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Aplausos, sonrisas y alguna lágrima entre los religiosos que esperan al papa

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Aplausos, sonrisas y alguna lágrima entre los religiosos que esperan al papa

Aplausos, sonrisas y alguna lágrima entre los religiosos que esperan al papa

La misa campal en el parque Simón Bolívar de Bogotá reunió desde primera hora de este jueves a centenares de monjas y religiosos de toda Colombia que no pudieron evitar emocionarse con los discursos del papa Francisco transmitidos por las pantallas gigantes instaladas en el lugar.

En varios momentos, los religiosos y religiosas presentes en el parque, cada uno ataviado con sus característicos hábitos, no pudieron contener las ganas de aplaudir, gritar e incluso derramar alguna lágrima de felicidad al ver al pontífice postrado ante la imagen de Nuestra señora de Chiquinquirá, patrona de Colombia, en la Catedral Primada.

"Me emocioné mucho cuando el papa bajó del avión y cuando unos periodistas colombianos le mostraron unas fotos de sus familiares para que los bendijera. Me ilusionó descubrir la fe de la gente que a menudo se lleva escondida y ahora se está despertando", dijo a Efe María del Rosario, hermana terciaria capuchina de Bogotá.

Otra monja de la misma orden, Marcela Bernal, también vinculada a la espiritualidad franciscana, resaltó que el viaje que llevará al papa a las ciudades de Villavicencio, Medellín y Cartagena es un momento de alegría para "compartir" con gente de otras órdenes de todo el país y del resto de América Latina.

"Francisco es el papa de Colombia, pero también de todo el mundo. Yo vengo con una hermana surcoreana y dice que se siente que es un buen momento para vivir el ecumenismo y unir las personas de distintas creencias", señaló la joven monja.

A su vez, el misionero de la esperanza Giovanni René López aseguró que el viaje papal, que se prologará hasta el domingo, es "una bendición de Dios y una gracia", en especial para los jóvenes "que sentimos esa cercanía del santo padre".

"Tengo 25 años y me puse los hábitos -de un vistoso color rojo, verde y azul- en el año 2015. Me hice monje por amor a Cristo y me mueve el servicio a los más necesitados", resolvió el religioso mientras no despegaba la mirada de la pantalla gigante del parque, por la que se transmitían las imágenes del pontífice aclamado por miles de jóvenes en la plaza Bolívar.

"Vuelen alto y sueñen grande" decía el pontífice, que se metió en el bolsillo a los religiosos colombianos del parque hablando de la "cultura del encuentro" y del perdón con ejemplos tan mundanos como un partido de fútbol en una suerte de catequesis masiva seguida con atención por los presentes, algunos incluso anotando libreta en mano.

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