2% y de jueces del 42,8%. Sin embargo, mientras m&aacute;s subimos de importancia en los puestos menos mujeres encontramos, de los 17 Tribunales de Justicia que hay en Espa&ntilde;a tan solo encontramos a dos mujeres c&oacute;mo presidentas. Lo cierto es que cuando se trata de conseguir un puesto por m&eacute;ritos propios las mujeres no tienen problema (he ah&iacute; el porcentaje), pero cuando se trata de acceder a un puesto por una decisi&oacute;n subjetiva las mujeres siguen estando en desventaja. Los casos de violencia de g&eacute;nero que dependen de organismos superiores del sistema judicial que suelen estar en manos de jueces de una cierta edad que provienen de unos ciertos sectores m&aacute;s conservadores. Hay que recordar que la ley &ldquo;s&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;&rdquo; equipar&oacute; los delitos de abuso sexual y agresi&oacute;n sexual, unificando la pena m&iacute;nima de c&aacute;rcel, de ah&iacute; las peticiones de reducci&oacute;n de condena. No obstante, debemos mencionar que la ley en si no rebaja la condena, la condena la rebaja un juez, que como acabamos de mencionar, puede tener una ideolog&iacute;a personal derivada de su edad, clase social y g&eacute;nero. Ser&iacute;a un error afirmar que una jueza dar&iacute;a otra sentencia m&aacute;s &ldquo;feminista&rdquo;, pues ser mujer no garantiza el ser feminista&hellip; Una posible soluci&oacute;n ser&iacute;a la de dar una formaci&oacute;n de perspectiva a los jueces, hombres y mujeres, y prepararlos para una sociedad cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que a&uacute;n falta mucho camino por recorrer y que no se debe juzgar el nivel de igualdad compar&aacute;ndolo con una sociedad de hace 40 a&ntilde;os. Los tiempos nuevos abren puertas a nuevos avances, pero tambi&eacute;n a nuevas maneras de discriminaci&oacute;n. La discriminaci&oacute;n es la misma, lo que cambian son las herramientas.      
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Grimón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensayo-3_132_13130531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 13:13:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de3e6516-fbb5-4b53-bae9-1277f18ccfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="29780" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de3e6516-fbb5-4b53-bae9-1277f18ccfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29780" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El feminismo ya no hace falta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de3e6516-fbb5-4b53-bae9-1277f18ccfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Transición energética, territorio y poder: un debate inaplazable en Gran Canaria y en Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/transicion-energetica-territorio-debate-inaplazable-gran-canaria-canarias_132_13131883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada “ecoisla” es retórica simplona si no va acompañada de una reflexión crítica sobre la naturaleza del modelo implantado
</p></div><p class="article-text">
        El debate energ&eacute;tico en Gran Canaria merece ser abordado en profundidad.&nbsp;Que&nbsp;desborde los esl&oacute;ganes institucionales y las simplificaciones interesadas y simplonas&nbsp;de <strong>Antonio Morales</strong>, y la propaganda oficial de la &ldquo;ecoisla&rdquo; con la que trata de aturdir&nbsp;a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Reducir la discusi&oacute;n a una apelaci&oacute;n gen&eacute;rica a &ldquo;m&aacute;s renovables&rdquo; como hace Antonio Morales, equivale a eludir la cuesti&oacute;n central<strong>: </strong>qu&eacute;<strong> modelo de transici&oacute;n energ&eacute;tica </strong>se est&aacute; promoviendo, bajo qu&eacute; criterios territoriales, con qu&eacute; distribuci&oacute;n de costes y beneficios, y al servicio de qu&eacute; intereses.
    </p><p class="article-text">
        El discurso simpl&oacute;n presenta la aceleraci&oacute;n de grandes infraestructuras energ&eacute;ticas como una evidencia de compromiso clim&aacute;tico. Sin embargo, lo que se est&aacute; consolidando en la pr&aacute;ctica no es una transici&oacute;n ecol&oacute;gica en sentido democr&aacute;tico y territorialmente equilibrado. Asistimos a la reproducci&oacute;n de un modelo centralizado donde la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y control de la energ&iacute;a contin&uacute;an en torno a los grandes operadores hist&oacute;ricos del sector el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es oponerse a las energ&iacute;as renovables. Ese ser&iacute;a un falso dilema. La cuesti&oacute;n es que la mera sustituci&oacute;n tecnol&oacute;gica no garantiza por s&iacute; misma una transformaci&oacute;n del modelo energ&eacute;tico si persisten intactas las relaciones de poder econ&oacute;mico y territorial que han definido durante d&eacute;cadas el sistema energ&eacute;tico convencional.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el proyecto desastre de <strong>Chira-Soria</strong> constituye un caso paradigm&aacute;tico. Presentado como infraestructura estrat&eacute;gica para la descarbonizaci&oacute;n insular, su proceso de materializaci&oacute;n ha suscitado un profundo debate, leg&iacute;timo acerca de sus implicaciones territoriales, paisaj&iacute;sticas, hidrol&oacute;gicas y ecol&oacute;gicas, as&iacute; como sobre el sentido pol&iacute;tico de una inversi&oacute;n p&uacute;blica enorme, m&aacute;s de 1.000 millones&nbsp;de euros, sin contar el valor del territorio destruido y el agua de lluvia los pr&oacute;ximos 75 a&ntilde;os&nbsp;manera gratuita a REE&nbsp;para&nbsp;reforzar la posici&oacute;n de las&nbsp;empresas del <strong>oligopolio energ&eacute;tico dentro del sistema el&eacute;ctrico insular</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace ahora siete a&ntilde;os, en marzo del a&ntilde;o 2019, un amplio grupo de ciudadanos y ciudadanas,&nbsp;liderados por <strong>Julio Cuenca y Antonio Gonz&aacute;lez Vi&eacute;itez</strong>, exigieron un debate p&uacute;blico&nbsp;con expertos internacionales, ante&nbsp;los destrozos previstos&nbsp;en el barranco de Arguinegu&iacute;n. Morales lo neg&oacute;. Hoy&nbsp;vemos los resultados y al servicio de qui&eacute;n est&aacute; Morales y su modelo de transici&oacute;n energ&eacute;tica centralizado que favorece a las multinacionales el&eacute;ctricas.
    </p><p class="article-text">
        No puede obviarse que este tipo de proyectos, lejos de inaugurar un modelo distribuido, consolidan una l&oacute;gica de alta concentraci&oacute;n, fuerte dependencia de redes de transporte y una creciente artificializaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurre con la expansi&oacute;n prevista de grandes parques e&oacute;licos terrestres, nuevas l&iacute;neas de evacuaci&oacute;n, subestaciones y torres de transporte el&eacute;ctrico, cuya implantaci&oacute;n fragmenta espacios rurales, altera barrancos y multiplica impactos acumulativos sobre un territorio especialmente fr&aacute;gil y limitado. Todo se ha hecho obviando la evaluaci&oacute;n ambiental estrat&eacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n se intensifica ahora por dos motivos. El agua de lluvia de Chira-Soria corriendo al mar y la incorporaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina en el horizonte energ&eacute;tico de Canarias. Sorprende la rapidez con la que se intenta instalar una narrativa de inevitabilidad antes de que exista una deliberaci&oacute;n p&uacute;blica suficiente sobre sus efectos en biodiversidad marina, pesca artesanal, paisaje litoral y ordenaci&oacute;n del espacio mar&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        Lo preocupante no es &uacute;nicamente el contenido de estas decisiones, sino el marco pol&iacute;tico en que se producen: identifica Morales cualquier objeci&oacute;n territorial, ambiental o social con resistencia al progreso, cuando precisamente la madurez democr&aacute;tica exige distinguir entre transici&oacute;n energ&eacute;tica y simple expansi&oacute;n de infraestructuras del oligopolio energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Resulta llamativo que, mientras se defiende la ocupaci&oacute;n de nuevos espacios naturales o rurales, contin&uacute;e infrautilizado el enorme potencial de generaci&oacute;n distribuida sobre superficies ya transformadas: cubiertas residenciales, infraestructuras tur&iacute;sticas, pol&iacute;gonos industriales, aparcamientos, equipamientos p&uacute;blicos y espacios urbanos consolidados.
    </p><p class="article-text">
        La priorizaci&oacute;n de estos &aacute;mbitos permitir&iacute;a avanzar en renovables reduciendo conflictos territoriales, minimizando impactos ambientales y fortaleciendo la autonom&iacute;a energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A ello debe a&ntilde;adirse el escaso impulso real que siguen recibiendo, el <strong>autoconsumo</strong>, las&nbsp;<strong>comunidades energ&eacute;ticas</strong> y el <strong>autoconsumo colectivo</strong>, precisamente las f&oacute;rmulas que mejor encarnan una democratizaci&oacute;n material de la energ&iacute;a: descentralizaci&oacute;n productiva, redistribuci&oacute;n de beneficios y participaci&oacute;n ciudadana efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Una contradicci&oacute;n que&nbsp;Morales no puede ocultar: se invoca la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, pero debilita el papel de la ciudadan&iacute;a; se proclama sostenibilidad, pero se subordinan las decisiones territoriales a din&aacute;micas de urgencia pol&iacute;tica; se habla de inter&eacute;s general, mientras el modelo resultante reproduce dependencias respecto al oligopolio energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;ecoisla&rdquo; es ret&oacute;rica simplona si no va acompa&ntilde;ada de una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre la naturaleza del modelo implantado.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera <strong>transici&oacute;n energ&eacute;tica</strong> no consiste &uacute;nicamente en cambiar fuentes de energ&iacute;a; exige alterar tambi&eacute;n la geograf&iacute;a del poder energ&eacute;tico, democratizar el acceso, descentralizar la producci&oacute;n y someter toda planificaci&oacute;n a criterios rigurosos de justicia territorial y participaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En un territorio como <strong>Gran Canaria</strong>, donde cada decisi&oacute;n territorial tiene efectos irreversibles, la discusi&oacute;n no es secundaria: <strong>es una cuesti&oacute;n de modelo de pa&iacute;s, de soberan&iacute;a territorial y de calidad democr&aacute;tica</strong>. Antonio Morales y los que le acompa&ntilde;an en el viaje, los dirigentes de <strong>Ben Magec</strong>, son conscientes de que su transici&oacute;n est&aacute; al servicio del <strong>oligopolio energ&eacute;tico</strong>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Cuenca, Pedro Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/transicion-energetica-territorio-debate-inaplazable-gran-canaria-canarias_132_13131883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 19:01:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Transición energética, territorio y poder: un debate inaplazable en Gran Canaria y en Canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De cero a cien: resurrección y celebración del Centenario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cero-cien-resurreccion-celebracion-centenario_132_13128578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La importancia de este retorno se subraya con la distinción histórica que el Círculo de Bellas Artes de Tenerife ostenta: la Medalla de Oro de la Ciudad de Santa Cruz, concedida hace varias décadas en reconocimiento a su contribución cultural, educativa y social</p></div><p class="article-text">
        En este momento, que marca el ecuador del mandato de esta Presidencia (dos a&ntilde;os de cuatro) y el ecuador de las celebraciones del centenario de nuestra instituci&oacute;n, es un buen momento para hacer balance y valorar la situaci&oacute;n a la que hemos logrado llegar. Tras siete a&ntilde;os de desaparici&oacute;n de la actividad p&uacute;blica, el <strong>C&iacute;rculo de Bellas Artes de Tenerife</strong> ha resucitado, recuperando su papel como referente cultural en Canarias y proyect&aacute;ndose hacia nuevos p&uacute;blicos y contextos.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de este retorno se subraya con la distinci&oacute;n hist&oacute;rica que el C&iacute;rculo ostenta: la <strong>Medalla de Oro de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife</strong>, concedida hace varias d&eacute;cadas en reconocimiento a su contribuci&oacute;n cultural, educativa y social. Esta medalla simboliza el papel que la instituci&oacute;n ha desempe&ntilde;ado durante generaciones como plataforma de pensamiento cr&iacute;tico, encuentro ciudadano y promoci&oacute;n de las artes, y adem&aacute;s nos recuerda que el C&iacute;rculo forma parte del patrimonio intangible de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Situaci&oacute;n inicial y primeros pasos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Part&iacute;amos de una situaci&oacute;n extremadamente complicada: la sede estaba en obras y sin licencia de apertura, exist&iacute;an deudas y pr&eacute;stamos pendientes, y la credibilidad institucional estaba debilitada, adem&aacute;s de una desconexi&oacute;n evidente con la ciudadan&iacute;a. Durante el primer a&ntilde;o nos concentramos casi por completo en el saneamiento econ&oacute;mico y la reconstrucci&oacute;n de relaciones con administraciones p&uacute;blicas y patrocinadores, esforz&aacute;ndonos en transmitir un mensaje claro de intenciones y programa, alej&aacute;ndonos de inercias pasadas.
    </p><p class="article-text">
        No busc&aacute;bamos ser una instituci&oacute;n parasitaria, dependiente &uacute;nicamente de los recursos p&uacute;blicos: quer&iacute;amos compartir nuestro proyecto, nuestros contenidos y nuestras ideas, mostrando que &eacute;ramos generadores de programaci&oacute;n propia, con impacto real en la ciudadan&iacute;a, para que las administraciones decidieran, con libertad y criterio, si deseaban apoyarnos. Este cambio de perspectiva puso el enfoque en el servicio a la sociedad, no en solicitudes econ&oacute;micas, y nos permiti&oacute; ganarnos la confianza de nuestros interlocutores a trav&eacute;s del rigor, la transparencia y el respeto absoluto a los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso respond&iacute;a a los tres pilares del programa con el que concurrimos a las elecciones y que obtuvo la confianza de los socios: recuperar los valores fundacionales y redefinir la asociaci&oacute;n, profesionalizarla y abrirla porque&hellip;
    </p><p class="article-text">
        - Recuperar los valores fundacionales y redefinir su papel en la sociedad contempor&aacute;nea significaban revisar la misi&oacute;n, ponerla al servicio de la ciudadan&iacute;a y garantizar que ning&uacute;n proyecto respondiera a intereses particulares, huyendo de inercias pasadas o favoritismos internos.
    </p><p class="article-text">
        -Profesionalizarla implicaba dotar a la instituci&oacute;n de gesti&oacute;n econ&oacute;mica rigurosa, planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica y transparencia.
    </p><p class="article-text">
        -Abrirla supon&iacute;a atraer nuevos p&uacute;blicos, disciplinas, voces y alianzas, convirti&eacute;ndola en una instituci&oacute;n permeable, diversa y viva.
    </p><p class="article-text">
        Para asegurar que la programaci&oacute;n no reflejara gustos parciales, confiamos la direcci&oacute;n curatorial del centenario a un profesional externo de reconocido prestigio internacional y m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de trayectoria: <strong>Octavio Zaya</strong>, poniendo la cultura hecha en Canarias y los artistas y agentes del ecosistema cultural local en el centro, asegurando que cada proyecto aporte valor real a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un C&iacute;rculo a pie de calle</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los logros m&aacute;s visibles ha sido la creaci&oacute;n de un espacio expositivo a pie de v&iacute;a en la calle del Castillo <strong>(</strong><em><strong>La ventana</strong></em><strong>)</strong>, acercando el arte a quienes transitan diariamente por el centro de la ciudad. En muy poco tiempo se ha convertido en un punto de referencia cultural.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido intervenido por artistas de alt&iacute;simo nivel como los Premios Canarias de Bellas Artes <strong>Fernando &Aacute;lamo</strong> y <strong>Gonzalo Gonz&aacute;lez</strong>, por creadores consolidados como <strong>Luis Palmero</strong> y <strong>Jos&eacute; Herrera</strong>, por artistas j&oacute;venes como <strong>Cristina Maya</strong> y de media carrera como <strong>Laura Mesa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto <em>Nudos y enredos</em>, actualmente en desarrollo y mostrando la tercera fase de cinco, propone -desde la mirada curatorial de Octavio Zaya- una reflexi&oacute;n sobre las tramas invisibles que conectan generaciones, lenguajes y contextos culturales.
    </p><p class="article-text">
        Se suman apuestas individuales de<strong> Idaira del Castillo, Estefan&iacute;a B. Flores, Crist&oacute;bal Tabares </strong>y<strong> Juan Carlos Batista</strong>, cuyas propuestas ocupan el espacio de forma magistral y aportan a la ciudad nuevas maneras de presentar y experimentar el arte.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones performativas de <strong>M. Lohrum</strong> han atra&iacute;do a un p&uacute;blico participativo, ampliando los modos de relaci&oacute;n entre obra y espectador. No desvelamos lo que viene, porque el factor sorpresa forma parte del proyecto y su efecto experiencial es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Generar, no parasitar</strong>
    </p><p class="article-text">
        No aspiramos a ser una instituci&oacute;n par&aacute;sita de lo p&uacute;blico ni un mero contenedor de proyectos ajenos. Generamos proyectos propios con identidad y visi&oacute;n, y colaboramos con instituciones y organizaciones que comparten nuestros valores de rigor, servicio y compromiso cultural.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros espacios est&aacute;n abiertos a actividades externas que contribuyan a la sostenibilidad econ&oacute;mica de la entidad. La Sala 4, la biblioteca y, en un futuro pr&oacute;ximo, el espacio esc&eacute;nico en renovaci&oacute;n -con capacidad para 150 butacas, escenario escalable y butacas m&oacute;viles que permiten configurarlo seg&uacute;n las necesidades- podr&aacute;n albergar presentaciones, congresos, encuentros y propuestas diversas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Retos y pr&oacute;ximos objetivos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una vez alcanzada velocidad de crucero, nos queda por consolidar los siguientes retos:
    </p><p class="article-text">
        -Activar plenamente a los socios, fomentando su implicaci&oacute;n, participaci&oacute;n y sentido de pertenencia, para que contribuyan de manera efectiva al proyecto.
    </p><p class="article-text">
        -Consolidar la programaci&oacute;n estable de actividades en artes esc&eacute;nicas, m&uacute;sica, literatura, pensamiento y nuevos lenguajes h&iacute;bridos, asegurando que cada disciplina dialogue con la creaci&oacute;n contempor&aacute;nea y ofrezca experiencias culturales de calidad.
    </p><p class="article-text">
        -Fomentar relaciones con universidades y centros de investigaci&oacute;n, desarrollando proyectos de investigaci&oacute;n y de impacto social que aborden sostenibilidad, responsabilidad social, innovaci&oacute;n y temas de relevancia ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        -Fortalecer lazos con otras entidades de prestigio locales, regionales, nacionales e internacionales, generando redes de colaboraci&oacute;n que multipliquen oportunidades y proyecci&oacute;n para artistas y p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        -Cerrar acuerdos con nuevos patrocinadores y empresas emblem&aacute;ticas de Canarias, asegurando relaciones de beneficio mutuo y sostenibilidad econ&oacute;mica del C&iacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        -Renovar la confianza de la asamblea de socios, fomentando transparencia, participaci&oacute;n y apertura a debates internos sobre cuestiones de inter&eacute;s general que enriquezcan la gobernanza de la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hacemos lo que decimos, incluso cuando esta postura resulta inc&oacute;moda: rechazamos proyectos que no alcanzan los est&aacute;ndares de calidad que nos imponemos, priorizando la excelencia y coherencia de nuestro programa. Esta actitud, que a veces incomoda a quienes no comparten nuestra b&uacute;squeda de altos est&aacute;ndares, fortalece nuestra credibilidad y nos da la convicci&oacute;n y la fuerza necesarias para afrontar los retos descritos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apoyo institucional y patrocinios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto habr&iacute;a sido posible sin la colaboraci&oacute;n activa de las administraciones p&uacute;blicas. Las obras de adecuaci&oacute;n del edificio se han hecho realidad gracias a la contribuci&oacute;n principal del Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Gobierno de Canarias, que tambi&eacute;n han apoyado econ&oacute;micamente en la celebraci&oacute;n del Centenario.
    </p><p class="article-text">
        Destaca especialmente el patrocinio del Centenario por la Fundaci&oacute;n CajaCanarias, una entidad con un compromiso sostenido con la cultura, la educaci&oacute;n y la sociedad canaria. Su colaboraci&oacute;n demuestra c&oacute;mo la inversi&oacute;n privada en cultura fortalece la identidad regional, proyecta el talento local y asegura sostenibilidad. La Fundaci&oacute;n CajaCanarias sigue apostando por nuestro proyecto en la temporada 2026-27, y se atisba una relaci&oacute;n s&oacute;lida y fruct&iacute;fera que consolidar&aacute; beneficios para ambas entidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Encuentro del ecosistema y convocatorias</strong>
    </p><p class="article-text">
        Organizaremos el Encuentro del Ecosistema de la Cultura en Canarias, un espacio de di&aacute;logo entre artistas, gestores, instituciones p&uacute;blicas y privadas, universidades, asociaciones y ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para la pr&oacute;xima temporada, lanzaremos dos convocatorias p&uacute;blicas de proyectos, una regional y otra internacional, destinadas a impulsar la creaci&oacute;n y posicionar a Canarias en un contexto global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comunidad, proyecci&oacute;n y futuro</strong>
    </p><p class="article-text">
        El centenario no es un punto final, sino un comienzo. Este a&ntilde;o tambi&eacute;n seremos anfitriones del <strong>I Encuentro de C&iacute;rculos de Bellas Artes de Espa&ntilde;a</strong>, con la participaci&oacute;n del C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid y del C&iacute;rculo de Bellas Artes de Palma, creando un tri&aacute;ngulo de colaboraci&oacute;n que abrir&aacute; nuevas oportunidades de intercambio, coproducci&oacute;n y circulaci&oacute;n de proyectos.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero coraz&oacute;n del C&iacute;rculo es su comunidad. Un socio activo participa, propone, debate, difunde y fortalece la instituci&oacute;n con su presencia, aportando red, credibilidad y continuidad.
    </p><p class="article-text">
        Nada de lo conseguido ha sido f&aacute;cil. Pero siempre hemos actuado con un &uacute;nico criterio: el inter&eacute;s general de la instituci&oacute;n y de sus socios. Esa vocaci&oacute;n de servicio nos ha permitido pasar de cero a cien en tan poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el C&iacute;rculo vuelve a ser un espacio vivo, diverso y en constante movimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Agradecimientos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero expresar aqu&iacute; mi m&aacute;s sincero agradecimiento a todos los que han hecho posible este renacer del C&iacute;rculo. A nuestro comisario Octavio Zaya, por poner su experiencia y profesionalidad al servicio de este proyecto y garantizar una l&iacute;nea curatorial de rigor; a los medios de comunicaci&oacute;n, que han amplificado nuestra voz y permitido que este proyecto llegue a la ciudadan&iacute;a; a los C&iacute;rculos de Bellas Artes de Madrid y de Palma, por acoger con generosidad nuestra propuesta de tejer una red de colaboraci&oacute;n que enriquece a todos; al p&uacute;blico recuperado y a los nuevos p&uacute;blicos que se acercan diariamente a nuestra sede y nos siguen a trav&eacute;s de las redes; al sector cultural, por el apoyo y la confianza que nos muestran artistas, a agentes y gestores que comparten nuestro compromiso; a las administraciones p&uacute;blicas y patrocinadores privados, especialmente la Fundaci&oacute;n CajaCanarias, por su confianza y apoyo continuado; a los artistas y al personal de apoyo, que hacen realidad cada proyecto con su talento y dedicaci&oacute;n, y a los miembros de la Junta Directiva, que aportan su experiencia profesional y personal al servicio de la entidad, especialmente aquellos que han apoyado incondicionalmente el proyecto desde sus inicios, as&iacute; como quienes generan debates constructivos que enriquecen nuestro camino.
    </p><p class="article-text">
        Un agradecimiento muy especial a los socios que atendieron la llamada a la acci&oacute;n y dieron un paso al frente, contribuyendo con sus ideas, experiencias y energ&iacute;as al fortalecimiento del C&iacute;rculo, as&iacute; como a quienes, con toda seguridad, se ir&aacute;n incorporando activamente, porque su participaci&oacute;n es el verdadero motor que da sentido y continuidad a nuestra instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a todos ustedes, el C&iacute;rculo late m&aacute;s fuerte que nunca y se proyecta hacia un futuro lleno de oportunidades, cultura y comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pepe Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cero-cien-resurreccion-celebracion-centenario_132_13128578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 19:56:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De cero a cien: resurrección y celebración del Centenario]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos horas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/horas_132_13128143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta Isla no tiene ni idea de la enorme cantidad de acciones decisivas que se pueden emprender en dos horas. Esta isla no sabe cuánto valen dos horas en la vida de una persona, ni mucho menos cuánto valen dos horas cada día
</p></div><p class="article-text">
        He tardado unas dos horas en escribir el borrador de este art&iacute;culo y pasarlo a limpio. Hoy he estado dos horas en un atasco. Son cerca de mil doscientas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Dos horas es el tiempo de una buena sesi&oacute;n de lectura. Por ejemplo, se tarda dos horas, m&aacute;s o menos, en leer <em>Libro sexto</em> de Sophia de Mello. Lo mismo para <em>An&aacute;basis</em> de Saint-John Perse, <em>Regreso al pa&iacute;s natal</em> de Aym&eacute; Cesaire, <em>Orientaciones </em>de Odysseas Elytis, <em>No amanece el cantor </em>de Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente o <em>Egeo</em> de Lorand Gaspar. Se podr&iacute;a leer en dos horas <em>Ficciones</em>, de Jorge Luis Borges. O <em>El mito de S&iacute;sifo</em> de Albert Camus, tomando notas. Una entrada de formato medio del <em>Glosario insular</em> me lleva unas dos horas, puede que un poco m&aacute;s. En dos horas puedo mantener una conversaci&oacute;n honda con un conocido sentado a mi lado en un trayecto entre Tenerife y Madrid. Un partido de f&uacute;tbol con viejos amigos dura cerca de dos horas. Hace poco sub&iacute; el puerto de Irati en bicicleta, a ritmo, en un poco menos de dos horas. Ayer sub&iacute; a y baj&eacute; de Chinamada en dos horas. Dos horas es el tiempo m&iacute;nimo para una visita a mis padres cuando logro bajar a Santa Cruz entre semana. 
    </p><p class="article-text">
        Si tengo los ingredientes, preparo comida para media semana en dos horas. &iexcl;Dos horas para un camino sereno por un acantilado, contemplando el mar! Dos horas me permiten escuchar completos mis tres discos preferidos de John Coltrane. O un disco de Grant Green, uno de Horace Silver y uno de Cedar Walton: dos horas. Dos horas es el tiempo para cenar, conversar y amar. Glenn Gould y las variaciones Goldberg: se puede escuchar las dos grabaciones, la de 1955 y la de 1982, haciendo una pausa, en un poco menos de dos horas. Dos horas es el tiempo necesario para ver una pel&iacute;cula (por ejemplo, hace una semana, falt&oacute; un poco de tiempo para ver <em>Correspondencias</em> de Rita Azevedo), para visitar una exposici&oacute;n en un museo (por ejemplo, <em>La conquista del mundo por la imagen</em>, de &Oacute;scar Dom&iacute;nguez), para asistir a un concierto de la Sinf&oacute;nica (por ejemplo, Askenar, Panisello y Berio), para escuchar una conferencia y hacer algunas preguntas al conferenciante (por ejemplo, Juan Manuel Bonet hablando sobre Cristino de Vera). 
    </p><p class="article-text">
        En dos horas comemos con un amigo al que vemos ahora un poco menos de lo que quisi&eacute;ramos, cogemos unas olas y no da tiempo de cansarnos, bajamos a una playa por un sendero y tomamos el sol. En dos horas se podr&iacute;a nacer, y tambi&eacute;n se podr&iacute;a morir. Una vez estuve dos horas armando un juguete de piezas de Lego con mi hijo Aral. Una vez convers&eacute; durante dos horas con Juan Hidalgo, con Eduardo Galeano, con Avi Mograbi, con Isabel Coixet, con Juan Goytisolo, con Pilar G&oacute;mez Bedate, con C&eacute;sar Antonio Molina, con Haroldo de Campos, con Basilio Mart&iacute;n Patino. Una vez convers&eacute; durante dos horas con Jes&uacute;s Mora, con Cristo Gil, con Briac Badt, con David Baute, con Roberto Lucas, con Carlos Hern&aacute;ndez Dorta. Casi nunca da con dos horas cuando hablo con Leopoldo Santos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en dos horas, Sim&oacute;n de la Rosa y yo repasamos la naturaleza humana y la divina, hablamos del &laquo;colc&aacute;n&raquo; y lo ayudo a pasar el duelo por ser del Atl&eacute;tico de Madrid. Por suerte para m&iacute;, una comida de verano en casa de Juan Fuentes, con los amigos, dura mucho m&aacute;s de dos horas. Muchas veces he conversado m&aacute;s de dos horas con mis padres, en El M&eacute;dano, sobre la juventud, la madurez y lo curioso que es el destino. He hablado mucho m&aacute;s de dos horas con Francisco Le&oacute;n, en un coche, cruzando Europa. Una vez me llam&oacute; mi hermano Javier desde Berl&iacute;n y estuvimos hablando m&aacute;s de dos horas sobre teatro y m&uacute;sica electr&oacute;nica. Hace poco estuve charlando con mi hermano Daniel, mientras ve&iacute;amos un Legan&eacute;s-Barcelona, en su casa de Barcelona, durante dos horas o m&aacute;s: el tema de conversaci&oacute;n fueron las traves&iacute;as marinas, las diferencias entre el Atl&aacute;ntico y el Mediterr&aacute;neo y lo divertido que es ir en moto por la ciudad. Una vez me tom&eacute; un caf&eacute; con mi hermana Marta, en Madrid, y no nos bast&oacute; con dos horas para hablar de nuestros hijos. En dos horas puedo montar tres estanter&iacute;as de Ikea y llenarlas con libros viejos. Mi biblioteca, balda por balda, tardo dos horas en limpiarla. Dos horas es lo que tardo en llegar desde Bilbao a San Juan de Pie de Puerto con una furgoneta. 
    </p><p class="article-text">
        En cierta ocasi&oacute;n escuch&eacute; a Carlos Edmundo de Ory leer su <em>Aerolitos </em>durante dos horas en Madrid, calle O&rsquo;Donell. Tard&eacute; dos horas, m&aacute;s o menos, en bajar el barranco de Masca con Tito y pasamos todo el camino hablando de diosas, de Antonio Machado, de las playas y su significado y del Pinar de las Navas del Marqu&eacute;s. Cuando terminaba la carrera asist&iacute; a las clases, de dos horas de duraci&oacute;n cada una, sobre literatura portuguesa, del profesor Alberto Giordano. Y cuando viv&iacute; en Francia, yo mismo di clases de dos horas, dos veces en semana, durante cuatro cursos, sobre Severo Sarduy, Unamuno, Garcilaso y el <em>Victorial</em>. Las sesiones de cine del festival MiradasDoc, que dirig&iacute; durante muchos a&ntilde;os y que hoy ha desaparecido, duraban dos horas cada una (hab&iacute;a cuatro sesiones diarias en cada una de las dos salas durante nueve d&iacute;as). 
    </p><p class="article-text">
        A veces duermo siestas de dos horas, cuando llega el verano, durante el final de las etapas del Tour. He cronometrado: mi media de lectura es de unas ochenta p&aacute;ginas cada dos horas. Una vez llam&eacute; a mi hijo Gabriel a Copenhague y hablamos durante dos horas sobre los planes de ese invierno. Y las dos primeras horas del camino del Metra, por la Cordillera de Anaga, subiendo desde Igueste, las pas&eacute; hablando con mi hijo Aner acerca de lo importante que hab&iacute;a sido para m&iacute; el instituto (&eacute;l comenzaba ese a&ntilde;o la secundaria). Hace poco di una charla sobre cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica en cuarto curso de Historia del Arte, invitado por mi amiga Lola Barrena: dispuse de dos horas para tratar de decir algo que fuera &uacute;til para los alumnos. Cuando escribo estas columnas para la prensa, que llamo &laquo;Manchas, malezas&hellip;&raquo; en homenaje a Octavio Paz, procuro no tardar m&aacute;s de dos horas por cada mil doscientas palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace algunos meses, cuando salgo de mi trabajo a las dos de la tarde, en Gu&iacute;a de Isora, mis compa&ntilde;eros y yo tardamos m&aacute;s de dos horas en llegar a casa. Esta Isla no tiene ni idea de la enorme cantidad de acciones decisivas que se pueden emprender en dos horas. Esta isla no sabe cu&aacute;nto valen dos horas en la vida de una persona, ni mucho menos cu&aacute;nto valen dos horas cada d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Krawietz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/horas_132_13128143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 16:25:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dos horas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si es gratis, el producto eres tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-gratis-producto_132_13125910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05a69f3f-ff17-4063-bffb-5c675c9ce2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si es gratis, el producto eres tú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquiera puede ofrecer consejos sin respaldo científico. Aunque lo peor no es que los dé. Lo peor está en la creencia del resto</p></div><p class="article-text">
        Cualquiera que se ponga una bata blanca y un estetoscopio al cuello puede ofrecer consejos m&eacute;dicos sin respaldo cient&iacute;fico a sus espaldas. Aunque lo peor no es que los d&eacute;. Lo peor est&aacute; en la creencia del resto, sin reflexi&oacute;n ni duda al respecto. Esto suele darse en este contexto contempor&aacute;neo, caracterizado por una sobreabundancia de informaci&oacute;n y una digitalizaci&oacute;n acelerada, donde la atenci&oacute;n humana se ha consolidado como uno de los recursos m&aacute;s escasos y, por tanto, m&aacute;s valiosos, por lo que hay que competir por captar, retener y monetizar el tiempo y la concentraci&oacute;n de las personas, lo que afecta directamente a modelos de negocio, estrategias de marketing, productividad organizacional, dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y, en &uacute;ltima instancia, a la eficiencia del sistema econ&oacute;mico en su conjunto. El secreto del &eacute;xito se basa en una capacidad cognitiva limitada para procesar tanta informaci&oacute;n aparentemente infinita.
    </p><p class="article-text">
        Esta restricci&oacute;n convierte a la atenci&oacute;n en un bien escaso, sujeto a competencia, asignaci&oacute;n y, en muchos casos, explotaci&oacute;n. En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, la atenci&oacute;n puede entenderse como un recurso rival, en la medida en que el tiempo dedicado a un est&iacute;mulo no puede dedicarse simult&aacute;neamente a otro, aflorando el concepto de coste de oportunidad. Este cambio de paradigma implica una inversi&oacute;n de la l&oacute;gica tradicional, donde ya no es la informaci&oacute;n el factor cr&iacute;tico, sino la capacidad de filtrarla, priorizarla y consumirla. En el entorno digital, la atenci&oacute;n se ha transformado en un activo cuantificable. M&eacute;tricas como el tiempo de permanencia, la tasa de clics, la retenci&oacute;n de usuarios o el nivel de interacci&oacute;n constituyen indicadores clave de rendimiento para empresas tecnol&oacute;gicas y plataformas digitales. Este proceso de cuantificaci&oacute;n permite integrar la atenci&oacute;n en modelos de valoraci&oacute;n empresarial, optimizar algoritmos de recomendaci&oacute;n y dise&ntilde;ar estrategias de monetizaci&oacute;n m&aacute;s eficientes.
    </p><p class="article-text">
        Los principales modelos de negocio asociados a este fen&oacute;meno se articulan en torno a la publicidad digital, la suscripci&oacute;n y la denominada econom&iacute;a de creadores. En el primer caso, las empresas ofrecen contenido o servicios gratuitos a cambio de captar la atenci&oacute;n del usuario, que posteriormente es monetizada a trav&eacute;s de publicidad segmentada. En el modelo de suscripci&oacute;n, la atenci&oacute;n se monetiza de forma directa, siendo el usuario quien paga por acceder a contenido o servicios, generalmente con la promesa de una experiencia sin interrupciones. Por su parte, la econom&iacute;a de creadores se presenta como una supuesta democratizaci&oacute;n de la generaci&oacute;n de ingresos, aunque en la pr&aacute;ctica reproduce din&aacute;micas de concentraci&oacute;n extrema, donde una minor&iacute;a captura la mayor parte del valor.
    </p><p class="article-text">
        Es en este &uacute;ltimo &aacute;mbito donde emerge con claridad la figura del &ldquo;<em>influencer</em>&rdquo;, frecuentemente sobredimensionada en t&eacute;rminos de aportaci&oacute;n econ&oacute;mica real. Bajo una apariencia de emprendimiento individual y creatividad, gran parte de esta actividad se basa en la explotaci&oacute;n intensiva de la atenci&oacute;n mediante contenidos de bajo valor a&ntilde;adido, altamente estandarizados y dise&ntilde;ados exclusivamente para maximizar m&eacute;tricas de visibilidad. Lejos de constituir una profesi&oacute;n estructurada o generadora de conocimiento, en muchos casos se trata de un modelo parasitario que depende de plataformas tecnol&oacute;gicas y de la capacidad de inducir comportamientos de consumo impulsivo en audiencias amplias, pero poco fidelizadas, donde la provocaci&oacute;n es parte de la metodolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La aparente sofisticaci&oacute;n de estos perfiles contrasta con la simplicidad de sus mecanismos, exposici&oacute;n constante, banalizaci&oacute;n del contenido y dependencia absoluta de algoritmos que pueden alterar su relevancia de forma abrupta. Desde una &oacute;ptica econ&oacute;mica, su contribuci&oacute;n a la productividad es, en el mejor de los casos, marginal, y en el peor, negativa, al desviar atenci&oacute;n hacia actividades con escaso retorno social. La inflaci&oacute;n de su valor percibido responde m&aacute;s a din&aacute;micas especulativas de mercado que a una generaci&oacute;n efectiva de riqueza. Por esa raz&oacute;n, la competencia por la atenci&oacute;n ha impulsado el desarrollo de sofisticadas estrategias de dise&ntilde;o conductual, apoyadas en principios de psicolog&iacute;a cognitiva y econom&iacute;a del comportamiento, como el <em>scroll</em> infinito o la reproducci&oacute;n autom&aacute;tica. Estas pr&aacute;cticas generan ventajas competitivas significativas, pero tambi&eacute;n plantean interrogantes &eacute;ticos y regulatorios.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos m&aacute;s relevantes desde una perspectiva macroecon&oacute;mica es el impacto de la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n en la productividad. La fragmentaci&oacute;n de la atenci&oacute;n tiene consecuencias directas sobre la capacidad de concentraci&oacute;n, la calidad del trabajo cognitivo y la toma de decisiones. Las pr&aacute;cticas orientadas exclusivamente a maximizar la atenci&oacute;n a corto plazo pueden generar efectos adversos sin olvidar que, si es gratis, el producto eres t&uacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-gratis-producto_132_13125910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 07:19:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05a69f3f-ff17-4063-bffb-5c675c9ce2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="39637" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05a69f3f-ff17-4063-bffb-5c675c9ce2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="39637" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Si es gratis, el producto eres tú]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05a69f3f-ff17-4063-bffb-5c675c9ce2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esperpentos a juicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/esperpentos-juicio_132_13125450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un cura espía, secuestro, novias con empleos públicos sin ir a trabajar… Por eso llega un momento que la gente no se cree nada bueno de la política</p></div><p class="article-text">
        Periodistas incansables de los tribunales est&aacute;n estos d&iacute;as muy ajetreados: dos juicios, uno en el Supremo y otro en la Audiencia Nacional, en los que se tratan asuntos de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, en general, y de est&eacute;tica cutre, en particular. Se supone que el desarrollo de los mismos va para meses, y uno de ellos, el Estado espi&aacute;ndose a s&iacute; mismo, lleva nueve a&ntilde;os de instrucci&oacute;n. El otro, mucho menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que tiene que ver con las peculiaridades de los tribunales. No lo s&eacute;: el r&aacute;pido, para los presuntos que se supone de izquierdas; el lento, para los que se supone de derechas.
    </p><p class="article-text">
        En cualquiera de los dos, reina el esperpento: un cura esp&iacute;a, secuestro, novias con empleos p&uacute;blicos sin ir a trabajar&hellip; Por eso llega un momento que la gente no se cree nada bueno de la pol&iacute;tica, y caen en generalizaciones absurdas y en condenas populistas. La justicia deber&iacute;a poner orden en todo esto pero ella tampoco escapa del callej&oacute;n del gato valleinclanesco. Con lo cual, despu&eacute;s de una semana de procesiones retransmitidas por la macabra, seg&uacute;n algunos, televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola (eso s&iacute; que merece una investigaci&oacute;n), nos esperan las retransmisiones de los juicios. Y en otros canales se sigue emitiendo <em>Cateto a babor</em> y el presidente del Atl&eacute;tico de Madrid hace caja. Y los torrente, los landa y los esteso, en un paquete carmes&iacute;: todo lo ha pedido el exministro socialista en dvd&rsquo;s para verlo en la c&aacute;rcel, y aprender un poco. El exministro popular solo pide rosarios nuevos porque los gasta mucho y no le aguantan las cuentas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta a&ntilde;adir nada de la pol&iacute;tica internacional, ya nos llega. Cristina me invita al parador de Calahorra, que es muy as&eacute;ptico. A ver si de esta se va de casa. &ldquo;Creo que tendremos aposento en el de Mux&iacute;a&rdquo;. Eso ya es otra cosa que compensa la austeridad de Calahorra. De la costa da Morte no me pienso mover hasta que la periodista lucense Adriana Mourelos vuelva de vacaciones y nos cuente las cosas con m&aacute;s alegr&iacute;as en &ldquo;Si amanece nos vamos&rdquo; de la cadena Ser. Se sabe, de siempre, que los de Lugo y Coru&ntilde;a tenemos mucho que ver: v&eacute;ase, por ejemplo, la hermandad en la playa de Mi&ntilde;o (Coru&ntilde;a) cualquier domingo de verano.
    </p><p class="article-text">
        Sobra la solemnidad en todos los casos y en estos mucho m&aacute;s. Lo mismo que picar cualquier cosa en una tasca con unas tazas de vino blanco es m&aacute;s apetecible que pelearse por una plaza en uno de esos impostados restaurantes de Fisterra. Cristina me recuerda la primera vez que estuvimos juntos all&iacute;, en julio de 1979, y tambi&eacute;n lo que hicimos sobre una roca al lado del faro. &Eacute;ramos tan j&oacute;venes y no hab&iacute;a nadie. A ver si de una vez cambia todo esto y Galiza deja de estar de moda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/esperpentos-juicio_132_13125450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 18:40:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Esperpentos a juicio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teoliberalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/teoliberalismo_132_13122652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Contemplamos hoy en día un paso más allá en dicha radicalización, que ya no afecta solo a los postulados filosóficos de lo económico, sino que tienen que ver con las fuentes de legitimación de la organización nacional en su conjunto
</p></div><p class="article-text">
        <strong>El&nbsp;neoliberalismo&nbsp;</strong>se presenta como una&nbsp;corriente de pensamiento, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, que promueve la&nbsp;eliminaci&oacute;n de la intervenci&oacute;n estatal&nbsp;en la econom&iacute;a, as&iacute; como la&nbsp;privatizaci&oacute;n&nbsp;de las empresas p&uacute;blicas y la&nbsp;desregulaci&oacute;n&nbsp;como mecanismos para maximizar la eficiencia y el crecimiento. La diferencia fundamental con el <strong>liberalismo cl&aacute;sico</strong> estriba en la radicalizaci&oacute;n de postulados, como es el caso del rol del Estado, la comprensi&oacute;n de la desigualdad o la jerarquizaci&oacute;n de las libertades individuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso del rol a jugar por parte del Estado, para el neoliberal debe desaparecer o dejarlo reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, con todas sus atribuciones reguladoras completamente anuladas. Esto afecta a la citada comprensi&oacute;n de la desigualdad: si bien el liberal consideraba que las desigualdades respond&iacute;an a la propia naturaleza de la diversidad individual, el Estado pod&iacute;a jugar un papel a la hora de compensar ciertos desajustes. En el caso del Neoliberalismo, la desigualdad es motor de competitividad y, por tanto, no hay raz&oacute;n para interferir en una din&aacute;mica que consideran positiva. Esto tiene una repercusi&oacute;n inmediata en las libertades individuales, las cuales se ven afectadas por la diferente concepci&oacute;n del Estado. El liberal, conocedor de las desigualdades que emergen producto del modelo econ&oacute;mico privado y privativo, aboga por la responsabilidad social (empresarial) como elemento conciliador. En cambio, el neoliberal rinde todo su credo a la privatizaci&oacute;n pura y dura, a sabiendas de los desequilibrios existentes que, a la postre, los resignificar&aacute;n como elemento positivo para el est&iacute;mulo de la competitividad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, contemplamos hoy en d&iacute;a un paso m&aacute;s all&aacute; en dicha radicalizaci&oacute;n, que ya no afecta solo a los postulados filos&oacute;ficos de lo econ&oacute;mico, sino que tienen que ver con las fuentes de legitimaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n nacional en su conjunto. Hablamos del <em>teoliberalismo</em>, donde el prefijo teo- (<em>the&oacute;s</em>) hace alusi&oacute;n a Dios, lo divino o similares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y d&oacute;nde radica la diferencia con respecto al neo-liberalismo? Como dec&iacute;a antes, en la fuente de legitimaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n nacional, que ya permite o contempla la superaci&oacute;n de la democracia como (&iquest;mejor?) sistema de gobierno y establece a Dios como fuente de legitimaci&oacute;n de la nueva gobernanza, de la soberan&iacute;a nacional. &iquest;Una teocracia? S&iacute;, lo es, incluso aunque no haya ning&uacute;n jerarca religioso encabezando la jefatura del pa&iacute;s; sus nuevos profetas son tecn&oacute;cratas y oligarcas que, bajo el pretexto del mandato economicista, consideran que todo y todos somos susceptibles de ser comprados, pose&iacute;dos, utilizados y arrojados: se comportan como dioses todopoderosos.
    </p><p class="article-text">
        Im&aacute;genes como la de Trump rezando con sus pastores-asesores, &ldquo;para que contin&uacute;es dando a nuestro presidente la fuerza que necesita para liderar nuestra gran naci&oacute;n<strong>&rdquo;</strong>; cambios jur&iacute;dicos como el del estado de Israel, declar&aacute;ndose oficialmente como un &ldquo;Estado jud&iacute;o, sionista y democr&aacute;tico&rdquo; y, por tanto, excluyendo a un 25% de la poblaci&oacute;n israel&iacute;, que no comparten adscripci&oacute;n etno-religiosa; l&iacute;deres nacionales retomando el viejo eslogan de &ldquo;Dios, patria y familia&rdquo;&nbsp;(Milei, Meloni, Bolsonaro, Orban), al estilo de nuestros antepasados carlistas; cambios curriculares equiparando ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas (creacionismo) con postulados cient&iacute;ficos (evolucionismo); pol&iacute;ticos de gobiernos &lsquo;democr&aacute;ticos&rsquo; cambiando las reglas para poder hacerse vitalicios o inmortalizarse en el cargo (Bukele, Trump, Putin).
    </p><p class="article-text">
        Porque, a fin de cuentas, lo importante es la eficacia de cara a la obtenci&oacute;n del <em>beneficio</em> como gran medidor y valedor del &eacute;xito, principal mandato del teoliberalismo. El beneficio, <em>bene facere + icio</em>, es decir todo aquello que tiene que ver con bien hacer. Pero el beneficio de esta nueva escatolog&iacute;a post-medieval tiene una particularidad, como es la limitaci&oacute;n de cu&aacute;ntos pueden acceder a su disfrute: la figura, real y metaf&oacute;rica, de la exclusi&oacute;n teoliberal la encarna el migrante, es decir, aquel personaje (personas reales, con nombres y apellidos) que carece de la condici&oacute;n necesaria para ser parte del pueblo elegido, sea cual sea este pueblo. Tambi&eacute;n hay una limitaci&oacute;n de los preceptos &eacute;ticos que reg&iacute;an la vida en com&uacute;n, como as&iacute; lo expres&oacute; uno de los profetas de este teoliberalismo, Elon Musk: &ldquo;La debilidad del hombre occidental es la empat&iacute;a (...) Conduce al suicidio civilizatorio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, para eso, las reglas pueden ser un estorbo: los principios universales y el derecho internacional, los l&iacute;mites &eacute;ticos, el sentido com&uacute;n, las normas b&aacute;sicas de convivencia representan un obst&aacute;culo para la consecuci&oacute;n del &eacute;xito nacional, sospechosamente vinculado al inter&eacute;s particular de los nuevos jerarcas: &ldquo;colusi&oacute;n de intereses&rdquo;, por acu&ntilde;ar la confluencia entre conflicto de intereses junto con la colusi&oacute;n. Las reglas son dispositivos que vinculan, pues definen normas, derechos y obligaciones, pero la nueva aspiraci&oacute;n es la desvinculaci&oacute;n, la desconexi&oacute;n, la exclusi&oacute;n de una parte importante de la poblaci&oacute;n que no interesan como beneficiarios de la Gran Naci&oacute;n (MAGA, Gran Israel y todos sus suced&aacute;neos).
    </p><p class="article-text">
        La falacia es que con el teoliberalismo no se produce una anulaci&oacute;n de las reglas (&lsquo;desregulaci&oacute;n&rsquo;), sino tan solo una limitaci&oacute;n/restricci&oacute;n de los sujetos que pueden verse beneficiados por ellas; la desaparici&oacute;n de un mundo sujeto a normas es, en realidad, la creaci&oacute;n de un contexto normativo arbitrario, privativo, parcial e interesado, hecho para los amiguetes. Pero supone tambi&eacute;n la destrucci&oacute;n de los consensos en torno a los principios que han guiado nuestras sociedades, al menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Principios que, en muchos casos, ten&iacute;an una clara filiaci&oacute;n religiosa (No matar&aacute;s o No robar&aacute;s, por ejemplo) y que ahora se reinterpretan para devolvernos a per&iacute;odos hist&oacute;ricos que cre&iacute;amos superados. El nuevo orden basado en la ausencia de normas se presenta como un contrato social en forma de Pacto B&iacute;blico (s. XVII), &ldquo;contra&iacute;do entre un pueblo en su conjunto y su Dios, en virtud del cual el pueblo consent&iacute;a en obedecer cualesquiera leyes que su todopoderosa divinidad decidiese revelarle&rdquo; (Hannah Arendt). Pero las nuevas deidades no son et&eacute;reas ni abstractas ni incorp&oacute;reas; son carnales, viven en este mundo, aunque, quiz&aacute;, su reino tampoco es de este mundo. &iquest;<em>No kings</em>?
    </p><p class="article-text">
        El nuevo billete de d&oacute;lar, con la novedad hist&oacute;rica de la firma del presidente Donald Trump, supone una derivaci&oacute;n de las viejas a las nuevas deidades y, por eso, quiz&aacute; los estadounidenses deber&iacute;an tambi&eacute;n adaptar su viejo eslogan <em>In God We Trust </em>por una versi&oacute;n m&aacute;s personal y actualizada, del tipo <em>In Trump We Trust</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Méndez Gallo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/teoliberalismo_132_13122652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 19:47:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Teoliberalismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Via Crucis de la visita del papa a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/via-crucis-visita-papa-canarias_132_13122640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita pretende concentrarse y disputarse, si no hay cambios de última hora, entre Tenerife y Gran Canaria y, mientras tanto, otra isla como El Hierro será mera espectadora aunque por su puerto de La Restinga sigan entrando el mayor número de embarcaciones con número más grande de migrantes

</p></div><p class="article-text">
        El papa Le&oacute;n XIV ha compartido un primer mensaje pastoral y humano sobre su esperado viaje apost&oacute;lico a Espa&ntilde;a. En sus primeras declaraciones destac&oacute; el fuerte v&iacute;nculo emocional que ha mantenido con el pa&iacute;s durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, haciendo hincapi&eacute; en la fe popular y la hospitalidad, dos conceptos que resuenan profundamente con el Archipi&eacute;lago canario. Este hist&oacute;rico viaje, que se llevar&aacute; a cabo del 6 al 12 de junio de 2026, incluir&aacute; paradas en Madrid, Barcelona y Canarias, marcando la primera visita de un papa a territorio espa&ntilde;ol desde 2011 y la primera visita papal en la historia al Archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        El pont&iacute;fice hac&iacute;a alusi&oacute;n en este mensaje a haber encontrado en Espa&ntilde;a una sociedad cercana, de tradici&oacute;n creyente, destacando su capacidad de recibir al otro. La visita del papa a Canarias no ser&aacute; una parada secundaria dentro de su agenda espa&ntilde;ola. Al contrario, distintas informaciones adelantadas por medios p&uacute;blicos y por la propia Iglesia sit&uacute;an a las Islas como uno de los n&uacute;cleos morales del viaje, precisamente por su condici&oacute;n de frontera atl&aacute;ntica y por el papel que desempe&ntilde;an ante la crisis migratoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ya parece claro es que la etapa canaria ocupar&aacute; los d&iacute;as finales del recorrido y que incluir&aacute; Gran Canaria y Tenerife, dejando fuera del recorrido a una isla, peque&ntilde;a en dimensiones y en poblaci&oacute;n, pero grande en coraz&oacute;n y que ha soportado en soledad y con mucha solidaridad el mayor peso del drama migratorio de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Canarias. Es verdad que en El Hierro no tenemos esas multitudes de aclamaci&oacute;n, ni el poder de los medios institucionales y de comunicaci&oacute;n para desviar decisiones o cambiar itinerarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el dise&ntilde;o del viaje de Le&oacute;n XIV se hace en base al deseo expreso del papa que quiere reservar para Canarias uno de los momentos m&aacute;s significativos de toda la visita y relacionarla con la hospitalidad expresa de la poblaci&oacute;n local a los migrantes, parece una contradicci&oacute;n que la isla con m&aacute;s presi&oacute;n migratoria durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os quede fuera del mapa. Nunca antes un pont&iacute;fice hab&iacute;a pisado Canarias, por lo que el desplazamiento de junio es un hecho hist&oacute;rico, pero tambi&eacute;n una oportunidad para proyectar una imagen de las Islas asociada a la solidaridad, la acogida y la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Parece que con esta visita papal se ha despertado el pleito insular, el centralismo regional, la capitalidad compartida, la Ley de las dobles sedes. La visita pretende concentrarse y disputarse, si no hay cambios de &uacute;ltima hora, entre Tenerife y Gran Canaria, el orden de los factores no altera el producto, y mientras tanto los actores son ellos, otra isla como El Hierro ser&aacute; mera espectadora aunque por su puerto pesquero de La Restinga sigan entrando el mayor n&uacute;mero de embarcaciones con n&uacute;mero m&aacute;s grande de migrantes. Las cifras no deben importarle a los mandatarios, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da que a las costas herre&ntilde;as hayan llegado desde agosto del 2023 unas 50.000 almas huyendo de guerras y de la pobreza extrema? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da que se hayan producido las mayores tragedias conocidas siendo espectadores impotentes los herre&ntilde;os?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen, cuentan, se rumorea&hellip; que a El Hierro no viene el papa por aspectos relacionados con la agenda y la log&iacute;stica. He llegado a escuchar que se plantean disputas hasta en qu&eacute; isla pernoctar&iacute;a la comitiva si viniese unas horas a esta isla para despu&eacute;s regresar. Me da la impresi&oacute;n de que a esta visita, eminentemente pastoral, hay algunos que quieren convertirla en promocional, medi&aacute;tica y hasta tur&iacute;stica; y aqu&iacute;, un territorio insular como este tiene muy poco que hacer en la lucha con los poderes f&aacute;cticos. Ahora que acabamos de terminar la Semana Santa, la visita papal a Canarias la han querido convertir en una especie de V&iacute;a Crucis.
    </p><p class="article-text">
        Venga el papa, o no, desde El Hierro y por la parte que me toca y a muchos herre&ntilde;os y herre&ntilde;as, seguiremos siendo solidarios y hospitalarios. Una vez m&aacute;s se pone de manifiesto que para algunas instituciones esta isla es solo un Meridiano Cero en el Atl&aacute;ntico del olvido. Esto no es cuesti&oacute;n de religi&oacute;n ni un capricho, es algo m&aacute;s, El Hierro se merece que se le devuelva la misma empat&iacute;a, la solidaridad, la hospitalidad, la cercan&iacute;a... con la que hemos afrontado en solitario. Se lo merece todo un dispositivo que se ha dejado la piel en conducirlos a buen puerto y atenderlos. Hasta ahora, eso s&iacute;, hemos tenido muchas&nbsp;visitas institucionales de cortes&iacute;a, para decirnos qu&eacute; solidarios somos, qu&eacute; buenos samaritanos somos, qu&eacute; emp&aacute;ticos somos, ante el fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n y el drama que le acompa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/via-crucis-visita-papa-canarias_132_13122640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 19:44:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Via Crucis de la visita del papa a Canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sólo permanece el nombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/permanece-nombre_132_13121907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas, los animales y las cosas son fundamentalmente nombre. Por eso siguen existiendo en el recuerdo de las gentes una vez que han desaparecido de la faz de la tierra
</p></div><p class="article-text">
        Suele pensar el com&uacute;n de los mortales que el significado de la palabra es la persona, el animal, la cosa, la cualidad o la acci&oacute;n que esta designa en la realidad concreta del hablar. Para &eacute;l, palabras como <em>casa</em>, <em>tiempo</em>, <em>Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells </em>o <em>Fuerteventura</em>, por ejemplo, no significan otra cosa que el edificio para vivir, la duraci&oacute;n, la mujer de carne y hueso concreta y la isla canaria determinada que estas palabras designan, respectivamente, en el habla real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, toda persona medianamente culta sabe hoy que, como han descubierto la filosof&iacute;a y la ling&uuml;&iacute;stica modernas, las cosas no funcionan as&iacute; en el <strong>lenguaje humano</strong>: que una cosa es el valor o la significaci&oacute;n de la palabra, que es una intuici&oacute;n inherente a ella misma, otra, la persona, animal o cosa que esa intuici&oacute;n designa en el momento de hablar, que es ajeno a ella, y otra distinta, el concepto que el individuo o la sociedad que sea se ha forjado en su mente a partir de esa persona, animal, cosa, cualidad o acci&oacute;n concretos, que le es asimismo accidental. No hay que confundir la cosa real ni el concepto con la significaci&oacute;n, aunque relacionados con ella est&aacute;n. La cosa, que pertenece al mundo de la realidad, es la sustancia a la que da forma la significaci&oacute;n en cada acto de hablar y el concepto, una especie de superfetaci&oacute;n de la significaci&oacute;n; una superfetaci&oacute;n que surge por abstracci&oacute;n de la cosa misma. As&iacute;, el nombre <em>casa</em> de nuestro ejemplo significa algo as&iacute; como &ldquo;acomodaci&oacute;n perfecta&rdquo;, designa, entre otras cosas, el edificio concreto en que se vive o la sede de una empresa o compa&ntilde;&iacute;a comercial y denota un concepto general de vivienda y otro de sede mercantil constituidos por todos los rasgos comunes a las referencias citadas; el nombre <em>tiempo</em> significa algo as&iacute; como &ldquo;puesta a punto&rdquo;, designa, entre otras cosas, la &ldquo;duraci&oacute;n determinada de una persona, animal o cosa&rdquo; o un &ldquo;estado atmosf&eacute;rico determinado&rdquo; y denota un concepto general de duraci&oacute;n temporal y otro de estado atmosf&eacute;rico constituidos por los rasgos comunes a las referencias citadas; el antrop&oacute;nimo <em>Mar&iacute;a</em> <em>Estupi&ntilde;&aacute;n Wells </em>significa algo as&iacute; como &ldquo;identificaci&oacute;n unipersonal&rdquo;, designa a la distintas Mar&iacute;as Estupi&ntilde;&aacute;n Wells (Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells ni&ntilde;a, Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells joven, Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells madura y Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells anciana) por las que ha pasado la persona as&iacute; llamada y denota un ser humano con identidad determinada que acoge todos los rasgos comunes a esas referencias; y el top&oacute;nimo <em><strong>Fuerteventura</strong></em> significa algo&nbsp;as&iacute; como &ldquo;identificaci&oacute;n uniespacial&rdquo;, designa las distintas Fuerteventuras f&iacute;sicas e hist&oacute;ricas que ha habido y habr&aacute; a lo largo de los tiempos (la Fuerteventura bereber, la Fuerteventura normanda, la Fuerteventura espa&ntilde;ola del siglo XV, la Fuerteventura espa&ntilde;ola del siglo XVI, la Fuerteventura espa&ntilde;ola del siglo XVII, etc.) y denota un concepto general de isla determinada que acoge asimismo los rasgos comunes a todas esas referencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiere decir que es la significaci&oacute;n de las palabras, la intuici&oacute;n que estas implican de forma invariante, la que da vida a la cosa que designan en la realidad concreta del hablar, al proporcionarle una forma de existir determinada; que no hay realidad &ldquo;casa&rdquo;, realidad &ldquo;tiempo&rdquo;, realidad &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells&rdquo; y realidad &ldquo;Fuerteventura&rdquo; tal y como nosotros las conocemos sin las significaciones &ldquo;acomodaci&oacute;n perfecta&rdquo;, &lsquo;puesta a punto&rsquo;, &lsquo;identificaci&oacute;n unipersonal&rsquo; e &lsquo;identificaci&oacute;n uniespacial&rsquo; que implican las palabras <em>casa, tiempo, Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells </em>y <em>Fuerteventura</em>, respectivamente. Ya hab&iacute;a dicho Kant que nuestro intelecto no deriva sus leyes de la naturaleza, sino que impone sus leyes, que son las categor&iacute;as del entendimiento formalizadas en las palabras, a la naturaleza. Por ello, todos los edificios que reciben el nombre de <em>casa</em>, todas las cosas que tienen el nombre de <em>tiempo</em>, todas las personas que encierra la persona <em>Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells </em>y todas las islas que encierra la isla de <em>Fuerteventura</em> tienen, respectivamente, el mismo valor formal: el valor formal de &ldquo;acomodaci&oacute;n perfecta&rdquo;, &ldquo;puesta a punto&rdquo;, &ldquo;identificaci&oacute;n unipersonal&rdquo; e &ldquo;identificaci&oacute;n uniespacial&rdquo;, respectivamente. Las palabras no son &ldquo;ruidos para clasificar cosas&rdquo;, como suele creerse habitualmente, sino &ldquo;sonido con significaci&oacute;n que hace existir las cosas que designan de una determinada manera&rdquo;; o, por decirlo en modo pedante, &ldquo;significaci&oacute;n formalizada mediante una expresi&oacute;n f&oacute;nica o una distribuci&oacute;n determinada que usan los seres humanos para crear el mundo de sus amores y desgracias&rdquo;; una significaci&oacute;n que, como las figuras geom&eacute;tricas y los n&uacute;meros, no aparece nunca en estado puro, sino encarnada en sustancia, que es lo que suele percibir conscientemente la persona que habla. El hablante no tiene conciencia de la significaci&oacute;n, sino de la referencia y de la denotaci&oacute;n. Por eso no puede dar cuenta de aquella. Pregunta el dialect&oacute;logo a su informante canario por la significaci&oacute;n de la palabra <em>jeito </em>de una frase como &ldquo;Tener mucho jeito para tocar el timple&rdquo;, por ejemplo, y le responder&aacute; con el sentido de &ldquo;ma&ntilde;a o habilidad&rdquo;, y no con su verdadera significaci&oacute;n, que es algo as&iacute; como &ldquo;impulso dejando libre-en proceso-puntualmente acabado-sustancialmente orientado hacia dentro&rdquo;, que aportan la ra&iacute;z *<em>iac-</em>, que presenta la significaci&oacute;n b&aacute;sica &ldquo;impulso dejando libre&rdquo;, la categor&iacute;a gramatical verbo, que presenta esta significaci&oacute;n b&aacute;sica como &ldquo;proceso&rdquo;, el morfema de participio de pasado <em>-t-</em>, que presenta el proceso como &ldquo;puntualmente acabado&rdquo;, y el llamado morfema de g&eacute;nero masculino <em>-o</em>, que presenta siempre la sustancia como &ldquo;orientada hacia dentro&rsquo;&rsquo;. Y no se trata de que los informantes quieran tomarle el pelo al pobre dialect&oacute;logo o jugar con &eacute;l. Se trata simplemente de que su conciencia no va m&aacute;s all&aacute; de los referentes y las ideas que profesa acerca de ellos, porque la significaci&oacute;n es subconsciente.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la relaci&oacute;n que existe entre el valor o significaci&oacute;n de la palabra y la persona, animal o cosa que esta designa en la realidad concreta del hablar es arbitraria: una misma palabra puede designar y de hecho designa cosas muy diferentes. Es lo que suele llamarse <em>polisemia </em>en los estudios del lenguaje. As&iacute;, como hemos indicado ya, la palabra <em>casa</em> presenta la designaci&oacute;n &ldquo;edificio para vivir&rdquo;, pero tambi&eacute;n la de &ldquo;sede de una marca comercial&rdquo;, etc&eacute;tera.; la palabra <em>tiempo</em>, &ldquo;duraci&oacute;n de las cosas&rdquo;, pero tambi&eacute;n la de &ldquo;estado atmosf&eacute;rico&rdquo;, etc&eacute;tera; el antrop&oacute;nimo <em>Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells</em>, &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells adulta&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells ni&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells adolescente&rdquo;, &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells veterana&rdquo; y &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells anciana&rdquo;; el top&oacute;nimo Fuerteventura, &ldquo;Fuerteventura prehisp&aacute;nica&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;Fuerteventura normanda&rdquo; y &ldquo;Fuerteventura hisp&aacute;nica&rdquo;. &ldquo;Edificio para vivir&rdquo;, &ldquo;sede de una marca comercial&rdquo;, &ldquo;duraci&oacute;n de las cosas&rdquo;, &ldquo;estado atmosf&eacute;rico&rdquo;, &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells ni&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells adolescente&rdquo;, &ldquo;Fuerteventura normanda&rdquo; y &ldquo;Fuerteventura hisp&aacute;nica&rdquo; tienen, respectivamente, el mismo valor desde el punto de vista de la lengua y distintos sentidos desde el punto de vista de la referencia o del concepto. Que yo sepa, no hay autor que tuviera m&aacute;s consciencia de esta propiedad de las palabras que el escritor argentino Jorge Luis Borges, seg&uacute;n vemos en su curioso relato <em>El informe de Brodie,</em> donde nos dice que en el lenguaje de los yahoos &ldquo;la palabra <em>nrz</em>, por ejemplo, sugiere la dispersi&oacute;n o las manchas; puede significar el cielo estrellado, un leopardo, una bandada de aves, la viruela, lo salpicado, el acto de desparramar o la fuga que sigue a la derrota. <em>Hrl</em>, en cambio, indica lo apretado o lo denso; puede significar la tribu, un trono, una piedra, un mont&oacute;n de piedras, el hecho de apilarlas, el congreso de los cuatro hechiceros, la uni&oacute;n carnal y un bosque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se comprueba, por tanto, que lo &uacute;nico que permanece m&aacute;s o menos constante de los tres niveles sem&aacute;nticos que implican las palabras (significaci&oacute;n, designaci&oacute;n y denotaci&oacute;n) es la significaci&oacute;n inherente o intuici&oacute;n sem&aacute;ntica y la denotaci&oacute;n, pero no la persona, el animal, la cosa, la cualidad o la acci&oacute;n que las mismas designan en cada momento del hablar, que puede cambiar y de hecho cambia de contexto a contexto y de instante a instante. Los referentes, las cosas concretas o la realidad emp&iacute;rica no permanecen nunca estables, porque son reos de los vaivenes del tiempo y del espacio. S&oacute;lo la significaci&oacute;n de las palabras y la denotaci&oacute;n o concepto archivado en ella garantizan la identidad y la unidad de las cosas. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver la Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells personita de piel tersa, fr&aacute;gil, graciosa y saltarina de la infancia con la Mar&iacute;a Estupi&ntilde;&aacute;n Wells de piel arrugada, de armas tomar, de car&aacute;cter agrio, de memoria flaca y postrada en silla de ruedas de la vejez o ancianidad? &iquest;Qu&eacute; tiene que ver la Fuerteventura bereber con que se encontraron los conquistadores europeos al llegar a ella con la Fuerteventura del siglo XXI? Absolutamente nada, o muy poco, desde el punto de la referencia, pero mucho desde el punto de vista de la significaci&oacute;n formal y de su denotaci&oacute;n o concepto. S&oacute;lo la memoria de los hombres, la mayor o menor inmediatez de los cambios que sufren las personas, los animales y las cosas a lo largo del tiempo y la documentaci&oacute;n que sobre ellos haya hacen posible que la gente relacione realidades tan distintas. &iquest;Y por qu&eacute;, si las personas, los animales y las cosas designados por las palabras presentan tantas diferencias entre ellos, las consideramos los mismas? Pues simplemente porque el nombre guarda en su significaci&oacute;n recuerdo de su existencia; guarda denotaci&oacute;n. El nombre se impregna tanto de las particularidades de la cosa que designa, que, al final, termina identific&aacute;ndose totalmente con ella, usurpando as&iacute; su realidad. En cuanto las personas, los animales y las cosas adquieren nombre, para su identidad es m&aacute;s importante ese nombre (o la informaci&oacute;n que este porta) que ellos mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas, los animales y las cosas son fundamentalmente nombre. Por eso siguen existiendo en el recuerdo de las gentes una vez que han desaparecido de la faz de la tierra. S&oacute;lo los nombres nos hacen eternos o menos caducos o ef&iacute;meros de lo que lo en realidad somos. Y, cuando, con el paso de los a&ntilde;os, se desvanece el recuerdo de la persona, el animal o la cosa que ha muerto, si el nombre persevera en ser y no se olvida con ellos, queda revoloteando como alma en pena, en busca de otra persona, animal o cosa en que encarnar. En vestir nuevas personas, animales y cosas con nombres viejos, consiste el arte de los poetas, como todo el mundo sabe. Las palabras son mucho m&aacute;s perdurables que las personas, los animales y las cosas que designan, las casas que habitamos, los cuadros que deleitan nuestra vista o las esculturas que adornan nuestras calles y parques. En ellas radica la continuidad de las generaciones, las civilizaciones y hasta la raza humana; el v&iacute;nculo entre las generaciones de hoy y las generaciones de ayer, con las que a&uacute;n podemos dialogar a trav&eacute;s de la lengua escrita. La palabra &ldquo;mar&rdquo; por ejemplo, tan relevante en la historia de la humanidad, por la importancia que tiene el medio que designa (&ldquo;parte l&iacute;quida de la Tierra&rdquo;, frente a su &ldquo;parte s&oacute;lida&rdquo;), que empez&oacute; siendo <em>*mor </em>(la abertura de la vocal vino despu&eacute;s) y que en principio significaba s&oacute;lo &ldquo;extensi&oacute;n de agua&rdquo;, sin m&aacute;s, independientemente de su ubicaci&oacute;n, seg&uacute;n nos dice el excelente ling&uuml;ista franc&eacute;s Andr&eacute; Martinet, ha llegado hasta nosotros rodando sin parar a trav&eacute;s de las estepas, las mesetas, los r&iacute;os, los lagos, las cordilleras y los oc&eacute;anos del mundo, desde los tiempos inmemoriales de los viejos indoeuropeos, hace ya m&aacute;s de cuatro mil a&ntilde;os. Es como una especie de punto de encuentro entre el alma de los indoeuropeos de hoy, que somos los hispanos, los franceses, los ingleses, los alemanes, los rusos, los griegos, los italianos, los norteamericanos, los australianos, etc&eacute;tera, y la de los indoeuropeos euroasi&aacute;ticos originarios. En la perpetuaci&oacute;n del alma humana a trav&eacute;s de los tiempos, radican el misterio y tambi&eacute;n la grandeza de las palabras y las lenguas que permiten crearlas. Esta es el alma que perdura despu&eacute;s de que hayamos muerto y la que nos hace, por tanto, eternos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/permanece-nombre_132_13121907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:22:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sólo permanece el nombre]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no somos España: ¿por qué nos quejamos del gobierno de España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-no-espana-quejamos-gobierno-espana_132_13121899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el punto de vista de la cultura y el contrato fiscal, Canarias no es España. Hemos asumido que, como somos ultraperiféricos, dependientes, fragmentados y no sé cuántas cosas más, aquí renunciamos a recaudar los impuestos suficientes para tener el “Estado” que creemos que nos merecemos
</p></div><p class="article-text">
        Estudiando las complejas movilidades de todo tipo que en la actualidad se dan en Canarias recientemente encontr&eacute; la p&aacute;gina web de una <a href="https://canarieconsulting.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultor&iacute;a</a> orientada a italianos que quieren desarrollar actividades empresariales en las islas. Ah&iacute; se afirma que las islas son el &aacute;rea europea que disfruta de un <strong>r&eacute;gimen fiscal</strong> m&aacute;s orientado a favorecer la actividad econ&oacute;mica, por lo que ofrecen grandes oportunidades a la iniciativa emprendedora. Se explica que, al formar parte de la UE, las islas no tienen los problemas propios de los para&iacute;sos fiscales, pero que al ser consideradas una regi&oacute;n ultraperif&eacute;rica y tener un <strong>R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal Propio</strong> (REF) disfrutan de una fiscalidad mejor que la de Espa&ntilde;a y el resto de los estados miembros. El Gobierno &ldquo;nacionalista&rdquo; de Canarias se queja de discriminaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a, el vicepresidente califica las pol&iacute;ticas de &eacute;ste de &ldquo;decreto godo&rdquo; y hay quien dice que lo que hay que hacer es limitar la entrada y el establecimiento de personas en las islas (ley de residencia). Facilitamos el <strong>movimiento de capitales</strong>, pero queremos limitar el de las personas. Pensamos que la culpa de que cueste encontrar viviendas asequibles es del pizzero italiano que viene a trabajar en el sur, y a la vez parecemos estar convencidos de que al <em>holding </em>milan&eacute;s que quiere invertir hay que ponerle todas las facilidades. Y no nos pararnos a pensar ni por un momento si no ser&aacute; el holding milan&eacute;s, que compra viviendas para invertir y/o especular, m&aacute;s culpable del incremento de los alquileres en las islas que el pizzero napolitano que vive y trabaja aqu&iacute; como un currante m&aacute;s. En Canarias nos quejamos mucho de los impuestos, de los precios, de nuestra econom&iacute;a, de nuestra fiscalidad, pero &iquest;qui&eacute;n decide todo esto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto al navegador, en<em> modo IA</em>: &iquest;Canarias es Espa&ntilde;a? Me dice que, aunque pol&iacute;tica y administrativamente lo son, no lo son desde el punto de vista fiscal. Me explica que existe una cosa que se llama REF, una sopa de letras (ZEC, RIC, IGIC) que me explica que no es un privilegio. Indago sobre los inicios del REF, y encuentro que se crea cuando la <strong>reina Isabel de Castilla</strong>, que, por conquista primero de Gran Canaria y luego de La Palma y de Tenerife se hab&iacute;a convertido en soberana de unas lejanas tierras en el Atl&aacute;ntico, decide concederles exenciones fiscales para ayudar a poblarlas. En aquellos lejanos tiempos del 1500 ya se asum&iacute;a que la Real Audiencia de Canarias y otros servicios que la corona de Castilla prestaba en las islas no iban a salir &ldquo;rentables&rdquo;, pues se iba a renunciar a recaudar impuestos suficientes con los que sufragarlos, pero se opt&oacute; por ello como decisi&oacute;n estrat&eacute;gica en la incipiente expansi&oacute;n castellana allende los mares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy al teatro: &ldquo;<a href="https://www3.gobiernodecanarias.org/noticias/con-siete-estrellas-verdes-para-celebrar-el-dia-mundial-del-teatro-en-el-guiniguada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Con siete estrellas verdes: docudrama de una actriz canaria</em></a><em>&rdquo;</em>. Esta gente de las artes siempre han sido unos <em>rojos</em>. En clave de ficci&oacute;n vienen a plantear que las pol&iacute;ticas de exenci&oacute;n fiscal al cine que han hecho que los &uacute;ltimos a&ntilde;os se rueden tant&iacute;simas pel&iacute;culas en las islas&hellip; han servido sobre todo para que las compa&ntilde;&iacute;as que las producen se ahorren un mont&oacute;n de impuestos. Que, dicen, han contribuido a poner a Canarias en el mapa. Pero que, al final, buena parte del &ldquo;trabajo canario&rdquo; que se acaba aportando en dichas producciones es el de las camareras de piso que atienden en los hoteles en que se quedan los equipos de rodaje y las estrellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hago un curso del Instituto de Estudios Fiscales (Ministerio de Hacienda, Gobierno de Espa&ntilde;a) sobre Sociolog&iacute;a Fiscal. Se denomina &ldquo;cultura fiscal&rdquo; al conjunto de ideas, valores y actitudes que inspiran y orientan la conducta de los actores sociales que intervienen en la configuraci&oacute;n de la realidad fiscal de un pa&iacute;s. Forma parte de la &ldquo;cultura c&iacute;vica&rdquo;, es decir, de c&oacute;mo se entiende que deben ser atendidas las necesidades p&uacute;blicas dentro de una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica para lograr metas colectivas articulando intereses contrapuestos. Y el &ldquo;contrato fiscal&rdquo; es el acuerdo, expresado a menudo en normas de alto rango como las constituciones, que establece qu&eacute; carga fiscal se est&aacute; dispuesta a soportar en una sociedad para disponer de una serie de bienes p&uacute;blicos, como el orden p&uacute;blico, la defensa, las infraestructuras, la sanidad o la educaci&oacute;n, que se consideran leg&iacute;timos en esa sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la cultura y el contrato fiscal, Canarias no es Espa&ntilde;a. Hemos asumido que, como somos ultraperif&eacute;ricos, dependientes, fragmentados y no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s, aqu&iacute; renunciamos a recaudar los impuestos suficientes para tener el &ldquo;Estado&rdquo; que creemos que nos merecemos. Que ya est&aacute;n Madrid y Bruselas para financiar nuestras carreteras, hospitales e institutos. Las empresas que se acogen a la ZEC pagan un 4% de impuesto de sociedades, en vez del 25% que se suele pagar en Espa&ntilde;a. El tipo general del IGIC est&aacute; en el 7%, frente al 21% del IVA. Y cuando el gobierno de Espa&ntilde;a anuncia que en su paquete de medidas contra la crisis va a incluir una rebaja del IVA al 10%, los poderes medi&aacute;ticos en Canarias denuncian enfurecidos: <em>&ldquo;Madrid nos discrimina, porque eso a nosotros no nos ayuda, aqu&iacute; no se paga IVA&rdquo;. </em>S&iacute;, ya s&eacute; que es un poco atrevido, pero &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si cambi&aacute;ramos nuestra R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal hasta un punto tal en que no se pudiera escribir (en italiano) que tenemos la fiscalidad m&aacute;s favorable para invertir? S&iacute;, posiblemente no vendr&iacute;an tantas inversiones. Pero quiz&aacute; pasar&iacute;an otras cosas no tan negativas. Si tenemos un r&eacute;gimen econ&oacute;mico y fiscal distinto al de Espa&ntilde;a, &iquest;por qu&eacute; nos quejamos del Gobierno de Espa&ntilde;a cuando hablamos de temas econ&oacute;micos y fiscales? Tener un enemigo externo al que culpar de los males propios es, ciertamente, muy conveniente. Pero, ciertamente, si lo que queremos es resolver nuestros propios problemas, es m&aacute;s pr&aacute;ctico plantearse qu&eacute; podemos hacer nosotros por resolverlos que decir que nuestros problemas son culpa de &ldquo;los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-no-espana-quejamos-gobierno-espana_132_13121899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:20:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si no somos España: ¿por qué nos quejamos del gobierno de España?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser la primera no basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-no-basta_132_13121886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema no es que Rosa Dávila recuerde que es la primera mujer presidenta del Cabildo de Tenerife. El problema es que, a estas alturas, cuesta más identificar qué ha hecho esa presidencia por las demás mujeres de la isla que contabilizar su presencia en actos, homenajes, entregas de premios y campañas de imagen
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Rosa D&aacute;vila</strong> repite con frecuencia un dato que, en efecto, tiene relevancia hist&oacute;rica: es la primera mujer que preside el <strong>Cabildo de Tenerife </strong>desde que existe la instituci&oacute;n. Y ese hecho, por s&iacute; mismo, merece ser reconocido. Durante demasiado tiempo, los puestos de m&aacute;ximo poder pol&iacute;tico fueron espacios casi exclusivamente masculinos, de modo que cada mujer que llega por primera vez a uno de ellos rompe una barrera simb&oacute;lica que no conviene despreciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema empieza cuando el s&iacute;mbolo pretende sustituir al legado.
    </p><p class="article-text">
        Porque la historia p&uacute;blica no recuerda igual a todas las mujeres que fueron las primeras. A algunas las recuerda porque, adem&aacute;s de llegar, abrieron camino. <strong>Clara Campoamor</strong> no fue importante solo por ocupar un esca&ntilde;o: convirti&oacute; su presencia institucional en una conquista hist&oacute;rica para las mujeres, defendiendo el sufragio femenino. <strong>Carme Chac&oacute;n</strong> no qued&oacute; en la memoria solo por ser la primera ministra de Defensa: aquella imagen suya, embarazada, pasando revista a las tropas, se convirti&oacute; en una impugnaci&oacute;n visual de viejos prejuicios sobre la autoridad, la maternidad y el poder. <strong>Mar&iacute;a Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega</strong> no destac&oacute; &uacute;nicamente por ser la primera vicepresidenta del Gobierno, sino por asociar ese lugar a una agenda pol&iacute;tica que coloc&oacute; la igualdad en el centro de la calidad democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el verdadero list&oacute;n: no ser la primera para una misma, sino ser la primera que deja algo para las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y conviene subrayar, adem&aacute;s, que en Canarias ese camino no empez&oacute; con Rosa D&aacute;vila. Otras mujeres ya han ocupado presidencias insulares. Ah&iacute; est&aacute;n <strong>Sebastiana Perera</strong> y <strong>Mar&iacute;a Dolores Corujo</strong> en Lanzarote; <strong>Mar&iacute;a Eugenia M&aacute;rquez</strong> en Gran Canaria; <strong>Guadalupe Gonz&aacute;lez Ta&ntilde;o</strong> y <strong>Nieves Lady Barreto</strong> en La Palma; <strong>Bel&eacute;n Allende</strong> en El Hierro; y ahora <strong>Lola Garc&iacute;a</strong> en Fuerteventura. Todas ellas demuestran que el liderazgo femenino en los cabildos ha sido una realidad construida, con esfuerzo y a menudo en soledad, por mujeres que ya hab&iacute;an abierto ese camino para todas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene recordar que Tenerife ya ha tenido mujeres con una presencia enormemente simb&oacute;lica al frente de instituciones que marcan el pulso pol&iacute;tico insular. Ana Oramas en La Laguna y Patricia Hern&aacute;ndez en Santa Cruz de Tenerife encabezaron dos de los ayuntamientos m&aacute;s decisivos de la isla. fueron liderazgos observados en toda la isla y contribuyeron a consolidar una imagen de autoridad femenina en espacios de m&aacute;ximo poder municipal.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde el caso de Rosa D&aacute;vila merece una mirada menos complaciente. Porque si una presidenta quiere convertir su condici&oacute;n de &ldquo;primera mujer&rdquo; en un elemento central de su relato pol&iacute;tico, tambi&eacute;n tiene que aceptar que se le pregunte qu&eacute; ha hecho con ese capital simb&oacute;lico. Y la respuesta, al menos hasta ahora, resulta bastante menos brillante que el eslogan.
    </p><p class="article-text">
        El primer dato es muy elocuente. Cuando Rosa D&aacute;vila tom&oacute; posesi&oacute;n y organiz&oacute; el gobierno del Cabildo, las tres vicepresidencias recayeron en hombres. Solo despu&eacute;s de que el PSOE impulsara una moci&oacute;n reclamando presencia femenina en las vicepresidencias, el Cabildo corrigi&oacute; esa composici&oacute;n y nombr&oacute; a mujeres en puestos posteriores (la 4&ordf; y 5&ordf; vicepresidencia). Ese detalle importa. Porque muestra que el primer impulso de su mandato no fue precisamente feminizar la estructura real del poder. En pol&iacute;tica, como en casi todo, tambi&eacute;n importa mucho lo que una dirigente hace sin que nadie la obligue.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo dato es todav&iacute;a m&aacute;s revelador: el peso pol&iacute;tico otorgado al &aacute;rea de igualdad. En la etapa anterior, el Cabildo hab&iacute;a contado con una consejera delegada de Igualdad y Prevenci&oacute;n de la Violencia de G&eacute;nero. Sin embargo, con la estructura de Rosa D&aacute;vila, Igualdad y Diversidad se unen y su gesti&oacute;n operativa pas&oacute; a una Direcci&oacute;n Insular ocupada mediante designaci&oacute;n directa. Una figura org&aacute;nicamente inferior a una consejer&iacute;a ocupadas por cargos electos. Dicho de otra manera: el &aacute;rea no gan&oacute; rango pol&iacute;tico; lo perdi&oacute;. No se eleva el &aacute;rea: se tecnifica, se subordina y se le resta centralidad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las pol&iacute;ticas de igualdad como las pol&iacute;ticas sociales se han caracterizado por ser pol&iacute;ticas de eventos y patrocinios. Es decir, acciones pensadas m&aacute;s para el foco medi&aacute;tico y publicitario que para abordar de fondo los problemas de quienes m&aacute;s lo necesitan: la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable y, de forma muy concreta, muchas mujeres que siguen sufriendo desigualdad, precariedad, sobrecarga de cuidados o violencia.
    </p><p class="article-text">
        Se ha visto a Rosa D&aacute;vila en m&uacute;ltiples escenarios entregando premios, recibiendo premios, haciendo homenajes, participando en actos vistosos y desarrollando actividades muy visibles desde el punto de vista medi&aacute;tico. Y no hay nada malo en reconocer trayectorias, en celebrar fechas o en apoyar campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n. El problema aparece cuando esa pol&iacute;tica de escaparate sustituye a la pol&iacute;tica transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Pero la contradicci&oacute;n no termina en la foto ni en el organigrama. Rosa D&aacute;vila gobierna con el Partido Popular y ha dejado en manos de ese partido las pol&iacute;ticas contra la violencia de g&eacute;nero. Del mismo Partido Popular que combati&oacute; en el Tribunal Constitucional la ley integral contra la violencia machista, aunque el propio Constitucional aval&oacute; despu&eacute;s el n&uacute;cleo de esa norma. Y del mismo Partido Popular que hoy vuelve a sentarse con Vox para negociar gobiernos auton&oacute;micos en varias comunidades, con las pol&iacute;ticas de igualdad sobre la mesa como precio de los acuerdos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos pol&iacute;ticos m&aacute;s visibles del ciclo que vive Tenerife es la normalizaci&oacute;n de acuerdos con Vox en instituciones municipales clave de la isla. Vox est&aacute; hoy en los gobiernos municipales de Arona y de Granadilla de Abona. Esa cadena de acuerdos fue respaldada pol&iacute;ticamente por la direcci&oacute;n de Coalici&oacute;n Canaria, y Rosa D&aacute;vila, como responsable insular del partido, forma parte de ese aval pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, el balance adquiere una iron&iacute;a dif&iacute;cil de ignorar: el gran legado del tiempo pol&iacute;tico que encarna Rosa D&aacute;vila es un clima pol&iacute;tico en el que el machismo organizado encuentra cada vez menos barreras para acercarse al poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo sigue ah&iacute;, s&iacute;. Pero el legado ya es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el problema no es que Rosa D&aacute;vila recuerde que es la primera mujer presidenta del Cabildo de Tenerife. El problema es que, a estas alturas, cuesta m&aacute;s identificar qu&eacute; ha hecho esa presidencia por las dem&aacute;s mujeres de la isla que contabilizar su presencia en actos, homenajes, entregas de premios y campa&ntilde;as de imagen.
    </p><p class="article-text">
        Y en eso reside toda la diferencia entre una mujer que llega y una mujer que deja huella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/primera-no-basta_132_13121886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:17:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ser la primera no basta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La razón de las renovables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/razon-renovables_132_13120680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia modelos sostenibles se ha convertido en una necesidad urgente, respaldada tanto por la evidencia cient&iacute;fica como por la creciente inestabilidad geopol&iacute;tica. Ya no se trata de una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica o de largo plazo, sino de una transformaci&oacute;n imprescindible ante los riesgos de mantener un sistema basado en combustibles f&oacute;siles. Desde hace d&eacute;cadas, organismos internacionales y la comunidad cient&iacute;fica han advertido sobre esta problem&aacute;tica, aunque los avances hacia un modelo limpio siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El impacto m&aacute;s visible del actual modelo energ&eacute;tico es el calentamiento global. Seg&uacute;n el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC), la temperatura media global ha aumentado aproximadamente 1,1 &deg;C desde la era preindustrial, lo que ha intensificado fen&oacute;menos extremos como olas de calor, incendios forestales, sequ&iacute;as prolongadas e inundaciones. A ello se suma la grave contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica: la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud estima que cerca de siete millones de personas mueren cada a&ntilde;o por exposici&oacute;n a aire contaminado, gran parte derivado de la quema de combustibles f&oacute;siles. Estos datos reflejan no solo un problema ambiental, sino tambi&eacute;n una crisis de salud p&uacute;blica global.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del impacto clim&aacute;tico y sanitario, el modelo energ&eacute;tico actual presenta una fragilidad estructural significativa. La dependencia de recursos concentrados en regiones geopol&iacute;ticamente inestables ha generado tensiones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, especialmente en Europa. Durante a&ntilde;os, el continente dependi&oacute; en gran medida del gas procedente de Rusia, situaci&oacute;n que qued&oacute; en evidencia tras la invasi&oacute;n de Ucrania en 2022. Este conflicto desencaden&oacute; una crisis energ&eacute;tica sin precedentes recientes, en la que el precio del gas lleg&oacute; a multiplicarse por m&aacute;s de cinco, afectando tanto al coste de la electricidad como a la econom&iacute;a de hogares e industrias.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se han sumado tensiones en Oriente Medio, la &uacute;ltima es la guerra de Ir&aacute;n, que han impulsado los precios del petr&oacute;leo en los mercados internacionales. El barril de Brent ha superado los 100 d&oacute;lares en varios momentos recientes, mostrando la volatilidad de un sistema energ&eacute;tico dependiente de factores externos. Esta inestabilidad impacta directamente en la inflaci&oacute;n, el crecimiento econ&oacute;mico y la seguridad energ&eacute;tica de los pa&iacute;ses importadores. Por eso Europa acaba de lanzar un plan de diez puntos para reducir la demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el responsable de la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a, Fatih Birol, ha advertido que &ldquo;la guerra de Ir&aacute;n ya es la mayor amenaza de la historia para la seguridad energ&eacute;tica&rdquo;, y numerosos expertos coinciden en que un escenario con el petr&oacute;leo a 200 d&oacute;lares har&iacute;a al mundo &ldquo;infinitamente m&aacute;s pobre y con menos empleo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, la transici&oacute;n hacia energ&iacute;as renovables aparece no solo como una respuesta ambiental, sino tambi&eacute;n como una estrategia de soberan&iacute;a energ&eacute;tica y estabilidad econ&oacute;mica. Tecnolog&iacute;as como la solar, la e&oacute;lica o la hidr&aacute;ulica ofrecen ventajas clave: son recursos aut&oacute;ctonos, abundantes y cada vez m&aacute;s competitivos. Los datos lo confirman: seg&uacute;n la Agencia Internacional de Energ&iacute;as Renovables (IRENA), el coste de la electricidad solar fotovoltaica ha ca&iacute;do cerca de un 85 % desde 2010, mientras que la e&oacute;lica terrestre ha reducido sus costes en torno a un 55 %. En muchas regiones, estas tecnolog&iacute;as ya resultan m&aacute;s baratas que los combustibles f&oacute;siles incluso sin subsidios. Adem&aacute;s, el sector de las renovables emplea a m&aacute;s de 13 millones de personas en todo el mundo, con previsi&oacute;n de duplicarse en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el despliegue de estas energ&iacute;as no avanza al ritmo necesario para cumplir los objetivos clim&aacute;ticos internacionales. El Acuerdo de Par&iacute;s establece la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 &deg;C, lo que requiere una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de emisiones en esta d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Europa, el debate energ&eacute;tico se ha intensificado tras las crisis recientes. La presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen, lleg&oacute; a afirmar que reducir la energ&iacute;a nuclear hab&iacute;a sido un error, lo que refleja la complejidad del contexto actual. En Canarias la ultraderecha ha llegado a plantear la instalaci&oacute;n de peque&ntilde;as plantas nucleares en el mar..
    </p><p class="article-text">
        Pese a estas divergencias, responsables internacionales insisten en no desviar el foco de las energ&iacute;as renovables. Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico, ha se&ntilde;alado que los conflictos b&eacute;licos evidencian la urgencia de acelerar la transici&oacute;n energ&eacute;tica. En sus palabras, &ldquo;cada crisis es un recordatorio de que la dependencia de los combustibles f&oacute;siles no solo es insostenible desde el punto de vista clim&aacute;tico, sino tambi&eacute;n peligrosa desde una perspectiva geopol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consenso cient&iacute;fico es claro: la transici&oacute;n energ&eacute;tica debe ser r&aacute;pida, estructural y sostenida. No basta con aumentar la generaci&oacute;n renovable, sino que es necesario transformar sectores clave como el transporte, la industria y el consumo energ&eacute;tico. En este proceso, resultan fundamentales la electrificaci&oacute;n verde y flexible, el almacenamiento mediante bater&iacute;as, el hidr&oacute;geno verde y la mejora de la eficiencia energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la transici&oacute;n debe abordar las desigualdades globales en el acceso a la energ&iacute;a. Mientras en los pa&iacute;ses desarrollados el foco est&aacute; en la descarbonizaci&oacute;n, en muchas regiones millones de personas a&uacute;n carecen de electricidad. Garantizar una transici&oacute;n justa e inclusiva es esencial para que los beneficios de las nuevas tecnolog&iacute;as se distribuyan de manera equitativa. Desde el punto de vista econ&oacute;mico, esta transformaci&oacute;n representa una gran oportunidad: el Fondo Monetario Internacional estima que una transici&oacute;n acelerada podr&iacute;a generar millones de empleos y favorecer el crecimiento global a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la transici&oacute;n hacia energ&iacute;as limpias no es opcional, sino imprescindible. Las evidencias cient&iacute;ficas, los datos econ&oacute;micos y la realidad geopol&iacute;tica coinciden en se&ntilde;alar la insostenibilidad del modelo actual. Las crisis recientes han evidenciado las debilidades de un sistema dependiente de recursos finitos y concentrados en regiones conflictivas, reforzando la necesidad de avanzar hacia un modelo m&aacute;s resiliente, justo y seguro.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, uno de los debates m&aacute;s frecuentes es el impacto paisaj&iacute;stico de las energ&iacute;as renovables. Aunque es leg&iacute;timo proteger el entorno, no puede priorizarse una visi&oacute;n est&aacute;tica del paisaje frente a la urgencia de la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Las infraestructuras renovables tienen un impacto en gran medida transitorio y reversible, mientras que los efectos del cambio clim&aacute;tico son acumulativos y, en muchos casos, irreversibles. Por tanto, avanzar hacia energ&iacute;as limpias es tambi&eacute;n una forma de preservar el entorno a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Otra fuente de oposici&oacute;n a las renovables surge cuando la poblaci&oacute;n local no percibe beneficios directos. Para reducir este rechazo, es fundamental repartir mejor el valor generado. Esto implica ofrecer beneficios econ&oacute;micos como participaci&oacute;n en proyectos o descuentos en la factura el&eacute;ctrica, as&iacute; como promover modelos comunitarios que aumenten la implicaci&oacute;n ciudadana. Tambi&eacute;n son importantes las compensaciones visibles, como inversiones en infraestructuras, y una participaci&oacute;n real desde las fases iniciales de los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de justicia resulta determinante: cuando los beneficios se distribuyen de manera equilibrada, disminuye el conflicto social. Finalmente, una comunicaci&oacute;n clara, centrada en impactos concretos como ahorro, empleo o mejoras locales, es m&aacute;s eficaz que los argumentos abstractos. En conjunto, la clave para el &eacute;xito de la transici&oacute;n energ&eacute;tica radica en pasar de un modelo percibido como impuesto a uno basado en la implicaci&oacute;n activa de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha afrontado mejor la crisis energ&eacute;tica derivada de las tensiones en torno a Ir&aacute;n que otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea gracias a su mix energ&eacute;tico. La alta penetraci&oacute;n de energ&iacute;as renovables, como la solar y la e&oacute;lica, ha reducido su dependencia de combustibles f&oacute;siles importados, m&aacute;s expuestos a la volatilidad internacional. Esto ha permitido contener mejor los precios de la electricidad y mitigar el impacto sobre hogares y empresas, favoreciendo una mayor estabilidad econ&oacute;mica y un crecimiento superior al de otras econom&iacute;as europeas.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente,&nbsp;ha reforzado su apuesta por las renovables con el nuevo Real Decreto-ley 7/2026, que destaca por ampliar el radio del autoconsumo compartido hasta los 5 km y ofrecer deducciones fiscales del 20% en instalaciones solares y aerotermia. Adem&aacute;s, se han movilizado 2.000 millones de euros en ayudas para la industria limpia y se ha fijado el objetivo de alcanzar los 16.000 MW en almacenamiento por bater&iacute;as. Todo esto se enmarca en la actualizaci&oacute;n del PNIEC, tras haber logrado el hito hist&oacute;rico de cubrir el 100% de la demanda peninsular con fuentes limpias en abril de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Pero se siguen olvidando de&nbsp;dar un paso important&iacute;simo, comprometido adem&aacute;s con Gran Canaria: poner en marcha cuanto antes&nbsp;la subasta para hacer posible la implantaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina en nuestra isla. Esto, Salto de Chira y su ampliaci&oacute;n a Las Ni&ntilde;as, la geotermia y un nuevo concurso de concurrencia competitiva donde se premie la generaci&oacute;n de un sistema flexible y almacenamiento, garantizar&iacute;a nuestra soberan&iacute;a energ&eacute;tica. Est&aacute;n tardando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/razon-renovables_132_13120680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 08:07:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La razón de las renovables]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doce mil atropellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/doce-mil-atropellos_132_13120271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El balance es pat&eacute;tico: doce mil atropellos, m&aacute;s de doscientos muertos y mil quinientos heridos graves se registran cada a&ntilde;o en los municipios espa&ntilde;oles, seg&uacute;n el Centro de Estudios y Opini&oacute;n &lsquo;Ponle Freno-AXA de Seguridad Vial&rsquo;, impulsor, junto a la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Municipios y Provincias (FEMP), del manifiesto titulado &ldquo;Ponle Freno Peatones 2030&rdquo;, un texto que recoge el compromiso de las entidades locales por la reducci&oacute;n de la siniestralidad vial en las calles mediante la adopci&oacute;n de medidas que permitan disminuir en un 50 % la cifra de fallecidos y heridos graves por atropello.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de proteger al peat&oacute;n, seg&uacute;n se dice, se basa, entre otras razones, en que es el &uacute;nico usuario universal de la v&iacute;a, y adem&aacute;s es el m&aacute;s lento y vulnerable; es igualmente el usuario que m&aacute;s fallecidos registra y el segundo con m&aacute;s heridos graves, que siempre es v&iacute;ctima en caso de siniestro. Pero, adem&aacute;s es el m&aacute;s ecol&oacute;gico y de h&aacute;bitos m&aacute;s saludables y el que cuenta con m&aacute;s derechos.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de la presentaci&oacute;n del manifiesto ya eran diez las ciudades firmantes: Badalona, Zaragoza, Palma, M&aacute;laga, Valencia, Vigo, Bilbao, Santander, Madrid, Las Palmas de Gran Canaria, Jerez de la Frontera y A Coru&ntilde;a. Lo que se plantea a los municipios firmantes es la realizaci&oacute;n en sus t&eacute;rminos &ldquo;de todos los esfuerzos t&eacute;cnicos, estructurales, reglamentarios y humanos que permitan que en 2030 los peatones fallecidos o heridos de gravedad se reduzcan a la mitad tomando como base las cifras de 2019, a&ntilde;o anterior a la pandemia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido propone que, en la medida de sus posibilidades, se implementen iniciativas que van desde el establecimiento de pasos de peatones adaptados a un modelo que los hace m&aacute;s seguros, hasta el aumento de las zonas peatonales y de las de velocidad limitada o el establecimiento de aceras confortables, con menos obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se consigna, seg&uacute;n fuentes de la FEMP, entre otras propuestas, la sensibilizaci&oacute;n de los peatones sobre no mirar el m&oacute;vil al cruzar y reducir su uso en las aceras; iniciar el cruce de forma lenta y hacerse visible antes de cruzar; y no hacerlo nunca fuera de los pasos de peatones ni con el sem&aacute;foro peatonal en rojo.
    </p><p class="article-text">
        Tiene raz&oacute;n el secretario general de la Federaci&oacute;n, Luis Mart&iacute;nez-Sicluna, cuando se&ntilde;ala que &ldquo;la seguridad vial no es una estad&iacute;stica, sino una obligaci&oacute;n &eacute;tica y un deber institucional, porque detr&aacute;s de cada cifra hay vidas y familias que merecen toda nuestra atenci&oacute;n&rdquo;. Entre lo mal que se conduce, la progresiva reducci&oacute;n de espacios y el crecimiento galopante del parque automovil&iacute;stico, lo cierto es que las pol&iacute;ticas orientadas a mejorar la seguridad en el espacio urbano parecen resultar insuficientes a tenor del balance comentado al principio. As&iacute;, indica Mart&iacute;nez-Sicluna, la movilidad peatonal sit&uacute;a a la persona en el centro, lo que obliga a dise&ntilde;ar entornos urbanos que permitan desplazarse con autonom&iacute;a y seguridad. De este modo, apostar por el peat&oacute;n implica prestar atenci&oacute;n a colectivos especialmente vulnerables, como los ni&ntilde;os, las personas mayores o quienes tienen movilidad reducida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/doce-mil-atropellos_132_13120271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 14:21:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Doce mil atropellos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Far-(W)Est de Trump, sus mentores y sus lacayos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/far-w-est-trump-mentores-lacayos_132_13118046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo ha fallado clamorosamente en la democracia norteamericana (llena de déficits como todas las democracias, aún así el sistema menos malo de los posibles) para que estemos viviendo este panorama aterrador

</p></div><p class="article-text">
        Como si fuera una terrible pesadilla para los que lo observamos desde lejos; pero una aterradora realidad para las personas que sufren diariamente estas actuaciones criminales en sus propias carnes, Trump, su camarilla, los oligarcas multimillonarios a los que representa&nbsp;-y sus lacayos como Abascal, Feij&oacute;o y Ayuso y un etc&eacute;tera que llega hasta estas Islas- nos lo pretenden contar con tintes &eacute;picos.
    </p><p class="article-text">
        La de &ldquo;llevar a Ir&aacute;n a la Edad de Piedra de donde proceden&rdquo; es el&nbsp;term&oacute;metro terror&iacute;fico de en manos de qui&eacute;n est&aacute; el mundo: un tipo que desconoce que cuando Europa era una pen&iacute;nsula de Asia sumida en la barbarie, en la cuenca del Nilo, en la Mesopotamia, alrededor del Indo y en el Lejano Oriente florec&iacute;an civilizaciones milenarias. Y que, a pesar de las&nbsp;esperp&eacute;nticas plegarias en el Despacho Oval, tambi&eacute;n ignora la creencia en la existencia del alma y su inmortalidad proviene de la religi&oacute;n mazde&iacute;sta de la antigua Persia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como si de un nuevo Far-(W)Est se tratara, un nueva serie de la epopeya de La Conquista del Oeste, es decir del genocidio de las naciones y tribus ind&iacute;genas de Norteam&eacute;rica con la que inundaron nuestra infancia los westerns de su industria cinematogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Gaza, Ir&aacute;n, L&iacute;bano&hellip; y un suma y sigue de cr&iacute;menes de lesa Humanidad, mal disfrazados con consignas en defensa de la democracia frente a reg&iacute;menes dictatoriales o de acabar con la existencia de grupos terroristas, pero cuyos objetivos reales de apropiaci&oacute;n de recursos estrat&eacute;gicos de Ir&aacute;n (como lo est&aacute; siendo de Venezuela) o como excusa para el expansionismo supremacista israel&iacute; son completamente evidentes. Y ya ni se preocupan demasiado por ocultarlos.
    </p><p class="article-text">
        Ya se sabe demasiado que lo de las dictaduras y la democracia en la pol&iacute;tica exterior de EEUU depende de si le hacen o no el rendez vous a los intereses estrat&eacute;gicos y a la voracidad&nbsp;de sus multinacionales o no. No paran en mientes para promover la instauraci&oacute;n de reg&iacute;menes&nbsp;atroces o proteger a los ya existentes si se doblegan a sus intereses. Como si las dictaduras, se pinten de negro, de rojo (o de azul) no fueran igual de abominables, sean cuales fueran sus proclamas fundacionales: f&aacute;bricas de represi&oacute;n de las libertades, de corrupci&oacute;n, de impunidad y de mediocridad.
    </p><p class="article-text">
        Pero a todo esto cada d&iacute;a me pregunto c&oacute;mo el viejo Gran Old Party, el Partido Republicano, el que fue fundado en 1854 por un grupo de activistas antiesclavistas, el partido de Abraham Lincoln, el que lider&oacute; la abolici&oacute;n de la esclavitud, ha podido acabar secuestrado por un demente y criminal y por los poderosos lobbys que lo manejan. Y c&oacute;mo un individuo que alent&oacute; una rebeli&oacute;n contra las elecciones que perdi&oacute; frente a la candidatura de Joseph Biden ha podido volver a ganar unas elecciones presidenciales.
    </p><p class="article-text">
        Algo ha fallado clamorosamente en la democracia norteamericana (llena de d&eacute;ficits como todas las democracias, a&uacute;n as&iacute; el sistema menos malo de los posibles) para que estemos viviendo este panorama aterrador. Tambi&eacute;n en el plano interno de los EEUU, con toda la violencia desatada&nbsp;por el ICE, los visibles designios del Poder&nbsp;Ejecutivo de acabar con la separaci&oacute;n de poderes, especialmente con la independencia&nbsp;del Poder&nbsp;Judicial, de&nbsp;instaurar la censura informativa y, en definitiva, de subvertir los principios fundamentales&nbsp;de la Constituci&oacute;n Norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, all&aacute; (y ya casi &ldquo;aqu&iacute; ac&aacute;&rdquo;, que se dice a&uacute;n en La Palma) la clave reside en el control omn&iacute;modo de los medios de comunicaci&oacute;n, destruyendo el pluralismo informativo y &ldquo;la existencia de la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica libre, indisolublemente unida al pluralismo pol&iacute;tico y, por ello, al funcionamiento de un estado de derecho democr&aacute;tico&rdquo;, reduciendo &ldquo;a formas huecas las instituciones representativas y absolutamente falseado el principio de legitimidad democr&aacute;tica&rdquo;, como nuestro Tribunal Constitucional proclam&oacute; desde sus m&aacute;s tempranas sentencias, a principios de los 80.
    </p><p class="article-text">
        Sin el control de los medios informativos convencionales y -la novedad de estos tiempos- de la implacable apisonadora de intoxicaci&oacute;n en que los megarricos han convertido las redes sociales, lo que estamos viviendo ser&iacute;a impensable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n de la democracia, la derogaci&oacute;n de los derechos sociales y laborales y la destrucci&oacute;n de las libertades pol&iacute;ticas que les resulta imprescindible para poder perpetrar sin resistencia de ciudadanos y&nbsp;trabajadores esas degradaci&oacute;n y derogaci&oacute;n (&iquest;se acuerdan de la Ley Mordaza?) es una etapa en el camino que el Gran Capitalismo y sus representantes pol&iacute;ticos conservadores y neocons emprendieron, all&aacute; por los 70, desde que el bloque&nbsp;sovi&eacute;tico se fue colapsando econ&oacute;micamente, como preludio de su desmoronamiento pol&iacute;tico pocos a&ntilde;os despu&eacute;s. Lo emprendieron en todo el Mundo Occidental. Y tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, con sus agentes m&aacute;s grotescos: de Aznar al t&aacute;ndem Feij&oacute;o-Ayuso; por no mentar a Abascal, la peligrosa caricatura neofascista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso al intento de Clavijo de controlar (&iexcl;tambi&eacute;n!) la direcci&oacute;n de RTVE en Canarias, despu&eacute;s del allanamiento de la radio auton&oacute;mica y de&nbsp;la Televisi&oacute;n Canaria, no nos lo debemos tomar s&oacute;lo como la ridiculez que es, sino como parte del gui&oacute;n de influyentes poderes empresariales&nbsp;-tambi&eacute;n por estos lares- de convertir la realidad pol&iacute;tica de Canarias y su autogobierno&nbsp;en un puro remedo de democracia. Y a&nbsp;sus Instituciones en meras agencias de sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ustedes se imaginan cu&aacute;l ser&iacute;a cu&aacute;l ser&iacute;a el panorama de la inmensa constelaci&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n en manos de la derecha si asuntos como&nbsp;G&uuml;rtel, &ldquo;Polic&iacute;a Patri&oacute;tica (Kitchen), los del ministro-milagro Rato o del sin par Montoro afectaran al PSOE? &iquest;O qu&eacute; celo&nbsp;y con qu&eacute; prisas no se estar&iacute;an dando los jueces de la misma cala&ntilde;a que los Garc&iacute;a-Castell&oacute;n, Hurtado, Peinado&hellip; para investigar y sentar en el banquillo a todo quisque de este Gobierno &rdquo;o de su entorno&ldquo;, siguiendo las innovaciones jur&iacute;dicas de Marchena?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O hasta d&oacute;nde llegar&iacute;an los ditirambos y las alabanzas&nbsp;si un gobierno del PP pudiera presentar la quinta parte de los datos econ&oacute;micos y de empleo&nbsp;del actual Gobierno de Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que estamos padeciendo es una hegemon&iacute;a de tal calibre de los medios y canales informativos por parte de la derecha que a un observador distante le dar&iacute;a la impresi&oacute;n de que el Gobierno leg&iacute;timo representa a una minor&iacute;a marginal de la sociedad espa&ntilde;ola, exacerbando hasta el infinito sus yerros reales o aparentes y silenciando los casos flagrantes de corrupci&oacute;n, las contradicciones obscenas y, en las &uacute;ltimas semanas, las actitudes serviles y antipatri&oacute;ticas del PP y de Vox frente a los delitos de genocidio y de lesa humanidad que est&aacute; la sociedad espa&ntilde;ola presenciando en riguroso directo. Bajo esa campana de protecci&oacute;n, y la sensaci&oacute;n de impunidad que les proporciona, la derecha y la ultraderecha espa&ntilde;olas se han cre&iacute;do que pueden hacer y decir -sin coste alguno- lo que se les antoje.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama informativo y&nbsp;con la estrategia antigubernamental descarada de&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        jueces que parecen estar colocados en los &oacute;rganos jurisdiccionales y en los procedimientos oportunos, las bases de una democracia pluralista est&aacute;n m&aacute;s minadas que el estrecho de Ormuz. O que el Puerto&nbsp;de Haiphon, minado por el ej&eacute;rcito americano durante la guerra del Vietnam. Pero parece que es&nbsp;&ldquo;ley de vida&rdquo; que quien ataca al imperio, aunque sea para defender su soberan&iacute;a, es un terrorista. Y las agresiones genocidas del imperio, de cualquier imperio, siempre se cometen en nombre de la libertad, de la civilizaci&oacute;n y hasta de las creencias religiosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/far-w-est-trump-mentores-lacayos_132_13118046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 11:39:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Far-(W)Est de Trump, sus mentores y sus lacayos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las costas canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/costas-canarias_132_13115476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El principio de que el litoral está para disfrutarlo se puede gobernar con preceptismos y prohibiciones o con creatividad. El disfrute náutico en Canarias es bajo y las oportunidades se han ido perdiendo. Hay mucho para potenciar el sector del ocio náutico
</p></div><p class="article-text">
        Me acuerdo de algo de la cosecha de <strong>Picasso</strong>, lo dif&iacute;cil no es tener una idea sino pintar a un gitano con un burro. Porque una idea es un impulso que muchos pueden tener, pero para dibujar el cuadro hay que saber y para hacerlo bien hay que llegar a la esencia de lo que se quiere transmitir.
    </p><p class="article-text">
        Canarias est&aacute; hu&eacute;rfana de cultura en su zona de dirigencia. Pero convenimos que un hombre cultivado no es un erudito, es otra cosa, es la persona que sabe apreciar las cosas que lo merecen. Hay veces en que la erudici&oacute;n tiene contraindicaciones en la receta, porque a&ntilde;ade mucha producci&oacute;n ajena que paraliza los pensamientos propios.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha llamado a participaci&oacute;n previa a la elaboraci&oacute;n de una <strong>Ley de Costas</strong> propia. Y en ese primer documento leemos lo de las soluciones sostenibles, lo de que se adapte a nuestra singularidad, bla bla bla, lenguaje de guardarrop&iacute;a de segunda mano.
    </p><p class="article-text">
        Los que dirigen Canarias nunca se matricularon en esa asignatura que habilita para gestionar el litoral. Con el salvoconducto de que las competencias estaban en Madrid, permitieron que el centro jacobino atribulara al vecino y al empresario de Canarias sin poner una sola idea sobre el tapete. Formateado con el hierro del pesimismo, nunca hubo m&aacute;s que desconfianza en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Y ese pesimismo, es muy mal asunto porque los beneficios no cubren los costes. Los pesimistas son pantagrueles que tragan sin alimentarse.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <strong>filibustero</strong> se acu&ntilde;&oacute; en 1851 para llamar as&iacute; a bandidos del Caribe. Estos saqueaban ciudades a diferencia de los piratas, que estaban especializados en abordar barcos. Cat&oacute;n el Joven fue el primer filibustero de la acepci&oacute;n parlamentaria y hablaba d&iacute;as enteros para frenar las iniciativas legislativas de Julio Cesar.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de leyendas, ni de cosas muy antiguas. Estos d&iacute;as en el parlamento americano Cory Booker pas&oacute; veinticinco horas leyendo testimonios de inmigrantes detenidos y vers&iacute;culos b&iacute;blicos. Son los dem&oacute;cratas tratando de retrasar la Ley Save Am&eacute;rica con la que los republicanos quieren alterar las medidas identificatorias del votante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un principio parlamentario que tiene su causa en una enmienda a la constituci&oacute;n, un legislador puede hablar lo que quiera si no se detiene y no se sienta. Van ayunados y ba&ntilde;ados en vapor para desafiar los principios de la urolog&iacute;a y de la pr&oacute;stata. Amparados por la Ley se niegan a ceder el uso de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Pues yo tengo el temor que esa Ley de Costas puede ser otra gran ocasi&oacute;n perdida, redactada con sabor filibustero y el aroma del pesimismo. Pesimistas a fuerza de desconfianza. Y filibusteros si hablan mucho y pintan poco.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias hemos conservado una cuota del litoral con valor porque en 1988 se dict&oacute; una ley irredenta de urgencia y salvaci&oacute;n, pero imprescindible entonces y ahora. El principio de que el litoral est&aacute; para disfrutarlo se puede gobernar con preceptismos y prohibiciones o con creatividad. El disfrute n&aacute;utico en Canarias es bajo y las oportunidades se han ido perdiendo. Hay mucho para potenciar el sector del ocio n&aacute;utico.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el principio insobornable del uso y disfrute del p&uacute;blico, en Canarias falta alg&uacute;n muelle deportivo y muchas zonas de disfrute n&aacute;utico. Y la certeza de que en el mar se pueden hacer m&aacute;s cosas que tomar un ba&ntilde;o. Vemos escenas de <strong>Haw&aacute;i</strong> y sentimos cierta envidia de ese amplio universo de ocio alrededor del mar. Pese a esto, <strong>Bad Bunny</strong> canta, pesimista, a Puerto Rico, quieren quitarme el r&iacute;o y tambi&eacute;n la playa, quieren al barrio m&iacute;o y que abuelita se vaya. No, no sueltes la bandera ni olvides el lelolai, que no quiero que hagan contigo lo que le pas&oacute; a Haw&aacute;i. Yo no s&eacute; en Haw&aacute;i, pero en la playa de Babilonia, en Alicante el mar se adelant&oacute; a Costas en la hora de la demolici&oacute;n de las casas de la fachada. Un r&iacute;o que deja de verter arena, la playa que retrocede. El resto lo hizo el temporal. Por el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Desconfianza del p&uacute;blico en que los legisladores o sean filibusteros o sean s&aacute;trapas de saqueadores que son iguales aqu&iacute; o en el Caribe. Esa ley de las costas canarias ya tendr&iacute;a su justificaci&oacute;n si tan solo resuelve como terminar las fachadas mar&iacute;timas y como potenciar el sector del ocio en nuestro litoral en un contexto de protecci&oacute;n de los ecosistemas costeros y de respeto al cambio clim&aacute;tico. Un pu&ntilde;ado de buenas ideas para dibujar algo parecido a un gitano con su burro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Francisco Henríquez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/costas-canarias_132_13115476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 15:13:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las costas canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El decreto fantasma de Clavijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/decreto-fantasma-clavijo_132_13114929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bdb8f7d-aa71-4940-91d1-06c13b3abb52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El decreto fantasma de Clavijo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno anunció, a bombo y platillo, que reduciría el IGIC al 0% para 45 productos de primera necesidad. La realidad, sin embargo, es muy distinta. Como denunciamos en su momento, la inmensa mayoría de esos 45 productos ya tributaban al 0% antes de la crisis</p></div><p class="article-text">
        Cuando una crisis golpea, la ciudadan&iacute;a espera de sus gobernantes dos cosas: rapidez y altura de miras. En Canarias, desgraciadamente, no hemos obtenido ni lo uno ni lo otro. El plan anticrisis que el Gobierno de CC y PP ha presentado para hacer frente a los efectos de la guerra en Oriente Pr&oacute;ximo no es, como nos han querido vender, un escudo protector para las familias canarias. Es, sencillamente, un ejercicio de propaganda con cifras de trileros y un vac&iacute;o social que averg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Una profunda decepci&oacute;n, m&aacute;xime tras conocer, el pasado 20 de marzo, el Real Decreto-ley de medidas urgentes para paliar los efectos de la guerra en Oriente Pr&oacute;ximo, aprobado por el Consejo de Ministros, comprobamos c&oacute;mo el Gobierno de Espa&ntilde;a, una vez m&aacute;s y gobierne quien gobierne, no singularizaba algunas de las medidas para Canarias. Sobre todo, aquellas que incid&iacute;an en rebajas del IVA, el impuesto indirecto que en Canarias no opera al hacerlo el IGIC, o la inexplicable exclusi&oacute;n de las ayudas al combustible al sector del transporte, entre otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n del Ejecutivo canario, como es habitual, fue furibunda, y aunque en su relato inicial plante&oacute; que Canarias no se beneficiar&iacute;a en nada de los 5.000 millones de euros anunciados en el decreto estatal, lo cual no era cierto. Muchas de las medidas beneficiaban al conjunto del Estado, como la rebaja del impuesto a la electricidad y otras, vivieras en Madrid, Andaluc&iacute;a o Canarias. La realidad es que otras muchas olvidaban nuestro r&eacute;gimen fiscal diferenciado, nuestras singularidades y nuestra mayor dependencia y, por tanto, impacto a la crisis, fundamentalmente por nuestra lejan&iacute;a y condici&oacute;n archipiel&aacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, Clavijo recurri&oacute; a reunir a los grupos parlamentarios para crear un frente com&uacute;n y exigir a Espa&ntilde;a un encaje para nuestras islas en esas medidas anticrisis. Desde Nueva Canarias-Bloque Canarista acudimos porque coincid&iacute;amos en que el decreto estatal era insuficiente y para exigir al Ejecutivo de Canarias su propio decreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y una vez m&aacute;s, cuando no se intenta pervertir el objetivo como ocurri&oacute; con el llamado <em>Decreto Canarias</em>, cerramos filas con el Gobierno, el resto de instituciones y la sociedad canaria en la exigencia al Ejecutivo estatal de un paquete de medidas espec&iacute;ficas para nuestra tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, una vez m&aacute;s, le pedimos a Clavijo que, desde el autogobierno, desde nuestra propia capacidad para tomar decisiones en los asuntos que afectan a Canarias y a quienes aqu&iacute; viven, necesit&aacute;bamos urgentemente nuestro propio decreto, como ya hab&iacute;an hecho otras comunidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no ha podido ser m&aacute;s decepcionante, y es que, tras el Consejo de Gobierno del pasado lunes, el Ejecutivo de las derechas canarias anunciaba su plan anticrisis. No el decreto, que m&aacute;s de un mes despu&eacute;s de comenzada la guerra de Ir&aacute;n, parece que no es urgente para Clavijo. La exigencia de rapidez, medidas y recursos para Canarias que exigi&oacute; al Estado, no parece que sea relevante para su propio gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el n&uacute;cleo de la indignaci&oacute;n reside en las cifras. El Gobierno de Canarias alardea de un plan valorado en 29,8 millones de euros. La descomposici&oacute;n de esa cantidad es sencilla y demoledora: 15,3 millones de euros provienen del Estado, fruto de la compensaci&oacute;n pactada tras el agravio inicial del decreto estatal. Es decir, dinero que no sale de las arcas auton&oacute;micas y cuya llegada era una obligaci&oacute;n del Gobierno estatal, no una concesi&oacute;n generosa.
    </p><p class="article-text">
        Una cuant&iacute;a de 15,3 millones de euros que, para Nueva Canarias BC, resulta absolutamente insuficiente, por lo que no entendemos que Clavijo la haya anunciado como un &eacute;xito que le ha arrancado a Espa&ntilde;a, m&aacute;xime tras los ataques iniciales al &ldquo;olvido de S&aacute;nchez a Canarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resto, la aportaci&oacute;n, tramposa, del Ejecutivo canario, asciende a 14,5 millones de euros. Para ponerlo en perspectiva: el presupuesto inicial de la Comunidad Aut&oacute;noma para este a&ntilde;o supera los 12.300 millones de euros. El Ejecutivo de CC y PP ha puesto sobre la mesa el 0,11% de su presupuesto para hacer frente a una guerra que ha disparado los precios de la energ&iacute;a, los alimentos y los combustibles. Una cantidad no ya escasa, sino insultante.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Si eliminamos del c&oacute;mputo las partidas destinadas a esas medidas que ya exist&iacute;an con anterioridad, la &ldquo;aportaci&oacute;n real con fondos propios&rdquo; se reduce a solo siete millones de euros para los sectores productivos. Siete millones de euros. Esa es la verdadera cara de la prioridad que este Gobierno concede a los sectores econ&oacute;micos que sostienen el empleo en las Islas.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por el enga&ntilde;o m&aacute;s flagrante: la rebaja de la cesta de la compra. El Gobierno anunci&oacute;, a bombo y platillo, que reducir&iacute;a el IGIC al 0% para 45 productos de primera necesidad. La realidad, sin embargo, es muy distinta. Como denunciamos en su momento, la inmensa mayor&iacute;a de esos 45 productos ya tributaban al 0% antes de la crisis. Es decir, el Gobierno ha empaquetado como &ldquo;medida anticrisis&rdquo; algo que ya exist&iacute;a, que ya estaba en vigor. &iquest;C&oacute;mo llamamos a esto? Enga&ntilde;ar a la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        No contentos con esto, el Ejecutivo ha introducido en su &ldquo;plan de urgencia&rdquo; medidas que tambi&eacute;n hab&iacute;an sido anunciadas con anterioridad al estallido del conflicto b&eacute;lico, como la ampliaci&oacute;n del r&eacute;gimen especial del peque&ntilde;o empresario (Repep) hasta los 50.000 euros. De este modo, lo que deber&iacute;a ser un paquete extraordinario para afrontar una emergencia econ&oacute;mica se convierte en una colecci&oacute;n de iniciativas ya previstas que, convenientemente disfrazadas, buscan inflar artificialmente el tama&ntilde;o del supuesto escudo social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s grave, lo que deja al descubierto la verdadera naturaleza pol&iacute;tica de este Ejecutivo, no es la mezquindad de las cantidades, sino la absoluta ausencia de sensibilidad social. El decreto anticrisis del Gobierno de Canarias no contiene ni una sola medida para las familias m&aacute;s vulnerables. Ni una.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los precios de los alimentos se encarecen d&iacute;a a d&iacute;a, mientras las familias trabajadoras ven c&oacute;mo su poder adquisitivo se desmorona, el Gobierno de Clavijo no ha tenido a bien destinar un solo euro adicional a la Renta de Ciudadan&iacute;a. No ha implantado los complementos que la propia Renta de Ciudadan&iacute;a canaria tiene previstos para hacer frente a los gastos de educaci&oacute;n o vivienda. No ha planteado una rebaja del IRPF para las rentas medias y bajas. No ha impulsado la declaraci&oacute;n de zonas residenciales tensionadas para frenar la escalada abusiva de los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas son algunas que desde Nueva Canarias le planteamos al presidente en la reuni&oacute;n con los grupos parlamentarios. Un plan alternativo basado en el autogobierno, con medidas concretas para proteger a las familias que m&aacute;s sufren. La respuesta, una vez m&aacute;s, fue el desprecio. Otra oportunidad para la unidad desaprovechada. Otra pala de tierra encima de lo que &eacute;l llama modo canario de hacer pol&iacute;tica y que nosotros decimos que es el verdadero modo Clavijo de entender y aplicar la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de todo es que este Gobierno parece haberse instalado en la cultura del anuncio. Lo que importa no es la efectividad de las medidas, sino el titular de prensa. Lo que se persigue no es el impacto real en la vida de las personas, sino la foto del presidente con los consejeros. Por eso se maquillan cifras, se reciclan medidas antiguas y se presentan como novedosas, y se oculta la verdadera dimensi&oacute;n de una aportaci&oacute;n que resulta rid&iacute;cula comparada con la gravedad de la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto en una semana en la que conoc&iacute;amos el informe del Ministerio de Hacienda sobre la ejecuci&oacute;n presupuestaria de Canarias. Seg&uacute;n el mismo, el Gobierno de Clavijo dej&oacute; de gastar 1.051 millones de euros el pasado a&ntilde;o 2025. Unos datos que empeoran los 973,3 millones de euros anunciados por la consejera de Hacienda, Matilde As&iacute;an, el pasado 23 de febrero, como ya advert&iacute;amos desde Nueva Canarias en el pasado Debate del Estado de la Nacionalidad Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el mismo Gobierno que maneja un presupuesto, para el 2026, de m&aacute;s de 12.300 millones de euros, que ha dejado de ejecutar en los presupuestos de 2023, 2024 y 2025 la friolera de 3.430 millones de euros, nos presenta un plan anticrisis propio absolutamente cicatero. Desde luego la excusa no puede ser la falta de fondos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se confirma que estamos ante un Gobierno m&aacute;s centrado en los anuncios, en los titulares, que en la efectividad real de las medidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El decreto anticrisis del Gobierno de Canarias es, en definitiva, un compendio de lo peor que puede ofrecer una administraci&oacute;n: tardanza injustificada, maquillaje contable, ausencia de sensibilidad social y una mezquindad presupuestaria que convierte en papel mojado cualquier declaraci&oacute;n de intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo ha quedado claro con este episodio es que, para el Ejecutivo de CC y PP, la crisis de las familias canarias no es una prioridad. Lo es la foto, lo es el titular, lo es la apariencia de que se hace algo. Pero la realidad, tozuda, demuestra que, de los m&aacute;s de doce mil millones de euros del presupuesto auton&oacute;mico, solo siete millones de euros se han destinado realmente a responder a una guerra que est&aacute; vaciando los bolsillos de los ciudadanos. El resto, humo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los m&aacute;s vulnerables esperan. Esperan una medida que no llega. Esperan un gesto que no se produce. Esperan que alguien, desde el Gobierno, recuerde que existen. Pero este decreto demuestra que, para Clavijo y los suyos, los vulnerables no est&aacute;n en el mapa. No hay partida presupuestaria para ellos. No hay sensibilidad. No hay pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la verdadera miseria de este decreto: no solo la de sus cifras, sino la de sus prioridades. Porque en tiempos de crisis, las intenciones se miden en los presupuestos. Y el presupuesto del Gobierno canario para esta crisis es, sencillamente, miserable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/decreto-fantasma-clavijo_132_13114929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 12:30:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bdb8f7d-aa71-4940-91d1-06c13b3abb52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45630" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bdb8f7d-aa71-4940-91d1-06c13b3abb52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45630" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El decreto fantasma de Clavijo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bdb8f7d-aa71-4940-91d1-06c13b3abb52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Guernica en su sitio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuadro de Picasso viajó mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sofía </p></div><p class="article-text">
        La fatua pol&eacute;mica sobre la ubicaci&oacute;n provisional del cuadro Guernica en Euskadi, nos despreviene en Zamora, de visita en su catedral. &ldquo;Tienes un pariente que fund&oacute; la Adoraci&oacute;n nocturna en Espa&ntilde;a&rdquo;, me dice una Cristina desatada. &ldquo;Era un carlista de Viveiro&rdquo;, respondo lac&oacute;nico. Siempre pasa lo mismo en la catedral de Zamora, la compa&ntilde;&iacute;a se encuentra con el sepulcro de Luis Trelles y Noguerol y me lo sueltan a la cara. Escurro el bulto: &ldquo;Obras de arte que vienen y van&rdquo;. El cuadro de Picasso viaj&oacute; mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sof&iacute;a. &ldquo;Eso ahora da igual&rdquo;, insiste Cristina que est&aacute; como un personaje de Torrente 7 u 8. &ldquo;Pron&uacute;nciate&rdquo;. &ldquo;Mi pariente fue Arturo Noguerol, de Ourense, fundador de la generaci&oacute;n N&oacute;s, amigo de Vicente Risco y <em>paseado</em> en Serantes cuando era secretario de su ayuntamiento, en setiembre de 1936&rdquo;. No hay respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, seguimos con Picasso. &ldquo;El Guernica en su sitio, &iquest;cu&aacute;l es?, Par&iacute;s, de donde nunca debi&oacute; salir&rdquo;. Esto no s&eacute; qui&eacute;n lo dice, si Cristina o mi conciencia porque pienso en Aza&ntilde;a, enterrado en Francia (Montauban) y en don Antonio Machado, en el mismo pa&iacute;s (Colliure). Aza&ntilde;a, Machado y el Guernica son s&iacute;mbolos que recuerdan las desgracias que nos sobrevivieron y que no deben olvidarse ni moverse, m&aacute;s all&aacute; del terror del bombardeo de la ciudad vasca por la aviaci&oacute;n nazi-franquista. Los nacionalismos tienen estas cosas, se apropian, o lo intentan, de todo: el Guernica es del mundo, el s&iacute;mbolo de los horrores de las guerras, lo cual estos d&iacute;as es muy propio.
    </p><p class="article-text">
        Un poco cansado, consulto a Ella, que es experta, y su opini&oacute;n es contundente respecto a la territorializaci&oacute;n de la obra picassiana y al en&eacute;simo traslado, &ldquo;un riesgo innecesario.&rdquo; Cristina me pilla en plena consulta y me lo reprocha. &ldquo;Acudo a mis cl&aacute;sicos&rdquo;, le insisto. Menos mal que nos vamos a comer a Toro, y no comemos mal pero tampoco bien. A los postres y los orujos le regalo un ejemplar de un antiguo libro de Santiago Am&oacute;n, <em>Picasso, </em>editado por Cuadernos para el Di&aacute;logo en 1973, el a&ntilde;o que muri&oacute; el pintor. Las cosas se relajan. El libro de Am&oacute;n es un aut&eacute;ntico tratado de arte moderno, de una lucidez y anal&iacute;tica est&eacute;tica apabullante. Sus cap&iacute;tulos se titulan, por ejemplo, &ldquo;Volverlo del rev&eacute;s y ponerle otros ojos&rdquo; o &ldquo;De la cantidad de pasado que lleva consigo&rdquo;. Cristina me impide seguir. &ldquo;Es un ejemplar &uacute;nico, y seguro que solo es para m&iacute;&rdquo;, dice contenta. Lo que no sabe es que tengo otro para Ella, como regalo por sus aportaciones expertas que le dar&eacute; a la vuelta. Porque el Guernica en su sitio y esta noche nos vamos a la Luna, todo muy parisino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 10:03:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35462" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35462" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guitarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guitarra_132_13114294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e36cae8-4363-4793-87cd-75174a80719a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guitarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuestión no se limita a cómo aumentar los ingresos nominales sino a qué mecanismos permiten preservar o incluso mejorar la capacidad adquisitiva efectiva de los ciudadanos

</p></div><p class="article-text">
        No se puede afinar una guitarra actuando &uacute;nicamente sobre una de sus cuerdas. Aunque el ajuste puntual de un elemento pueda producir una mejora aparente, el resultado global seguir&aacute; siendo disonante si el resto del instrumento permanece descompensado. Esta idea resulta especialmente ilustrativa cuando se traslada al &aacute;mbito econ&oacute;mico en contextos de inflaci&oacute;n creciente, de forma que, intervenir de forma aislada sobre un &uacute;nico impuesto puede no generar el resultado deseable si el conjunto del sistema fiscal mantiene desequilibrios que terminan neutralizando o diluyendo el efecto buscado. La econom&iacute;a es un sistema interdependiente en el que m&uacute;ltiples factores interact&uacute;an de forma simult&aacute;nea, por lo que preservar el equilibrio exige actuar de manera coordinada sobre distintos mecanismos que inciden en la renta real de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario econ&oacute;mico caracterizado por una inflaci&oacute;n persistente el an&aacute;lisis de la renta disponible de los hogares adquiere una relevancia central. El incremento sostenido de los precios no solo afecta a las decisiones de consumo, sino que tambi&eacute;n altera la estructura real de los ingresos generando tensiones tanto a nivel microecon&oacute;mico como macroecon&oacute;mico. En este contexto la cuesti&oacute;n no se limita a c&oacute;mo aumentar los ingresos nominales sino a qu&eacute; mecanismos permiten preservar o incluso mejorar la capacidad adquisitiva efectiva de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n, al erosionar el valor del dinero, introduce un desajuste entre ingresos y costes de vida. Este fen&oacute;meno se intensifica cuando los sistemas econ&oacute;micos no se ajustan con la suficiente rapidez provocando que amplias capas de la poblaci&oacute;n experimenten una p&eacute;rdida progresiva de bienestar. En particular los hogares con menor margen financiero son los m&aacute;s vulnerables dado que destinan una proporci&oacute;n m&aacute;s elevada de su renta a bienes esenciales cuyos precios tienden a ser m&aacute;s r&iacute;gidos al alza.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente el debate sobre c&oacute;mo compensar esta p&eacute;rdida de poder adquisitivo ha girado en torno a los salarios. Sin embargo, esta aproximaci&oacute;n aun siendo relevante no agota todas las posibilidades, independientemente de aportar mayor vulnerabilidad a la estructura competitiva de las Islas si se crece en coste laboral sin contraprestaci&oacute;n por parte de la productividad. Por ello, existen otras palancas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que sin modificar directamente los ingresos brutos inciden de manera significativa en la renta disponible. Entre ellas el dise&ntilde;o del sistema fiscal ocupa un lugar especialmente relevante.
    </p><p class="article-text">
        El sistema impositivo no solo cumple una funci&oacute;n recaudatoria, sino que tambi&eacute;n act&uacute;a como un mecanismo de redistribuci&oacute;n y de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica. En contextos inflacionarios su configuraci&oacute;n puede amplificar o mitigar los efectos de la subida de precios sobre los hogares. Cuando la carga fiscal se mantiene constante en t&eacute;rminos nominales pero los precios aumentan el resultado es una reducci&oacute;n impl&iacute;cita de la renta real. Este efecto se ve agravado si no se introducen ajustes en los tramos impositivos o en los m&iacute;nimos exentos dando lugar a una mayor presi&oacute;n fiscal efectiva sin un incremento equivalente en la capacidad econ&oacute;mica real. Es en este punto donde la relaci&oacute;n entre presi&oacute;n fiscal y renta disponible cobra especial importancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello este tipo de medidas requiere un enfoque selectivo y estrat&eacute;gico. No se trata de reducir la presi&oacute;n fiscal de manera indiscriminada sino de identificar aquellos &aacute;mbitos en los que su ajuste puede generar un mayor retorno en t&eacute;rminos de bienestar y actividad econ&oacute;mica. Adem&aacute;s, en econom&iacute;as con condicionantes espec&iacute;ficos como las regiones insulares esta discusi&oacute;n adquiere una dimensi&oacute;n adicional. La mayor exposici&oacute;n a costes externos, la dependencia de determinados sectores y las limitaciones estructurales pueden amplificar el impacto de la inflaci&oacute;n. En estos casos la pol&iacute;tica fiscal no solo act&uacute;a como instrumento redistributivo sino tambi&eacute;n como mecanismo de compensaci&oacute;n territorial contribuyendo a equilibrar las condiciones econ&oacute;micas respecto a otros entornos. Es decir, solo se pide ser iguales a la media. Solo eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guitarra_132_13114294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:49:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e36cae8-4363-4793-87cd-75174a80719a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e36cae8-4363-4793-87cd-75174a80719a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La guitarra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e36cae8-4363-4793-87cd-75174a80719a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baloncesto-gran-canaria-unidad_132_13114281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3cbdd8b-6f3a-498f-9ef8-cc0f59017550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos seguir pitando y pidiendo el cese de todo el mundo o animar e intentar elevar la moral de los jugadores y entrenador y abrigar e impulsar al equipo. Me parece que lo más justo y responsable es esto último</p></div><p class="article-text">
        El Club Baloncesto Gran Canaria constituye uno de los casos m&aacute;s singulares de desarrollo deportivo en el contexto del baloncesto espa&ntilde;ol. Su evoluci&oacute;n desde una iniciativa educativa hasta convertirse en una entidad consolidada en la &eacute;lite nacional y con proyecci&oacute;n europea refleja un proceso complejo en el que han intervenido factores deportivos, econ&oacute;micos e institucionales. En este recorrido, la capacidad de adaptaci&oacute;n a las exigencias del deporte profesional, junto con el respaldo p&uacute;blico y una gesti&oacute;n orientada a la estabilidad, han sido elementos determinantes.
    </p><p class="article-text">
        El origen del club se sit&uacute;a en 1963, en el seno del Colegio Claret de Las Palmas de Gran Canaria. En este contexto, el baloncesto se introduce como una actividad formativa, vinculada a los valores educativos propios del centro. Durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, el equipo, conocido como Claret Club de Baloncesto, desarrolla su actividad en competiciones escolares y regionales, evolucionando progresivamente hacia el &aacute;mbito federado. El crecimiento del nivel deportivo y la consolidaci&oacute;n organizativa del club propiciaron su transici&oacute;n hacia estructuras m&aacute;s profesionalizadas.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de transformaci&oacute;n se intensifica a partir de la d&eacute;cada de 1980. El club se desvincula formalmente del entorno escolar, adoptando una estructura independiente que le permite competir en categor&iacute;as superiores del baloncesto nacional. Este cambio supone el inicio de su profesionalizaci&oacute;n, aunque no exento de dificultades. Durante estos a&ntilde;os, el equipo logra su primer ascenso a la Liga ACB, m&aacute;xima categor&iacute;a del baloncesto espa&ntilde;ol, pero no consigue consolidarse de forma inmediata. La alternancia entre ascensos y descensos, unida a la dependencia de patrocinadores y a la limitada capacidad econ&oacute;mica, refleja la fragilidad del proyecto en esta etapa
    </p><p class="article-text">
        La conversi&oacute;n en Sociedad An&oacute;nima Deportiva en 1992 responde a la necesidad de adaptarse al nuevo marco legal del deporte profesional en Espa&ntilde;a. Este proceso implicaba dotar al club de una estructura econ&oacute;mica m&aacute;s s&oacute;lida y transparente. No obstante, tambi&eacute;n puso de manifiesto las limitaciones estructurales a las que deb&iacute;a enfrentarse la entidad. La insularidad de Gran Canaria supuso un lastre brutal. Estas circunstancias derivaron en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica delicada que amenazaba la viabilidad del club a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, la intervenci&oacute;n del Cabildo de Gran Canaria a mediados de la d&eacute;cada de 1990 result&oacute; determinante. La instituci&oacute;n insular adquiri&oacute; la mayor&iacute;a accionarial del club, convirti&eacute;ndose en su principal sost&eacute;n econ&oacute;mico e institucional. Esta decisi&oacute;n respondi&oacute; a una estrategia orientada a preservar un activo deportivo de gran valor social para la isla, as&iacute; como a garantizar la presencia de Gran Canaria en la &eacute;lite del baloncesto espa&ntilde;ol. Se proporcion&oacute; al club una base de estabilidad imprescindible para su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la temporada 1994-1995, en la que el equipo logra el ascenso a la Liga ACB, se inicia una etapa de consolidaci&oacute;n - con aciertos y errores como en toda obra humana- que se prolonga hasta la actualidad. Desde entonces, el Club Baloncesto Gran Canaria ha permanecido de forma ininterrumpida en la m&aacute;xima categor&iacute;a, lo que constituye uno de sus principales logros estructurales. Esta permanencia no solo evidencia la estabilidad del proyecto, sino tambi&eacute;n su capacidad para competir de manera sostenida en un entorno altamente exigente.
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo, el club ha desarrollado un modelo de gesti&oacute;n basado en la eficiencia en el uso de recursos, la detecci&oacute;n de talento y la apuesta por la continuidad. A diferencia de otras entidades con mayores presupuestos, el Gran Canaria ha construido su competitividad a partir de la optimizaci&oacute;n de sus capacidades, lo que le ha permitido mantenerse en una posici&oacute;n relevante dentro del baloncesto espa&ntilde;ol. En el &aacute;mbito deportivo, esta estrategia se ha traducido en participaciones recurrentes en los playoffs por el t&iacute;tulo de la Liga ACB y en presencias habituales en la Copa del Rey.
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo punto de inflexi&oacute;n en la evoluci&oacute;n institucional del club se produce con la llegada de Sitapha Savan&eacute; a la presidencia. Su nombramiento supuso un cambio de paradigma en la gesti&oacute;n, al incorporar una visi&oacute;n m&aacute;s moderna, profesionalizada y alineada con las din&aacute;micas actuales del deporte de &eacute;lite. Exjugador y figura emblem&aacute;tica de la entidad y querida por la afici&oacute;n, Savan&eacute; aport&oacute; un profundo conocimiento interno del club, reforzando la cultura organizativa y la conexi&oacute;n con la grada. Bajo su liderazgo, se ha impulsado una mayor estabilidad en la toma de decisiones, as&iacute; como una clara apuesta por proyectos a largo plazo, tanto en el &aacute;mbito deportivo como institucional. Tambi&eacute;n ha mimando la inclusi&oacute;n social con el Proyecto Suma y la cantera con formaci&oacute;n integral, desarrollo progresivo y seguimiento individual. &Eacute;l estaba en otras tareas, pero lo convencimos y acept&oacute; el reto.&nbsp;Se merece todo el apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, el club ha consolidado su proyecci&oacute;n internacional mediante su participaci&oacute;n en competiciones europeas. A lo largo de los a&ntilde;os, el Gran Canaria ha sido un participante habitual en torneos continentales, lo que ha contribuido a reforzar su visibilidad y a elevar su nivel competitivo. Este proceso culmina con su participaci&oacute;n en la Euroliga en la temporada 2018-2019, un hito que representa el reconocimiento al crecimiento sostenido de la entidad. Aunque su desempe&ntilde;o en esta competici&oacute;n fue limitado, su presencia en la m&aacute;xima categor&iacute;a europea supuso un avance significativo en la historia del club.
    </p><p class="article-text">
        El mayor &eacute;xito deportivo del Club Baloncesto Gran Canaria se produce en la temporada 2022-2023, con la conquista de la EuroCup. Este t&iacute;tulo no solo constituye el logro m&aacute;s importante de su trayectoria, sino que tambi&eacute;n simboliza la consolidaci&oacute;n de un modelo basado en la estabilidad institucional y la gesti&oacute;n eficiente. La obtenci&oacute;n de este campeonato sit&uacute;a al club en una posici&oacute;n destacada dentro del baloncesto europeo, reforzando su prestigio y proyecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de crecimiento, la llegada de Jaka Lakovic al banquillo en 2022, coincide con la llegada tambi&eacute;n de Savan&eacute;, marca el inicio de una etapa especialmente relevante en el plano deportivo. De hecho esta ha sido la mejor temporada en la historia de entidad. Desde su incorporaci&oacute;n, el t&eacute;cnico ha logrado imprimir al equipo una manera de juego definida. Este enfoque ha permitido al Gran Canaria competir con solvencia frente a equipos de mayor capacidad econ&oacute;mica, consolidando su posici&oacute;n en competiciones nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Durante la etapa de Lakovic, el club ha experimentado una notable mejora en su rendimiento. En su primera temporada, el equipo logra conquistar la EuroCup, alcanzando as&iacute; el mayor &eacute;xito de su historia reciente. En las campa&ntilde;as posteriores, el Gran Canaria ha mantenido una presencia constante en fases avanzadas de competiciones europeas, llegando a disputar nuevas finales y demostrando una continuidad competitiva destacable. En el &aacute;mbito nacional, el equipo ha recuperado protagonismo, con clasificaciones recurrentes para la Copa del Rey y presencia en los playoffs de la Liga ACB.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los resultados, la etapa de Jaka Lakovic se caracteriza por la consolidaci&oacute;n de un proyecto deportivo coherente y orientado al largo plazo. En este sentido, la apuesta del club por su continuidad resulta especialmente significativa. La renovaci&oacute;n de su contrato, respaldada tanto por la direcci&oacute;n deportiva como por las instituciones y por la afici&oacute;n se debi&oacute; no solo a los &eacute;xitos obtenidos, sino tambi&eacute;n a la confianza en un modelo de trabajo que prioriza la estabilidad y la planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica. &Eacute;l tambi&eacute;n lo entendi&oacute; as&iacute;: se pudo ir al Baskonia, pero se qued&oacute; en la isla.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n reflej&oacute; la voluntad clara de consolidar un proyecto sostenible en el tiempo, alej&aacute;ndose de la volatilidad que caracteriza a menudo al deporte profesional. La continuidad de Lakovic ha permitido reforzar la identidad del equipo, favorecer el desarrollo de jugadores y mantener una l&iacute;nea de trabajo coherente. En el momento actual no hay nadie a la vista en el mercado que se acerque a sus m&eacute;ritos y val&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria del Club Baloncesto Gran Canaria pone de manifiesto la importancia de la combinaci&oacute;n entre apoyo institucional, gesti&oacute;n eficiente, estabilidad deportiva y comuni&oacute;n con la afici&oacute;n. Desde sus or&iacute;genes en el &aacute;mbito escolar hasta su consolidaci&oacute;n como referente del baloncesto espa&ntilde;ol y europeo, ha sabido adaptarse a las exigencias del entorno competitivo sin perder su idiosincracia. Y as&iacute; debe seguir.
    </p><p class="article-text">
        Hoy este club, al que queremos tanto, est&aacute; atravesando un mal momento deportivo. No se libra de esto ning&uacute;n equipo de referencia en alg&uacute;n momento de su historia. El presidente y la directiva que lo han llevado a lo m&aacute;s alto son los mismos que los de la temporada pasada, donde el equipo lleg&oacute; a la final de la Eurocup y&nbsp;jug&oacute; los cuartos de final de la ACB y las semifinales de la Copa del Rey. El entrenador es el mismo, por tanto, que lo ha situado en la &eacute;lite del baloncesto espa&ntilde;ol. Habr&aacute; tiempo de evaluar lo sucedido esta temporada, ahora solo cabe la unidad, el apoyo y el &aacute;nimo. Habr&aacute; tiempo de analizarlo todo, pero no ayuda nada estar solo para las maduras y no para las duras. Podemos seguir pitando y pidiendo el cese de todo el mundo o animar e intentar elevar la moral de los jugadores y entrenador y abrigar e impulsar al equipo. Me parece que lo m&aacute;s justo y responsable es esto &uacute;ltimo. Siempre me dijeron que en las pasiones desatadas el baloncesto es distinto a otros deportes de masas. Insisto, es la hora de la unidad. Lo pido encarecidamente, porque nos jugamos mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baloncesto-gran-canaria-unidad_132_13114281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:46:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b3cbdd8b-6f3a-498f-9ef8-cc0f59017550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38559" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b3cbdd8b-6f3a-498f-9ef8-cc0f59017550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38559" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b3cbdd8b-6f3a-498f-9ef8-cc0f59017550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos que se piden por burofax no son derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos-piden-burofax-no-son-derechos_132_13112993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a485131b-3848-4472-b213-cb15a2db1493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derechos que se piden por burofax no son derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo decreto de alquileres convierte un derecho colectivo en un trámite individual y eso, en la práctica, deja fuera a miles de personas</p></div><p class="article-text">
        El nuevo decreto de alquileres aprobado el 22 de marzo de 2026 se presenta como una medida de protecci&oacute;n. Permite prorrogar los contratos hasta el 31 de diciembre de 2027 y limita la subida del alquiler al 2%. Sobre el papel, suena bien. Pero basta mirar c&oacute;mo funciona para entender otra cosa muy distinta.
    </p><p class="article-text">
        El decreto no congela autom&aacute;ticamente los alquileres, ni baja el precio abusivo de los existentes. Tampoco garantiza de forma directa la continuidad en la vivienda. Obliga a cada inquilina a solicitar la pr&oacute;rroga, incluso mediante burofax o carta certificada, para poder acogerse a ese supuesto derecho. Y ah&iacute; est&aacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        Convierte un derecho colectivo en un tr&aacute;mite individual. Y eso, en la pr&aacute;ctica, deja fuera a miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Porque no todo el mundo sabe que puede hacerlo. No todo el mundo tiene la informaci&oacute;n, el tiempo o la capacidad. Y no todo el mundo est&aacute; en condiciones de enfrentarse a su casero o a una inmobiliaria.
    </p><p class="article-text">
        Lo que deber&iacute;a ser autom&aacute;tico se convierte en una carrera de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el llamado escudo social se ha ido debilitando progresivamente. Medidas clave como la suspensi&oacute;n de desahucios han sido recortadas o han deca&iacute;do, dejando fuera a amplios sectores de la poblaci&oacute;n. Hoy, muchas personas vuelven a estar expuestas a perder su vivienda sin una red de protecci&oacute;n efectiva.
    </p><p class="article-text">
        El contraste es evidente porque se exige a las inquilinas que activen sus derechos una a una, mientras el mercado del alquiler sigue funcionando sin l&iacute;mites estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Los precios contin&uacute;an disparados, impulsados por un modelo que prioriza la rentabilidad frente al derecho a la vivienda. El propio decreto reconoce el problema, pero evita intervenirlo de forma decidida.
    </p><p class="article-text">
        Y al mismo tiempo, oculta una realidad a&uacute;n m&aacute;s profunda que es la falta de vivienda p&uacute;blica y social a precios asequibles. Porque sin un parque suficiente de vivienda p&uacute;blica, no hay forma real de garantizar el acceso a la vivienda ni de equilibrar el mercado.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de abordar esta carencia estructural, se opta por amortiguar temporalmente sus efectos. En lugar de bajar los precios, se amortiguan sus consecuencias. En lugar de garantizar derechos, se ofrecen mecanismos para defenderse como se pueda.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, lo que se presenta como protecci&oacute;n tambi&eacute;n funciona como una red de estabilidad para los propietarios. Se gana tiempo sin tocar el n&uacute;cleo del problema.
    </p><p class="article-text">
        Pero la vivienda no puede seguir trat&aacute;ndose como un equilibrio entre partes desiguales. No hablamos de contratos entre iguales, sino de una necesidad b&aacute;sica frente a un bien convertido en activo financiero.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad se quiere proteger a la gente, las medidas deben ser claras, autom&aacute;ticas y universales. Deben garantizar que nadie pierde su casa por no poder pagar. Y deben intervenir los precios del alquiler para hacerlos accesibles. Y deben ampliar de forma decidida el parque de vivienda p&uacute;blica y social.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando un derecho depende de que lo reclames a tiempo, con el procedimiento correcto y frente a quien tiene m&aacute;s poder que t&uacute;, deja de ser un derecho. Se convierte en un privilegio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Marrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos-piden-burofax-no-son-derechos_132_13112993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 16:30:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a485131b-3848-4472-b213-cb15a2db1493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="36925" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a485131b-3848-4472-b213-cb15a2db1493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36925" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Derechos que se piden por burofax no son derechos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a485131b-3848-4472-b213-cb15a2db1493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
