eldiario.es

Menú

Ráfaga de aire fresco

Merecidísimo el éxito de la cinta chilena ‘Rara’, que trata con una maravillosa frescura la vida de una familia formada por una pareja lesbiana y las dos hijas de una de ellas. Película muy recomendable en la que la naturalidad a la hora de abordar ese asunto es su mejor arma.

- PUBLICIDAD -
Fotograma de la película 'Rara'

Fotograma de la película 'Rara'

- Película: Rara (2017)
- Directora: Pepa San Martín
- Reparto: Julia Lübbert, Emilia Ossandón, Mariana Loyola, Daniel Muñoz, Agustina Muñoz, Miacaela Cristi, Coca Guazzini, Sigrid Alegría

La directora chilena Pepa San Martín no soñó ni por un momento que su primer largometraje de ficción, Rara, fuera a tener la repercusión que ha tenido en Europa. El trampolín llegó con el Gran Premio del Jurado en la categoría Generación Kplus, en la última edición de la Berlinale, donde recibió el aplauso de crítica y público. Lo mismo pasó en el Festival de San Sebastián, donde consiguió el premio Horizontes, que se entrega a la mejor película latinoamericana. A partir de ahí, la cinta de San Martín se ha exhibido en gran parte del viejo continente cosechando éxitos allí por donde pasa.

Y es más que merecido todo el éxito y la buena crítica de esta cinta chilena de bajo presupuesto pero de grandes expectativas cosechadas. La naturalidad y frescura son sus armas; la forma sencilla y no por ello menos dura con la que trata la situación de una familia formada por una pareja lesbiana y las hijas de una de ellas. El día a día, las situaciones que viven como cualquier otra familia y las que viven por ser… diferentes. Además, la realidad que relata no la trata desde un punto de vista maniqueo, ni da lecciones sobre igualdad. No, simplemente te cuenta esta situación desde la perspectiva de la hija mayor, Sara, que, a punto de cumplir los 13 años, tiene que lidiar con ese entorno, digamos extraño, más todos los “grandes e insalvables” problemas que tiene una niña en plena adolescencia.

La visión de esta niña, que ya se va dando cuenta de la realidad, choca con la de su hermana pequeña, que vive en un mundo feliz y todavía no se entera de la situación algo extraña en la que vive. En medio, una pareja encantadora y súper compenetrada que mantienen un hogar feliz y entrañable. Al otro lado de la historia, el exmarido, que, desde una visión reaccionaria e intransigente, da por hecho que sus hijas no pueden ser felices en un hogar formado por dos mujeres.

Hay que hacer una mención muy muy especial por las niñas protagonistas, Julia Lübbert y Emilia Ossandón. Con qué naturalidad y absoluta frescura dan vida a esas dos crías, cada una con su forma de ver la vida y dando una clase absoluta de interpretación. Lo mismo hay que decir de la pareja homosexual, formada por las actrices Mariana Loyola y Agustina Muñoz, que consiguen que haya muy buena química entre ellas a lo largo de toda la cinta. Esta sincronía, casi absoluta, es gracias a un maravilloso guión fresco y sin tapujos, que sin dogmatizar expresa a la perfección los sentimientos de todos los protagonistas.

Por último, hay que comentar que esta historia está basada en un hecho real, en la que una jueza chilena lesbiana tuvo que ir hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos para poder recuperar la custodia de sus hijos, ya que el Tribunal Superior de Chile se la denegó por su orientación sexual.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha