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    <title><![CDATA[elDiario.es - Francisco Espinosa Maestre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/francisco_espinosa_maestre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Francisco Espinosa Maestre]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El juicio por la calle Asensio Cabanillas en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/juicio-calle-asensio-cabanillas-madrid_129_2761388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a075d02-046f-4064-a2b6-860f812efc96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio por la calle Asensio Cabanillas en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No deja de llamar la atención que para la juez Monreal carezca de importancia, a la hora de decidir si el nombre se mantiene, que Asensio Cabanillas fuera uno de los protagonistas del golpe militar"</p></div><p class="article-text">
        <em>El juicio</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La demanda fue presentada el 11 de julio de 2017 por el Grupo Empresarial Astilbe SL, compa&ntilde;&iacute;a domiciliada en la calle Asensio Cabanillas hasta que el Ayuntamiento, siguiendo las decisiones de la comisi&oacute;n presidida por Francisca Sauquillo, decidi&oacute; que se denominara Poeta &Aacute;ngela Figuera. En resumen, para los demandantes el cambio resultaba arbitrario y caprichoso y adem&aacute;s pensaban que no concurr&iacute;an los motivos que se invocaban en aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 15 de la llamada &ldquo;ley de memoria&rdquo; de 2007, referido a la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltaci&oacute;n, personal o colectiva, de la sublevaci&oacute;n militar, de la Guerra Civil y de la represi&oacute;n de la Dictadura. Seg&uacute;n se lee en la sentencia la justificaci&oacute;n dada desde la comisi&oacute;n para eliminar la calle dedicada a Asensio Cabanillas dec&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        Militar africanista que fue decisivo en la sublevaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito de &Aacute;frica en julio de 1936. Tom&oacute; parte en las actividades represivas de las tropas en el avance de los sublevados por Extremadura. Fue Ministro del Ej&eacute;rcito en 1842 (sic) y ocup&oacute; varios cargos altos del r&eacute;gimen, entre ellos el de Jefe de la Casa Militar de Franco.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El abogado de los demandantes, Juan Bautista Sanz-Gadea G&oacute;mez, intent&oacute; demostrar que el cambio no pod&iacute;a abordarse desde la &ldquo;Ley de Memoria Hist&oacute;rica&rdquo; (mencionada repetidamente y de manera impropia as&iacute;, como si dicha ley se denominara de esta manera) y que se trataba simplemente de &ldquo;<em>un acuerdo discriminatorio por razones ideol&oacute;gicas, as&iacute; como la ausencia de legalidad en el acto recurrido, cambio que carece de rigor y est&aacute; insuficientemente motivado</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por la comisi&oacute;n acudieron a prestar declaraci&oacute;n el historiador Octavio Ruiz Manj&oacute;n y el escritor Andr&eacute;s Garc&iacute;a Trapiello, y por la otra parte C&eacute;sar Huerta Izar de la Fuente, &Aacute;ngel Manuel Arias y Eugenio Togores S&aacute;nchez. Seg&uacute;n la sentencia Ruiz Manj&oacute;n hab&iacute;a sido, dentro de la comisi&oacute;n, &ldquo;<em>el especialista en relaci&oacute;n al General Asensio Cabanillas</em>&rdquo;. Sus fuentes, seg&uacute;n manifest&oacute;, fueron &ldquo;<em>estudios de la guerra civil, publicaciones, sin precisar obras en concreto</em>&rdquo;. Y aqu&iacute; dice la sentencia:
    </p><p class="article-text">
        <em>Sobre la trayectoria del General Cabanillas (sic), no puede indicar el cargo que ostenta en los hechos de represi&oacute;n que se le imputan, ni dato concreto en la actividad que desarrolla en el frente de Extremadura &ndash;su actuaci&oacute;n es la de ser integrante en la columna del Coronel Yag&uuml;e&ndash; y represi&oacute;n en Badajoz</em>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Posteriormente Ruiz Manj&oacute;n ampli&oacute; su informe mencionando como fuentes &ldquo;<em>la obra de P. Preston y S.G. Payne y J. Palacios</em>&rdquo;. Despu&eacute;s prest&oacute; declaraci&oacute;n el escritor Andr&eacute;s Garc&iacute;a Trapiello, del que se lee que ha escrito &ldquo;<em>libros sobre la historia de Espa&ntilde;a, pero no monograf&iacute;a sobre los concretos hechos o la figura del General Asensio Cabanillas</em>&rdquo;. Justific&oacute; el haberle quitado el nombre de la calle por su participaci&oacute;n en la sublevaci&oacute;n, pero dijo ignorar &ldquo;<em>si se le puede imputar o no los hechos, confiando en la labor del especialista Sr. D. Octavio</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por la parte demandante el abogado C&eacute;sar Huertas centr&oacute; su intervenci&oacute;n en los perjuicios causados a la empresa por el cambio del nombre de la calle y &Aacute;ngel Manuel Arias reflexion&oacute; sobre la &ldquo;<em>interpretaci&oacute;n de la ley, en conexi&oacute;n con la Historia y filosof&iacute;a</em>&rdquo;, concluyendo que no se segu&iacute;a su esp&iacute;ritu sino que por el contrario la retirada se hac&iacute;a con &ldquo;<em>un sesgo ideol&oacute;gico, y en un contexto pol&iacute;tico concreto</em>&rdquo;. El testimonio clave fue, no obstante, el de Togores. Dijo haber realizado trabajos sobre los &ldquo;<em>Africanistas</em>&rdquo; y una monograf&iacute;a sobre &ldquo;<em>el concreto per&iacute;odo hist&oacute;rico, cuyo informe tiene como fuente trabajos del Sr. Dom&iacute;nguez y Pilar (sic), eruditos locales, tesis doctoral sobre la toma de Badajoz y monograf&iacute;as sobre la vida del General, archivo Yag&uuml;e</em>&rdquo;, jact&aacute;ndose de ser uno de los pocos que pudo acceder a &eacute;l (con el visto bueno de la hija, claro). Y a continuaci&oacute;n leemos: &ldquo;<em>Este perito, de forma tajante y acreditada documentalmente, [afirm&oacute;] que el General no tuvo participaci&oacute;n en la represi&oacute;n en la toma de Badajoz, ya que al d&iacute;a siguiente march&oacute; para Talavera</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En base a lo anterior se mantiene en la sentencia que &ldquo;<em>el hecho de ser militar, ostentar un mando militar o participar en el bando nacional durante la guerra civil, no supone por s&iacute;, tener encaje en el art&iacute;culo 15 de la LMH</em>&rdquo; y que
    </p><p class="article-text">
        <em>no se puede por los especialistas determinar un solo acto de represi&oacute;n en el que haya participado el General Asensio Cabanillas, que no ostentaba mando, ya que en condici&oacute;n de Teniente Coronel estaba bajo el mando del coronel Yag&uuml;e; es m&aacute;s, se acredita que el d&iacute;a despu&eacute;s de la toma de Badajoz en los actos de represi&oacute;n acreditados que se produjeron, el General Asensio Cabanillas no particip&oacute;, ya que march&oacute; a Talavera</em>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el folio 12 de la sentencia leemos (con pasmo): &ldquo;<em>El informe que realiza Don Eugenio Togores y su ratificaci&oacute;n y aclaraci&oacute;n a esta juzgadora le ofrece una credibilidad determinante en lo que fue la participaci&oacute;n del General</em>&hellip;&rdquo;. De paso se&ntilde;ala que Ruiz Manj&oacute;n no es especialista en ese per&iacute;odo hist&oacute;rico y &ldquo;<em>responde de forma desconocedora de los hechos, que debieran ser claros y precisos</em>&rdquo;. Y es que el historiador &ldquo;<em>especialista</em>&rdquo; en Asensio no fue capaz de aportar nada sobre su implicaci&oacute;n en la represi&oacute;n. Llegada a este punto la juez Monreal destacaba que lo que quedaba, ante la imposibilidad de demostrar otra cosa, era &uacute;nicamente su condici&oacute;n de general y ministro, por lo que se situaba fuera del &aacute;mbito del referido art&iacute;culo 15 de la &ldquo;ley de memoria&rdquo;. El africanista Asensio era pues inocente: no ejerci&oacute; el mando, no decidi&oacute; acto represivo alguno y march&oacute; de Badajoz enseguida, de modo que &ldquo;<em>no existe en la conducta del General Asensio Cabanillas aspecto determinante, claro y preciso por el que pueda entenderse que la LMH le pueda ser aplicada</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para la magistrada Ana Monreal D&iacute;az ni siquiera &ldquo;<em>encontramos de qu&eacute; forma el General referido, salvo por su condici&oacute;n militar y estar al mando del coronel Yag&uuml;e en el avance de las tropas en Extremadura, (&hellip;), colabor&oacute; en la sublevaci&oacute;n militar o en la guerra civil</em>&hellip;&rdquo;. En su beneficio utiliz&oacute; no solo la ignorancia de Ruiz Manj&oacute;n, sino la ocurrencia de Garc&iacute;a Trapiello en el sentido de que solo el hecho de haber participado en una sublevaci&oacute;n no te hace merecedor de una calle y si adem&aacute;s luego llegas a ministro pues menos a&uacute;n. Esto, as&iacute; dicho, ven&iacute;a a confirmar que lo &uacute;nico que cab&iacute;a achacar a Asensio es que fue militar y ministro. Finalmente el 24 de mayo de 2018 la juez Monreal anulaba el cambio de nombre de la calle por no serle aplicable la &ldquo;ley de memoria&rdquo;. De este modo, Asensio, uno de los principales responsables del golpe militar contra la Rep&uacute;blica y de la terrible represi&oacute;n que provoc&oacute;, volv&iacute;a al sitio que le dio la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        <em>La farsa</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Resulta evidente que Octavio Ruiz Manj&oacute;n no se molest&oacute; en documentarse sobre Asensio Cabanillas, raz&oacute;n por la que considerarlo &ldquo;especialista&rdquo; en dicho individuo resulta absurdo. Basta comprobar que no fue capaz de precisar obra alguna en la que se hubiera basado y que cuando m&aacute;s tarde quiso decir alguna lo que se le ocurri&oacute; fue citar a los autores de un libro que hab&iacute;a rese&ntilde;ado en prensa anteriormente (el <em>Franco</em> de Payne y Palacios) y a Paul Preston, del que le hubiera bastado leer la p&aacute;gina 411 y siguientes de su <em>Holocausto espa&ntilde;ol</em> para documentarse m&iacute;nimamente sobre el militar golpista. Resulta lamentable que en el juicio fuera incapaz de ofrecer informaci&oacute;n alguna sobre la actuaci&oacute;n de Asensio en Extremadura: no solo ignoraba el cargo que ocup&oacute; y su relaci&oacute;n con la represi&oacute;n, sino que limitaba su actuaci&oacute;n a haber formado parte de la columna de Yag&uuml;e. La aportaci&oacute;n de Trapiello, como cab&iacute;a esperar, fue nula. Y del hecho de que justificara su presencia en el juicio diciendo que hab&iacute;a escrito &ldquo;<em>libros sobre la historia de Espa&ntilde;a</em>&rdquo; mejor no hablar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la parte contraria, a falta de saber lo que realmente dijera Arias, destaca por el uso que le dio la juez Monreal, la declaraci&oacute;n de Eugenio Togores, falangista, profesor de la Universidad CEU San Pablo y autor, entre otras muchas cosas, de un libro sobre Yag&uuml;e. Pese a todo no se le conoce ning&uacute;n trabajo de investigaci&oacute;n concreto ni sobre Asensio ni sobre la ocupaci&oacute;n de Extremadura por las columnas fascistas. Baste decir que en su libro sobre Yag&uuml;e, lo referente a la subida de las columnas se incluye en un apartado impropiamente denominado &ldquo;Las columnas de Yag&uuml;e marchan con destino a Madrid&rdquo;, y digo que resulta impropio porque no cabe hablar de &ldquo;columnas de Yag&uuml;e&rdquo; hasta despu&eacute;s de la ocupaci&oacute;n de M&eacute;rida el d&iacute;a 11 de agosto de 1936. Desde el 1 al 11 de dicho mes el mando de las columnas lo ejerci&oacute; Asensio.
    </p><p class="article-text">
        Veamos las fuentes de Togores. En primer lugar los que llama &ldquo;<em>Sr. Dom&iacute;nguez&rdquo; y &ldquo;Pilar</em>&rdquo;, que no deben ser otros que los miembros de los blogs neofranquistas pacenses Mois&eacute;s Dom&iacute;nguez y Francisco Pilo, defensores de los golpistas y justificadores de la represi&oacute;n desatada sobre Badajoz, a los que considera nada menos que &ldquo;eruditos locales&rdquo;. Alude luego a una tesis sobre la toma de Badajoz que se trata sin duda de la del cura falangista relacionado con la San Pablo CEU &Aacute;ngel David Mart&iacute;n Rubio, dirigida por Alfonso Bull&oacute;n de Mendoza y en cuyo tribunal estuvo Togores, y en tercer lugar a monograf&iacute;as como la de Yag&uuml;e. Desde luego, por lo que se ve en su libro sobre &ldquo;el general falangista&rdquo;, el archivo no aporta nada nuevo sobre lo ocurrido en Badajoz, lo cual no es de extra&ntilde;ar ya que, como suele pasar con los archivos de estos militares, de los asuntos clave no ha quedado nada. En todo caso resulta evidente que ninguna de estas &ldquo;fuentes&rdquo; le permite hablar como especialista de las andanzas militares de Asensio al frente de la columna de la muerte.
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        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero nada de ello le impide afirmar de manera rotunda que Asensio no particip&oacute; en la represi&oacute;n tras la toma de Badajoz, ya que al d&iacute;a siguiente parti&oacute; a Talavera. &iquest;De d&oacute;nde saca esto Togores? El mando de las columnas recay&oacute; en Asensio hasta la ca&iacute;da de M&eacute;rida, pasando luego a Yag&uuml;e y recuper&aacute;ndolo el otro de nuevo en Talavera de la Reina el 20 de septiembre. Las fuerzas al mando de Asensio ocuparon las localidades extreme&ntilde;as de la ruta Sevilla-M&eacute;rida a base de violencia y terror, siendo responsables de numerosos cr&iacute;menes. Y finalmente Asensio no march&oacute; hacia Talavera al d&iacute;a siguiente sino que se mantuvo en la ciudad de Badajoz hasta el 21 de agosto inclusive, como prueban los partes que fue enviando con informes diarios, que pueden verse en el Archivo General Militar de &Aacute;vila (Zona Nacional, Armario 22, legajo 2, carpeta 16, documentos 26-32). No hay que olvidar que Yag&uuml;e se march&oacute; el 18, en medio de las grandes matanzas iniciales. De hecho el d&iacute;a 20, estando all&iacute; a&uacute;n Asensio, fueron asesinados en p&uacute;blico espect&aacute;culo y con banda de m&uacute;sica incluida, diversos personajes relevantes de la ciudad, entre ellos varios alcaldes y un diputado. Ni siquiera cuando se march&oacute; el d&iacute;a 22 se fue hacia Talavera. Los partes siguientes est&aacute;n firmados desde C&aacute;ceres, Guadalupe, Logros&aacute;n, Trujillo, Almaraz y Navalmoral de la Mata, de donde parti&oacute; m&aacute;s tarde hacia Oropesa, Calzada de Oropesa, Puente del Arzobispo, Alcolea del Tajo y Talavera de la Reina. Por lo dem&aacute;s, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s pruebas hacen falta para calificar a un individuo que particip&oacute; activamente en el golpe militar y se puso al frente de una de las columnas que fue ocupando el territorio y diezmando la poblaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Hoja de Servicios de Yag&uuml;e, que es la que ha seguido al pie de la letra Togores, podr&aacute; decir lo que quiera &ndash;como que las columnas se forman el 7 de agosto cuando &eacute;l llega a Sevilla&ndash;, lo cual sabemos que no fue as&iacute;, pero son sus propios compa&ntilde;eros golpistas, el general Mart&iacute;n Moreno, el coronel Delgado Serrano, el teniente coronel Castej&oacute;n, el capit&aacute;n Mel&eacute;ndez Gal&aacute;n y el propio teniente coronel Asensio los que, con motivo del expediente de ascenso de Yag&uuml;e a fines de 1937, declararon un&aacute;nimemente que este tom&oacute; el mando de las columnas tras la ocupaci&oacute;n de M&eacute;rida, por m&aacute;s en que la Hoja de Servicios se apropiase de lo que hicieron los dem&aacute;s desde el d&iacute;a 1 de agosto. &iquest;Y qu&eacute; pensar sobre que siendo, seg&uacute;n los partes, el n&uacute;mero de bajas de los ocupantes de Badajoz 185 (44 muertos y 141 heridos), en la Hoja de Servicios aparezca la cifra de 285? Da la impresi&oacute;n de que ese documento sirve a los intereses de Yag&uuml;e y que debi&oacute; ser reescrito en alg&uacute;n momento posterior a los hechos para adaptarlo a la leyenda. Cada uno a la suya. Como ocurri&oacute; con la toma de Badajoz, la obsesi&oacute;n de estos militares africanistas no parece ser otra que buscar la gloria para s&iacute; mismos, aunque fuera a costa de los otros.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;D&oacute;nde quedan pues las afirmaciones de Togores y la <em>credibilidad</em> de la juzgadora? De la fiabilidad del profesor de la CEU San Pablo puede ser buena muestra lo que escribi&oacute; en su biograf&iacute;a de Yag&uuml;e sobre la represi&oacute;n sufrida por la derecha en la ciudad de Badajoz. Escribe Togores: &ldquo;Las muertes masivas en la ciudad comienzan el 6 y 7 de agosto, (&hellip;). Militares, personas de derechas y religiosos son asesinados, siendo encarcelados muchos enemigos del Frente Popular en la Prisi&oacute;n Provincial para sustraerles de los paseos que ya se estaban produciendo con mucha asiduidad&rdquo; (pp. 299-300). &iexcl;&ldquo;Muertes masivas&rdquo;!, dice. Hablamos de una ciudad en que entre el 18 de julio y el 13 de agosto el &ldquo;terror rojo&rdquo; acab&oacute; con la vida de once personas y en la que fueron encontrados con vida los 317 derechistas detenidos en la Prisi&oacute;n Provincial. L&oacute;gicamente no da n&uacute;mero alguno para no quedar en evidencia.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Ana Monreal D&iacute;az se crey&oacute; todo lo que le cont&oacute; el profesor de la CEU San Pablo (y de paso &ldquo;el Sr. Dom&iacute;nguez&rdquo;, &ldquo;Pilar&rdquo; y el cura Mart&iacute;n Rubio) y decidi&oacute; el fall&oacute; con esa base. Realmente Togores hubiera tenido muy poco que hacer si en vez de encontrarse enfrente con Ruiz Manj&oacute;n y Trapiello hubiera tenido a quienes realmente hemos investigado aquella etapa del golpe militar. &iquest;C&oacute;mo se puede tomar una decisi&oacute;n judicial teniendo por referentes los testimonios de dos indocumentados y el de un catedr&aacute;tico que basa su conocimiento en supuestos &ldquo;eruditos locales&rdquo;? As&iacute; fue como Asensio, golpista y responsable de cr&iacute;menes contra la humanidad, qued&oacute; libre de toda m&aacute;cula y reconocido exclusivamente en su faceta de militar y ministro, como si hubiera pasado por Badajoz de largo y sin bajarse del coche.
    </p><p class="article-text">
        No deja de llamar la atenci&oacute;n que para la juez Monreal carezca de importancia, a la hora de decidir si el nombre se mantiene, que Asensio Cabanillas fuera uno de los protagonistas del golpe militar iniciado en el norte de &Aacute;frica el 17 de julio de 1936. Hay que recordar que estuvo en la trama conspirativa y que se sublev&oacute; la noche de dicho d&iacute;a ocupando Tetu&aacute;n y el aer&oacute;dromo defendido por su superior, el comandante Ricardo de la Puente Bahamonde, asesinado poco despu&eacute;s. De modo que era militar efectivamente, pero militar golpista, y fue ministro tambi&eacute;n, pero de una dictadura militar. Uno de tantos fuera de la ley dedicados a las eufem&iacute;sticamente llamadas &ldquo;tareas de limpieza&rdquo; a partir de ese mismo momento, como puede leerse en <em>17 de julio. La epopeya de &Aacute;frica</em> (1938). Y otra cuesti&oacute;n: &iquest;acaso por estar a las &oacute;rdenes de Yag&uuml;e no incurri&oacute; en grav&iacute;simas responsabilidades por su actuaci&oacute;n en la ciudad de Badajoz? Ser&iacute;a tan absurdo como si libr&aacute;ramos a Castej&oacute;n de lo ocurrido en Llerena o Zafra porque el mando lo ejerc&iacute;a Asensio. &iquest;Merece reconocimiento alguien con ese historial? Si a eso unimos su papel en el desarrollo de la sublevaci&oacute;n y en la represi&oacute;n, &iquest;qu&eacute; pinta ese nombre en una calle?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Y qu&eacute; decir de la comisi&oacute;n? &iquest;De qu&eacute; sirve una comisi&oacute;n encargada de eliminar del callejero los nombres asociados a la represi&oacute;n franquista que ni siquiera sabe documentar las razones de cada caso? El juicio por la calle dedicada a Asensio mostr&oacute; de manera descarnada la farsa pol&iacute;tica en que nos encontramos en estos asuntos de la historia y la memoria: un Ayuntamiento que nombra una comisi&oacute;n formada por personas no especializadas en lo que se va a tratar, una comisi&oacute;n que va a la deriva durante dos a&ntilde;os sin hacer realmente un trabajo serio y una justicia que permite que la ideolog&iacute;a franquista se cuele o salga una vez m&aacute;s en el &aacute;mbito judicial. Parece un c&iacute;rculo vicioso: un Ayuntamiento que no asume seriamente su obligaci&oacute;n, una comisi&oacute;n in&uacute;til y una justicia que nunca se sabe por d&oacute;nde saldr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Conclusiones:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Asensio Cabanillas fue uno de los protagonistas del golpe militar de julio de 1936.</li>
                                    <li>Estuvo al mando de las columnas que partieron hacia Extremadura entre los d&iacute;as 1 y &nbsp;11 de agosto de ese a&ntilde;o.</li>
                                    <li>Una vez ocupada la ciudad de Badajoz permaneci&oacute; en ella desde el 14 al 22 de agosto, los d&iacute;as de las grandes matanzas, partiendo posteriormente hacia C&aacute;ceres.</li>
                                    <li>Fuerzas a su mando fueron las que ocuparon y acometieron las primeras pr&aacute;cticas de terror en El Ronquillo, Santa Olalla, Monesterio, Fuente de Cantos, Calzadilla de los Barros, Los Santos de Maimona, Villafranca de los Barros, Almendralejo y M&eacute;rida, abriendo el camino a una matanza de proporciones desconocidas.</li>
                                    <li>Asensio lleg&oacute; a Talavera de la Reina el d&iacute;a 3 de septiembre, fecha en que la ciudad fue ocupada y sus habitantes masacrados.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        &iquest;Tiene sentido, despu&eacute;s de leer lo anterior, que el nombre de Asensio Cabanillas siga dando nombre a una calle de Madrid? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        *Autor de <em>La columna de la muerte. El avance del ej&eacute;rcito franquista de Sevilla a Badajoz</em>, Cr&iacute;tica, Barcelona, 2017 (6&ordf; ed.; 1&ordf; ed. 2003).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/juicio-calle-asensio-cabanillas-madrid_129_2761388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jul 2018 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juicio por la calle Asensio Cabanillas en Madrid]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La magistrada Monreal y el golpista Asensio Cabanillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/magistrada-monreal-golpista-asensio-cabanillas_129_2076108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42ec677f-7186-4d4c-8810-55f38a0a978e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La magistrada Monreal y el golpista Asensio Cabanillas"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Qu&eacute; pinta una juez dirimiendo <a href="https://www.eldiario.es/madrid/justicia-anula_0_776923093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">si Asensio merece o no una calle</a>? &iquest;Acaso la decisi&oacute;n de dedic&aacute;rsela fue tambi&eacute;n judicial?</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Leemos en la prensa que, en respuesta a un recurso presentado, la magistrada sustituta del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&ordm; 24 de Madrid, Ana Monreal D&iacute;az,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/justicia-anula_0_776923093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha decidido que no desaparezca del callejero</a> la calle dedicada al militar africanista Carlos Asensio Cabanillas. &nbsp;Cree que &ldquo;no existen dato ni prueba que d&eacute; raz&oacute;n concreta y&nbsp; motivada a la retirada de la calle y que por ello encaje en la Ley de Memoria Hist&oacute;rica&rdquo;. Afirma, adem&aacute;s, que &ldquo;no se puede determinar un solo acto concreto de represi&oacute;n en el que haya participado el general Asensio Cabanillas, ya que en su condici&oacute;n de teniente coronel estaba bajo el mando del coronel Yag&uuml;e&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Es m&aacute;s, se acredita que el d&iacute;a despu&eacute;s de la toma de Badajoz, en los actos de represi&oacute;n que se produjeron, Asensio Cabanillas no particip&oacute;, ya que se march&oacute; a Talavera&rdquo; (<em>ABC</em>, 31 de mayo).
    </p><p class="article-text">
        Ignoraba que el mundo judicial contara con una especialista en aquella etapa crucial del golpe militar del 18 de julio de 1936. Resulta lamentable no haber podido contar con ella cuando investigu&eacute; las andanzas de las columnas facciosas que partieron de Sevilla el d&iacute;a 2 de agosto en direcci&oacute;n a Extremadura con el objetivo &uacute;ltimo de ocupar Madrid y acabar con la democracia en Espa&ntilde;a. Deseo de todas formas aportarle algunos datos que cuentan con respaldo documental. Asensio fue uno de los militares africanistas que protagonizaron el golpe de estado contra la Rep&uacute;blica situ&aacute;ndose as&iacute; desde ese mismo momento fuera de ley. Fue el jefe de la primera columna que parti&oacute; de Sevilla el 2 de agosto hacia &nbsp;Extremadura al frente de un importante contingente militar en el que destacaban en vanguardia moros y legionarios. Mientras la columna de la muerte avanzaba por la ruta principal, Castej&oacute;n iba asegurando los flancos. &iquest;Y qu&eacute; hac&iacute;a Asensio?
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de la aviaci&oacute;n de Tablada, que realiz&oacute; bombardeos sobre las poblaciones a lo largo de la ruta, fue ocupando pueblos a sangre y fuego: El Ronquillo, Santa Olalla, Monesterio, Fuente de Cantos, Los Santos de Maimona, Villafranca, Almendralejo y M&eacute;rida. Asesorado por las &eacute;lites locales destituy&oacute; corporaciones municipales y coloc&oacute; en su lugar a representantes de los sectores m&aacute;s reaccionarios.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, aparte de las tareas represivas, moros y legionarios se dedicaban a registrar y saquear cuanto se les antojaba. Antes de abandonar los pueblos y a lo largo del camino realizaban siempre algunos asesinatos p&uacute;blicos de car&aacute;cter ejemplarizante. Es el propio Asensio quien en sus comunicados diarios escrib&iacute;a a Franco que iban realizando &ldquo;operaciones de limpieza&rdquo; pueblo a pueblo. Deb&iacute;a quedar asegurado que no hubiera marcha atr&aacute;s, aun a costa de dejar un territorio sembrado de cad&aacute;veres.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n sobre M&eacute;rida, un ejercicio supremo de violencia y terror en el que tambi&eacute;n intervinieron las fuerzas de Castej&oacute;n, la dirigi&oacute; personalmente Asensio. Y cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, ya con Yag&uuml;e al frente de las tres columnas (Asensio, Castej&oacute;n y Tella), participar&aacute; en la toma de la ciudad y en la terrible represi&oacute;n consiguiente, sobre la que ya sabemos bastante. Dice la magistrada Monreal que Asensio no particip&oacute; en la represi&oacute;n porque se march&oacute; a Talavera. &iquest;A qu&eacute; Talavera? La m&aacute;s cercana, Talavera la Real, ya hab&iacute;a sido ocupada en la ruta de M&eacute;rida a Badajoz, y la otra, Talavera de la Reina (entonces Talavera del Tajo), no lo ser&iacute;a hasta el 20 de septiembre. Por otro lado, son los propios partes de Asensio los que nos aclaran que permaneci&oacute; en Badajoz desde el 14 al 21 de agosto, en que parti&oacute; para hacia La Roca de la Sierra y otras localidades extreme&ntilde;as. La semana que permaneci&oacute; en Badajoz &ndash;Yag&uuml;e se fue el 18&ndash; fueron los d&iacute;as de la represi&oacute;n salvaje contra civiles y militares, si bien entre los d&iacute;as 19 y 21 sabemos que estuvo dirigiendo batidas para cazar a los que intentaban pasar a Portugal. Finalmente hay que se&ntilde;alar que, frente a la teor&iacute;a de la magistrada de que Asensio estuvo siempre a las &oacute;rdenes de Yag&uuml;e, Asensio volvi&oacute; a tener el mando de las columnas el 20 de septiembre con motivo de la marcha de Yag&uuml;e. En realidad fue jefe de las columnas entre el 2 (salida de Sevilla) y el 11 de agosto (toma de M&eacute;rida) y de nuevo el 20 de septiembre hasta su sustituci&oacute;n por Varela.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde queda pues aquello de que no se le puede adjudicar ni &ldquo;un solo acto concreto de represi&oacute;n&rdquo;, o que estuvo siempre a las &oacute;rdenes de Yag&uuml;e, o que el d&iacute;a 15 se fue a Talavera? Nada de esto se ajusta a la realidad. En &uacute;ltima instancia, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da que mandara uno u otro? Todos fueron golpistas y todos fueron criminales de guerra con miles de cr&iacute;menes en su haber que nunca pasaron por la justicia. Y ahora, cuando se pretende eliminar sus nombres del callejero por pura higiene democr&aacute;tica, resulta que la justicia, en este caso la ejercida por la juez-historiadora, los exime de responsabilidad y decide que sus nombres sigan siendo referencia en nuestras ciudades. Y lo mismo ha hecho ya previamente con otras calles, la &uacute;ltima dedicada a &ldquo;El Algabe&ntilde;o&rdquo;. Ser&iacute;a interesante saber c&oacute;mo se documenta la magistrada Monreal D&iacute;az para tomar las decisiones que toma. Lo digo porque existe bibliograf&iacute;a suficiente como para saber qui&eacute;nes eran y qu&eacute; hicieron individuos como Garc&iacute;a Carranza &ldquo;El Algabe&ntilde;o&rdquo; o Asensio Cabanillas. &iquest;Qu&eacute; pinta una juez dirimiendo si Asensio merece o no una calle? &iquest;Acaso la decisi&oacute;n de dedic&aacute;rsela fue tambi&eacute;n judicial?
    </p><p class="article-text">
        A veces da la sensaci&oacute;n de que algunos de los reductos m&aacute;s s&oacute;lidos del pensamiento reaccionario procedente del franquismo, y digo lo de s&oacute;lidos por el enorme poder que tienen, se encuentran en el mundo judicial.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/magistrada-monreal-golpista-asensio-cabanillas_129_2076108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jun 2018 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La magistrada Monreal y el golpista Asensio Cabanillas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la lista de “El Hombrecino”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/historia-lista-hombrecino_1_2932741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4de27b-c02f-46cb-90bc-859e5f37f67b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de la lista de “El Hombrecino”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hace varias semanas ha circulado por los medios la historia de Francisco Rodríguez Gómez “El Hombrecino”, vecino de Almendral hasta que en los primeros sesenta siguió el camino de la emigración como otros cientos de miles de extremeños. (...) Se trata de la historia de alguien que conservó durante muchos años una fotocopia de la lista de las víctimas del 36 en su pueblo y que acabó hablándole de ellas a su nieta"</p><p class="subtitle">"Es sin duda una historia emotiva que tiene fuerza, pero lo que yo me pregunté cuando leí la noticia y vi la fotografía de la lista es quién la obtuvo y de dónde la sacó"</p></div><p class="article-text">
        All&aacute; por los a&ntilde;os ochenta, cuando se inici&oacute; la investigaci&oacute;n de la represi&oacute;n franquista, circulaba en muchos pueblos la leyenda de que alguien ten&iacute;a la lista completa de personas asesinadas. Sol&iacute;a ocurrir esto en localidades en las que la represi&oacute;n solo hab&iacute;a venido de un lado, que no era otro que el de los que dieron el golpe militar, para los cuales el terror constituy&oacute; el &uacute;nico medio de imponerse a una sociedad que en general los rechazaba. Porque el rechazo a sus m&eacute;todos no solo ven&iacute;a de la izquierda sino de personas que sin serlo no eran partidarias de una violencia extrema que ante nada se deten&iacute;a. Pero, sin embargo, ocurr&iacute;a que la b&uacute;squeda de la famosa lista sol&iacute;a quedar en nada. Simplemente no exist&iacute;a. Lo m&aacute;s que aparec&iacute;a eran peque&ntilde;os listados con unos cuantos nombres propios seguidos de apodos, lo cual serv&iacute;a de poco.
    </p><p class="article-text">
        Hace varias semanas ha circulado por los medios la historia de Francisco Rodr&iacute;guez G&oacute;mez &ldquo;El Hombrecino&rdquo;, vecino de Almendral hasta que en los primeros sesenta sigui&oacute; el camino de la emigraci&oacute;n como otros cientos de miles de extreme&ntilde;os. La historia nos llega por su nieta, Susana Caba&ntilde;ero, fot&oacute;grafa de profesi&oacute;n o narradora visual como ella se define, a trav&eacute;s de un enfoque original que nos permite ver a su abuelo como v&iacute;ctima (obligado a ir a una guerra) y a su vez transmisor de memoria (su testimonio). La prensa se ha hecho eco de este caso, que ha pasado de manera fulgurante de la prensa regional a la nacional y que se ha movido ampliamente por las redes.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la historia de alguien que conserv&oacute; durante muchos a&ntilde;os una fotocopia de la lista de las v&iacute;ctimas del 36 en su pueblo y que acab&oacute; habl&aacute;ndole de ellas a su nieta. Hablamos de un hombre que en solo unos meses, en plena juventud, vio c&oacute;mo su mundo era destruido con violencia inimaginable en medio de la desaparici&oacute;n de muchos de sus amigos y vecinos. Es sin duda una historia emotiva que tiene fuerza, pero lo que yo me pregunt&eacute; cuando le&iacute; la noticia y vi la fotograf&iacute;a de la lista es qui&eacute;n la obtuvo y de d&oacute;nde la sac&oacute;. Y digo esto porque, dado que los nombres de la lista eran ya conocidos y resultaba evidente que los datos proced&iacute;an de alguna instancia administrativa, el verdadero inter&eacute;s, al menos para m&iacute;, radicaba en el origen del documento. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo visto en la prensa esta cuesti&oacute;n no parece haber interesado. Estamos ante un pueblo en el que en unos meses fueron asesinadas un m&iacute;nimo de ciento cincuenta de las casi cuatro mil personas que Almendral ten&iacute;a por entonces. Esto equivale aproximadamente al 4%, un porcentaje muy alto que si ampliamos al c&iacute;rculo familiar significa que, de un modo u otro, se vio afectada casi un tercio de la poblaci&oacute;n. Pero centr&eacute;monos en la lista.
    </p><p class="article-text">
        Almendral constituye un caso especial por varios motivos. Para empezar hay varias listas. El 15 de julio de 1941, el alcalde impuesto por los golpistas, Manuel Carande Uribe, envi&oacute; al Fiscal Instructor de la Causa General de Badajoz un listado con noventa y un nombres de &ldquo;los Directores o Vigilantes&rdquo; del &ldquo;per&iacute;odo rojo de esta Localidad&rdquo;. El alcalde era hermano de Agust&iacute;n Carande, jefe provincial de Falange. Ambos fueron detenidos y encarcelados &ndash;uno en Badajoz y otro en Almendral&ndash; en los d&iacute;as posteriores al golpe y ambos fueron encontrados con vida a pesar de su destacada militancia en el partido fascista. Lo curioso de este listado es que, salvo ocho casos de personas ya desaparecidas, el resto son izquierdistas o personas &ldquo;no afectas&rdquo; que Carande se&ntilde;ala para que sean investigadas y castigadas. Naturalmente hubiera carecido de sentido incluir a todos los asesinados en dicha lista: &iquest;para qu&eacute; si ya hab&iacute;an muerto? No obstante, para esa fecha, el fascismo espa&ntilde;ol ya era consciente de que no deb&iacute;a matar a todos sus enemigos, pues en ese caso el pa&iacute;s se hubiera quedado sin mano de obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Almendral tiene otra peculiaridad: se trata de una de las localidades de la zona central y oeste de la provincia cuyo listado de v&iacute;ctimas mejor conocemos. La raz&oacute;n es simple: al contrario que en la mayor parte de la provincia, donde este proceso dur&oacute; d&eacute;cadas, aqu&iacute; fueron inscritas en el Registro de Defunciones poco despu&eacute;s de ser asesinadas. As&iacute;, los <em>desaparecidos</em> a partir del 19 de agosto pasaron al registro nueve d&iacute;as despu&eacute;s; los de septiembre, en los dos &uacute;ltimos d&iacute;as del mes; los de octubre en los d&iacute;as 7, 8, 9, 15, 16,17 y 28, y finalmente los del 1 y el 7 de enero de 1937, diecisiete hombres y cuatro mujeres, los d&iacute;as 2 y 10 respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        El Registro Civil, pese a las numerosas y llamativas tachaduras que afectan a apartados como el lugar y la causa de muerte, ofrece ciertos detalles poco frecuentes. Podemos saber, por ejemplo, que sol&iacute;an ser asesinadas entre las 3 y las 7 horas (agosto y septiembre), aunque tambi&eacute;n a las 16, 20, 24 y 2 horas (septiembre y octubre). Buena parte de los cr&iacute;menes tuvieron lugar en &ldquo;la v&iacute;a p&uacute;blica&rdquo;, lo cual puede significar perfectamente la plaza o lugares se&ntilde;alados del pueblo. En ocasiones las actas de defunci&oacute;n tambi&eacute;n indican que, como en otros muchos casos, bastantes personas fueron trasladadas a otros pueblos cercanos para matarlas. La lista completa estos lugares y da los apodos o sobrenombres de todas las v&iacute;ctimas.
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        Por otra parte se da la circunstancia de que Almendral ha sido objeto de investigaci&oacute;n desde hace a&ntilde;os, tanto por mi trabajo <em>La columna de la muerte</em> (2003), en la que se daban los nombres de 137 v&iacute;ctimas, como posteriormente por medio de varias investigaciones de car&aacute;cter local. Estamos pues ante un pueblo del que se cuenta con bastante informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde procede pues la lista que conserv&oacute; durante d&eacute;cadas Francisco Rodr&iacute;guez? Todo indica que se trata de una fotocopia que debi&oacute; circular en los a&ntilde;os de la transici&oacute;n. Lo que demuestra su an&aacute;lisis en relaci&oacute;n con las otras listas comentadas es que esta, la de &ldquo;El Hombrecino&rdquo;, procede de los Libros de Defunciones del Juzgado, de la que es copia parcial. Los nombres aparecen a veces incluso en el mismo orden que all&iacute;. Esto fue posible por haber sido inscritos entre agosto del 36 y enero de 37. En otros lugares este proceso se prolong&oacute; desde 1937 a la d&eacute;cada de los noventa mediante expedientes de inscripci&oacute;n fuera de plazo. Esos datos solo los pudo sacar alguien que tuviera acceso al Juzgado, ya que todos deb&iacute;an saber que &ldquo;eso&rdquo; estaba all&iacute;. Coment&aacute;ndole mis sospechas a Francisco Cebri&aacute;n, investigador y ex alcalde de Almendral, me dice que el Juzgado y la C&aacute;mara Agraria coincid&iacute;an en el mismo edificio y que hubo al menos dos personas que pudieron hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de dos personas ya fallecidas que trabajaban en dicho edificio. Pudo ser Jos&eacute; Manuel Seco Andrino &ldquo;Vidal&rdquo;, jubilado prontamente y que trabajaba de manera desinteresada para la C&aacute;mara. Ten&iacute;a una raz&oacute;n para hacerlo: su madre, Mar&iacute;a Andrino P&eacute;rez, de 41 a&ntilde;os, hab&iacute;a sido asesinada el 1 de enero de 1937 a las 12 de la noche junto con otras trece personas. El sobrenombre &ldquo;Vidal&rdquo; por el que era conocido, era el nombre de su padre, ya fallecido. El asesinato de la madre lo dej&oacute; en total orfandad a los 15 a&ntilde;os. Las duras condiciones de vida de aquellos tiempos le llevaron a enrolarse en la legi&oacute;n en cuanto tuvo edad. &ldquo;El Hombrecino&rdquo; y &ldquo;Vidal&rdquo; eran pr&aacute;cticamente de la misma edad, ya que ambos hab&iacute;an nacido en torno a 1920. Es seguro que se conocieron y que la lista lleg&oacute; a ambos.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece ser que no fue &ldquo;Vidal&rdquo; sino otro funcionario municipal, Juan Botello, el que por alg&uacute;n motivo que se nos escapa dada su ideolog&iacute;a franquista, la entreg&oacute; en 1977 a Felisa Blanco Mar&iacute;n, militante comunista que alcanzar&iacute;a la alcald&iacute;a de Almendral en 1979, pidi&eacute;ndole que no dijera que se la hab&iacute;a dado. Fue ella quien decidi&oacute; fotocopiarla y pasarla a otros compa&ntilde;eros del PCE y de ah&iacute;, posteriormente, a otros muchos vecinos. Ese parece ser el origen de la fotocopia que lleg&oacute; a Francisco Rodr&iacute;guez &ldquo;El Hombrecino&rdquo;. Tambi&eacute;n conviene recordar que para la alcaldesa la lista ten&iacute;a un valor especial, ya que all&iacute; aparec&iacute;a su t&iacute;o Manuel Blanco Galv&aacute;n, bracero de 35 a&ntilde;os y alcalde accidental por huida del titular cuando los golpistas llegaron al pueblo. Convencido de que por proteger a los 66 presos de derechas de los grupos que pasaron por all&iacute; aquellos d&iacute;as y de no haber cometido delito alguno permaneci&oacute; en el pueblo. Fue asesinado el 8 de octubre de 1936 a las 2 de la noche.
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        Tal como hemos visto, esta historia, llamativa en s&iacute;, adquiere otros matices si se pasa de la an&eacute;cdota. Es m&aacute;s lo que oculta que lo que muestra, sobre todo si pensamos que los nombres ya eran conocidos. Nos quedan por saber los comentarios que Francisco Rodr&iacute;guez hiciera a su nieta sobre la represi&oacute;n en su pueblo, aspecto este que queda fuera del inter&eacute;s de los periodistas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha contado me lleva a recordar otras historias del &aacute;mbito Badajoz-Huelva que pasaron casi desapercibidas. Mencionar&eacute; en primer lugar el caso de Arturo Carrasco, el funcionario de Juzgado que ocult&oacute; durante treinta a&ntilde;os en un trastero del mismo, sepultada entre cientos de boletines oficiales, exponi&eacute;ndose a ser expedientado y perder el empleo, la documentaci&oacute;n de car&aacute;cter represivo de todo un Partido Judicial porque entre los represaliados estaba su padre. La del Juez de Paz Antonio Calvo, que conservaba una lista escrita por &eacute;l, y que llevaba siempre consigo, con los nombres de aquellos vecinos amigos suyos asesinados que no aparec&iacute;an en los libros de defunciones. O la de otro Juez de Paz, Francisco Mar&iacute;n Torrado, que incluy&oacute; una nota en la inscripci&oacute;n de su padre porque no soportaba la farsa que representaba aquella acta de defunci&oacute;n. Gracias a &eacute;l se pudo recomponer la lista de asesinados de su pueblo. Desgraciadamente no contaron con una nieta como Susana Caba&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a mencionar otros casos similares e incluso m&aacute;s raros, como el de aquel alcalde franquista de Bodonal de la Sierra que, a falta de otros muertos que listar, envi&oacute; al instructor de la Causa General la relaci&oacute;n completa y detallada (edad, profesi&oacute;n, estado civil, etc.) de todas las personas asesinadas en el pueblo tras su ocupaci&oacute;n, pero creo que bastan estos ejemplos para indicar que la grandeza de la historia radica no solo en el caso del hombre que guard&oacute; durante muchos a&ntilde;os una lista de sus amigos y vecinos asesinados sino, sobre todo, en la de quienes la hicieron p&uacute;blica en un momento en que el pacto de silencio de la transici&oacute;n despreciaba y prohib&iacute;a la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Nota: Este art&iacute;culo no se habr&iacute;a podido escribir sin la ayuda de Felisa Blanco Mar&iacute;n y, sobre todo, de la de Francisco Cebri&aacute;n Andrino, al que tambi&eacute;n habr&iacute;a que recordar aqu&iacute; no solo por sus investigaciones sino por haber sido quien a comienzos de la d&eacute;cada de los noventa, cuando ocupaba la alcald&iacute;a, propici&oacute; abiertamente y consigui&oacute; que la fosa com&uacute;n fuese exhumada y los restos dignificados. A ellos se deben tambi&eacute;n las fotograf&iacute;as  que se incluyen en este art&iacute;culo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/historia-lista-hombrecino_1_2932741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2018 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dignidad del alcalde Madroñero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/badajoz/dignidad-alcalde-madronero_129_2979207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71c36499-2ac0-453a-8c00-29e6454891e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dignidad del alcalde Madroñero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ciertos sectores de Badajoz siguen considerando una afrenta que el nombre del último alcalde republicano de la ciudad dé nombre a una avenida. Que el militar Carracedo o el obispo Alcaraz Alenda den nombre a un grupo de viviendas o a una avenida respectivamente les parece justificado, pero que haya espacios públicos dedicados a personas que consiguieron sus cargos democráticamente y creyeron y dieron vida a la II República, no lo pueden aceptar. Detrás de esta actitud se percibe la imposibilidad de la derecha española de romper con el franquismo"</p></div><p class="article-text">
        Cuando se rozan los espacios simb&oacute;licos de la derecha, esta suele salir a cajas destempladas. Ya ocurri&oacute; cuando tuvo lugar aquel esperpento que concluy&oacute; con la retirada del callejero de la calle dedicada a la diputada socialista de la II Rep&uacute;blica Margarita Nelken. &iquest;C&oacute;mo olvidar a la concejala P&iacute;riz blandiendo la foto de la activista del POUM Mika Etx&eacute;b&egrave;re, pistol&oacute;n al cinto, asegurando que se trataba de Nelken? Ella y quienes movieron aquel asunto deb&iacute;an creer que el fin justifica los medios. Lo cierto es que lo consiguieron.
    </p><p class="article-text">
        Hubo as&iacute; mismo un intento de acabar con la avenida dedicada al &uacute;ltimo alcalde republicano de Badajoz, Sinforiano Madro&ntilde;ero, pero no lleg&oacute; a buen puerto. La derecha, concretamente el ex alcalde Miguel Celdr&aacute;n, propuso cambiar ese nombre por el de Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra y este, con buen criterio, rechaz&oacute; la oferta-trampa. Pero no importa, ciertos sectores de Badajoz siguen considerando una afrenta que el nombre del &uacute;ltimo alcalde republicano de la ciudad d&eacute; nombre a una avenida. Que el militar Carracedo o el obispo Alcaraz Alenda den nombre a un grupo de viviendas o a una avenida respectivamente les parece justificado, pero que haya espacios p&uacute;blicos dedicados a personas que consiguieron sus cargos democr&aacute;ticamente y creyeron y dieron vida a la II Rep&uacute;blica, no lo pueden aceptar. Detr&aacute;s de esta actitud se percibe la imposibilidad de la derecha espa&ntilde;ola de romper con el franquismo. Veamos lo ocurrido en estos d&iacute;as pasados.
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        En un art&iacute;culo publicado el d&iacute;a 18 de este mes en el diario <em>HOY</em> Luis D&iacute;az-Ambrona Bardaj&iacute; afirmaba: &ldquo;Mi abuelo fue asesinado por los milicianos el 10 de agosto de 1936 en la puerta de la vivienda del alcalde Sinforiano Madro&ntilde;ero, muy amigo suyo, que se la cerr&oacute; cuando intentaba refugiarse en ella&rdquo;. Al d&iacute;a siguiente Emilio L. M&eacute;ndez Moreno, en otro art&iacute;culo en el mismo peri&oacute;dico, escrib&iacute;a que los milicianos &ldquo;lo condujeron detenido hasta el ultramarinos que, en San Andr&eacute;s, regentaba en aquel momento el alcalde de Badajoz, para que este dijera qu&eacute; hab&iacute;a que hacer con &eacute;l. El alcalde acord&oacute; all&iacute; su muerte y junto a la puerta de su ultramarinos, de inmediato, fue fusilado&rdquo;. M&eacute;ndez finalizaba as&iacute; su texto: &ldquo;Lo m&aacute;s recto por su parte [se refiere al presidente de Diputaci&oacute;n] ser&iacute;a retirar el nombre de Sinforiano Madro&ntilde;ero a la avenida principal de Valdepasillas. Badajoz no merece reconocer en una de sus m&aacute;s importantes avenidas a un criminal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Imagino por un momento a D&iacute;az-Ambrona y a M&eacute;ndez teniendo que probar ante un juez sus afirmaciones, que por cierto no coinciden, ya que mientras uno dice que le cerr&oacute; la puerta de su casa, otro afirma que decidi&oacute; su muerte en la puerta de su comercio. &iquest;En qu&eacute; se basan para relacionar al alcalde Madro&ntilde;ero con el asesinato de Juan D&iacute;az-Ambrona Moreno? La primera referencia en dicho sentido viene del mismo peri&oacute;dico <em>HOY</em>, entonces al servicio del golpe militar, cuando a los pocos d&iacute;as de ser ocupada la ciudad al comentar el crimen afirm&oacute; que D&iacute;az-Ambrona busc&oacute; refugio en la casa del &ldquo;desaprensivo y funesto&rdquo; Madro&ntilde;ero, pero no cont&oacute; &ldquo;con el mal coraz&oacute;n de este individuo, que tuvo la inhumanidad de cerrar la puerta &eacute;l mismo, seg&uacute;n nos asegura persona enterada, y all&iacute; mismo fue asesinado de varios tiros&rdquo;. La fuente es &ldquo;persona enterada&rdquo;, lo que equivale a nadie. &iquest;Ser&aacute; acaso esta la fuente de D&iacute;az y M&eacute;ndez?
    </p><p class="article-text">
        Conviene indicar que <em>HOY</em> public&oacute; esto el d&iacute;a 20 de agosto de 1936, es decir, el mismo d&iacute;a en que aparec&iacute;a destacada en portada una nota con el t&iacute;tulo &ldquo;Se ha hecho justicia con los cabecillas&rdquo;, firmada por el comandante militar. Dicha nota se refer&iacute;a, sin nombrarlos, a que ese d&iacute;a el alcalde Madro&ntilde;ero, comerciante de profesi&oacute;n y de 34 a&ntilde;os de edad, fue asesinado en p&uacute;blico espect&aacute;culo con banda, misa y desfile en la Avenida de Huelva junto con otras muchas personas, entre ellas otro alcalde republicano y un diputado socialista. As&iacute; que, tanto la nota de la comandancia como lo referente a la muerte de D&iacute;az-Ambrona, lo que pretend&iacute;an no era otra cosa que justificar el exterminio tanto del alcalde como de otras autoridades republicanas. A partir de este momento la calumnia que implicaba a Madro&ntilde;ero en el crimen del abogado circul&oacute; libremente y se instal&oacute; entre los vencedores, de modo que un a&ntilde;o despu&eacute;s, el 16 de agosto de 1937, el bolet&iacute;n falangista AF&Aacute;N repet&iacute;a el cuento como si de una verdad establecida se tratara.
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        Finalizada la guerra civil el Nuevo Estado decidi&oacute; abrir una Causa General contra la Rep&uacute;blica que reforzara, a posteriori, entre sus adeptos la necesidad del golpe militar, la represi&oacute;n y de la desastrosa y eterna guerra. Se designaron instructores y se inici&oacute; una investigaci&oacute;n&nbsp; provincia a provincia para la que no se escatimaron medios. Ni un solo crimen atribuido a los &ldquo;rojos&rdquo; qued&oacute; sin investigar, declarando todas aquellas personas que tuviesen relaci&oacute;n con cada caso. La investigaci&oacute;n llevada a cabo en Badajoz se encuentra en varias cajas de la secci&oacute;n Causa General del Archivo Hist&oacute;rico Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que se refiere a Juan D&iacute;az-Ambrona podemos leer que un grupo de milicianos lo sac&oacute; de casa, siendo asesinado en la Plaza de San Andr&eacute;s, muerto &ldquo;por una descarga y rematado a tiros&rdquo;. Todos los milicianos responsabilizados del crimen, once en total, de los que consta nombre, apellidos y apodo, hab&iacute;an sido eliminados ya salvo dos, uno que estaba detenido y otro que logr&oacute; huir de la ciudad. En ning&uacute;n momento se alude a la intervenci&oacute;n del alcalde Sinforiano Madro&ntilde;ero, lo que, conociendo c&oacute;mo se realiz&oacute; dicha instrucci&oacute;n judicial, significa que no hay manera de implicarlo en el crimen. De hecho, en informes fechados en abril y mayo de 1941, ni el alcalde ni el comisario jefe lo mencionaron. Es l&oacute;gico pues que el Fiscal Instructor de la Causa General de Badajoz no viera motivo alguno para acusar al alcalde republicano, sobre todo habi&eacute;ndolo podido hacer con o sin raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quedamos a la espera de que D&iacute;az-Ambrona y M&eacute;ndez nos muestren pruebas convincentes que corrijan y ampl&iacute;en lo que qued&oacute; establecido en la Causa General, ya que en tanto que esto no ocurra implicar a Madro&ntilde;ero en el asesinato de D&iacute;az-Ambrona no ser&aacute; m&aacute;s que una calumnia. En Espa&ntilde;a sabemos sobradamente que atacar la memoria y la dignidad de las v&iacute;ctimas del fascismo espa&ntilde;ol sale gratis, mientras que &nbsp;se&ntilde;alar a los victimarios puede salir muy caro. Para eso sirvi&oacute;, entre otras cosas, la amnist&iacute;a de 1977.
    </p><p class="article-text">
        Sinforiano Madro&ntilde;ero fue inscrito en el registro de defunciones seis meses despu&eacute;s de su muerte, el d&iacute;a 22 de febrero de 1937. En la causa de fallecimiento, tachada, se puede leer que muri&oacute; a consecuencia del &ldquo;actual Movimiento Nacional&rdquo;. Como alcalde de la ciudad y miembro del comit&eacute; antifascista fue uno de los dirigentes republicanos que evit&oacute; que los 317 presos de derechas, entre ellos lo m&aacute;s granado del fascismo local, o los guardias civiles sublevados el 5 de agosto, sufrieran da&ntilde;o alguno. Entre el 18 de julio y el 14 de agosto fueron asesinadas diez personas, cr&iacute;menes en modo alguno achacables a las autoridades republicanas. Los ocupantes demostrar&iacute;an posteriormente que en un solo d&iacute;a &ndash;no digamos en un mes&ndash; se puede aniquilar a mucha m&aacute;s gente. Sinforiano Madro&ntilde;ero merece que una avenida de Badajoz lleve su nombre; tambi&eacute;n que la derecha intransigente se trague su soberbia y deje en paz su memoria.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, pasadas cuatro d&eacute;cadas desde el fin de la dictadura, cabe decir que por mera decencia democr&aacute;tica, por m&aacute;s fama de buenas personas que tuvieran y por positiva que fuera su gesti&oacute;n, ninguna persona implicada en el golpe militar ni ning&uacute;n colaborador pol&iacute;tico &ndash;insisto: cargos pol&iacute;ticos&ndash; del r&eacute;gimen de Franco deber&iacute;an dar nombre a una calle. Ser&iacute;a una forma de reconocer el valor c&iacute;vico de quienes fueron asesinados, de los marginados por el r&eacute;gimen y de los que, pagando un alto precio personal, se negaron a formar parte de aquella farsa sangrienta que fue el franquismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las tareas del historiador est&aacute; la de dar voz a los que les fue arrebatada mediante el terror. Sinforiano Madro&ntilde;ero muri&oacute; sin descendencia y no tiene a nadie que defienda su memoria y su dignidad de las insidias y calumnias de quienes no soportan que el callejero incorpore la memoria democr&aacute;tica de este pa&iacute;s. Ser&iacute;a mi deseo que estas palabras suplan ese vac&iacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/badajoz/dignidad-alcalde-madronero_129_2979207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La dignidad del alcalde Madroñero]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un portugués en la Sevilla de Queipo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/portugues-sevilla-queipo_129_3012631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26544faf-c7ab-414e-b8ab-6b7f786ffa1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un portugués en la Sevilla de Queipo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la espera de que algún gobierno se decida a aplicar la legislación relativa a archivos en el ámbito militar, debemos seguir atendiendo a lo que va apareciendo en otros países sobre el golpe del 18 de julio y sus consecuencias</p></div><p class="article-text">
        A la espera de que alg&uacute;n gobierno se decida a aplicar la legislaci&oacute;n relativa a archivos en el &aacute;mbito militar, debemos seguir atendiendo a lo que va apareciendo en otros pa&iacute;ses sobre el golpe del 18 de julio y sus consecuencias. En esta ocasi&oacute;n nos referiremos a un documento del que he sabido por la periodista Ana Luisa Rodrigues y que nos proporciona el archivo de Jos&eacute; Pacheco Pereira, ya conocido por el magn&iacute;fico testimonio gr&aacute;fico que ofreci&oacute; hace unos a&ntilde;os sobre la ocupaci&oacute;n de Llerena (Badajoz) por las fuerzas de Castej&oacute;n, algunas de cuyas im&aacute;genes ilustran este art&iacute;culo.
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        Henrique Galv&atilde;o (1895-1970) era un conocido militar portugu&eacute;s estrechamente ligado a la trayectoria de Salazar y del Estado Novo, a la Emisora Nacional de Portugal que llegar&iacute;a a dirigir y que a&ntilde;os despu&eacute;s pas&oacute; a la oposici&oacute;n a la dictadura. En un episodio desconocido de su biograf&iacute;a, a comienzos de agosto de 1936 se dirigi&oacute; a Sevilla con la misi&oacute;n de informar a su gobierno acerca de lo que estaba ocurriendo, present&aacute;ndose ante las autoridades golpistas como periodista del Di&aacute;rio da Manh&atilde;. Como otros militares portugueses, su anticomunismo le llev&oacute; a tomar partido abiertamente por los sublevados espa&ntilde;oles, destacando en tareas de propaganda a favor de los sublevados. De hecho su misi&oacute;n consisti&oacute; en observar durante un par de semanas la situaci&oacute;n en directo y comunicar sus impresiones. De ello qued&oacute; rastro en las siete cartas que envi&oacute; al gobierno portugu&eacute;s entre el 2 y el 17 de agosto de 1936. Su testimonio es importante tanto por lo que se refiere a Sevilla como por las incursiones que realiz&oacute; en direcci&oacute;n a Badajoz, C&oacute;rdoba y M&aacute;laga. Adem&aacute;s pudo entrevistarse e informar de sus entrevistas con militares, entre los que destacan Queipo y Franco.
    </p><p class="article-text">
        La imagen que se hab&iacute;a formado de Queipo a trav&eacute;s de las charlas radiof&oacute;nicas mejor&oacute; considerablemente cuando convers&oacute; con &eacute;l el mismo d&iacute;a de su llegada a Sevilla. Convencido de que se encontraba ante una persona de vasta cultura y que sab&iacute;a lo que quer&iacute;a, le impresion&oacute; la manera firme y r&aacute;pida con que tomaba las decisiones. Desde un primer momento Galv&atilde;o se percat&oacute; de la importancia de la represi&oacute;n, de modo que ya el primer d&iacute;a supo que la primera misi&oacute;n de las columnas de militares y falangistas no era otra que acabar con lo que llam&oacute; &ldquo;focos comunistas&rdquo;. &ldquo;A&uacute;n hay que hacer una gran limpieza que se est&aacute; ejecutando con &eacute;xito pero que llevar&aacute; su tiempo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
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        Igualmente Galv&atilde;o tard&oacute; poco en darse cuenta de que lo que parec&iacute;a informaci&oacute;n &ndash;el mismo d&iacute;a 2 comunic&oacute; que se confirmaba la ocupaci&oacute;n de Badajoz&ndash; no era sino mera propaganda. Sin haber salido a&uacute;n de Sevilla destac&oacute; la desorganizaci&oacute;n de las fuerzas militares, relacion&aacute;ndola con su poca eficacia en las operaciones que realizaban. Para &eacute;l, como para los golpistas, todos los enemigos eran comunistas, aunque se tratase del gobernador civil de Huelva Diego Jim&eacute;nez Castellano, un pol&iacute;tico moderado de Uni&oacute;n Republicana que impidi&oacute; una masacre de derechistas pero que para Henrique Galv&atilde;o era &ldquo;un grande amador de comunismo&rdquo; que merec&iacute;a ser fusilado, como de hecho lo fue el d&iacute;a 4 de agosto juntos con las autoridades militares de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Convencido por la incesante propaganda fascista de que las atrocidades cometidas por los comunistas eran espantosas, parec&iacute;a creer que solo se asesinaba a los que eran encontrados con armas en la mano. En Sevilla, dec&iacute;a, eran fusilados al d&iacute;a decenas de &ldquo;pistoleros&rdquo; mientras la vida transcurr&iacute;a entre desfiles y alardes militares. Le llamaba especialmente la atenci&oacute;n la notable presencia de fascistas italianos y su estrecha relaci&oacute;n con Queipo. Desde el primer d&iacute;a, obsesionado por las conexiones entre los comunistas espa&ntilde;oles y portugueses, mostr&oacute; inter&eacute;s por hablar con el &ldquo;Comandante da Policia Politica&rdquo;, que no deb&iacute;a ser otro que el capit&aacute;n Manuel D&iacute;az Criado, delegado de Orden P&uacute;blico, quien le prometi&oacute; &ldquo;informa&ccedil;&otilde;es sensacionais&rdquo;.
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        El d&iacute;a 4 decidi&oacute; acompa&ntilde;ar a las fuerzas &ldquo;do c&eacute;lebre Comandante Castej&oacute;n&rdquo; en su recorrido hacia Badajoz. De la brutal operaci&oacute;n llevada a cabo por dicho militar en Llerena escribe que &ldquo;los comunistas fueron completamente rodeados. 300 presos est&aacute;n siendo revisados y ser&aacute;n fusilados a continuaci&oacute;n&rdquo;. Galv&atilde;o est&aacute; muy interesado porque han prometido darle todo lo que encuentren sobre las conexiones con los comunistas portugueses. Cita como ejemplo el estandarte encontrado en Coria del R&iacute;o de la Federaci&oacute;n de Rep&uacute;blicas Comunistas Ib&eacute;ricas, que iba a ser utilizado en la fiesta del 1 de agosto en la que se esperaba participaci&oacute;n portuguesa. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando llevaba solo dos d&iacute;as en la ciudad ya apunta que &ldquo;la represi&oacute;n es tremenda&hellip;&rdquo;. Bastaba una simple sospecha de izquierdismo para acabar en el pared&oacute;n. Y a&ntilde;ade: &ldquo;A su vez la serie de fusilamientos va instituyendo el h&aacute;bito de matar&rdquo;. Galv&atilde;o, que asisti&oacute; a varios, cuenta que poco despu&eacute;s de salir de El Ronquillo (Sevilla) la columna se detuvo para ejecutar a treinta personas. Le llama la atenci&oacute;n que la represi&oacute;n no distinga entre hombres y mujeres y menciona el caso de una mujer asesinada en lugar de su marido, un teniente que ha huido. Concluye: &ldquo;Con una represi&oacute;n de esta naturaleza, que se completa despu&eacute;s por una acci&oacute;n policial intensa y tan inenarrable que a&uacute;n hoy se fusila diariamente en Sevilla a muchos izquierdistas, es natural que el comunismo espa&ntilde;ol quede por mucho a&ntilde;os completamente deshecho&rdquo;. Y si le llam&oacute; la atenci&oacute;n que a las dos semanas del golpe se siguiera asesinando, es de suponer lo que debi&oacute; pensar al saber que se sigui&oacute; eliminando gente hasta 1945, primero mediante bandos de guerra y despu&eacute;s por las pantomimas militares seudojudiciales.
    </p><p class="article-text">
        Una herida recibida en Llerena en circunstancias que no aclara le obliga a volver a Sevilla. A su regreso, en carta del d&iacute;a 6, escribe sobre la desorganizaci&oacute;n y la crisis de mando en las fuerzas sublevadas. Le llama la atenci&oacute;n que columnas tan poderosas como las que han partido hacia Badajoz avancen solamente treinta kil&oacute;metros al d&iacute;a cuando en realidad podr&iacute;an llegar hasta ochenta. Para Galv&atilde;o no existe enemigo &ldquo;en el sentido militar de la palabra, porque si lo hubiese las cosas ser&iacute;an bastante duras&rdquo;. Adem&aacute;s est&aacute; convencido de que la columna de Castej&oacute;n ha atravesado por situaciones en las que, de tener ciertos conocimientos militares, un simple pelot&oacute;n desordenado la hubiera deshecho.
    </p><p class="article-text">
        El capit&aacute;n Henrique Galv&atilde;o solo encuentra a las fuerzas activas, decididas y eficaces en los actos de car&aacute;cter represivo, su verdadera especialidad. Por otra parte, pese al ambiente de entusiasmo, siente que no hay el menor idealismo en todo lo que ve, sino intereses encontrados en torno al problema de la tierra, al que le ve poca soluci&oacute;n. Han pasado cuatro d&iacute;as desde su llegada a Sevilla y escribe: &ldquo;Los comunistas es natural que desaparezcan de Espa&ntilde;a por alg&uacute;n tiempo, pues no resulta dif&iacute;cil de creer por lo que tengo visto que el n&uacute;mero de fusilamientos [en el sur] ya pasa de 30.000. Ayer en una hora vi fusilar a m&aacute;s de cien. Y con una facilidad, un placer, que hacen cre&iacute;ble la cifra oficial&rdquo;. Tambi&eacute;n dice que en todo el territorio ocupado por los sublevados el n&uacute;mero de fusilados por el Ej&eacute;rcito va por 80.000. Cabe dudar de estas cifras redondas por m&aacute;s que procedan de las conversaciones que manten&iacute;a con individuos como Queipo o D&iacute;az Criado, pero lo que aqu&iacute; interesa es que, viendo lo que estaba viendo desde el d&iacute;a 2, las considerase cre&iacute;bles: &ldquo;No me niego a creerlo tras lo que he visto&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el d&iacute;a 6 de agosto Franco llega a la ciudad y establece su cuartel en un palacio, Galv&atilde;o lo visita. Sabe que uno de los motivos de la frialdad de relaciones entre aquel y Queipo es la locuacidad de este. Observa que con la llegada de Franco la estrella de Queipo decae un poco y se percata de los rumores puestos en circulaci&oacute;n sobre su pertenencia a la masoner&iacute;a o sus veleidades republicanas. Tambi&eacute;n capta que los italianos andan siempre en torno a Queipo, mientras que los alemanes se mueven m&aacute;s alrededor de Franco, en cuyo estado mayor hay ocho oficiales alemanes que, seg&uacute;n el portugu&eacute;s, se mueven sin la menor reserva. El 9 de agosto, por ejemplo, apunta la llegada a Tablada de cincuenta aviones alemanes. Dice que su misi&oacute;n era ocupar Madrid &ldquo;con el menor perjuicio para la ciudad y sus habitantes&rdquo; e &ldquo;impedir la fuga de los dirigentes&rdquo;. Ante el despliegue nazifascista y las quejas del propio Queipo, lamenta la escasa presencia portuguesa.
    </p><p class="article-text">
        La propaganda imperante le lleva a informar de la ca&iacute;da de M&eacute;rida, cuando en realidad las columnas ni siquiera han llegado a Almendralejo. No tarda en darse cuenta de la escasa credibilidad que ten&iacute;an las noticias de la radio, no dudando en afirmar que un 80% de ellas eran simplemente mentiras y bulos. De lo que s&iacute; sigue informando fielmente es de la represi&oacute;n. En una carta que lleva fecha del d&iacute;a 9 pero que puede que recoja las impresiones de m&aacute;s d&iacute;as (la siguiente lleva fecha del 13) escribe: &ldquo;Hoy fueron fusilados en Sevilla 72 hombres, entre ellos abogados, m&eacute;dicos, periodistas y militares de izquierdas. Los juicios fueron sumar&iacute;simos. Las ejecuciones se realizan por la ma&ntilde;ana en el cementerio y en las calles de los barrios c&eacute;ntricos. En este &uacute;ltimo caso quedan unas horas en exposici&oacute;n para ejemplo&rdquo;. Es muy posible que se est&eacute; refiriendo a la matanza del 10 de agosto, aniversario del golpe de Sanjurjo en el que fueron asesinadas personas representativas de la etapa republicana. A rengl&oacute;n seguido, como si lo anterior requiriese una justificaci&oacute;n, a&ntilde;ade que &ldquo;las atrocidades de los comunistas son horribles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su impresi&oacute;n sobre Franco es que se trata de un mon&aacute;rquico que &ldquo;dif&iacute;cilmente transige con el r&eacute;gimen republicano&rdquo; y, por encima de todo, &ldquo;un militar interesado solamente en cuestiones militares&rdquo;. Galv&atilde;o percibe que se encuentra a gusto cuando habla de estos asuntos pero que es confuso y vacilante cuando muestra su pensamiento pol&iacute;tico: &ldquo;Me da la impresi&oacute;n de que habla sobre una base de lecturas hechas a prisa y mal digeridas&rdquo;. Compara los cuarteles generales de Franco y Queipo, el primero todo orden y eficiencia y el segundo &ldquo;un hormiguero donde la gente sale y entra a capricho&rdquo;.
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        Ya mejorado de la herida de Llerena asiste a operaciones de car&aacute;cter policial cerca de M&aacute;laga, que describe como &ldquo;expurgatorias, como aqu&iacute; las llaman&rdquo;. El 13 de agosto habla de nuevo con Franco, quien le da noticias sobre la inminente ca&iacute;da de Badajoz. Franco le miente descaradamente al decirle que la operaci&oacute;n se ha retrasado porque sus fuerzas no quieren causar da&ntilde;os en la ciudad ni provocar una masacre entre la poblaci&oacute;n civil indefensa. Los bombardeos, le vuelve a mentir, apenas han afectado a la fortaleza y a la plaza de toros, por concentrarse all&iacute; los comunistas. En un momento en que todos dicen estar convencidos de la inminente ca&iacute;da de la capital, Franco incluso se permite decirle que la toma de Madrid &ldquo;no se realizar&iacute;a antes de fin de mes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apunta que los aviones alemanes que ese d&iacute;a realizaron vuelos sobre la ciudad a&uacute;n llevaban la cruz gamada. El avance de las columnas por Badajoz le vuelve a confirmar su impresi&oacute;n sobre el esp&iacute;ritu indeciso de los mandos. Considera que no hay explicaci&oacute;n posible a la lentitud con la que se desarrollan las operaciones y distingue entre &ldquo;territorio ocupado&rdquo; y &ldquo;territorio pacificado&rdquo;. Y, en prueba de que no se cree las mentiras que le echan sobre el firme deseo de los sublevados de no causar da&ntilde;os en las ciudades y v&iacute;ctimas entre la poblaci&oacute;n civil, concluye: &ldquo;Las razones invocadas para justificar las demoras, tales como el deseo de proteger las ciudades y las poblaciones, solo puede aceptarlas quien no vio lo que pasa. Deben tomarse como razones pol&iacute;ticas de cara al exterior y nada m&aacute;s. En la pr&aacute;ctica las ciudades son destruidas y las poblaciones sacrificadas, tal vez m&aacute;s (ciertamente m&aacute;s) que si las operaciones se derivaran de la decisi&oacute;n propia de las operaciones militares&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima nota escribe que el gobierno portugu&eacute;s ha entregado los comunistas que huyeron a Portugal a los ocupantes de Badajoz. &ldquo;Esta actitud ha sido valorada&rdquo;, dice. Dichos &ldquo;comunistas&rdquo; fueron el alcalde Sinforiano Madro&ntilde;ero y el diputado Nicol&aacute;s de Pablo, ambos socialistas. Estos y otros, entre ellos dos alcaldes republicanos y ocho portugueses entregados igualmente por la frontera, fueron asesinados en espect&aacute;culo p&uacute;blico con banda de m&uacute;sica el 20 de agosto quedando sus cad&aacute;veres en exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cumplida su misi&oacute;n Henrique Galv&atilde;o volvi&oacute; a Portugal. Las cartas que escribi&oacute; del 2 al 17 de agosto constituyen un material de primer orden para conocer qu&eacute; estaba pasando en Sevilla a las dos semanas del golpe, lo que podr&iacute;a resumirse en muy poca guerra y mucha represi&oacute;n. Dicho de otra forma, Galv&atilde;o acab&oacute; siendo plenamente consciente de que lo que ten&iacute;a delante no era sino una masacre de proporciones desconocidas. Sus palabras confirman la escasa eficacia de los militares sublevados, formados en las terribles guerras coloniales con Marruecos y capacitados si acaso para enfrentarse al enemigo interno, es decir, frente a obreros y campesinos desarmados o mal armados a los que hab&iacute;a que arrebatar a sangre y fuego su victoria en las elecciones de febrero de 1936 y el sue&ntilde;o de la reforma agraria. De ah&iacute; que Galv&atilde;o apreciase poco idealismo en todo aquello. &iquest;Cu&aacute;nto hubiera durado el golpe sin la ayuda alemana, italiana y portuguesa? Lo que s&iacute; capt&oacute; sobradamente, por m&aacute;s que esto no le hiciese replantearse su actitud ante lo que ve&iacute;a, fue el plan de terror implantado desde el 18 de julio y esa facilidad y placer con que se estaba aniquilando d&iacute;a tras d&iacute;a a decenas de miles de personas. Qued&oacute; asombrado por la eficacia del terror. Solo tras comprender esto pudo explicarse la lentitud de las operaciones y la extra&ntilde;a &ldquo;guerra&rdquo; que se desarrollaba ante sus ojos: el objetivo n&uacute;mero uno no era ocupar el territorio y conquistar la capital sino arrasar con todo lo relacionado con la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ya no son las palabras de Jay Allen, Mario Neves, Marcel Dany, Jacques Berthet o John T. Whitaker las que nos cuentan qu&eacute; ocurri&oacute; en Badajoz, sino las de un militar portugu&eacute;s partidario de la sublevaci&oacute;n militar y de las tareas de limpieza que se estaban efectuando. La historiograf&iacute;a neofranquista ha dedicado cientos de p&aacute;ginas a invalidar sus testimonios: hablaban de o&iacute;das, ment&iacute;an, nunca estuvieron donde dec&iacute;an, demuestran lo contrario que pretend&iacute;an, etc. &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;n ahora de Henrique Galv&atilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Como colof&oacute;n a las cartas del militar portugu&eacute;s ser&aacute; bueno traer aqu&iacute; otra novedad en este caso debida a la investigadora Maribel Garc&iacute;a Lafuente y al archivo de Nantes (Francia). Se trata de un fragmento de la carta que Labib Ben Abdesselam Chaoui, de los Regulares de Ceuta, env&iacute;a a su padre el 10 de agosto de 1936, en los mismos d&iacute;as en que Galv&atilde;o andaba elaborando informes para su gobierno. Dice: &ldquo;No paramos de invadir su pa&iacute;s. Cada d&iacute;a ocupamos una ciudad. Y en cada ciudad en la que entramos combatiendo matamos a los habitantes. No paramos de someterlos hasta que su resistencia toca a su fin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo falta que, aparte de contar con lo que nos proporcionan los archivos europeos, podamos acceder a los nuestros. Vamos para ochenta y dos a&ntilde;os de aquellos hechos y han pasado treinta y uno desde que legalmente deb&iacute;an de ser accesibles. Es decir, desde 1986. Pas&oacute; el PSOE, pas&oacute; el PP, volvi&oacute; y pas&oacute; el PSOE con la vana promesa de los &ldquo;10.000 documentos&rdquo; y volvi&oacute; de nuevo el PP con su repugnancia habitual por todo lo que suponga recordar los or&iacute;genes de la derecha espa&ntilde;ola. &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os m&aacute;s habr&aacute;n de pasar? &iquest;A qui&eacute;n y qu&eacute; se protege? &iquest;Acaso la matanza fundacional del franquismo iba tambi&eacute;n incluida en la amnist&iacute;a de 1977?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/portugues-sevilla-queipo_129_3012631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Dec 2017 21:22:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un portugués en la Sevilla de Queipo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La destrucción de la plaza de toros de Badajoz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/destruccion-plaza-toros-badajoz_129_1160898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36cb40f7-9816-439f-8939-c1d82cf4ca49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La destrucción de la plaza de toros de Badajoz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Bien pensado, el palacio de congresos se podía haber hecho en otro lugar. La plaza de toros debió restaurarse parcialmente, dedicando espacios a la historia y la memoria y dejando el resto para fines culturales"</p><p class="subtitle">"Ahí podía haber ido el gran archivo nacional sobre el golpe militar, la represión y la guerra civil, cuya creación fue una de las reivindicaciones del movimiento pro memoria y que la investigación histórica tanto hubiese agradecido"</p></div><p class="article-text">
        El primer deber de la democracia es la memoria                                                                            Pierre Vidal-Naquet, historiador
    </p><p class="article-text">
        Han pasado ya casi dos d&eacute;cadas desde que tuvo lugar el grav&iacute;simo atentado arquitect&oacute;nico e hist&oacute;rico contra la plaza de toros de Badajoz. Arquitect&oacute;nico por tratarse de una plaza enclavada en el sistema defensivo de la ciudad e hist&oacute;rico por haber sido escenario de un hecho clave y simb&oacute;lico a las pocas semanas de producirse el golpe militar de 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Tal desprop&oacute;sito se justific&oacute; en su momento en que pr&aacute;cticamente ya no hab&iacute;a nada dentro, solo ruina. Pero basta revisar viejos documentales accesibles por Internet para saber que dicha afirmaci&oacute;n es falsa.
    </p><p class="article-text">
        Aquel lugar, uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s reconocidos, dentro y fuera de nuestro pa&iacute;s, de la resistencia democr&aacute;tica y del terror fascista fue sustituido por un palacio de congresos de esos que abundan en Espa&ntilde;a con o sin sentido (solo en Extremadura hay cinco).
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber sido construido en cualquier otro lugar de la ciudad pero alguien decidi&oacute; que deb&iacute;a estar precisamente ah&iacute;. El presupuesto oficial fue de mil quinientos millones de pesetas, generosamente proporcionados por los fondos europeos, pero en realidad debi&oacute; costar cost&oacute; bastante m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El responsable de tal hecho fue Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra. Esta decisi&oacute;n personal tiene relaci&oacute;n sin duda, como luego veremos, con su visi&oacute;n de la &ldquo;guerra civil&rdquo;. El entonces presidente de la Junta de Extremadura Rodr&iacute;guez Ibarra no contempl&oacute; en ning&uacute;n momento la permanencia de aquel monumento.
    </p><p class="article-text">
        El supuesto mal estado de conservaci&oacute;n era una excusa. Se trataba de un edificio catalogado y con protecci&oacute;n estructural del que el mismo Luis Pla, que lleg&oacute; a hacer una propuesta sobre su conservaci&oacute;n y uso, reconoc&iacute;a que hab&iacute;a sufrido durante a&ntilde;os intervenciones diversas no solo desafortunadas sino ilegales. Nadie sab&iacute;a qu&eacute; hacer con &eacute;l. Ni el PSOE en los doce a&ntilde;os en que control&oacute; tanto la alcald&iacute;a de la ciudad como la presidencia de la Junta (1983-1995) ni, por supuesto, el PP, que a&uacute;n mantiene la alcald&iacute;a desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        O sea que la responsabilidad del estado en que lleg&oacute; la plaza a 1998, cuando Rodr&iacute;guez Ibarra decidi&oacute; su final, fue consecuencia tanto del abandono en que estuvo desde que se dej&oacute; a su suerte en plena dictadura al construirse otra en 1967 como de la actitud del PSOE en esos a&ntilde;os en que pudo hacer algo. &iquest;Imaginan lo que debi&oacute; pasar por la cabeza del alcalde Celdr&aacute;n cuando Rodr&iacute;guez Ibarra le comunic&oacute; su idea? Lo que la derecha pacense no se hab&iacute;a atrevido a hacer en d&eacute;cadas ahora ven&iacute;a de la mano del primer dirigente regional del PSOE, el partido m&aacute;s afectado por las matanzas fascistas. Cabe preguntarse si existe relaci&oacute;n alguna entre el PSOE de entonces y el de ahora aparte de la coincidencia de siglas.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece indicar que la plaza fue destruida por una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica: se trataba simplemente de un s&iacute;mbolo que hab&iacute;a que arrasar, de un <em>elemento negativo</em> que conven&iacute;a que desapareciera de la ciudad, llev&aacute;ndose de paso consigo los recuerdos que concitaba. Al presidente Ibarra no le gustaba ver <em>aquello</em> all&iacute; y, teniendo por base su idea de lo que era la superaci&oacute;n del pasado y la reconciliaci&oacute;n, y sinti&eacute;ndose el int&eacute;rprete de todos los extreme&ntilde;os y de todos los espa&ntilde;oles, decidi&oacute; su destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La plaza de toros era un lugar de memoria de similar importancia a la de otros que se conservan en Europa y que por supuesto nadie osar&iacute;a destruir. Sin embargo, frente a la frase de Vidal-Naquet que encabeza el texto, la c&uacute;pula del PSOE decidi&oacute; que el primer deber de la democracia era el olvido, lo cual encontr&oacute; su mejor exposici&oacute;n en Felipe Gonz&aacute;lez cuando dijo aquello de &ldquo;Nosotros decidimos no mirar atr&aacute;s&rdquo;. A Rodr&iacute;guez Ibarra le estorbaba la plaza de toros porque probablemente le estorbaba el pasado. Hac&iacute;an falta todo tipo de votos y el compromiso con el pasado pod&iacute;a restar muchos.
    </p><p class="article-text">
        No hablamos de una decisi&oacute;n de los primeros a&ntilde;os ochenta, cuando a&uacute;n resonaba la intentona de febrero de 1981, sino de 1998, tras dos d&eacute;cadas de democracia y cuando ya se ha producido el turno pol&iacute;tico del PSOE al PP. &iquest;Tuvo relaci&oacute;n la decisi&oacute;n de Rodr&iacute;guez Ibarra con la salida del poder del PSOE en 1996 tras una legislatura desastrosa? &iquest;Quiso con ello tranquilizar y agradar a las derechas pacenses tomando una decisi&oacute;n que aquellas sin duda ver&iacute;an con agrado?
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        Pese a la gravedad de la decisi&oacute;n tomada por Rodr&iacute;guez Ibarra nadie dijo nada. El silencio fue casi absoluto. Hasta donde yo s&eacute; solo hubo tres voces cr&iacute;ticas. La de IU recogiendo firmas para frenar aquel desprop&oacute;sito; un cartel con el que amaneci&oacute; la ciudad el 14 de agosto de 2002, y la introducci&oacute;n que hice para mi libro <em>La columna de la muerte</em> en 2003. Cuando se tuvo noticia de lo que iban a hacer con la plaza, IU, que sol&iacute;a colocar all&iacute; flores todos los 14 de agosto, decidi&oacute; recoger firmas para salvarla.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo mostraron im&aacute;genes del estado en que estaban las zonas interiores de la plaza de toros cuando decidieron tirarla, de las b&oacute;vedas de ca&ntilde;&oacute;n y de los toriles. Tambi&eacute;n se apreciaban impactos de disparos. Lo que la plaza sufr&iacute;a eran treinta a&ntilde;os de abandono y  saqueo. Los herrajes de forja de los palcos superiores, algunos de los cuales pasaron a manos privadas, se encontraban en almacenes municipales. El monumento se pudo haber restaurado pero simplemente no se quiso.
    </p><p class="article-text">
        Una vez construido el palacio, ante las cr&iacute;ticas y por iniciativa del propio arquitecto del proyecto Jos&eacute; Selgas, se intent&oacute; corregir el hecho de que no se aludiera en modo alguno a <em>lo que all&iacute; hubo</em> con una plaquita y con eso que hay fuera, obra de Blanca Mu&ntilde;oz, y cuyo significado ver&aacute;n todos los que est&eacute;n all&iacute; a las dos de la tarde de los d&iacute;as 14 al 17 de agosto de cada a&ntilde;o. Una hora y una fecha ideal en Badajoz para asistir al milagro astron&oacute;mico de la galaxia espiral. El nombre de la obra es por lo visto &ldquo;Ecl&iacute;ptica II&rdquo; y constituye sin duda un broche final adecuado al plan de Rodr&iacute;guez Ibarra.  
    </p><p class="article-text">
        El cartel, con formato taurino, constitu&iacute;a una dura cr&iacute;tica a la destrucci&oacute;n de la plaza de toros. Ninguna imprenta de Badajoz quiso hacerlo, raz&oacute;n por la que hubo que llevarlo a la vecina Elvas (Portugal). Podemos imaginar dos razones para tal negativa: por la ideolog&iacute;a del responsable de la imprenta o por temer las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s se intent&oacute; que nadie lo viera, para lo cual madrugadoras manos arrancaron los carteles desde que se tuvo noticia de su existencia, aunque no obstante quedaron algunos que despertaron la curiosidad de los vecinos. El cartel, firmado por Mercenarios de la Idea, pretend&iacute;a traer a la memoria de la gente los nombres de los protagonistas y consentidores de la matanza: nacionales, locales, militares, civiles y eclesi&aacute;sticos, y lo hac&iacute;a en el formato que mejor le iba al asunto: en el de un cartel de toros.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Por otra parte, mi introducci&oacute;n a <em>La columna de la muerte</em> sent&oacute; fatal, m&aacute;xime cuando la Junta decidi&oacute; poco antes adquirir un importante n&uacute;mero de ejemplares (una quinta parte de la edici&oacute;n) por tratarse de la primera investigaci&oacute;n en la que sal&iacute;an a la luz los nombres de miles de personas represaliadas y una relaci&oacute;n detallada de lo ocurrido entre el triunfo del golpe en Sevilla y la llegada de las columnas facciosas a M&eacute;rida y Badajoz.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la editorial les envi&oacute; la copia yo a&uacute;n no hab&iacute;a concluido la introducci&oacute;n. Y sent&oacute; mal porque en dicha introducci&oacute;n se hacia una cr&iacute;tica fundamentada de la destrucci&oacute;n de un s&iacute;mbolo tan importante como ese y de la absurda decisi&oacute;n de colocar en su lugar un palacio de congresos. Hab&iacute;a que proteger la decisi&oacute;n de Rodr&iacute;guez Ibarra y evitar toda cr&iacute;tica y, como es l&oacute;gico, aquello tuvo sus consecuencias. De entrada, anularon la presentaci&oacute;n en la que interven&iacute;an Justo Vila, Francisco Mu&ntilde;oz y Francisco Fuentes y ni siquiera asistieron al acto celebrado en la feria del libro. Y todo ello porque en un libro de m&aacute;s de quinientas p&aacute;ginas hab&iacute;a cinco en las que se criticaba una decisi&oacute;n del l&iacute;der. Lo que no pudieron evitar es que el libro haya tenido seis ediciones en trece a&ntilde;os, la &uacute;ltima hace unos meses.
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        Se aludi&oacute; antes a la visi&oacute;n de la &ldquo;guerra civil&rdquo; de Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra. Lo primero que hay que decir es que nunca le gust&oacute; eso de la &ldquo;memoria hist&oacute;rica&rdquo;, prueba de ello es el control que en todo momento ejerci&oacute; la Junta sobre la asociaci&oacute;n de memoria hist&oacute;rica. Memoria s&iacute;, dec&iacute;an, pero &ldquo;hasta su justo l&iacute;mite&rdquo;. Ibarra dec&iacute;a que quer&iacute;a comprender &ldquo;a muchos que estuvieron en el bando ganador&rdquo;, pensaba que en &ldquo;ambos bandos&rdquo; hubo buenos y malos y que la guerra la perdieron todos.
    </p><p class="article-text">
        Para Ibarra &ldquo;el soldado espa&ntilde;ol&rdquo; merece respeto estuviera donde estuviera. Una de las ideas que m&aacute;s ha repetido es esa que dice que muchos soldados al servicio de Franco fueron sufridores de la guerra que ganaron. S&eacute; lo que quiere decir pero yo, por mi parte, procedente de una de esas familias, me pregunto qu&eacute; hubieran pensado de esto los republicanos sufridores de la guerra que perdieron.
    </p><p class="article-text">
        En fin, qu&eacute; duro debi&oacute; ser ganar. Naturalmente a una persona que piense as&iacute; le sobra lo que recuerde que todo empez&oacute; por un salvaje golpe militar, que los golpistas no fueron bien recibidos en ninguna localidad del suroeste y que Badajoz cay&oacute; tras una lucha feroz y fue sometida a un dur&iacute;simo castigo cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n fue lo ocurrido en la plaza de toros.
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        Ibarra, adem&aacute;s de respetar a los que lucharon <em>en</em> <em>ambos</em> <em>bandos</em>, ha insistido en el desprecio hacia los asesinos de retaguardia. Parece ignorar la debilidad de la l&iacute;nea que en una guerra separa al soldado del asesino. Y no digamos ya si se trata del enfrentamiento surgido a consecuencia de un golpe militar... &iquest;C&oacute;mo considerar&aacute; Ibarra a los soldados que en Sancha Brava estuvieron durante a&ntilde;os, noche a noche y por riguroso sorteo, asesinando a cientos de personas, incluyendo a sus propios vecinos? &iquest;Y a los que subieron con las columnas hacia Madrid sin dejar con vida a ning&uacute;n prisionero de los que iban haciendo en el recorrido? &iquest;Y a los que perpetraron matanzas sobre la poblaci&oacute;n civil en los pueblos cercanos a Madrid en los d&iacute;as previos al gran desastre del 7 de noviembre? Todos cumpl&iacute;an &oacute;rdenes&hellip; asesinas. Se olvida a aquellos soldados que no pudiendo soportar aquella vida se pasaron a zona republicana.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Ibarra est&aacute;n llenas de relativismo moral sobre lo que &eacute;l denomina <em>los dos bandos</em>. Claro que hubo asesinos en ambas zonas, pero de lo que se trata es de dejar claro es que el bando franquista era en s&iacute; una facci&oacute;n criminal. Y claro que ah&iacute; hubo gente simplemente porque les toc&oacute;, pero esto no les exime de su responsabilidad por m&aacute;s que en un juicio no hubieran sido ellos los que pasasen por el banquillo.
    </p><p class="article-text">
        Se mire como se mire, nunca ser&aacute; lo mismo luchar al servicio de una banda asesina que al del gobierno legal que se defiende de un brutal golpe militar. Aunque la versi&oacute;n que se impuso fue la de los vencedores, sus protagonistas callaron y, salvo excepci&oacute;n, nunca hablaron de aquellos hechos. Rodr&iacute;guez Ibarra olvida que ese pacto de sangre inicial constituy&oacute; la argamasa sobre la que se edific&oacute; la dictadura y fue su m&aacute;s firme aliado; tambi&eacute;n la causa de que la dictadura durase tanto y de que antes de la Constituci&oacute;n se aprobase la Ley de Amnist&iacute;a, que borraba los cr&iacute;menes de los franquistas; la izquierda ya hab&iacute;a dispuesto de cuarenta a&ntilde;os para penar por los suyos. Se trataba simplemente de una pionera ley de impunidad.
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        &iquest;Qu&eacute; consecuencias tuvo la decisi&oacute;n de Rodr&iacute;guez Ibarra sobre la plaza? La imposici&oacute;n por la fuerza del plan de Ibarra acarre&oacute; el silencio de muchos sobre este asunto. El PSOE qued&oacute; tocado, como se ver&iacute;a m&aacute;s tarde. No me cabe duda de que en dicho partido hubo quienes no estuvieron de acuerdo con la destrucci&oacute;n de la plaza de toros, pero optaron por callar. Estando a&uacute;n Rodr&iacute;guez Ibarra en el poder no resultaba aconsejable poner en duda sus decisiones. En pol&iacute;tica ya se sabe que todo pende de un fino hilo. Este silencio se mantuvo y a&uacute;n no se ha roto.
    </p><p class="article-text">
        En 2009 el Ayuntamiento de Badajoz decidi&oacute; levantar un gran muro tapando todo un lateral del cementerio de San Juan. Los tiempos ya eran otros. El palacio de congresos se inaugur&oacute; por fin en 2006, el PSOE de Rodr&iacute;guez Zapatero se hab&iacute;a comprometido a poner en marcha una ley de memoria y Rodr&iacute;guez Ibarra dej&oacute; finalmente la presidencia de la Junta de Extremadura en 2007, tras veinticuatro a&ntilde;os en el poder.
    </p><p class="article-text">
        La excusa que dio el PP para ocultar el muro inmortalizado por la c&aacute;mara de Ren&eacute; Brut fue el mismo que se dio en 1998 con la plaza: su mal estado de conservaci&oacute;n. Pero la realidad era otra: proyectos inmobiliarios aconsejaban levantar un enorme muro que ocultara el cementerio y, ya de paso, que tapara el lienzo de pared que evocaba las perturbadoras im&aacute;genes de los militares leales asesinados tras la ocupaci&oacute;n de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Por iniciativa de la ARMHEX numerosas personas se pronunciaron en contra de lo que se quer&iacute;a hacer en el cementerio. Las relacionadas con el PSOE lo tuvieron complicado, ya que despu&eacute;s de la decisi&oacute;n de 1998 no pod&iacute;an decir nada.
    </p><p class="article-text">
        El PP incluso se permiti&oacute;, en medio de un bochornoso espect&aacute;culo, eliminar del callejero la calle dedicada en los a&ntilde;os ochenta a la diputada socialista por Badajoz Margarita Nelken. Incluso lo intentaron con el &uacute;ltimo alcalde republicano Sinforiano Madro&ntilde;ero y tuvieron  el cinismo de proponer que dicha avenida pasase a denominarse Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra, a lo que este, con buen sentido, se neg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n de la plaza de toros silenci&oacute; al PSOE y envalenton&oacute; al PP, que pudo gritar a los cuatros vientos que se trat&oacute; de una decisi&oacute;n de Rodr&iacute;guez Ibarra. Por otra parte el PSOE no recuerda o parece tener borroso las iniciativas contrarias que hubo en contra de la destrucci&oacute;n de la plaza. Sin embargo, tiene que llegar el momento en que muchos socialistas de base recuerden e incluso manifiesten que aquello estuvo mal y que la plaza debi&oacute; respetarse.
    </p><p class="article-text">
        Bien pensado, el palacio se pod&iacute;a haber hecho en otro lugar. La plaza de toros debi&oacute; restaurarse parcialmente, dedicando espacios a la historia y la memoria y dejando el resto para fines culturales. Incluso un espacio al aire libre, como planteaba el proyecto de Luis Pla.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; pod&iacute;a haber ido el gran archivo nacional sobre el golpe militar, la represi&oacute;n y la guerra civil, cuya creaci&oacute;n fue una de las reivindicaciones del movimiento pro memoria y que la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica tanto hubiese agradecido. Una base de datos hubiera facilitado la b&uacute;squeda de personas d&aacute;ndose posibilidad a los visitantes de aportar informaci&oacute;n as&iacute; como documentos, memorias y objetos de todo tipo. La educaci&oacute;n y el respeto a los derechos humanos estar&iacute;an en la base de todo el proyecto y al servicio de la memoria democr&aacute;tica. Desde luego hubiera costado mucho menos tiempo y dinero. El monumento resultante no tendr&iacute;a menos uso que el actual y se habr&iacute;a respetado el patrimonio y la historia de la ciudad. Y, sobre todo, se habr&iacute;a hecho un homenaje perpetuo a todas las personas all&iacute; asesinadas y se hubiera conservado un lugar de memoria relevante a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos a&uacute;n c&oacute;mo pasar&aacute; a la historia la etapa de Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra al frente de la Junta de Extremadura. Lo &uacute;nico que me atrever&iacute;a a decir es que desde luego en su haber no estar&aacute; jam&aacute;s la decisi&oacute;n de destruir la plaza de toros de Badajoz, cuyo recuerdo desaparecer&aacute; totalmente en poco tiempo.
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      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/destruccion-plaza-toros-badajoz_129_1160898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Aug 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La destrucción de la plaza de toros de Badajoz]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Receta antigua: "Fraude electoral 1936" al horno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/receta-antigua-fraude-electoral-horno_129_3419558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c161341-5c8d-4e4a-9ce7-8fd320a1f701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Receta antigua: &quot;Fraude electoral 1936&quot; al horno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La justificación del "18 de julio" es tan antigua como el propio golpe de estado y nunca ha cesado; el modelo de transición ha permitido que la propaganda franquista se haya mantenido hasta hoy mismo</p></div><p class="article-text">
        Es probable que <em>1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular</em>, de Manuel &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Roberto Villa Garc&iacute;a, llegue a superar en ventas al P&iacute;o Moa de sus mejores tiempos. Resulta evidente que la cadena de propaganda de la derecha funciona bien y que existe un p&uacute;blico que compra estos libros. Pero en este caso no estamos ante un libro simple en estilo e ideas orientado al consumo f&aacute;cil, como era el caso Moa, sino de un denso trabajo de historia pol&iacute;tica que nos retrotrae a tiempos pasados y que se mueve en la estela de Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s y su <em>Historia de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola</em>. Otra cosa es que en las entrevistas sus autores simplifiquen el abigarrado texto, lo cual es de agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Los ingredientes, todos ellos sobradamente conocidos, son los siguientes: origen dudoso de la II Rep&uacute;blica, Manuel Aza&ntilde;a como s&iacute;mbolo de la intransigencia republicana, continua labor de zapa durante el Bienio Negro que culmina en la revoluci&oacute;n de octubre de 1934, anulaci&oacute;n del centro-derecha como opci&oacute;n pol&iacute;tica, demonizaci&oacute;n de la CEDA, gran fraude electoral en las elecciones generales de febrero de 1936, falsificaci&oacute;n de los sufragios, ocupaci&oacute;n por asalto de los centros de poder (ayuntamientos, diputaciones y gobiernos civiles), violencias de todo tipo amparadas por el nuevo gobierno e inicio de la senda de la revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistados por el periodista Peio H. Ria&ntilde;o para El Espa&ntilde;ol ambos autores coinciden en que la forma en que se realiz&oacute; el recuento de votos perjudic&oacute; al centro-derecha. Villa incide en que representantes del Frente Popular tomaron directamente los centros de poder y controlaron la documentaci&oacute;n electoral. Manuel &Aacute;lvarez Tard&iacute;o considera que se trat&oacute; de &ldquo;un volumen de actas y de esca&ntilde;os no muy grande pero decisivo&rdquo;, que cifran en medio centenar y que solo afect&oacute; a algunas provincias.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Aza&ntilde;a y su gobierno en ning&uacute;n momento dirigen ni controlan el fraude pero, seg&uacute;n Tard&iacute;o y Villa, lo permiten y validan. &ldquo;El papel de Aza&ntilde;a no es el del estadista que nos han contado&rdquo;, afirman, sino que viene a ser la &ldquo;imagen inversa de lo que va a pasar luego en la transici&oacute;n...&rdquo;. Es m&aacute;s, &ldquo;el Frente Popular no se trat&oacute; de una coalici&oacute;n contra el fascismo sino todo lo contrario&rdquo;. El agudo periodista inquiere: &ldquo;&iquest;Esto se entender&iacute;a como pr&oacute;ximo a una revoluci&oacute;n?&rdquo;, a lo que Villa responde: &ldquo;S&iacute;, podr&iacute;a considerarse as&iacute;&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego, quiere saber si la llegada al poder del centro-derecha representaba una usurpaci&oacute;n para los republicanos, a lo que Villa responde: &ldquo;S&iacute; porque, en su consideraci&oacute;n de democracia, el sufragio universal est&aacute; para ratificar la Rep&uacute;blica de izquierdas o la Rep&uacute;blica con las esencias de las izquierdas. Para nada m&aacute;s. Esto, de todas maneras, no es cosa de los a&ntilde;os 30, ya est&aacute; presente en el sexenio revolucionario del siglo XIX&rdquo;. Es decir, historia buena para adelante, la transici&oacute;n, e historia mala para atr&aacute;s, el sexenio democr&aacute;tico (1868-1874).
    </p><p class="article-text">
        Frente a la Espa&ntilde;a intransigente del Frente Popular los autores mantienen que exist&iacute;a otra Espa&ntilde;a centrada y liberal que, al contrario que Aza&ntilde;a, no pensaba en coaligarse con la extrema izquierda. Esta ser&iacute;a para Tard&iacute;o y Villa la Espa&ntilde;a sacrificada por la deriva de la Rep&uacute;blica. A modo de conclusi&oacute;n, tanto los autores como aquellos que consideran el libro un hito en la historiograf&iacute;a sobre la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os treinta est&aacute;n convencidos de que rompe &ldquo;el relato dominante&rdquo; de muchos a&ntilde;os. Hasta Stanley Payne se ha unido a la fiesta afirmando que el libro supone &ldquo;el fin del &uacute;ltimo de los grandes mitos pol&iacute;ticos del siglo XX&rdquo;, aunque es dif&iacute;cil saber si los halagos de Payne resultar&aacute;n beneficiosos o perjudiciales para el libro.
    </p><p class="article-text">
        Hay que mencionar tambi&eacute;n la entrevista concedida por los autores a Federico Jim&eacute;nez Losantos en Libertad Digital. Aqu&iacute;, de entrada, &Aacute;lvarez Tard&iacute;o afirma: &ldquo;Hay que decir, Federico, que aquello era una rep&uacute;blica semiparlamentaria&rdquo;. Por su parte Villa Garc&iacute;a comenta los casos clave del fraude: C&aacute;ceres, Galicia, Cuenca, Granada&hellip; Lo m&aacute;s significativo, aparte de las consabidas loas, es la pregunta que, sin mala intenci&oacute;n, les hace uno de los periodistas: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo entender que la bibliograf&iacute;a franquista y la propaganda del r&eacute;gimen no vindique eso que vosotros est&aacute;is planteando desde el punto de vista documental? Es decir: &lsquo;No gan&oacute; las elecciones el Frente Popular. Disponemos de la documentaci&oacute;n&rsquo;. &iquest;Por qu&eacute; no lo hacen?&rdquo;. He aqu&iacute; la respuesta de Tard&iacute;o: &ldquo;Yo no s&eacute;, no tengo ni pu&ntilde;etera idea, sinceramente, [de] por qu&eacute; a los franquistas les interesa m&aacute;s o menos. Esa es la verdad, pero yo&hellip; yo tengo&hellip; yo tengo mi&hellip;, o sea, yo lo que s&iacute; estoy convencido, Federico, de verdad&hellip;&rdquo;. Parece evidente que, al ver un tanto perdido a Tard&iacute;o, Jim&eacute;nez Losantos se pone a hablar de la guerra y las checas y da un giro a la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ni en el art&iacute;culo de Javier Redondo en El Mundo, en el que se llega a decir que las elecciones tuvieron lugar en &ldquo;un ambiente viciado, radicalizado, polarizado y can&iacute;bal&rdquo;, ni en ninguna de estas entrevistas los autores mencionan que la obra no es en modo alguno novedosa, sino que se trata de una receta antigua. Exactamente de hace 79 a&ntilde;os. Fue entonces cuando se redact&oacute; un informe que, seg&uacute;n expon&iacute;a en su planteamiento, no era otra cosa que &ldquo;un gran proceso, encaminado a demostrar al mundo, en forma incontrovertible y documentada, nuestra tesis acusatoria contra los sedicentes poderes ileg&iacute;timos, a saber: que los &oacute;rganos y personas que en 18 de julio de 1936 detentaban el Poder adolec&iacute;an de tales vicios de ilegitimidad en sus t&iacute;tulos y en el ejercicio del mismo que, al alzarse contra ellos el Ej&eacute;rcito y el pueblo, no realizaron ning&uacute;n acto de rebeli&oacute;n contra la Autoridad ni contra la Ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es la estrecha relaci&oacute;n entre las elecciones de febrero del 36 y el golpe de julio la que los autores, conscientes de a lo que esto suena, intentan evitar en todo momento. En realidad no hace falta que aludan a lo que vino despu&eacute;s: todos los medios que han recibido con alborozo el libro saben de qu&eacute; va en el fondo, por m&aacute;s que no se haga la m&aacute;s m&iacute;nima alusi&oacute;n a lo que ocurri&oacute; exactamente cinco meses m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Con ese objetivo el franquismo, ya cuando se atisbaba el final de la guerra, busc&oacute; y encontr&oacute;, como no pod&iacute;a ser de otra manera &ndash;ya se sabe que los golpistas encontraban todo lo que buscaban&ndash;, las pruebas del &ldquo;fraude parlamentario&rdquo;, de la falsificaci&oacute;n de los sufragios, del asalto a los puestos de mando, de los delitos y tropel&iacute;as amparados por el Gobierno y de otros hechos posteriores. Esto ocurri&oacute; en diciembre de 1938 por iniciativa de Serrano Su&ntilde;er, por entonces en la cumbre de su carrera pol&iacute;tica. La comisi&oacute;n estuvo formada por veintid&oacute;s personas relacionadas con el Derecho y por supuesto partidarias del golpe, las cuales elaboraron un largo informe publicado parcialmente en 1939 bajo el nombre de <em>Dictamen de la Comisi&oacute;n sobre ilegalidad de poderes actuantes en 18 de julio de 1936</em> (Editora Nacional, 1939). El an&aacute;lisis de los miembros de la comisi&oacute;n merecer&iacute;a estudio aparte, no solo por el hecho de ser muy conocidos algunos sino por representar un selecto grupo del conservadurismo m&aacute;s rancio. Bastar&aacute; con decir que buena parte de ellos hab&iacute;an ocupado cargos pol&iacute;ticos importantes en el primer tercio del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El Dictamen constaba de una parte en la que se denunciaban los hechos y de dos ap&eacute;ndices. En la primera se expon&iacute;an los antecedentes, es decir, los preparativos de la revoluci&oacute;n (1931-1934), los planes del fraude electoral y de sus resultados, el asalto al poder, la formaci&oacute;n del nuevo gobierno y la trascendencia de todo ello, concluyendo que el nuevo gobierno fue, adem&aacute;s de ileg&iacute;timo, &ldquo;inconstitucional y faccioso&rdquo;. Se dedicaba especial atenci&oacute;n a lo ocurrido, entre otras, en algunas provincias como C&aacute;ceres, Coru&ntilde;a, Pontevedra, Granada, Cuenca y M&aacute;laga. Se narraba c&oacute;mo representantes del Frente Popular tomaron los centros de poder &ldquo;para adue&ntilde;arse y operar impunemente sobre la documentaci&oacute;n electoral&rdquo; y se cifraba en medio centenar las actas robadas a las derechas y que dieron la mayor&iacute;a a las izquierdas, con las consecuencias consiguientes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se insist&iacute;a, por ejemplo, en la ilegalidad de la amnist&iacute;a y en que la nueva relaci&oacute;n que se abr&iacute;a entre el Estado y Catalu&ntilde;a &ldquo;rompe de nuevo la unidad de Espa&ntilde;a&rdquo;. Finalmente se hac&iacute;an una serie de consideraciones sobre los meses posteriores hasta julio, en los que se manten&iacute;a que el Gobierno &ldquo;tolera y alienta incendios, despojos y asesinatos&rdquo;. Hasta aqu&iacute; lo que nos interesa, que como vemos parece un gui&oacute;n del trabajo de Villa y Tard&iacute;o. Al contrario que el Dictamen, Tard&iacute;o y Villa reh&uacute;yen en todo momento conectar el &ldquo;gran fraude electoral&rdquo; con el &ldquo;18 de julio&rdquo;. Saben que dicha conexi&oacute;n les perjudica.
    </p><p class="article-text">
        De las conclusiones del dictamen cabe destacar el punto 8, verdadera obsesi&oacute;n de los que hab&iacute;an dado un golpe militar y provocado la guerra: &ldquo;Que el Glorioso Alzamiento Nacional no puede ser calificado, en ning&uacute;n caso, de rebeld&iacute;a, en el sentido jur&iacute;dico penal de esta palabra, representando, por el contrario, una suprema apelaci&oacute;n a resortes legales de fuerza que encerraban el medio &uacute;nico de restablecer la moral y el derecho, desconocidos y con reiteraci&oacute;n violados&rdquo;. El dictamen fue aprobado &ldquo;por un&aacute;nime aclamaci&oacute;n&rdquo;. Los dos ap&eacute;ndices acumulaban documentos supuestamente probatorios de las acusaciones mantenidas en la primera parte. Ah&iacute;, por ejemplo, en el primero de ellos est&aacute;n todos los datos sobre los fraudes electorales comentados.
    </p><p class="article-text">
        Ni qu&eacute; decir tiene que en el art&iacute;culo y en las entrevistas mencionadas ni &Aacute;lvarez Tard&iacute;o ni Villa Garc&iacute;a aluden al Dictamen de 1939. Se entiende que as&iacute; fuera en los casos de Redondo y Ria&ntilde;o por no tocarse el asunto. Peor explicaci&oacute;n tiene que a la pregunta directa que les hizo un periodista en Libertad Digital dieran la extra&ntilde;a y huidiza respuesta antes comentada. Pero el caso se agrava si tenemos en cuenta que en el libro solo aparece una menci&oacute;n al Dictamen en el ep&iacute;logo (p. 518) y dos al Ap&eacute;ndice I en notas. Es ah&iacute; donde, tras criticar a quienes proyectan &ldquo;la Guerra Civil hacia atr&aacute;s&rdquo; y est&aacute;n convencidos de que &ldquo;todo debate sobre la llegada del Frente Popular al poder ha de conllevar una toma de partido&rdquo;, citan como ejemplo &ldquo;el c&eacute;lebre Dictamen publicado por las autoridades franquistas en 1938, del que nuestra investigaci&oacute;n est&aacute; tan alejada como de la public&iacute;stica republicana o los relatos de corte antifascista, no pocas veces reproducidos de forma acr&iacute;tica por algunos historiadores. As&iacute;, es posible que nuestra investigaci&oacute;n pueda interpretarse de forma distorsionada&rdquo;. Aqu&iacute; los &ldquo;prestigiosos historiadores&rdquo;, como los llama Redondo, intuyen lo que puede pasar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible publicar una obra en la que se plantean argumentos sobradamente conocidos sobre las elecciones de febrero de 1936 y las consecuencias del triunfo del Frente Popular sin dedicar la m&aacute;s m&iacute;nima atenci&oacute;n al <em>Dictamen de la Comisi&oacute;n sobre ilegalidad de poderes actuantes en 18 de julio de 1936</em>? &iquest;Tiene sentido que solo se aluda a &eacute;l en una ocasi&oacute;n, en el ep&iacute;logo, como &ldquo;el c&eacute;lebre Dictamen&rdquo; sin dar ni siquiera el nombre completo y en otras dos en notas citando mal su nombre? &iquest;Puede entenderse que ni se molesten en analizarlo pese a tratarse evidentemente del antecedente y fuente de inspiraci&oacute;n del trabajo de Tard&iacute;o y Villa? &iquest;De verdad est&aacute; tan alejada la &ldquo;investigaci&oacute;n&rdquo; realizada por los autores respecto al Dictamen de 1939?
    </p><p class="article-text">
        Carece de sentido alguno que solo se mencione el Dictamen de pasada al final y que no se le dedique atenci&oacute;n especial desde el mismo comienzo del libro. Ese debiera haber sido el punto de partida, que luego podr&iacute;a haber sido enriquecido con el an&aacute;lisis de la persistencia de tales teor&iacute;as justificadoras desde 1939 hasta nuestros d&iacute;as. Solo tras esto hubiera tenido cabida la propuesta de los autores.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de los lectores no tendr&aacute;n ocasi&oacute;n de comprobar la relaci&oacute;n entre el Dictamen y la obra comentada, ya que no se trata de un libro f&aacute;cilmente accesible. Seg&uacute;n parece solo se hizo la edici&oacute;n mencionada de 1939. Dada su funci&oacute;n no hac&iacute;a falta otra. Establecidas las relaciones entre la obra de Tard&iacute;o y Villa y el Dictamen del 39 cabe preguntarse en qu&eacute; se sostiene la propuesta. Volviendo al s&iacute;mil de la receta hay que decir que a los ingredientes ya mencionados al comienzo del art&iacute;culo hay que sumar finalmente el toque personal de los autores, que consiste en a&ntilde;adirle a la receta mucha prensa. No creo exagerar si digo que m&aacute;s de la mitad de las numerosas notas del libro remiten a publicaciones peri&oacute;dicas. Por lo dem&aacute;s la documentaci&oacute;n consultada para seguir los fraudes electorales en provincias sigue la pauta del Dictamen, cosa l&oacute;gica si pensamos que al fin y al cabo unos como otros buscaban lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La justificaci&oacute;n del &ldquo;18 de julio&rdquo; es tan antigua como el propio golpe de estado y nunca ha cesado. El modelo de transici&oacute;n ha permitido que la propaganda franquista se haya mantenido hasta hoy mismo y el pacto de silencio llev&oacute; a las pol&iacute;ticas de olvido instituidas desde entonces. Apenas hab&iacute;amos dejado atr&aacute;s la historiograf&iacute;a franquista cuando ya ve&iacute;amos en el horizonte la doble l&iacute;nea en que nos hemos movido: a un lado la l&iacute;nea PSOE-PRISA y al otro la PP-FAES. Sembrado ya el terreno, poco faltaba para que de la Universidad surgieran voces justificadoras del ciclo abierto con el golpe de julio del 36 y cerrado con la transici&oacute;n. La historia y la memoria de la II Rep&uacute;blica deb&iacute;an ser arrasadas definitivamente. Ese d&iacute;a los poderes consolidados por la transici&oacute;n dormir&aacute;n tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Si admitimos que la receta presentada como novedad por &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Villa Garc&iacute;a es antigua, hay que decir que llega en un momento en que el pa&iacute;s, en medio de una gran ofensiva conservadora, se ha convertido en un horno, cosa f&aacute;cil de percibir si ponemos en relaci&oacute;n una serie de hechos que no han dejado de proliferar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Me refiero, entre otras cosas, al descaro con que los nost&aacute;lgicos del franquismo se manifiestan en la tranquilidad de que nada les pasar&aacute; por hacer apolog&iacute;a del fascismo. A la desfachatez con que la derecha hace caso omiso del amago de ley de memoria de Rodr&iacute;guez Zapatero. Al desnortamiento de quienes se pensaban de izquierdas hasta no hace mucho y no acaban de reubicarse. O al retorno a las esencias patrias que ingenuamente cre&iacute;amos superadas. Incluso ciertos sectores de la Justicia, de natural conservadora, parecen cada vez m&aacute;s escorados a la derecha con sentencias e iniciativas que producen perplejidad.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Villa Garc&iacute;a comparten algo con P&iacute;o Moa: presentar como novedades ideas que proceden del pasado m&aacute;s negro de este pa&iacute;s. Y algo m&aacute;s que define bien de qu&eacute; proyectos hablamos: la acogida que les dan tanto la derecha como la extrema derecha espa&ntilde;ola, desde los medios considerados conservadores hasta esa anomal&iacute;a llamada Fundaci&oacute;n Nacional Francisco Franco. El <em>Dictamen de la Comisi&oacute;n sobre ilegalidad de poderes actuantes en 18 de julio de 1936</em>, la Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas, la Ley para la Represi&oacute;n de la Masoner&iacute;a y el Comunismo y la Causa General, todas ellas elaboradas entre 1939 y 1940, forman parte del gran proyecto represivo del fascismo espa&ntilde;ol. Unas deb&iacute;an servir para justificar el golpe y la guerra y otras para aplastar a&uacute;n m&aacute;s el mundo de los vencidos. El libro de Manuel &Aacute;lvarez tard&iacute;o y Roberto Villa Garc&iacute;a recoge y actualiza parte de aquella herencia. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        Nota: Javier Redondo, 'El pucherazo del 36' (El Mundo, 12/03/2017). La entrevista de Peio H. Ria&ntilde;o fue publicada en El Espa&ntilde;ol (14/03/2017) y la de Federico Jim&eacute;nez Losantos en Libertad Digital (24/03/2017).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/receta-antigua-fraude-electoral-horno_129_3419558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 May 2017 18:23:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Receta antigua: "Fraude electoral 1936" al horno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fraude electoral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con Javier Cercas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-javier-cercas_129_3470988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cea0a296-2670-4f7e-be67-8500c548ef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con Javier Cercas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque parezca que él va a lo suyo, Cercas no ha dejado de adoctrinarnos sobre el ciclo histórico que se abre con la proclamación de la II República y se cierra con la transición</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/tribunaabierta/mentiras-Francisco-Espinosa-Javier-Cercas_6_627897225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ante las mentiras de Francisco Espinosa sobre Javier Cercas</a>, por Luciano Fern&aacute;ndez</li>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Javier-Cercas-mundo-egoficcion_6_622647752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Javier Cercas blanquea de nuevo el fascismo</a>, por Francisco Espinosa</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque creo que ya dije lo que ten&iacute;a que decir y pese al tono bronco del texto de Luciano Fern&aacute;ndez G&oacute;mez voy a contestarle. En cualquier caso creo que el debate, al depurar errores y clarificar contenidos, siempre es positivo. Quiero empezar por los primeros. Al moverme entre los Menas y Cercas de varias generaciones me he perdido en diversos momentos. Me hubiera venido bien un &aacute;rbol geneal&oacute;gico. En todo caso, para la l&iacute;nea argumental de mi art&iacute;culo, el hecho de confundir abuelos con bisabuelos o creer que el padre de Mena era Juan y no Alejandro, poco var&iacute;a. Digamos que el n&uacute;cleo se mantiene y este no va de otra cosa que del tratamiento que Javier Cercas hace de la historia y de la memoria. Lo de Sara Garc&iacute;a tiene otra explicaci&oacute;n. Como no constaba su profesi&oacute;n ni en el libro de Cercas ni en el estudio que sobre la represi&oacute;n franquista se hizo en esa provincia, mir&eacute; en Internet y encontr&eacute; una referencia a que era maestra. Como cabe suponer carecer&iacute;a de sentido alguno, dado el poco recorrido que ten&iacute;a, que me lo hubiese inventado.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las &ldquo;mentiras&rdquo; que, seg&uacute;n Luciano Fern&aacute;ndez, col&eacute; en mi art&iacute;culo. Pero para ser &ldquo;mentiras&rdquo;, la verdad, las veo un poco tontas. Yo las incluir&iacute;a en la categor&iacute;a de errores, ya que si los elimino el art&iacute;culo seguir&aacute; diciendo pr&aacute;cticamente lo mismo que antes. Adem&aacute;s de mentiroso, Fern&aacute;ndez me llama rencoroso. No es el primero que lo hace. De hecho, el insulto lo convierte en miembro de pleno derecho del club al que ya pertenecen, entre otros, un conocido profesor de la UNED af&iacute;n al consorcio PSOE-PRISA y un exfamoso propagador de extrema derecha que no hace mucho era superventas y que sol&iacute;a escribir en Libertad Digital. Por su parte Javier Cercas, en entrevista con Karmentxu Mar&iacute;n, opina que mi art&iacute;culo &ldquo;es literalmente un c&oacute;ctel de odio, inexactitudes y mentiras&rdquo;. &ldquo;Una verg&uuml;enza&rdquo;, concluye. Me pregunto si criticar a fondo una obra de alguien equivale a odiarlo. En todo caso siento decepcionar a ambos: ni rencor ni odio.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/tribunaabierta/mentiras-Francisco-Espinosa-Javier-Cercas_6_627897225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su escrito</a> Fern&aacute;ndez G&oacute;mez pasa de puntillas sobre las cuestiones clave de mi art&iacute;culo: la cr&iacute;tica del invento de la egoficci&oacute;n; la contextualizaci&oacute;n de la deriva familiar fascista; la ubicaci&oacute;n de Mena dentro de los miles de j&oacute;venes, unos en defensa de la Rep&uacute;blica y otros del fascismo, que encontraron la muerte; la disimulada desacreditaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica; la decepci&oacute;n que conllev&oacute; la evoluci&oacute;n del golpe triunfante hacia una terrible guerra civil, convertida por Cercas en la clave justificadora del personaje, que como un profeta decide dar su vida por los dem&aacute;s familiares; el reparto de la responsabilidades; la terminolog&iacute;a del que a&uacute;n no se ha planteado el lenguaje de los vencedores; el desconocimiento de la mec&aacute;nica represiva; la calculada ambig&uuml;edad de todo el relato; la estrecha relaci&oacute;n de la obra de Cercas con el esp&iacute;ritu que llev&oacute; a la vergonzosa declaraci&oacute;n gubernativa del PSOE de 1986; la comprensi&oacute;n de lo ocurrido en su pueblo, que viene a representar a Espa&ntilde;a seg&uacute;n Cercas, en base a los rumores sobre lo que preparaban los izquierdistas, la gravedad de la situaci&oacute;n, la deriva revolucionaria, la atm&oacute;sfera de violencia&hellip;; el olvido absoluto de las tramas que organizaban la destrucci&oacute;n de la Rep&uacute;blica o, finalmente, la cr&iacute;tica de la tesis principal, esa que mantiene que la raz&oacute;n pol&iacute;tica y la moral no tienen por qu&eacute; ir juntas, de modo que, aunque no se tenga la primera, se puede tener la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Es este relativismo moral el que sit&uacute;a la obra de Cercas en el lugar ideol&oacute;gico que le corresponde, ya que si su t&iacute;o abuelo es pol&iacute;ticamente condenable y moralmente irreprochable cabe extender la misma f&oacute;rmula al resto de quienes apoyaron el golpe y provocaron la guerra y, por extensi&oacute;n, a sus afines europeos, de modo que quienes lucharon por su implantaci&oacute;n no ten&iacute;an la raz&oacute;n pol&iacute;tica pero s&iacute; pod&iacute;an poseer la raz&oacute;n moral. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos caso a Luciano Fern&aacute;ndez mi rencor hacia Cercas vendr&iacute;a de lejos, ya que la primera vez que me ocup&eacute; de &eacute;l fue con motivo de una conferencia que di en 2003 con el nombre de &ldquo;Historia, realidad y ficci&oacute;n: el caso de <em>Soldados de Salamina</em>&rdquo;. En esta misma l&iacute;nea al a&ntilde;o siguiente dediqu&eacute; un art&iacute;culo a Camilo J. Cela titulado &ldquo;Literatura e historia: Pascual Duarte o el crimen que nunca existi&oacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n cabr&iacute;a mencionar otro escrito titulado &ldquo;Literatura e historia: en torno a Manuel Chaves Nogales y a la tercera Espa&ntilde;a&rdquo;, dedicado especialmente a colegas ideol&oacute;gicos de Cercas como Trapiello o Mu&ntilde;oz Molina.
    </p><p class="article-text">
        Y no hace mucho escrib&iacute; &ldquo;Cercas y el gran negocio de la memoria hist&oacute;rica&rdquo; (P&uacute;blico, 12/04/2015). Esto confirmar&iacute;a la percepci&oacute;n de Fern&aacute;ndez de que se trata de un rencor antiguo. Aunque tambi&eacute;n cabr&iacute;a la posibilidad de que, como ya he dicho, m&aacute;s que rencor hacia la persona se trate de una visi&oacute;n cr&iacute;tica de su obra. De la suya y al mismo tiempo de la de cierto grupo promovido por El Pa&iacute;s desde los primeros a&ntilde;os ochenta bajo la tutela de Pere Gimferrer y Rafael Conte a trav&eacute;s de la secci&oacute;n &ldquo;Volver a leer&rdquo;, en la que se pretend&iacute;a recuperar la literatura fascista. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese contexto, aunque posteriormente, cuando Cercas empez&oacute; a interesarse por S&aacute;nchez Mazas. Como es l&oacute;gico aqu&iacute; tampoco pod&iacute;a faltar Trapiello, pionero en la edici&oacute;n de autores fascistas. Tambi&eacute;n de este grupo parte la iniciativa de restablecer la figura de Dionisio Ridruejo, tarea en la que se especializar&aacute; Jordi Gracia, quien consideraba que <em>nuestro peque&ntilde;o Goebbels</em>, responsable de los servicios de propaganda de Franco, fue &ldquo;el ide&oacute;logo de la democracia antes de la democracia&rdquo; (El Pa&iacute;s, 28/11/2008). Para probar que Cercas viene trabajando desde 2001 por la causa de la memoria hist&oacute;rica, Luciano Fern&aacute;ndez remite a Gracia, al que considera &ldquo;historiador (?) y cr&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda tambi&eacute;n Jordi Gracia es otro luchador de la misma causa, como demostr&oacute; en su biograf&iacute;a de Ridruejo al saltarse sus <em>a&ntilde;os oscuros</em> e iniciarla a partir de 1942. Quiz&aacute;s deba aprender de Cercas, quien pese al temor que le produc&iacute;a indagar en el pasado familiar concluye diciendo: &ldquo;La verdad, al final no hab&iacute;a tanto, no era tan duro&rdquo; (Cadena SER) o &ldquo;Me he encontrado con un pasado mucho menos terrible del que pensaba&rdquo; (ABC). Lo cual resulta meritorio, ya que seg&uacute;n afirmaba el propio Cercas en la SER incluso ignoraba que su abuelo hubiera sido el primer alcalde tras el golpe.
    </p><p class="article-text">
        Y eso s&iacute;, todos ellos, Cercas, Trapiello y Gracia, inspirados y cubiertos por el manto de lo que el historiador Francisco Moreno G&oacute;mez ha llamado el &ldquo;santosjulianismo&rdquo;, cuyos pilares b&aacute;sicos ser&iacute;an la defensa a ultranza del modelo de transici&oacute;n, el desd&eacute;n por las investigaciones orientadas a sacar a la luz la represi&oacute;n franquista, la equidistancia por sistema y un desprecio absoluto hacia el movimiento en pro de la memoria hist&oacute;rica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Javier Cercas es experto en mantener una cosa y la contraria. Uno de sus &ldquo;yos&rdquo; considera que la oligarqu&iacute;a promovi&oacute; un golpe de estado que tras su parcial fracaso condujo a la guerra civil y, no muy lejos, otro mantiene, en la Cadena SER, que &ldquo;hubo al principio un entusiasmo por la Rep&uacute;blica que va palideciendo a lo largo del tiempo y que acaba provocando la guerra&rdquo;. El resultado de las elecciones de febrero de 1936 no parece indicar tal cosa. Conocemos bastante bien la movilizaci&oacute;n inmediata de las tramas golpistas para no dejar ni siquiera arrancar al Frente Popular. Aunque Cercas no lo contemple, es lo que suele pasar en algunos pa&iacute;ses de escasa tradici&oacute;n democr&aacute;tica cuando llega al poder un gobierno con el proyecto de mejorar las condiciones de vida de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte hay que recordar una vez m&aacute;s que las maniobras para impedir que la Rep&uacute;blica se instalara comenzaron el mismo d&iacute;a 14 de abril de 1931, como puso de manifiesto no hace mucho la monumental obra <em>La financiaci&oacute;n de la guerra civil espa&ntilde;ola</em>, de Jos&eacute; &Aacute;ngel S&aacute;nchez Asia&iacute;n (Cr&iacute;tica, 2012). Y es que, aunque lo que se haya impuesto es que fueron el caos y la deriva revolucionaria los que condujeron al desastre, la realidad es que la II Rep&uacute;blica tuvo que luchar desde el primer d&iacute;a contra el boicot permanente que le hicieron los sectores reaccionarios desde todos los &aacute;mbitos, boicot que a partir del resultado de las elecciones del 36 deriv&oacute; en un plan de terror y exterminio para arrasar la Rep&uacute;blica hasta la ra&iacute;z. Ellos y quienes los apoyaron fueron los vencedores, por m&aacute;s que est&eacute; muy extendido el cuento de que en la guerra solo hubo perdedores. Por su parte Cercas ha concluido que prefiere la transici&oacute;n por chapucera que fuera a &ldquo;una guerra con 500.000 muertos como la que hicieron nuestros abuelos&rdquo;. As&iacute; dicho parece que se hubieran puesto de acuerdo para hacerla.
    </p><p class="article-text">
        Escuchemos las propias palabras de Cercas en la SER: &ldquo;&hellip;con 17 a&ntilde;os, cuando [Manuel Mena] est&aacute; a punto de irse a la universidad, estalla la guerra y se alista en el&hellip; en&hellip; en&hellip; para defender una causa injusta, o que ahora sabemos que era injusta, (&hellip;), entonces no era tan f&aacute;cil&hellip;&rdquo;. Poco despu&eacute;s dice: &ldquo;Se nos olvida, y esto es lo fundamental, que el fascismo fue una moda ideol&oacute;gica del momento. Si t&uacute; lees algunos de los discursos de Jos&eacute; Antonio, (&hellip;), t&uacute; ves discursos de ahora mismo. (&hellip;). El fascismo era la moda o una de las dos modas del momento; la otra era el comunismo. La democracia no estaba de moda. Era cosa de viejos&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante tales declaraciones no sabe uno a qu&eacute; acudir, si a que el 18 de julio &ldquo;estalla la guerra&rdquo;, a que en los a&ntilde;os treinta no se sab&iacute;a que el fascismo era una causa injusta o a que fascismo y comunismo eran la moda del momento. Quiz&aacute;s convenga recordar a Cercas que en las elecciones generales de febrero de 1936 el PCE, con menos de veinte diputados, qued&oacute; muy por debajo de los socialistas y de la izquierda burguesa, y que Falange como tal no obtuvo ni un solo. Por no salir no sali&oacute; ni Jos&eacute; Antonio. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la moda pues? &iquest;No percibe que lo que impuls&oacute; esas &ldquo;modas&rdquo; fue precisamente el golpe militar?
    </p><p class="article-text">
        Ver convertido a Cercas en el novelista de la &ldquo;memoria &nbsp;hist&oacute;rica&rdquo; con el respaldo del grupo medi&aacute;tico m&aacute;s importante del pa&iacute;s, el mismo que estuvo en contra del movimiento social de la pasada d&eacute;cada con Pradera y Juli&aacute; en cabeza mueve a la reflexi&oacute;n y tambi&eacute;n a la acci&oacute;n. Cercas dice hacer una cosa pero en realidad hace otra. Le ha pasado en <em>Soldados de Salamina</em>, en <em>El impostor</em> y ahora en <em>El monarca de las sombras</em>. Respecto a Salamina, Cercas mantiene que &ldquo;era una reivindicaci&oacute;n de la herencia republicana, as&iacute; de claro&rdquo;, por m&aacute;s que lo que parezca sea un extra&ntilde;o experimento en torno a un destacado fascista como Rafael S&aacute;nchez Mazas, admirado como escritor por Trapiello y por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al farsante Enric Marco, como ya indic&oacute; en su momento Manuel Reyes Mate, fue presentado &ldquo;como prototipo de la condici&oacute;n humana&rdquo;. El propio Cercas lleg&oacute; a afirmar que &ldquo;los espa&ntilde;oles &eacute;ramos unos farsantes de tomo y lomo&rdquo; y que, m&aacute;s que fallar los de la transici&oacute;n, los que fallamos fuimos nosotros con el invento este de la memoria hist&oacute;rica. O tambi&eacute;n esto: &ldquo;Marco me interesa como emblema, como espejo: &eacute;l es de alg&uacute;n modo lo que somos todos, y lo que ha sido nuestro pa&iacute;s a lo largo de casi un siglo&rdquo;. No ve que Marco, m&aacute;s que el emblema de la memoria, lo es del modelo de transici&oacute;n, cosa por otra parte l&oacute;gica en quien piensa que en la transici&oacute;n m&aacute;s que &ldquo;un pacto de olvido&rdquo; hubo &ldquo;un pacto de recuerdo&rdquo;. El proceso se consuma en la &uacute;ltima obra, en la que Cercas, con el pretexto de conjurar los fantasmas familiares, legitima la raz&oacute;n moral del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Karmentxu Mar&iacute;n le comenta que &ldquo;es muy cr&iacute;tico con la memoria hist&oacute;rica, que ve convertida en una industria&rdquo;, Cercas responde: &ldquo;Pero cuidado, yo lo que hago es memoria hist&oacute;rica pero en serio. (&hellip;). Estoy en contra del mal uso de la memoria, pero de la memoria hist&oacute;rica no puedo estar m&aacute;s a favor&rdquo;. De modo que, despu&eacute;s de haber mantenido que la causa de que en los a&ntilde;os noventa no se afrontara el pasado fue precisamente el surgimiento de &ldquo;la industria de la memoria&rdquo;, convertida &ldquo;en un negocio&rdquo;, y que lo que necesit&aacute;bamos &ldquo;no era una ley de memoria sino un Estado que se ocupara de cumplir su obligaci&oacute;n&rdquo;, resulta que &eacute;l s&iacute; hace un buen uso de la memoria. Es de suponer que no le debe ir mal con el negocio de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Ni qu&eacute; decir tiene que fue de los que se sum&oacute; a la teor&iacute;a santojulianesca de que historia y memoria eran incompatibles, llegando a calificar de &ldquo;desafortunad&iacute;sima&rdquo; la uni&oacute;n de ambos conceptos. En un momento de inspiraci&oacute;n dijo que constitu&iacute;an un ox&iacute;moron al igual que &ldquo;matrimonio feliz&rdquo;. Como era previsible de este caos solo nos podr&iacute;a librar la literatura y &ldquo;la buena memoria&rdquo;, o sea &eacute;l, Trapiello, Mu&ntilde;oz, Gracia y el grupo PRISA.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca que &eacute;l va a lo suyo, Cercas no ha dejado de adoctrinarnos sobre el ciclo hist&oacute;rico que se abre con la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica y se cierra con la transici&oacute;n. Y lo que nos viene proponiendo carece de originalidad alguna, ya que pertenece de lleno a lo que se ha llamado &ldquo;cultura de la transici&oacute;n&rdquo;. Lo sepa o no, Cercas escribe al amparo del pensamiento dominante instituido como sistema a consecuencia del modelo de transici&oacute;n. A &eacute;l pertenece la instauraci&oacute;n del modelo bipartidista y la consolidaci&oacute;n del grupo PRISA con El Pa&iacute;s en cabeza como buque insignia, ambos en severa crisis desde hace varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento dominante considera que la Rep&uacute;blica, aunque bienintencionada, fue responsable de su final y no tiene nada que transmitirnos; incide m&aacute;s en considerar la guerra civil como fruto de la responsabilidad colectiva que en la actitud cerril de la derecha antidemocr&aacute;tica y en el golpe de estado responsable de todo lo que vino despu&eacute;s; cree que la represi&oacute;n no admite distinciones y que, al ser propia de todos los conflictos, no merece estudio espec&iacute;fico; pasa r&aacute;pido sobre la dictadura; considera que la transici&oacute;n fue mod&eacute;lica y que el rey jug&oacute; un papel clave, y est&aacute; convencida de que la memoria hist&oacute;rica ha sido una iniciativa inoportuna que ha venido a alterar el <em>statu quo</em> alcanzado con la Constituci&oacute;n de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Mantenerse en la onda del pensamiento dominante tiene muchas ventajas y algunos inconvenientes. Lo que no pueden pretender ni Javier Cercas ni Luciano Fern&aacute;ndez es que permanezcamos impasibles ante estas tendencias que los medios de comunicaci&oacute;n nos refriegan por ojos y o&iacute;dos cada d&iacute;a sin darnos respiro. Las promociones deben resultar agotadoras, hasta el punto de secar ideas y palabras. Cercas lleva a&ntilde;os diciendo lo que le apetece. Denunci&oacute; con dureza la industria de la memoria hist&oacute;rica y solo recibi&oacute; parabienes de su mundillo. &iquest;Cree que con sus ocurrencias no molest&oacute; a mucha gente? &iquest;Imagina c&oacute;mo se reciben afirmaciones suyas como, por ejemplo, que la memoria hist&oacute;rica provoca un pasado falsificado?
    </p><p class="article-text">
        Me parece bien que diga lo que piensa, pero no s&eacute; por qu&eacute; los dem&aacute;s no podemos denunciar el negocio de la memoria en que se mueven Cercas y otros de su estilo. &iquest;Acaso no fue una moda de los tiempos recientes escribir alguna novelita sobre la guerra civil? &iquest;No es posible que algunos del mundillo novelero hayan decidido que, dado lo bien que va el negocio y pese a la &ldquo;saturaci&oacute;n de memoria&rdquo; que dec&iacute;an otros, conviene seguir escribiendo sobre la historia y la memoria? Para situar este fen&oacute;meno resulta de lectura obligada <em>La guerra civil como moda literaria</em>, de David Becerra Mayor (Clave Intelectual, 2015).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n al servicio del pensamiento pol&iacute;tico dominante y por tanto est&aacute;n sujetos a la cr&iacute;tica. Ingenuamente creen que no hacen pol&iacute;tica. Otra cosa es que les cueste ver a qu&eacute; mundo pertenecen realmente. Javier Cercas es muy libre de creer que es de izquierdas, igual que el <em>staff</em> de El Pa&iacute;s hasta no hace mucho. Y Luciano Fern&aacute;ndez es igualmente libre de pensar que Javier Cercas es el palad&iacute;n de la memoria hist&oacute;rica. Pero ocurre que los que no pensamos lo mismo, dada su influencia en la creaci&oacute;n de opini&oacute;n y su m&aacute;s que frecuente presencia en los medios, creemos que, aunque no les guste, debemos analizar la obra de Cercas.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <strong>Referencias</strong>: &ldquo;La tiran&iacute;a de la memoria&rdquo;, de Javier Cercas (Suplemento dominical de El Pa&iacute;s, 02/11/2008); &ldquo;Javier Cercas: 'El problema de la memoria hist&oacute;rica es que se convirti&oacute; en un negocio&rdquo;, de Paula Corroto (<a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Javier-Cercas-Memoria-Historica-convirtio_0_324068438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es, 13/11/2014</a>); Entrevista con Javier Cercas, de In&eacute;s Mart&iacute;n (<a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/2014/11/14/055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ABC, 14/11/2014</a>); &ldquo;Javier Cercas: la memoria hist&oacute;rica se ha vuelto una industria&rdquo;, de Guillermo Altares (<a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2014/11/12/babelia/1415819975_800516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s, Babelia, 15/11/2014</a>); Palabras de Reyes Mate en la presentaci&oacute;n del libro de Francisco Ferr&aacute;ndiz <em>El pasado bajo tierra</em> (2014); Entrevista con Javier del Pino (Cadena SER, 19/03/2017); &ldquo;Javier Cercas explota: &lsquo;&iquest;Ha quedado claro que no soy un equidistante?&rsquo;&rdquo;, de Anna Mar&iacute;a Iglesia (<a href="http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-03-26/javier-cercas-el-monarca-de-las-sombras-explota-equidistante_1354302/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Confidencial, 26/03/2017</a>) y entrevista con Javier Cercas, de Karmentxu Mar&iacute;n (TintaLibre, n&ordm; 46 de abril de 2017).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-javier-cercas_129_3470988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Apr 2017 19:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A vueltas con Javier Cercas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Cercas,Memoria Histórica,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Cercas blanquea de nuevo el fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/javier-cercas-mundo-egoficcion_129_3522200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/907a80c3-4f4f-41dc-93f8-bff27d211af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Cercas blanquea de nuevo el fascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las claves de la última novela de Cercas es la ambigüedad: no es de extrañar si pensamos en la dificultad de convertir a su tío abuelo, un fascista común que encuentra la muerte en una batalla, nada menos que en Aquiles</p></div><p class="article-text">
        Llevan un tiempo los medios de comunicaci&oacute;n, especialmente los del grupo PRISA, bombarde&aacute;ndonos con el &uacute;ltimo producto de Javier Cercas Mena, <em>El monarca de las sombras</em>, que para variar vuelve a la guerra civil para seguir habl&aacute;ndonos de Falange. Ya lo hizo una vez sobre un personaje tan relacionado con C&aacute;ceres como Rafael S&aacute;nchez Mazas y ahora lo hace sobre su t&iacute;o abuelo Manuel Mena Mart&iacute;nez. Y si en el caso de otra de sus novelas, <em>El impostor</em>, su protagonista Enric Marco ven&iacute;a a ser el Quijote ahora Cercas ha decidido asociar al fascista de su t&iacute;o abuelo con el m&iacute;tico Aquiles. Supongo que igual que en <em>El impostor</em> debi&oacute; creerse Cervantes ahora se ver&aacute; como Homero. Da igual que la novela sea plana, insulsa e incluso un tanto tediosa o que una vez m&aacute;s quiera convencernos de que sus novelas no son de ficci&oacute;n. Estamos ante la obsesi&oacute;n de un profesor de literatura por aparecer en sus novelas y querer hacerlas pasar por algo m&aacute;s que un mero relato con voluntad de ser literario.
    </p><p class="article-text">
        Algunos llaman a esto novela de no ficci&oacute;n, relato real, novela antig&eacute;nero, metaliteratura, g&eacute;nero degenerado, posliteratura o como les venga en gana, pero quiz&aacute;s pertenezca de lleno al territorio de la egoficci&oacute;n. Lo curioso es que en sus declaraciones a los medios Cercas no habla como un novelista sino como un historiador, lo cual no deja de llamar la atenci&oacute;n en alguien que est&aacute; convencido de que la historia nunca es objetiva. Aunque cuando dice esto no se sabe cu&aacute;l de sus muchos &ldquo;yo&rdquo; habla, si el personal, el literario, el pueblerino, el mentiroso, el cosmopolita, el  period&iacute;stico o el historiador. A saber.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma ocurre que, sean cuales sean sus intenciones y por muy literarias que parezcan, lo que sus lectores perciben es que lo que leen pretende pasar por Historia. Y as&iacute; se produce la paradoja: los historiadores llevamos d&eacute;cadas intentando comprender las causas y consecuencias de la destrucci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica y por ah&iacute; en medio aparece Cercas disfrazado de historiador e invent&aacute;ndose lo que le viene en gana con el aplauso de los que nunca han querido que se conozca ese pasado.    
    </p><p class="article-text">
        De entrada conviene situar tanto a Cercas como a su t&iacute;o abuelo Manuel Mena, a quien considera &ldquo;un ni&ntilde;o inocente&rdquo;. No se cansa de decir all&aacute; por donde va que &ldquo;muri&oacute; por culpa de una panda de hijos de puta que envenenaban el cerebro de los ni&ntilde;os y los mandaban al matadero&rdquo;. No es una reflexi&oacute;n muy elaborada, pero a &eacute;l le basta, ya que debe pensar que as&iacute; se le considerar&aacute; un hombre de izquierdas, un antifranquista. Pero al decir esto olvida que tanto entre los golpistas como entre los defensores de la Rep&uacute;blica hubo gente muy joven, de la misma edad que Mena, y que muchos de ellos sab&iacute;an perfectamente, al igual que &eacute;l, por qu&eacute; y contra qu&eacute; luchaban.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ni ni&ntilde;os ni inocentes ni pandas de hijos de puta. Manuel Mena pudo elegir entre respetar las leyes o actuar al margen de ellas y decidi&oacute; lo segundo, lo cual no es mal principio para alguien que pensaba iniciar los estudios de Derecho ese mismo a&ntilde;o. Se asombrar&iacute;a Cercas si supiera el papel que tuvieron muchos de esos &ldquo;ni&ntilde;os inocentes&rdquo; en los pueblos que cayeron pronto, como el suyo, en poder de los sublevados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n nos cuenta el propio Cercas, uno de sus antepasados, Juan Mena, padre de Manuel, propietario de tierras y ganado, era el cacique del pueblo. Por otra parte su abuelo Francisco Cercas hab&iacute;a sido concejal durante el Bienio Negro y fue destituido en febrero del 36. En fecha imprecisa, aunque supongo que ser&iacute;a en los meses del Frente Popular, ambos fueron detenidos y pasaron por la c&aacute;rcel &ldquo;acusados de almacenar armas en una finca&rdquo;. Javier Cercas, al que este hecho lleva a decir: &ldquo;A estas alturas todo estaba preparado para que el pa&iacute;s entero volase en mil pedazos&rdquo;, los justifica diciendo que, ante el rumor de que los j&oacute;venes socialistas de la Casa del Pueblo fuesen a realizar una matanza de derechistas, la propia Guardia Civil les aconsej&oacute; que se protegieran. &iquest;Y qui&eacute;n se supone que deb&iacute;a defender a los socialistas de esa gente armada y conchabada con la Guardia Civil?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, con ello Cercas da cr&eacute;dito a ese tipo de rumores que circularon <em>a posteriori</em> por todos los pueblos con el &uacute;nico objeto de justificar el golpe y la represi&oacute;n. Lo cierto es que su abuelo Francisco Cercas, presidente de la Sociedad de Agricultores, fue igualmente el presidente de la gestora el 20 de julio del 36, jefe local de Falange y alcalde de Ibahernando entre 1937 y 1939. &ldquo;Un per&iacute;odo bastante breve&rdquo;, a&ntilde;ade Cercas sin percatarse de la eternidad que representaron aquellos dos a&ntilde;os. Por cierto que en dicha gestora tambi&eacute;n estaba su t&iacute;o Juan Domingo G&oacute;mez Bulnes, yerno del cacique y que tambi&eacute;n llegar&iacute;a a alcalde. Tampoco su bisabuela, la madre de Mena, se cubre de gloria cuando la vemos arremeter contra un vecino que ha luchado por la Rep&uacute;blica con el que se cruza por el pueblo ech&aacute;ndole en cara que &eacute;l viva y su hijo no.
    </p><p class="article-text">
        Para Javier Cercas su abuelo Francisco era un &ldquo;labrador instruido&rdquo;, &ldquo;hombre cabal&rdquo; y &ldquo;dotado de una autoridad cong&eacute;nita y de una cong&eacute;nita capacidad para ejercerla&rdquo;, don este muy extendido entre quienes accedieron al poder por v&iacute;a militar. A&ntilde;ade que proced&iacute;a de Acci&oacute;n Republicana, el partido de Manuel Aza&ntilde;a, del que se nos dice que fue concejal, y tambi&eacute;n que mostr&oacute; simpat&iacute;as por el socialismo. Cuesta trabajo imaginar el proceso que lleva a alguien del partido de Aza&ntilde;a, firme partidario de la reforma agraria, a terminar poco despu&eacute;s de presidente de la derechista Sociedad de Agricultores y de concejal (a saber por qu&eacute; partido) durante el Bienio Negro*.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a su abuelo, aparte del disparate de asociarlo al socialismo, m&aacute;s bien encaja en aquellos reaccionarios descolocados por la llegada de la Rep&uacute;blica que se metieron en el Partido Radical para no quedar fuera de la vida pol&iacute;tica. Ser&iacute;a todo lo cabal y lo cong&eacute;nitamente capacitado que su nieto desee pero lo que deber&iacute;a haber hecho es presentarse a las elecciones. La forma en que lleg&oacute; a la alcald&iacute;a no lo deja en muy buen lugar y ser&iacute;a curioso ver todos los informes pol&iacute;ticos que llevaban su firma.
    </p><p class="article-text">
        Cercas intenta mostrar la bondad de sus familiares contando c&oacute;mo ayudaron a algunos izquierdistas. Parece no saber dos cuestiones b&aacute;sicas: que quien en esas situaciones puede salvar vidas es muy probable que tambi&eacute;n haya tenido la potestad de destruirlas y que raro fue el partidario del golpe que, por lo que pudiera pasar, no contaba en su haber con un <em>rojo</em> salvado. Y digo esto porque desde el desastre nazi en Stalingrado a fines de 1942 y la debacle del fascismo italiano en septiembre de 1943 m&aacute;s de uno empez&oacute; a pensar en el nuevo signo de los tiempos. Por suerte para ellos la censura franquista les libr&oacute; de ver los cad&aacute;veres de Mussolini y otros afines colgados en una plaza de Mil&aacute;n en abril de 1945.
    </p><p class="article-text">
        Para los que apoyaron el golpe militar y se unieron a fuerzas paramilitares como las banderas de Falange, caso de Francisco Cercas y Manuel Mena, su idea de lo que se tra&iacute;an entre manos era similar a la de un paseo triunfal. Ten&iacute;an ante s&iacute; lo ocurrido en C&aacute;ceres, una provincia que hab&iacute;a ca&iacute;do casi por completo en cuesti&oacute;n de d&iacute;as. Para esta gente su tarea consist&iacute;a en ocupar el poder municipal, acabar con la vida de una serie de gente muy concreta, expulsar de todas las instancias locales a las personas relacionadas con la Rep&uacute;blica y reajustar la vida local como poco a la situaci&oacute;n existente antes del 14 de abril de 1931. La experiencia republicana deb&iacute;a ser destruida y borrada, como si no hubiera existido.
    </p><p class="article-text">
        Pero ocurri&oacute; que la marcha triunfal termin&oacute; de manera abrupta el 7 de noviembre de 1936 en las puertas de Madrid. Contra todo pron&oacute;stico el ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica par&oacute; en seco a las diferentes columnas que esperaban ocuparla en poco tiempo. Todos ansiaban celebrar la entrada en Madrid, unos con sus consejos de guerra listos para <em>desinfectar</em> la capital y otros con toda la parafernalia para la celebraci&oacute;n de misas al aire libre, y resulta que no solo no lo consiguieron sino que el golpe devino en una guerra interminable, una guerra de verdad y no la escabechina que ven&iacute;an practicando desde julio. La decepci&oacute;n que sufrieron Francisco Cercas y Manuel Mena de la que habla Cercas no era otra cosa que el terrible choque que la guerra de verdad produjo incluso en aquellos que la provocaron. La guerra no era lo que les hab&iacute;an contado.
    </p><p class="article-text">
        Nos cuenta Cercas &ndash;imposible saber qu&eacute; hay de verdad en ello&ndash; que Manuel Mena, a la altura de 1938, estaba ya harto de la guerra y que si volv&iacute;a a ella era por un sacrificio personal, para que no tuviera que ir otro de sus hermanos. Lo que le lleva a afirmar que era &ldquo;un hombre de carne y hueso, un simple muchacho pundonoroso y desenga&ntilde;ado de sus ideales y un soldado perdido en guerra ajena&rdquo;. Tambi&eacute;n &ldquo;hab&iacute;a sido capaz de arriesgar su vida por valores que, (&hellip;), estaban para &eacute;l por encima de la vida, aunque no lo estuvieran o aunque para nosotros no lo estuvieran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;&hellip; no muri&oacute; por la patria&hellip;no muri&oacute; por defenderla&hellip; muri&oacute; por nada&hellip;&rdquo;. &iquest;Le parecer&aacute; poco a Cercas que su familia pasase a controlar el pueblo desde el 20 de julio de 1936? &iquest;No le choca que su abuelo Francisco Cercas, presidente de la primera gestora fascista y alcalde durante la guerra, considerara ya de mayor a los vencedores como una banda de arribistas y desaprensivos, cuando no maleantes, y que sintiera por ellos el mayor desprecio? &iquest;Acaso no estaban &eacute;l y su familia entre ellos? Se trata de un fen&oacute;meno conocido y que pas&oacute; tambi&eacute;n a fascistas de toda Europa: con el paso de los a&ntilde;os aquel pasado negro les empez&oacute; a estorbar.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema es la terminolog&iacute;a. Solo dos apuntes. Cercas y otros como &eacute;l no se cansan de escribir y de hablar de cu&aacute;ndo <em>estall&oacute;</em> la guerra civil. Con ello lo que hacen es cubrir con el manto de la guerra unos meses en los que no cabe hablar de guerra alguna, sino simplemente de golpe militar y de represi&oacute;n. El 17 y 18 de julio no <em>estalla</em> guerra alguna, sino que se produce un golpe de estado contra la Rep&uacute;blica, golpe que, como hoy sabemos, ven&iacute;a prepar&aacute;ndose desde el mismo d&iacute;a de su proclamaci&oacute;n. La guerra vino luego. Primero fue la sublevaci&oacute;n, el trasvase a la pen&iacute;nsula del ej&eacute;rcito de &Aacute;frica, sin el cual poco hubieran podido hacer, y el plan represivo que produjo en pocos meses un genocidio de proporciones desconocidas en nuestro pa&iacute;s. En la zona controlada por los fascistas no hubo <em>paseos</em>, sino un plan de exterminio perfectamente organizado por los militares y civiles que mov&iacute;an los hilos de la maquinaria represiva.
    </p><p class="article-text">
        Las personas asesinadas en Ibahernando, unas doce, dos de ellas mujeres, no fueron <em>paseadas</em> por un grupo de incontrolados sino que lo fueron por decisi&oacute;n de un comit&eacute; local presidido por alguien en funciones de comandante militar, comit&eacute; que, aunque conocido por todos &ndash;m&aacute;xime en un pueblo de dos mil y pico de habitantes&ndash;, sol&iacute;a mantenerse en la sombra. Es posible que el comandante militar de Ibahernando fuese un guardia civil y que este estuviese asesorado en las tareas represivas por algunos  vecinos. Los componentes de dicho comit&eacute; no sol&iacute;an mancharse las manos de sangre, para eso estaban el personal subalterno, ya fueran falangistas, guardias o simples voluntarios. As&iacute; pues hablar de <em>paseos</em> es ignorar la mec&aacute;nica represiva puesta en marcha por los sublevados.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves de la novela es la ambig&uuml;edad, lo cual no es de extra&ntilde;ar si pensamos en la dificultad de convertir a un fascista com&uacute;n que encuentra la muerte en una batalla nada menos que en Aquiles. Veamos un ejemplo. En un momento se puede leer que la Falange fue &ldquo;la milicia armada de la reacci&oacute;n en el violento expediente de urgencia segregado por la oligarqu&iacute;a para terminar con una democracia que pretend&iacute;a reducir sus privilegios&hellip;&rdquo;. Esto parece que procede de alg&uacute;n libro. Y en otro se asocia esa misma Falange al &ldquo;idealismo rom&aacute;ntico y antiliberal, la radicalidad juvenil, el vitalismo irracionalista y el entusiasmo por los liderazgos carism&aacute;ticos y los poderes fuertes de aquella ideolog&iacute;a de moda en Europa&rdquo;. Y aqu&iacute; parece que transcribe a S&aacute;nchez Mazas.
    </p><p class="article-text">
        Cercas prefiere hablar de falangistas y franquistas m&aacute;s que de fascistas y de fascismo, concepto que solo aparece en relaci&oacute;n con Europa. Esta confusi&oacute;n sistem&aacute;tica est&aacute; en la base de la novela y es continua y obligada, ya que si no existiera no habr&iacute;a forma de salvar al personaje. Parece que este es el destino de Cercas: salvar a fascistas y farsantes como S&aacute;nchez Mazas, Enric Marco o Manuel Mena.
    </p><p class="article-text">
        El panfleto de Cercas se encuentra en la misma onda de aquella declaraci&oacute;n que el gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez y Alfonso Guerra realiz&oacute; en 1986 con motivo del cincuenta aniversario del golpe militar. Seg&uacute;n parece, pretend&iacute;an &ldquo;honrar y enaltecer la memoria de todos los que, en todo tiempo, contribuyeron con su esfuerzo, y muchos de ellos con su vida, a la defensa de la libertad y de la democracia en Espa&ntilde;a&rdquo;. Y tambi&eacute;n manifestar &ldquo;su respeto a quienes, desde posiciones distintas a las de la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica, lucharon por una sociedad diferente a la que tambi&eacute;n muchos sacrificaron su propia existencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, este cinismo de calculada ambig&uuml;edad es exactamente el mismo que parece inspirar el escrito de Cercas. El PSOE lo hac&iacute;a por satisfacer a todos, seguir obteniendo m&aacute;s votos que los dem&aacute;s y perpetuarse en el poder. Cercas lo hace para blanquear a trav&eacute;s de su t&iacute;o y de su familia el pasado del fascismo espa&ntilde;ol. Tambi&eacute;n para salvarse a s&iacute; mismo de tan negra memoria familiar, con la que no sabe qu&eacute; hacer. Afirma que solo en la madurez ha dejado de sentir verg&uuml;enza por sus or&iacute;genes familiares, pero que ya se ha resignado a ellos. Y piensa, imbuido sin duda de la clarividencia hist&oacute;rica que lo caracteriza, que su familia &ldquo;hab&iacute;a sido franquista, o por lo menos hab&iacute;a aceptado el franquismo con la misma mansedumbre acr&iacute;tica que lo hab&iacute;a aceptado la mayor parte del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda le hubiera venido bien un proyecto de investigaci&oacute;n similar al que se llev&oacute; a cabo en Alemania en los a&ntilde;os noventa, titulado &ldquo;El abuelito no fue nazi. Nacionalsocialismo y holocausto en la memoria familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al recordar el entierro celebrado en el pueblo en honor de Manuel Mena Mart&iacute;nez viene a la memoria lo escrito por un vecino de Sanl&uacute;car de Barrameda con motivo de un acontecimiento similar ocurrido all&iacute; durante la guerra. Dec&iacute;a: &ldquo;Rodeada as&iacute; la vida de este aparato militar y lit&uacute;rgico, la vida parece una cosa despreciable. Dan ganas de convertirse en muerto&rdquo;. Eso debieron pensar algunos vecinos de Ibahernando, olvidando que ya hab&iacute;a habido muertos.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente Cercas aporta escasa informaci&oacute;n sobre los vecinos de su pueblo que fueron asesinados a partir del 20 de julio. Quiz&aacute;s la m&aacute;s citada sea la maestra Sara Garc&iacute;a, de 22 a&ntilde;os, cuyo cad&aacute;ver apareci&oacute; en una finca. Como en otras muchas ocasiones el crimen se justifica por motivos externos: porque su novio, un izquierdista, hab&iacute;a huido o, tambi&eacute;n, porque se trat&oacute; de una venganza de un pretendiente anterior. Conocemos estas historias. Son ya muchos a&ntilde;os intentando asociar la represi&oacute;n a cuestiones personales. Hay, sin embargo, otra opci&oacute;n que Cercas no tiene en cuenta: por lo general la gente dedicada a la ense&ntilde;anza fue asesinada por ser de izquierdas y representar la apuesta m&aacute;s importante realizada en nuestra historia a favor de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Por su edad, la maestra Sara Garc&iacute;a pudo ser una de esas maestras de la generaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica que no encajaban de ninguna manera en los planes de ense&ntilde;anza que los sectores m&aacute;s reaccionarios de la sociedad espa&ntilde;ola, con la Iglesia en cabeza, impusieron de inmediato. Tambi&eacute;n fue asesinado otro maestro.
    </p><p class="article-text">
        Para justificar el terror que seg&oacute; vidas en una peque&ntilde;a localidad en la que hasta ese momento no se hab&iacute;a derramado sangre, Cercas recurre a f&oacute;rmulas que no cuadran con el caso. No se trata ya de dar p&aacute;bulo a rumores como el de que j&oacute;venes socialistas hab&iacute;an creado una lista con los nombres de los derechistas que hab&iacute;a que eliminar, sino de hablar de &ldquo;la situaci&oacute;n explosiva&rdquo; existente en el pueblo en los meses anteriores al golpe o aludir a los propietarios &ldquo;asustados por la deriva revolucionaria de la Rep&uacute;blica y sobre todo por la atm&oacute;sfera de violencia que desde hace meses se respira en Ibahernando&rdquo;. Tampoco se priva de decirnos que ser&iacute;a raro que Manuel Mena &ldquo;no respirase all&iacute; [C&aacute;ceres] la atm&oacute;sfera de preguerra que se respiraba en todo el pa&iacute;s&rdquo; y que sintiese &ldquo;la inminencia del estallido violento&rdquo; que todo el mundo sent&iacute;a. Cercas est&aacute; preparando el terreno para el golpe y para su familia.  
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo de morir, el nombre de Manuel Mena pas&oacute; a denominar una calle del pueblo. Seg&uacute;n la ley de memoria hist&oacute;rica esta calle deber&iacute;a desaparecer. Nadie que se sume a un golpe de estado merece una calle. La pregunta que surge ahora, tras la salida al mercado de la novela de Cercas, es qui&eacute;n se atrever&aacute; quitar del callejero de Ibahernando al h&eacute;roe local que su sobrino nieto ha convertido en mito. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da que sirviese por voluntad propia en fuerzas paramilitares como Falange o a las &oacute;rdenes de golpistas como Yag&uuml;e o Barr&oacute;n? Es m&aacute;s, tal como van los tiempos es muy posible que Javier Cercas, adem&aacute;s de dar nombre a la Casa de la Cultura de su pueblo, pase a denominar alguna de las calles cercanas a la de su t&iacute;o abuelo. El d&iacute;a que eso ocurra se cerrar&aacute; esta historia. Aquiles y Homero juntos.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo del libro de Cercas es dejar sentado que se puede ser &ldquo;un joven noble y puro y al mismo tiempo luchar por una causa equivocada&rdquo;, es decir, ser un fascista. Como es l&oacute;gico, la respuesta del sobrino nieto de Manuel Mena Mart&iacute;nez, en la estela de la declaraci&oacute;n del gobierno de Gonz&aacute;lez y Guerra en 1986, es que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo esp&iacute;ritu es el que ha llevado hace poco a un juez de Soria, Carlos S&aacute;nchez Sanz, a decidir que el nombre de Yag&uuml;e debe seguir unido al de San Leonardo, su pueblo. Esto y un acuerdo de pleno de 2016 en el mismo sentido firmado por PP, PSOE y Ciudadanos. El argumento es similar al de Cercas: una cosa es el Yag&uuml;e falangista, guerrero y represor, y otra muy diferente el Yag&uuml;e benefactor que convirti&oacute; a su pueblo en un oasis soriano. Naturalmente se deja a un lado que la decisi&oacute;n de denominar al pueblo San Leonardo de Yag&uuml;e es de enero de 1940, cuando el jefe de la columna de la muerte a&uacute;n no hab&iacute;a derramado su acci&oacute;n ben&eacute;fica sobre su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Yag&uuml;e, como Mena, tambi&eacute;n entra dentro de ese privilegiado grupo de hombres puros y cabales que dieron vida, cada uno desde su sitio, al fascismo espa&ntilde;ol, igual que &ldquo;el poeta&rdquo; Pem&aacute;n o &ldquo;el aviador&rdquo; Ruiz de Alda. &iquest;Para cu&aacute;ndo la reposici&oacute;n de las plazas y avenidas anta&ntilde;o dedicadas a Franco, el gran benefactor de Espa&ntilde;a? Ser&iacute;a solo el principio. Al fin y al cabo hombres de tan gran coraz&oacute;n como el carnicero de Badajoz no hubo muchos, pero de h&eacute;roes locales est&aacute; el pa&iacute;s lleno.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        *<strong> Rectificaci&oacute;n</strong>: El art&iacute;culo conten&iacute;a un error en su versi&oacute;n inicial. Seg&uacute;n Javier Cercas su abuelo Francisco fue concejal de Acci&oacute;n Republicana, germen de la Izquierda Republicana de Manuel Aza&ntilde;a, y no de Uni&oacute;n Republicana (como se dec&iacute;a), escisi&oacute;n del Partido Radical que pasar&iacute;a a integrar m&aacute;s tarde Izquierda Republicana. No hay por tanto contradicci&oacute;n en lo que afirmaba Cercas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/javier-cercas-mundo-egoficcion_129_3522200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Mar 2017 19:41:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Cercas blanquea de nuevo el fascismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Cercas,Falange,Guerra Civil Española,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es inconcebible la calle Millán Astray]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/millan-astray-legion_129_3813824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a504b9-2af2-4e0f-a8c5-671656eb8776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es inconcebible la calle Millán Astray"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es comprensible que familiares y seguidores valoren mucho a Millán Astray y respeten su memoria en sus domicilios y locales sociales, pero carece de lógica que una sociedad democrática mantenga una calle al militar fascista que fundó la Legión</p></div><p class="article-text">
        A la altura de los a&ntilde;os veinte, el pasado imperial espa&ntilde;ol era ya residual. Lo &uacute;nico que quedaba eran los enclaves africanos, una aut&eacute;ntica pesadilla desde el siglo XIX que se prolong&oacute; al XX trag&aacute;ndose la vida de miles de espa&ntilde;oles en las luchas contra las cabilas del Rif. Para asegurar el mantenimiento de aquellas colonias, en 1920 Mill&aacute;n Astray cre&oacute; la Legi&oacute;n a imitaci&oacute;n del modelo franc&eacute;s. Pero lo peor estaba por venir. En 1921 tuvo lugar la terrible derrota de Annual ante las fuerzas de Abd-el-Krim. La guerra sigui&oacute; durante la dictadura de Primo de Rivera hasta que en 1927 se dio por concluida con la victoria espa&ntilde;ola con un coste humano alt&iacute;simo por ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        Pero la herencia de aquella larga y terrible guerra dio como resultado la formaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito colonial dedicado a mantener aquellas fronteras. De ah&iacute;, de aquellas luchas brutales donde no se respetaba convenio alguno &ndash;se lleg&oacute; al extremo de intentar destruir a los rife&ntilde;os mediante el lanzamiento desde aviones de gases t&oacute;xicos sobre objetivos civiles&ndash;, surgieron una serie de militares conocidos como los africanistas, formados en aquella guerra sucia &nbsp;y que consiguieron r&aacute;pidos ascensos.
    </p><p class="article-text">
        Fue uno de ellos, Franco, el que elevado al Estado Mayor por el ministro de la Guerra Diego Hidalgo Dur&aacute;n, envi&oacute; al ej&eacute;rcito de &Aacute;frica en octubre de 1934 a sofocar la revoluci&oacute;n asturiana a las &oacute;rdenes de Yag&uuml;e. Y tambi&eacute;n de ah&iacute;, vista su eficacia, saldr&iacute;an dos a&ntilde;os despu&eacute;s las fuerzas mercenarias que arrasar&iacute;an a sangre y fuego los pueblos y ciudades de la ruta que, en cuatro meses, les llevar&iacute;a hasta las puertas de Madrid al mando de Franco y de sus conmilitones africanistas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hace falta recordar que los legionarios y regulares trasladaron a la Pen&iacute;nsula el estilo de guerra de exterminio que hab&iacute;an practicado en &Aacute;frica? Los <em>rojos</em> ven&iacute;an a ser como los rife&ntilde;os y as&iacute; fueron tratados. La Legi&oacute;n dej&oacute; su huella de terror all&iacute; por donde pas&oacute; y cabe afirmar que las mayores cifras de represi&oacute;n de todo el pa&iacute;s se dieron precisamente en el recorrido de dichas fuerzas: C&aacute;diz, Sevilla, Huelva, Badajoz, Toledo, Madrid&hellip; con hitos de sobra conocidos como los barrios obreros sevillanos, la ruta hacia Almendralejo y M&eacute;rida, Badajoz, Talavera de la Reina, Toledo, etc. Era la &ldquo;columna de la muerte&rdquo;, las fuerzas de choque del ej&eacute;rcito lanzadas ahora contra los propios espa&ntilde;oles que las manten&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La derecha permanente espa&ntilde;ola nunca ha ocultado su agradecimiento a la Legi&oacute;n. No hay duda de que sin el ej&eacute;rcito de &Aacute;frica todo hubiera sido muy diferente. Se comprende que ahora se opongan a que se elimine la calle dedicada a su fundador, Mill&aacute;n Astray, al que presentan como el padre de los pobres, multiplicados por cierto por ellos mismos con su golpe y su guerra. Mill&aacute;n Astray, antirrepublicano visceral, anduvo fuera de Espa&ntilde;a en numerosas ocasiones desde abril de 1931. El golpe militar le cogi&oacute; en Am&eacute;rica, pero sab&iacute;a lo que se tramaba y parti&oacute; para Espa&ntilde;a en cuanto supo que Franco andaba comprometido en la sublevaci&oacute;n. Rondaba ya los sesenta a&ntilde;os y Franco lo coloc&oacute; al frente de la oficina de propaganda que se abri&oacute; en Salamanca.
    </p><p class="article-text">
        Desde dicha oficina, a trav&eacute;s de la emisora de radio y recorriendo la zona ocupada para pregonar la buena nueva, se convirti&oacute; en el cantor de Franco. Pero su pasi&oacute;n por &eacute;ste &nbsp;debi&oacute; llegar a tal extremo que incluso result&oacute; excesivo para los franquistas, que llegado un momento consideraron contraproducente tanto elogio carente de la m&aacute;s m&iacute;nima medida. Y acab&oacute; pas&aacute;ndole lo que a Queipo. Aquello que ven&iacute;a bien en los meses del terror siguientes al golpe, resultaba excesivo cuando ya el triunfo del fascismo estaba asegurado. He aqu&iacute; varias muestras del pensamiento de Mill&aacute;n:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"España pronto tendrá una victoria y será una merecida victoria fascista. Fascismo, nacionalismo y falangismo son en el fondo la misma cosa".<br/><br/>"Madrileños, españoles: Franco me ordena que en su augusto nombre os diga que ofrece a Madrid el Pan, el Perdón y la Justicia".<br/><br/>"¡Llévanos a la batalla, conducidos por tu genio guerrero, por tu energía, por tu acierto, por tu fortuna! ¡Echemos de nuestro suelo al enemigo! ¡Formemos también nuestro Ejército español! ¡Y tú, puesto al frente, levantarás tu espada victoriosa, mirando a Oriente, y saludarás al «Duce», al «Führer», ya que tú eres el Caudillo!".<br/><br/>"Ellos (los nuestros) saben que en las zonas ocupadas por nosotros la vida es tranquila, que no hay asesinatos, que no hay torturas, que no destrozamos las fábricas y los campos, que no asesinamos a los presos, y saben que al que pide perdón lo perdonamos…".<br/><br/>"¡Cataluña es España y sólo España! (…). Nos batimos: para una España nueva, con paz, con trabajo, con justicia, con amor, con grandeza. Pero una España española".<br/><br/>"Ahora hablo yo, Millán Astray, el que tanto quiere a los humildes".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Son s&oacute;lo unas muestras sacadas del libro que en 1939 dedic&oacute; a Franco, que reun&iacute;a charlas y discursos varios en torno a su idolatrado &ldquo;Caudillo&rdquo;. Concluida la guerra Mill&aacute;n sigui&oacute; su ascenso hasta general honor&iacute;fico de divisi&oacute;n, director general de mutilados y procurador en Cortes hasta su muerte en 1954.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s estamos en lo de siempre. Es comprensible que familiares y seguidores valoren mucho a Mill&aacute;n Astray y respeten su memoria en sus domicilios y sus locales sociales, pero carece de l&oacute;gica alguna que una sociedad democr&aacute;tica mantenga una calle al militar fascista que fund&oacute; la Legi&oacute;n. La inhibici&oacute;n de los partidos que llegaron al poder con la transici&oacute;n, especialmente el PSOE, est&aacute; en la base de esta indefinici&oacute;n permanente que conduce a que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, asistamos a la reivindicaci&oacute;n de individuos implicados en el brutal golpe militar del 36 y en la larga dictadura. Y siempre el mismo cuento: todos eran benefactores. Yag&uuml;e, Queipo, Mill&aacute;n, Franco&hellip; &iquest;Los veremos en los altares? En alg&uacute;n caso ya se adelant&oacute; el papa Clemente.
    </p><p class="article-text">
        El esperpento se completa con el bochornoso espect&aacute;culo montado hace unos d&iacute;as en el pleno del distrito de La Latina, del que <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Legionarios-PP-Carmena-Millan-Astray_0_559245081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute; recientemente Juan Miguel Baquero en este peri&oacute;dico</a>, y de la actitud de la comisi&oacute;n designada por la alcaldesa Carmena y presidida por Francisca Sauquillo P&eacute;rez del Arco, que por lo visto escuchar&aacute; atentamente todas las alegaciones. En este sentido contar&aacute;n con la experiencia de Jos&eacute; &Aacute;lvarez Junco, presidente de la comisi&oacute;n interministerial que elabor&oacute; la &ldquo;ley de memoria&rdquo;, quien consider&oacute; oportuno recibir a Falange como una m&aacute;s de las entidades afectadas por las carencias impuestas por la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Realmente no existen medios legales que permitan cambiar los nombres de las calles en aplicaci&oacute;n de la &ldquo;ley de memoria&rdquo; sin tener que soportar esta cadena interminable de alardes por parte de grupos relacionados o simplemente comprensivos con el golpe militar, la represi&oacute;n fascista y la dictadura?
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito, la Guardia Civil o la Polic&iacute;a son ya en buena parte muy distintas de lo que fueron en &eacute;pocas anteriores, pero ninguna de estas instituciones debe creer que su pasado ya ha sido borrado. Sus objetivos ahora son diferentes, pero su historia, por muchos archivos que hayan sido ocultados y destruidos, es suficientemente conocida como para saber qu&eacute; hicieron y a qui&eacute;n sirvieron. Lo expres&oacute; muy bien Francisco Tom&aacute;s y Valiente hace ya tiempo: &ldquo;Nadie tiene mentalidad de revancha, nadie tiene mentalidad de venganza, pero no nos enga&ntilde;emos, nadie tiene mentalidad de olvido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/millan-astray-legion_129_3813824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2016 19:17:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es inconcebible la calle Millán Astray]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Falange,Millán Astray]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Iglesia española y el golpe militar de 18 de julio del 36]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/iglesia-espanola-golpe-militar-julio_132_4464362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af46801e-ab21-4715-a5bd-1612ce73bb08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Iglesia española y el golpe militar de 18 de julio del 36"></p><p class="article-text">
        Si hay una instituci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s oscura que el Ej&eacute;rcito &eacute;sta es la Iglesia. No ya por c&oacute;mo haya ido bandeando y saliendo a flote de todos los avatares de nuestra historia sino por su absoluta cerraz&oacute;n a mostrar lo que en teor&iacute;a es de todos. Es hecho sabido que a lo largo del siglo XIX pierde a costa del Estado buena parte de las inmensas propiedades que ven&iacute;a acumulando desde la Edad Media. Fueron las llamadas desamortizaciones, que tambi&eacute;n afectaron a otras instituciones como los municipios o el propio Estado. Eso es un hecho tan cierto como que a cambio el Estado puso en sus manos la ense&ntilde;anza y le asegur&oacute; un dinero para mantenerse. Son estas coordenadas en que nos encontramos a&uacute;n, pese a las vagas promesas de que alguna vez se autofinanciar&iacute;a por sus fieles.
    </p><p class="article-text">
        Por no remontarnos muy lejos la Iglesia disfrut&oacute; de una &eacute;poca dorada durante la Restauraci&oacute;n, es decir, durante el &uacute;ltimo cuarto de siglo XIX y las primeras d&eacute;cadas del XX, con la apoteosis de la dictadura de Primo de Rivera. Los problemas para ella comenzaron en abril de 1931 con motivo de la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica. &Eacute;sta deseaba, entre otras cosas, la separaci&oacute;n de la Iglesia del Estado y que &eacute;ste se hiciera cargo de la ense&ntilde;anza. Lo que la Rep&uacute;blica ignoraba era el poder del enemigo con que se enfrentaba. La Iglesia, como los mon&aacute;rquicos, buena parte de la casta militar y el mundo de la propiedad agraria constituyeron un poderoso frente dif&iacute;cil de superar que finalmente consigui&oacute; sus prop&oacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        En la obra&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/andalucia/obispos-exhibian-iglesia-apoyo-franquismo_0_308320057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por la religi&oacute;n y la Patria. La Iglesia y el golpe militar de julio del 36</a> (Cr&iacute;tica, Barcelona, 2014) sus autores, Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a M&aacute;rquez y el que esto escribe, tratamos de indagar en el papel que la Iglesia jug&oacute; en el golpe, de su papel en la represi&oacute;n. Hace ya a&ntilde;os que se sabe el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas de car&aacute;cter religioso causados por &ldquo;los rojos&rdquo;, con nombre y apellidos de los responsables. Aunque su n&uacute;mero fue exagerado durante mucho tiempo, fueron muchos. Este martirologio fue explotado durante d&eacute;cadas, sin que jam&aacute;s la Iglesia se acordara de qu&eacute; fue del reba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente los curas no dejaron aparentemente nota de los asesinados a los que confesaron previamente, ni de los que encontraron la muerte o la prisi&oacute;n a causa de sus testimonios, ni de aquellos a los que hicieron la vida imposible, ni mucho menos de aquellos a los que directamente mataron. Y digo aparentemente porque no lo sabemos. Sus archivos est&aacute;n subvencionados por el Estado y han sido catalogados por ellos a su modo y manera.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones llevadas a cabo desde los 80 y muy especialmente la d&eacute;cada pasada con las decenas de trabajos locales en todo el pa&iacute;s han sacado a la luz cientos de historias que iluminan el secretismo de la instituci&oacute;n. Hab&iacute;a que aprovecharlas. Los archivos judiciales militares est&aacute;n llenos de consejos de guerra con sus informes. En los archivos parroquiales o de mayor rango no se encontrar&aacute;n, pero all&iacute; s&iacute; est&aacute;n con fecha y firma. Al fin y al cabo formaban parte de las fuerzas vivas junto con el alcalde, Falange y la Guardia Civil. Esto sin contar el mont&oacute;n de soplones y chivatos varios que aportaban su granito de arena. Todo esto constituye un material de primera mano, recogido por lo general de testigos directos o familiares. De aqu&iacute; han salido numerosos casos mencionados en el libro que ofrecen un panorama amplio de la cuesti&oacute;n. Esta no ofrece duda: la Iglesia constituy&oacute; parte esencial del golpe militar y de sus consecuencias. La Iglesia hubiera podido frenar all&iacute; donde pudo, que fue en m&aacute;s de medio pa&iacute;s, aquella oleada de violencia. Pero no solo no lo hizo sino que la alent&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n se detiene en los escasos curas que trataron de salvar a gente y en aquellos, cuyo n&uacute;mero es de esperar que alguna vez sepamos, que fueron igualmente asesinados por los sublevados al no mostrar simpat&iacute;a hacia los fascistas (y no me refiero solo al conocido caso de los curas nacionalistas vascos). Hubo curas que fueron conscientes de aquella barbarie y o colaboraron de mala gana o no quisieron colaborar. Incluso capellanes de columnas que denunciaron c&oacute;mo se estaba actuando con los prisioneros, unos se quejaban de que se les asesinaba directamente y otros que no se les daba la oportunidad ni de confesar a los que iban a morir.
    </p><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n toca algunos casos de los supuestos &ldquo;curas buenos&rdquo;, de los que siempre viene a contar m&aacute;s o menos lo mismo: cuando llegaron los falangistas al pueblo para llevarse a algunos vecinos, se plantaron ante ellos y dijeron: &ldquo;De aqu&iacute; no sale nadie, el primer rojo soy yo&rdquo;. Es una leyenda que de repetida cansa. No porque no hubiera alg&uacute;n caso, que seguro que lo hubo, sino porque dado el resultado de la Guerra Mundial muchos, tanto curas como militares o falangistas, adornaron su pasado: todos hab&iacute;an salvado a alguien. En conclusi&oacute;n, se ha tocado el tema pero queda mucho por hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Espinosa Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/iglesia-espanola-golpe-militar-julio_132_4464362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2014 22:14:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Iglesia española y el golpe militar de 18 de julio del 36]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Memoria Histórica,Iglesia católica,Represión franquista,Golpe de Estado]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
