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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba9807e-a071-486d-ab11-c365dc960784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido engañados por una mafia, o instigados políticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya tenía valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligrosísima, como demuestra el gran número de fallecidos en la tragedia de Ceuta</p></div><p class="article-text">
        La crisis de Ceuta puede analizarse como una crisis migratoria, como una crisis diplom&aacute;tica o como una batalla pol&iacute;tica. Pero ninguna explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estuvieron dispuestas a correr un riesgo tan extremo.
    </p><p class="article-text">
        Veamos algunos aspectos del relato pol&iacute;tico, de la frontera y su militarizaci&oacute;n, de las causas econ&oacute;micas, sociales y de seguridad de las que huyen muchas de estas personas. Y sobre todo, veamos qui&eacute;n debiera asumir responsabilidades de lo m&aacute;s importante, los 141 muertos, muchos de ellos ni&ntilde;os y j&oacute;venes.
    </p><h2 class="article-text">La batalla pol&iacute;tica por el relato</h2><p class="article-text">
        No solo importa lo que ocurri&oacute;, importa c&oacute;mo llamamos a lo que ocurri&oacute;. En esta l&iacute;nea, puede ayudar a entender lo ocurrido el 30 y 31 de julio en Ceuta, <a href="https://academic.oup.com/migration/article-abstract/13/1/mnaf007/8085136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n acad&eacute;mica de 2025</a> de Gabrielli y Garc&eacute;s sobre los discursos utilizados por los medios en la crisis de 2021, que analiz&oacute; c&oacute;mo las narrativas pasaron a representar a los migrantes como armas, convirtiendo una cuesti&oacute;n migratoria en una cuesti&oacute;n de seguridad y amenaza h&iacute;brida. Es decir, si optamos por utilizar el t&eacute;rmino migrantes y v&iacute;ctimas se produce una historia, si elegimos invasi&oacute;n y amenaza se produce otra.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox han ofrecido el relato pol&iacute;tico que m&aacute;s les interesa en sus ambiciones electorales, el problema es una pol&iacute;tica migratoria espa&ntilde;ola demasiado permisiva y una frontera insuficientemente controlada, que ha permitido una invasi&oacute;n. En t&eacute;rminos formales, nada de lo anterior es cierto. Quienes utilizan este enfoque de criminalizaci&oacute;n de las migraciones, deben saber que han producido una enorme explosi&oacute;n de discurso de odio. El sistema FARO detect&oacute; 9.590 mensajes de odio solamente los d&iacute;as 30 y 31 de julio. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un problema local, Trump calific&oacute; el episodio de invasi&oacute;n y lo utiliz&oacute; expl&iacute;citamente como argumento de pol&iacute;tica interna estadounidense. Dijo que algo parecido podr&iacute;a ocurrir en Estados Unidos si los republicanos perd&iacute;an las elecciones. Algo parecido ha hecho la primera ministra italiana l&iacute;der del partido xen&oacute;fobo Fratelli d&rsquo;Italia, Giorgia Meloni, tras su decisi&oacute;n de suspender la libre circulaci&oacute;n entre Italia y Espa&ntilde;a por la crisis en Ceuta. No es seguridad, es pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La frontera de Ceuta ya estaba militarizada</h2><p class="article-text">
        La muerte de 141 personas en el paso de la frontera de Ceuta demuestra que cuando decenas de miles de personas la atravesaron el 30 de julio, no estaban dando un paseo. Ceuta no era una frontera abierta ni poco vigilada antes del 30 de julio, era ya una de las fronteras m&aacute;s securitizadas de Espa&ntilde;a y de la UE. La frontera de Ceuta combina barreras f&iacute;sicas, vigilancia mar&iacute;tima, c&aacute;maras, sensores, sistemas biom&eacute;tricos y cooperaci&oacute;n policial con Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        El per&iacute;metro terrestre de Ceuta ha pasado por sucesivas generaciones de fortificaci&oacute;n diferentes vallados, carreteras y pistas de patrulla, iluminaci&oacute;n, c&aacute;maras, torres de vigilancia y sistemas de detecci&oacute;n. Paralelamente est&aacute; el componente mar&iacute;timo con patrulleras y vigilancia costera. La frontera tambi&eacute;n se ha ido securitizando tal y como se han ido introduciendo tecnolog&iacute;as de control fronterizo, como demuestran<strong> </strong>investigaciones sobre la industria europea de fronteras, una del <a href="https://www.tni.org/files/publication-downloads/informe46_walledwolrd_centredelas_tni_stopwapenhandel_stopthewall_eng_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transnational Institute y el Centre Del&agrave;s</a> y otra de <a href="https://centredelas.org/wp-content/uploads/2026/01/Informe_Fronteras_inteligentes_democracias_negligentes_porcausa_centre_delas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por Causa en colaboraci&oacute;n tambi&eacute;n con el Centre Del&agrave;s</a> documentan contratos para c&aacute;maras, identificaci&oacute;n biom&eacute;trica y reconocimiento facial en Ceuta y Melilla, adem&aacute;s de la progresiva sustituci&oacute;n de la barrera puramente f&iacute;sica por dispositivos de detecci&oacute;n y control automatizado. Un buen ejemplo de ello es el<strong> </strong>Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), que combina radares, c&aacute;maras y sensores. 
    </p><p class="article-text">
        Como vemos, una frontera como la de Ceuta puede estar extraordinariamente securitizada y, sin embargo, no ser capaz de impedir una entrada masiva cuando se produce una movilizaci&oacute;n de esas dimensiones al tiempo que empuja a arriesgar o perder la vida a quienes quieren atravesarla.
    </p><p class="article-text">
        Al enfoque militarizador de la gesti&oacute;n migratoria hay que a&ntilde;adir que externalizar la frontera crea una vulnerabilidad que complica la gesti&oacute;n de la misma. <a href="https://www.cidob.org/publicaciones/migraciones-como-arma-politica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blanca Garc&eacute;s</a> lleva a&ntilde;os sosteniendo que la instrumentalizaci&oacute;n migratoria no es una anomal&iacute;a externa al sistema europeo, sino en parte una consecuencia del propio modelo de externalizaci&oacute;n. Europa paga, negocia o coopera con terceros pa&iacute;ses para que detengan a los migrantes antes de alcanzar su territorio. Eso concede a esos estados capacidad de presi&oacute;n. En el caso de Ceuta existe una arquitectura que hace posible que Marruecos posea esa palanca y la ciudad aut&oacute;noma es una peque&ntilde;a ciudad europea situada f&iacute;sicamente en &Aacute;frica, colindante con un pa&iacute;s con enormes diferencias de renta respecto de la UE.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; migran los j&oacute;venes africanos?</h2><p class="article-text">
        Europa no es solamente un territorio cercano. Es un territorio imaginado y, l&oacute;gicamente deseado. Es sobradamente conocido que existe una enorme poblaci&oacute;n potencialmente expuesta a precariedad y falta de perspectivas al otro lado del estrecho.<strong> </strong>En la explicaci&oacute;n de lo ocurrido no podemos olvidar que<strong> </strong>las dificultades econ&oacute;micas persistentes, falta de opciones laborales y creciente incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas explican por qu&eacute; hab&iacute;a tanta gente dispuesta a correr el riesgo. El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido enga&ntilde;ados por una mafia, o instigados pol&iacute;ticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya ten&iacute;a valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligros&iacute;sima, como demuestra el gran n&uacute;mero de fallecidos en la tragedia de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento es sustentado por varios an&aacute;lisis rigurosos. Carnegie public&oacute;: <a href="https://carnegieendowment.org/emissary/2026/08/ceuta-morocco-europe-migration-fallout" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Migration Wave That Embarrassed Morocco and Rattled Europe</a>, en el que Sarah Yerkes sit&uacute;a entre las causas fundamentales las dificultades econ&oacute;micas persistentes y, especialmente entre los j&oacute;venes, la falta de perspectivas laborales y la incapacidad creciente de muchas familias para cubrir sus necesidades. Las redes sociales pueden movilizar, pero no crean de la nada a decenas de miles de personas dispuestas a correr semejante riesgo. <a href="https://www.lemonde.fr/en/le-monde-africa/article/2026/08/19/in-morocco-young-people-dreaming-of-reaching-ceuta-face-a-dead-end-i-feel-like-i-m-standing-still-while-my-daughter-grows-up_6756651_124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Monde</a> entrevist&oacute; a j&oacute;venes con estudios, empleo e incluso hijos que, aun as&iacute;, ten&iacute;an salarios pr&oacute;ximos a la pobreza, vivienda inaccesible, precariedad y la sensaci&oacute;n de que era imposible construir una vida adulta aut&oacute;noma. Una joven de 19 a&ntilde;os relataba jornadas de 12 horas y un salario de 3.000 dirhams mensuales (unos 280&euro;). No necesariamente huye &uacute;nicamente quien no tiene absolutamente nada, tambi&eacute;n migra quien tiene suficiente informaci&oacute;n para comparar su vida con otra posible, pero carece de v&iacute;as realistas para alcanzar esa vida dentro de su pa&iacute;s o no tiene la opci&oacute;n de hacerlo mediante migraci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una investigaci&oacute;n de <a href="https://revues.imist.ma/index.php/MJQR/en/article/view/54308" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hasnaa Boucetta Idrissi publicada en 2026 en la Universidad Mohammed V</a> sobre j&oacute;venes de Nador, muestra una poblaci&oacute;n marroqu&iacute; en la que se da una combinaci&oacute;n de dificultades econ&oacute;micas, falta de oportunidades, marginalizaci&oacute;n, b&uacute;squeda de dignidad y aspiraciones migratorias. Adem&aacute;s, <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-031-42264-5_13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio etnogr&aacute;fico de Idrissi, Touhtou y Feixa de 2024, con j&oacute;venes de la ciudad marroqu&iacute; de Sal&eacute;</a>, encontr&oacute; que la aspiraci&oacute;n migratoria no es solo econ&oacute;mica, tambi&eacute;n intervienen la presi&oacute;n social por triunfar, las expectativas familiares, la precariedad, la sensaci&oacute;n de que el Estado no puede ofrecer una vida digna y los imaginarios de movilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la crisis de Ceuta no es una &uacute;nica migraci&oacute;n. Dentro de las decenas de miles hay historias completamente diferentes. <a href="https://www.hrw.org/es/news/2026/08/21/espana-crisis-humanitaria-y-de-derechos-en-ceuta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HRW entrevist&oacute; a personas procedentes de Marruecos, Sud&aacute;n, Chad, Senegal, Somalia, T&uacute;nez, Yemen, Argelia, Siria, Egipto y Palestina</a>. Muchos hab&iacute;an pasado a&ntilde;os en viajes migratorios y quer&iacute;an solicitar asilo. El testimonio de Mahmoud, un palestino de Gaza de 36 a&ntilde;os, puede servir para entender la gravedad de la situaci&oacute;n: <em>&ldquo;Me qued&eacute; arriba en las monta&ntilde;as durante 10 d&iacute;as antes de bajar a la playa con los dem&aacute;s. Esto apenas es vida, pero digo alhamdulillah (alabado sea Dios), no es nada comparado con lo que est&aacute; pasando mi familia en Gaza&rdquo;. </em>O el de F&aacute;tima, una mujer de 47 a&ntilde;os de Tetu&aacute;n, que explic&oacute; que hab&iacute;a cruzado con su hijo de 11 a&ntilde;os para escapar de un marido que la maltrataba. O el de <a href="https://www.reutersconnect.com/item/personal-i-prefer-to-die-here-than-go-back-says-sudanese-migrant-who-reached-spains-ceuta/dGFnOnJldXRlcnMuY29tLDIwMjY6bmV3c21sX1ZBMjYxNDAxMDgyMDI2UlAx?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujahid Ahmed</a>, un sudan&eacute;s de 42 a&ntilde;os que llevaba a&ntilde;o y medio en Marruecos, quien explic&oacute; que amigos suyos hab&iacute;an intentado cruzar 30 o 40 veces, pagando dinero en cada intento, y que decidi&oacute; probar cuando vio en los medios a miles de personas avanzando hacia la frontera. Su frase resume otra realidad completamente distinta a la batalla pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. <em>Prefer&iacute;a morir all&iacute; antes que regresar</em>.
    </p><h2 class="article-text">El insuficiente desarrollo y la guerra como causa </h2><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a faltan preguntas por responder: &iquest;tiene Europa o Espa&ntilde;a alguna responsabilidad en la existencia de diferencias de oportunidades y de riqueza entre los pa&iacute;ses europeos y africanos? &iquest;Puede Europa ser al mismo tiempo fortaleza frente a los refugiados y una de las grandes regiones exportadoras de las armas que alimentan algunos de los conflictos de los que huyen?
    </p><p class="article-text">
        Durante la &eacute;poca colonial, las econom&iacute;as europeas se organizaron en buena medida alrededor de la extracci&oacute;n de materias primas y recursos de los territorios colonizados, mientras las actividades de mayor valor a&ntilde;adido se concentraban en las metr&oacute;polis. La independencia pol&iacute;tica no elimin&oacute; autom&aacute;ticamente esa estructura econ&oacute;mica. De hecho, hoy la relaci&oacute;n no es muy distinta, a pesar de que hay pa&iacute;ses sobre el papel soberanos, permanece un patr&oacute;n que organismos como <a href="https://unctad.org/es/publication/informe-sobre-el-desarrollo-economico-en-africa-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNCTAD</a> siguen se&ntilde;alando: muchas econom&iacute;as africanas contin&uacute;an dependiendo de la exportaci&oacute;n de sus materias primas a sus antiguas metr&oacute;polis, ya que la mitad de estos dependen del petr&oacute;leo, el gas o los minerales. Negocios que est&aacute;n por lo general en manos de empresas extranjeras, muchas de ellas europeas. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, las africanas son econom&iacute;as que exportan combustibles f&oacute;siles y minerales a Europa, que producen<strong> </strong>riqueza en las empresas europeas, sirven para mantener y crear los empleos en Europa y no producen ni la riqueza ni el n&uacute;mero de empleos suficientemente remunerados para su poblaci&oacute;n joven. Nadie puede negar que existe una parte de responsabilidad de Europa sobre la falta de oportunidades de los j&oacute;venes que atravesaron la frontera de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, debemos recordar que los Estados europeos y sus empresas forman parte de las cadenas internacionales de armas y financiaci&oacute;n que han contribuido a armar a varios de los actores que participan en muchos de los conflictos de los que huyen muchas de las personas que han llegado a Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.centredelas.org/wp-content/uploads/2019/10/informe32_refugiados_CAST_web_DEF.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el informe de 2017 del Centre Del&agrave;s</a> se demostr&oacute; que el 29% de las exportaciones de armas europeas autorizadas entre 2003 y 2014 tuvieron como destino pa&iacute;ses en situaci&oacute;n de conflicto o tensi&oacute;n y que 26 pa&iacute;ses receptores importantes de armas europeas<strong>,</strong> con estas situaciones y grandes flujos de refugiados y desplazados, hab&iacute;an recibido el 7,8% de las exportaciones de armas europeas y hab&iacute;an generado aproximadamente el 75% de las personas refugiadas y desplazadas del mundo durante el periodo analizado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos actuales muestran que las tendencias de anta&ntilde;o siguen vigentes. El SIPRI Yearbook 2025 tiene un cap&iacute;tulo espec&iacute;fico sobre <em>Conflicts, tensions and arms transfers</em>, cuya conclusi&oacute;n apunta a que los conflictos armados y las tensiones internacionales son los principales motores de las adquisiciones de armas, y la mayor&iacute;a de los grandes receptores de armamento utilizaron las armas importadas en operaciones de combate durante 2020-24<strong>. </strong>En ello incide <a href="https://home-affairs.ec.europa.eu/networks/european-migration-network-emn/emn-publications/emn-annual-reports/european-migration-network-asylum-and-migration-overview-amo-2024/asylum-and-migration-overview-introduction_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la European Migration Network</a>, que en su informe sobre asilo y migraci&oacute;n de 2024 identifica expresamente como motores de desplazamiento de poblaci&oacute;n la guerra de Ucrania, Gaza, Siria, la guerra civil de Sud&aacute;n y los conflictos y golpes de Estado en &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        En la reciente crisis migratoria en Ceuta, la primera pregunta que se ha intentado responder ha sido &iquest;c&oacute;mo hemos permitido que entren?, mientras que la pregunta pertinente debiera haber sido &iquest;por qu&eacute; hab&iacute;a decenas de miles de personas dispuestas a entrar? &iquest;Hab&iacute;a algunas que hu&iacute;an de guerras o de econom&iacute;as sin perspectivas? &iquest;cu&aacute;nto de las condiciones que las expulsaron tiene que ver con el mismo sistema econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y militar del que Espa&ntilde;a se beneficia? &iquest;Qu&eacute; parte de nuestra riqueza o abundancia proviene de la pobreza y carencias de los pa&iacute;ses de origen de las personas que han atravesado la frontera de Ceuta?
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender por qu&eacute; alguien est&aacute; dispuesto a jugarse la vida para atravesar una frontera. La militarizaci&oacute;n y securitizaci&oacute;n explica c&oacute;mo se intenta impedir que entren. La batalla pol&iacute;tica explica c&oacute;mo se interpreta que hayan entrado en base a los intereses electoralistas de unos y otros. Pero ninguna de esas cosas explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estaban dispuestas a correr semejante riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo hay que mirar m&aacute;s lejos. A las dificultades econ&oacute;micas persistentes, la falta de opciones laborales, la precariedad y la incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas. Hay que mirar tambi&eacute;n a una estructura econ&oacute;mica que, desde la &eacute;poca colonial hasta hoy, ha imposibilitado que muchas econom&iacute;as africanas puedan retener a sus j&oacute;venes. Hay que mirar a las guerras y las armas de las que huyen muchos de los migrantes que est&aacute;n ahora en Ceuta. Los j&oacute;venes y menores que han entrado en Ceuta son v&iacute;ctimas de un sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que nos beneficia, iguales en dignidad y con el mismo derecho que cualquiera de nosotros a querer una vida mejor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Calvo Rufanges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/organizarnos-unica-salida-hipotesis-foro-social_129_13473456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75ad09fd-e605-4f67-8efc-c65cade4e77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abundan los diagnósticos cada vez más certeros sobre las causas profundas de la barbarie ecológica y social en la que nos encontramos y la brecha con la acción es cada vez más grande, por esta razón urgen formas de organización social y política asentadas en el diagnóstico que puedan abordar estas causas</p></div><p class="article-text">
        El caos clim&aacute;tico en el que nos encontramos ya no es un aviso alarmante sino una realidad. Con una superficie afectada de m&aacute;s de 140.000 hect&aacute;reas y la evacuaci&oacute;n y confinamiento de cerca de 100.000 personas, los megaincendios que han acontecido hasta la fecha en el Estado, en un contexto de olas de calor sin precedentes, marca la cruda realidad en la que nos encontramos. En estas circunstancias, son frecuentes las respuestas institucionales que tratan de dar con una soluci&oacute;n inmediata y centradas en la adaptaci&oacute;n o en c&oacute;mo minimizar los da&ntilde;os. Si bien comprender c&oacute;mo afrontar las llamas ya prendidas es clave, no se pone en cuesti&oacute;n el combustible que las alimenta, que no es otro que un sistema econ&oacute;mico que pone por encima el crecimiento y el lucro privado sobre las vidas y la vida misma. El desplazamiento de la poblaci&oacute;n rural, el calentamiento de la atm&oacute;sfera por las emisiones o el estr&eacute;s h&iacute;drico son mencionados como hechos en s&iacute; sin el trasfondo del sistema capitalista que las provoca. Adem&aacute;s, estas respuestas tienen en com&uacute;n un enfoque tecnocr&aacute;tico que asume la pasividad de los colectivos m&aacute;s afectados, sin cuestionar las relaciones de poder que hacen que unos territorios y personas sean sacrificadas a expensas de otras.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad social y pol&iacute;tica, no solo ambiental, organizarnos es la &uacute;nica salida. Ahora bien, la forma que esta organizaci&oacute;n toma es clave. Llevar la energ&iacute;a de forma exclusiva a intentar influir los procesos de decisi&oacute;n en marcha ser&iacute;a un error dada la actual correlaci&oacute;n de fuerzas y la complicidad entre el poder pol&iacute;tico establecido y los poderes econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un Pacto de Estado, como el Pacto de Estado frente a la Emergencia Clim&aacute;tica, que por el momento ha funcionado como ret&oacute;rica para hacer ver que algo se estaba intentando hacer sin cambiar ni un &aacute;pice del funcionamiento del sistema actual, como muestra la adhesi&oacute;n generalizada del IBEX 35 a este, nuestra tarea es la de definir un Acuerdo Ecosocial. Un programa com&uacute;n con el potencial de aglutinar a una mayor&iacute;a social, habilitando los medios para llevar a cabo este programa desde el aqu&iacute; y el ahora, marcando los contornos de una pol&iacute;tica realmente transformadora para el &aacute;mbito institucional, y estando dispuestas a crear discontinuidades institucionales, que permitan en el medio y largo plazo romper las dependencias con el crecimiento y en &uacute;ltimo t&eacute;rmino con las l&oacute;gicas capitalistas, en favor de un control popular y democr&aacute;tico de la econom&iacute;a. Esto solo es posible con la generosidad y compromiso de las organizaciones de la sociedad civil en poner una parte importante de su energ&iacute;a en un proyecto que trascienda sus barreras organizativas y con la participaci&oacute;n activa de las distintas formas de sindicalismo.
    </p><p class="article-text">
        Con el Acuerdo Ecosocial no estamos construyendo un programa para un partido pol&iacute;tico, sino una fuerza aut&oacute;noma anclada en la sociedad civil capaz de guiar la acci&oacute;n colectiva hacia futuros posibles que hoy est&aacute;n eclipsados por el sistema capitalista y las distintas formas de opresi&oacute;n que este hace converger entre s&iacute;, como son el patriarcado, el colonialismo y el racismo. Un sistema capitalista que solo es capaz de no entrar en crisis si genera crecimiento econ&oacute;mico de manera constante a costa de la explotaci&oacute;n y la precarizaci&oacute;n de la vida y de las condiciones que la hacen posible.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que la forma de construcci&oacute;n del Foro Social M&aacute;s All&aacute; del Crecimiento est&aacute; anclada en ir a donde los conflictos se est&aacute;n manifestando para elaborar propuestas desde ah&iacute;. Con esta voluntad este oto&ntilde;o hay programados <a href="https://decidim.forosocial.org/meetings/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuentros del Acuerdo Ecosocial</a> en Sevilla (2-3 de octubre) para abordar el Pacto Alimentario, Agua y Biodiversidad y el Pacto de Salud Integral y Bienestar Comunitario y en Gij&oacute;n (8 de octubre) para debatir el Pacto Industrial, as&iacute; como otros encuentros en los pr&oacute;ximos meses con fechas y lugares por definir. A esto se suman las distintas Asambleas Territoriales que se ir&aacute;n organizando a lo largo de la fase actual del proceso, que culminar&aacute; a inicios de 2027 con <a href="https://beyondgrowth.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo encuentro general, como el que tuvo lugar el pasado mes de febrero en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.</a>
    </p><p class="article-text">
        Hacemos un llamamiento a las organizaciones y ciudadan&iacute;a comprometida con una transici&oacute;n ecosocial justa para dar un paso m&aacute;s y hacer una apuesta decidida por una estrategia que contemple la discontinuidad institucional y la ruptura con el sistema dominante desde una mirada internacionalista de justicia global que el Foro Social trata de construir. Somos conscientes de que el &eacute;xito de una transici&oacute;n de este tipo solo puede ser efectiva desde la coordinaci&oacute;n y solidaridad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Contar con un Acuerdo Ecosocial no es la soluci&oacute;n definitiva, pero hace posible poder dar pasos claves hacia la democratizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, como ant&iacute;doto a la tendencia autoritaria y fascista actual ante el agotamiento del actual modelo. El camino est&aacute; por recorrer, y solo lo podemos hacer desde la organizaci&oacute;n colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hugo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/organizarnos-unica-salida-hipotesis-foro-social_129_13473456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 19:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-000-millones-dolares-acuerdo-meta-no-frenar-cambios-redes_129_13473270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/679c1309-1f13-4093-a8d3-7c5613596db9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x992y417.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propietaria de Instagram y Facebook no asumió ninguna responsabilidad. Pero otros países van a exigir la protección a sus menores que Meta se comprometió a introducir en EEUU</p></div><p class="article-text">
        No muchas personas considerar&iacute;an un &eacute;xito verse obligadas a pagar 18.000 millones de d&oacute;lares [unos 15.450 millones de euros] que no esperaban desembolsar cuando se despertaron esa ma&ntilde;ana. Y, sin embargo, Meta podr&iacute;a describir como una especie de victoria el acuerdo logrado con 52 fiscales generales de EEUU para zanjar las denuncias interpuestas contra la empresa, propietaria de Instagram y Facebook, por generar adicci&oacute;n en los ni&ntilde;os y llevar a la gente a enga&ntilde;o en lo que se refiere a la seguridad de los menores en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Meta niega haber hecho nada mal y pagar&aacute; los 18.000 millones de d&oacute;lares a lo largo de diez a&ntilde;os. Una parte de esos pagos depende de que otras grandes tecnol&oacute;gicas no mencionadas en este caso tambi&eacute;n pongan de su bolsillo. La cantidad a pagar es calderilla para Meta, que solo el a&ntilde;o pasado gener&oacute; beneficios por unos 60.000 millones de d&oacute;lares [unos 51.500 millones de euros].
    </p><p class="article-text">
        Lo que en el largo plazo podr&iacute;a resultar m&aacute;s oneroso es el compromiso de dar marcha atr&aacute;s con algunos de los mecanismos que el gigante tecnol&oacute;gico lleva dos d&eacute;cadas perfeccionando para mantenernos en sus plataformas.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, los menores de 18 a&ntilde;os que accedan a Instagram y Facebook tendr&aacute;n un l&iacute;mite predeterminado de dos horas por d&iacute;a, y no podr&aacute;n acceder durante la noche a menos que un padre o madre cambie la configuraci&oacute;n. Las notificaciones de las dos redes se silenciar&aacute;n en horario escolar, algo que a los profesores les alegrar&aacute; saber, y la plataforma, como los padres, recordar&aacute; a los adolescentes el tiempo exacto que han pasado mirando sus pantallas. Son todos cambios significativos que modifican de manera sustancial el funcionamiento de los productos de Meta y significan un avance. Pero en muchos aspectos Meta tambi&eacute;n se ha salido con la suya, tanto en lo que se refiere a los cambios exigidos como en la multa a pagar.
    </p><p class="article-text">
        Este acuerdo extrajudicial representa un importante y deliberado cambio estrat&eacute;gico y demuestra c&oacute;mo se han modificado los aspectos econ&oacute;micos de los litigios por las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de ponerle fin a este caso con un arreglo extrajudicial llega pocos meses despu&eacute;s de otro caso en el que Meta trat&oacute; de defenderse en los tribunales y sufri&oacute; una derrota contundente: en agosto, un juez de Nuevo M&eacute;xico la conden&oacute; a pagar 942 millones de d&oacute;lares [unos 809 millones de euros] y a mejorar varias medidas de protecci&oacute;n a los menores. El juez dictamin&oacute; que Meta hab&iacute;a actuado indebidamente, algo mucho m&aacute;s perjudicial para la empresa que el acuerdo extrajudicial de esta semana en el que no admit&iacute;a ninguna responsabilidad, aunque las cantidades en juego fueran menores (Meta ha interpuesto un recurso por el fallo de Nuevo M&eacute;xico; y en los tribunales estadounidenses siguen su curso miles de demandas m&aacute;s por adicci&oacute;n a las redes sociales).
    </p><p class="article-text">
        Escarmentada por un par de fracasos judiciales, Meta parece haber preferido una victoria p&iacute;rrica antes que arriesgarse a otra derrota real. Los acuerdos extrajudiciales sin admisi&oacute;n de culpa evitan la sentencia, una situaci&oacute;n jur&iacute;dica que puede descontrolarse r&aacute;pidamente afectando a todos los productos de Meta.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del acuerdo extrajudicial firmado esta semana Meta tendr&aacute; que introducir cambios relevantes en sus plataformas. Pero en &uacute;ltima instancia sigue teniendo control sobre los cambios, que ha tratado de limitar al m&iacute;nimo imprescindible. Por costoso que sea, un acuerdo extrajudicial le permite proteger su modelo de negocio fundamental.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a sus pleitos, ninguna opci&oacute;n es buena para la empresa. Arriesgarse a que un jurado le imponga una indemnizaci&oacute;n astron&oacute;mica, revelando informaci&oacute;n interna comprometedora y dejando que un juez decida sobre las partes de Instagram o de Facebook que deben modificarse. O llegar a un acuerdo pagando una suma desorbitada, aunque asumible, para controlar las p&eacute;rdidas negociando qu&eacute; cambia exactamente en sus productos.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que un pago de 18.000 millones de d&oacute;lares [unos 15.450 millones de euros] es m&aacute;s de lo que la mayor&iacute;a de las empresas podr&iacute;a desembolsar, pero parece poco en comparaci&oacute;n con los 1,5 billones de d&oacute;lares [en torno a 1,29 billones de euros] que el caso podr&iacute;a haberle costado de llegar a los tribunales, seg&uacute;n la estimaci&oacute;n del propio equipo de relaciones p&uacute;blicas de Meta. Los 18.000 millones de d&oacute;lares tambi&eacute;n parecen poco con relaci&oacute;n a la cantidad m&aacute;s realista de 200.000 millones de d&oacute;lares [unos 171.730 millones de euros] que los abogados de la acusaci&oacute;n esperaban hacerle pagar.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de eso, Meta tambi&eacute;n ha conseguido que el problema no sea solo de ella. Aproximadamente uno de cada tres d&oacute;lares comprometidos por el acuerdo est&aacute;n condicionados a que las plataformas TikTok y YouTube introduzcan restricciones y hagan pagos equivalentes. Meta est&aacute; pidiendo p&uacute;blicamente a las dos plataformas que se sumen al acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo ha dado su visto bueno a este acuerdo negociado en el que nadie gana (y Meta claramente no pierde). Los fiscales generales de 48 estados aceptaron la propuesta de Meta, pero el de Florida, James Uthmeier, lo ha rechazado p&uacute;blicamente diciendo que seguir&aacute; adelante en la demanda contra Meta. &ldquo;Nos veremos en el juicio&rdquo;, dijo Uthmeier, que llam&oacute; &ldquo;calderilla&rdquo; a la cantidad acordada.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta historia no tiene por qu&eacute; limitarse a Estados Unidos, aunque el acuerdo se aplique formalmente solo a los estados y territorios estadounidenses participantes. Un portavoz de Meta me dijo que en otros lugares la empresa ya ten&iacute;a un buen sistema de protecci&oacute;n para los adolescentes y que antes de decidir los siguientes pasos a nivel internacional, observar&aacute;n c&oacute;mo funcionan las nuevas medidas en EEUU. Pero gestionar versiones sustancialmente diferentes de Instagram y Facebook en todo el mundo no parece nada atractivo, y Meta acaba de demostrar que es posible aplicar estas restricciones.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta la apuesta de Australia y el Reino Unido por la protecci&oacute;n infantil en Internet, es de esperar que los pol&iacute;ticos de esos pa&iacute;ses se pregunten pronto por qu&eacute; dichas restricciones velan por la seguridad de los adolescentes estadounidenses y no por la de los ni&ntilde;os de sus pa&iacute;ses. El gobierno brit&aacute;nico puede esgrimir la propia Ley de Seguridad en Internet del Reino Unido para que esos cambios tambi&eacute;n se apliquen en su territorio.
    </p><p class="article-text">
        Esa podr&iacute;a ser la mayor repercusi&oacute;n del acuerdo. Meta ha pagado miles de millones para eludir su responsabilidad en un caso judicial. Pero tal vez al hacerlo haya abierto la posibilidad de cambios en otros pa&iacute;ses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chris Stokel-Walker]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-000-millones-dolares-acuerdo-meta-no-frenar-cambios-redes_129_13473270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nepal-desastre-sembrar-siguiente_129_13473032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7586cae-94f6-410d-ab43-0357b5601a58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por qué la geología debería ocupar un lugar central en la reconstrucción tras una catástrofe</p></div><p class="article-text">
        Cuando observamos las im&aacute;genes de la reciente avenida que ha asolado Nepal es f&aacute;cil pensar que estamos ante una tragedia provocada &uacute;nicamente por un episodio extremo. Sin embargo, en geolog&iacute;a las cat&aacute;strofes rara vez son hechos aislados. Los desastres suelen formar parte de una cadena de acontecimientos que puede desarrollarse durante a&ntilde;os o incluso d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender lo ocurrido recientemente en Nepal quiz&aacute; debamos retroceder m&aacute;s de una d&eacute;cada, hasta el terremoto de Gorkha de 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel terremoto, de magnitud 7,8, fue una de las mayores cat&aacute;strofes de la historia reciente del pa&iacute;s. Miles de personas perdieron la vida y centenares de miles de viviendas quedaron destruidas. Pero el impacto del se&iacute;smo fue mucho m&aacute;s all&aacute; de la destrucci&oacute;n inmediata. El terremoto desencaden&oacute; miles de desprendimientos, deslizamientos y avalanchas de ladera a lo largo de gran parte del Himalaya central. En muchos lugares el paisaje cambi&oacute; para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Los ge&oacute;logos sabemos que un gran terremoto no termina cuando cesa el movimiento del suelo. Las fracturas abiertas en las laderas, los taludes debilitados y los enormes vol&uacute;menes de roca desplazados pueden permanecer inestables durante a&ntilde;os. De hecho, numerosos estudios realizados tras el se&iacute;smo alertaron de que la llegada de los monzones seguir&iacute;a reactivando muchos de esos movimientos y aumentando la erosi&oacute;n en las cuencas afectadas. 
    </p><p class="article-text">
        Para miles de habitantes de aldeas de monta&ntilde;a aquello supuso convivir con una sensaci&oacute;n permanente de inseguridad. Los caminos hab&iacute;an desaparecido, muchas viviendas eran inhabitables y las laderas que durante generaciones hab&iacute;an proporcionado sustento y refugio se hab&iacute;an convertido en una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil medir cu&aacute;nto influy&oacute; este factor en la movilidad de la poblaci&oacute;n, pero s&iacute; sabemos que el terremoto provoc&oacute; importantes desplazamientos y cambios en los patrones de residencia. Tambi&eacute;n sabemos que las zonas mejor comunicadas y m&aacute;s accesibles concentraron gran parte de las operaciones de ayuda y reconstrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una cuesti&oacute;n que rara vez ocupa titulares. Cuando se produce una emergencia, la prioridad es salvar vidas. Es l&oacute;gico que los campamentos de refugiados, los centros de distribuci&oacute;n de ayuda y los alojamientos temporales se sit&uacute;en en lugares accesibles, pr&oacute;ximos a carreteras y relativamente llanos. En Nepal, como en cualquier otra parte del mundo, esa decisi&oacute;n respond&iacute;a a una necesidad operativa evidente. La ayuda deb&iacute;a llegar r&aacute;pido y a la mayor cantidad posible de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la l&oacute;gica de la emergencia no siempre coincide con la l&oacute;gica de la planificaci&oacute;n territorial. La experiencia internacional muestra que muchos asentamientos temporales terminan convirti&eacute;ndose en permanentes. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; donde llegan primero las carreteras, la electricidad, los centros sanitarios y las oportunidades econ&oacute;micas, es frecuente que la poblaci&oacute;n encuentre motivos para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        No resulta dif&iacute;cil imaginar que algunas familias que abandonaron &aacute;reas monta&ntilde;osas especialmente afectadas por los desprendimientos terminaran instal&aacute;ndose de forma duradera en fondos de valle o cerca de corredores de transporte. Aunque esta hip&oacute;tesis requiere estudios espec&iacute;ficos para cuantificar su alcance, encaja con los patrones de movilidad observados tras el terremoto y con el peso que tiene la accesibilidad en las decisiones de reasentamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente aqu&iacute; donde surge una de las grandes paradojas de la gesti&oacute;n del riesgo. Escapar de un peligro no significa necesariamente llegar a un lugar seguro.
    </p><p class="article-text">
        Los valles ofrecen mejores comunicaciones, una topograf&iacute;a m&aacute;s favorable para construir y acceso a servicios esenciales. Pero tambi&eacute;n concentran otros riesgos. Son los espacios por los que circula el agua, donde se acumulan los sedimentos procedentes de las monta&ntilde;as y donde terminan convergiendo muchos de los procesos que se generan en las zonas altas de una cuenca.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva geol&oacute;gica, una comunidad puede pasar de estar expuesta a desprendimientos y avalanchas de ladera a encontrarse vulnerable frente a inundaciones, flujos torrenciales o avenidas s&uacute;bitas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe otro aspecto frecuentemente olvidado. El propio terremoto pudo contribuir indirectamente a aumentar la peligrosidad futura de los sistemas fluviales. Los miles de deslizamientos generados por el se&iacute;smo dejaron enormes cantidades de sedimentos disponibles en las cuencas. Durante a&ntilde;os, las lluvias y los r&iacute;os han ido movilizando parte de ese material. En determinados escenarios, esta carga sedimentaria adicional puede incrementar la capacidad destructiva de las avenidas y modificar el comportamiento de los cauces. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la reciente tragedia no puede explicarse &uacute;nicamente por el terremoto de 2015. Los fen&oacute;menos extremos responden a m&uacute;ltiples factores. Pero lo ocurrido s&iacute; invita a reflexionar sobre una cuesti&oacute;n fundamental: la reconstrucci&oacute;n no deber&iacute;a limitarse a reemplazar lo que se ha perdido. Deber&iacute;a aprovecharse para comprender mejor el territorio y reducir riesgos futuros.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde la geolog&iacute;a adquiere un papel decisivo. La cartograf&iacute;a geol&oacute;gica y geomorfol&oacute;gica permite identificar laderas inestables, zonas susceptibles de inundaci&oacute;n, &aacute;reas afectadas por flujos torrenciales y sectores donde la combinaci&oacute;n de amenazas alcanza niveles inaceptables. Gracias a estas herramientas es posible orientar la localizaci&oacute;n de viviendas, hospitales, carreteras e infraestructuras cr&iacute;ticas hacia lugares m&aacute;s seguros.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que deber&iacute;a formularse tras cada gran desastre no es &uacute;nicamente cu&aacute;nto costar&aacute; reconstruir ni cu&aacute;nto tiempo llevar&aacute; hacerlo. La pregunta verdaderamente importante es d&oacute;nde se debe reconstruir y para esto la geolog&iacute;a se presenta como una ciencia indispensable.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en ocasiones, la diferencia entre una reconstrucci&oacute;n resiliente y la preparaci&oacute;n involuntaria para la pr&oacute;xima cat&aacute;strofe depende precisamente de eso: de comprender lo que el terreno lleva a&ntilde;os intentando decirnos.
    </p><p class="article-text">
        Con demasiada frecuencia la geolog&iacute;a se percibe como una disciplina dedicada a estudiar el pasado de la Tierra. En realidad, una de sus mayores contribuciones consiste precisamente en ayudar a tomar decisiones sobre el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itziar Delgado González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nepal-desastre-sembrar-siguiente_129_13473032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/accion-humanitaria-convierte-blanco-incomprension_129_13472811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ac7738-741e-4f27-8a60-59c857fdbf04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x933y885.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terremoto en Colombia y el bloqueo a la Cruz Roja en Ceuta revelan, desde dos orillas y realidades distintas, un mismo síntoma: la instrumentalización y el rechazo a la asistencia humanitaria, una herramienta que debería ser respetada e innegociable</p></div><p class="article-text">
        Desde su origen, la acci&oacute;n humanitaria ha sido objeto de interpretaciones interesadas, sesgos inaceptables, politizaci&oacute;n interesada e intentos de manipulaci&oacute;n que han ido cuestionando su papel. Desde las organizaciones humanitarias, y m&aacute;s a&uacute;n ahora en momentos de fuertes recortes presupuestarios, se ha puesto &eacute;nfasis en la necesidad de respetar el acervo que el sector ha construido a lo largo de su historia y de mantener una ayuda humanitaria basada en principios. Pero los ataques al quehacer humanitario est&aacute;n revistiendo nuevas formas que impiden cumplir con sus objetivos b&aacute;sicos: salvar vidas, aliviar el sufrimiento y proteger la dignidad humana y los derechos de las personas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque puedan existir debates al respecto, hay principios que deber&iacute;an ser universales e incuestionables: la imparcialidad, la independencia y la neutralidad de la acci&oacute;n humanitaria son algunos de ellos. Sin embargo, dos crisis recientes -el devastador terremoto que sacudi&oacute; Colombia el pasado 10 de agosto y la oleada migratoria que mantiene en vilo a la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta- han puesto de manifiesto hasta qu&eacute; punto estos principios son vulnerados, ya sea por intereses geopol&iacute;ticos o por la crispaci&oacute;n social. En ambos casos, quien deb&iacute;a llevar alivio se encontr&oacute; con puertas cerradas y, lo que es peor, con una incomprensi&oacute;n que convierte a la ayuda en un objetivo m&aacute;s del conflicto pol&iacute;tico y de la controversia social.
    </p><h2 class="article-text">Colombia: la ayuda humanitaria como moneda de cambio pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        El terremoto de magnitud 7,4 que golpe&oacute; el oeste de Colombia el 10 de agosto dej&oacute; m&aacute;s de 300 muertos, 292.000 personas damnificadas y 130.000 viviendas afectadas, con un tremendo impacto econ&oacute;mico. <a href="https://iecah.org/el-terremoto-en-colombia-de-la-buena-voluntad-a-una-respuesta-adecuada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Numerosas organizaciones humanitarias</a> tanto colombianas como internacionales trataron de responder con rapidez al desastre. La Cruz Roja Colombiana y el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR) desplegaron equipos de b&uacute;squeda y rescate en departamentos como Choc&oacute;, Risaralda, Valle del Cauca, Quind&iacute;o y Caldas. Pero la respuesta humanitaria tropez&oacute; casi desde el primer momento con un obst&aacute;culo inesperado: la pol&iacute;tica. Y eso en un pa&iacute;s que cuenta con una enorme experiencia en materia humanitaria y con mecanismos de coordinaci&oacute;n que han mostrado ser eficaces en el largo conflicto armado que sufre el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, que hab&iacute;a asumido el poder apenas tres d&iacute;as antes del sismo, decidi&oacute; centralizar las operaciones y condicionar la entrada de ayuda internacional seg&uacute;n criterios ideol&oacute;gicos. El resultado fue un sesgo evidente: se autoriz&oacute; el ingreso de equipos de rescate de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, mientras se rechazaba la oferta de M&eacute;xico, cuyos brigadistas habr&iacute;an tardado apenas tres horas en llegar en un vuelo comercial y contaban con equipos acreditados internacionalmente por los mecanismos pertinentes de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones humanitarias han sido prudentes en sus cr&iacute;ticas para no ver dificultada su labor, pero no as&iacute; algunos medios. <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2026/08/20/la-gestion-condicionada-de-la-ayuda-humanitaria-pone-a-prueba-al-gobierno-de-colombia/#1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No hay un argumento t&eacute;cnico&rdquo;</a> para esta decisi&oacute;n, denunci&oacute; la analista pol&iacute;tica Sandra Borda, quien calific&oacute; el criterio como &ldquo;puramente pol&iacute;tico&rdquo; e &ldquo;ideol&oacute;gico&rdquo;. El analista internacional Gabriel Guerra fue a&uacute;n m&aacute;s contundente: <a href="https://mvsnoticias.com/mundo/2026/8/12/cuestionan-manejo-de-de-la-espriella-tras-sismo-en-colombia-741675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hay que ser muy miserable para resistirte a la ayuda de equipos y pa&iacute;ses probados en este tipo de cosas, solamente porque quieres marcar una distancia pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        La politizaci&oacute;n de la ayuda humanitaria no es un fen&oacute;meno menor. Como recordaba Lilia Solano <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-16/limitar-la-ayuda-humanitaria-y-priorizar-el-interes-politico-y-militar.html#1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;si se politizara la ayuda humanitaria a fin de que se ajuste a intereses ideol&oacute;gicos y geopol&iacute;ticos se incurrir&iacute;a en una falta de gravedad&rdquo;.</a> Los principios humanitarios, que deber&iacute;an guiar cualquier respuesta a una cat&aacute;strofe, fueron desplazados por la agenda pol&iacute;tica del nuevo gobierno. Y mientras los equipos de rescate eran filtrados por su nacionalidad, los damnificados esperaban entre los escombros.
    </p><h2 class="article-text">Ceuta: cuando la frustraci&oacute;n ciudadana bloquea la solidaridad</h2><p class="article-text">
        A miles de kil&oacute;metros de distancia, en la costa norte de &Aacute;frica, la escena era distinta en apariencia, pero id&eacute;ntica en el fondo. El pasado 30 de julio, m&aacute;s de 70.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos hacia Ceuta, una ciudad de apenas 18 kil&oacute;metros cuadrados. Aunque la mayor&iacute;a regres&oacute;, entre 3.500 y 10.000 migrantes permanecen en el territorio ceut&iacute;, muchos de ellos acampados en la playa del Trampol&iacute;n, viviendo a la intemperie.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, trabajan algunas organizaciones sociales y humanitarias y la Cruz Roja realiza un reparto diario de alimentos y agua. Pero el pasado jueves un centenar de vecinos de Ceuta se sent&oacute; en la carretera para impedir el paso del convoy humanitario, compuesto por un cami&oacute;n de emergencias, cuatro ambulancias y dos furgones de escolta policial. Los manifestantes coreaban consignas como &ldquo;la Cruz Roja es una mafia&rdquo; y &ldquo;fuera la Cruz Roja&rdquo;. La protesta se alarg&oacute; durante m&aacute;s de dos horas, y posteriormente los manifestantes rompieron el cord&oacute;n policial, asaltaron el campamento y quemaron enseres y chabolas de los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es un problema de izquierda o derecha&rdquo;, podr&iacute;a decirse, pero la realidad es que la crispaci&oacute;n social ha convertido a la ayuda humanitaria en un chivo expiatorio. Los vecinos de Ceuta se sienten abandonados por el Gobierno central, que seg&uacute;n ellos no ha dado una respuesta a la crisis migratoria. Pero ese malestar, por leg&iacute;timo que sea, no puede traducirse en un veto a la asistencia a quienes m&aacute;s lo necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Un mismo s&iacute;ntoma, dos caras de la misma incomprensi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En Colombia, la ayuda humanitaria fue secuestrada por la geopol&iacute;tica. En Ceuta, fue bloqueada por la frustraci&oacute;n ciudadana. En ambos casos, el resultado es el mismo: quienes necesitan asistencia la reciben m&aacute;s tarde o, peor, no la reciben en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        El CICR lo ha dejado claro en otros contextos: &ldquo;El acceso es una obligaci&oacute;n, no una opci&oacute;n. Las autoridades deben facilitar el acceso sin obst&aacute;culos a las comunidades&rdquo;. Pero cuando son las propias autoridades las que condicionan la ayuda por afinidad pol&iacute;tica, o cuando son los ciudadanos los que se sientan en la carretera para impedir el paso de un cami&oacute;n de comida, ese principio fundamental se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n humanitaria no es un gesto de caridad ni una herramienta pol&iacute;tica. Es un derecho de quienes sufren y una obligaci&oacute;n de quienes pueden ayudar. Instrumentalizarla, bloquearla o cuestionarla por motivos ajenos a la urgencia de salvar vidas y respetar la dignidad y defender derechos es, en el fondo, una traici&oacute;n a lo que nos hace humanos.
    </p><p class="article-text">
        El terremoto en Colombia y la crisis de Ceuta son tragedias distintas, pero comparten una ense&ntilde;anza amarga: cuando la ayuda humanitaria deja de ser imparcial, neutral e independiente, pierde su esencia. Y con ella, perdemos todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Rey Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/accion-humanitaria-convierte-blanco-incomprension_129_13472811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Moroccogate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moroccogate_129_13471178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5215fc5-f1c7-4b66-b6b4-45fb6eeb5be1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y429.jpg" width="1200" height="675" alt="El Moroccogate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tan bien lo hizo Marruecos que, en un inicio, el caso llegó a denominarse exclusivamente el Qatargate para desviar las miradas hacia el país que en aquel momento organizaba el Mundial de fútbol</p></div><p class="article-text">
        Cuando &ldquo;il bello del palazzo&rdquo; se encontr&oacute; con la eurodiputada Eva Kaili en los pasillos del Parlamento Europeo, nunca imagin&oacute; que acabar&iacute;a junto a ella, no solo a bordo de un yate surcando el mar Adri&aacute;tico que separaba sus pa&iacute;ses de nacimiento, sino tambi&eacute;n en los calabozos contiguos de la sede de la polic&iacute;a judicial federal en el n&uacute;mero 202 de la Rue Royale de la capital belga. En casa quedaba su hija, una beb&eacute; de a&ntilde;o y medio, al cuidado de sus familiares. Francesco Giorgi, asesor parlamentario, y la vicepresidenta del Parlamento Europeo Eva Kaili, siguen pendientes de juicio desde julio de 2022, tras pasar varios meses en prisi&oacute;n preventiva acusados del conocido como Qatargate o Moroccogate. Lobbistas marroqu&iacute;es idearon una trama que implica ya judicialmente a 20 miembros o exmiembros del Parlamento, entre eurodiputados y asesores, a los que sobornaban para lograr resoluciones favorables de la Uni&oacute;n Europea (UE).
    </p><p class="article-text">
        Tan bien lo hizo Marruecos que, en un inicio, el caso lleg&oacute; a denominarse exclusivamente el Qatargate para desviar las miradas hacia el pa&iacute;s que en aquel momento organizaba el Mundial de f&uacute;tbol. No lo consigui&oacute; y, de hecho, la Fiscal&iacute;a Federal orden&oacute; la detenci&oacute;n de dos de los acusados: uno de ellos el ex eurodiputado Pier Antonio Panzeri, que hab&iacute;a co-presidido la Comisi&oacute;n Parlamentaria Mixta UE-Marruecos. Entre medias de este culebr&oacute;n, la polic&iacute;a hab&iacute;a detenido en un hotel del barrio europeo en Bruselas al padre de Eva con una maleta que conten&iacute;a 750.000 euros en efectivo. Nunca imagin&eacute; que pod&iacute;a caber tanto dinero en una maleta, ahora que solo vemos billetes de 50 euros.
    </p><p class="article-text">
        Estas prebendas, que la Fiscal&iacute;a belga calificaba hace tres meses de corrupci&oacute;n p&uacute;blica, blanqueo de capitales y organizaci&oacute;n criminal, se habr&iacute;an traducido en resoluciones favorables al Reino alauita. En nuestra memoria reciente est&aacute; el conflicto de los derechos de pesca del S&aacute;hara Occidental, tan codiciados por Marruecos y cuyas resoluciones del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea romp&iacute;an con sus expectativas. El Parlamento pod&iacute;a ayudar. El control de la inmigraci&oacute;n ilegal o el reconocimiento de otras soberan&iacute;as siguen estando en juego. Por el camino, Rabat consigui&oacute; una resoluci&oacute;n contra Argelia, que desapareciera su menci&oacute;n como violador de los Derechos Humanos e incluso que la UE no reconociera a los opositores al r&eacute;gimen. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo pod&iacute;a salir bien. Tras el primer asalto a Ceuta en el verano de 2021, con 9.000 marroqu&iacute;es cruzando impunemente la frontera espa&ntilde;ola, el Parlamento Europeo adopt&oacute; una resoluci&oacute;n justo un a&ntilde;o antes de las detenciones del Moroccogate. Adoptada por una abrumadora mayor&iacute;a, el Parlamento Europeo aprobaba en Estrasburgo una Resoluci&oacute;n sobre &ldquo;la violaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni&ntilde;o y la explotaci&oacute;n de menores por parte de las autoridades en la crisis migratoria en Ceuta&rdquo; (2021/2747/RSP). Como hemos comprobado en este segundo <em>round</em> a Ceuta del 31 de julio, la respuesta de la Uni&oacute;n Europea y nuestros socios de los Estados miembros no ha sido la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al entramado del Moroccogate, poco despu&eacute;s de las detenciones y con la c&uacute;pula corrupta en prisi&oacute;n, el Parlamento Europeo adoptaba otras posiciones respecto a Marruecos que no fueron de su agrado. El parlamento del Reino de Marruecos respond&iacute;a y hac&iacute;a p&uacute;blica una declaraci&oacute;n en la que condenaba &ldquo;la campa&ntilde;a malintencionada contra nuestro pa&iacute;s, cuyo &uacute;ltimo desarrollo fue la votaci&oacute;n por parte del Parlamento Europeo de una Recomendaci&oacute;n el 19 de enero de 2023&rdquo;. Asimismo, dec&iacute;a recibir &ldquo;con gran asombro y descontento esta recomendaci&oacute;n, que ha destruido el nivel de confianza entre las instituciones legislativas marroqu&iacute;es y europeas&rdquo;, anunciando el fin de sus relaciones. En esa votaci&oacute;n, el Parlamento Europeo denunciaba presiones e intentos de corrupci&oacute;n de Marruecos a la Euroc&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que estudios acad&eacute;micos hayan afirmado que &ldquo;el Comit&eacute; Parlamentario Conjunto UE-Marruecos, aunque establecido en 2010 como un instrumento regular de la diplomacia parlamentaria, termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un conducto para conexiones y pr&aacute;cticas corruptas&rdquo;. Un ejemplo de ello es la misi&oacute;n oficial del Parlamento Europeo al S&aacute;hara Occidental  en  2018, antes de las votaciones sobre los derechos comerciales saharauis, cuando se descubri&oacute; que el jefe de la Delegaci&oacute;n estaba en la junta directiva de una fundaci&oacute;n vinculada a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la sorpresa may&uacute;scula golpe&oacute; incluso a la Comisi&oacute;n Europea, cuando el Tribunal de Justicia de la UE dictamin&oacute; que &ldquo;ning&uacute;n acuerdo comercial con Marruecos puede incluir el S&aacute;hara Occidental sin el consentimiento expl&iacute;cito del pueblo saharaui&rdquo;. En juego estaban los derechos de pesca en su l&iacute;nea de costa. En t&eacute;rminos generales, el Moroccogate, a&uacute;n vivo en los tribunales, revela una flagrante falta de supervisi&oacute;n del Parlamento Europeo. Hoy, con la crisis de Ceuta a&uacute;n humeante y la Uni&oacute;n Europea mirando hacia otro lado, hay que recordar el lamentable papel de algunos de nuestros representantes en las instituciones europeas. Como apuntaron fuentes del Parlamento Europeo en medio del esc&aacute;ndalo hace ya cuatro a&ntilde;os, tras anunciar su personaci&oacute;n como perjudicado, &ldquo;siempre habr&aacute; alguien para quien una bolsa de dinero en efectivo merezca la pena&rdquo;.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moroccogate_129_13471178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 20:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Moroccogate]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universidad pos-COVID y pre-IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-pos-covid-pre-ia_129_13469068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56d482d6-9ae3-4512-8387-8358c0c44f0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La edad media de los profesores universitarios en España supera los 54 años."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Urge que docentes y discentes recibamos formación sobre la IA y su uso en la educación, pero no servirá de mucho si no repensamos también la educación: qué enseñar y cómo. La calculadora no supuso solo aprender a usarla sino desplazar la enseñanza desde el cálculo mecánico hacia la resolución de problemas</p></div><p class="article-text">
        En menos de 6 a&ntilde;os la Universidad ha recibido dos sacudidas may&uacute;sculas. La primera fue a comienzos de 2020, y la provoc&oacute; un virus. La segunda comenz&oacute; a finales de 2022 y el causante fue la inteligencia artificial. La COVID-19 vaci&oacute; las aulas y los campus y la IA se col&oacute; en ellos, invisiblemente omnipresente.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia oblig&oacute; a cambiar de urgencia la forma de dar las clases, hacer las pr&aacute;cticas, examinarse&hellip; No tuvimos tiempo para debates pedag&oacute;gicos ni para tomar la mejor decisi&oacute;n. Solo lo hubo para evitar el desastre que supondr&iacute;a cancelar por completo la actividad acad&eacute;mica. En pocos d&iacute;as cambiamos la pizarra y el aula por la pantalla y nuestras casas. Y menos mal que dispon&iacute;amos de la tecnolog&iacute;a necesaria o se pudo desarrollar con cierta agilidad, como ocurri&oacute; con las plataformas de videoconferencia, que ya exist&iacute;an, pero no con las prestaciones que a los pocos meses eran comunes en un buen pu&ntilde;ado de ellas. Por supuesto que hubo cosas que se hicieron mal o no del todo bien, pero salimos adelante y dir&iacute;a que con buena nota.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte del profesorado ten&iacute;a una escasa experiencia digital, pero con profesionalidad y mucha voluntad aprendimos a compartir pantallas, grabar materiales, organizar tutor&iacute;as virtuales y hasta a hacer ex&aacute;menes en l&iacute;nea. Las universidades ampliaron sus servidores, mejoraron a la carrera sus campus virtuales y compraron ordenadores port&aacute;tiles para cubrir necesidades, incluso para algunos estudiantes. Lo que en circunstancias normales habr&iacute;a requerido crear varias comisiones, realizar un sinf&iacute;n de informes y varios meses o incluso a&ntilde;os de debate y tramitaci&oacute;n, se hizo en semanas. Qued&oacute; demostrado que la Universidad puede cambiar r&aacute;pido, siempre que no se eternice en planes estrat&eacute;gicos y burocracia, eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero conviene no confundir digitalizaci&oacute;n de emergencia con transformaci&oacute;n digital de la educaci&oacute;n. En general no se dise&ntilde;&oacute; una verdadera docencia en l&iacute;nea: se traslad&oacute; la clase tradicional a una plataforma de videoconferencia. Los profesores habl&aacute;bamos a una pantalla y los estudiantes atend&iacute;an a vaya usted a saber qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pasado el apuro, en poco tiempo la Universidad recuper&oacute; la presencialidad y su an&oacute;mala normalidad previa a la pandemia. En todo caso, al menos una generaci&oacute;n de estudiantes arrastrar&aacute; carencias de aprendizaje, problemas mentales, dificultades emocionales y una relaci&oacute;n distante con la vida universitaria. La emergencia termin&oacute;, pero sus efectos no del todo, al menos para una parte de los afectados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todav&iacute;a ten&iacute;amos el cuerpo acad&eacute;mico dolorido por los efectos del virus, se asom&oacute; al campus ChatGPT. Nadie toco a rebato entonces, aunque tras unos primeros meses de sorpresa, a la que sigui&oacute; el desconcierto, la idea de prohibirlo se fue extendiendo. Era una soluci&oacute;n tan irreflexiva como imposible.
    </p><p class="article-text">
        Aquel primer modelo de ChatGP,T que ya apuntaba maneras pero fallaba como una escopeta de feria, dio paso a sistemas multimodales, capaces de trabajar con texto, voz, im&aacute;genes, v&iacute;deo y c&oacute;digo, a los modelos capaces de razonar y a la IA ag&eacute;ntica. Adem&aacute;s, las capacidades de los modelos mejoraron enormemente y se corrigieron o redujeron algunas de sus limitaciones y fallos.
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; aceler&aacute;ndose, pero las universidades casi no han reaccionado a esta nueva sacudida. Est&aacute;n todav&iacute;a en una fase pre-IA. Mientras tanto, los estudiantes aceleran el paso. Seg&uacute;n el informe de la Fundaci&oacute;n CYD <em>Uso y percepci&oacute;n de la IA en el entorno universitario II</em>, elaborado a partir de una encuesta a 800 alumnos espa&ntilde;oles de entre 18 y 25 a&ntilde;os, el 90% utiliza inteligencia artificial y el 89% emplea asistentes de texto. Sin embargo, el 61 % de los estudiantes declara no haber recibido formaci&oacute;n o apoyo de su universidad y el 46% considera que esta no promueve el uso de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Mis estudiantes ya no vienen a tutor&iacute;as y algunos compa&ntilde;eros me dicen que a ellos no les van ni a clase. De hecho, el 27 % de los estudiantes encuestados por la Fundaci&oacute;n CYD declara que asiste menos a clase ahora. La IA est&aacute; forzando las costuras universitarias. En parte evidenciando fallos del sistema que ya exist&iacute;an y, por otro lado, mostrando la dificultad de la academia para atender a nuevas realidades, y tambi&eacute;n oportunidades, salvo que sean cuesti&oacute;n de vida o muerte.
    </p><p class="article-text">
        La forma tradicional de realizaci&oacute;n de trabajos y ex&aacute;menes est&aacute; en cuesti&oacute;n. Hasta ahora asum&iacute;amos, a veces ingenuamente, que quien entregaba bien un programa inform&aacute;tico, una redacci&oacute;n, la cr&iacute;tica de un texto o resolv&iacute;a correctamente un conjunto de ejercicios en la hora de estudio, no solo los hab&iacute;a hecho por s&iacute; mismo, sino que adem&aacute;s los hab&iacute;a entendido y hab&iacute;a aprendido con ello. Ahora la desconfianza est&aacute; instalada y opera por defecto.
    </p><p class="article-text">
        Urge que docentes y discentes recibamos formaci&oacute;n sobre la IA y su uso en la educaci&oacute;n, pero no servir&aacute; de mucho si no repensamos tambi&eacute;n la educaci&oacute;n: qu&eacute; ense&ntilde;ar y c&oacute;mo. La calculadora no supuso solo aprender a usarla sino desplazar la ense&ntilde;anza desde el c&aacute;lculo mec&aacute;nico hacia la resoluci&oacute;n de problemas.
    </p><p class="article-text">
        Por pensar en alto, se me ocurre que habr&aacute; que dar m&aacute;s peso a las capacidades y habilidades m&aacute;s genuinamente humanas, muy especialmente las relacionadas con la comunicaci&oacute;n oral y escrita. Dise&ntilde;ar actividades para realizar sin IA -incluso con espacios libres de IA, como los hay libres de humo-. Tambi&eacute;n con ella, por supuesto, pero en este caso verificando respuestas, criticando propuestas, mejor&aacute;ndolo todo con nuestro esfuerzo cognitivo. Tendremos que cambiar la forma de evaluar, pero no solo para que no nos la metan doblada sino para que la evaluaci&oacute;n sea una parte importante del aprendizaje, como tendr&iacute;a que haberlo sido siempre.
    </p><p class="article-text">
        Al profesorado no solo habr&aacute; que formarlo en el uso de la IA sino, y sobre todo, en su buen uso pedag&oacute;gico. Eso s&iacute;, los formadores no pueden ser especialistas en IA que no sean siquiera buenos docentes, ni especialistas en did&aacute;ctica que no entiendan bien las tecnolog&iacute;as digitales, en particular la IA. Por cierto, este esfuerzo de los docentes no solo ha de agradecerse, como ocurri&oacute; durante la pandemia, sino reconocerse institucionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, las herramientas no son todas adecuadas, ni gratuitas, ni confiables. O se tiene esto en cuenta desde un punto de vista de adopci&oacute;n tecnol&oacute;gica y de esfuerzo econ&oacute;mico, o lo &uacute;nico que haremos es aumentar las desigualdades entre las universidades, su profesorado y los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia nos oblig&oacute; a actuar sin casi pensar, no permitamos que la IA nos tenga pensando sin actuar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Senén Barro Ameneiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-pos-covid-pre-ia_129_13469068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Universidad pos-COVID y pre-IA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las paradojas del poder alejado de la realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas-alejado-realidad_129_13468196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c14338ed-0a04-4f44-899e-f664c8ef0841_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y316.jpg" width="1200" height="675" alt="Las paradojas del poder alejado de la realidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para adquirir poder se tiene que ser hábil entendiendo a los demás, de modo que uno lea con nitidez qué quieren y qué rechazan</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La política está hecha de improvisación, pero no tolera a los aficionados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El verano, al que estamos a punto de dar carpetazo, nos ha entretenido con varios casos reales de la distancia que a menudo media entra la pol&iacute;tica de baja intensidad y la vehemencia de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para adquirir poder se tiene que ser h&aacute;bil entendiendo a los dem&aacute;s, de modo que uno lea con nitidez qu&eacute; quieren y qu&eacute; rechazan. En democracia, el pol&iacute;tico capaz de reflejar la realidad como un espejo bru&ntilde;ido se crea menos problemas que aquel que parte de sus prejuicios, que consisten en creer saber lo que en realidad se ignora. Los prejuicios enmascaran la realidad, y acercan la bofetada electoral, pues la realidad es tozuda y no desaparece aunque no la miremos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez alcanza el poder, el pol&iacute;tico tiende con sorprendente rapidez a perder esa capacidad de confrontar las cosas como son, principalmente porque uno se centra en s&iacute; mismo y se encuentra muy satisfecho con lo conseguido; adem&aacute;s, habitualmente, las personas de su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano cierran filas alrededor como una guardia pretoriana, cuya prioridad es defenderle de las opiniones divergentes, mientras le susurran constantemente lo que quiere o&iacute;r, hasta envolverle en una nube que le ciega para ver m&aacute;s all&aacute; de su contorno. En el mundo empresarial sabemos que dentro de las empresas viven los costes, mientras que para obtener ingresos hay que salir fuera.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez menos directivos salen de su caparaz&oacute;n, ahora digitalizado artificialmente, y se nota, porque tocan de o&iacute;do. Parad&oacute;jicamente, la mayor informaci&oacute;n procesada correlaciona con menor lucidez en la anticipaci&oacute;n de lo que traer&aacute; el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia se&ntilde;ala que en las personas poderosas hay zonas del cerebro menos activas, entre otras, aquellas que fomentan la empat&iacute;a, que permiten ver con los ojos del alma a los otros, escucharlos y comprenderlos. Si el poder es ilimitado, descontrolado o desequilibrado, a&ntilde;o tras a&ntilde;o precipita esta metamorfosis perversa, cuyo diagn&oacute;stico tiene mal pron&oacute;stico Al cabo de no mucho tiempo el sordo que no quiere o&iacute;r se mete en un t&uacute;nel que empeora progresivamente. El tratamiento de choque apunta a una dosis contundente de realidad, que suelen aportar la familia o los amigos que son amigos, y, por lo tanto, insobornables, que le tratan como la persona normal que es, con las limitaciones naturales e intelectuales que la caracterizan.
    </p><p class="article-text">
        El asesor pol&iacute;tico fet&eacute;n sabe que lo que ha hecho del candidato el elegido no es lo que har&aacute; la mejor versi&oacute;n del pol&iacute;tico que puede llegar a ser. Para hacer pol&iacute;tica hay que dejar de hacer campa&ntilde;a. El asesor &uacute;til est&aacute; obligado a hacer algo diferente, innovador, para mantenerse fuera del halo del poder; eso le permitir&aacute; ser capaz ver con nitidez e interpretar con precisi&oacute;n las cosas que pasan, de lo que se beneficiar&aacute; su asesorado.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, antes de lo que el asesor se imagina, el destino de esa objetividad en la visi&oacute;n, comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de lo que pasa divergir&aacute; de la perspectiva de su jefe en el poder, porque este &uacute;ltimo flaquear&aacute; ante la tentaci&oacute;n de ver a trav&eacute;s del prisma de lo que desea porque le conviene. Los l&iacute;deres pol&iacute;ticos o empresariales solo salen de la ceguera o sordera autoimpuesta, es decir, solo cambian de opini&oacute;n si antes han cambiado de comportamiento. No hay que olvidar que las personas ajustamos nuestras opiniones m&aacute;s debido a la observaci&oacute;n que como resultado de la argumentaci&oacute;n. La soberbia causa incapacidad t&eacute;cnica tambi&eacute;n en pol&iacute;tica, a las pruebas locales y globales me remito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Stein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas-alejado-realidad_129_13468196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las paradojas del poder alejado de la realidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soberania-digital-educativa-frente-capitalismo-digital_129_13466461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f8dada-2a16-43b8-adcc-649d87f3ffcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos tomar medidas normativas a nivel mundial, nacional y local para recuperar nuestra soberanía digital y tecnológica. Por eso, habría que empezar cuanto antes por socializar la nube y desarrollar infraestructuras digitales públicas, es decir, tomar estos nuevos medios de producción digital y ponerlos en manos del común</p></div><p class="article-text">
        El capitalismo digital de plataformas est&aacute; construyendo un relato de salvaci&oacute;n y revoluci&oacute;n en la educaci&oacute;n que poco tiene que ver con la realidad, sino m&aacute;s bien con el control y el dominio de las &uacute;ltimas fronteras del capitalismo que le quedan por conquistar: nuestra informaci&oacute;n en forma de datos para predecir comportamientos, un bien com&uacute;n y esencial. Datos que extraen y venden las Big Tech, terratenientes neofeudales de la nueva econom&iacute;a digital que siguen con la centenaria l&oacute;gica extractivista, capitalista y colonial de extraer y acumular el oro del siglo XXI (nuestra informaci&oacute;n) y que se est&aacute;n haciendo con el control de nuestra soberan&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocultan es que el negocio real somos nosotros: tras estos proyectos lo que se esconde es una excusa para extraer informaci&oacute;n del alumnado, con el fin de convertir a los colegios en una f&aacute;brica de datos e informaci&oacute;n comercializable sobre unos clientes presentes y futuros a los que se quiere fidelizar y donde el sector de las aseguradoras, las finanzas, los pr&eacute;stamos bancarios tendr&aacute; condiciones id&iacute;licas para especular y apostar sobre las perspectivas futuras de cualquier ni&ntilde;o o ni&ntilde;a, escuela o distrito. La era digital se ha convertido as&iacute; en otro cap&iacute;tulo m&aacute;s de la historia del capitalismo, que ha mercantilizado con af&aacute;n de lucro la experiencia humana traduciendo los comportamientos a datos para, a partir de ellos, realizar predicciones que se compran y se venden.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es que el corsario tecnol&oacute;gico que coloque m&aacute;s de sus aplicaciones en el mercado de la educaci&oacute;n personalizada de los colegios tendr&aacute; la mejor fuente de extracci&oacute;n y recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n y datos, de tendencias y deseos, detectados con algoritmos de inteligencia artificial que registrar&aacute;n la actividad de cada alumno y alumna, para educar y fidelizar a la futura generaci&oacute;n de consumidores. Este es el nuevo &ldquo;oro blanco&rdquo; del siglo XXI, una &ldquo;mercanc&iacute;a&rdquo; pr&aacute;cticamente inagotable en un sistema basado en la escolarizaci&oacute;n obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        Las Big Tech han conseguido conquistar as&iacute; las infraestructuras digitales de las escuelas, los servidores, la nube, las aplicaciones que solo funcionan en sus plataformas. Abarcan software, hardware y almacenamiento en la nube, volvi&eacute;ndose tan poderosas que muchos centros y universidades externalizan la gesti&oacute;n de sus servicios hacia sus servidores (correo electr&oacute;nico, almacenamiento, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Estamos dejando nuestra soberan&iacute;a digital en manos de estos nuevos terratenientes neofeudales que han descubierto el nuevo oro blanco de este siglo y est&aacute;n convirtiendo los colegios en macrogranjas extractivistas de datos de los menores y de toda la comunidad educativa.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente las tecnolog&iacute;as son un recurso y un apoyo imprescindible en la educaci&oacute;n. Pero deben estar en manos de la comunidad educativa y de la comunidad social, no al servicio del beneficio de los accionistas del oligopolio tecnol&oacute;gico. De ah&iacute; que debamos recuperar e impulsar las plataformas de c&oacute;digo abierto y p&uacute;blicas construidas por el profesorado y las comunidades educativas. Para lograr una progresiva autonom&iacute;a digital de los centros educativos, rompiendo el monopolio privado de las aplicaciones de los gigantes tecnol&oacute;gicos, como est&aacute;n haciendo ya en diferentes centros y universidades (como en su momento ya fuera X-net o la IA cooperativa global de Platform Cooperativism Consortium, construida al estilo swift, la red que conecta las transferencias bancarias, con una IA basada en cuatro capas: 1. nubes federadas y de gesti&oacute;n p&uacute;blica; 2. cooperativas de datos con los que las comunidades deciden compartir; 3. modelos abiertos y auditables; 4. una gobernanza democr&aacute;tica en la que participan municipios, sindicatos, universidades p&uacute;blicas y cooperativas digitales; como, por ejemplo, Patio, que conecta cooperativas tecnol&oacute;gicas de todo el mundo para democratizar el sector). 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, si Internet y la comunicaci&oacute;n digital se ha convertido en un bien esencial para la especie humana, como lo son claramente, deber&iacute;a tratarse como un bien com&uacute;n de utilidad p&uacute;blica sin fines de lucro (Klein, 2020). Por lo que es necesaria una apuesta estrat&eacute;gica desde los poderes p&uacute;blicos por una Red Global p&uacute;blica que recupere esa soberan&iacute;a digital y evite las diferentes brechas digitales: desconexi&oacute;n rural, precio de acceso, actualizaci&oacute;n de programas y obsolescencia programada, etc. Bien sea creando una red alternativa y mucho mejor que la actual o bien sea nacionalizando la que hay al servicio del bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, debemos avanzar hacia el socialismo digital democr&aacute;tico que proponen Mason o Morozov. Debemos tomar medidas normativas a nivel mundial, nacional y local para recuperar nuestra soberan&iacute;a digital y tecnol&oacute;gica. Por eso, habr&iacute;a que empezar cuanto antes por socializar la nube y desarrollar infraestructuras digitales p&uacute;blicas, es decir, tomar estos nuevos medios de producci&oacute;n digital y ponerlos en manos del com&uacute;n, que dir&iacute;a el viejo Marx, para avanzar hacia la &ldquo;socializaci&oacute;n de los datos&rdquo; y hacia la democracia digital como bienes p&uacute;blicos esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que el anuncio de la Ministra de Educaci&oacute;n de sacar pronto un Programa Soberano de Inteligencia Artificial en Educaci&oacute;n vaya en este sentido. Aunque esperemos que cuente con la comunidad educativa y, especialmente, no lo haga a espaldas del profesorado, porque el art&iacute;culo 64.4.d del Estatuto de los Trabajadores, incorporado por la Ley 12/2021 (la &ldquo;Ley Rider&rdquo;), obliga a informar a las trabajadoras y trabajadores sobre los par&aacute;metros, reglas e instrucciones de los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a las condiciones laborales, acceso y mantenimiento del empleo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soberania-digital-educativa-frente-capitalismo-digital_129_13466461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/posible-negociar-paz-guerra-ucrania_129_13466055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/693324a7-23fc-41d0-b8f4-8f63f6e12fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1047y564.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de guerra de desgaste conecta también con el deterioro de la mejor alternativa posible del oponente: al golpear la capacidad energética o productiva del rival, cada bando intenta reducir el valor de la opción "seguir luchando sin negociar" para el otro</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n actual del conflicto ruso-ucraniano representa un caso paradigm&aacute;tico de la superioridad de la opci&oacute;n de no-acuerdo o de la &ldquo;mejor alternativa posible asim&eacute;trica&rdquo;. Ninguna de las partes puede imponer una soluci&oacute;n militar decisiva, pero ambas creen &mdash;o al menos act&uacute;an como si creyeran&mdash; que su alternativa a negociar sigue siendo mejor que aceptar los t&eacute;rminos del otro. Esto explica por qu&eacute;, en lugar de negociar, el conflicto ha mutado hacia una nueva fase de escalada calculada: los ataques a infraestructuras energ&eacute;ticas o log&iacute;sticas, puertos, redes el&eacute;ctricas y poblaci&oacute;n civil no buscan alterar sustancialmente las l&iacute;neas del frente, sino producir un efecto de desgaste deliberado sobre la resiliencia social y econ&oacute;mica del adversario. Rusia ataca infraestructura energ&eacute;tica ucraniana buscando quebrar la moral civil antes del invierno; Ucrania responde con ataques de largo alcance sobre refiner&iacute;as e infraestructura log&iacute;stica rusa, buscando encarecer el esfuerzo b&eacute;lico ruso y visibilizar que Rusia tampoco es invulnerable en su propio territorio. Esta din&aacute;mica se corresponde estrechamente con el concepto de costos crecientes: cada parte intenta subir el precio que el otro debe pagar por continuar la guerra, no ya en t&eacute;rminos de vidas de soldados en el frente (donde el estancamiento es evidente), sino en t&eacute;rminos de infraestructura civil, econom&iacute;a y cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de guerra de desgaste conecta tambi&eacute;n con el deterioro de la mejor alternativa posible del oponente: al golpear la capacidad energ&eacute;tica o productiva del rival, cada bando intenta reducir el valor de la opci&oacute;n &ldquo;seguir luchando sin negociar&rdquo; para el otro. Sin embargo, esta estrategia tiene un l&iacute;mite estructural evidente: mientras ambas sociedades mantengan la voluntad de resistir &mdash;apoyadas por ayuda externa en el caso ucraniano, o por un aparato represivo interno relativamente eficaz en el caso ruso&mdash; el desgaste puede prolongarse indefinidamente sin producir un colapso claro de ninguna de las partes, generando lo que podr&iacute;a llamarse un &ldquo;empate destructivo&rdquo; donde el coste humano y material sigue creciendo sin alterar el resultado militar.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo grupo de conceptos relevante es el de asimetr&iacute;a y poder relativo. La asimetr&iacute;a temporal es central: Rusia, con mayor poblaci&oacute;n, industria militar reconvertida y un sistema pol&iacute;tico que no depende de elecciones competitivas, puede permitirse pensar en plazos de varios a&ntilde;os. Ucrania, en cambio, depende de ciclos de ayuda occidental sujetos a cambios pol&iacute;ticos internos en Estados Unidos y Europa, lo que genera una presi&oacute;n estructural para buscar resultados en el corto-medio plazo. Adem&aacute;s, el exministro de Defensa ucraniano ya ha pedido que se celebren elecciones, lo que traer&aacute; mucha cola en las pr&oacute;ximas semanas.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la asimetr&iacute;a de reversibilidad: para Ucrania, aceptar la p&eacute;rdida de facto de territorios ocupados es una decisi&oacute;n pol&iacute;ticamente casi irreversible dada la centralidad de la integridad territorial en su discurso nacional desde 2014; para Rusia, en cambio, ciertas concesiones (como detener ataques a infraestructura civil) son m&aacute;s f&aacute;cilmente reversibles si el proceso fracasa. Esta diferencia en la &ldquo;reversibilidad&rdquo; de las concesiones que cada parte podr&iacute;a hacer complicar enormemente el dise&ntilde;o de cualquier proceso de desescalada gradual, porque lo que para un lado es un gesto de buena voluntad de bajo riesgo, para el otro puede representar un sacrificio pol&iacute;tico de gran magnitud.
    </p><p class="article-text">
        En el plano comunicativo, ambas partes han recurrido extensamente a la narrativa de excepcionalidad hist&oacute;rica (Rusia enmarcando la guerra como una continuaci&oacute;n de la Gran Guerra Patria contra el nazismo, Ucrania enmarc&aacute;ndola como una guerra existencial de descolonizaci&oacute;n frente al imperialismo ruso) y a estrategias de deslegitimaci&oacute;n selectiva del liderazgo contrario. Esto hace que cualquier proceso de negociaci&oacute;n deba lidiar primero con el problema de c&oacute;mo hablar sobre c&oacute;mo hablamos: antes de discutir fronteras o garant&iacute;as, es necesario desactivar el lenguaje maximalista que ambas partes han usado para movilizar apoyo interno (la &ldquo;derrota de Rusia&rdquo; por un lado, la &ldquo;operaci&oacute;n militar especial&rdquo; y la negaci&oacute;n de la identidad ucraniana por otro).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; resulta especialmente &uacute;til el concepto de reconocimiento gradual de facto frente al reconocimiento formal. Un acuerdo realista no requiere que Ucrania reconozca legalmente la anexi&oacute;n de territorios ocupados &mdash;lo cual ser&iacute;a pol&iacute;ticamente inviable e ilegal bajo el derecho internacional&mdash; sino que puede basarse en una ambig&uuml;edad constructiva: un alto el fuego que congele la l&iacute;nea de contacto actual sin necesidad de que ambas partes acuerden su estatus jur&iacute;dico final, dejando esa cuesti&oacute;n para una negociaci&oacute;n pol&iacute;tica de largo plazo o, simplemente, sin resolverla formalmente, similar a lo ocurrido con Chipre, Cachemira o la pen&iacute;nsula de Corea, donde el &ldquo;congelamiento&rdquo; del conflicto ha durado d&eacute;cadas sin resoluci&oacute;n jur&iacute;dica definitiva, pero tambi&eacute;n sin nueva violencia a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Con estos elementos en mente, una propuesta de un alto el fuego que congele las fronteras actuales de facto, sin reconocimiento formal por parte de Ucrania, resulta consistente. El enfoque de &ldquo;f&oacute;rmula &ndash; detalles&rdquo; ser&iacute;a clave: primero acordar el principio general (cese de hostilidades, no reconocimiento formal, pero aceptaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la l&iacute;nea de contacto como frontera administrativa temporal) y dejar para despu&eacute;s, mediante negociaci&oacute;n por etapas, los detalles t&eacute;cnicos de verificaci&oacute;n, monitoreo internacional y garant&iacute;as. Las cl&aacute;usulas de revisi&oacute;n peri&oacute;dica permitir&iacute;an que este acuerdo no se perciba como definitivo ni para Rusia ni para Ucrania, reduciendo la resistencia interna de ambas poblaciones a aceptar lo que de otro modo parecer&iacute;a una capitulaci&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los derechos ling&uuml;&iacute;sticos de la poblaci&oacute;n del Donb&aacute;s, esta garant&iacute;a deber&iacute;a dise&ntilde;arse como una cl&aacute;usula de no interferencia mutua verificable internacionalmente, posiblemente mediante mecanismos similares a los de la OSCE, evitando que se convierta en un pretexto futuro de reactivaci&oacute;n del conflicto, como ocurri&oacute;, en cierta medida, con los Acuerdos de Minsk, cuya ambig&uuml;edad y falta de mecanismos de verificaci&oacute;n robustos contribuyeron a su fracaso. Ser&iacute;a fundamental evitar el error de Minsk: una ambig&uuml;edad constructiva mal calibrada, que en aquel caso se convirti&oacute; en ambig&uuml;edad destructiva al permitir interpretaciones irreconciliables sobre secuenciaci&oacute;n, como elecciones primero o retirada de fuerzas primero.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el componente m&aacute;s ambicioso de la propuesta que expongo es un pacto de no agresi&oacute;n de Rusia con los pa&iacute;ses europeos junto a un proceso de desescalada del rearme, lo que requerir&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; del marco bilateral Rusia-Ucrania hacia una internacionalizaci&oacute;n estrat&eacute;gica del conflicto, transform&aacute;ndolo de una disputa territorial bilateral en un nuevo marco de seguridad europea post-Guerra Fr&iacute;a. Esto conecta con la idea de construcci&oacute;n progresiva de confianza: no ser&iacute;a razonable esperar un tratado de desarme inmediato, sino m&aacute;s bien un proceso de reciprocidad gradual, con gestos de confianza progresivos verificables (reducci&oacute;n escalonada de despliegues militares en fronteras, transparencia mutua en ejercicios militares, canales de comunicaci&oacute;n directa entre mandos militares para evitar incidentes accidentales). Para que esto sea posible, resulta indispensable despojar al conflicto de su dimensi&oacute;n personalista: la guerra ha quedado en buena medida secuestrada por las trayectorias, egos y narrativas de supervivencia pol&iacute;tica de Putin y Zelenski, para quienes un acuerdo puede leerse como una derrota personal o una traici&oacute;n a los sacrificios ya realizados. 
    </p><p class="article-text">
        Superar este s&iacute;ndrome de estar atrapado exige un reencuadre identitario, que permita a ambos l&iacute;deres presentar cualquier acuerdo no como una capitulaci&oacute;n individual, sino como una decisi&oacute;n de Estado que trasciende sus biograf&iacute;as pol&iacute;ticas, garantizando as&iacute; salidas dignas que no dependan de la humillaci&oacute;n del contrario ni de la glorificaci&oacute;n excesiva de uno mismo. Un acuerdo de este tipo no resolver&iacute;a todas las tensiones geopol&iacute;ticas subyacentes, pero permitir&iacute;a detener el sufrimiento civil inmediato, estabilizar una situaci&oacute;n que actualmente solo genera destrucci&oacute;n sin cambios sustanciales en el terreno, y abrir un espacio &mdash;por fr&aacute;gil que sea&mdash; para que la diplomacia, en lugar de los misiles sobre centrales el&eacute;ctricas y hospitales, vuelva a ser el escenario principal donde se dirima el futuro de la regi&oacute;n, despojada del peso de los egos individuales que hoy la sostienen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/posible-negociar-paz-guerra-ucrania_129_13466055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meta, Zuckerberg y el 'mundo feliz' de Huxley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/meta-zuckerberg-mundo-feliz-huxley_129_13463912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d681b65-8e79-4d1b-a96e-278bef0b940d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y332.jpg" width="1200" height="675" alt="Meta, Zuckerberg y el &#039;mundo feliz&#039; de Huxley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que se juega ahora en estos litigios y en las regulaciones ya adoptadas por la UE y otros estados es bastante más que la salud mental de sus niños y adolescentes: es también la salud democrática de la ciudadanía de hoy y de mañana. En realidad, su capacidad para resistir la deriva hacia el gobierno de una “oligarquía digital” que se nos impone</p></div><p class="article-text">
        Las causas abiertas contra META ante un tribunal de California y otras jurisdicciones se sustentan en el da&ntilde;o mental que las aplicaciones de sus compa&ntilde;&iacute;as producen en los usuarios. Pero es temible tambi&eacute;n la existencia de un da&ntilde;o pol&iacute;tico muy grave, mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de resarcir. Lo intu&iacute;a un texto de hace m&aacute;s de medio siglo, premonitorio de las ambiciones de Zuckerberg y dem&aacute;s protagonistas de la esfera digital.
    </p><p class="article-text">
        En 1949, Huxley -autor del c&eacute;lebre &ldquo;Un nuevo mundo feliz&rdquo; (1932) - escrib&iacute;a a George Orwell que acababa de publicar tambi&eacute;n con &eacute;xito su &ldquo;1984&rdquo;. En su carta, Huxley reprochaba a Orwell su &eacute;nfasis excesivo sobre la violencia esperable de un amenazador horizonte neo-fascista. Puntualizaba Huxley: &ldquo;Creo que una nueva generaci&oacute;n de dirigentes pol&iacute;ticos mundiales descubrir&aacute; que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son m&aacute;s eficientes como instrumentos de gobierno que las porras y las prisiones y que el ansia de poder puede satisfacerse convenciendo al pueblo de que ame su servidumbre, tanto como azot&aacute;ndole y golpe&aacute;ndole para que obedezca. En otras palabras, opino que la pesadilla de &rdquo;1984&ldquo; est&aacute; destinada a matizar la pesadilla de un mundo que se asemejar&aacute; m&aacute;s al que imagin&eacute; en el &rdquo;Mundo  Feliz&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La intuici&oacute;n de Huxley parece confirmarse. Mencionaba su carta dos efectivos instrumentos de poder para un futuro pol&iacute;tico: el condicionamiento de los ni&ntilde;os y el narco-hipnosis. &iquest;En qu&eacute; acert&oacute; Huxley? Es obvio que la educaci&oacute;n infantil ha sido siempre mecanismo para obtener futuras pautas de conducta. Incluso cuando se afirma p&uacute;blicamente lo contrario. Pero este objetivo encontr&oacute; hace a&ntilde;os un aliado alternativo, quiz&aacute; m&aacute;s eficaz: el uso de la publicidad infantil. En 2007, Benjamin Barber  - conocido polit&oacute;logo americano como defensor de la democracia participativa-, public&oacute; un documentado texto donde analizaba las relaciones entre mercado, consumismo y democracia. Con un t&iacute;tulo muy expresivo , expon&iacute;a all&iacute; el enorme esfuerzo de la industria publicitaria para orientar y estimular el consumo infantil y juvenil, en particular en productos de ocio. Barber daba las grandes cifras invertidas entonces en investigaci&oacute;n psicol&oacute;gica para aumentar los rendimientos econ&oacute;micos de las empresas. Son cifras muy superadas hoy por las dedicadas por META con empe&ntilde;o semejante y dirigidas tambi&eacute;n a los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al uso de la narco-hipnosis, es sabido que el mismo Huxley explor&oacute; esta t&eacute;cnica de la que esperaba resultados para algunas terapias.  Aunque fuera desechada posteriormente por razones &eacute;ticas y de eficiencia, no parece ni mucho menos que el uso de sustancias estupefacientes de diverso tipo haya disminuido: naturales y artificiales, legales e ilegales. En este contexto de proliferaci&oacute;n, conviene discutir su influencia m&aacute;s o menos directa sobre conductas sociales y pol&iacute;ticas y hacer un balance: &iquest;son propicias para estimular una participaci&oacute;n democr&aacute;tica solidaria o para reforzar el individualismo consumista indiferente a la cosa p&uacute;blica?
    </p><p class="article-text">
        A algunos les parecer&aacute; arriesgada la analog&iacute;a entre la narco-hipnosis de los alucin&oacute;genos y el ejercicio solipsista del <em>scrolling</em> permanente de pantallas. Pero los expertos en adicciones las han incorporado desde hace un tiempo a sus tratamientos cl&iacute;nicos y alertan de la expansi&oacute;n de tales conductas entre ni&ntilde;os, adolescentes y maduros. Seg&uacute;n Huxley, el gobierno de aquel amenazador &ldquo;mundo feliz&rdquo; ten&iacute;a como objetivo que sus habitantes llegaran a amar su propia servidumbre, obteniendo as&iacute; su d&oacute;cil sometimiento a un invasivo dominio econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.  &iquest;No es lo que est&aacute;n consiguiendo hoy las aplicaciones de Zuckerberg en sus millones de usuarios?
    </p><p class="article-text">
        Las causas judiciales contra META son un paso obligado, pero insuficiente. Han sido una v&iacute;a lateral para requerir una regulaci&oacute;n que ni el Congreso, ni el Ejecutivo de los EEUU han querido o podido establecer a causa de la ingente financiaci&oacute;n de sus campa&ntilde;as electorales por parte del mundo digital: as&iacute; hab&iacute;a ocurrido ya en las causas contra las grandes tabacaleras y sus perjuicios monumentales para la salud p&uacute;blica. Lo que se juega ahora en estos litigios y en las regulaciones ya adoptadas por la UE y otros estados es bastante m&aacute;s que la salud mental de sus ni&ntilde;os y adolescentes: es tambi&eacute;n la salud democr&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a de hoy y de ma&ntilde;ana. En realidad, su capacidad para resistir la deriva hacia el gobierno de una &ldquo;oligarqu&iacute;a digital&rdquo; que se nos impone.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es descartable que quienes la propugnen vayan a renunciar del todo a m&eacute;todos represivos como los que tem&iacute;a Orwell en &ldquo;1984&rdquo;.  Pero intentar&aacute;n evitarlos mientras les basten las poderosas herramientas de que disponen de manera monopol&iacute;stica, mucho m&aacute;s avanzadas que las conjeturadas por Huxley. Si queremos contrarrestarlas, no bastar&aacute;n las luchas judiciales. Exigir&aacute; un ejercicio permanente de responsabilidad ciudadana en el terreno de las ideas y de la movilizaci&oacute;n social para alejar de nosotros la pesadilla de Huxley que encarna hoy la oligarqu&iacute;a digital.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Vallès]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/meta-zuckerberg-mundo-feliz-huxley_129_13463912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 20:17:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Meta, Zuckerberg y el 'mundo feliz' de Huxley]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump, atrapado en Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-atrapado-ormuz_129_13460192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a4279bc-d099-4910-84d4-48adfedc9af1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump, atrapado en Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo más probable es que Trump tenga que desistir y ceder antes de que Irán colapse, utilizando cualquier fútil excusa  – como por ejemplo que los países de la zona se lo han pedido – para justificarlo. Es bastante fácil, solo tiene que atenerse a lo que firmó el 17 de junio y cumplirlo estrictamente, es lo único que Teherán exige para abrir Ormuz definitivamente y empezar a negociar el tema nuclear</p></div><p class="article-text">
        El lunes pasado se cumplieron los 60 d&iacute;as establecidos en el Memorando de Entendimiento de Islamabad (MOU), firmado por EEUU e Ir&aacute;n el 17 de Junio, para negociar los t&eacute;rminos de un acuerdo que pusiera fin a la guerra que Trump y Netanyahu lanzaron sin previo aviso sobre el pa&iacute;s persa, interrumpiendo el proceso de negociaci&oacute;n entonces en curso sobre su programa nuclear, que avanzaba bien. Aunque el documento preve&iacute;a una posible pr&oacute;rroga, ninguno de ambos firmantes la ha solicitado, ya que en realidad la negociaci&oacute;n ni siquiera comenz&oacute; porque los t&eacute;rminos del Memorando, que eran la base sobre la que se sustentaba todo el proceso de paz, nunca se han cumplido.
    </p><p class="article-text">
        La tregua apenas dur&oacute; 24 horas, porque al d&iacute;a siguiente de la firma Israel, que ha hecho y hace todo lo que puede para dinamitar cualquier acuerdo con Ir&aacute;n, atac&oacute; de nuevo L&iacute;bano incumpliendo el punto 1 del acuerdo: &ldquo;Los Estados Unidos de Am&eacute;rica, la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n, y sus aliados en esta guerra, al firmar este MOU declaran la inmediata y permanente finalizaci&oacute;n de las operaciones militares en todos los frentes, incluido L&iacute;bano&rdquo;. Teher&aacute;n suspendi&oacute; las negociaciones que deb&iacute;an comenzar al d&iacute;a siguiente e interrumpi&oacute; la aplicaci&oacute;n del acuerdo. El 25 de junio drones iran&iacute;es atacaron un buque de Singapur, y al d&iacute;a siguiente EEUU reanud&oacute; los bombardeos sobre Ir&aacute;n, que fueron respondido con misiles y drones iran&iacute;es sobre posiciones estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el conflicto se ha centrado en el estrecho de Ormuz, cuya apertura era el principal objetivo del MOU, al menos para EEUU. Como suele suceder en estos casos, el acuerdo inicial se alcanz&oacute; pactando un texto lo suficientemente ambiguo como para que fuera aceptable para ambas partes, pero esta estrategia conduce frecuentemente a que luego cada uno esgrima la interpretaci&oacute;n que m&aacute;s le conviene. El punto 5 del acuerdo dice: &ldquo;La Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n har&aacute; todo lo posible para garantizar el paso seguro y gratuito de buques comerciales durante 60 d&iacute;as desde el Golfo P&eacute;rsico hasta el Mar de Om&aacute;n y viceversa.&rdquo; Washington asume que eso significa que el estrecho est&aacute; abierto y que los buques pueden cruzarlo por el lado oman&iacute;, fuera del control de Ir&aacute;n. Teher&aacute;n interpreta que mantiene el control del paso durante los 60 d&iacute;as de la negociaci&oacute;n y por tanto todos los buques que no crucen por las rutas que ha establecido y con su autorizaci&oacute;n lo hacen incumpliendo el acuerdo y pueden ser atacados.
    </p><p class="article-text">
        El 7 de julio la tregua termin&oacute; definitivamente. Ir&aacute;n atac&oacute; tres barcos que cruzaban el estrecho por el lado de Om&aacute;n y EEUU bombarde&oacute; 80 objetivos en territorio iran&iacute;, retir&oacute; el levantamiento del embargo a su petr&oacute;leo &ndash; que hab&iacute;a concedido en aplicaci&oacute;n del punto 10 del acuerdo - y reimpuso el bloqueo naval a la salida del estrecho de Ormuz. Desde entonces se reanudaron los ataques mutuos, salvo una pausa el 2 de agosto para retomar las negociaciones, que fracas&oacute; r&aacute;pidamente ante posiciones muy incompatibles. As&iacute;, el lunes, al cumplirse el plazo marcado por el MOU para la negociaci&oacute;n, la situaci&oacute;n era la misma que antes de su firma, o tal vez peor, puesto que su fracaso hace m&aacute;s dif&iacute;cil que cada parte vuelva a confiar en la otra para reanudarlo, y de hecho no parece que en estos momentos haya la menor voluntad de hacerlo por ninguno de los dos actores principales, para alegr&iacute;a del beneficiario principal de la guerra, que es Israel.
    </p><p class="article-text">
        Trump dijo el martes que no est&aacute;n previstas nuevas negociaciones con Ir&aacute;n, pero que no hay ning&uacute;n problema porque que tiene el control del estrecho, que est&aacute; abierto y libre para la navegaci&oacute;n. La desverg&uuml;enza de este individuo no tiene l&iacute;mites. Ese d&iacute;a pasaron seis barcos, casi la mitad de los 11 que era la media de los d&iacute;as precedentes, frente a casi 150 que pasaban antes de que empezara la guerra. Uno de los que trataban de pasar recibi&oacute; el impacto de un misil iran&iacute;, que caus&oacute; una v&iacute;ctima. EEUU tiene el control de la salida de Ormuz hacia el golfo de Om&aacute;n, y desde ah&iacute; puede efectivamente bloquear los barcos que procedan de puertos iran&iacute;es, siempre que sean pocos, porque una cantidad alta podr&iacute;a saturar la capacidad de bloqueo naval ejecutado en un &aacute;rea amplia, ya que, como decimos, no se sit&uacute;a en el estrecho sino en mar abierto. Ir&aacute;n tiene el control real de Ormuz, y mientras lo tenga muy pocos barcos cruzar&aacute;n, porque los que pasen con su autorizaci&oacute;n podr&iacute;an ser detenidos despu&eacute;s por la fuerza naval estadounidense, y los que intenten pasar sin ella pueden ser atacados como ha venido pasando. No obstante, parece que algunos est&aacute;n pasando subrepticiamente, con el transpondedor apagado.
    </p><p class="article-text">
        El doble bloqueo de Ormuz tiene consecuencias econ&oacute;micas globales catastr&oacute;ficas  cuya peor cara solo la veremos si la situaci&oacute;n se prolonga algunos meses m&aacute;s. En lo que respecta al petr&oacute;leo, aunque se est&aacute;n utilizando al m&aacute;ximo las alternativas existentes &ndash; sobre todo el oleoducto saud&iacute; hacia Yanb&uacute; en el mar Rojo y el de emiratos hacia Fujaira en el &Iacute;ndico &ndash; y el estrecho solo est&aacute; parcialmente cerrado, se estima que los m&aacute;s de 18 millones de barriles diarios que sal&iacute;an de la zona antes de empezar la guerra se han reducido aproximadamente a nueve &ndash; de media porque las condiciones han sido muy variables -, lo que supone un d&eacute;ficit de al menos un 10% del consumo mundial. La ca&iacute;da de las exportaciones del Golfo afecta principalmente a pa&iacute;ses asi&aacute;ticos, con China a la cabeza, pero como esos pa&iacute;ses tienen que comprar lo que necesitan en otros pa&iacute;ses, al final esa sobredemanda tensiona los precios para todos. Por supuesto, el precio del petr&oacute;leo afecta al transporte en todas sus modalidades y por ende al precio de cualquier producto transportado, incrementando la inflaci&oacute;n, lo que repercute a su vez en los tipos de inter&eacute;s y en definitiva nos empobrece a todos, en especial a los que ya son pobres.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta al gas natural la situaci&oacute;n es a&uacute;n peor, porque no hay gasoductos alternativos, todo tiene que salir licuado en metaneros, por el estrecho. En el Golfo &ndash; principalmente en Qatar &ndash; se produce un 20% del GNL, que representa un 5% de todo el gas que se consume en el mundo. Pero la cosa no acaba aqu&iacute;. En la zona se producen tambi&eacute;n importantes cantidades de minerales esenciales - aluminio, azufre &ndash; y derivados del petr&oacute;leo tanto pl&aacute;sticos &ndash; polietileno, polipropileno, resinas t&eacute;cnicas - como qu&iacute;micos &ndash; metanol, benceno, tolueno -, con el problema a&ntilde;adido de que para estos productos no suele haber reservas estrat&eacute;gicas como s&iacute; las hay para el petr&oacute;leo. El d&eacute;ficit de producci&oacute;n afectar&aacute; a las industrias de envasado, componentes electr&oacute;nicos, electrodom&eacute;sticos, piezas de automoci&oacute;n, pinturas y barnices, resinas de construcci&oacute;n, fibras sint&eacute;ticas, detergentes, refrigerantes, etc. Finalmente, los fertilizantes nitrogenados de los que un 30% de la producci&oacute;n mundial procede de la regi&oacute;n y cuya falta o carest&iacute;a afectar&aacute; gravemente en unos meses a la producci&oacute;n agr&iacute;cola mundial, amenazando con hambrunas en los pa&iacute;ses menos desarrollados que podr&iacute;an producir millones de v&iacute;ctimas
    </p><p class="article-text">
        Hay que insistir en que antes del ataque del 28 de febrero estos problemas no exist&iacute;an, el estrecho de Ormuz estaba abierto y el comercio flu&iacute;a normalmente. La injustificada agresi&oacute;n de EEUU e Israel ha creado m&aacute;s inseguridad e inestabilidad en una regi&oacute;n explosiva y de una enorme importancia estrat&eacute;gica, y no ha solucionado ning&uacute;n problema, por el contrario, ha creado otros nuevos. Con el Plan de acci&oacute;n Integral Conjunto suscrito en 2015 por EEUU, Rusia, Alemania, Francia, Reino Unido y la Uni&oacute;n Europea con Ir&aacute;n, el programa nuclear iran&iacute; estaba limitado, monitorizado y supervisado, el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s bajo control con el levantamiento progresivo de las sanciones, y el estrecho de Ormuz era libre. En 2018, Trump. en su primer mandato, lo dinamit&oacute;, retir&aacute;ndose unilateralmente y reimponiendo fuertes sanciones, por presiones de su amigo Netanyahu  - que lo &uacute;ltimo que quiere es que el &uacute;nico r&eacute;gimen hostil que le queda en la regi&oacute;n se consolide &ndash; y tambi&eacute;n porque su promotor fue Barack Obama, a quien odia y envidia a partes iguales. Si consiguiera ahora algo m&iacute;nimamente parecido dar&iacute;a gracias al cielo y lo vender&iacute;a como un &eacute;xito jam&aacute;s visto en la historia.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora va a ser mucho m&aacute;s dif&iacute;cil, no se ve ninguna salida viable a la situaci&oacute;n en las circunstancias actuales. Ir&aacute;n ha comprobado que el cierre del estrecho de Ormuz es, como se preve&iacute;a, un arma muy poderosa por su efecto sobre la econom&iacute;a global y no va a soltar la presa, no va a dejar de controlarlo de una u otra forma, porque conservar la posibilidad de cerrarlo cuando le interese es la garant&iacute;a de su supervivencia. Las conversaciones que mantienen las autoridades iran&iacute;es con las de Om&aacute;n, que controla la otra costa del estrecho, no tienen solo un prop&oacute;sito econ&oacute;mico sino tambi&eacute;n pol&iacute;tico porque significar&iacute;a monitorizar todos a los barcos que lo crucen y por tanto mantener el control. No se tratar&iacute;a en todo caso de cobrar un peaje &ndash; aunque Ir&aacute;n se comprometi&oacute; a no cobrarlo solo durante los 60 d&iacute;as de la tregua &ndash;, algo que est&aacute; prohibido por la Convenci&oacute;n de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (un documento que EEUU nunca ha firmado e Ir&aacute;n no ha ratificado), sino de cobrar por servicios de pr&aacute;cticos, seguridad, salvamento o control mar&iacute;timo. Este acuerdo estaba previsto en el punto 5 del MOU del 17 de junio: &ldquo; La Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n negociar&aacute; con el Sultanato de Om&aacute;n para definir la futura  administraci&oacute;n y los servicios mar&iacute;timos en el estrecho de Ormuz&rdquo;&hellip; Parece que Trump tiene poca memoria de lo que firma y ahora amenaza con bombardear Om&aacute;n si llega a alg&uacute;n acuerdo con Teher&aacute;n, aunque para eso tendr&iacute;a que retirar primero los equipos y los centenares de efectivos que tiene en el sultanato para mantener las instalaciones que usan en &eacute;l sus buques de guerra, por un acuerdo bilateral.
    </p><p class="article-text">
        A Ir&aacute;n le cuesta muy poco mantener cerrado Ormuz, lo puede hacer desde su territorio, no necesita buques de guerra y con las lanchas r&aacute;pidas que posee podr&iacute;a minarlo enteramente si quisiera. Pero ni siquiera hace falta, basta con la amenaza para que las compa&ntilde;&iacute;as de seguros se nieguen a cubrir los fletes all&iacute;. Por el contrario, para EEUU un despliegue naval como el que mantiene para el bloqueo es muy costoso en t&eacute;rminos econ&oacute;micos y humanos, y antes o despu&eacute;s tendr&aacute; que retirarlo, ya hay voces militares y pol&iacute;ticas que alertan sobre la degradaci&oacute;n de las condiciones de vida de las tripulaciones, con efectos en la salud f&iacute;sica y mental de muchos militares. 
    </p><p class="article-text">
        Trump se ha quedado pr&aacute;cticamente sin opciones en esta guerra que comenz&oacute; &ndash; de acuerdo con su car&aacute;cter - con insensatez y prepotencia, convencido por su amigo Netanyahu de que iba a alcanzar una victoria aplastante en cuatro o cinco semanas solo porque en ese momento era posible asesinar al l&iacute;der supremo de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica, y confiando en una improbable revoluci&oacute;n interna que nunca se produjo. Casi seis meses despu&eacute;s, tras haber anunciado al menos 14 veces que la guerra hab&iacute;a terminado o estaba a punto de terminar - por supuesto con una grandiosa victoria de EEUU -, se encuentra atrapado en un callej&oacute;n sin salida, sin ninguna posibilidad de retirarse con un m&iacute;nimo de dignidad, puesto que un acuerdo peor que el 2015 - en el que Teher&aacute;n no controlaba Ormuz - ser&iacute;a desastroso, y sin disponer de planes militares que puedan someter la voluntad de los dirigentes iran&iacute;es. Ha comprobado durante meses que los bombardeos no lograban ese objetivo, y ahora se est&aacute; quedando sin stock de misiles y bombas inteligentes, que necesita en otros escenarios como el de Asia -Pac&iacute;fico, y ha tenido que interrumpir los ataques. La &uacute;nica forma real de acabar con el r&eacute;gimen iran&iacute; es invadir el pa&iacute;s y eso est&aacute; excluido porque har&iacute;an falta medio mill&oacute;n de soldados, un despliegue enorme que durar&iacute;a meses, un gasto descomunal, y una autorizaci&oacute;n que el Congreso no va a aprobar a tres meses de las elecciones de medio mandato y mucho menos si en ellas Trump pierde la mayor&iacute;a en una o ambas c&aacute;maras, lo que es probable.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ha optado por la guerra econ&oacute;mica. Un aislamiento de Ir&aacute;n &ldquo;como jam&aacute;s se ha visto&rdquo; (como todo lo que &eacute;l hace, en eso tiene raz&oacute;n, jam&aacute;s se ha visto), incluyendo terribles amenazas a cualquiera que no lo secunde, hasta que el r&eacute;gimen iran&iacute; pida perd&oacute;n de rodillas, acuciado por el hambre, como las fortalezas medievales asediadas. Ciertamente, ya ha tenido en esto alg&uacute;n apoyo. Emiratos ha anunciado el corte de todas sus relaciones comerciales y econ&oacute;micas con la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica y eso es una muy mala noticia para Teher&aacute;n. Pero no ser&aacute; f&aacute;cil que los ayatol&aacute;s cedan a la presi&oacute;n econ&oacute;mica, y sobre todo no ser&aacute; r&aacute;pido. Ir&aacute;n es muy resiliente, est&aacute; acostumbrado a pasar por etapas duras, y adem&aacute;s un bloqueo naval o econ&oacute;mico no impide utilizar rutas terrestres ni sistemas financieros alternativos, sobre todo si se tiene el apoyo &ndash; aunque sea indirecto - de China. Por supuesto, una poblaci&oacute;n ya muy golpeada por d&eacute;cadas de sanciones puede sufrir duramente el bloqueo y no se puede descartar que una parte se vuelva contra sus dirigentes, pero la mayor&iacute;a est&aacute; contra quienes les atacan &ndash; incluso muchos de los que no comulgan con el r&eacute;gimen teocr&aacute;tico &ndash; y en &uacute;ltima instancia la Guardia Revolucionaria Isl&aacute;mica tiene instrumentos de represi&oacute;n muy contundentes, como los que utiliz&oacute; en enero para reprimir las manifestaciones ciudadanas.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s probable es que Trump tenga que desistir y ceder antes de que Ir&aacute;n colapse, utilizando cualquier f&uacute;til excusa  &ndash; como por ejemplo que los pa&iacute;ses de la zona se lo han pedido &ndash; para justificarlo. Es bastante f&aacute;cil, solo tiene que atenerse a lo que firm&oacute; el 17 de junio y cumplirlo estrictamente, es lo &uacute;nico que Teher&aacute;n exige para abrir Ormuz definitivamente y empezar a negociar el tema nuclear. Es probable que si no lo ha hecho ya es porque piensa que para los estadounidenses &ndash; y sobre todo para sus seguidores - asumir una derrota tan evidente como la que afronta es a&uacute;n peor en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos que las consecuencias de la guerra en su econom&iacute;a. Pero si el Partido Republicano pierde las elecciones de noviembre, su estrella empezar&aacute; a declinar irremisiblemente. Ha preferido la guerra a la humillaci&oacute;n, al contrario que Chamberlain, pero como &eacute;l, al final, tendr&aacute; ambas cosas. Su fracaso en Ir&aacute;n parece ya inevitable, aunque &eacute;l jam&aacute;s lo aceptar&aacute; as&iacute;, igual que no acepta ninguna realidad que no le convenga o le desmienta. La fanfarroner&iacute;a fantasiosa de Trump ha llegado a decretar que el estrecho de Ormuz es territorio de EEUU, aunque nadie sabe qu&eacute; significa eso, ni como ejercer&aacute; su soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n actual puede prolongarse durante meses, o puede cambiar radicalmente de repente si Trump decide que le conviene ya acabar con esta pesadilla. No obstante, aunque la guerra termine con la derrota del agresor, el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho, los miles de muertos de esta est&uacute;pida guerra - incluidos los 120 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as masacrados en la escuela infantil de Minab &ndash; sacrificados sin raz&oacute;n ni motivo, nunca volver&aacute;n. Y la percepci&oacute;n de impunidad absoluta, de que el que puede hacer hace, sin que sufra ninguna consecuencia, deja la amarga sensaci&oacute;n de que cualquier agresi&oacute;n, cualquier crimen es posible. Esta guerra, el bombardeo a otros seis pa&iacute;ses, la intervenci&oacute;n en Venezuela, la luz verde a Israel para el genocidio de Gaza, los cr&iacute;menes de los colonos en Cisjordania y la destrucci&oacute;n del L&iacute;bano, la presi&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica a otros pa&iacute;ses latinoamericanos y europeos, todo es la consecuencia de tener al frente de la primera potencia mundial a un individuo megaloman&iacute;aco, incompetente, autoritario, narcisista, inmoral, que hace gala de  su desprecio hacia todo aquel y todo aquello que no sirva a sus intereses personales o a su ego, y tambi&eacute;n de tener al frente de otros muchos pa&iacute;ses &ndash; entre ellos la mayor&iacute;a de los europeos &ndash; a dirigentes que aceptan pasivamente su arrogancia criminal y prefieren mirar hacia otro lado, para no ponerse en riesgo y preservar su parcelita de poder, aunque sea subordin&aacute;ndose  a intereses ajenos. 
    </p><p class="article-text">
        El mat&oacute;n de colegio prospera porque todos ignoran a la v&iacute;ctima, prefieren no meterse en l&iacute;os por algo que no les incumbe directamente, aun sabiendo que si todos se pusieran frente a &eacute;l, su agresi&oacute;n terminar&iacute;a. Si dejamos crecer e imponerse un modelo de relaciones internacionales injusto basado &uacute;nicamente en la ley de la fuerza, sin reglas, sin l&iacute;mites racionales o &eacute;ticos, antes o despu&eacute;s tambi&eacute;n nosotros sufriremos las consecuencias. Nunca deber&iacute;amos olvidar el prof&eacute;tico poema de Martin Niem&ouml;ller: &ldquo;Primero vinieron por los socialistas, y guard&eacute; silencio porque no era socialista&rdquo; &hellip; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique de Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-atrapado-ormuz_129_13460192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump, atrapado en Ormuz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia de los derechos de la infancia en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resistencia-derechos-infancia-ceuta_129_13459755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b012d9db-6d93-4575-bba2-baf148694db1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2721y1107.jpg" width="1200" height="675" alt="La resistencia de los derechos de la infancia en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudadanía está en riesgo de no percibir -hasta que le toque cerca y ya sea demasiado tarde- que cuando la infancia deja de ser un concepto universal y se divide en categorías, caen los derechos de una infancia detrás de otra</p></div><p class="article-text">
        La puesta en escena de Markus Lammert, portavoz de la Comisi&oacute;n Europea, diciendo que todas las personas migrantes que permanecen en Ceuta -incluida la infancia en movimiento -deben ser retornadas a Marruecos, nos deja un regusto a crisis de las democracias europeas que da un poco de susto. Por eso deber&iacute;amos mantenernos alerta, porque en la batalla contra los derechos de las personas migrantes no est&aacute; en riesgo solo sus derechos, sino tambi&eacute;n la efectividad del Estado de Derecho que protege a toda la ciudadan&iacute;a europea y la credibilidad de nuestras instituciones en defensa de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        He estudiado el nuevo Pacto Europeo de Asilo y Migraciones y s&eacute; que es un mecanismo dise&ntilde;ado fundamentalmente para reducir al m&aacute;ximo la llegada de personas migrantes a nuestras fronteras y para que el retorno sea lo m&aacute;s efectivo y r&aacute;pido posible. No me enga&ntilde;o con esta Europa que busca un equilibrio imposible con las fuerzas de ultraderecha, que han hecho de las personas migrantes su se&ntilde;uelo para captar votos y su excusa para recortar derechos de sus nacionales y erosionar su democracia. Sin embargo, confiaba en que las instituciones europeas proteger&iacute;an a la infancia y su posici&oacute;n reforzada, al menos, en la misma medida que lo hace la ley para garantizar y proteger sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que en Europa convivimos con fuerzas pol&iacute;ticas que amenazan las diversas democracias que la componen e incluso la propia composici&oacute;n de su uni&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Por eso, debemos ser extraordinariamente responsables y firmes en la defensa de los valores que nos son propios y que robustecen nuestro sistema democr&aacute;tico. Ese rigor debe hacerse efectivo, tambi&eacute;n, en las formas de comunicaci&oacute;n p&uacute;blica. Es imperativo evitar situaciones de desinformaci&oacute;n como la vivida, en las que nuestros responsables institucionales y pol&iacute;ticos presenta como posible, ante la ciudadan&iacute;a, un espacio de no derechos para la infancia vulnerable, m&aacute;s propio de reg&iacute;menes autoritarios que de democracias liberales.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la insistencia del ejecutivo comunitario europeo y de diversos representantes pol&iacute;ticos de nuestro pa&iacute;s de que todas las personas menores de edad tienen que ser retornadas, debemos enarbolar la ley: las repatriaciones de la infancia migrante no pueden ser ni masivas, ni colectivas, ni r&aacute;pidas, ni autom&aacute;ticas, y han de estar supeditadas siempre al inter&eacute;s de la ni&ntilde;a, ni&ntilde;o o adolescente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo exige el art&iacute;culo 35.5 de la Ley de Extranjer&iacute;a -inter&eacute;s del menor, audiencia, informes preceptivos y garant&iacute;a de reagrupaci&oacute;n familiar o puesta a disposici&oacute;n de servicios de protecci&oacute;n-. En similares t&eacute;rminos se expresa la Directiva Europea de Retorno. Y el nuevo Reglamento Europeo -a&uacute;n pendiente de entrada en vigor- mucho m&aacute;s cruel y duro que la directiva que derogar&aacute; tambi&eacute;n mantiene y exige la evaluaci&oacute;n individual, las garant&iacute;as procesales y, siempre, valoraci&oacute;n del inter&eacute;s superior del menor.
    </p><p class="article-text">
        Varias resoluciones de la Sala Tercera del Tribunal Supremo as&iacute; lo corroboran. Entre ellas, la sentencia que declar&oacute; ilegales las devoluciones de menores de Ceuta a Marruecos en 2021 por la &ldquo;absoluta inobservancia&rdquo; del procedimiento establecido en la Ley de Extranjer&iacute;a, que exige actuaci&oacute;n individualizada, audiencia del menor e intervenci&oacute;n del Ministerio Fiscal.
    </p><p class="article-text">
        No hay la m&aacute;s m&iacute;nima se&ntilde;al jur&iacute;dica a favor del retorno propuesto por algunos de nuestros representantes pol&iacute;ticos que, con sus declaraciones, se sit&uacute;an en la &oacute;rbita del negacionismo de los derechos de la infancia en movimiento. Hasta el punto de que sus irresponsables planteamientos pueden estar incitando a la repetici&oacute;n de acciones que ya han sido calificadas como delito, como acredita la condena de la Audiencia Provincial de C&aacute;diz a la exdelegada del Gobierno en Ceuta y a la exvicepresidenta segunda de la Ciudad Aut&oacute;noma a nueve a&ntilde;os de inhabilitaci&oacute;n especial para cargo p&uacute;blico por un delito de prevaricaci&oacute;n administrativa en las repatriaciones de 2021, en las que el tribunal consider&oacute; probado que actuaron &ldquo;a sabiendas de su injusticia&rdquo;, sin seguir procedimiento legal alguno, ignorando las advertencias internas de la jefa del &Aacute;rea de Menores, que manifest&oacute; su &ldquo;absoluta discrepancia&rdquo; porque resultaba imposible la devoluci&oacute;n sin sujeci&oacute;n a la Ley de Extranjer&iacute;a, a la legislaci&oacute;n de menores y a la Convenci&oacute;n de Derechos del Ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a existir un consenso, que podr&iacute;a ser clasificado de universal, en torno a la idea de proteger de forma reforzada los derechos de la infancia. Sin embargo, hoy esta m&aacute;xima est&aacute; en riesgo. La facilidad con la que la ciudadan&iacute;a valida la disminuci&oacute;n de las garant&iacute;as en la protecci&oacute;n de las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescencia migrante bien puede ponerse en relaci&oacute;n con un marco de creciente insensibilidad global, propiciado por el influjo de una Comunidad Internacional que, impasible ante los cr&iacute;menes de guerra contra la infancia gazat&iacute;, permite que el genocidio siga su curso.  Y as&iacute;, recibimos el impacto de cientos de im&aacute;genes que miramos desde nuestros tel&eacute;fonos m&oacute;viles -beb&eacute;s asesinados, ni&ntilde;as y ni&ntilde;os amputados o disparados a bocajarro- que dispara nuestra tolerancia a la barbarie y, con ella, a la normalizaci&oacute;n de la reducci&oacute;n de los est&aacute;ndares de garant&iacute;as de los derechos de una infancia abandonada.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a est&aacute; en riesgo de no percibir -hasta que le toque cerca y ya sea demasiado tarde- que cuando la infancia deja de ser un concepto universal y se divide en categor&iacute;as, caen los derechos de una infancia detr&aacute;s de otra. Surge con ello la idea de <em>infancias prescindibles</em> o <em>infancias parcialmente protegidas </em>que rompen el consenso internacional de que todas las infancias se defienden siempre, frente a cualquiera y en toda circunstancia.
    </p><p class="article-text">
        Quienes nos reconocemos en el humanismo jur&iacute;dico llevamos meses advirtiendo que las democracias liberales desaparecer&aacute;n al mismo tiempo que lo haga el &uacute;ltimo superviviente del genocidio palestino.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n no todo est&aacute; perdido. Hoy, en Europa y en Espa&ntilde;a, frente a la frivolidad de quienes se&ntilde;alan a la infancia migrante con el fr&iacute;o de una Europa que, de momento, no existe, resiste la civilizada ternura del Estado de Derecho Europeo, que no permite que los derechos de las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes en movimiento se congelen a la intemperie de nuestras fronteras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inés Herreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resistencia-derechos-infancia-ceuta_129_13459755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La resistencia de los derechos de la infancia en Ceuta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo el mundo al agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/todo-mundo-agua-cat_129_13455493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b5a0277-bc44-4a5b-ba1d-3bed8cce0fb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y1233.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo el mundo al agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el calor extremo convertido ya en una condición recurrente de nuestros veranos, la pregunta ya no tendría que ser solo cuántas piscinas tiene nuestra ciudad, sino quién puede bañarse, dónde, a qué precio y en qué condiciones</p></div><p class="article-text">
        Durante estos d&iacute;as de agosto he le&iacute;do con mucho inter&eacute;s y empat&iacute;a noticias y art&iacute;culos que han reclamado m&aacute;s piscinas p&uacute;blicas como gran estrategia de adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica. En el texto <a href="https://catalunyaplural.es/la-metropoli-de-las-piscinas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La metr&oacute;poli de las piscinas</em></a><em>, </em>el economista y ge&oacute;grafo Oriol Estela reivindica que las piscinas sean consideradas como una infraestructura verde, azul y social de proximidad y que sean una pol&iacute;tica p&uacute;blica prioritaria. El problema, explica el art&iacute;culo, es que en muchas &aacute;reas metropolitanas de Espa&ntilde;a no hay suficientes piscinas p&uacute;blicas y las que hay est&aacute;n distribuidas de manera muy desigual. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, han proliferado masivamente las piscinas privadas, acentuando la desigualdad social ante el cambio clim&aacute;tico respecto aquellas personas que no pueden disponer de piscina privada o que no pueden acceder a las p&uacute;blicas porque los precios son demasiado altos. La periodista Elena Parre&ntilde;o denunciaba en <a href="https://www.elcritic.cat/noticies/segregacio-a-les-piscines-publiques-de-catalunya-que-no-vinguin-els-del-poble-del-costat-276174" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reportaje en Cr&iacute;tic</a> que determinados municipios catalanes han establecido precios desorbitadamente elevados para personas no empadronadas en el municipio. 
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Jos&eacute; Mansilla respond&iacute;a con su art&iacute;culo <a href="https://catalunyaplural.es/las-piscinas-municipales-como-palacios-del-pueblo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las piscinas municipales son palacios del pueblo</em></a><em>,</em> reivindicando el car&aacute;cter popular y asequible para todo el mundo que deber&iacute;an tener estos espacios.
    </p><p class="article-text">
        He le&iacute;do estos art&iacute;culos con mucho inter&eacute;s, no solo porque comparto sus planteamientos, sino porque lo he podido hacer desde una ciudad donde las piscinas de verano son hoy una prioridad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Viena, referente por sus pol&iacute;ticas de vivienda, ha situado tambi&eacute;n las piscinas y ba&ntilde;os p&uacute;blicos como una infraestructura p&uacute;blica de primer nivel para hacer frente a las olas de calor que sufre cada verano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los gobiernos socialdemócratas de Viena dieron al acceso al agua y al ocio casi la misma imortancia que a la vivienda y los entendieron como un derecho y una nueva infraestructura social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si bien Viena ten&iacute;a una tradici&oacute;n de ba&ntilde;os vinculados a la higiene desde el siglo XIX, fue durante el periodo de Viena la Roja (1919-1934) cuando estas instalaciones adquirieron una nueva dimensi&oacute;n. Los gobiernos socialdem&oacute;cratas dieron al acceso al agua y al ocio casi la misma importancia que a la vivienda y los entendieron como un derecho y una nueva infraestructura social. 
    </p><p class="article-text">
        Se construyeron 6 grandes ba&ntilde;os de verano (Sommerbad), 21 piscinas infantiles y familiares (Kinderfreib&auml;der) y varias instalaciones de higiene, a la vez que se ampliaron espacios de ba&ntilde;o en el Danubio. Lo m&aacute;s valioso es la consolidaci&oacute;n de un modelo que ha permitido ampliar progresivamente la red de piscinas p&uacute;blicas hasta llegar pr&aacute;cticamente todos los distritos.
    </p><p class="article-text">
        Durante nuestra estancia en Viena (ha sido un viaje familiar) hemos podido superar los d&iacute;as de calor extremo (cerca de 40 &deg;C) visitando y disfrutando de cuatro de los recintos mencionados. En todos el patr&oacute;n se repite. Grandes espacios con varias piscinas o playas, extensas &aacute;reas de campo con sombra natural gracias a grandes &aacute;rboles, amplias instalaciones deportivas, generosas &aacute;reas de vestuarios y servicios de restauraci&oacute;n. Verdaderos refugios clim&aacute;ticos, &ldquo;palacios del pueblo&rdquo; como reivindica Mansilla.
    </p><p class="article-text">
        Os preguntar&eacute;is por los precios. Entrada de adulto 8,10 euros, joven (15-18 a&ntilde;os) 4,60, ni&ntilde;os 2,80, y menores de 6 a&ntilde;os gratuito. Los precios se reducen en la mitad si solo vas por la tarde. Nosotros, que somos cuatro (dos adultos, un adolescente y un ni&ntilde;o), hemos pagado alrededor de 24 euros para acceder y pasar el d&iacute;a. Los abonos mensuales oscilan entre los 48 euros para adultos y los 16 para ni&ntilde;os. Ah, muy importante: los abonos permiten acceder a cualquier instalaci&oacute;n de la red municipal, reforzando su car&aacute;cter universal.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo pod&eacute;is imaginar, hab&iacute;a mucha gente. Y gran diversidad social en todas las piscinas, independientemente de su ubicaci&oacute;n. Gente mayor, familias con ni&ntilde;os, grupos de adolescentes y j&oacute;venes, personas de origen y culturas diversas. No percibimos segregaci&oacute;n social en ninguna. Al contrario, vimos un nivel de convivencia excelente y emocionante. &iexcl;Todo el mundo deja sus pertenencias sin vigilancia cuando va a ba&ntilde;arse! Incluso nos han tolerado a nosotros como turistas intrusos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos disfrutado mucho de las piscinas y playas p&uacute;blicas de Viena, pero tambi&eacute;n tengo que decir que la comparaci&oacute;n con nuestra realidad, en nuestro caso la ciudad de Terrassa (Barcelona), nos ha dejado un regusto amargo. El ejemplo de Viena demuestra que no solo necesitamos m&aacute;s piscinas, sino recuperar y reforzar la idea de piscina p&uacute;blica como infraestructura clim&aacute;tica y social y como derecho urbano. 
    </p><p class="article-text">
        Con el calor extremo convertido ya en una condici&oacute;n recurrente de nuestros veranos, garantizar que todo el mundo pueda ba&ntilde;arse, refrescarse y encontrar un lugar confortable en la ciudad no tendr&iacute;a que depender de tener una piscina privada, de poder pagar precios elevados o de vivir en el municipio adecuado. La pregunta ya no tendr&iacute;a que ser solo cu&aacute;ntas piscinas tiene nuestra ciudad, sino qui&eacute;n puede ba&ntilde;arse, d&oacute;nde, a qu&eacute; precio y en qu&eacute; condiciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavi Matilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/todo-mundo-agua-cat_129_13455493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo el mundo al agua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rescatar niños no basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rescatar-ninos-no-basta_129_13458262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3ef2601-2860-41c8-8fa9-906b2094fabd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x567y523.jpg" width="1200" height="675" alt="Rescatar niños no basta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sistemas de protección de la infancia, las fuerzas de seguridad, la justicia y los servicios forenses no siempre trabajan con protocolos compatibles. A veces se toma una muestra genética a una familia que busca a un niño, pero nunca se cruza con la obtenida de un menor localizado en otro territorio</p></div><p class="article-text">
        Cuando un ni&ntilde;o (o una ni&ntilde;a) v&iacute;ctima de trata, de una desaparici&oacute;n o de una adopci&oacute;n ilegal es localizado, solemos pensar que la historia ha terminado bien. Ha sido encontrado y est&aacute; a salvo. Pero ese rescate no siempre resuelve la pregunta m&aacute;s b&aacute;sica: &iquest;qui&eacute;n es ese ni&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Puede no llevar documentaci&oacute;n, tener una identidad falsa o haber sido separado de su familia cuando era demasiado peque&ntilde;o para recordar su nombre, su lugar de origen o el rostro de sus padres. Tambi&eacute;n puede ocurrir que los documentos que lo acompa&ntilde;an hayan sido manipulados para ocultar su procedencia. En esas circunstancias, ponerlo a salvo es imprescindible, pero no suficiente. Un ni&ntilde;o no recupera plenamente sus derechos hasta que no recupera tambi&eacute;n su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo he comprobado durante muchas d&eacute;cadas trabajando en gen&eacute;tica forense. En 2004, cre&eacute; e impuls&eacute; DNA-ProKids para aplicar el ADN a la identificaci&oacute;n de menores desaparecidos, v&iacute;ctimas de trata o separados de sus familias. La iniciativa naci&oacute; de una convicci&oacute;n. Para m&iacute; era evidente. Cuando los documentos faltan, han sido falsificados o nunca existieron, la gen&eacute;tica puede aportar la evidencia necesaria para reconstruir un v&iacute;nculo familiar.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, <a href="https://dna-prokids.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DNA-ProKids</a> ha realizado miles de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos en 16 pa&iacute;ses, que han permitido identificar a m&aacute;s de 4.100 menores y han contribuido a impedir m&aacute;s de 300 adopciones ilegales. Buena parte de este trabajo se ha desarrollado en Asia y Am&eacute;rica Latina, donde la permeabilidad entre fronteras, la fragilidad de algunos registros civiles, la existencia de organizaciones criminales y las redes de adopciones irregulares hacen especialmente dif&iacute;cil seguir el rastro de un ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En estos casos, el reto no consiste &uacute;nicamente en localizar al menor, sino en devolverlo a su familia que puede estar busc&aacute;ndolo desde otro territorio. La gen&eacute;tica forense hace posible el an&aacute;lisis de muestras de menores sin identidad fiable y de familiares que buscan a un menor y ayuda a comparar esos perfiles para establecer posibles relaciones biol&oacute;gicas. No sustituye a la investigaci&oacute;n policial o judicial. Aporta una prueba capaz de unir dos historias que, de otro modo, podr&iacute;an no encontrarse nunca.
    </p><p class="article-text">
        Cada coincidencia gen&eacute;tica demuestra que identificar a un menor no es un tr&aacute;mite administrativo que pueda posponerse, sino una parte esencial de la protecci&oacute;n de ese menor. Sin una identidad fiable, puede permanecer durante a&ntilde;os bajo tutela institucional, crecer con un nombre que no es el suyo y perder el acceso a su nacionalidad, a sus v&iacute;nculos familiares y a otros derechos que dependen de poder demostrar qui&eacute;n es.
    </p><p class="article-text">
        En muchos procedimientos seguimos confiando demasiado en los documentos. Sin embargo, pueden perderse, falsificarse o ser sustituidos. Una partida de nacimiento puede manipularse muy f&aacute;cilmente. Una identidad puede inventarse. El ADN, en cambio, permite establecer v&iacute;nculos biol&oacute;gicos incluso cuando todo lo dem&aacute;s ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a existe y, como he relatado, lleva a&ntilde;os demostrando su utilidad. El verdadero desaf&iacute;o es pol&iacute;tico, institucional y operativo. Es el momento de cambiar esta situaci&oacute;n y, en mi opini&oacute;n, estos son los principales retos que debemos superar.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, los sistemas de protecci&oacute;n de la infancia, las fuerzas de seguridad, la justicia y los servicios forenses no siempre trabajan con protocolos compatibles. A veces se toma una muestra gen&eacute;tica a una familia que busca a un ni&ntilde;o, pero nunca se cruza con la obtenida de un menor localizado en otro territorio. En otros casos, el an&aacute;lisis de ADN solo se contempla cuando existe una investigaci&oacute;n penal avanzada y no desde el primer momento como herramienta de protecci&oacute;n. As&iacute;, podemos tener a una madre que lleva a&ntilde;os buscando a su hijo y a un menor bajo tutela en otro pa&iacute;s sin que ambos sistemas lleguen nunca a encontrarse.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, necesitamos incorporar la identificaci&oacute;n de manera sistem&aacute;tica a la respuesta frente a la trata, las desapariciones infantiles y las adopciones ilegales. No como una medida excepcional, sino como parte de los protocolos ordinarios cuando no exista una identidad fiable o haya dudas fundadas sobre la filiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las muestras deben obtenerse con garant&iacute;as legales, &eacute;ticas y de protecci&oacute;n de datos, y utilizarse &uacute;nicamente para identificar, proteger y reunir familias. Tambi&eacute;n necesitamos potenciar mecanismos seguros de cooperaci&oacute;n internacional, porque la trata y las desapariciones no respetan fronteras y la identificaci&oacute;n no puede quedar encerrada dentro de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, es fundamental intervenir con rapidez. Cuanto m&aacute;s tiempo pasa, m&aacute;s dif&iacute;cil resulta reconstruir una historia familiar, localizar a los parientes y evitar que una identidad falsa se consolide. La identificaci&oacute;n debe comenzar al mismo tiempo que la protecci&oacute;n f&iacute;sica y psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n gen&eacute;tica tampoco completa por s&iacute; sola una reunificaci&oacute;n. El ADN puede abrir la puerta, pero hacen falta profesionales que verifiquen el contexto, eval&uacute;en la seguridad del retorno y acompa&ntilde;en a las personas implicadas. La ciencia aporta evidencia; las instituciones deben convertirla en una restituci&oacute;n real de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la lucha contra la trata se ha concentrado, con raz&oacute;n, en rescatar a las v&iacute;ctimas y perseguir a las redes criminales. Pero debemos ampliar esa mirada. Un ni&ntilde;o no deja de ser v&iacute;ctima al salir del lugar donde era explotado. Si desconoce qui&eacute;n es, no puede demostrar de d&oacute;nde procede o sigue separado de quienes lo buscan, el da&ntilde;o contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Rescatar a un ni&ntilde;o es salvarlo del peligro inmediato. Identificarlo es devolverle su historia, sus v&iacute;nculos y una parte esencial de su futuro. Por eso, cuando un menor es localizado, la pregunta no deber&iacute;a ser solo si est&aacute; a salvo. Tambi&eacute;n debemos preguntarnos si sabemos qui&eacute;n es y si estamos haciendo todo lo posible para devolverlo a su familia. Hasta entonces, el rescate seguir&aacute; siendo &uacute;nicamente el primer paso. Y eso no basta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Lorente Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rescatar-ninos-no-basta_129_13458262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rescatar niños no basta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reforma de la FIFA no puede esperar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reforma-fifa-no-esperar_129_13454219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80a72f1a-8202-4bbb-a32d-e0c63dc4ba95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x569y437.jpg" width="1200" height="675" alt="La reforma de la FIFA no puede esperar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La FIFA actúa simultáneamente como regulador y como uno de los principales actores económicos del mercado que regula. Dicta las normas, controla el acceso a las competiciones, ejerce potestades disciplinarias y, al mismo tiempo, obtiene beneficios de ese mismo sistema</p></div><p class="article-text">
        Cada nueva pol&eacute;mica que rodea a la FIFA suele reabrir el mismo debate: &iquest;basta con sustituir a sus dirigentes o ha llegado el momento de transformar la instituci&oacute;n? La &uacute;ltima d&eacute;cada ofrece una conclusi&oacute;n clara. Tras los <a href="https://elpais.com/deportes/2015/05/28/actualidad/1432838771_270429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n de 2015</a>, muchos dieron por hecho que comenzaba una nueva etapa. Lo mismo ocurri&oacute; durante el <a href="https://elpais.com/deportes/2021-04-20/un-juzgado-de-madrid-prohibe-a-la-uefa-la-fifa-y-laliga-que-adopten-medidas-contra-la-superliga.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">litigio de la Superliga Europea</a>. Sin embargo, el patr&oacute;n se ha repetido una y otra vez: cambian los protagonistas, pero el modelo de gobierno permanece intacto. El verdadero problema no son las personas, sino las reglas que concentran el poder y dificultan cualquier control efectivo. Que nadie se enga&ntilde;e: Infantino no es EL problema, sino el resultado de los problemas estructurales de la FIFA.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA ha dejado hace tiempo de ser una organizaci&oacute;n dedicada exclusivamente a gestionar competiciones deportivas. Hoy ejerce una enorme influencia econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y cultural. Las controversias recientes &mdash;desde su creciente protagonismo pol&iacute;tico hasta las propuestas para ampliar la comercializaci&oacute;n del Mundial mediante inversi&oacute;n privada&mdash; no son episodios aislados, sino la manifestaci&oacute;n de un modelo institucional que ha llegado a sus l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        La principal anomal&iacute;a reside en una circunstancia dif&iacute;cilmente aceptable en cualquier otro &aacute;mbito. La FIFA act&uacute;a simult&aacute;neamente como regulador y como uno de los principales actores econ&oacute;micos del mercado que regula. Dicta las normas, controla el acceso a las competiciones, ejerce potestades disciplinarias y, al mismo tiempo, obtiene beneficios de ese mismo sistema. La coexistencia de funciones regulatorias y comerciales genera un conflicto de intereses estructural que ninguna organizaci&oacute;n deber&iacute;a asumir.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el &eacute;xito de una instituci&oacute;n se mide prioritariamente por sus ingresos, el resto de los objetivos acaba subordin&aacute;ndose a esa l&oacute;gica. La expansi&oacute;n constante del calendario, el creciente peso de los intereses comerciales o la transformaci&oacute;n de los aficionados en meros consumidores responden a una misma din&aacute;mica. El f&uacute;tbol pasa de bien social a producto global.
    </p><p class="article-text">
        Ese dise&ntilde;o institucional tambi&eacute;n explica la extraordinaria concentraci&oacute;n de poder dentro de la organizaci&oacute;n. Los recursos econ&oacute;micos consolidan alianzas pol&iacute;ticas y reducen los incentivos para la alternancia. El problema, por tanto, no depende del estilo de un presidente concreto. Mientras las reglas permanezcan inalteradas, cualquier relevo personal reproducir&aacute; los mismos incentivos.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma un evidente d&eacute;ficit democr&aacute;tico. Las federaciones nacionales y las confederaciones continentales presentan una escasa renovaci&oacute;n de sus &eacute;lites dirigentes y apenas representan a jugadores, aficionados, mujeres y otros actores del f&uacute;tbol. Aunque la FIFA reivindica su legitimidad como organizaci&oacute;n construida desde la base, sus decisiones siguen respondiendo a una estructura jer&aacute;rquica.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco los mecanismos internos de control ofrecen garant&iacute;as suficientes. Ning&uacute;n &oacute;rgano puede ejercer una supervisi&oacute;n independiente cuando sus integrantes dependen, directa o indirectamente, de quienes deben fiscalizar. Las normas, por s&iacute; solas, no garantizan la rendici&oacute;n de cuentas. Lo decisivo es que existan instituciones con capacidad real para hacerlas cumplir sin interferencias.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones son conocidas. La primera consiste en separar institucionalmente las funciones regulatorias de las actividades comerciales de la FIFA. La segunda pasa por democratizar su estructura de gobierno, incorporando de manera efectiva a quienes hoy apenas participan en las decisiones. La tercera exige crear mecanismos de supervisi&oacute;n verdaderamente independientes, con procedimientos de nombramiento transparentes y mandatos protegidos frente a presiones pol&iacute;ticas. Son principios elementales de buena gobernanza ya aplicados en la mayor&iacute;a de los sectores.
    </p><p class="article-text">
        Pero ser&iacute;a ingenuo pensar que una organizaci&oacute;n dise&ntilde;ada para preservar el <em>statu quo</em> impulsar&aacute; voluntariamente una reforma de ese alcance. Por eso las autoridades p&uacute;blicas tampoco pueden seguir escud&aacute;ndose en la autonom&iacute;a del deporte. El <a href="https://elpais.com/deportes/2023-12-21/la-justicia-europea-falla-que-fifa-y-uefa-violan-la-ley-comunitaria-con-el-veto-a-la-superliga-de-futbol.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea</a> ha advertido reiteradamente de los problemas que plantea la acumulaci&oacute;n de funciones regulatorias y comerciales por parte de las organizaciones deportivas. No es dif&iacute;cil comprender por qu&eacute;. El deporte es un sector econ&oacute;mico de enorme relevancia y una actividad de extraordinaria influencia social. Ning&uacute;n mercado de semejante dimensi&oacute;n deber&iacute;a quedar, en la pr&aacute;ctica, al margen de mecanismos efectivos de control.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el debate trasciende el f&uacute;tbol. Las instituciones deportivas transmiten valores y proyectan una determinada idea de liderazgo e integridad. Si quienes gobiernan el deporte m&aacute;s popular del planeta no est&aacute;n sometidos a est&aacute;ndares exigentes de transparencia y rendici&oacute;n de cuentas, el mensaje que reciben los ciudadanos es que el poder puede escapar al control cuando alcanza suficiente influencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la reforma de la FIFA no consiste &uacute;nicamente en mejorar la gesti&oacute;n del f&uacute;tbol. Es una cuesti&oacute;n de calidad institucional. Significa afirmar que ninguna organizaci&oacute;n, por poderosa que sea, debe situarse por encima de los principios de buena gobernanza. En un momento en que el Estado de Derecho afronta crecientes desaf&iacute;os en todo el mundo, el f&uacute;tbol no puede convertirse en otro espacio donde el poder prevalezca sobre las reglas. Lo que est&aacute; en juego no es solo el futuro de la FIFA, sino la credibilidad de una de las instituciones culturales m&aacute;s influyentes del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Rubio, Miguel Poiares Maduro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reforma-fifa-no-esperar_129_13454219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 20:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reforma de la FIFA no puede esperar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La evolución de la inteligencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/evolucion-inteligencia_129_13452121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db70ab12-b506-4c47-9f66-3e2e60c5edc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La evolución de la inteligencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es razonable que si la evolución, sin proponérselo, favorece que la inteligencia de los seres vivos mejore con el tiempo, esta no sea una propiedad binaria, que se tiene o no, sino un continuo evolutivo</p></div><p class="article-text">
        Hay conceptos aparentemente sencillos que, sin embargo, se resisten a una definici&oacute;n precisa. La inteligencia es uno de ellos. Todos tenemos m&aacute;s o menos claro lo que es, o eso creemos, pero definirla rigurosamente ya es otro cantar, incluso para especialistas en su estudio. &iquest;Es inteligencia resolver problemas? &iquest;Hacer c&aacute;lculos? &iquest;Reconocer y nombrar lo que hay en el mundo? &iquest;Aprender? &iquest;Crear? &iquest;Anticipar el futuro? Probablemente sea todo eso, pero tambi&eacute;n es mucho m&aacute;s que eso.
    </p><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a hasta la neurociencia y la inteligencia artificial, abundan las definiciones de inteligencia. De hecho, se han llegado a recopilar m&aacute;s de setenta. Una de las m&aacute;s aceptadas, que formul&oacute; David Wechsler en 1944, la entiende como la capacidad global del individuo -habla de inteligencia humana- para actuar con prop&oacute;sito, pensar racionalmente y desenvolverse con eficacia en su entorno, mediante el aprendizaje y la toma de decisiones. Dicho de otro modo: ser inteligente consiste en aumentar las probabilidades de supervivencia y de &eacute;xito en un medio determinado; &eacute;xito medido en el logro de objetivos. No es casual que una de las definiciones m&aacute;s usadas en inteligencia artificial diga casi lo mismo: la inteligencia mide la capacidad de un agente [IA] para alcanzar objetivos en una amplia variedad de entornos.
    </p><p class="article-text">
        Si aceptamos esta idea, surge una reflexi&oacute;n que juzgo muy interesante: &iquest;puede la evoluci&oacute;n biol&oacute;gica de las especies interpretarse tambi&eacute;n como una evoluci&oacute;n y mejora de la inteligencia?
    </p><p class="article-text">
        La selecci&oacute;n natural premia dejar m&aacute;s descendencia que los competidores en un entorno cambiante. A veces la ventaja la proporcion&oacute; disponer de m&aacute;s fuerza f&iacute;sica; otras, la velocidad de movimientos; en ocasiones, una mayor resistencia. Pero en algunos casos la ventaja diferencial fue cognitiva, y de ah&iacute; surgieron especies sociales y conductualmente complejas.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza no &ldquo;busca&rdquo; aumentar la inteligencia. La evoluci&oacute;n no tiene objetivos ni se plantea metas, ciertamente, pero su algoritmo implacable produce cambios constantes en la vida, y a trav&eacute;s de ella en todo lo que la rodea. Y en ese cambio continuo, guiado solo por el &eacute;xito reproductivo, la inteligencia que facilite comer y no ser comido y dejar descendencia viable, prosperar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cilmente. Eso s&iacute;, conviene no olvidar que pensar sale caro: el cerebro humano es el 2 % de nuestra masa y consume la quinta parte de la energ&iacute;a que gastamos en reposo. Semejante &oacute;rgano solo compensa si el entorno y lo que conseguimos de &eacute;l paga el sobrecoste. M&aacute;s inteligencia a lo largo de la evoluci&oacute;n no es tan frecuente. Por eso lo que predominan en el mundo son microorganismos sin una sola neurona. La inteligencia no puede considerarse, por tanto, la cima de la evoluci&oacute;n, aunque nos haya permitido llegar a la Luna y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, ganar inteligencia y hacerlo de modo eficiente da muchas ventajas. Un animal capaz de anticipar el comportamiento de un depredador tiene ventaja. Tambi&eacute;n la tiene quien recuerda d&oacute;nde encontrar alimento y agua durante &eacute;pocas de escasez. O quien aprende m&aacute;s r&aacute;pido a reconocer los patrones que anuncian un peligro o una oportunidad de alimentarse o procrear. O quien coopera mejor con otros miembros de su especie, para lo que es fundamental disponer de formas de comunicaci&oacute;n vers&aacute;tiles y sofisticadas, siendo el paradigma el lenguaje humano.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra inteligencia nos hace singulares y la especie ecol&oacute;gicamente dominante, pero hay inteligencia m&aacute;s all&aacute; de la nuestra. Los cuervos de Nueva Caledonia no solo utilizan herramientas para buscar alimento, sino que tambi&eacute;n las crean. Los pulpos resuelven problemas complejos. Los delfines mulares se identifican mediante silbidos propios que funcionan como nombres. Comunidades vecinas de chimpanc&eacute;s mantienen tradiciones distintas que la ecolog&iacute;a no basta para explicar. Incluso las abejas eligen nido por un mecanismo colectivo de cu&oacute;rum. Es razonable que si la evoluci&oacute;n, sin propon&eacute;rselo, favorece que la inteligencia de los seres vivos mejore con el tiempo, esta no sea una propiedad binaria, que se tiene o no, sino un continuo evolutivo. M&aacute;s que una escala &uacute;nica, con nosotros en la cima, lo que hay es un abanico de soluciones distintas. Ya lo dej&oacute; escrito Darwin: la diferencia entre la mente del hombre y la de los animales superiores, con ser grande, &laquo;es ciertamente de grado y no de clase&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cerebro humano en los &uacute;ltimos tres millones de a&ntilde;os pas&oacute; de los 450 cent&iacute;metros c&uacute;bicos de los australopitecos a los 1.350 de hoy, lo que permiti&oacute; desarrollar el lenguaje simb&oacute;lico, la cooperaci&oacute;n social y la transmisi&oacute;n cultural, creando una combinaci&oacute;n extraordinariamente eficaz de inteligencia. En particular, el lenguaje y la capacidad de fabricar herramientas fraguaron una revoluci&oacute;n. El dominio del fuego, de uso habitual desde hace unos 400.000 a&ntilde;os, multiplic&oacute; nuestras posibilidades de supervivencia. El lenguaje permiti&oacute; coordinar grupos grandes y transmitir conocimiento entre generaciones, de modo que no hubiese que volver a empezar con cada una, sino partir del punto al que lleg&oacute; la anterior. La imaginaci&oacute;n hizo posible pensar el futuro, anticip&aacute;ndonos en cierta medida a lo que est&aacute; por venir y planific&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        De los bisontes de Altamira a la IA no ha habido apenas tiempo de evolucionar como especie, pero s&iacute; como sociedad. Seguimos cambiando gen&eacute;ticamente -la tolerancia a la leche en los adultos es de anteayer en t&eacute;rminos evolutivos-, pero no hay indicios fiables de que nuestras capacidades cognitivas hayan variado en ese plazo. La agricultura, la escritura, la ciencia y la tecnolog&iacute;a multiplicaron nuestra capacidad de transformar el entorno. Dejamos de adaptarnos pasivamente a la naturaleza para empezar a modificarla activamente, aunque no siempre para bien. De hecho, la inteligencia en un individuo o en una especie no conlleva necesariamente ventajas para otros seres vivos. La historia humana demuestra que la inteligencia amplifica tanto nuestra capacidad de cooperaci&oacute;n como nuestra capacidad de destrucci&oacute;n de lo dem&aacute;s, e incluso de los dem&aacute;s. Somos la especie que escribi&oacute; el Quijote y el Romancero gitano, formul&oacute; la f&iacute;sica cu&aacute;ntica y cre&oacute; m&aacute;quinas inteligentes. Pero tambi&eacute;n la que construy&oacute; Auschwitz y lanz&oacute; bombas at&oacute;micas sobre Hiroshima y Nagasaki.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial podr&iacute;a ser un nuevo paso en la evoluci&oacute;n de la inteligencia sobre la Tierra. Desarrollada por la inteligencia humana y necesariamente dependiente, todav&iacute;a, del ser humano. Pero podr&iacute;a no ser as&iacute; en el futuro, y ocurrir que una creaci&oacute;n humana no solo supere nuestra inteligencia general, sino que tenga la autonom&iacute;a y capacidad suficientes como para superarse a s&iacute; misma por otra forma de evoluci&oacute;n: el dise&ntilde;o recursivo de m&aacute;quinas por m&aacute;quinas. Para ello no har&iacute;a falta atribuirle voluntad ni conciencia; bastar&iacute;a con que persiguiera objetivos propios de manera competente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&iacute;a esta superinteligencia una continuaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n de la inteligencia en los seres vivos? Geoffrey Hinton, Premio Nobel de F&iacute;sica en 2024 y Premio Turing en 2018, considera que la humanidad podr&iacute;a ser solo una fase transitoria en la evoluci&oacute;n de la inteligencia. Piensa Hinton que: &ldquo;es bastante plausible que la humanidad no sea m&aacute;s que una fase pasajera en la evoluci&oacute;n de la inteligencia.&rdquo; La inteligencia biol&oacute;gica habr&iacute;a creado la digital, que podr&iacute;a superarla y eventualmente reemplazarla; no como una evoluci&oacute;n biol&oacute;gica darwiniana, claro, pero s&iacute; como una evoluci&oacute;n de la inteligencia, que ser&iacute;a posible por nuestra mediaci&oacute;n, en todo caso. Llegado el momento, esto podr&iacute;a ocurrir muy r&aacute;pido. Los tiempos de la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica no son los de la evoluci&oacute;n de las especies.
    </p><p class="article-text">
        Si la inteligencia ha sido a menudo una ventaja competitiva evolutiva, &iquest;qu&eacute; ocurrir&aacute; si aparecen sistemas m&aacute;s inteligentes que nosotros? &iquest;Seguir&iacute;amos siendo la especie dominante o pasar&iacute;amos a ocupar una posici&oacute;n secundaria frente a entidades cognitivas superiores? &iquest;Pasar a ser los segundos en inteligencia podr&iacute;a suponer ser irrelevantes o incluso dejar de existir?
    </p><p class="article-text">
        Norbert Wiener lo dej&oacute; escrito en 1960, cuando nada de esto parec&iacute;a urgente. Si empleamos para nuestros fines un agente mec&aacute;nico en cuyo funcionamiento no podemos interferir una vez puesto en marcha, &laquo;m&aacute;s nos vale estar bien seguros de que el prop&oacute;sito introducido en la m&aacute;quina es el prop&oacute;sito que realmente deseamos, y no una mera imitaci&oacute;n vistosa de &eacute;l&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si los simios no humanos hubiesen tenido la inteligencia y la capacidad hace millones de a&ntilde;os de detener la evoluci&oacute;n que desemboc&oacute; en la especie humana, &iquest;qu&eacute; creen que hubiesen hecho? Pues eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Senén Barro Ameneiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/evolucion-inteligencia_129_13452121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La evolución de la inteligencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo salir de Irán sin admitir que nunca debiste entrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salir-iran-admitir-debiste-entrar_129_13452088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88d35a02-df14-46a9-8a12-7c878369bd56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x619y280.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo salir de Irán sin admitir que nunca debiste entrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el caso de Irán, un acuerdo redactado con la vaguedad adecuada podría permitir que Teherán proclame ante sus sectores duros una narrativa de resistencia victoriosa, mientras Washington proclama ante su electorado una narrativa de fuerza disuasiva exitosa, sin que ninguna de las dos formulaciones sea técnicamente falsa</p></div><p class="article-text">
        En los conflictos armados, cada concesi&oacute;n que una de las partes hace suele percibirse no como un simple ajuste t&eacute;cnico, sino como una p&eacute;rdida existencial. Esta din&aacute;mica psicol&oacute;gica explica buena parte del laberinto en el que Donald Trump parece haberse instalado con la guerra de Ir&aacute;n: un conflicto que escal&oacute; sin una hoja de ruta clara de salida, y en el que cada posible retirada, cese al fuego o negociaci&oacute;n se percibe &mdash;tanto por &eacute;l como por su base&mdash; no como un ajuste pragm&aacute;tico de pol&iacute;tica exterior, sino como una capitulaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de reencuadre de la p&eacute;rdida, bien conocida en la literatura sobre negociaci&oacute;n, busca precisamente neutralizar ese componente psicol&oacute;gico transformando la concesi&oacute;n en una ganancia relativa o funcional, de modo que la parte que cede pueda presentarla &mdash;ante sus bases, su opini&oacute;n p&uacute;blica o incluso ante s&iacute; misma&mdash; como un acto de pragmatismo, visi&oacute;n de futuro o incluso fortaleza, en lugar de debilidad o traici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esto se logra mediante mecanismos bien identificados: enmarcar la concesi&oacute;n en t&eacute;rminos de beneficios futuros tangibles en vez de p&eacute;rdidas inmediatas, usar lenguaje ambiguo que permita a cada bando interpretar el acuerdo de manera favorable a su relato interno, secuenciar las concesiones para que ninguna parezca una capitulaci&oacute;n aislada, introducir garant&iacute;as simb&oacute;licas que compensen el costo identitario de la cesi&oacute;n, y externalizar la responsabilidad de la decisi&oacute;n hacia &ldquo;la historia&rdquo;. En esencia, se trata de gestionar la aversi&oacute;n a la p&eacute;rdida, ese sesgo cognitivo tan humano, para que el costo pol&iacute;tico interno de aceptar un acuerdo sea menor que el beneficio percibido de alcanzarlo. Aplicado al caso que nos ocupa, la pregunta no es si Trump puede encontrar una salida razonable a la guerra de Ir&aacute;n &mdash;probablemente existan varias sobre la mesa&mdash;, sino si alguien logra ayudarle a reencuadrarla de manera que no la experimente como una derrota.
    </p><p class="article-text">
        A esta primera herramienta se suma otra igualmente relevante en la caja de herramientas diplom&aacute;tica: la ambig&uuml;edad constructiva, t&eacute;cnica de redacci&oacute;n que consiste en formular deliberadamente los t&eacute;rminos de un acuerdo de manera lo suficientemente flexible o imprecisa como para que cada una de las partes en conflicto pueda interpretarlos de acuerdo con sus propios intereses, narrativas pol&iacute;ticas y necesidades de legitimaci&oacute;n ante sus respectivas bases, sin que ninguna quede obligada a admitir expl&iacute;citamente una concesi&oacute;n que resulte inaceptable o humillante para su electorado. 
    </p><p class="article-text">
        Su utilidad radica en que permite destrabar puntos de la negociaci&oacute;n que ser&iacute;an irresolubles si se exigiera una definici&oacute;n un&iacute;voca y cerrada, postergando la clarificaci&oacute;n final del significado hacia la fase de implementaci&oacute;n &mdash;aunque conlleva el riesgo, nada menor, de generar interpretaciones divergentes que resurjan como fuentes de conflicto en etapas posteriores&mdash;. En el caso de Ir&aacute;n, un acuerdo redactado con la vaguedad adecuada podr&iacute;a permitir que Teher&aacute;n proclame ante sus sectores duros una narrativa de resistencia victoriosa, mientras Washington proclama ante su electorado una narrativa de fuerza disuasiva exitosa, sin que ninguna de las dos formulaciones sea t&eacute;cnicamente falsa. Esta t&eacute;cnica se complementa naturalmente con la desagregaci&oacute;n de la agenda: en lugar de negociar en bloque &ldquo;el fin del conflicto&rdquo; &mdash;una abstracci&oacute;n cargada simb&oacute;licamente que tiende a convertirse en una negociaci&oacute;n de suma cero dif&iacute;cil de destrabar&mdash;, se fragmenta el problema en subtemas t&eacute;cnicos y manejables, susceptibles de negociarse de manera secuencial o incluso por comisiones especializadas distintas. Esta l&oacute;gica de incrementalismo negociador permite aislar los puntos de mayor consenso de los de mayor fricci&oacute;n, incorporar expertos t&eacute;cnicos y verificadores en lugar de negociadores pol&iacute;ticos discutiendo abstracciones irresolubles, y mostrar avances tangibles a las audiencias internas incluso cuando persisten diferencias irreconciliables en los aspectos m&aacute;s estructurales. El fracaso en un punto, as&iacute;, no contamina necesariamente la totalidad del proceso.
    </p><p class="article-text">
        &Iacute;ntimamente relacionado con lo anterior est&aacute; el doble discurso, t&aacute;ctica mediante la cual cada parte negociadora construye narrativas divergentes seg&uacute;n la audiencia a la que se dirige: hacia la mesa de negociaci&oacute;n y la comunidad internacional se proyecta un discurso conciliador y orientado a la soluci&oacute;n pol&iacute;tica, mientras que hacia las bases internas se mantiene un discurso de firmeza o continuidad de la lucha, con el objetivo de preservar la cohesi&oacute;n interna y proteger la legitimidad del liderazgo frente a acusaciones de traici&oacute;n o debilidad &mdash;aunque ello genere el riesgo de que la contraparte perciba estas se&ntilde;ales contradictorias como prueba de mala fe&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil no notar que Trump ya practica versiones de esta t&aacute;ctica en su comunicaci&oacute;n cotidiana, aunque de forma reactiva e improvisada m&aacute;s que estrat&eacute;gica; el desaf&iacute;o estar&iacute;a en convertir esa tendencia natural en un instrumento deliberado y coherente dentro de un proceso de negociaci&oacute;n real, y no en una fuente adicional de confusi&oacute;n para sus interlocutores. Pero ninguna de estas t&eacute;cnicas de arquitectura negociadora resuelve, por s&iacute; sola, el obst&aacute;culo m&aacute;s profundo, que es de naturaleza estrictamente psicol&oacute;gica: la disonancia cognitiva que enfrenta cualquier l&iacute;der que sostiene simult&aacute;neamente la autopercepci&oacute;n de ser un protector fuerte y decisivo, y la realidad inc&oacute;moda de haber ordenado o permitido una escalada militar que contradice esa imagen si termina sin una victoria clara. 
    </p><p class="article-text">
        Este bloqueo lleva a desvalorizar sistem&aacute;ticamente cualquier informaci&oacute;n que cuestione el relato propio, a justificar cada decisi&oacute;n como respuesta necesaria e inevitable, y a cerrarse a la autocr&iacute;tica que toda negociaci&oacute;n aut&eacute;ntica exige. La literatura sobre mediaci&oacute;n sugiere que confrontar directamente esa disonancia solo refuerza la defensa psicol&oacute;gica; la estrategia m&aacute;s eficaz es el reencuadre identitario facilitado, mediante el cual el mediador ofrece activamente una narrativa alternativa y compatible con la autoimagen positiva del l&iacute;der, permiti&eacute;ndole reinterpretar el proceso de negociaci&oacute;n no como una claudicaci&oacute;n, sino como la culminaci&oacute;n coherente de su liderazgo, de modo que firmar la paz se convierta en el acto que confirma su identidad de estadista responsable, en vez de desmentirla.
    </p><p class="article-text">
        Este reencuadre identitario, sin embargo, rara vez opera de forma aislada, puesto que suele estar entrelazado con otro sesgo cognitivo, a menudo m&aacute;s resistente al cambio, que es la escalada irracional del compromiso, esa tendencia profundamente humana a persistir en un curso de acci&oacute;n ya fracasado no porque un an&aacute;lisis racional de las ganancias futuras lo justifique, sino porque el peso simb&oacute;lico de los costos hundidos hace que detenerse ahora se perciba como una traici&oacute;n retroactiva a todo lo ya sacrificado. La pregunta interior deja de ser &ldquo;&iquest;qu&eacute; es lo m&aacute;s racional a partir de este momento?&rdquo; y se convierte en &ldquo;&iquest;c&oacute;mo voy a parar ahora, despu&eacute;s de todo lo que hemos invertido?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, resulta m&aacute;s eficaz cuando se combina con una reinterpretaci&oacute;n deliberada de los costos hundidos como legado y no como p&eacute;rdida vana, de modo que el fin del conflicto se presente no como el reconocimiento de que la inversi&oacute;n fue en vano, sino como el resultado que da sentido y culminaci&oacute;n a esa inversi&oacute;n. Ambos sesgos &mdash;la disonancia cognitiva y la escalada del compromiso&mdash; se retroalimentan mutuamente, y cualquier estrategia negociadora eficaz deber&iacute;a abordarlos de forma conjunta, ofreciendo al l&iacute;der una salida que le permita reinterpretar tanto su identidad como el sentido de lo ya invertido, sin cuya resoluci&oacute;n simult&aacute;nea la mera l&oacute;gica de las ganancias futuras rara vez basta para romper la inercia psicol&oacute;gica que mantiene viva una escalada ya objetivamente estancada. Esto es, en esencia, lo que en estos momentos algunos analistas proponemos en relaci&oacute;n con la err&aacute;tica pol&iacute;tica del presidente Trump respecto a la guerra de Ir&aacute;n, en un momento en que parece encontrar la manera de retirarse del avispero en el que se ha metido. Si estas herramientas terminan siendo &uacute;tiles, si son ignoradas, o si la historia toma un curso completamente distinto, es algo que cada lector podr&aacute; juzgar por s&iacute; mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salir-iran-admitir-debiste-entrar_129_13452088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo salir de Irán sin admitir que nunca debiste entrar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta el último ucraniano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ultimo-ucraniano_129_13452042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c5efd43-bd4b-4f03-bfc1-c007c03f5af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x816y733.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta el último ucraniano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En septiembre de 2025, el Consejo Europeo aprobó una Recomendación de la Comisión a los 27 Estados miembros para que preparen los trámites administrativos en cuanto finalice la protección. Esto significa que deberán cumplir los requisitos para obtener la residencia legal o bien regresar a su patria</p></div><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea (UE) prepara las maletas para los m&aacute;s de cuatro millones de refugiados ucranianos que tiene registrados oficialmente en su territorio. La generosa respuesta de Bruselas a la invasi&oacute;n rusa de febrero de 2022 est&aacute; llegando a su fin. El Consejo de Exteriores ha prorrogado, antes de irse de vacaciones, su estancia hasta marzo de 2028, pero con un ligero matiz. Su estatus de refugiados, activado de forma inmediata tras la Operaci&oacute;n Especial de Putin invadiendo el pa&iacute;s en febrero de 2022, acaba de modificar algunas condiciones importantes que ya no garantizan a todos los refugiados de la guerra de Ucrania su estancia en la UE.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la pr&oacute;rroga trampa solo se aplica a los ya residentes. Los nuevos deber&aacute;n probar que no son pr&oacute;fugos ni desertores y que han cumplido con sus deberes militares. Y lo deben probar con un documento oficial expedido por sus autoridades militares. Ya no se va a aceptar la entrada en la UE como refugiados a los varones ucranianos de entre 23 y 60 a&ntilde;os que est&eacute;n en condiciones de luchar. En segundo lugar, la Comisi&oacute;n recomend&oacute; en septiembre de 2025 a los Estados miembros que vayan preparando un protocolo de retorno para los refugiados ucranianos, &ldquo;con el fin de contribuir a la reconstrucci&oacute;n&rdquo; de su pa&iacute;s en cuanto cese el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        A Dinamarca, que ya aplica otras condiciones a los ciudadanos ucranianos al estar exenta de la norma de protecci&oacute;n temporal, se le han unido Polonia y Alemania, con m&aacute;s de dos millones de ucranianos de los cuatro reconocidos en la Uni&oacute;n. Ambos gobiernos han propuesto exigir a los refugiados que se integren en el mercado laboral y trabajen mientras se encuentran en el pa&iacute;s o que, si est&aacute;n en edad militar, vuelvan a Ucrania a combatir. Y se lo recuerdan a los j&oacute;venes que entraron en 2022 y que han alcanzado esa edad en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os. Es solamente una propuesta, una cruel propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Esta vuelta hacia atr&aacute;s de la pol&iacute;tica de protecci&oacute;n temporal llega a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de que Zelenski exigiera el env&iacute;o de tropas extranjeras a Ucrania para luchar contra Rusia. Fue en enero de 2025, cuando el presidente Zelenski se reuni&oacute; con su hom&oacute;logo franc&eacute;s, Emmanuel Macron, y le &ldquo;sugiri&oacute;&rdquo; la posibilidad de desplegar tropas de pa&iacute;ses aliados en territorio ucraniano. Hasta 200.000 soldados ped&iacute;a, para forzar a Rusia a negociar la paz. La ausencia de respuesta se convertir&iacute;a poco despu&eacute;s en una exigencia de Zelenski a la UE para que le devuelva a sus ciudadanos en edad militar. 
    </p><p class="article-text">
        Los que se encuentran en Ucrania est&aacute;n desertando. Desde hace a&ntilde;os cruzan por miles las fronteras de su pa&iacute;s. Las conscripciones obligatorias de hombres ucranianos de todas las edades, incluso secuestrados por la calle por la polic&iacute;a militar, han llevado a los ciudadanos a manifestarse recientemente en contra de su gobierno en Kiev y en otras ciudades del Oeste de Ucrania, fervientemente nacionalistas hasta ahora. Los hombres adultos residentes en la UE bajo protecci&oacute;n temporal representan el 26,6% de los refugiados ucranianos en Europa, un activo que su Presidente acaba de reclamar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa para los ciudadanos ucranianos estar bajo la protecci&oacute;n temporal? En marzo de 2022, la UE activ&oacute; un mecanismo de protecci&oacute;n temporal solo para ucranianos en base a la Directiva 55, aprobada en 2001 para los desplazados de los Balcanes. Los ucranianos que huyan de la guerra tendr&aacute;n derecho a residencia legal, alojamiento, acceso al mercado laboral, atenci&oacute;n m&eacute;dica, educaci&oacute;n y asistencia social. Adem&aacute;s, cuentan con un subsidio de 400 euros al mes por adulto en Espa&ntilde;a y otros 100 por menor a su cargo. Estas cantidades oscilan seg&uacute;n el pa&iacute;s. En B&eacute;lgica son 1.100 euros mensuales.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pa&iacute;ses de la UE est&aacute;n dando marcha atr&aacute;s. Polonia, con un mill&oacute;n de refugiados ucranianos, hace un a&ntilde;o elimin&oacute; el subsidio para incentivar su integraci&oacute;n en el mercado laboral. En septiembre de 2025, el Consejo Europeo aprob&oacute; una Recomendaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n a los 27 Estados miembros para que preparen los tr&aacute;mites administrativos en cuanto finalice esta protecci&oacute;n. Esto significa que deber&aacute;n cumplir los requisitos para obtener la residencia legal o bien regresar a su patria. Para ello, deben &ldquo;adoptar medidas que allanen el camino hacia una reintegraci&oacute;n fluida y sostenible en Ucrania&rdquo;. El retorno ser&aacute; voluntario. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Ucrania se sumerge en una guerra sin fin, la UE aprueba una ayuda de 3.900 millones de euros para la adquisici&oacute;n de drones. La ayuda militar de la UE hasta ahora supera los 77.000 millones de euros, pero seguimos sin estar en la mesa de negociaci&oacute;n por la paz. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el Ministro ruso de Exteriores, Sergu&eacute;i Lavrov, se reunieron hace unas semanas en Manila (Filipinas) durante media hora, para abordar este conflicto. Sin resultado. Por tanto, y hasta el 4 de marzo de 2028, Ucrania puede seguir desangr&aacute;ndose, cruelmente, hasta el &uacute;ltimo ucraniano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ultimo-ucraniano_129_13452042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta el último ucraniano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El método Blum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metodo-blum_129_13449051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/180ee857-f3a6-4e29-817e-0f4424807233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x779y389.jpg" width="1200" height="675" alt="El método Blum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al margen de la mayor o menor simpatía política que suscite el personaje, cuesta recordar a lo largo del periodo democrático el despliegue de tales niveles de ensañamiento y toxicidad destinados a debelar a un responsable político como en el caso del presidente del Gobierno</p></div><p class="article-text">
        En el contexto de la polarizaci&oacute;n que est&aacute; afectando a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola de un tiempo a esta parte, llama particularmente la atenci&oacute;n la cacofon&iacute;a que rodea a la figura del presidente del Gobierno. Al margen de la mayor o menor simpat&iacute;a pol&iacute;tica que suscite el personaje, cuesta recordar a lo largo del periodo democr&aacute;tico el despliegue de tales niveles de ensa&ntilde;amiento y toxicidad destinados a debelar a un responsable pol&iacute;tico. No hablo de las denuncias de los posibles comportamientos irregulares o fraudulentos que leg&iacute;timamente compete fiscalizar a la oposici&oacute;n e investigar a los medios de comunicaci&oacute;n independientes en cualquier sistema democr&aacute;tico. Me refiero al insulto &mdash;bronco unas veces, puerilmente deformado otras&mdash;, al acoso al entorno familiar, a la atribuci&oacute;n personal de todos los males e infortunios que aquejan a la comunidad y al deseo de ejecutar de manera implacable una suerte de detestaci&oacute;n: lograr, mediante la expresi&oacute;n grandilocuente de un odio profundo y de una aversi&oacute;n absoluta, erradicar de la vida p&uacute;blica la presencia y hasta el recuerdo de una persona.
    </p><p class="article-text">
        En su adanismo provinciano, la derecha espa&ntilde;ola quiz&aacute;s crea que ha inventado algo. Sin embargo, existen en la historia contempor&aacute;nea de Europa precedentes aleccionadores. Uno de los personajes m&aacute;s odiados de la pol&iacute;tica francesa en el siglo XX fue el socialista L&eacute;on Blum. V&aacute;stago de una familia jud&iacute;a asimilada, admirador confeso de V&iacute;ctor Hugo, militante en la defensa del capit&aacute;n Alfred Dreyfus durante el proceso que alumbr&oacute; la figura del intelectual comprometido como personaje p&uacute;blico, compa&ntilde;ero del patriarca del socialismo internacionalista, Jean Jaur&eacute;s, defensor de la pervivencia de la Secci&oacute;n Francesa de la Internacional Obrera en los tiempos de tribulaci&oacute;n que siguieron a la Primera Guerra Mundial y la revoluci&oacute;n rusa, Blum concit&oacute; sobre s&iacute; el repudio del bloque reaccionario, nacionalista, antisemita e integrista representativo del caduco sistema de valores de una Francia en proceso de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El 6 de junio de 1936, L&eacute;on Blum presidi&oacute; el primer gobierno de Frente Popular en Francia &mdash;en Espa&ntilde;a, su hom&oacute;logo hab&iacute;a ganado las elecciones el 16 de febrero&mdash;. En su programa, la coalici&oacute;n de socialistas, comunistas y radicales se propuso aplicar, entre otras reformas, la jornada de cuarenta horas, los convenios colectivos, las vacaciones pagadas, la ejecuci&oacute;n de grandes obras p&uacute;blicas para reducir el paro, un sistema de seguro agrario, el sistema de pensiones por jubilaci&oacute;n, la extensi&oacute;n de la escolaridad y la intervenci&oacute;n p&uacute;blica del banco emisor. Como era de esperar, todo ello cont&oacute; desde el comienzo con la oposici&oacute;n frontal de la patronal, de las clases medias rurales y de una extrema derecha cuyos postulados impregnaban cada vez m&aacute;s el discurso del campo conservador. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, Blum fue objeto de todo tipo de campa&ntilde;as de descr&eacute;dito. La primera circunscripci&oacute;n por la que concurri&oacute; como candidato a la Asamblea Nacional fue la del departamento del Aude, tierra de vi&ntilde;edos. Jugando con los t&eacute;rminos de la enolog&iacute;a y el prejuicio antisemita, se dijo de &eacute;l que no era un franc&eacute;s &ldquo;de rancia solera&rdquo;. M&aacute;s bien se trataba de un gran burgu&eacute;s altivo, &ldquo;derrochador al estilo jud&iacute;o&rdquo;, rodeado de criados. Un &ldquo;payaso senil&rdquo;, un juerguista que despreciaba a sus pobres electores. Un &ldquo;especulador&rdquo;, un &ldquo;holgaz&aacute;n&rdquo; y alguien tan ajeno a la idiosincrasia del Midi vitivin&iacute;cola que solo &ldquo;beb&iacute;a agua mineral&rdquo;. Pero fue a partir de 1936 cuando la virulencia alcanz&oacute; cotas preocupantes. El 13 de febrero, el auto en el que circulaba Blum se encontr&oacute; en medio del cortejo f&uacute;nebre de Jacques Bainville, un intelectual de la derecha mon&aacute;rquica. Militantes de la <em>Action Fran&ccedil;aise</em> y de su fuerza de choque, los <em>Camelots du Roi</em>, arrancaron las puertas del coche, rompieron las ventanillas y golpearon a Blum mientras gritaban: &ldquo;&iexcl;Lo tenemos! &iexcl;A la horca!&rdquo;. Herido en la cabeza y sangrando abundantemente, el l&iacute;der socialista fue auxiliado por unos alba&ntilde;iles que le protegieron hasta la llegada de la polic&iacute;a, que lo traslad&oacute; al hospital. En lugar de condenar los hechos, un cronista de derechas aludi&oacute; a que el &ldquo;desagradable incidente&rdquo; hab&iacute;a sido provocado por el &ldquo;f&iacute;sico ingrato&rdquo;, la &ldquo;sonrisa sarc&aacute;stica&rdquo; y el &ldquo;aire insolente&rdquo; de Blum, factores todos ellos que habr&iacute;an justificado &ldquo;el acto viril de ciudadanos que defend&iacute;an sus ideas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La escalada continu&oacute; cuando Blum encabez&oacute; un gobierno emanado del sufragio popular. El bloque de derechas no dud&oacute; en sobrepasar todas las l&iacute;neas rojas que hab&iacute;an delimitado, hasta entonces, el campo del debate pol&iacute;tico en la Francia de la Tercera Rep&uacute;blica. En la sesi&oacute;n de investidura, el diputado Xavier Vallat, mutilado de la Gran Guerra, cat&oacute;lico integrista, simpatizante de la <em>Action Fran&ccedil;aise</em> y futuro Comisario General de Asuntos Jud&iacute;os con el r&eacute;gimen colaboracionista de Vichy, espet&oacute; a Blum: &ldquo;Su llegada al poder, se&ntilde;or presidente del Consejo [de ministros], marca incontestablemente una fecha hist&oacute;rica. Por primera vez, este viejo pa&iacute;s galo-romano ser&aacute; gobernado&hellip; por un jud&iacute;o&rdquo;. Charles Maurras &mdash;cuyo nombre, por cierto, sigue ensuciando a d&iacute;a de hoy el callejero madrile&ntilde;o&mdash; apel&oacute; a la ejecuci&oacute;n de Blum: &ldquo;Es un detritus humano, un hombre a fusilar, pero por la espalda&rdquo;. La pena aplicable a los traidores. Jean Renaud, responsable de la <em>Solidarit&eacute; Fran&ccedil;aise</em> dej&oacute; meridianamente claros los objetivos de su grupo: &ldquo;Si alguna vez tomamos el poder, esto es lo que pasar&aacute;: a las 6, supresi&oacute;n de la prensa socialista; a las 7, prohibici&oacute;n de la francmasoner&iacute;a; a las 8, se fusila a L&eacute;on Blum&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos encabezados por Blum naufragaron en la marejada del convulso final de los a&ntilde;os 30, marcados por los efectos de la Gran Depresi&oacute;n, los l&iacute;mites impuestos por una econom&iacute;a financiera sobre la que no se quiso intervenir, la pusilanimidad en el apoyo a la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola, la ingenua confianza en la autocontenci&oacute;n de los fascismos y el temor en &uacute;ltima instancia a una guerra civil en Francia. Su deseo de apaciguamiento de la sociedad civil y del escenario internacional no sirvi&oacute; de nada. Francia capitul&oacute; en junio de 1940 ante la avasalladora maquinaria de guerra alemana. Blum fue detenido en septiembre, tras haberse negado a votar los plenos poderes a favor del mariscal P&eacute;tain. El r&eacute;gimen de Vichy le someti&oacute; junto a otros de sus antiguos compa&ntilde;eros de gabinete (Paul Reynaud, Edouard Daladier, Georges Mandel) a un juicio con paralelismos con la Causa General espa&ntilde;ola: el proceso de Riom. Se trataba de culpar al Frente Popular, con efectos retroactivos, del debilitamiento del nervio nacional que hab&iacute;a conducido al colapso de la naci&oacute;n y de sus fuerzas armadas. Existe otra versi&oacute;n muy diferente de lo ocurrido, pero la escribi&oacute; el historiador Marc Bloch en su ensayo <em>La extra&ntilde;a derrota</em> y no se conocer&iacute;a hasta despu&eacute;s de su muerte en la resistencia en 1944. 
    </p><p class="article-text">
        Blum fue entregado a los nazis por el gobierno de Pierre Laval en 1943. Acab&oacute; en Buchenwald, donde miembros del <em>Service d'ordre l&eacute;gionnaire</em>, paramilitares colaboracionistas, acudieron a buscar a George Mandel para ejecutarlo. Blum sobrevivi&oacute; a la ca&oacute;tica evacuaci&oacute;n del campo en abril de 1945 y acab&oacute; siendo liberado por tropas norteamericanas. Su hermano menor, Ren&eacute;, empresario teatral, tuvo menos suerte: detenido en Par&iacute;s, fue deportado a Auschwitz en septiembre de 1942 y, seg&uacute;n testimonios de supervivientes, arrojado vivo a un horno crematorio. Este &ldquo;jud&iacute;o Blum&rdquo; por el que pregunt&oacute; a gritos el oficial al cargo del desembarco del convoy que lo tra&iacute;a de Drancy pag&oacute; por las supuestas culpas de su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Durante sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, L&eacute;on Blum particip&oacute; en la creaci&oacute;n de la UNESCO y presidi&oacute; el &uacute;ltimo gobierno provisional franc&eacute;s antes del establecimiento de la Cuarta Rep&uacute;blica a comienzos de 1947. Muri&oacute; en marzo de 1950, pero no ocurri&oacute; otro tanto con el estigma que le hab&iacute;a perseguido de por vida. Una d&eacute;cada despu&eacute;s de su fallecimiento, la edici&oacute;n del Diccionario Larousse dio por bueno el bulo de que &ldquo;el verdadero apellido de Blum era Karfulkenstein&rdquo;. Se trataba de la en&eacute;sima exhumaci&oacute;n de una antigua y en su tiempo muy extendida mentira que pretend&iacute;a despojar al l&iacute;der del Frente Popular de su identidad francesa. La editorial Larousse fue condenada por un tribunal de Par&iacute;s a retirar de la circulaci&oacute;n la totalidad de la tirada, pero el caso demostr&oacute; que las fuentes del odio nunca se ciegan y pueden volver a manar en cualquier momento. Seg&uacute;n cierta derecha, los &uacute;nicos patriotas de bien son los que cumplen los requisitos de su mezquino y falaz estereotipo. Un rasgo que se ha demostrado intemporal y ubicuo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Hernández Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metodo-blum_129_13449051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Francia,Fascismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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