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La Comunidad de Madrid no obtiene la sangre comprometida tras privatizar las donaciones con Cruz Roja

Madrid cede las extracciones de sangre a la Cruz Roja

Raúl Rejón

La privatización de las donaciones de sangre no le está funcionando a la sanidad pública madrileña. La Comunidad de Madrid decidió en 2013 que sus campañas externas para captar sangre en la calle o centros de trabajo las hiciera la Cruz Roja a cambio de pagarle 67 euros por cada bolsa que consiguiera. Este sistema arrancó mal ya que en 2014, año de “transición”, el Centro de Transfusiones público no recibió las unidades pactadas. Pero en 2015, el ritmo ha sido aún peor, según los datos recopilados por los trabajadores del centro que ha podido examinar eldiario.es.

La brecha entre lo que debería ser y la situación real se agranda. Durante el primer año en el que la sanidad madrileña comenzó a abonar por las donaciones que los ciudadanos hacen en unidades móviles, Cruz Roja se quedó un 13% corta respecto a lo comprometido (se pactaron 60.500 y llegaron 52.463 unidades). El curso pasado se consideraba, según el convenio que regula esta externalización, “periodo transitorio”.

Pero la situación, lejos de enderezarse, ha empeorado en los meses de pleno efecto del sistema. En lo que va de 2015, la desviación se ha ido al 17%: deberían haber entrado 92.200 bolsas al Centro de Transfusiones pero le han faltado 15.634. Solo se ha cumplido con el plan en agosto (mes en el que se piden muchas menos bolsas de sangre, 7.400). En un mes estándar, el Servicio Madrileño espera 12.400 donaciones. No se ha conseguido nunca.

El pago por la sangre donada se hace mes a mes “a cuenta”. Se divide el total entre 12 mensualidades y Cruz Roja recibe el 95%. Hasta agosto de este año, el total sube a 5,9 millones de euros (cuando han llegado bolsas por valor de 5,1 millones) aunque al acabar el ejercicio se ajuste el precio. De llegarse al máximo calculado, la facturación sería superior a los 9 millones.

De hecho, los datos reflejan que, a medida que ha ido avanzando el año, cada vez se ha recolectado menos. El pico fue en febrero con 10.940 bolsas. A partir de ahí, el descenso llevó a que en junio fueran 9.669 (a partir de ese momento, en verano las exigencias aflojan para volver al cupo normal en septiembre).

Los trabajadores del Centro de Transfusiones –que se encargaban de estas campañas externas hasta la cesión del servicio a Cruz Roja–, cuentan que “oficialmente no recibimos una explicación. Sí sabemos que en los resultados que se obtienen en algunos puntos determinados son peores que los que teníamos nosotros”.

La Consejería contesta oficialmente que es “conocedora de que, a 30 de agosto,” las donaciones son “un 17% menos del compromiso recogido en el convenio”. Luego apostillan que “no ha transcurrido aún el año desde la puesta en marcha de la fase definitiva, momento en que se procederá a su revisión”.

Se da la circunstancia de que el Servicio Madrileño de Salud le ha cedido a la Cruz Roja sus medios para las campañas externas, en total: seis unidades móviles y dos furgonetas. Todos equipados con el material necesario para la colecta. “Si con los mismos medios y en los mismos puntos sacan peores resultados…”, deslizan los trabajadores públicos.

Sanidad indica que la “Comunidad de Madrid es autosuficiente” y que, después de diseñar, externalizar y estar pagando por los donaciones externas a otra entidad, están “potenciando los medios propios”. Eso significa las unidades de donación de los hospitales públicos. Los encargados del centro dicen que “lo que sí sabemos es que, hasta el mes de agosto, ha habido un incremento de un 5,5% en las donación es realizadas en los hospitales públicos. La gente está comprometida con lo público”.

Renuncian a la donación 'cara'

Además, según revelan los trabajadores del Centro de Transfusión, han tenido que hacerse cargo de todo el volumen de donación por aféresis. Este es un tipo especial y selectivo de obtener un componente específico de la sangre, por ejemplo, las plaquetas. Requiere una técnica y maquinaria más sofisticadas. “Es más largo y costoso”, dicen.

El convenio que firmaron la Consejería de Sanidad y la Cruz Roja también incluía la obtención por parte de la organización de cierta cantidad de bolsas por aféresis. El documento estipulaba la entrega de 600 de estas unidades a 67 euros cada una. “No entregaron ninguna en 2014 y no van a hacerlo en 2015 porque no se les ha enviado el material necesario”, aseguran las fuentes internas del centro. Sanidad no ha contestado acerca de este incumplimiento concreto de lo firmado. En opinión de los trabajadores: “Como se trata de un procedimiento más complicado pero el precio de la bolsa es el mismo que el de las ordinarias, no es difícil, suponer que no le resulte rentable a la Cruz Roja”. La organización no ha contestado a las preguntas de eldiario.es sobre las causas para no alcanzar las cifras comprometidas.

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