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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Urbán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_urban/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Urbán]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Parlamento Europeo vota caminar por senderos de gloria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/parlamento-europeo-vota-caminar-senderos-gloria_132_8833235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad06f2eb-3953-4c68-b487-a10813a94a6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Parlamento Europeo vota caminar por senderos de gloria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos no asumimos ningún compromiso con los partidos, regímenes y gobiernos que han contribuido a esta situación de guerra. Nuestra simpatía está con el pueblo ucraniano que la sufre y con el pueblo ruso que se opone a ella</p><p class="subtitle">Tres líderes de la UE viajan a un Kiev golpeado por las bombas y Zelenski asume que Ucrania no entrará en la OTAN</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, el alto representante para la Pol&iacute;tica Exterior de la UE, Josep Borrell, utiliz&oacute; la tribuna del Parlamento Europeo para pronunciar un discurso belicista propio del General Broulard en <em>Senderos de Gloria</em>. Esos militares de alto rango que tan bien retrat&oacute; la pel&iacute;cula de Kubrick, a quienes se les llena la boca con t&eacute;rminos como valent&iacute;a, patria, arrojo, disciplina o sumisi&oacute;n mientras ven la guerra desde sus despachos. &ldquo;Nadie puede invocar la resoluci&oacute;n pac&iacute;fica del conflicto. Nos acordaremos de aquellos que en este momento solemne no est&eacute;n a nuestro lado&rdquo;, afirm&oacute; Borrell en tono amenazador e inquisitorial. Todo un aviso para quienes se opongan a la deriva belicista de la UE abogando por una resoluci&oacute;n pac&iacute;fica ante la intolerable invasi&oacute;n de Ucrania por parte del r&eacute;gimen dictatorial de Putin.
    </p><p class="article-text">
        Pero resulta que algunos no asumimos ning&uacute;n compromiso con los partidos, reg&iacute;menes y gobiernos que han contribuido a esta situaci&oacute;n de guerra. Nuestra simpat&iacute;a est&aacute; con el pueblo ucraniano que sufre la guerra y con el pueblo ruso que se opone a ella. Las y los anticapitalistas no hacemos pol&iacute;tica desde los intereses de las clases dominantes y sus artefactos pol&iacute;ticos, sino desde el inter&eacute;s internacionalista de la clase trabajadora. Esta es una guerra imperialista tr&aacute;gica, que podr&iacute;a haberse evitado. Pero la l&oacute;gica de los imperialismos ha empujado a ella y ni Putin, el &uacute;nico responsable de haberla desencadenado, ni la OTAN, con su estrategia intervencionista creciente, ser&aacute;n perdonados por ella. El primero, por agredir al pueblo ucraniano y tratar de imponer su proyecto imperial gran ruso. Los segundos, por vaciar de soberan&iacute;a a Ucrania, convirtiendo el pa&iacute;s en un pe&oacute;n de su geopol&iacute;tica en alianza con la &eacute;lite corrupta que ha saqueado Ucrania en complicidad con Occidente durante todos estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico que quienes se encuentran en estos momentos en Ucrania luchando contra Putin decidan tomar las armas o adoptar otras formas de resistencia civil y hacer todo lo posible para evitar esta ocupaci&oacute;n. La honestidad pol&iacute;tica exige que en la respuesta europea reconozcamos que, ante esta guerra, existen varias posiciones. Por un lado, la de quienes han apostado por una carrera armament&iacute;stica y est&aacute;n dispuestos a llegar hasta el final, arrastrando incluso al planeta a la guerra total entre potencias nucleares. Una opci&oacute;n que hoy parece menos lejana de lo que nos parec&iacute;a hace tan solo dos semanas ante la din&aacute;mica crecientemente agresiva emprendida por Putin. Pero existen otras posiciones. Como la de quienes apostamos por apoyar a los pueblos ucraniano y ruso y, a la vez, por parar la guerra lo m&aacute;s pronto posible mediante un proceso de negociaci&oacute;n como el &uacute;nico camino para frenar la escalada militar, evitar un caos geopol&iacute;tico todav&iacute;a mayor y lograr frenar este conflicto antes de que sea demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        Las veleidades militaristas de nuevo cu&ntilde;o parecen haber conquistado las moquetas y despachos de Bruselas. La semana pasada el Parlamento Europeo aprob&oacute; una resoluci&oacute;n que supuestamente denunciaba la ocupaci&oacute;n de Ucrania por parte de Putin y se solidarizaba con el pueblo ucraniano, algo que desde Anticapitalistas hemos defendido en todo momento. Pero la resoluci&oacute;n era mucho m&aacute;s que una condena de Putin, ya que utilizaba la guerra y el sufrimiento ucraniano como coartada para remilitarizar Europa, proponiendo el aumento del gasto militar en una escalada belicista que solo beneficia a las multinacionales de la muerte y refuerza el papel de la OTAN como gendarme mundial al servicio de la agenda de Washington, a la que se subordinan las potencias europeas. Entre otras cosas la resoluci&oacute;n aprobada en el Parlamento Europeo dec&iacute;a, textualmente:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reitera que la OTAN es la base de la defensa colectiva de los Estados miembros aliados en la OTAN; acoge con satisfacci&oacute;n la unidad entre la Uni&oacute;n, la OTAN y otros socios democr&aacute;ticos afines para hacer frente a la agresi&oacute;n rusa, pero subraya la necesidad de reforzar su posici&oacute;n de disuasi&oacute;n colectiva, su preparaci&oacute;n y su resiliencia; alienta la intensificaci&oacute;n de la Presencia Avanzada Reforzada de la OTAN en los Estados miembros m&aacute;s pr&oacute;ximos geogr&aacute;ficamente al agresor ruso y al conflicto; destaca las cl&aacute;usulas de asistencia mutua y solidaridad de la Uni&oacute;n y pide que se pongan en marcha ejercicios militares comunes; reitera su llamamiento a los Estados miembros para que incrementen el gasto en defensa y garanticen capacidades m&aacute;s eficaces, y para que hagan pleno uso de los esfuerzos conjuntos de defensa en el marco europeo, en particular la Cooperaci&oacute;n Estructurada Permanente (CEP) y el Fondo Europeo de Defensa, con el fin de reforzar el pilar europeo en el seno de la OTAN, lo que aumentar&aacute; la seguridad de los pa&iacute;ses de la OTAN y de los Estados miembros por igual&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer un dato anecd&oacute;tico, pero en la resoluci&oacute;n europarlamentaria la palabra paz aparec&iacute;a solo en cuatro ocasiones, mientras t&eacute;rminos como OTAN 15 veces y seguridad otras 22. Las palabras pueden decir mucho de los verdaderos intereses de un texto. Con este paso, la UE da un vuelco a su te&oacute;rica pol&iacute;tica pacifista recogida en los tratados y acelera su brazo armado y la remilitarizaci&oacute;n, favoreciendo el aumento del gasto militar hasta al menos el 2% del PIB de cada Estado miembro, como ya se ha anunciado en pa&iacute;ses como Alemania, algo que, conociendo los antecedentes del militarismo alem&aacute;n, deber&iacute;a inquietar a la ciudadan&iacute;a europea que est&eacute; m&iacute;nimamente familiarizada con la historia del continente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la resoluci&oacute;n aprobada prev&eacute; un env&iacute;o de armas que choca con los mismos tratados europeos que proh&iacute;ben de forma expresa destinar fondos del presupuesto com&uacute;n a proyectos con &ldquo;implicaciones militares o de defensa&rdquo;. Para sortear este obst&aacute;culo, se utiliza el Instrumento Europeo para la Paz (creado hace tres a&ntilde;os con el objetivo de contribuir a la paz y a la estabilidad de zonas remotas del mundo, pero que parad&oacute;jicamente su primera tarea va a ser financiar 450 millones en armamento para Ucrania). Y como este instrumento ha sido apartado del Marco Financiero Plurianual y cuenta con una dotaci&oacute;n externa, de paso puede sortear los Tratados Europeos que lo prohibir&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Cabe preguntarse entonces por qu&eacute; la UE decide enviar armas ahora. &iquest;Por qu&eacute; a Ucrania? &iquest;Por qu&eacute; no a cualquiera de los otros muchos conflictos en el mundo donde la legalidad internacional tambi&eacute;n es vulnerada de forma flagrante? Me viene a la cabeza el S&aacute;hara ocupado ilegalmente, pero cabr&iacute;an tantos otros ejemplos donde la UE mira hacia otro lado en el mejor de los casos, cuando no participa directamente apoyando a la potencia beligerante u ocupante. Adem&aacute;s, &iquest;acaso podemos confiar en que ese env&iacute;o de armas vaya a quienes m&aacute;s las necesitan, la poblaci&oacute;n civil asediada, y no a los grupos m&aacute;s belicistas de extrema derecha?
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas europeas no les importar&iacute;a empantanar el conflicto en Ucrania durante a&ntilde;os, aunque sea a costa del pueblo ucraniano, de fortalecer a gobiernos t&iacute;teres y, de paso, reforzar y justificar la dictadura de Putin. Por eso no est&aacute;n mostrando ning&uacute;n inter&eacute;s en impulsar iniciativas diplom&aacute;ticas y han desplazado el debate y las medidas hacia el callej&oacute;n sin salida del reduccionismo militar. De lo que no hay ninguna duda es que esta escalada armament&iacute;stica est&aacute; llenando las arcas de una industria militar que ya ha ganado m&aacute;s de 24.000 millones de euros desde que se inici&oacute; la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a Bruselas. Entre los discursos esgrimidos en el Parlamento Europeo la semana pasada, destacaba la idea de que Europa nunca hab&iacute;a estado tan unida. Y la verdad es que la guerra se est&aacute; utilizando con una l&oacute;gica de <em>uni&oacute;n sagrada</em> y como salvavidas para un proyecto europeo que padece desde hace tiempo una fuerte crisis de legitimidad. As&iacute;, la aventura criminal de Putin permite cohesionar a la UE sobre la base de un fuerte sentimiento de inseguridad ante las amenazas externas que legitiman su remilitarizaci&oacute;n (que es mucho m&aacute;s que el aumento del gasto militar antes mencionado) y permite a la OTAN diluir toda veleidad de independencia pol&iacute;tica de la UE mientras recupera una legitimidad y una unidad perdidas tiempo atr&aacute;s, especialmente tras el fracaso de la ocupaci&oacute;n de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante la deriva militarista y belicista que est&aacute; azotando a Europa, y a pesar del ambiente <em>macartista</em> de intimidaci&oacute;n intelectual y de demagogia belicista, algunas personas hemos decidido levantar la bandera de una tradici&oacute;n socialista que ha luchado siempre por la paz y contra los imperialismos, vengan de donde vengan. Y no por eso voy a dejar de reconocer que no existen recetas m&aacute;gicas que vayan a solucionar repentinamente esta situaci&oacute;n. Al votar en contra de la resoluci&oacute;n del Parlamento Europeo, desde Anticapitalistas asumimos las contradicciones de este posicionamiento. Pero es un posicionamiento que hemos adoptado colectiva, consciente y aut&oacute;nomamente, no condicionados por el qu&eacute; dir&aacute;n o por c&aacute;lculos espurios. Hemos votado no a remilitarizar Europa. Y lo hemos hecho porque rechazamos utilizar la inaceptable y criminal invasi&oacute;n del r&eacute;gimen tir&aacute;nico de Putin contra Ucrania para fortalecer la OTAN y cargar la amenaza de un choque entre potencias imperialistas sobre las vidas de trabajadoras y trabajadores ucranianos y rusos. Hemos dicho no a quienes quieren devolvernos a la l&oacute;gica de la <em>Uni&oacute;n Sagrada</em> de albores de la Primera Guerra Mundial, oblig&aacute;ndonos a aceptar unos nuevos cr&eacute;ditos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Porque, si bien es cierto que, por el momento, solo una potencia ha lanzado una agresi&oacute;n y el pueblo ucraniano tiene derecho a su resistencia, armada y no armada, y a luchar por su soberan&iacute;a (algo que deber&iacute;a pasar por el no alineamiento, precisamente lo contrario de convertirse en un sat&eacute;lite de la OTAN o de Rusia), no es menos cierto que en Ucrania la OTAN se prepara cada vez m&aacute;s a intervenir contra Rusia. Y esto no hace m&aacute;s que volver la situaci&oacute;n cada vez m&aacute;s peligrosa, aumentando el riesgo de degenerar en un choque abierto entre potencias nucleares cuanto m&aacute;s se prolongue el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Esto no va de no tomar partido con una u otra potencia imperialista. Porque cuando se trata de convertir esta guerra de agresi&oacute;n en disputa entre imperios, las y los anticapitalistas no podemos caer en esa trampa binaria, sino romperla. Nuestra posici&oacute;n es de parte, activa y clara a favor de los pueblos ucraniano y ruso, por la paz sin anexiones, por la retirada incondicional de las tropas rusas de Ucrania y por garantizar el derecho de los pueblos sin excepciones a decidir libremente su futuro. Por cierto, la misma posici&oacute;n que defendieron Trotsky y Lenin en la Conferencia de Zimmerwald, a quienes tanto ha atacado Putin estos d&iacute;as por defender el derecho de autodeterminaci&oacute;n de los pueblos, empezando por el de la Rep&uacute;blica de Ucrania y para ello buscaremos la mayor colaboraci&oacute;n posible con las izquierdas ucraniana y rusa
    </p><p class="article-text">
        Y para todo ello, la UE deber&iacute;a apoyar las negociaciones que ya se est&aacute;n produciendo entre Putin y el Gobierno ucraniano, contribuyendo as&iacute; a detener esta barbarie lo antes posible. Presionando por todos los medios a la oligarqu&iacute;a rusa que sostiene el r&eacute;gimen de Putin, sancionar a los oligarcas y no al pueblo, con medidas como la expropiaci&oacute;n de los activos y pasivos de los millonarios rusos para financiar la reconstrucci&oacute;n de Ucrania.&nbsp; Para ello ser&aacute; necesario crear un registro financiero internacional, que nos permita conocer los propietarios reales, una medida que seguramente no agradar&aacute; a las fortunas occidentales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp; geopol&iacute;tica y la <em>real politik</em> suelen olvidarse de los pueblos. Y para apoyar al pueblo ucraniano, la reivindicaci&oacute;n de anular la deuda externa es hoy en d&iacute;a una de las m&aacute;s poderosas herramientas para aliviar la presi&oacute;n sobre la econom&iacute;a ucrania (y, de paso, de todos los pa&iacute;ses ahogados por ella), sobre su poblaci&oacute;n y sus finanzas, permitiendo esbozar un futuro que no pase por el empobrecimiento de su pueblo. Una propuesta que, por razones obvias, a ninguna de las partes imperiales en conflicto parece haberles importado nunca mucho y menos ahora.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de Ucrania, resulta fundamental que levantemos un plan de choque social ante las previsibles y ya presentes consecuencias econ&oacute;micas y sociales de la guerra en Europa. Hay que redoblar los esfuerzos en ayuda humanitaria al pueblo ucraniano y a quienes huyen buscando refugio en el que ya es el mayor &eacute;xodo en Europa desde la II Guerra Mundial. Y esto requiere un reparto equitativo y solidario de las cargas de los esfuerzos de acogida entre el conjunto de Europa. As&iacute; mismo, hay que enfrentar con medidas valientes la crisis econ&oacute;mica que se cierne sobre el conjunto del continente para que no sean las clases populares las que, una vez m&aacute;s, paguen las consecuencias de esta guerra. Para ello, adem&aacute;s de controlar el aumento de los precios de la energ&iacute;a y de tantos otros bienes, debe producirse una subida de los salarios y de la capacidad adquisitiva de la clase trabajadora para evitar un crecimiento de la carest&iacute;a de la vida. Pero no nos hagamos trampas: el control de precios no es posible sin una planificaci&oacute;n social y ecol&oacute;gica de la econom&iacute;a, ni sin la nacionalizaci&oacute;n de sectores estrat&eacute;gicos como la energ&iacute;a. Y, evidentemente, nada de esto llegar&aacute; solo ni por voluntad propia de quienes nos gobiernan, sino que requerir&aacute; una movilizaci&oacute;n activa y consciente de la clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el mundo se desliza hacia una crisis de gran magnitud en todos los terrenos y que las guerras son un momento de reordenaci&oacute;n capitalista en los que las grandes empresas acumulan grandes beneficios y ajustan las condiciones sociales contra la clase trabajadora. Organizar una respuesta popular frente a este escenario forma tambi&eacute;n parte del <em>No a la guerra</em>.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de nuestro siglo se est&aacute; escribiendo hoy en las llanuras ucranianas. Las fuerzas transformadoras europeas debemos tomar una posici&oacute;n activa con agenda propia, que rechace sin ambig&uuml;edades el proyecto pol&iacute;tico imperial de la oligarqu&iacute;a rusa y la autocracia putinista, pero tambi&eacute;n la agenda militarista de la OTAN y de los dictados imperialistas de Washington. Alejar el fantasma de una confrontaci&oacute;n nuclear pasa por retomar una agenda de desarme y desnuclearizaci&oacute;n de Europa poni&eacute;ndola al servicio de los intereses de los pueblos. Y a quienes nos hablen con ardor guerrero y ret&oacute;ricas belicistas para enfrentarnos entre trabajadores y trabajadoras en una guerra que ellos no combatir&aacute;n, record&eacute;mosles que &ldquo;los senderos de gloria no conducen sino a la tumba&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/parlamento-europeo-vota-caminar-senderos-gloria_132_8833235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2022 21:22:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Crisis Ucrania,Josep Borrell]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dinero público, ¿para qué, para quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dinero-publico_129_6428857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d111c97b-2449-4caf-8c0d-6dd215e9c30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dinero público, ¿para qué, para quién?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mismos que, hasta hace bien poco, alimentaban el discurso de la ineficiencia y del despilfarro de lo público, ahora reclaman que el Estado, con el dinero de todas y todos, acuda a rescatar sus negocios: una nueva entrega de la clásica regla neoliberal de privatizar los beneficios y socializar las pérdidas</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el manual de pol&iacute;tica econ&oacute;mica aplicado tanto por gobiernos conservadores como socialistas, y exigido por las instituciones comunitarias y por los organismos monetarios y financieros internacionales, inclu&iacute;a un principio b&aacute;sico: la austeridad presupuestaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se consideraba que la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit y de la deuda p&uacute;blicos representaba la quintaesencia de las buenas pr&aacute;cticas econ&oacute;micas. Avanzar por esa senda era, seg&uacute;n la concepci&oacute;n dominante, la condici&oacute;n necesaria y hasta suficiente para conseguir una econom&iacute;a pr&oacute;spera y eficiente. La recompensa era el crecimiento del Producto Interior Bruto, que, siguiendo la misma l&iacute;nea argumental, beneficiaba a empresarios y trabajadores, a los poderes p&uacute;blicos y al conjunto de la poblaci&oacute;n. Un juego de suma positiva, en suma.
    </p><p class="article-text">
        Pero la formidable crisis econ&oacute;mica, social y de salud p&uacute;blica que estamos viviendo se ha llevado por delante el sacrosanto principio neoliberal del ajuste presupuestario permanente. Los mismos que antes levantaban esta bandera, ahora toleran, exigen incluso, que los gobiernos se endeuden hasta las cejas y aumenten lo necesario los d&eacute;ficits p&uacute;blicos, as&iacute; como que los bancos centrales acudan a medidas heterodoxas para proveer de financiaci&oacute;n a entidades financieras y corporaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un discurso del que han hecho bandera las elites empresariales, las grandes corporaciones, las patronales m&aacute;s importantes y los grupos de presi&oacute;n que representan estos intereses&hellip; s&iacute;, los mismos que, hasta hace bien poco, alimentaban el discurso de la ineficiencia y del despilfarro de lo p&uacute;blico, ahora reclaman que el Estado, con el dinero de todas y todos, acuda a rescatar sus negocios. Una nueva entrega de la cl&aacute;sica regla neoliberal de privatizar los beneficios y socializar las p&eacute;rdidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no podemos ni debemos olvidar c&oacute;mo en la anterior crisis del 2008, una vez que se sanearon las cuentas de bancos y empresas con dinero p&uacute;blico, el discurso de la &ldquo;austeridad&rdquo; (para las clases populares, por supuesto, los de arriba no conocen el significado de este t&eacute;rmino) volvi&oacute; con renovada fuerza. En este sentido, resulta preocupante que organizaciones como el Fondo Monetario Internacional o el Banco de Espa&ntilde;a ya est&eacute;n advirtiendo de que, una vez superada esta situaci&oacute;n de excepcionalidad, los gobiernos deber&aacute;n proceder a realizar ajustes presupuestarios; y que la Comisi&oacute;n Europea insista en que en absoluto ha abolido el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento, tan s&oacute;lo ha abierto un par&eacute;ntesis en su implementaci&oacute;n, con la idea de retomarlo cuando remonte la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la batalla no se libra en el terreno de la &ldquo;austeridad presupuestaria&rdquo;, que ning&uacute;n actor significativo est&aacute; reivindicando, al menos a corto plazo, sino en el acceso a los recursos p&uacute;blicos y en la financiaci&oacute;n de los mismos. La propaganda pol&iacute;tica y los grandes medios de comunicaci&oacute;n se empe&ntilde;an en colar la idea de que todas y todos estamos en el mismo barco, que el virus no conoce de clases sociales, &iexcl;es democr&aacute;tico! En nuestra opini&oacute;n estamos, m&aacute;s bien, en un escenario de disputa y no de consenso; un escenario donde los de arriba est&aacute;n imponiendo, de hecho, las reglas del juego que son m&aacute;s favorables a sus intereses. Una pelea desigual, dada la actual correlaci&oacute;n de fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de aumento del gasto p&uacute;blico, los mejor posicionados vuelven a ser los multimillonarios y las grandes corporaciones. Se habla y mucho sobre la transici&oacute;n ecoenerg&eacute;tica y la lucha contra la inequidad, sobre lo p&uacute;blico como eje de una econom&iacute;a solidaria y sostenible, sobre la salud y la educaci&oacute;n como derechos ciudadanos b&aacute;sicos, sobre la necesidad de convertir la crisis en una ventana de oportunidad para levantar los cimientos de otra econom&iacute;a&hellip; pero cada vez se impone m&aacute;s el discurso de la &ldquo;reconstrucci&oacute;n&rdquo;, de la &ldquo;reactivaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica&rdquo;, de la vuelta a la &ldquo;normalidad&rdquo;, un planteamiento que favorece claramente a las elites, que se reivindican como piezas claves e insustituibles de ese proceso y que, en consecuencia, pretenden desempe&ntilde;ar un papel destacado en la asignaci&oacute;n de los dineros p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan, adem&aacute;s, con la capacidad de presi&oacute;n que se deriva de su poder econ&oacute;mico, que no ha dejado de aumentar antes y durante la crisis, poder derivado de una enorme concentraci&oacute;n de la renta y la riqueza, que cada vez es m&aacute;s pronunciado, y que supone un aut&eacute;ntico secuestro de la democracia. Porque el maridaje entre poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico &ndash;cuyo elemento m&aacute;s visible son las puertas giratorias, pero que tambi&eacute;n se refleja en los m&uacute;ltiples espacios compartidos, en las conexiones familiares y accionariales, en la oligopolizaci&oacute;n de la estructura empresarial y en el control de los grandes medios de comunicaci&oacute;n&ndash; est&aacute; condicionando de manera crucial tanto la financiaci&oacute;n como la distribuci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese condicionamiento sin duda existe cuando, por ejemplo, el Banco Central Europeo beneficia con su actuaci&oacute;n a los principales actores en los mercados financieros proporcion&aacute;ndoles recursos en condiciones privilegiadas, o cuando rechaza actuar directamente sobre la deuda p&uacute;blica de los gobiernos, o cuando confecciona la lista de las corporaciones que acceder&aacute;n a los programas de compra de bonos. Existe, asimismo, condicionamiento cuando la Comisi&oacute;n Europea decide pasar de puntillas sobre la progresividad tributaria, cuando el Gobierno renuncia a imponer una fiscalidad fuerte sobre las grandes fortunas y patrimonios y sobre las grandes corporaciones, abriendo de esta manera la espita de la deuda y colocando las finanzas p&uacute;blicas en la &oacute;rbita de los mercados financieros que gestionan esa deuda; y tambi&eacute;n cuando se acuerda inyectar grandes cantidades de liquidez en grandes empresas sin que haya existido un debate de la ciudadan&iacute;a sobre las condiciones que deben presidir las ayudas presupuestarias. Esto es la pol&iacute;tica, la mala pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aumentar el presupuesto p&uacute;blico de manera sustancial es condici&oacute;n necesaria para afrontar la crisis &ndash;no nos detenemos en este punto, pero creemos que el Plan de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia lanzado desde la Comisi&oacute;n Europea no ha estado a la altura de la encrucijada hist&oacute;rica que viven las econom&iacute;as comunitarias, especialmente las meridionales&ndash;, pero en absoluto es suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es necesario preguntarse si el esfuerzo presupuestario y el endeudamiento de los Estados conducir&aacute; a nuevos planes de austeridad y ajuste, o si se har&aacute; pagar a quienes m&aacute;s tienen. En nuestra opini&oacute;n, es urgente situar en la agenda pol&iacute;tica el reparto de la riqueza, defender la idea de que las rentas altas y los grandes patrimonios deben ser gravados en beneficio de los intereses colectivos. Como hemos se&ntilde;alado anteriormente, este planteamiento no aparece en la agenda del Gobierno de coalici&oacute;n, ni tampoco en la de las instituciones comunitarias. Es aqu&iacute; donde se vuelve a apreciar el poder de los de arriba, de esos que no se presentan a las elecciones, pero que marcan la hoja de ruta de las instituciones publicas.
    </p><p class="article-text">
        Somos plenamente conscientes de que las inercias y las resistencias son muy fuertes y los intereses asociados a las mismas para mantener el estatus quo son muy poderosos. Pero nos jugamos la vida en ello. Hoy es m&aacute;s importante que nunca reafirmar que nuestras vidas vales m&aacute;s que los beneficios de multinacionales y multimillonarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Luengo, Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dinero-publico_129_6428857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Nov 2020 05:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dinero público, ¿para qué, para quién?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Austeridad,Economía,Dinero público,Políticas sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Larga noche de la impunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/larga-noche-impunidad_129_6248738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b22ebbc-03f0-40c0-a449-c689bb5f1fb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Larga noche de la impunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque sea con 45 años de retraso, esta democracia no puede permitirse el lujo de mantener la impunidad del franquismo sobre sus espaldas</p></div><p class="article-text">
        <em>Presiento que tras la noche</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vendr&aacute; la noche m&aacute;s larga,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Quiero que no me abandones</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Amor m&iacute;o, al alba.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hoy se cumplen 45 a&ntilde;os del asesinato de las &uacute;ltimas cinco personas a las que Francisco Franco mand&oacute; fusilar. Este 27 de septiembre se cumple el aniversario en el que Jos&eacute; Humberto Baena, Jos&eacute; Luis S&aacute;nchez Bravo, Ram&oacute;n Garc&iacute;a Sanz, Juan Paredes Manot y &Aacute;ngel Otaegui mancharon de sangre el alba de Barcelona, Burgos y Hoyo de Manzanares (Madrid). A d&iacute;a de hoy siguen impunes los jueces que condenaron, los ministros que convalidaron y los voluntarios que participaron en los piquetes de ejecuci&oacute;n de estos asesinatos &ldquo;legales&rdquo;. Igual que ocurre con los responsables de los centenares de miles de asesinatos, desapariciones forzadas, torturas y otros m&uacute;ltiples delitos cometidos durante toda la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        Los asesinatos del 27 de septiembre suponen y representan un crimen de Estado, un crimen internacional, un crimen contra la humanidad, al haberse cometido en un contexto en el que la dictadura franquista, fiel a su pol&iacute;tica sanguinaria, ejerc&iacute;a una represi&oacute;n sistem&aacute;tica contra la poblaci&oacute;n civil y muy en particular contra todos aquellos que se opon&iacute;an a la dictadura. Miles de personas se movilizaron en todo el mundo para evitar estos asesinatos, pero Franco decidi&oacute; morir matando. A pesar de haber transcurrido ya 45 a&ntilde;os desde ese funesto d&iacute;a, las familias de los asesinados contin&uacute;an exigiendo todav&iacute;a una justicia que se les ha negado en democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una democracia que, a diferencia de los pa&iacute;ses que sufrieron reg&iacute;menes autoritarios y fascistas homologables al espa&ntilde;ol, no ha podido juzgar su dictadura, sus cr&iacute;menes y a sus criminales, una aut&eacute;ntica excepci&oacute;n en Europa. En torno a esta excepcionalidad democr&aacute;tica espa&ntilde;ola se ha construido un r&eacute;gimen de impunidad &uacute;nico en el mundo, como reconoci&oacute; el fil&oacute;sofo Jon Elster en un estudio comparado, al afirmar que &ldquo;el caso espa&ntilde;ol es &uacute;nico dentro de las transiciones a la democracia por el hecho de que hubo una decisi&oacute;n deliberada y consensuada de evitar la justicia transicional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta impunidad es la base sobre la que se asienta tanto la permanencia del aparato represivo del Franquismo como, sobre todo, el mantenimiento del bloque econ&oacute;mico y de poder que transit&oacute; de la dictadura a la democracia. Porque si algo caracteriz&oacute; a la Transici&oacute;n fue que las &eacute;lites del franquismo transitaron impunemente al nuevo marco constitucional, conservando intactos los privilegios que hab&iacute;an acumulado durante la dictadura y gracias a ella.
    </p><p class="article-text">
        Esta sistem&aacute;tica inactividad, omisi&oacute;n e incluso obstrucci&oacute;n activa a cualquier posibilidad de juzgar al franquismo por parte de las autoridades pol&iacute;ticas y jur&iacute;dicas de nuestro pa&iacute;s ha motivado que las v&iacute;ctimas de la dictadura hayan tenido que recurrir a instancias internacionales en defensa de sus derechos.&nbsp; As&iacute;, han interpuesto las correspondientes querellas por estos hechos ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal 1 de Buenos Aires, en el que se tramita la denominada querella argentina en virtud del principio de Justicia Universal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de dichas querellas origin&oacute; que el Juzgado argentino imputara en el a&ntilde;o 2014, por delitos de homicidio agravado en un contexto de cr&iacute;menes contra la humanidad, entre otros, a dos ministros franquistas, Fernando Su&aacute;rez Gonz&aacute;lez y Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Ventura Pascual &ndash;hoy fallecido- y a uno de los vocales auditores que actu&oacute; en los Consejos de Guerra que dictaron las condenas a muerte ejecutadas el 27 de septiembre, Jes&uacute;s Cejas Mohedano.
    </p><p class="article-text">
        Si bien las autoridades judiciales argentinas interesaron su extradici&oacute;n, dichos pedidos fueron denegados por el Consejo de Ministros espa&ntilde;ol en el mes de marzo de 2015. Tambi&eacute;n el Juzgado argentino, durante el a&ntilde;o 2016, solicit&oacute; que se tomara declaraci&oacute;n indagatoria a los imputados por parte de los Juzgados y Tribunales espa&ntilde;oles y esa posibilidad tambi&eacute;n fue rechazada por &eacute;stos. Esto es, el Estado espa&ntilde;ol ni investiga ni juzga tan horrendos cr&iacute;menes, ni colabora, tal y como est&aacute; obligado, con la justicia argentina para esclarecer y enjuiciar los hechos denunciados. Todo ello a pesar de que tal y como estipulan las normas del derecho internacional de los Derechos Humanos firmadas por Espa&ntilde;a, ninguna ley, pr&aacute;ctica o decisi&oacute;n pol&iacute;tica o judicial puede amparar cr&iacute;menes contra la humanidad como los&nbsp; que se cometieron sistem&aacute;ticamente durante toda la dictadura franquista. 
    </p><p class="article-text">
        Sirva de ejemplo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos suscrito y ratificado por Espa&ntilde;a antes de que se dictara la Ley de Amnist&iacute;a, y que establece, en su art&iacute;culo 15.2, que nada impedir&aacute; el juicio y la condena por actos u omisiones que en el momento de cometerse fueran delictivos seg&uacute;n los principios generales del derecho reconocidos por la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as conocimos el contenido del Anteproyecto de Ley de Memoria Democr&aacute;tica presentada ante el Consejo de Ministros. El contenido normativo que incorpora el citado Anteproyecto, si bien supone un avance muy sustancial en relaci&oacute;n con el reconocimiento de determinados derechos a las v&iacute;ctimas de la dictadura y la Transici&oacute;n, en el terreno de la Justicia las medidas que prev&eacute; son insuficientes. B&aacute;sicamente porque no modifica de forma sustancial los elementos jur&iacute;dicos que esgrimen los Juzgados y Tribunales espa&ntilde;oles en m&uacute;ltiples resoluciones para archivar todas y cada una de las acciones penales que se ejercitan. 
    </p><p class="article-text">
        Estos elementos, como son la Ley de Amnist&iacute;a de 1977, el principio de legalidad y la prescripci&oacute;n de los delitos, deben ser desplazados, en cuanto a su aplicaci&oacute;n, atendiendo al contenido de los Convenios y Tratados Internacionales ratificados por el Estado espa&ntilde;ol en esta materia. Pero los Juzgados y Tribunales espa&ntilde;oles no lo hacen, se niegan a hacerlo, y as&iacute; lo han venido afirmando en sus resoluciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque sea con 45 a&ntilde;os de retraso, esta democracia no puede permitirse el lujo de mantener la impunidad del franquismo sobre sus espaldas. No hay justificaci&oacute;n &eacute;tica, pol&iacute;tica o jur&iacute;dica que justifique no remover definitivamente los obst&aacute;culos que impiden garantizar el derecho a la tutela judicial efectiva de las v&iacute;ctimas de la dictadura y sus familiares. No solo se lo debemos a Xos&eacute; Humberto Baena Alonso, Jos&eacute; Luis S&aacute;nchez-Bravo Solla, Ram&oacute;n Garc&iacute;a Sanz, &Aacute;ngel Otaegui y Juan Paredes Manot &ldquo;Txiki&rdquo;, los &uacute;ltimos fusilados por el franquismo. Sino que nos lo debemos a nosotros mismos como sociedad, porque una democracia que haga honor a ese nombre, no puede seguir transitando por la larga noche de la impunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Lara, Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/larga-noche-impunidad_129_6248738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2020 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Larga noche de la impunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Memoria Histórica,Dictadura,Víctimas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del fin del 'juancarlismo' al debate constituyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juancarlismo-debate-constituyente_129_6151231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e639bd64-53b4-4a67-857f-cb17004f1d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del fin del &#039;juancarlismo&#039; al debate constituyente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los intentos fallidos de desvincular a Felipe VI de la figura de su padre no han evitado que la sombra de la corrupción emerja sobre un reinado sin relato propio</p></div><p class="article-text">
        El primer lunes de agosto nos sorprend&iacute;a la noticia de la huida de Juan Carlos I rey em&eacute;rito, que se sumaba a la tradici&oacute;n familiar de marcharse del pa&iacute;s acorralado por los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n. As&iacute;, Juan Carlos encadena tres generaciones seguidas de Borbones fuera de Espa&ntilde;a, esta vez probablemente a Rep&uacute;blica Dominicana, pa&iacute;s sin acuerdo de extradici&oacute;n con Suiza, que investiga una parte de sus chanchullos. Una huida pactada con la Casa Real y el Gobierno, en un intento, como explica la propia carta que se ha hecho p&uacute;blica, de &ldquo;prestar el mejor servicio a los espa&ntilde;oles, a sus instituciones y a ti como Rey&rdquo;. No solo estamos ante un rey a la fuga, sino que en la misma jugada se intenta una vez m&aacute;s y sin mucho &eacute;xito hasta ahora, alejar del foco medi&aacute;tico al rey em&eacute;rito, matando p&uacute;blicamente la figura del padre para intentar exonerar al hijo y salvar de paso a la instituci&oacute;n. Aunque el precio es ya alt&iacute;simo, al reconocer impl&iacute;citamente los presuntos delitos de los que se acusa a Juan Carlos, acabando en cierta medida con el 'juancarlismo' como operaci&oacute;n de marketing justificadora de la monarqu&iacute;a. Inaugurando la peor crisis de la instituci&oacute;n desde que Franco decidi&oacute; restaurarla como parte y continuaci&oacute;n de su legado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar que la restauraci&oacute;n de la monarqu&iacute;a bajo la figura de Juan Carlos I de Borb&oacute;n fue obra y gracia de la dictadura como continuadora de su legado hist&oacute;rico, tal y como el propio monarca reconoci&oacute; en su propia toma de posesi&oacute;n ante las Cortes franquistas. Un acto de sucesi&oacute;n en diferido en el que el rey no solo agradeci&oacute; a Franco su legado, sino donde tambi&eacute;n jur&oacute; guardar lealtad a los principios del Movimiento Nacional.&nbsp;No hace mucho, en una entrevista escrita, Fernando Su&aacute;rez, exministro de Trabajo con Franco, afirmaba una obviedad hist&oacute;rica, no por ello menos escondida o maquillada por los relatos oficiales de la Transici&oacute;n: &ldquo;Franco fue el propulsor de la monarqu&iacute;a. Y si se deslegitima al franquismo y se convierte a Franco en una figura comparable a la de esos grandes dictadores sanguinarios de la humanidad, se le da una connotaci&oacute;n a la Corona que la pone en riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 'juancarlismo' fue una construcci&oacute;n de marketing pol&iacute;tico que busc&oacute; paliar la falta de legitimidad democr&aacute;tica y popular de la monarqu&iacute;a. Una instituci&oacute;n que ni entonces ni desde entonces se ha sometido a consulta alguna o refrendo popular, como reconoci&oacute; el propio Adolfo Su&aacute;rez en un descuido, una monarqu&iacute;a que, ante el riesgo de perder, no se someti&oacute; a ninguna consulta popular a pesar de las presiones internacionales por realizarla para garantizar su legitimidad. Incluso en la Constituci&oacute;n hubo que incluir aquello de la cuesti&oacute;n &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; del art&iacute;culo 57.1 para (intentar) argumentar su vigencia en el ordenamiento jur&iacute;dico postfranquista. Aunque la mejor muestra de la falta de suelo firme en la legitimidad de la monarqu&iacute;a es el permanente extremo cuidado del 'establishment' por la figura e imagen del monarca. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, aunque la monarqu&iacute;a no se someti&oacute; a ning&uacute;n refer&eacute;ndum popular, s&iacute; que se vio envuelta en una gran operaci&oacute;n de blanqueo democr&aacute;tico que la dot&oacute; de la legitimidad de la que carec&iacute;a y que, en buena medida, contribuy&oacute; a barnizar esa ruptura simb&oacute;lica con su pasado franquista. Hablamos, claro, del fallido golpe de estado del 23F que, m&aacute;s all&aacute; de las diferentes interpretaciones que se han realizado al respecto, es indudable que jug&oacute; un papel fundamental en legitimar la figura del monarca como supuesto garante del proceso democr&aacute;tico. El 23F contribuy&oacute; a dar un golpe de tim&oacute;n a&nbsp;la derecha a la Transici&oacute;n y sobre todo a imponer en el relato oficial sobre la misma el protagonismo de las &eacute;lites (con el &ldquo;monarca salvaguarda de la joven democracia&rdquo; a la cabeza) frente al protagonismo popular antifranquista de la calle. Hab&iacute;a nacido el 'juancarlismo'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fuga del rey em&eacute;rito deja herido de muerte al 'juancarlismo'. Como el propio Juan Carlos reconoce, los menores de cuarenta a&ntilde;os solo le recordaremos como un comisionista, evasor, corrupto y mujeriego. Un fiel reflejo de los Borbones a lo largo de nuestra historia. Pero la muerte del 'juancarlismo' &nbsp;se puede llevar o no a la tumba a la propia instituci&oacute;n mon&aacute;rquica. Los intentos fallidos de desvincular a Felipe VI de la figura de su padre no han evitado que la sombra de la corrupci&oacute;n emerja sobre un reinado sin relato propio m&aacute;s all&aacute; del propio 'juancarlismo'. A pesar de intentos como el del discurso del 3 de Octubre, posterior a la declaraci&oacute;n unilateral de independencia de Catalunya en 2017, que m&aacute;s que reforzar su figura, agrand&oacute; el desapego de una parte de la sociedad, no s&oacute;lo de la catalana, con la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un momento tan excepcional como este, que por lo que parece no ha hecho sino empezar, no se puede afrontar desde la normalidad parlamentaria y social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un momento tan excepcional como este, que por lo que parece no ha hecho sino empezar, no se puede afrontar desde la normalidad parlamentaria y social. Hace falta una respuesta que est&eacute; a la altura del desaf&iacute;o pol&iacute;tico al que nos enfrentamos, que no es &uacute;nicamente la crisis de la monarqu&iacute;a. La muerte del 'juancarlismo' representa un aut&eacute;ntico proceso de deslegitimaci&oacute;n y descomposici&oacute;n de los pilares centrales del r&eacute;gimen espa&ntilde;ol del 78: monarqu&iacute;a, sistema judicial, marco 'nacional'-territorial y crisis de representaci&oacute;n, con el trasfondo de una crisis socio-ambiental agravada por la crisis sanitaria que seguimos sufriendo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, a pesar de sus debilidades evidentes, la monarqu&iacute;a no caer&aacute; sola. Todav&iacute;a tiene el apoyo mayoritario del bloque de poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y medi&aacute;tico del r&eacute;gimen del 78, que entiende la continuidad de la instituci&oacute;n real como elemento esencial de su propia supervivencia. Adem&aacute;s, la debilidad de la monarqu&iacute;a no supone la fortaleza del republicanismo. No podemos seguir siendo meros espectadores de la decadencia borb&oacute;nica, debemos tomar partido para que la indiferencia ante la basura real no se apodere de las mayor&iacute;as sociales. Es fundamental levantar un movimiento democr&aacute;tico por el derecho a decidir que pueda organizar un&nbsp;refer&eacute;ndum popular que devuelva la palabra a la ciudadan&iacute;a, traspasando y rompiendo los estrechos l&iacute;mites parlamentarios. Porque el debate constituyente a promover desde los distintos pueblos del Estado es ya inaplazable. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes contemplan aterrados, desde arriba, la crisis sociopol&iacute;tica como una &eacute;poca de decadencia, los y las de abajo deber&iacute;amos contemplar la escena, tambi&eacute;n en todo su dramatismo, como un momento impostergable para la recreaci&oacute;n democr&aacute;tica. La redefinici&oacute;n de las l&oacute;gicas de la representaci&oacute;n y la apuesta por la subversi&oacute;n de todas las reglas del sistema social que nos han conducido a tama&ntilde;o desastre. No hay tiempo que perder: la urgencia pol&iacute;tica, social y ecol&oacute;gica reclama necesarios saltos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Rodríguez, Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juancarlismo-debate-constituyente_129_6151231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2020 20:11:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del fin del 'juancarlismo' al debate constituyente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo de la vergüenza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campo-vergueenza_129_6116138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc5497ed-1547-45b6-a9f8-0f45047ffda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo de la vergüenza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación en el campo, es de todo menos desconocida para una patronal agraria que se lucra con este régimen de explotación y unas instituciones que lo permiten, a pesar de lo cual nadie parece estar dispuesto a mover un dedo para que esta situación mejore.</p></div><p class="article-text">
        El relator de la ONU para la pobreza extrema y los derechos humanos, Philip Alston, visit&oacute; el campo de Huelva poco antes del inicio de la pandemia del coronavirus, justo durante la campa&ntilde;a de la recogida de la fresa. Durante su visita quedo impresionado por las condiciones de vida de las temporeras y temporeros, que describi&oacute; como unas condiciones &ldquo;mucho peores que un campamento de refugiados&rdquo;, &ldquo;como animales&rdquo;, &ldquo;mientras grandes empresas ganan millones de euros&rdquo;. Este no es un fen&oacute;meno nuevo, pero s&iacute; que ha ido creciendo de forma exponencial en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en relaci&oacute;n al aumento de los cultivos de la fresa y frutos rojos. As&iacute; la degradaci&oacute;n permanente de las condiciones de vida y laborales de los/as jornaleros/as se ha convertido en un pilar fundamental del llamado milagro econ&oacute;mico del &ldquo;oro rojo&rdquo;, que ha transformado a Huelva en la primera potencia europea con unas 400.000 toneladas de fresones y otros frutos rojos, 11.500 hect&aacute;reas de cultivos y exportaciones por valor de 1.200 millones de euros al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Estos mismos jornaleros/as que se ven obligados a vivir en infraviviendas en poblados chabolistas, en los m&aacute;rgenes de los campos de cultivo, a&uacute;n teniendo recursos econ&oacute;micos para poder alquilar una vivienda, se encuentran con la imposibilidad de poder hacerlo, ya que ni los empresarios se lo facilitan, ni los propietarios de las viviendas de los diferentes municipios donde trabajan.
    </p><p class="article-text">
        Jornaleros/as que durante el confinamiento por la crisis sanitaria ha sido un sector econ&oacute;mico &ldquo;esencial&rdquo; para que la comida llegue a nuestras mesas. En cierta medida, el confinamiento ha arrojado luz sobre qui&eacute;nes est&aacute;n realizando principalmente este trabajo esencial y en qu&eacute; condiciones: explotaci&oacute;n y semiesclavitud, tal como lo vemos en los campos frut&iacute;colas de Huelva. Sin derechos, infraviviendas, sin agua, luz y mucho menos condiciones de salubridad o servicios sanitarios para hasta unas 5000 personas, en unos 50 asentamientos. En Espa&ntilde;a suman 15.000 entre este y otros polos como Almer&iacute;a y Murcia.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en el campo, es de todo menos desconocida para una patronal agraria que se lucra con este r&eacute;gimen de explotaci&oacute;n y unas instituciones que lo permiten, a pesar de lo cual nadie parece estar dispuesto a mover un dedo para que esta situaci&oacute;n mejore.
    </p><p class="article-text">
        Llamativo fue c&oacute;mo la misma ministra de Trabajo y Econom&iacute;a Social fue amenazada por la patronal al anunciar inspecciones laborales extraordinarias en el campo. Unas inspecciones motivadas entre otras razones por la relevancia medi&aacute;tica de la escandalosa situaci&oacute;n de las m&aacute;s de 7.000 temporeras marroqu&iacute;es atrapadas sin recursos econ&oacute;micos, ni informaci&oacute;n y en un absoluto abandono institucional en Huelva. Adem&aacute;s al estar alojadas en fincas dispersas muy lejos de los n&uacute;cleos urbanos, la sensaci&oacute;n de abandono y de estar atrapadas se ha intensificado generando numerosas patolog&iacute;as. Una situaci&oacute;n que no solo manifiesta las terribles condiciones laborales de estas temporeras sino que tambi&eacute;n cuestiona el marco de la propia contrataci&oacute;n en origen.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los asentamientos chabolistas de la comarca de la fresa en Huelva no es nueva, a pesar de ello ni la patronal ni las instituciones enfrentan la situaci&oacute;n buscando alg&uacute;n tipo de alternativa habitacional para los miles de jornaleros/as que se desplazan cada a&ntilde;o a la regi&oacute;n. Por si no fuera poco, estos campamentos son en demasiadas ocasiones pasto de las llamas, con una frecuencia que hace sospechar que no solo se debe a las altas temperaturas o a la precariedad de su situaci&oacute;n sino que en muchas casos pueden estar provocados.
    </p><p class="article-text">
        Solo en la &uacute;ltima semana, el incendio de tres poblados chabolistas habitados por trabajadoras migrantes del campo, ha dejado a m&aacute;s de 400 personas sin techo en la provincia de Huelva. El fuego no solo ha destruido sus casas y sus escasas pertenencias, sino tambi&eacute;n documentaci&oacute;n vital para sus aspiraciones de regularizaci&oacute;n. El &uacute;ltimo en la madrugada de este viernes 17 de julio, cuando las llamas arrasaron parte del poblado chabolista ubicado a la vera de la &ldquo;Pista del Corchuelo&rdquo;, muy cerca del Estadio Ciudad de Lepe. En lo que podr&iacute;a ser un incendio provocado por uno o varios vecinos de la localidad. Mientras el Ayuntamiento sigue sin responder a la emergencia habitacional, a pesar de que podr&iacute;a habilitar alguna de las numerosas dependencia municipales como polideportivos o escuelas que contin&uacute;an sin actividad por la pandemia. Como por cierto ya se ha hecho en otras ocasiones en este municipio, la gran diferencia parece residir en que el Ayuntamiento del PP tiene miedo a la presi&oacute;n electoral de una extrema derecha en auge en la localidad, que en las &uacute;ltimas elecciones generales llego a ser la segunda fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos que si cualquier vecino hubiera perdido su casa o m&aacute;s aun si un barrio entero de Lepe hubiera ardido pasto de las llamas, esa misma noche las personas afectadas hubieran contado con la ayuda de las diferentes administraciones asegurando que nadie durmiera en la calle. Pero como aparec&iacute;a en un telediario de Antena 3, no son personas sino migrantes, sujetos de no derecho, invisibilizados y estigmatizados por una legislaci&oacute;n migratoria que vulnera derechos. Porque una de las grandes falacias, no espa&ntilde;ola sino europea, es que no queremos o necesitamos migrantes, claro que los necesitamos pero justamente as&iacute;, sin derechos, con miedo, viviendo en chabolas y sin sus papeles en regla. Como mano de obra barata, explotable, sin capacidad de sindicarse u organizarse y favoreciendo una disputa por los recursos escasos entre los &uacute;ltimos contra los pen&uacute;ltimos. Porque negando los derechos a las personas migrantes estamos devaluando nuestros propios derechos, favoreciendo una competencia laboral a la baja que solo favorece a unas elites que maximizan sus beneficios a costa de agrandar la desigualdad y a una extrema derecha que se aprovecha de ella para convertir a los m&aacute;s golpeados en chivos expiatorios y exculpatorios de las primeras.
    </p><p class="article-text">
        El Real Decreto 13/2020 permiti&oacute; que j&oacute;venes extranjeros de 18 a 21 a&ntilde;os adquiriesen permiso de trabajo temporal en el sector agrario durante la pandemia para asegurar que se salvaran las cosechas. A trav&eacute;s de este gesto qued&oacute; claro que una regularizaci&oacute;n amplia no s&oacute;lo es posible, sino necesaria y que jur&iacute;dicamente no habr&iacute;a obst&aacute;culos, sobre todo si se considera el derecho al trabajo como derecho universal. Y es que no existe otro enfoque para la regularizaci&oacute;n, que no sea el de derechos, rechazando la premisa seg&uacute;n la cual la poblaci&oacute;n inmigrante solo merece consideraci&oacute;n si econ&oacute;micamente aportan m&aacute;s de lo que reciben de parte del Estado. En el actual contexto, un gobierno que se autodenomine progresista no pude menos que afrontar una regularizaci&oacute;n administrativa urgente de aplicaci&oacute;n inmediata para las personas en situaci&oacute;n administrativa irregular. El movimiento de Black Lives Matter ha generado con su movilizaci&oacute;n todo tipo de simpat&iacute;as, es el momento de demostrar que las vidas negras importan a miles de kil&oacute;metros, pero tambi&eacute;n en los campos de Andaluc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán, María Gracia González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campo-vergueenza_129_6116138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2020 19:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo de la vergüenza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una tasa COVID que construya solidaridad sin austeridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tasa-covid-construya-solidaridad-austeridad_129_6019349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca31b5be-66b8-4d1c-9ab3-4b325ab4a99d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una tasa COVID que construya solidaridad sin austeridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es fundamental poner sobre la mesa un sistema extraordinario de "tasa COVID" de ámbito europeo que grave los beneficios empresariales y los grandes patrimonios</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, no ha parado de insistir en estos &uacute;ltimos tiempos en la misma idea: &ldquo;Lo que se decidir&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas tendr&aacute; un impacto en la vida de las personas en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Ahora tenemos la oportunidad de dise&ntilde;ar una nueva Europa&rdquo;. Unas palabras que suenan tan vac&iacute;as, o quiz&aacute;s algo amenazantes, como el concepto emergente de la &ldquo;nueva normalidad&rdquo; despu&eacute;s de la pandemia. Lo cierto es que la UE ha sufrido p&eacute;rdida de legitimidad entre algunos sectores sociales de toda Europa, en particular por las semanas de insolidaridad y par&aacute;lisis ante la emergencia m&eacute;dica que se viv&iacute;a en el continente. El proyecto europeo vive una crisis org&aacute;nica en todo el sentido gramsciano del t&eacute;rmino, como resultado y profundizaci&oacute;n de la crisis del modelo post-Maastricht del capitalismo europeo que supuso la constitucionalizaci&oacute;n del neoliberalismo como &uacute;nica pol&iacute;tica econ&oacute;mica posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &eacute;lites europeas no son ajenas a esta p&eacute;rdida de legitimidad popular de la &ldquo;marca UE&rdquo;. De ah&iacute; la operaci&oacute;n cosm&eacute;tica del en&eacute;simo debate sobre la &ldquo;nueva Europa&rdquo;, con disculpas incluidas por parte de la presidenta de la Comisi&oacute;n, Ursula Von der Leyen, ante el desprecio por Italia mostrada por la UE en los momentos iniciales de la pandemia. Unas palabras que suenan a <em>d&eacute;j&agrave; vu</em> de aquellas declaraciones de Sarkozy en los inicios de la crisis de 2008 donde hablaba de la necesidad de &ldquo;refundar un capitalismo con rostro humano&rdquo;. O las disculpas de Juncker, siempre tan tard&iacute;as como est&eacute;riles, por el golpe de Estado financiero a Grecia, reconociendo ahora p&uacute;blicamente que &ldquo;no fuimos solidarios con Grecia, la insultamos, la injuriamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del maquillaje y de las pretendidas buenas intenciones, en este tipo de debates para construir la supuesta nueva Europa no se cuestiona nada de los errores anteriores. No hay, por ejemplo, ning&uacute;n balance de c&oacute;mo la UE, en plena crisis de la deuda en 2010, someti&oacute; a los pueblos del sur de Europa a una aut&eacute;ntica doctrina del shock neoliberal que intervino sus econom&iacute;as y suspendi&oacute; de facto su soberan&iacute;a. Cierto que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento est&aacute; en suspenso, pero solo moment&aacute;neamente y debido a la excepcionalidad de la pandemia, en absoluto derogado como consecuencia de un an&aacute;lisis sobre sus desastrosas consecuencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Igualmente sigue en su sitio la condicionalidad de los prestamos v&iacute;a MEDE y sus correspondientes memor&aacute;ndums que marcaban a fuego los recortes de gasto p&uacute;blico y la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a econ&oacute;mica, apenas matizados y en barbecho durante esta primera etapa de emergencia m&eacute;dica donde los hombres de negro podr&iacute;an haber contrastado demasiado mal con las batas blancas sanitarias. Y, en cuanto al peso de la deuda, aunque sigue siendo uno de los problemas fundamentales y losa central de muchas econom&iacute;as europeas, se mantiene ausente de los grandes debates que se suceden en los despachos de Bruselas. Ni una palabra de c&oacute;mo romper esa aut&eacute;ntica camisa de fuerza que impide afrontar los retos m&eacute;dicos, sociales y ambientales que tenemos por delante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero las &eacute;lites comunitarias vuelven a hablarnos de una &ldquo;nueva Europa&rdquo; que supuestamente movilizar&aacute; una cantidad ingente de dinero p&uacute;blico para una cacareada reconstrucci&oacute;n sin precedentes en la historia de la UE. Y es cierto que, por el momento, las ayudas de Estado autorizadas a ra&iacute;z de la pandemia son mayores que el plan original, pero en todo caso menores que lo que Alemania ha definido para rescatar a sus empresas, lo que es una primera indicaci&oacute;n de una reconstrucci&oacute;n asim&eacute;trica que da&ntilde;ar&iacute;a muy sensiblemente la capacidad de supervivencia del empleo en los pa&iacute;ses m&aacute;s golpeados por la pandemia. Es insuficiente y desigual. Con los planes que se discuten ahora, la UE volver&aacute; a la austeridad destructora. He ah&iacute; uno de los focos actuales de tensi&oacute;n entre y con las clases dominantes del centro de Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dilema est&aacute; servido: o mutualizar riesgos entre pa&iacute;ses para mantener un equilibrio pol&iacute;tico a escala comunitaria, pero contradiciendo los intereses de algunas &eacute;lites empresariales que no ven con buenos ojos esas deudas compartidas y las transferencias anexas, o no hacerlo y dejar que sean los capitales del centro quienes reajusten el conjunto de la econom&iacute;a europea a riesgo de agrandar las fisuras ya existentes entre Estados miembro sin descartar eventual rupturas derivadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la recesi&oacute;n de 2009 y la crisis de la deuda soberana de 2011, una masiva transferencia de recursos de abajo hacia arriba inaugur&oacute; una d&eacute;cada perdida para las clases populares, pero de ganancias para las grandes corporaciones, que no han parado de aumentar sus beneficios y su poder. Un tiempo marcado por la combinaci&oacute;n de escasez y desigualdad, donde la p&eacute;rdida de peso de las rentas del trabajo en favor de las del capital reluce de forma especialmente sangrante. Tiempos de oligarquizaci&oacute;n acelerada del poder, un fen&oacute;meno que se erige a la vez como resultado, causa y eje central del nuevo ciclo hist&oacute;rico que vive una Europa de millonarios a costa de millones de pobres. Un aut&eacute;ntico secuestro de la democracia que tiene en la desigualdad su rostro m&aacute;s visible y amenazador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que la salida de la pandemia y la gesti&oacute;n de sus consecuencias nos vuelvan a meter por la misma senda que hace una d&eacute;cada, es imprescindible situar en el centro del debate europeo la reducci&oacute;n del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de los de arriba mediante el reparto del trabajo y de la riqueza como eje central para atajar la desigualdad. Por ello es fundamental poner encima de la mesa la creaci&oacute;n de un sistema extraordinario de &ldquo;Tasa COVID&rdquo; de &aacute;mbito europeo que grave los beneficios empresariales y los grandes patrimonios. Un mecanismo que permita que, a diferencia de 2010, cuando se socializaron las p&eacute;rdidas, esta vez lo que se socialice sean los beneficios. Una herramienta concreta, aterrizada, de urgencia y &uacute;til, que cuestione el modelo de construcci&oacute;n de la Europa neoliberal o, lo que es pr&aacute;cticamente lo mismo, que cuestione el acaparamiento creciente del conjunto de los recursos por parte de una minor&iacute;a peligrosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una &ldquo;Tasa COVID&rdquo; con el objetivo de crear un fondo especial solidario europeo-Covid19 administrado de forma coordinada entre los Estados que secunden la iniciativa, basada en la tributaci&oacute;n excepcional de los dividendos y plusval&iacute;as, fortuna inmobiliaria y mobiliaria, plataformas y agencias financieras y transacciones especulativas de capitales. La tasa debe permitir hacer frente a los gastos masivos derivados de la nueva crisis: contribuir a la atenci&oacute;n de las necesidades sociales m&aacute;s acuciantes con el prop&oacute;sito de garantizar condiciones dignas a toda la poblaci&oacute;n; realizar inversiones en sanidad p&uacute;blica revirtiendo a&ntilde;os de recortes; o contribuir a un necesario cambio de modelo productivo que responda a los desaf&iacute;os sociales y ambientales subyacentes a la pandemia. La forma de financiar los programas nacionales de recuperaci&oacute;n as&iacute; como el esfuerzo presupuestario de la UE, rechazando las soluciones austeritarias que han sido la marca de la Comisi&oacute;n Europea en la &uacute;ltima crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, situar la redistribuci&oacute;n de la riqueza y de los recursos como eje central de un programa ecosocialista. Frente a sus debates cosm&eacute;ticos y palabras vac&iacute;as, traduzcamos en medidas concretas la consigna de que &ldquo;nuestras vidas valen m&aacute;s que sus beneficios&rdquo;. Evidentemente una tasa de este tipo no agota otras muchas medidas complementarias necesarias. Pero s&iacute; es una propuesta de urgencia. Y la urgencia es doble, porque el malestar de la gesti&oacute;n neoliberal de la nueva crisis volver&aacute; a reconfigurar lealtades. Si no apostamos decididamente por medidas en positivo, a la ofensiva, otros ocupar&aacute;n ese espacio y crecer&aacute;n a la sombra de nuestra incapacidad para levantar alternativas al desorden austeritario. Porque nuestro combate es tanto contra las &eacute;lites que provocan la desigualdad como contra quienes se aprovechan de ella para convertir a los m&aacute;s golpeados en chivos expiatorios y exculpatorios de las primeras.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Louça, Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tasa-covid-construya-solidaridad-austeridad_129_6019349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2020 20:57:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una tasa COVID que construya solidaridad sin austeridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paremos la anexión de Cisjordania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/paremos-anexion-cisjordania_132_6036609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74e6e4ba-06c1-4590-89ab-2b66ed3dfd0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paremos la anexión de Cisjordania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace 53 años, Israel ocupaba militarmente Cisjordania, Jerusalén Este, la Franja de Gaza, la península egipcia del Sinaí y los Altos del Golán sirios. Fue el día de la Naksa</p></div><p class="article-text">
        Este 5 de junio, el calendario de la memoria hist&oacute;rica del pueblo palestino est&aacute; marcado en rojo. Hace 53 a&ntilde;os, Israel ocupaba militarmente Cisjordania, Jerusal&eacute;n Este, la Franja de Gaza, la pen&iacute;nsula egipcia del Sina&iacute; y los Altos del Gol&aacute;n sirios. Fue el d&iacute;a de la Naksa, de la ca&iacute;da, del retroceso. Desde entonces y hasta hoy, el territorio palestino de Cisjordania, Gaza y Jerusal&eacute;n Este vive subyugado por el r&eacute;gimen de ocupaci&oacute;n militar m&aacute;s largo de la historia moderna.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el derecho internacional, la ocupaci&oacute;n militar es un r&eacute;gimen temporal que puede establecerse para mantener la seguridad en un momento determinado. Sin embargo, la ocupaci&oacute;n militar de ese territorio palestino dura ya 53 a&ntilde;os. M&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de ocupaci&oacute;n militar durante las cuales Israel ha vulnerado sistem&aacute;ticamente el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los Derechos Humanos a trav&eacute;s del uso indiscriminado de la violencia contra la poblaci&oacute;n palestina, de la explotaci&oacute;n de sus recursos naturales, la construcci&oacute;n de un muro y controles militares que limitan la libertad de movimiento y fraccionan el territorio o la imposici&oacute;n de sistemas legales arbitrarios que despojan a la poblaci&oacute;n palestina aut&oacute;ctona de sus derechos m&aacute;s b&aacute;sicos. Casi 2 millones de personas llevan 13 a&ntilde;os sufriendo un &ldquo;confinamiento&rdquo; inhumano debido al bloqueo de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas pr&aacute;cticas no se corresponden con una ocupaci&oacute;n militar, sino con una expansi&oacute;n colonial, prohibida bajo el derecho internacional, que ataca directamente el derecho de autodeterminaci&oacute;n del pueblo palestino, continuando el proceso iniciado con la Nakba, la expulsi&oacute;n forzada de dos tercios de la poblaci&oacute;n palestina y el expolio de sus tierras y bienes en 1948. M&aacute;s all&aacute; de su car&aacute;cter ilegal, incluso el concepto &ldquo;ocupaci&oacute;n&rdquo; se queda corto a la hora de describir la brutalidad de un r&eacute;gimen de discriminaci&oacute;n institucionalizada y opresi&oacute;n sistem&aacute;tica m&aacute;s asemejable a un r&eacute;gimen de apartheid, que se mantiene impune durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas el nuevo Gobierno ultraderechista de Israel anunci&oacute; su intenci&oacute;n de anexionar partes de Cisjordania a partir de julio. Sobre el terreno, esta nueva bravuconada del ejecutivo de Netanyahu supone un punto y seguido en el proceso de anexi&oacute;n continua y de facto que viene llevando a cabo Israel desde hace d&eacute;cadas a trav&eacute;s de sus pol&iacute;ticas de desplazamiento forzoso, expropiaci&oacute;n de tierras y traspaso de poblaci&oacute;n israel&iacute; a los asentamientos en el territorio palestino ocupado. Sin embargo, el anuncio supone un gran desaf&iacute;o para la comunidad internacional y sus sistemas de (supuesta) protecci&oacute;n de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Porque, no nos hagamos trampas: &iquest;c&oacute;mo puede Israel mantener su r&eacute;gimen de apartheid, colonialismo y ocupaci&oacute;n ilegal sobre Palestina? Porque se lo permite la &ldquo;comunidad internacional&rdquo;, ya sea de manera abierta y sin tapujos, como hace Estados Unidos, o de manera m&aacute;s discreta, como hace la Uni&oacute;n Europea. Entre otras cosas, porque la ocupaci&oacute;n es un negocio muy rentable para Israel. El territorio palestino ocupado es un laboratorio de pruebas &uacute;nico para desarrollar la poderosa industria de la guerra israel&iacute;, que posteriormente vende a sus socios internacionales bajo la marca &ldquo;Probado en combate&rdquo;. Tecnolog&iacute;a de la guerra y t&aacute;cticas represivas que oprimen y asfixian a la poblaci&oacute;n palestina de Cisjordania, Gaza y Jerusal&eacute;n Este y que luego se exportan al resto del mundo, incluyendo Europa o Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La brutalidad e impunidad que muestran casos como el asesinato policial de George Floyd en Minneapolis son el d&iacute;a a d&iacute;a en la Palestina ocupada. La coincidencia no es en absoluto casual: ambos cuerpos policiales comparten t&eacute;cnicas, siendo habitual que la polic&iacute;a israel&iacute; adiestre a la estadounidense (<a href="https://www.amnestyusa.org/with-whom-are-many-u-s-police-departments-training-with-a-chronic-human-rights-violator-israel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como bien documenta Amnist&iacute;a Internacional en este informe</a>). Adem&aacute;s del necro-negocio, estos acuerdos entre dos administraciones racistas como las encabezadas por Trump y Netanyahu, refuerzan los pilares de estructuras opresivas y discriminatorias sustentadas sobre los cimientos de un supremacismo blanco que se propaga peligrosamente por todos los rincones del planeta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y Europa? La UE, con su habitual doble vara de medir, no ha tardado en afirmar contundentemente que, de producirse, la anexi&oacute;n &ldquo;tendr&aacute; consecuencias&rdquo;, mientras felicita al nuevo Gobierno israel&iacute; y le expresa sus deseos de reforzar la cooperaci&oacute;n bilateral, como si el ilegal plan de anexi&oacute;n cayese del cielo y el Ejecutivo israel&iacute; solo pasase por all&iacute;. Nada nuevo bajo el sol. La UE nos tiene acostumbrados a condenar con una mano los violentos ataques sobre Gaza y, con la otra, firmar un contrato por valor de 59 millones de euros con la empresa Elbit Systems para comprar drones que ayuden a implementar las pol&iacute;ticas anti-migratorias de la Europa Fortaleza en el Mediterr&aacute;neo. Elbit Systems es, por cierto, la empresa que proporciona el 85% de los drones utilizados en los brutales ataques a Gaza, como aquel que asesin&oacute; a cuatro ni&ntilde;os mientras jugaban a la pelota en la playa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro 5 de junio, de 1989, un joven cargado con bolsas de la compra se plantaba delante de una columna de tanques chinos en la plaza de Tiananmen para decir basta. Hoy, en este 5 junio de 2020 la poblaci&oacute;n afroamericana de Estados Unidos lleva d&iacute;as en las calles gritando basta. Basta de abusos, de violencia, de discriminaci&oacute;n y de racismo institucional. Desde Palestina llevan d&eacute;cadas diciendo basta. Basta ya de apartheid, de palabras huecas y de est&eacute;riles resoluciones que terminan en papel mojado.
    </p><p class="article-text">
        En un&nbsp;<a href="http://www.alhaq.org/palestinian-human-rights-organizations-council/16890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente comunicado</a> respaldado por una amplia mayor&iacute;a de la sociedad civil palestina, organizaciones de Derechos Humanos, sindicatos, organizaciones estudiantiles y de mujeres, se demandan medidas concretas y efectivas en forma de sanciones contra Israel hasta que respete el derecho internacional. El fin de los acuerdos comerciales con Israel, el embargo de armas, la prohibici&oacute;n de importaciones procedentes de asentamientos ilegales o el respaldo a los procesos de rendici&oacute;n de cuentas por los cr&iacute;menes cometidos son ahora m&aacute;s urgentes que nunca. Las sanciones a Israel son hoy una medida necesaria para garantizar la protecci&oacute;n de los Derechos Humanos del pueblo palestino y para salvaguardar la credibilidad del derecho internacional. Palestina necesita justicia y la necesita ya. En Minneapolis como en Cisjordania, quien ante una situaci&oacute;n de injusticia sigue mirando para otro lado, se vuelve c&oacute;mplice. Este 5 de junio, nada que celebrar, todo que reclamar. Empecemos parando la anexi&oacute;n de Cisjordania.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/paremos-anexion-cisjordania_132_6036609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2020 20:32:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paremos la anexión de Cisjordania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cisjordania,Conflicto Palestina-Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por un tasa europea COVID-19 a multimillonarios y multinacionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/tasa-europea-covid19-multimillonarios-multinacionales_132_5950751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/265ae365-0d7a-4dd9-be27-f72729bdb96e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por un tasa europea COVID-19 a multimillonarios y multinacionales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mecanismo que permita que, a diferencia de 2010, cuando se socializaron las pérdidas, esta vez se socialicen los beneficios. Una herramienta concreta, de urgencia y útil</p></div><p class="article-text">
        Algo menos de diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la llamada &ldquo;crisis del euro&rdquo;, nos volvemos a encontrar a las puertas de una nueva crisis de alcance y dimensiones desconocidas. Si bien es cierto que la pandemia de la COVID-19 puede agravar y acelerar sus consecuencias, resulta fundamental recordar que esta crisis llevaba fragu&aacute;ndose a fuego lento desde hace mucho tiempo. A lo largo de esta &uacute;ltima d&eacute;cada hemos visto c&oacute;mo desde las instituciones europeas y los gobiernos nacionales se rescataban bancos mientras se dejaba hundirse a millones de familias, se somet&iacute;a a los pueblos del sur de Europa a una aut&eacute;ntica doctrina del shock neoliberal y se interven&iacute;a sus econom&iacute;as, suspendiendo de facto su soberan&iacute;a. Diez a&ntilde;os que han supuesto una d&eacute;cada perdida para las clases populares, pero una &eacute;poca de ganancias para las grandes corporaciones que no han parado de aumentar sus beneficios y su poder. Un tiempo marcado por la combinaci&oacute;n de escasez y desigualdad, donde la p&eacute;rdida de peso de las rentas del trabajo en favor de las del capital reluce de forma especialmente sangrante. Tiempos de oligarquizaci&oacute;n acelerada del poder, un fen&oacute;meno que se erige a la vez como resultado, causa y eje central del nuevo ciclo hist&oacute;rico que viven Europa en general y Espa&ntilde;a en particular.
    </p><p class="article-text">
        La evasi&oacute;n y la elusi&oacute;n fiscal de las grandes fortunas y multinacionales est&aacute; en el coraz&oacute;n tanto del vertiginoso aumento de la desigualdad en todo el mundo como de la tendencial carest&iacute;a financiera de los Estados. Mientras las y los trabajadores contribuyen con sus impuestos &ndash;y ponen la parte que otros no han pagado-, la austeridad se instala en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con recortes sobre nuestra educaci&oacute;n o sanidad y, en definitiva, sobre nuestros derechos. Y como estamos comprobando a un alto coste estos d&iacute;as, los recortes directa y literalmente matan.
    </p><p class="article-text">
        La propia arquitectura econ&oacute;mica de la UE promueve, en un marco de libertad de movimiento de capitales y sin armonizaci&oacute;n fiscal, reg&iacute;menes fiscales dispares en su seno, propiciando as&iacute; una devaluaci&oacute;n fiscal permanente. De la misma forma, cuenta con sus propias estructuras offshore y un entramado regulatorio cuyos desniveles, permisividades y est&iacute;mulos en la sombra potencian esta evasi&oacute;n y elusi&oacute;n que de facto beneficia s&oacute;lo a los grandes capitales, rentistas y familias m&aacute;s ricas, en perjuicio de las mayor&iacute;as populares.Un proyecto europeo de la desigualdad, de millonarios a costa de millones de pobres.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de consecuencia, la concentraci&oacute;n creciente de la renta y la riqueza tambi&eacute;n fue causa y motor de la crisis que a&uacute;n no hemos abandonado para ver llegar la siguiente. Las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas aplicadas por las instituciones comunitarias y por los gobiernos de los Estados miembros han producido una masiva transferencia de recursos de abajo arriba. Una socializaci&oacute;n de las p&eacute;rdidas antes, durante y despu&eacute;s de la crisis. &iquest;Y ahora, con la que se avecina, qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas semanas estamos escuchando que, ante la nueva crisis econ&oacute;mica y social que viene, ser&aacute; necesario implementar un &ldquo;programa de reconstrucci&oacute;n&rdquo; europeo. Pero por ahora parece haber m&aacute;s esfuerzos e inter&eacute;s en ponerle nombres grandilocuentes que en concretar en qu&eacute; consistir&iacute;an o c&oacute;mo se financiar&iacute;an esos programas. Y no son precisamente detalles menores. Porque tan importante como hablar de aumentar el gasto social es determinar qui&eacute;n pagar&aacute; la factura. &iquest;Pasar&aacute; como en la crisis de 2010?
    </p><p class="article-text">
        Por ello es fundamental poner encima de la mesa la creaci&oacute;n de un sistema extraordinario de &ldquo;tasas europeas de emergencia COVID-19&rdquo; en el &aacute;mbito de la UE para gravar los beneficios empresariales y los grandes patrimonios. Un mecanismo que permita que, a diferencia de 2010, cuando se socializaron las p&eacute;rdidas, esta vez lo que se socialice sean los beneficios. Una herramienta concreta, aterrizada, de urgencia y &uacute;til, pero que mire alto: tan alto que cuestione el modelo de construcci&oacute;n de la Europa neoliberal o, lo que es pr&aacute;cticamente lo mismo, que cuestione el acaparamiento creciente del conjunto de los recursos por parte de una minor&iacute;a peligrosa.
    </p><p class="article-text">
        Unas tasas de aplicaci&oacute;n de una sola vez, administraci&oacute;n comunitaria, con una naturaleza finalista y con liquidaci&oacute;n antes del 30 de junio de 2020, destinadas a atender: a) las necesidades sociales generadas por la crisis, garantizando condiciones dignas a toda la poblaci&oacute;n a trav&eacute;s de la redistribuci&oacute;n de renta; b) inversiones en sanidad p&uacute;blica en cada pa&iacute;s; y c) la creaci&oacute;n de un organismo comunitario p&uacute;blico efectivo coordinador de las acciones sanitarias e investigadoras del conjunto de los Estados Miembro.
    </p><p class="article-text">
        Un paquete de tasas que podr&iacute;an traducirse de la siguiente manera concreta:
    </p><p class="article-text">
        Tasa sobre las ganancias empresariales superiores a 5 millones de euros obtenidas en el conjunto de Estados miembros por la facturaci&oacute;n y actividad econ&oacute;micas realizadas en los mismos. Se aplicar&aacute; un gravamen del 3% a los beneficios netos obtenidos -calculados tras deducir de la suma del total de los ingresos habidos, tanto los relacionados con la cifra de negocio como otros, todos los gastos relacionados con la obtenci&oacute;n del conjunto de los ingresos- antes de aplicar los impuestos nacionales correspondientes al ejercicio econ&oacute;mico de 2019, realizados en cada uno de los pa&iacute;ses de la UE por parte de las sociedades, consorcios o corporaciones, con independencia de que la sede fiscal de su matriz radique en uno u otro Estado miembro o en un tercer pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tasa sobre el patrimonio de las personas f&iacute;sicas, sea cual sea la forma jur&iacute;dica de tenencia. Se gravar&aacute; con un 1% el valor de mercado, estimado a 31 de diciembre de 2019, del conjunto de activos patrimoniales de cualquier naturaleza cuya suma sea de 1 mill&oacute;n de euros o superior.
    </p><p class="article-text">
        Tasa sobre el patrimonio de los fondos de inversi&oacute;n y sociedades patrimoniales. Se gravar&aacute; su patrimonio con 3% el valor de mercado del conjunto sus activos patrimoniales de cualquier naturaleza estimados a 31 de diciembre de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Alexis Tocqueville dec&iacute;a que la Revoluci&oacute;n Francesa no se inici&oacute; en 1789, sino dos a&ntilde;os antes, cuando la aristocracia se neg&oacute; a pagar impuestos en la conocida como &ldquo;revuelta de los privilegiados&rdquo;. Algo m&aacute;s de 200 a&ntilde;os despu&eacute;s, estamos asistiendo hoy a una aut&eacute;ntica revuelta de los privilegiados donde multimillonarios y multinacionales se niegan a pagar impuestos practicando un aut&eacute;ntico terrorismo fiscal con la ayuda c&oacute;mplice de los gobiernos y principales partidos.
    </p><p class="article-text">
        En la lucha por esa otra Europa de la que tanto hablamos ser&aacute; central el combate contra la desigualdad y por el reparto de la riqueza. Evidentemente, para esa batalla no bastar&aacute; con la aplicaci&oacute;n de estas tasas europeas de emergencia COVID-19. El desaf&iacute;o es mucho m&aacute;s amplio. Pero por alg&uacute;n sitio hay que empezar. Y quiz&aacute;s vaya siendo hora de poner encima de la mesa propuestas concretas. Para que no nos pase como hace diez a&ntilde;os, cuando escuch&aacute;bamos a los dirigentes pol&iacute;ticos hablar de la &ldquo;necesaria y urgente reforma del capitalismo europeo&rdquo; y al final lo &uacute;nico que ocurri&oacute; fue que el capitalismo europeo mut&oacute; para seguir expoliando nuestras necesidades y urgencias m&aacute;s b&aacute;sicas. Necesitamos propuestas y necesitamos victorias,. Y las necesitamos urgentemente. La crisis ya est&aacute; aqu&iacute;. La necesidad de construir otra Europa sigue ah&iacute;. Y la mejor manera de que empiece a dibujarse en el horizonte de lo posible es comenzar a trazar l&iacute;neas concretas.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la batalla por una tasa europea COVID-19 permite apuntar hacia dos cuestiones decisivas. Por una parte, la necesidad de disputar en el terreno europeo, apuntando al coraz&oacute;n de las pol&iacute;ticas de endeudamiento y austeridad. Se trata de ofrecer una salida de la crisis basada en el reparto de la riqueza y la solidaridad entre gente trabajadora de los diferentes lugares, que evite el enfrentamiento entre pa&iacute;ses. Por otro lado, la urgencia de una alianza amplia, que movilice a la ciudadan&iacute;a en un sentido democr&aacute;tico. Sindicatos, partidos, movimientos sociales, pero tambi&eacute;n los gobiernos &ldquo;progresistas&rdquo; tienen una gran responsabilidad en ese sentido. Las diferentes izquierdas podemos unirnos en torno a una demanda tan sencilla como justa, que nos permita pasar a la ofensiva frente a las amenazas reaccionarias. Comencemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/tasa-europea-covid19-multimillonarios-multinacionales_132_5950751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2020 21:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por un tasa europea COVID-19 a multimillonarios y multinacionales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-tener-derechos-europa_129_1001853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c38e5ab-ef71-4b1f-8baf-c251344fa84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La criminalización y vulneración de los derechos de la población migrante no es solo producto de una extrema derecha en auge o de unos cuantos políticos irresponsables, sino la consecuencia de políticas concretas de la UE</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles 18 de marzo se cumplen cuatro a&ntilde;os del &ldquo;acuerdo&rdquo; migratorio entre la Uni&oacute;n Europea y Turqu&iacute;a, m&aacute;s conocido como Acuerdo de la Verg&uuml;enza. Un acuerdo entrecomillado porque la UE como tal realmente nunca firm&oacute; nada parecido con Ankara, sino que se limit&oacute; a comunicar un acuerdo bilateral entre Grecia y Turqu&iacute;a. Legal y formalmente el acuerdo en s&iacute; no existe, y as&iacute; nos lo han dejado varias veces claro los tribunales comunitarios cuando hemos intentado denunciarlo. Pero en la pr&aacute;ctica ese &ldquo;statement&rdquo; de la Comisi&oacute;n bien que construye realidad, mueve miles de millones de euros y provoca consecuencias humanas y geopol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente del maquillaje con el que la UE intent&oacute; camuflar el no-acuerdo, su aplicaci&oacute;n supuso una subcontrataci&oacute;n en Turqu&iacute;a de la gesti&oacute;n de los flujos migratorios con destino a Europa. Esto ha convertido durante estos a&ntilde;os al gendarme turco en guardi&aacute;n fronterizo de Schengen, como ya ven&iacute;a ocurriendo desde tiempo atr&aacute;s con Marruecos y como desde entonces la UE intenta hacer con otros pa&iacute;ses de Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica. Pero, sin duda, el Acuerdo de la Verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a constituy&oacute; una pieza central en el proceso de externalizaci&oacute;n de fronteras en la que se asienta la construcci&oacute;n de la Europa Fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus m&uacute;ltiples consecuencias est&aacute; el haber fortalecido y legitimado al r&eacute;gimen de Erdo&#287;an, tanto en su pol&iacute;tica exterior como interior de vulneraci&oacute;n de los derechos humanos. Desde 2016 la UE ha medido muy mucho cualquier cr&iacute;tica a Turqu&iacute;a por miedo a una represalia en forma de &ldquo;apertura del grifo migratorio&rdquo;. Y solo en las &uacute;ltimas semanas, cuando esta amenaza constante se ha vuelto realidad, hemos escuchado ciertas cr&iacute;ticas a Ankara desde Bruselas, ensombrecidas por la continuaci&oacute;n de las negociaciones con Turqu&iacute;a en la b&uacute;squeda de acuerdos que defiendan los intereses de ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de sus impactos geopol&iacute;ticos y de vecindad, sin duda la principal consecuencia de aquel acuerdo tiene naturaleza humana, humanitaria, sobre los derechos de quienes huyen en b&uacute;squeda de refugio. Una mal llamada crisis &ldquo;de refugiados&rdquo; que esconde una crisis de los sistemas de refugio y asilo, de la gesti&oacute;n de los flujos migratorios y de las fronteras, y de los derechos de quienes migran. Una crisis por lo tanto esencialmente pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Un acuerdo que desmonta por en&eacute;sima vez aquel supuesto mito de la UE como garante de los Derechos Humanos y de las libertades dentro y fuera de sus fronteras. Otra pedrada en el espejo roto de aquel infame e incomprensible Premio Nobel de la Paz de 2012. Porque las devoluciones expr&eacute;s que impiden solicitar asilo no s&oacute;lo son injustas o inmorales, sino que vulneran directamente el derecho internacional y comunitario, como denunci&oacute; el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados en el propio Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        En vez de asegurar un pasaje seguro para quienes huyen de la guerra, la miseria o el cambio clim&aacute;tico, la UE decidi&oacute; mirar para otro lado al externalizar en la gendarmer&iacute;a turca la gesti&oacute;n de parte de sus fronteras y los deberes de acogida a cambio de algo m&aacute;s de 6.000 millones de euros. En primer lugar, buscaba apartar de los focos medi&aacute;ticos y de las arenas p&uacute;blicas europeas una situaci&oacute;n que genera tensiones dentro y entre Estados miembros, y que pone al descubierto la falta de voluntad de las instituciones europeas para implantar mecanismos coordinados o al menos respuestas conjuntas al desaf&iacute;o migratorio.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, Europa mira para otro lado cuando Erdo&#287;an vulnera Derechos Humanos como parte de la deriva autoritaria de su gobierno que, con una mano, coarta la libertad de prensa y manifestaci&oacute;n y, con otra, bombardea y asedia ciudades kurdas dentro y fuera de Turqu&iacute;a. Hay un hilo te&ntilde;ido de sangre que conecta el hacinamiento de refugiados en las islas griegas, las personas ahogadas en el Mediterr&aacute;neo y las bombas que asolan el Kurdist&aacute;n: se llama miedo; se llama par&aacute;lisis institucional europea; se llama xenofobia institucional; se llama Europa Fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        El poder, la capacidad de chantaje permanente y la carta blanca que la UE entreg&oacute; a Turqu&iacute;a con el Acuerdo de la Verg&uuml;enza, conoci&oacute; recientemente una vuelta de tuerca cuando Ankara volvi&oacute; a utilizar a las y los migrantes para extorsionar a la UE y para que esta tomara partido en su particular enfrentamiento geopol&iacute;tico en Siria. La diferencia con lo que ven&iacute;a ocurriendo estos a&ntilde;os atr&aacute;s es que, esta vez, Erdo&#287;an ha cumplido su amenaza de dejar de ejercer de gendarme migratorio. Y la llegada de miles de personas a las fronteras griegas (y en menor medida b&uacute;lgaras) est&aacute; siendo respondido por Atenas con una combinaci&oacute;n in&eacute;dita de xenofobia, fortalecimiento de todas las pol&iacute;ticas securitarias y suspensi&oacute;n de derechos fundamentales como el del asilo.
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica de vulneraci&oacute;n de derechos defendida con un lenguaje belicista por el primer ministro griego de Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, que afirmaba: &ldquo;nosotros protegeremos la soberan&iacute;a de nuestro pa&iacute;s, haciendo un servicio a las fronteras exteriores de la UE.&rdquo; Acciones y declaraciones respaldadas por la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula Von der Leyen, que desde la frontera de &Eacute;vros dio las gracias a Grecia por ser la &ldquo;aspida (escudo) europea en estos momentos&rdquo;, mientras que manten&iacute;a silencio sobre la inaudita suspensi&oacute;n del derecho de asilo en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la criminalizaci&oacute;n y vulneraci&oacute;n de los derechos de la poblaci&oacute;n migrante no es solo producto de una extrema derecha en auge o de unos cuantos pol&iacute;ticos irresponsables, sino la consecuencia de pol&iacute;ticas concretas de la UE y de sus gobiernos quienes, con guante blanco y de forma consciente y planificada, llevan a&ntilde;os ejerciendo una xenofobia institucional que persigue una degradaci&oacute;n de la protecci&oacute;n jur&iacute;dica y social del migrante y, en &uacute;ltima instancia, de su propia condici&oacute;n humana. Una pol&iacute;tica que, seg&uacute;n todos los indicios, va a reafirmarse con el tan esperado y temido Pacto de Migraci&oacute;n y Asilo, que propone y defiende la detenci&oacute;n, deportaci&oacute;n y externalizaci&oacute;n como indicadores en positivo de las futuras pol&iacute;ticas en este terreno, y que pr&aacute;cticamente abandona cualquier objetivo sobre el establecimiento de un reparto solidario de personas a nivel de Estados miembro.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;populismo de las vallas&rdquo; recorre el mundo y en la UE funciona como un potente instrumento simb&oacute;lico a la hora de construir un imaginario de exclusi&oacute;n entre la &ldquo;comunidad&rdquo; y los &ldquo;extranjeros&rdquo;, tan antiguo como recurrente en la historia. Porque los muros no se construyen solo con cemento y concertinas, sino sobre el miedo al otro, a lo desconocido, contribuyendo a agrandar as&iacute; la brecha entre ellos y nosotros. Desde la llegada en julio pasado de Nueva Democracia (ND) al gobierno griego, asistimos a una pol&iacute;tica consciente de estigmatizaci&oacute;n y degradaci&oacute;n de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n migrante y/o demandante de asilo. Favoreciendo as&iacute; un caldo de cultivo para el ascenso y normalizaci&oacute;n de una pol&iacute;tica xen&oacute;foba que ha encontrado en la isla de Lesbos un laboratorio ideal. Solo as&iacute; podemos entender los ataques organizados por paramilitares en las &uacute;ltimas semanas contra activistas y ONGs en Lesbos, permitidos o directamente amparados por Atenas; o la defensa por parte de una secci&oacute;n de la izquierda de una supuesta cruzada en defensa de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el cuarto aniversario del Acuerdo de la Verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a, asistimos en las fronteras y en el cuerpo de quienes intentan llegar a Europa, a una degradaci&oacute;n de una crisis de derechos que no solo afecta a personas refugiadas y migrantes, sino a todas y todos nosotros. Una crisis que nos plantea una pregunta clave en nuestro tiempo: &iquest;qui&eacute;n tiene hoy derecho a tener derechos en Europa? C&oacute;mo respondamos a esa pregunta determinar&aacute; gran parte del futuro. Empecemos al menos por plantearla y colocarla en el lugar central que merece. Porque fijar el campo de batalla es el primer paso para dar la pelea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-tener-derechos-europa_129_1001853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2020 22:59:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo presupuesto comunitario: el mismo camino equivocado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevo-presupuesto-comunitario-camino-equivocado_129_1002928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbabe179-951a-429a-a46d-7f210356537c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo presupuesto comunitario: el mismo camino equivocado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos ante un presupuesto restrictivo que colisiona con las necesidades de una Europa en la que han crecido las disparidades productivas entre países y regiones</p></div><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n acaban de hacerse eco de las grandes cifras que van a configurar el pr&oacute;ximo Marco Financiero Plurianual, el presupuesto de la Uni&oacute;n Europea (UE) para el per&iacute;odo 2021-2027. Su aprobaci&oacute;n definitiva tendr&aacute; lugar en la pr&oacute;xima reuni&oacute;n del Consejo Europeo del 20 de febrero. En esa fecha conoceremos los detalles y el resultado de una compleja negociaci&oacute;n que, a d&iacute;a de hoy, sigue su curso, pero que, no nos enga&ntilde;emos, no modificar&aacute; los par&aacute;metros esenciales que ya han sido acordados.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; se puede avanzar ya que el presupuesto comunitario, con la excusa del impacto negativo de la salida del Reino Unido de la UE, se situar&aacute; en los alrededores del 1%, porcentaje inferior al vigente durante los a&ntilde;os 2014-2020 y, de hecho, el m&aacute;s reducido desde 1988. La tijera afectar&aacute;, muy especialmente, a las partidas relacionadas con la agricultura y la cohesi&oacute;n social. No as&iacute; al gasto militar: seg&uacute;n las previsiones, el Fondo Europeo de Defensa podr&iacute;a pasar de 600 a 11.500 millones de euros. Asimismo, el consagrado a la seguridad, relacionado con el control de las fronteras, crecer&iacute;a en un 84%. Est&aacute; claro d&oacute;nde se sit&uacute;an las prioridades pol&iacute;ticas y d&oacute;nde se aplican los recortes.
    </p><p class="article-text">
        Contrasta poderosamente el adelgazamiento presupuestario decidido y el sesgado reparto de los recursos disponibles, con las reivindicaciones de los agricultores en el Estado espa&ntilde;ol y con la revuelta de los chalecos amarillos en Francia. Movilizaciones que no s&oacute;lo apuntan a los gobiernos respectivos, sino que exigen de Bruselas la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas redistributivas m&aacute;s ambiciosas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde queda con este presupuesto el Pilar Europeo de Derechos Sociales aprobado en noviembre de 2017 por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisi&oacute;n Europea? Los veinte puntos desgranados en el mismo no conten&iacute;an compromisos concretos por parte de los gobiernos y las autoridades comunitarias, ni tampoco financiaci&oacute;n que garantizara su cumplimiento. El Marco Financiero Plurianual que se aprobar&aacute; en los pr&oacute;ximos d&iacute;as supone por parte de Bruselas dar el carpetazo a la agenda social. Lejos quedan las bonitas palabras y las palabras vac&iacute;as de la siempre relegada &ldquo;Europa social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro tanto cabe decir del compromiso de la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen, de acometer un ambicioso Plan Verde, estimado en 1 bill&oacute;n de euros, cuyo objetivo te&oacute;rico ser&iacute;a alcanzar la neutralidad clim&aacute;tica en 2050. Esta iniciativa descansar&iacute;a en buena medida en la iniciativa privada, pero tambi&eacute;n contar&iacute;a con el compromiso presupuestario de las instituciones comunitarias. El n&iacute;tido mensaje lanzado desde Bruselas es que, m&aacute;s all&aacute; de la ret&oacute;rica al uso, la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n de la naturaleza seguir&aacute;n sin ser, de hecho, una prioridad, y depender&aacute; del mismo libre mercado y de las mismas multinacionales responsables de la emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, estamos ante un presupuesto restrictivo que colisiona con las necesidades de una Europa en la que han crecido las disparidades productivas entre los pa&iacute;ses y las regiones, y donde la desigualdad ha alcanzado cotas sin precedentes. Disparidades y desigualdades que se han exacerbado con la crisis, pero que ya estaban presentes y han progresado con las pol&iacute;ticas neoliberales que han sido, de hecho, el santo y se&ntilde;a de la construcci&oacute;n europea desde los a&ntilde;os 80 del pasado siglo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo corregir las fracturas productivas, reducir la desigualdad y combatir el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n medioambiental con un presupuesto dominado por la obsesi&oacute;n de la austeridad? La cuadratura del c&iacute;rculo, ni m&aacute;s ni menos. Un presupuesto exiguo y en retroceso que dice mucho de la endeble voluntad redistributiva del actual proyecto europeo. Para estar en condiciones de enfrentar los desaf&iacute;os de una Europa social y sostenible, habr&iacute;a que situarlo, como poco, en el 8% del Producto Interior Bruto comunitario; y los recursos que lo alimentaran deber&iacute;an financiarse con criterios de progresividad. Es evidente que las autoridades comunitarias ni de lejos contemplan este escenario o uno similar.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de austeridad presupuestaria no s&oacute;lo traducen la renuncia a que los poderes p&uacute;blicos y la ciudadan&iacute;a asuman un papel protagonista en la gesti&oacute;n y superaci&oacute;n de la crisis, poniendo en pie una econom&iacute;a y una sociedad al servicio de los intereses de las mayor&iacute;as sociales. Estas pol&iacute;ticas significan, tambi&eacute;n y sobre todo, dejar la construcci&oacute;n europea en manos de la industria financiera y de las corporaciones transnacionales, pleg&aacute;ndose a los intereses de una minor&iacute;a peligrosa cuya &uacute;nica idea de Europa es mercado, mercado y m&aacute;s mercado. Y con esa vieja receta y por ese mismo camino, no se puede esperar nada nuevo ni bueno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán, Fernando Luengo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevo-presupuesto-comunitario-camino-equivocado_129_1002928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2020 21:27:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo presupuesto comunitario: el mismo camino equivocado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Desigualdad,Cambio climático,Comisión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sáhara, una cuestión pendiente para el nuevo Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sahara-cuestion-pendiente-nuevo-gobierno_129_1087877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5f7555b-41eb-44ba-bccb-e3847867c05c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestación de junio de la Plataforma Gritos contra el muro en las cercanías del muro/ Fotografía: Plataforma Gritos ontra el muro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno tiene que dar pasos para dejar de ser un problema como hasta ahora y convertirse en parte de la solución al problema político en el Sáhara</p><p class="subtitle">Los saharauis han decidido moverse, la cuestión radica en si lo harán solos o por primera vez el nuevo Gobierno estará dispuesto a acompañarles</p><p class="subtitle">Durante todos estos años España ha cedido al chantaje de Marruecos pensando que la opinión pública de nuestro país acabaría por olvidarse de los saharauis</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los saharauis nos tenemos que mover para que la comunidad internacional se mueva, llevamos demasiado tiempo esperando abrir una nueva etapa&rdquo;. Estas eran las palabras de Jatri Aduh, presidente del Consejo Nacional Saharaui, durante nuestro encuentro en Tifariti, en el marco del XV Congreso del Frente Polisario. Un espl&eacute;ndido resumen del sentimiento generalizado que se respiraba en esta trascendente conferencia pol&iacute;tica despu&eacute;s de m&aacute;s de 28 a&ntilde;os de insoportable bloqueo por parte de la comunidad internacional tras el alto el fuego de 1991. Convirti&eacute;ndose ya en uno de los conflictos internacionales m&aacute;s antiguos en los que participa una misi&oacute;n de la ONU, que ten&iacute;a como &uacute;nica tarea un refer&eacute;ndum a realizar seis meses despu&eacute;s de dicho acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        La realizaci&oacute;n del Congreso del Polisario por primera vez en Tifariti es un mensaje en s&iacute; mismo, tanto por la importancia de las decisiones a tomar, como de la l&oacute;gica de abrir una nueva etapa en el movimiento saharaui. Tifariti tiene un simbolismo muy importante, no solo por ser la capital del S&aacute;hara liberado, sino tambi&eacute;n porque dota a la ciudad de una actividad que es una declaraci&oacute;n de soberan&iacute;a por parte de los saharauis frente a las pretensiones del Gobierno de Marruecos, que sigue reclamando el conjunto del territorio del S&aacute;hara Occidental.
    </p><p class="article-text">
        Los saharauis han decidido moverse, la cuesti&oacute;n radica en si lo har&aacute;n solos o por primera vez el nuevo Gobierno estar&aacute; dispuesto a acompa&ntilde;arles. No podemos olvidar que Espa&ntilde;a dej&oacute; a su suerte un territorio que hab&iacute;a colonizado durante m&aacute;s de noventa a&ntilde;os, sin concluir el proceso de descolonizaci&oacute;n que estaba en curso en el marco de Naciones Unidas, obligando a miles de saharauis a elegir entre el sometimiento al ocupante o el destierro en los campamentos de refugiados del desierto argelino.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta raz&oacute;n geopol&iacute;tica del bipartidismo ha ido hipotecando poco a poco toda esperanza de autodeterminaci&oacute;n del pueblo saharaui, sin conseguir por ello afianzar una relaci&oacute;n con Marruecos digna de dos vecinos solidarios y dispuestos a cooperar y resolver de mutuo acuerdo sus problemas. Sino que durante todos estos a&ntilde;os los diferentes gobiernos de Espa&ntilde;a han cedido al chantaje del Gobierno de Marruecos pensando que la opini&oacute;n p&uacute;blica de nuestro pa&iacute;s acabar&iacute;a por olvidarse de los saharauis.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en mas de cuarenta a&ntilde;os de democracia, se inaugura un gobierno de coalici&oacute;n que rompe con la t&oacute;nica monocolor del bipartidismo, este hecho deber&iacute;a de suponer un cambio en la pol&iacute;tica exterior espa&ntilde;ola en donde nuestra responsabilidad hist&oacute;rica no deber&iacute;a de ser negociable. El Gobierno tiene que dar pasos para dejar de ser un problema como hasta ahora y convertirse en parte de la soluci&oacute;n al problema pol&iacute;tico en el S&aacute;hara. Dos de estos pasos podr&iacute;an ser el reconocimiento de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica (RASD) y su misi&oacute;n diplom&aacute;tica en Espa&ntilde;a, como ya han reconocido al menos 80 pa&iacute;ses en todo el mundo; y ofrecer la nacionalidad espa&ntilde;ola a todos los saharauis que as&iacute; lo deseen como se realiz&oacute; hace unos a&ntilde;os con los sefard&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Solo son los primeros pasos que deben de guiar el camino para que Espa&ntilde;a tenga un papel activo y decidido ante las instituciones internacionales con los objetivos de recuperar el proceso negociador en punto muerto desde la dimisi&oacute;n de Horst K&ouml;hler. Garantizar el respeto de los derechos humanos, sociales y econ&oacute;micos del pueblo saharaui, y asegurar una soluci&oacute;n justa, pac&iacute;fica, democr&aacute;tica y duradera a este conflicto que pasa ineludiblemente por el respeto al derecho a la libre determinaci&oacute;n del pueblo saharaui.
    </p><p class="article-text">
        La imposibilidad de alcanzar una soluci&oacute;n pac&iacute;fica y por ende el retorno a un conflicto armado es hoy en d&iacute;a un hipot&eacute;tico pero no descartable escenario. En caso de que se produzca las responsabilidades habr&aacute; que buscarlas entre quienes no han hecho nada o directamente han puesto palos en las ruedas de un proceso de descolonizaci&oacute;n incompleto que todav&iacute;a tiene un refer&eacute;ndum y muchas deudas pendientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sahara-cuestion-pendiente-nuevo-gobierno_129_1087877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jan 2020 20:22:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Sáhara, una cuestión pendiente para el nuevo Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de España,Sáhara,Conflicto saharaui]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Equilibrio presupuestario, ¿objetivo de la política económica?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/equilibrio-presupuestario-objetivo-politica-economica_129_1228845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99e87f54-d6b4-40b7-a88f-70e5ad097878_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firman su acuerdo de Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha machacado a la opinión pública desde todo tipo de tribunas que "el despilfarro</p><p class="subtitle">público ha estado en el origen de la crisis y dificulta su salida", o que "el Estado</p><p class="subtitle">es como una familia, no puede gastar por encima de sus ingresos"</p><p class="subtitle">Una mentira o una vulgaridad, repetida hasta la saciedad por los grandes medios de</p><p class="subtitle">comunicación, se convierte, para mucha gente, en una verdad indiscutible. Este es el relato tramposo y erróneo que se ha impuesto</p></div><p class="article-text">
        El pasado 12 de noviembre, dos d&iacute;as despu&eacute;s de la repetici&oacute;n electoral, se hac&iacute;a p&uacute;blico por sorpresa un preacuerdo para la formaci&oacute;n de un gobierno de coalici&oacute;n entre el Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol (PSOE) y Unidas Podemos (UP). M&aacute;s all&aacute; de la sorprendente rapidez en anunciar un entendimiento que hab&iacute;a sido imposible los meses posteriores a las elecciones generales del 26 de abril, se presentaba un documento, dos p&aacute;ginas escasas, que pretende establecer las bases del futuro gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En el referido documento es especialmente rese&ntilde;able el apartado 10, que se encabeza con la frase &ldquo;Justicia fiscal y equilibrio presupuestario&rdquo;; un poco m&aacute;s adelante, el texto se&ntilde;ala que se aplicar&aacute;n pol&iacute;ticas &ldquo;con arreglo a los acuerdos de responsabilidad fiscal entre Espa&ntilde;a y Europa&rdquo;. Nos preguntamos si alcanzar el referido equilibrio presupuestario debe figurar entre los objetivos de un gobierno de izquierdas y si debe ser la Uni&oacute;n Europea (UE) de la austeridad nuestra referencia en materia presupuestaria.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla sobre las cuentas p&uacute;blicas, parecer&iacute;a existir una suerte de &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; neoliberal, ampliamente compartido, incluso entre partidos situados en coordenadas ideol&oacute;gicas supuestamente muy dispares, que conectar&iacute;a, adem&aacute;s, con principios muy b&aacute;sicos de una l&oacute;gica econ&oacute;mica sostenida en una racionalidad indiscutible.
    </p><p class="article-text">
        Se ha machacado a la opini&oacute;n p&uacute;blica desde todo tipo de tribunas &ndash; institucionales, medi&aacute;ticas, acad&eacute;micas y pol&iacute;ticas&ndash; que &ldquo;el despilfarro p&uacute;blico ha estado en el origen de la crisis y dificulta su salida&rdquo;, &ldquo;el Estado es como una familia, no puede gastar por encima de sus ingresos&rdquo;, &ldquo;la austeridad es una virtud que debe impregnar el comportamiento de las administraciones p&uacute;blicas&rdquo;, &ldquo;los Estados son intr&iacute;nsecamente ineficientes, mientras que los mercados son el paradigma de la racionalidad&rdquo;. Una mentira o una vulgaridad, repetida hasta la saciedad por los grandes medios de comunicaci&oacute;n, se convierte, para mucha gente, en una verdad indiscutible. Este es el relato tramposo y err&oacute;neo que se ha impuesto.
    </p><p class="article-text">
        Con este equipaje ret&oacute;rico, cargado de ideolog&iacute;a neoliberal, se ha implementado una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que ha tenido entre sus piedras angulares la disciplina presupuestaria; el objetivo ha sido reducir progresivamente los niveles de d&eacute;ficit y deuda p&uacute;blicos, hasta alcanzar un equilibrio &ndash;o, mejor todav&iacute;a, un super&aacute;vit&ndash; entre los ingresos y los gastos p&uacute;blicos. Sobre esta l&oacute;gica, el PSOE y el Partido Popular, siguiendo los dict&aacute;menes de Bruselas y sus propias convicciones, modificaron la Constituci&oacute;n para priorizar el pago de la deuda de los rescates a bancos o a autopistas, por encima de derechos sociales como la sanidad o la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado el tiempo, pero seguimos instalados en las mismas o parecidas coordenadas anal&iacute;ticas. A pesar del fiasco de estas pol&iacute;ticas, de que han intensificado la recesi&oacute;n y prolongado la crisis, de que han destruido capital productivo y agravado la fractura social, de que han llevado la deuda p&uacute;blica a cotas muy superiores a las de precrisis y de que tan solo han cosechado discretos resultados, con costes muy elevados, en materia de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Una paradoja que encuentra todo su significado cuando reparamos en que las pol&iacute;ticas austeritarias, presupuestarias y salariales, as&iacute; como las denominadas reformas estructurales, han servido y sirven para que los costes de la crisis los soporten las mayor&iacute;as sociales. Y tambi&eacute;n han sido el bistur&iacute; que ha permitido abrir nuevos espacios de enriquecimiento para las &eacute;lites econ&oacute;micas; los cuidados, la salud, la educaci&oacute;n, el manejo de datos&hellip; representan, sin duda alguna, negocios muy rentables. Detr&aacute;s de tanta fanfarria y lugares comunes, el objetivo de los de arriba est&aacute; claro: &iexcl;todo mercado! &iexcl;Todo para el mercado!
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, los problemas se han ido agravando: aumento de la pobreza y la exclusi&oacute;n social, creciente precarizaci&oacute;n del empleo, salarios estancados para la mayor&iacute;a de los trabajadores, expoliaci&oacute;n de los recursos naturales, aceleraci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, recrudecimiento de la violencia machista y extrema concentraci&oacute;n de la renta y la riqueza. Con este panorama, nos parece imprescindible lanzar un plan de emergencia, situar ya en el centro de la agenda pol&iacute;tica lo com&uacute;n y la vida, &aacute;mbitos que no pueden quedar al albur de los intereses privados o de las obsesiones presupuestarias de Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        Poner en marcha pol&iacute;ticas de equidad social, detener y revertir el cambio clim&aacute;tico, promover la transici&oacute;n energ&eacute;tica y comprometerse con la equidad de g&eacute;nero exigen una decidida intervenci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas. Situar en el mismo paquete estos objetivos con el del equilibrio presupuestario, adem&aacute;s de contribuir a la ceremonia de la confusi&oacute;n, es pretender la cuadratura del c&iacute;rculo, que, como sabemos, es imposible.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno necesita mantener un nivel de d&eacute;ficit p&uacute;blico y tambi&eacute;n de deuda compatibles con esa hoja de ruta, que evidentemente exige destinar una cantidad sustancial de recursos financieros. Estos existen, pero lo que no ha existido ha sido voluntad pol&iacute;tica, ni aqu&iacute; ni en Europa, para movilizarlos. Para ello, es necesario luchar de manera decidida contra el fraude fiscal, reforzar la progresividad del sistema tributario, apuntando con determinaci&oacute;n a las grandes fortunas y patrimonios, corregir los agujeros legales que benefician a los ricos, exigir que las empresas transnacionales paguen sus impuestos en los pa&iacute;ses donde generan sus ingresos, prohibir los para&iacute;sos fiscales y realizar una auditor&iacute;a de la deuda p&uacute;blica y privada en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello colisiona con una UE cuya agenda est&aacute; en manos de las grandes transnacionales y de los grupos de presi&oacute;n que representan sus intereses, as&iacute; como de la industria financiera; nada nuevo en un proceso de construcci&oacute;n europea gobernado por y para los mercados. De hecho, la Comisi&oacute;n Europea (CE) ha sido el principal valedor y estandarte de la disciplina presupuestaria, que, adem&aacute;s de imponerse con especial dureza a las econom&iacute;as m&aacute;s d&eacute;biles, ha sido incorporada, junto a la prioridad de atender los pagos de la deuda, a los tratados comunitarios, dot&aacute;ndola de rango constitucional.
    </p><p class="article-text">
        Unos pocos d&iacute;as despu&eacute;s del anuncio del preacuerdo entre el PSOE y UP, la CE mand&oacute; un claro mensaje para las negociaciones de gobierno, exigiendo al Ejecutivo espa&ntilde;ol en funciones el cumplimiento de las r&iacute;gidas e inaceptables imposiciones en materia de d&eacute;ficit y deuda, establecidas en el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento. Ello podr&iacute;a suponer a corto plazo la introducci&oacute;n de recortes adicionales en las partidas del presupuesto o la paralizaci&oacute;n de reformas que suponen aumentos en el gasto social; todo ello bajo la amenaza de endurecer los programas de ajuste dise&ntilde;ados desde Bruselas para nuestra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es clara: ante las imposiciones de rigor presupuestario y de recortes por parte de Bruselas, &iquest;qu&eacute; har&aacute; un gobierno de &ldquo;progreso&rdquo;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán, Fernando Luengo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/equilibrio-presupuestario-objetivo-politica-economica_129_1228845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Nov 2019 20:41:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Equilibrio presupuestario, ¿objetivo de la política económica?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pacto de Gobierno,Gobierno de coalición,PSOE,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agadez, la última frontera de la Europa Fortaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/agadez-ultima-frontera-europa-fortaleza_132_1783828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f18d6652-fc38-45ae-8149-5d5a2a2cd175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agadez, la última frontera de la Europa Fortaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muertes, secuestros, trata, torturas y venta de esclavos son consecuencias directas de la externalización de fronteras</p><p class="subtitle">Es una especie de estrategia de la disuasión: ampliar los riesgos para aquellas personas que cruzan la frontera de tal forma que se disuada a quienes lo intenten en un futuro</p></div><p class="article-text">
        Este martes&nbsp;es el D&iacute;a Internacional del Migrante, efem&eacute;ride declarada por la Asamblea de la ONU en 1999 con el objetivo de reconocer la gran contribuci&oacute;n, a menudo ignorada, que millones de emigrantes hacen a la econom&iacute;a y al desarrollo social y cultural de los pa&iacute;ses en todo el mundo. Pero no s&oacute;lo se ignoran los beneficios y sobre todo los derechos de las personas migrantes, sino que estamos asistiendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a un peligroso proceso de criminalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n y del propio migrante como sujeto<em> de derecho</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Celebrar el D&iacute;a del Migrante cobra especial relevancia ante la fallida cumbre migratoria de Marrakech, que a pesar de ratificar el Pacto Mundial para una Migraci&oacute;n Segura, Ordenada y Regular de la ONU, nace herido de muerte. No s&oacute;lo por ser un acuerdo jur&iacute;dicamente no vinculante sino, sobre todo, por las resistencias que ha generado entre pa&iacute;ses especialmente relevantes como Australia, Chile, Italia, Israel, hasta seis pa&iacute;ses centroeuropeos y los Estados Unidos, que se opuso desde el principio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un pacto mundial para las migraciones que llega en un momento pol&iacute;tico en el que las instituciones y gobiernos europeos est&aacute;n respondiendo a uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado la UE en los &uacute;ltimos tiempos con una combinaci&oacute;n in&eacute;dita de neoliberalismo y xenofobia, un fortalecimiento de todas las pol&iacute;ticas securitarias y de externalizaci&oacute;n de fronteras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque la criminalizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante no es s&oacute;lo producto de una extrema derecha en auge o de unos cuantos pol&iacute;ticos irresponsables, sino que es la consecuencia de una pol&iacute;tica institucional, de guante blanco, consciente y planificada, que persigue una degradaci&oacute;n de la protecci&oacute;n jur&iacute;dica y social del migrante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este martes, D&iacute;a Internacional del Migrante, estamos en la ciudad de Agadez (N&iacute;ger), dentro de una delegaci&oacute;n de la Izquierda Unitaria Europea (GUE). La ciudad de Agadez es conocida como <em>la puerta del desierto</em> por su posici&oacute;n estrat&eacute;gica en las rutas del S&aacute;hara y durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os como la gran sala de espera de la migraci&oacute;n subsahariana hacia Libia y Argelia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, se sabe que tres de cada cuatro migrantes llegados a Europa lo han hecho atravesando N&iacute;ger. Este pa&iacute;s del Sahel se ha convertido, debido a los acuerdos de externalizaci&oacute;n de fronteras, en la &uacute;ltima frontera de la Europa Fortaleza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer viaje que realiz&oacute; la comisaria de Acci&oacute;n Exterior de la UE a &Aacute;frica fue a N&iacute;ger: &ldquo;Compartimos el inter&eacute;s por controlar el flujo migratorio de la mejor manera posible&rdquo;, explic&oacute;. Tan s&oacute;lo tres a&ntilde;os despu&eacute;s, a N&iacute;ger se lo considera como el ejemplo &ldquo;emblem&aacute;tico&rdquo; de cooperaci&oacute;n y control migratorio de la UE, siendo la mayor beneficiaria de fondos europeos de toda &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La UE lleva varios lustros haciendo pivotar buena parte de su acci&oacute;n exterior sobre los intereses migratorios, buscando externalizar la gesti&oacute;n de fronteras y de los flujos migratorios, alejando y subcontratando para ello las funciones de polic&iacute;a de fronteras a pa&iacute;ses terceros que ejercen ya no solo de tap&oacute;n migratorio, sino tambi&eacute;n de gestor indirecto de la movilidad humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva acci&oacute;n exterior tambi&eacute;n ha alcanzado y alterado el fondo de las pol&iacute;ticas de cooperaci&oacute;n al desarrollo, que ahora se basan en el impulso de la inversi&oacute;n a cambio del control fronterizo. Una inversi&oacute;n que adem&aacute;s se realiza a trav&eacute;s de partenariados p&uacute;blico-privados, lo que favorece la carrera de las multinacionales europeas por los recursos de &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la externalizaci&oacute;n de fronteras y la &ldquo;diplomacia del euro&rdquo; juega un papel fundamental el llamado Plan &Aacute;frica, que arranca con la cumbre de la Valeta en noviembre del 2015. En esta cumbre, la UE se sent&oacute; con la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses africanos por primera vez en la misma mesa y constituyeron el Fondo Fiduciario europeo de Emergencia para &Aacute;frica, el &ldquo;Trust Fund&rdquo;, dotado en un principio con 2.820 millones de euros,&nbsp;el 95% de los cuales proceden de fondos para la cooperaci&oacute;n y la ayuda humanitaria y ampliado en septiembre de 2016 con 3.350 millones de euros m&aacute;s, dentro del Nuevo Marco de Asociaci&oacute;n en Materia de Migraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda esta generosidad europea a cambio de limitar los flujos migratorios &ldquo;del Mediterr&aacute;neo central&rdquo;, mediante el desarrollo de los acuerdos de repatriaci&oacute;n y la externalizaci&oacute;n de las fronteras comunitarias al sur de la arena del S&aacute;hara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta estrategia de externalizaciones de fronteras N&iacute;ger cumple un papel fundamental al ser el cruce principal de las rutas migratorias hacia el Mediterr&aacute;neo central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        N&iacute;ger, uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo, no ha dudado en aceptar todas las peticiones de Bruselas, lo que lo ha convertido en un &ldquo;modelo&rdquo; en la estrategia de la &ldquo;externalizaci&oacute;n&rdquo; de fronteras, como lo es Turqu&iacute;a en la ruta oriental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho modelo de externalizaci&oacute;n de fronteras tiene su punto culmen en la ciudad de Agadez. Aqu&iacute; las rutas migratorias constituyen, desde siempre, la columna vertebral de la econom&iacute;a local, pero, a ra&iacute;z de los recientes acuerdos, la que era la principal fuente de subsistencia se ha transformado, en poco tiempo, en un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s criminalizado e invisibilizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El aumento de los controles en la regi&oacute;n con la presencia de soldados en todos los &ldquo;puntos de agua&rdquo; del desierto ha supuesto: m&aacute;s desierto y m&aacute;s rodeos, lo que ha significado tambi&eacute;n m&aacute;s muertos, m&aacute;s mafias y m&aacute;s migrantes &ldquo;fantasma&rdquo;. Porque como nos ense&ntilde;a la historia de las migraciones, el cierre de una ruta no frena de ninguna manera el fen&oacute;meno. Como mucho, lo desplaza a rutas paralelas, a menudo m&aacute;s peligrosas y caras, especialmente en lo que se refiere al n&uacute;mero de vidas humanas perdidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el aumento de los controles militares ha convertido esta ruta en una de las m&aacute;s mort&iacute;feras y peligrosas del mundo. En esta situaci&oacute;n, los migrantes tienden por tanto a recurrir m&aacute;s a las mafias de tr&aacute;fico de personas. Si el control fronterizo se establece con la excusa de combatir a las mafias, lejos de conseguirlo, las benefician.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muertes, secuestros, trata, torturas, venta de esclavos, consecuencias directas de la externalizaci&oacute;n de fronteras, una especie de estrategia de la disuasi&oacute;n, ampliar los riesgos para aquellas personas que cruzan la frontera de tal forma que se disuada a quienes lo intenten en un futuro. As&iacute; lo afirmaba la alcaldesa de la isla de Lampedusa, Giusy Nicolini, al hablar de las muertes en el Mediterr&aacute;neo: &ldquo;Estoy cada vez m&aacute;s convencida de que la pol&iacute;tica europea sobre inmigraci&oacute;n considera este tributo de vidas un modo para calmar los flujos, para lograr una especie de efecto disuasorio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cad&aacute;veres de los n&aacute;ufragos de las pateras, los muertos en los desiertos (casi el doble que los que se conocen en el Mediterr&aacute;neo) y las vallas fronterizas son la expresi&oacute;n de otra forma de racismo: la xenofobia institucional. Un racismo de guante blanco, an&oacute;nimo, legal y poco visible pero constante, que sit&uacute;a una frontera entre los que deben ser protegidos y los que pueden o efectivamente resultan excluidos de cualquier protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos asistiendo a una crisis migratoria sino a una crisis de derechos. Y &eacute;sta no s&oacute;lo afecta a refugiados y migrantes; nos afecta al conjunto de los pueblos de Europa y nos plantea una pregunta clave: &iquest;qui&eacute;n tiene derecho a tener derechos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconocer, especialmente un d&iacute;a como hoy, que la lucha de las migrantes y refugiadas es nuestra lucha, es una tarea tan urgente como imprescindible para poder revertir la constante p&eacute;rdida de derechos que sufrimos y poder darle la vuelta a Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán, Xabier Benito Ziluaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/agadez-ultima-frontera-europa-fortaleza_132_1783828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Dec 2018 20:43:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agadez, la última frontera de la Europa Fortaleza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extrema derecha y la crisis de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/extrema-derecha-crisis-europa_129_1872070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ede4d8da-1165-43e4-9374-e319b4d4ceb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extrema derecha y la crisis de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A lo largo de estos años hemos comprobado cómo la condición previa para el actual ascenso electoral e institucional de la extrema derecha ha sido la extensión de las políticas neoliberales porque han convertido la escasez en el motor de los mecanismos de exclusión</p></div><p class="article-text">
        Cuando repasamos los resultados electorales de la extrema derecha europea en la &uacute;ltima d&eacute;cada no puede m&aacute;s que generarnos una fuerte sensaci&oacute;n de desasosiego por su marcada tendencia al alza, capitalizando un voto de protesta gracias a la inseguridad social, laboral y econ&oacute;mica. &nbsp;Un &eacute;xito que no solo no parece frenarse, sino todo lo contrario, parece que las diferentes manifestaciones de extrema derecha en Europa quieren convertir la pr&oacute;xima convocatoria de las elecciones europeas en un refer&eacute;ndum sobre el apoyo popular a su modelo autoritario y xen&oacute;fobo. Adem&aacute;s, no solo podemos circunscribir el &eacute;xito de la extrema derecha al campo electoral, sino tambi&eacute;n al terreno de la generaci&oacute;n de un discurso vertebrado y unificador capaz de condicionar las propias pol&iacute;ticas de las instituciones europeas, tal y como estamos comprobando tr&aacute;gicamente en la crisis de fronteras y de derechos que estamos viviendo en Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabe hablar por lo tanto de un verdadero &ldquo;poder de agenda&rdquo;, entendido como la capacidad de establecer las prioridades program&aacute;ticas, las problem&aacute;ticas m&aacute;s relevantes y los enunciados discursivos que fijar&aacute;n los t&eacute;rminos del debate. Desde las instituciones europeas y los partidos de la gran coalici&oacute;n ya se han hecho recurrentes las llamadas de alerta ante el auge de actitudes racistas y organizaciones xen&oacute;fobas. Sin embargo, en lugar de plantear contrapropuestas para combatir estos discursos excluyentes, esos mismos actores est&aacute;n aceptando el terreno de confrontaci&oacute;n que propone la extrema derecha, asumiendo as&iacute; buena parte de sus postulados.&nbsp;Es lo que en Francia se conoce desde hace a&ntilde;os como&nbsp;&ldquo;lepenizaci&oacute;n de los esp&iacute;ritus&rdquo;, fen&oacute;meno que hoy recorre casi toda Europa: la capacidad de la extrema derecha para marcar agenda pol&iacute;tica sin necesidad de acceder a puestos de gobierno para ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos podido comprobar en Europa que, contra todo pron&oacute;stico, la crisis no solo no ha debilitado las medias neoliberales, causantes de la misma por cierto, sino que de hecho ha reforzado una hoja de ruta en forma de austeridad y planes de ajuste estructural cada vez m&aacute;s agresiva y ambiciosa. En ese contexto de creciente desigualdad es cuando la pobreza se construye como enemigo pero, con un macabro matiz, el objetivo no es tanto acabar con la pobreza como acabar con las personas pobres. El empe&ntilde;o creciente por invisibilizar la pobreza y a quienes la sufren es un claro ejemplo de la nula voluntad de combatir sus causas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso el acto inaugural de la actual xenofobia pol&iacute;tica en Europa fue situar la frontera entre quienes deben ser protegidos y quienes pueden ser o directamente son excluidos de cualquier protecci&oacute;n. Una operaci&oacute;n de exclusi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a cuya matriz es fundamentalmente econ&oacute;mica y que busca fragilizar a un colectivo, el migrante, para contribuir as&iacute; a fragmentar a&uacute;n m&aacute;s a toda la poblaci&oacute;n. Una operaci&oacute;n consustancial a la guerra entre los pobres, a la lucha de clases de los &uacute;ltimos contra los pen&uacute;ltimos, donde prima la competencia entre aut&oacute;ctonos y for&aacute;neos por acceder a recursos cada vez m&aacute;s escasos en tiempos de austeridad: el trabajo y las prestaciones y servicios de bienestar social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El orden que imponen las pol&iacute;ticas de austeridad neoliberal, m&aacute;s all&aacute; de los recortes y privatizaciones que conllevan, son&nbsp;la &ldquo;imposici&oacute;n para un 80% de la poblaci&oacute;n europea de un f&eacute;rreo imaginario de la escasez&rdquo;. Un &ldquo;no hay suficiente para todos&rdquo; generalizado, que fomenta esos mecanismos de exclusi&oacute;n que Habermas defin&iacute;a como caracter&iacute;sticos de un &ldquo;chovinismo del bienestar&rdquo; y que concentran la tensi&oacute;n latente entre el estatuto de ciudadan&iacute;a y la identidad nacional. De esta forma, se consigue que el malestar social y la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica provocadas por las pol&iacute;ticas de escasez se canalicen a trav&eacute;s de su eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil (el migrante, el extranjero o simplemente el &ldquo;otro&rdquo;) eximiendo as&iacute; a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, responsables reales del expolio. Porque si &ldquo;no hay para todos&rdquo;, entonces sobra gente, es decir &ldquo;no cabemos todos&rdquo;. La delgada l&iacute;nea que conecta el imaginario de la austeridad con el de la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma se va pasando paulatinamente de la acusadora visibilidad de la mendicidad errante a la tranquila invisibilidad de la pobreza encerrada y de atender la pobreza desde la extensi&oacute;n del Estado social a combatirla desde la profundizaci&oacute;n de un Estado policial que estigmatiza y criminaliza a las personas empobrecidas. Ante la falta de voluntad de solucionar la inseguridad derivada de las pol&iacute;ticas de ajuste y austeridad, de la precarizaci&oacute;n del mercado laboral y de la p&eacute;rdida de derechos y prestaciones sociales, y buscando apartar ese dedo que se&ntilde;ala al sistema que la provoca y a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que no la solucionan, se opta por estigmatizar fen&oacute;menos como la migraci&oacute;n o la pobreza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de estos a&ntilde;os hemos comprobado c&oacute;mo la condici&oacute;n previa para el actual ascenso electoral e institucional de la extrema derecha ha sido la&nbsp;extensi&oacute;n de las pol&iacute;ticas neoliberales porque han convertido la escasez en el motor de los mecanismos de exclusi&oacute;n.&nbsp;Un aut&eacute;ntico secuestro de la democracia que tiene en la desigualdad su rostro m&aacute;s visible y en la fractura social el epicentro de la crisis econ&oacute;mica y&nbsp;pol&iacute;tica,&nbsp;generando&nbsp;una desafecci&oacute;n creciente sobre el modelo de gobernanza neoliberal de la UE que se ha expresado en un creciente voto de&nbsp;protesta hacia opciones autoritarias. Una extrema derecha que ha conseguido que las posiciones identitarias, excluyentes y punitivas se hayan trasladado desde la marginalidad hasta el mismo centro de la arena pol&iacute;tica, condicionando hoy buena parte del debate p&uacute;blico. La batalla de las identidades y las pertenencias muestra la disyuntiva realmente existente entre la lucha de clases o las luchas xen&oacute;fobas, y parece que por el momento vamos perdiendo, de nosotras depende cambiar la situaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/extrema-derecha-crisis-europa_129_1872070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Oct 2018 19:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extrema derecha y la crisis de Europa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay otra economía sin cuestionar el poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/economia-cuestionar-poder_129_2075553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fddf41d0-f3f6-48f1-a147-1ff4c078cf0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La distribución entre salarios y beneficios, entre las rentas del trabajo y las del capital. Este es el nudo gordiano del problema que hay que dilucidar, y que debe ocupar tanto la reflexión como la agenda pública</p></div><p class="article-text">
        Uno de los supuestos m&aacute;s queridos por la teor&iacute;a econ&oacute;mica convencional y dominante es que los salarios aumentan cuando la productividad del trabajo mejora. Dada la existencia de ese nexo, al que se otorga la categor&iacute;a de ley econ&oacute;mica, la clave est&aacute; en llevar a cabo pol&iacute;ticas orientadas a propiciar crecimientos en la productividad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tiene algo que ver la realidad con ese axioma? Ning&uacute;n parecido. Entre 2000 y 2007, el peso de los salarios en la renta nacional retrocedi&oacute; en la Uni&oacute;n Europea (UE) un 1,6%; retroceso que se produjo en 17 de las 28 econom&iacute;as europeas. Entre 2010 y 2018 la ca&iacute;da ha sido del 0,8%, afectando al mismo n&uacute;mero de pa&iacute;ses comunitarios (si bien la composici&oacute;n de ese grupo fue algo diferente). Advi&eacute;rtase que en la primera de las etapas consideradas (2000-2007), cuando se lanz&oacute; la moneda &uacute;nica, el PIB real de la UE aument&oacute; en t&eacute;rminos agregados un 16,9%; el crecimiento fue tambi&eacute;n positivo entre 2010 y 2018, del 12,6% (s&oacute;lo Grecia obtuvo en este &uacute;ltimo periodo un registro negativo). Esta evoluci&oacute;n refleja que, en realidad, la trayectoria seguida por los salarios se ha descolgado del curso seguido por la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Que las teor&iacute;as econ&oacute;micas colisionan con la abundante evidencia emp&iacute;rica disponible, peor para esta; retorzamos los datos hasta que digan lo que conviene o, mejor todav&iacute;a, ignor&eacute;moslos. Las presunciones ideol&oacute;gicas y los intereses de los privilegiados que los sostienen son para la econom&iacute;a dominante lo primero y, como ya sabemos, terminan por imponerse.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en los factores, diversos y complejos, que determinan el lento e insuficiente avance de la productividad &ndash;entre otros, la debilidad de la actividad inversora y la expansi&oacute;n de la financiera-, lo cierto es que el problema, para el asunto que ahora nos interesa -su vinculaci&oacute;n con los salarios-, reside sobre todo en c&oacute;mo se distribuye su mayor o menor crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n entre salarios y beneficios, entre las rentas del trabajo y las del capital. Este es el nudo gordiano del problema que hay que dilucidar, y que debe ocupar tanto la reflexi&oacute;n como la agenda p&uacute;blica. Introducir la distribuci&oacute;n en el an&aacute;lisis y dotarla de la centralidad que merece implica apuntar al poder, al conflicto, a la pol&iacute;tica; significa situar la reflexi&oacute;n de los procesos econ&oacute;micos en el espacio complejo, f&eacute;rtil e imprescindible de los grupos y de las clases sociales; supone, en definitiva, colocar la econom&iacute;a en los espacios socioinstitucionales donde act&uacute;an actores con desiguales posiciones y estrategias y con diferentes capacidades para hacer valer sus intereses. En ese contexto, no hay ninguna garant&iacute;a &ndash;y mucho menos una ley- que asegure que las ganancias cosechadas en la productividad se conviertan en salarios. Del mismo modo que nada asegura que los beneficios de los empresarios se conviertan en inversi&oacute;n productiva, o que, a trav&eacute;s de los impuestos, contribuyan al fortalecimiento de la capacidad financiera de las administraciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Esta mirada nada tiene que ver con los rancios e inveros&iacute;miles fundamentos de la econom&iacute;a convencional, donde la pol&iacute;tica, las instituciones, el conflicto constituyen una anomal&iacute;a, una interferencia en el funcionamiento de los mercados. Estos, regulados por las leyes de la oferta y la demanda y por el principio de la competencia, son, por definici&oacute;n, eficientes. El centro de todo el planteamiento contin&uacute;a descansando en un &ldquo;homo oeconomicus&rdquo; que, utilizando toda la informaci&oacute;n disponible, toma decisiones racionales. Los factores productivos &ndash;trabajo y capital- son recompensados dependiendo de su contribuci&oacute;n a la productividad. Un relato donde, como se puede apreciar, no hay clase sociales ni pugna distributiva.
    </p><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a econ&oacute;mica y una econom&iacute;a de ficci&oacute;n muy conveniente para el poder, pues aleja el foco de la reflexi&oacute;n y de la acci&oacute;n pol&iacute;tica de los problemas distributivos y de la desigual capacidad de los actores en presencia para apropiarse de las ganancias de productividad.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay buena econom&iacute;a, ni econom&iacute;a socialmente relevante si el relato permanece anclado en un mercado sin actores, gobernado por una suerte de mano invisible. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n en ese relato las corporaciones transnacionales &ndash;agroalimentarias, industriales, comerciales y financieras-, las grandes fortunas y patrimonios, las elites empresariales, los grandes bufetes, consultoras y firmas de marketing y publicidad, los propietarios de las grandes empresas de comunicaci&oacute;n, los lobbies empresariales?
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil disponer de informaci&oacute;n al respecto, ni hay inter&eacute;s por parte del establishment en proporcionarla. Tampoco ayuda la opacidad de los mercados donde se materializan o se ocultan una buena parte de las transacciones en las que intervienen estos actores. Pero, a pesar de las dificultades, es fundamental poner la lupa en este &aacute;mbito, pues es ah&iacute; donde se encuentran los principales engranajes y tambi&eacute;n las disfunciones m&aacute;s importantes de la econom&iacute;a realmente existente; donde encontraremos la respuesta a la desigual distribuci&oacute;n de la renta y la riqueza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán, Fernando Luengo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/economia-cuestionar-poder_129_2075553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jun 2018 19:50:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay otra economía sin cuestionar el poder]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Necesitamos una revolución… fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/necesitamos-revolucionfiscal_132_3009336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy es fundamental desarrollar un catastro público de beneficiarios reales coordinados con los registros de propiedad de acceso a las autoridades fiscales para poder tener una fiscalidad justa y progresiva como una herramienta efectiva de redistribución de la riqueza</p></div><p class="article-text">
        Alexis Tocqueville en su famosa obra &ldquo;El Antiguo R&eacute;gimen y la Revoluci&oacute;n&rdquo; sosten&iacute;a que realmente la revoluci&oacute;n francesa se inici&oacute; no en 1789 sino dos a&ntilde;os antes cuando la aristocracia se neg&oacute; a pagar impuestos en la llamada &ldquo;revuelta de los privilegiados&rdquo;. Esta situaci&oacute;n forz&oacute; a Luis XVI a convocar los Estados Generales ali&aacute;ndose con el Tercer Estado para acabar con los privilegios de la aristocracia. El 19 de junio de 1790 se aprob&oacute; la supresi&oacute;n de los t&iacute;tulos de la nobleza hereditaria y que todas las exenciones fiscales pasaran a consideradas &ldquo;delito nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n francesa, las &eacute;lites econ&oacute;micas mundiales se han conformado en una nueva aristocracia que se cree con el derecho de no pagar impuestos. Filtraci&oacute;n tras filtraci&oacute;n descubrimos nuevos nombres de multinacionales, multimillonarios, famosos o pol&iacute;ticos que utilizan empresas offshore o pantalla para ocultar su verdadero patrimonio en para&iacute;sos o guaridas fiscales al margen de las obligaciones tributarias. La evasi&oacute;n y elusi&oacute;n fiscal de las grandes fortunas y empresas est&aacute;n en el coraz&oacute;n de las razones del vertiginoso aumento de la desigualdad, as&iacute; como en el de la carest&iacute;a recaudatoria de los estados. Solo para hacernos a la idea de la magnitud del problema, en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n de los Papeles de Panam&aacute; del Parlamento Europeo hemos calculado que la Uni&oacute;n Europea pierde un bill&oacute;n de euros anuales de recaudaci&oacute;n tributaria producto de la evasi&oacute;n y la elusi&oacute;n, un montante econ&oacute;mico casi equivalente al producto interior bruto de un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Estos a&ntilde;os de aguda crisis, hemos visto como mientras desde las instituciones europeas se piden esfuerzos a los pueblos, se recortan derechos y se practica una pol&iacute;tica autoritaria para &ldquo;salir&rdquo; de la crisis; las grandes fortunas, gracias al entramado mundial de para&iacute;sos fiscales, han acelerado el proceso de concentraci&oacute;n de poder y riqueza. Desde el inicio de la crisis la desigualdad no ha parado de crecer en el mundo, hasta tal punto que, como indica el informe de Oxfam Interm&oacute;n, el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n mundial posee m&aacute;s riqueza que el 99% restante de las personas del planeta en la crisis social de desigualdad m&aacute;s aguda desde que tenemos datos estad&iacute;sticos en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        Pero ha sido el impacto medi&aacute;tico y social de los esc&aacute;ndalos de filtraciones como la de lista Falciani, Luxleaks, Papeles de Panam&aacute; o Papeles del Para&iacute;so los que han obligado a las autoridades europeas a que tengan que escenificar su lucha contra la evasi&oacute;n fiscal. En este contexto naci&oacute; la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n parlamentaria de los Papeles de Panam&aacute; en el Parlamento Europeo para poder ofrecer informaci&oacute;n adicional y concreta, de un fen&oacute;meno que, por desgracia, no es coyuntural sino estructural, sujeto a los fundamentos del capitalismo l&iacute;quido de nuestra &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n ha sufrido restricciones en el acceso a documentaci&oacute;n completa y a tiempo, porque varios pa&iacute;ses miembros, el Consejo y la Comisi&oacute;n no han colaborado como hubiera sido necesario. Tambi&eacute;n la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n ha contado con competencias limitadas, lo que no le ha permitido garantizar la presencia de personas o entidades a las que se llam&oacute; para estar presentes o para aportar declaraciones. Adem&aacute;s, las fuerzas conservadoras han intentado que muchas de las audiencias se empleasen como lavado de cara de instituciones, pa&iacute;ses o personas, m&aacute;s que para realizar una labor de investigaci&oacute;n en s&iacute;. Incluso liberales y conservadores impidieron propuestas de nuestro grupo que pretend&iacute;an que empresas como Nike fueran llamadas a declarar. Meses despu&eacute;s esas mismas empresas aparec&iacute;an en las filtraciones de los Papeles del Para&iacute;so. A pesar de todas las restricciones, la comisi&oacute;n, aporta una serie de hallazgos y recomendaciones que resultan de inter&eacute;s, a pesar de su excesiva prudencia y juegos de equilibrios.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, el informe de investigaci&oacute;n de los papeles de Panam&aacute;, votado al nivel de comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n, llega a sugerir que en el marco de la UE hay una din&aacute;mica de competitividad fiscal da&ntilde;ina. En donde la libertad de movimiento de capitales genera efectos indeseados y se deber&iacute;a de regular para al menos limitar sus efectos mediante los perjudiciales precios de transferencia y propone acabar con los acuerdos de &ldquo;(no) doble imposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los &ldquo;logros&rdquo; de la comisi&oacute;n est&aacute;n en riesgo por las enmiendas de Liberales y Populares que responden milimetricamente a los intereses de los lobbies y que se votar&aacute;n esta semana en la plenaria parlamentaria de Estrasburgo. En este sentido, pretenden eliminar de las recomendaciones del texto final que aprobar&aacute; el parlamento las retenciones fiscales en origen en las trasferencias de pagos de inter&eacute;s y dividendos para evitar la pol&iacute;tica de transferencia de precios que permite hacer aflorar beneficios en pa&iacute;ses terceros con condiciones fiscales favorables. Tambi&eacute;n, se quiere suprimir la recomendaci&oacute;n de elaborar una lista de jurisdicciones fiscales no cooperativas incluyendo aquellas con bajos tipos impositivos o cercanos a cero, se&ntilde;alando tambi&eacute;n a pa&iacute;ses de la UE, estableciendo sanciones proporcionadas y disuasorias contra los pa&iacute;ses en dicha lista. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pretenden eliminar las referencias en el texto de la comisi&oacute;n de un tipo impositivo efectivo m&iacute;nimo a escala de Europa que afecte al menos a los intereses y los royalties (regal&iacute;as), y que podr&iacute;a apuntar a lo deseable de contar con un tipo m&iacute;nimo en lo que ser&iacute;a un impuesto de sociedades europeo, favoreciendo a su vez una propuesta legislativa para el tratamiento de las sedes y grupos de empresas transnacionales en relaci&oacute;n a prevenir el abuso de los precios de transferencia a escala europea. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo se intenta rebajar tambi&eacute;n las propuestas sobre una regulaci&oacute;n de los intermediarios fiscales con incentivos, controles y sanciones para que se abstengan de desarrollar programas de evasi&oacute;n y elusi&oacute;n fiscal, con reglas m&aacute;s rigurosas para el rol de estos intermediarios. Ello obligar&iacute;a a los intermediarios, esto es, facilitadores y promotores necesarios, que hacen de la &ldquo;optimizaci&oacute;n fiscal&rdquo; un negocio, a actuar en pro del inter&eacute;s p&uacute;blico sin ampararse en el secreto profesional, abriendo incluso la retirada de la licencia para operar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la revoluci&oacute;n francesa oblig&oacute; a Luis XVI a abolir los derechos hereditarios de la nobleza hiriendo de muerte al antiguo r&eacute;gimen, acto seguido tuvo que poner en marcha un catastro de propietarios para poder recaudar efectivamente impuestos. Hoy en d&iacute;a es fundamental desarrollar un catastro p&uacute;blico de beneficiarios reales coordinados con los registros de propiedad de acceso a las autoridades fiscales para poder tener una fiscalidad justa y progresiva como una herramienta efectiva de redistribuci&oacute;n de la riqueza, acabando en parte con los privilegios de esta nueva &ldquo;aristocracia&rdquo; planetaria que se cree exenta de pagar impuestos. Puede que para todo esto no nos sirva con una comisi&oacute;n o un cuaderno de quejas, sino que tengamos que volver a vivir una revoluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/necesitamos-revolucionfiscal_132_3009336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Dec 2017 19:53:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Necesitamos una revolución… fiscal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Paraísos fiscales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saquemos lecciones de los Papeles del Paraíso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/saquemos-lecciones-papeles-paraiso_129_3071941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94b9e4bc-8f6d-4462-9551-18e1242598d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saquemos lecciones de los Papeles del Paraíso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En múltiples estudios se ha constatado que este tipo de empresas pantalla son utilizadas en una abrumadora mayoría de los casos para la evasión fiscal o para la elusión en términos equiparables a la evasión</p></div><p class="article-text">
        La pasada semana volv&iacute;a a saltar a la luz una nueva filtraci&oacute;n masiva de documentos relacionados con la evasi&oacute;n y la elusi&oacute;n fiscal a trav&eacute;s de empresas offshore en para&iacute;sos o guaridas fiscales. Esta vez con el nombre de Paradise Papers o Papeles del Para&iacute;so, que incluye 13,4 millones de documentos procedentes de dos bufetes de abogados dedicados a proveer servicios &ldquo;offshore&rdquo;: Appleby, fundada en Bermudas, y Asiaciti Trust, en Singapur. Del primero provienen siete millones de documentos; del segundo, cerca de medio mill&oacute;n. As&iacute; como los registros mercantiles de diecinueve jurisdicciones opacas o guaridas fiscales, doce de ellas no reconocidas como para&iacute;sos fiscales por el gobierno espa&ntilde;ol como ya paso con Panam&aacute;: Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Barbados, Bermudas, Islas Caim&aacute;n, Dominica, Granada, San Crist&oacute;bal y Nieves, Santa Luc&iacute;a, Isla de San Vicente y Trinidad y Tobago (Caribe); Islas Cook, Islas Marshall, Samoa y Vanuatu (Ocean&iacute;a); Malta (Europa), L&iacute;bano (Oriente Pr&oacute;ximo) y Labu&aacute;n, territorio federal de Malasia (Asia)
    </p><p class="article-text">
        Mientras la filtraci&oacute;n de los llamados como papeles de Panam&aacute; permitieron conocer en detalle el funcionamiento b&aacute;sico del mundo &ldquo;offshore&rdquo; de la mano del Bufete de abogados Mossack Fonseca. Los&nbsp; Paradise Papers nos revelan una filtraci&oacute;n equivalente a los Papeles de Panam&aacute;, esta vez en un espacio offshore ligado a la zona de influencia brit&aacute;nica y en el que est&aacute;n comprometidas en un nivel superior a la anterior revelaci&oacute;n grandes multinacionales, o fortunas tan poderosas como la de la Corona Brit&aacute;nica, mostr&aacute;ndonos en este terreno la trama de lo que significa la evasi&oacute;n fiscal: El entramado de la planificaci&oacute;n fiscal y el papel de los bufetes de abogados como facilitadores necesarios de la evasi&oacute;n; El complejo sistema de las guaridas o para&iacute;sos fiscales, jurisdicciones opacas imprescindibles para la evasi&oacute;n fiscal; y por &uacute;ltimo, no s&oacute;lo destacados nombres de monarqu&iacute;as, millonarios, pol&iacute;ticos, famosos o artistas como ya se revel&oacute; con los Papeles de Panam&aacute; sino tambi&eacute;n el de las multinacionales que utilizan a los bufetes y las guaridas fiscales para maximizar sus beneficios eludiendo sus obligaciones fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Appleby nos adentra en el complejo mundo de la planificaci&oacute;n fiscal con el fin de reducir o eludir las obligaciones fiscales, especialmente por parte de las grandes fortunas y multinacionales. Dejando patente el papel de los despachos de abogados como facilitadores necesarios en la evasi&oacute;n fiscal. Demostrando la incapacidad de los mecanismos autorreguladores, siendo necesaria una fiscalizaci&oacute;n p&uacute;blica e independiente de los mismos, tal y como hemos insistido en el parlamento europeo ante la negativa de populares. La propia Appleby es un prestigioso bufete de abogados que presta servicios a clientes con fortunas a partir de los 30 millones de d&oacute;lares y que aseguran cumplir con los mayores est&aacute;ndares de control ante casos delictivos. Por ello es fundamental una regulaci&oacute;n de los promotores y facilitadores de productos fiscales y gestores de patrimonio, con mecanismos de transparencia, registro y sanciones disuasorias para que se abstengan de desarrollar programas de planificaci&oacute;n fiscal agresiva, oblig&aacute;ndoles a actuar en inter&eacute;s p&uacute;blico sin ampararse en el secreto profesional.
    </p><p class="article-text">
        Los papeles del para&iacute;so muestran como los bufetes implicados se dedican a crear complejas estructuras societarias para ocultar el verdadero beneficiario de unos bienes, lograr una mejor optimizaci&oacute;n fiscal o incluso evadir el pago de impuestos mediante la ocultaci&oacute;n de patrimonio y el movimiento de grandes cantidades de dinero lejos de los ojos del fisco por parte de multimillonarios y multinacionales. Una gesti&oacute;n opaca del patrimonio posible principalmente a trav&eacute;s de sociedades, 'trusts' y fundaciones de inter&eacute;s privado, pero tambi&eacute;n del abuso de otros veh&iacute;culos para la evasi&oacute;n como las acciones al portador, derivados, seguros de vida, criptomonedas, o zonas francas, ocultando la verdadera identidad o los beneficiarios reales del patrimonio consiguiendo eludir el pago de impuestos. De ah&iacute; que estas compa&ntilde;&iacute;as se conozcan tambi&eacute;n como &ldquo;sociedades pantalla&rdquo;, o buz&oacute;n &ndash;porque no hay otra cosa en su sede formal, radicadas en ex&oacute;ticos territorios de ultramar-, puesto que su &uacute;nico fin es ocultar la identidad del due&ntilde;o del patrimonio. La propia oferta b&aacute;sica de Appleby se basa en servicios corporativos, constituci&oacute;n de 'trusts' y gesti&oacute;n de fondos de inversi&oacute;n. En la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del parlamento europeo sobre los papeles de Panam&aacute; desde Podemos hemos insistido en proponer el desarrollo de Registros p&uacute;blicos de beneficiarios reales coordinados con los registros de propiedad de acceso a las autoridades fiscales, y un registro p&uacute;blico abierto de los acuerdos de planificaci&oacute;n fiscal agresiva. As&iacute; como registros de fundaciones y fideicomisos o similares reduciendo el umbral de participaci&oacute;n para tener la obligaci&oacute;n de identificar el beneficiario &uacute;ltimo o titular real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las empresas offshore pueden ser legales, siempre y cuando el beneficiario &uacute;ltimo lo declare a las autoridades fiscales del pa&iacute;s en el que reside. Ahora, en m&uacute;ltiples estudios se ha constatado que este tipo de empresas pantalla son utilizadas en una abrumadora mayor&iacute;a de los casos para la evasi&oacute;n fiscal o para la elusi&oacute;n en t&eacute;rminos equiparables a la evasi&oacute;n. Tambi&eacute;n coincide que los mismos veh&iacute;culos de evasi&oacute;n utilizados, son a los que recurren luego las tramas de corrupci&oacute;n, financiaci&oacute;n del terrorismo, narcotr&aacute;fico, tr&aacute;fico de armas y trata de personas, para esconder la identidad de las personas involucradas en dichos delitos para esconder la parte financiera de sus cr&iacute;menes y no poder ser rastreados. Esto nos deber&iacute;a de hacer replantear la legalidad de empresas que se utilizan como pantalla o escudo para impedir conocer el propietario real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro elemento destacado de los Papeles del Para&iacute;so es la filtraci&oacute;nde seis millones de documentos procedentes de los registros mercantiles de diecinueve jurisdicciones opacas, territorios considerados como guaridas o para&iacute;sos fiscales en alguna de las diferentes listas internacionales elaboradas al respecto. Aunque para Espa&ntilde;a doce de ellas no son consideradas como para&iacute;sos fiscales, habiendo siendo cinco de estas jurisdicciones opacas retiradas de la lista espa&ntilde;ola de para&iacute;sos fiscales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por el gobierno del PP como ya pas&oacute; con Panam&aacute; durante el gobierno Zapatero. Estos documentos administrativos son tan importantes porque contienen informaci&oacute;n sobre los accionistas, administradores y representantes legales de las compa&ntilde;&iacute;as offshore o pantalla. Actualmente, seg&uacute;n el economista Gabriel Zucman el diez por ciento de la riqueza mundial se encuentra en pa&iacute;ses &lsquo;offshore&rsquo;. Estas guaridas fiscales para multinacionales y multimillonarios son un verdadero agujero negro para el desarrollo de millones de personas en el mundo, constituyendo un factor clave de la actual crisis de desigualdad global que padecemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no podemos se&ntilde;alar a Panam&aacute; o las Bermudas sin antes mirar en Europa. A pesar de que la Uni&oacute;n Europea no considera para&iacute;so fiscal a ninguno de sus veintiocho estados miembros, la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) s&iacute; incluye a dos pa&iacute;ses de la UE en su lista de para&iacute;sos fiscales: Malta y Chipre. Aunque nosotros coincidimos con diversos organismos internacionales y entidades sociales como Oxfam que tambi&eacute;n incluyen a Luxemburgo, Pa&iacute;ses Bajos, Irlanda y, en menor medida, B&eacute;lgica dentro del grupo de pa&iacute;ses con grandes ventajas fiscales dentro de la UE. Recordemos el caso de Luxleaks, un entramado de evasi&oacute;n fiscal que ten&iacute;a en Luxemburgo su epicentro durante el mandato del actual presidente de la comisi&oacute;n europea Jean Claude Junker. De hecho, seg&uacute;n Zucman las seis jurisdicciones europeas menos colaboradoras&nbsp;(Luxemburgo, Irlanda, Pa&iacute;ses Bajos, B&eacute;lgica, Malta y Chipre)&nbsp;desv&iacute;an fondos por un total de 350.000 millones de euros cada a&ntilde;o&nbsp;(cifra algo superior al gasto contemplado en los Presupuestos Generales del Estado de Espa&ntilde;a para 2017).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes retos de la UE en materia fiscal es conseguir un tipo efectivo m&iacute;nimo fiscal europeo uniforme, y no s&oacute;lo una armonizaci&oacute;n de las bases imponibles, que evite una competici&oacute;n a la baja o &ldquo;dumping fiscal&rdquo; combatiendo la planificaci&oacute;n fiscal agresiva, as&iacute; como realizar un registro de Tax Rulings (acuerdos fiscales a medida) que garantice una mayor cooperaci&oacute;n e intercambio fiscal entre pa&iacute;ses miembros de la UE. Acabando con las guaridas fiscales en el seno de Europa y desarrollando una lista de jurisdicciones fiscales no cooperativas y de alto riesgo, que a nosotros nos gustar&iacute;a unificar en una lista de jurisdicciones fiscales no comprometidas con la justicia fiscal, incluyendo aquellas con tipos impositivos efectivos del impuesto de sociedades menores al 25% , que adem&aacute;s no establezcan un marco transparente de identificaci&oacute;n de titulares reales o no desarrollen mecanismos de intercambio de informaci&oacute;n, estableciendo sanciones proporcionadas y disuasorias contra los pa&iacute;ses en dichas listas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en los papeles del Para&iacute;so se evidencia como las multinacionales utilizan empresas pantalla y guaridas fiscales para evitar pagar el conjunto de sus obligaciones fiscales dejando as&iacute; casi intactos sus beneficios. A las grandes corporaciones les da&ntilde;a a su imagen corporativa la aparici&oacute;n en estas filtraciones, y lo que vemos es que este tipo de procesos a&ntilde;aden presi&oacute;n para que cumplan m&aacute;s con sus compromisos fiscales. Sin embargo, falta mucha pedagog&iacute;a para explicar que los procesos de elusi&oacute;n fiscal, sobre todo los planificados para trasladar beneficios mediante precios de transferencia a jurisdicciones muy ventajosas, quiebran el esp&iacute;ritu de la ley, y son en alta proporci&oacute;n equiparables a un fraude ilegal. Por ello, esta situaci&oacute;n deber&iacute;a de urgirnos a tomar medidas decididas como por ejemplo establecer retenciones fiscales en origen para evitar la pol&iacute;tica de transferencia de precios que permite hacer aflorar beneficios en pa&iacute;ses terceros con condiciones fiscales favorables. As&iacute; como realizar una legislaci&oacute;n europea sobre el tratamiento de las sedes de las empresas en relaci&oacute;n a prevenir el abuso de los precios de transferencia a escala europea.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo vemos como a&ntilde;o tras a&ntilde;o sale a la luz una nueva filtraci&oacute;n de papeles que demuestran como las elites econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas del mundo se consideran la &ldquo;nueva aristocracia global&rdquo; gozando del privilegio de estar exentos de pagar impuestos. Mientras, trabajadores y peque&ntilde;os productores contribuyen con sus impuestos &ndash;y ponen la parte que otros no han pagado-, la desigualdad en el mundo se multiplica y la austeridad se instala en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con recortes sobre nuestra educaci&oacute;n, sanidad, sobre nuestros derechos. La evasi&oacute;n y la elusi&oacute;n fiscal no son casos aislados o coyunturales, entra&ntilde;an un fen&oacute;meno estructural del capitalismo l&iacute;quido de nuestro tiempo. La lucha contra la evasi&oacute;n fiscal se torna hoy m&aacute;s que nunca en un cuestionamiento del orden mundial imperante, un cuestionamiento del acaparamiento del conjunto de los recursos del planeta por la minor&iacute;a del Uno por ciento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/saquemos-lecciones-papeles-paraiso_129_3071941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Nov 2017 20:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saquemos lecciones de los Papeles del Paraíso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evasión fiscal,Paraísos fiscales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las cuotas al modelo australiano: ¿hacia dónde va la política migratoria europea?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuotas-australiano-politica-migratoria-europea_129_3169939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1e56da-b305-42dd-96b5-1efd3b2b3ab8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las cuotas al modelo australiano: ¿hacia dónde va la política migratoria europea?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UE intenta aplicar ahora a escala continental lo que algunos de sus Estados Miembro llevan años practicando. Y en este campo, el Estado español ha sido laboratorio y alumno aventajado de la Europa Fortaleza</p></div><p class="article-text">
        Hace ahora justo dos a&ntilde;os, mientras cientos de miles de personas llegaban a las fronteras europeas huyendo del hambre, las bombas y el cambio clim&aacute;tico, se inauguraba oficial y medi&aacute;ticamente la conocida y mal llamada &ldquo;crisis de las personas refugiadas&rdquo;. En los meses que siguieron asistimos a una esquizofrenia discursiva por parte de las &eacute;lites europeas. Primero fueron las bonitas promesas de acogida por parte de Juncker y Merkel, seguidas de las insuficientes cuotas de reubicaci&oacute;n de las que hoy se cumplen dos a&ntilde;os sin que su incumplimiento haya motivado terremoto alguno ni tan siquiera una m&iacute;nima reflexi&oacute;n, muy contrariamente a lo que ocurre cuando un Estado Miembro se salta el cors&eacute; neoliberal del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Como las palabras por si solas no acog&iacute;an ni rescataban, la UE, convertida en un proto-Estado fallido incapaz de responder a una crisis migratoria, le pas&oacute; la patata caliente a los Estados, que entraron en una carrera por ver qui&eacute;n levantaba el muro m&aacute;s alto. Cuando a Europa le sangraban las fronteras y le brotaban las alambradas por sus cuatro esquinas, el cinismo se volvi&oacute; insostenible y se cayeron definitivamente las caretas. Al ministro del Interior dan&eacute;s le preguntaron en aquellos d&iacute;as por qu&eacute; no ced&iacute;a los pisos de acogida vac&iacute;os para resguardar del fr&iacute;o a las familias de solicitantes de asilo que subsist&iacute;an en tiendas de campa&ntilde;a en parques de Copenhague, y respondi&oacute; sin tapujos: &ldquo;porque entonces vendr&iacute;an m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El argumentario debi&oacute; de circular r&aacute;pidamente, pues el director de Frontex reconoc&iacute;a poco despu&eacute;s en una entrevista que, efectivamente, sus barcos podr&iacute;an hacer m&aacute;s para evitar tantos naufragios y muertes en el Mediterr&aacute;neo, pero que entonces &ldquo;provocar&iacute;an un efecto llamada para las mafias&rdquo;. Por si a alguien a&uacute;n no le quedaba del todo claro, el presidente del Consejo Europeo, el socialista Donald Tusk, sentenciaba a principios de 2016: &ldquo;refugiados, no veng&aacute;is a Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, la Europa Fortaleza ya estaba atada y bien atada sobre tres grandes pilares: estigmatizaci&oacute;n del &ldquo;otro&rdquo;, militarizaci&oacute;n de los flujos migratorios y externalizaci&oacute;n de fronteras. El acuerdo de la verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a solo fue el principio. Luego llegaron otros tantos candidatos a ejercer de gendarme de fronteras a cambio de fondos de cooperaci&oacute;n y favores diplom&aacute;ticos, especialmente los pa&iacute;ses de origen y tr&aacute;nsito de las personas migrantes (el ambicioso Plan &Aacute;frica actualmente en dise&ntilde;o). En este nuevo esquema, aquellas cuotas de reubicaci&oacute;n no encajaban. No solo porque nacieran muertas dada la ausencia de compromisos vinculantes y de penalizaciones por incumplimiento, sino porque sencillamente eran y siguen siendo incompatibles con el nuevo plan de la UE para las migraciones. Un plan que est&aacute; acercando a Europa al modelo australiano.
    </p><p class="article-text">
        El modelo australiano, tambi&eacute;n llamado &ldquo;la soluci&oacute;n del Pacifico&rdquo;, consiste en la tramitaci&oacute;n extraterritorial de las solicitudes de protecci&oacute;n internacional en las islas oce&aacute;nicas de Nauru y de Manus (esta &uacute;ltima parte de Pap&uacute;a Nueva Guinea) a cambio de importantes sumas de dinero por parte de Camberra. Las personas refugiadas y solicitantes de asilo que llegan a Australia por mar son llevadas por la fuerza a lugares remotos, donde soportan condiciones crueles y degradantes, a veces durante a&ntilde;os seguidos. En palabras de Lucy Graham, investigadora de Amnist&iacute;a Internacional, &ldquo;El gobierno australiano ha creado en Nauru una isla de desesperaci&oacute;n para las personas refugiadas y solicitantes de asilo que, sin embargo, es una isla de lucro para empresas que ganan millones de d&oacute;lares con un sistema tan intr&iacute;nsecamente cruel y abusivo que constituye tortura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, el Gobierno australiano se &ldquo;ahorra&rdquo; las tensiones electorales y sociales que podr&iacute;a generarle la presencia en su territorio de migrantes en situaci&oacute;n irregular y solicitantes de asilo, mientras aleja de las c&aacute;maras y de su &aacute;mbito de competencia cualquier violaci&oacute;n a los Derechos Humanos que puedan sufrir estas personas durante su retenci&oacute;n. Hace tiempo que muchos l&iacute;deres europeos sue&ntilde;an con hacer en Libia, ese Estado fallido controlado por milicias y se&ntilde;ores de la guerra, lo que Australia practica desde hace a&ntilde;os en estas islas.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque el modelo australiano parece el horizonte al que se dirige esta Europa de cuotas fracasadas, muchos de los elementos de la actual pol&iacute;tica migratoria y de fronteras europea tienen una inspiraci&oacute;n mucho m&aacute;s cercana. La UE intenta aplicar ahora a escala continental lo que algunos de sus Estados Miembro llevan a&ntilde;os practicando. Y en este campo, el Estado espa&ntilde;ol ha sido laboratorio y alumno aventajado de la Europa Fortaleza. En la gesti&oacute;n de la Frontera Sur, los sucesivos gobiernos de Aznar, Zapatero y Rajoy han ido sentando las bases de lo que hoy se cocina en Bruselas. Desde hace a&ntilde;os en Ceuta y Melilla se erigen muros y vallas con concertinas, se deporta en caliente, se militariza la frontera, se incumple el derecho internacional, se saturan los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIEs) y se subcontrata a los pa&iacute;ses lim&iacute;trofes para que violen los Derechos Humanos por nosotros. No por nada, en la costa atl&aacute;ntica de Mauritania, los CIEs pagados con fondos de cooperaci&oacute;n europeos se conocen como &ldquo;guantanamitos espa&ntilde;oles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos dos a&ntilde;os la UE ha sido incapaz de hacer cumplir unas cuotas de reubicaci&oacute;n que ella misma se auto-asign&oacute;. Pero no ha perdido el tiempo mientras tanto. Hoy la pol&iacute;tica migratoria comunitaria que asoma tiene marca Espa&ntilde;a y vocaci&oacute;n australiana. Una mezcla genuina que est&aacute; conformando una maquinaria de violaci&oacute;n de los Derechos Humanos que deja el muro de Trump en M&eacute;xico a la altura de cualquier principiante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuotas-australiano-politica-migratoria-europea_129_3169939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Sep 2017 08:04:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las cuotas al modelo australiano: ¿hacia dónde va la política migratoria europea?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fronteras,Migraciones,Refugiados,Frontex,Europa,Australia,Unidas Podemos,Miguel Urbán,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Frontera Sur como síntoma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frontera-sur-sintoma_129_3269507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7149cfb1-d784-46b8-8c70-06736d0b1d09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Frontera Sur como síntoma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La revuelta de dignidad de parte del pasaje de un vuelo de Vueling hace unos días es otro ejemplo de cómo las y los de abajo están ocupando el vacío de solidaridad y humanidad que la UE ha dejado vacante</p></div><p class="article-text">
        Pasan los meses y cada vez o&iacute;mos hablar menos de la mal llamada crisis de las personas refugiadas. Hacen falta naufragios con cientos de muertos e im&aacute;genes espectaculares para que la tragedia se cuele en las noticias. La barbarie cotidiana se ha normalizado. Ya apenas repunta en sus formas m&aacute;s extraordinarias. Pero la realidad sigue ah&iacute;. En muchos casos m&aacute;s cerca de los que pensamos y solemos escuchar. Estos d&iacute;as, en parte gracias a las distintas acciones lanzadas por la Caravana Abriendo Fronteras, el foco se ha dirigido a nuestra frontera sur: Ceuta, Melilla, la costa sur peninsular. Lugares tan olvidados en el imaginario de la crisis migratoria europea como fundamentales para entenderla.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, las dichosas cifras contribuyen a ese olvido medi&aacute;tico. En lo que llevamos de 2017 &ldquo;solo&rdquo; 9.000 personas extracomunitarias han entrado a territorio europeo de forma irregular a trav&eacute;s de la frontera sur espa&ntilde;ola. Una cifra muy inferior a las 100.000 que han cruzado el resto del Mediterr&aacute;neo, pero que, en t&eacute;rminos comparativos, suponen el triple de las llegadas registradas en el mismo periodo del a&ntilde;o anterior. &iquest;Mera casualidad o cambio de tendencia? Alejemos un momento el foco para ver el mapa completo.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un a&ntilde;o la UE y sus Estados miembro se felicitan por el &ldquo;&eacute;xito&rdquo; del (no) acuerdo de la verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a (porque, record&eacute;moslo: la UE nunca firm&oacute; nada con Turqu&iacute;a, solo inform&oacute; de un acuerdo bilateral entre los gobiernos griego y otomano). Pero al taponar en abril de 2016 esa v&iacute;a y en ausencia de v&iacute;as legales y seguras, las migraciones no desaparecieron por arte de magia. Nunca lo hacen, mucho menos cuando las motivan el hambre, las bombas o los efectos del cambio clim&aacute;tico. Simplemente se desplazan. Las nuevas rutas actuales, m&aacute;s largas, m&aacute;s peligrosas, m&aacute;s mort&iacute;feras (2.300 muertes registradas en lo que llevamos de a&ntilde;o), no tardaron en aparecer: hoy el trayecto Libia&ndash;Italia ha sustituido al tr&aacute;gicamente famoso de Turqu&iacute;a&ndash;Lesbos.
    </p><p class="article-text">
        Llegan menos personas a las costas europeas, pero mueren m&aacute;s intent&aacute;ndolo. &iquest;Es &ldquo;solo&rdquo; que las rutas son m&aacute;s mort&iacute;feras o es que, adem&aacute;s, las enormes distancias y la falta de medios de salvamento no solo impiden el rescate sino tambi&eacute;n contabilizar a los miles que se est&aacute;n ahogando sin que siquiera queden registrados en las t&eacute;tricas estad&iacute;sticas? Por no hablar de las grandes olvidadas rutas de salida y tr&aacute;nsito previas a la costa, con cientos de kil&oacute;metros de traves&iacute;as por desiertos y parajes alejados de cualquier c&aacute;mara, equipo de salvamento o registro oficial.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de las llegadas a la frontera sur, aunque mucho menor que en el caso italiano, es parte de este desplazamiento de los flujos migratorios hacia el oeste, abriendo nuevas rutas en el Mediterr&aacute;neo central y occidental. Curiosa manera de abordar los desaf&iacute;os migratorios que tienen nuestros dirigentes europeos: mover el problema a otra parte, esperando as&iacute; sacarlo del foco medi&aacute;tico, contratando a terceros pa&iacute;ses para que ejerzan de polic&iacute;as de fronteras y violen los Derechos Humanos por nosotros, lejos de las fronteras y de los &ldquo;valores&rdquo; europeos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la frontera sur es tambi&eacute;n importante por haber sido durante a&ntilde;os el laboratorio de las actuales pol&iacute;ticas migratorias europeas. Espa&ntilde;a fue el primer pa&iacute;s europeo en levantar vallas y en utilizar material militar y antidisturbios para repeler la llegada de migrantes. M&aacute;s tarde, el gobierno Zapatero inaugur&oacute; la actual diplomacia del euro al impulsar el primer Plan &Aacute;frica tras la conocida como crisis de los cayucos en 2006/07. Nuestra frontera sur es tambi&eacute;n la &uacute;ltima etapa del proceso de externalizaci&oacute;n de fronteras que Espa&ntilde;a practica desde hace d&eacute;cadas con Marruecos, subcontrat&aacute;ndole como Estado tap&oacute;n a cambio de un trato comercial y pol&iacute;tico preferente (por ejemplo, no hablando del conflicto de descolonizaci&oacute;n pendiente en el S&aacute;hara Occidental). Procesos en los que el Estado espa&ntilde;ol fue pionero y que conforman hoy los ejes de la pol&iacute;tica migratoria y de fronteras de la UE. Otro &eacute;xito de la #MarcaEspa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica de construcci&oacute;n de la Europa Fortaleza y de externalizaci&oacute;n de fronteras que sigue alimentando grandes negocios privados pagados con dinero p&uacute;blico, como los vuelos de deportaci&oacute;n de migrantes expulsados que gobiernos como el espa&ntilde;ol subcontratan con compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas privadas. La revuelta de dignidad de parte del pasaje de un vuelo de Vueling hace unos d&iacute;as no solo nos recuerda esta pr&aacute;ctica y los ping&uuml;es beneficios que suponen para empresas privadas, sino que son otro ejemplo m&aacute;s de c&oacute;mo las y los de abajo est&aacute;n ocupando el vac&iacute;o de solidaridad y humanidad que la UE ha dejado vacante. Ejemplos como los de las brigadas solidarias en Lesbos, Idomeni o los Balcanes, o como los de la Caravana Abriendo Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Porque si ese vac&iacute;o de derecho que deja la UE con su gesti&oacute;n de una crisis, que era migratoria y ella misma ha convertido en crisis pol&iacute;tica y de fronteras, no los ocupamos quienes apostamos por la universalidad de derechos y la dignidad de todos los seres humanos, sean nativos o extranjeros, migrantes &ldquo;econ&oacute;micos&rdquo; o solicitantes de asilo, entonces ser&aacute;n los monstruos xen&oacute;fobos quienes crecer&aacute;n en su lugar. Como ese barco de la ultraderecha que patrulla desde hace d&iacute;as el Mediterr&aacute;neo para boicotear y denunciar las labores de rescate que realizan ONG, acus&aacute;ndoles de traficar con personas y de poner en peligro la seguridad y el futuro de Europa. Curiosamente las mismas acusaciones vertidas por Frontex y por algunos dirigentes europeos y nacionales, empezando por el propio ministro Zoido. Cr&iacute;a xenofobia institucional y te crecer&aacute;n los xen&oacute;fobos.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Gramsci que la pol&iacute;tica, como la naturaleza, aborrece el vac&iacute;o. Si la sociedad civil organizada y comprometida por otra Europa fundada en los derechos universales, la justicia social y la democracia no ocupamos el vac&iacute;o que desde hace dos a&ntilde;os deja la UE en su gesti&oacute;n de la crisis migratoria, entonces ser&aacute;n los nuevos populismos xen&oacute;fobos y ultranacionalismos excluyentes quienes seguir&aacute;n creciendo. Por eso iniciativas como la reciente Caravana a la Frontera Sur no son solo bienvenidas, sino imprescindibles. Porque ponen el foco en las din&aacute;micas de fondo, en los retos que tenemos para dar la batalla por una Europa en disputa. Una lucha por la dignidad y contra la barbarie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frontera-sur-sintoma_129_3269507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2017 18:55:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Frontera Sur como síntoma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Deportaciones,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que Trump y la OTAN no nos impidan ver la deriva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-otan-impidan-ver-deriva_129_3379736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/102a9f58-f396-437e-a02d-b811c6198b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que Trump y la OTAN no nos impidan ver la deriva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cometeríamos un error si redujésemos la cumbre de la OTAN al debate de si hace falta o no un ejército europeo y qué relación debe mantener con la Alianza Atlántica</p></div><p class="article-text">
        Trump visita esta semana Europa para, entre otras cosas, participar en la cumbre de la OTAN. Un elemento se ha colado de fondo: &iquest;qu&eacute; papel quiere jugar la UE en el futuro de la alianza militar transatl&aacute;ntica? Hace a&ntilde;os que las &eacute;lites europeas coquetean con la posibilidad de dotarse de &ldquo;capacidades defensivas comunitarias propias&rdquo;. El abanico incluye desde una mayor coordinaci&oacute;n entre ej&eacute;rcitos nacionales, hasta la creaci&oacute;n, ya anunciada, de cuarteles generales europeos, llegando al extremo de la creaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito puramente europeo. El debate de fondo es qu&eacute; pinta la OTAN en todo esto: &iquest;esas &ldquo;capacidades defensivas europeas&rdquo; se har&aacute;n dentro o fuera de ese paraguas? Un debate que se ha acelerado con la llegada de Trump a la Casa Blanca y las suspicacias que ha levantado en varios despachos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo incipiente de la propuesta y del debate, es pronto para sacar conclusiones o para apostar por un desenlace u otro. Pero s&iacute; hay dos elementos que conviene destacar en este marco. El primero es lo sintom&aacute;tico de la crisis estructural del proyecto pol&iacute;tico europeo que denota el hecho de que la &uacute;nica propuesta en firme de las &eacute;lites, m&aacute;s concretamente de la Comisi&oacute;n Juncker y su reciente Libro Blanco, sea una Europa m&aacute;s securitaria que ofrezca seguridad (en su acepci&oacute;n m&aacute;s policial y militar) ante unos peligros geopol&iacute;ticos crecientes. Ni una sola palabra sobre la reducci&oacute;n de las desigualdades, el combate contra el desempleo, el urgente reequilibrio de las diferencias regionales o la recuperaci&oacute;n de la democracia y la soberan&iacute;a popular tan esquilmadas. Ninguna autocr&iacute;tica sobre el secuestro de Europa a mano de empresas transnacionales y sus lobbies, sobre el TTIP o el CETA, o sobre las miles de muertes que genera la Europa Fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Esta propuesta securitaria por parte de las &eacute;lites europeas no surge de la nada, como tampoco es nueva la crisis estructural que vive Europa y, m&aacute;s concretamente, la UE. Por poner un ejemplo de actualidad, el &ldquo;populismo de las vallas&rdquo; que viven desde hace dos a&ntilde;os nuestras fronteras se enmarca dentro de una deriva securitaria de mayor calado, pero tambi&eacute;n de la salida hacia adelante ante la ausencia de proyecto esperanzador que federe nuevos fervores europe&iacute;stas. Un negocio de la seguridad que esconde de fondo otros negocios m&aacute;s profundos y estructurales: el de la xenofobia, las fronteras y la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        El mercado global de servicios de seguridad privada asciende hoy a 161.000 millones de euros, m&aacute;s que toda la ayuda oficial mundial para combatir la pobreza y m&aacute;s que el PIB de muchos pa&iacute;ses. Un sector cuya facturaci&oacute;n crece un 6% cada a&ntilde;o y emplea ya a 20 millones de personas en todo el mundo. El tr&aacute;fico de personas, derivado del cierre de rutas legales y seguras orquestado por la UE y sus Estados miembros, revierte anualmente a las mafias 8.000 millones de euros en todo el mundo, la mitad de los cuales se estima que se &ldquo;facturan&rdquo; en torno a las fronteras europeas.
    </p><p class="article-text">
        En su cara legal, el mercado de la seguridad fronteriza genera un volumen de negocio anual de 15.000 millones, la mayor&iacute;a fondos p&uacute;blicos destinados a la contrataci&oacute;n de servicios y dispositivos privados externalizados de seguridad y control. Un jugoso negocio y un saldo enormemente positivo para las inversiones que las grandes empresas de la seguridad y la defensa hacen en los lobbies que se pasean por las instituciones europeas, dise&ntilde;ando pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y determinando partidas presupuestarias a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        El otro elemento es la propia OTAN, que est&aacute; en crisis desde mucho antes de los recientes exabruptos de Trump. La ca&iacute;da del bloque sovi&eacute;tico y el fin de la Guerra Fr&iacute;a dej&oacute; un vac&iacute;o, un <em>qu&eacute; hacer</em> con tantos recursos militares y defensivos, d&oacute;nde y contra qui&eacute;n justificar su uso y los crecientes presupuestos asociados una vez desaparecido el peligro ruso y descartado el desarme progresivo. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la lucha militar contra el terrorismo se ha combinado y ampliado al control de las fronteras y a la gesti&oacute;n securitaria de la movilidad humana, de los flujos migratorios.
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde la OTAN y la UE se encuentran en la tendencia de fondo, como buenos actores occidentales por antonomasia que son. La militarizaci&oacute;n creciente del Mediterr&aacute;neo y la externalizaci&oacute;n de fronteras hasta las mismas rutas migratorias en los pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito, unido al uso creciente de presupuestos, dispositivos y tecnolog&iacute;a de defensa al control mismo de las fronteras como si de muros b&eacute;licos se tratase. Las patrullas conjuntas de Frontex y la OTAN en el Mediterr&aacute;neo central y oriental son la culminaci&oacute;n de este proceso de convergencia: las fronteras y rutas migratorias convertidas en campo de pruebas militares y las personas migrantes erigidas en enemigos potenciales.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;ximo periodo asistiremos muy probablemente a una profundizaci&oacute;n de este proceso de reciclaje de la OTAN, de los ej&eacute;rcitos nacionales, de los presupuestos p&uacute;blicos destinados a defensa y de la industria armament&iacute;stica y militar, sus lobbies y empresas. Reciclaje hacia la lucha contra el terrorismo y el control de fronteras y de quienes quieren atravesarlas. Y aqu&iacute; de nuevo la cuesti&oacute;n migratoria vuelve a ser el punto de encuentro de ambas orillas del Atl&aacute;ntico norte: en Europa se ha puesto el grito en el cielo ante el anunciado muro con M&eacute;xico de Trump, obviando intencionadamente que aqu&iacute; se han levantado una decena de muros en las fronteras exteriores e interiores de la UE. Y en todos los casos la gesti&oacute;n securitaria y la aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a militar son comunes en Estados Unidos&nbsp;y la UE.
    </p><p class="article-text">
        Cometer&iacute;amos un error si reduj&eacute;semos la cumbre de la OTAN al debate de si hace falta o no un ej&eacute;rcito europeo y qu&eacute; relaci&oacute;n debe mantener con la Alianza Atl&aacute;ntica. Que esa sea la gran apuesta estrat&eacute;gica de las &eacute;lites europeas demuestra no solo el fracaso y la crisis del proyecto de la UE, sino tambi&eacute;n y sobre todo la total ausencia de alternativas. Rotas las promesas de paz, bienestar y democracia que acompa&ntilde;aron el proyecto fundador de la UE, en el vac&iacute;o crece un populismo punitivo que requiere de fuentes de amenaza permanentes, tanto internas como externas, para establecer un estado de emergencia continuado que justifique la excepcionalidad democr&aacute;tica y unos presupuestos securitarios desorbitados. Cualquier propuesta que hagamos sobre el futuro de la UE y sobre las relaciones euro-estadounidenses deben partir primero de la necesaria impugnaci&oacute;n de esa deriva securitaria. A partir de ah&iacute; discutimos y proponemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-otan-impidan-ver-deriva_129_3379736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 May 2017 19:16:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Urbán,Donald Trump,Estados Unidos,Otan,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
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