Opinión y blogs

eldiario.es

Pequeñas cosas

Ya está. Decidido. No voy a preocuparme más de manera innecesaria. Siempre estoy pensando en cómo solucionar problemas o situaciones que incluso aún no han llegado a suceder. ¡Relájate! ¡Destrábate! ¡No cojas nervios! Ya verás qué hacer en el momento que ocurra, sin adelantar la tragedia, que, además, eso no te pega nada.

Sí, sé que es bueno eso de ser una persona previsora y estar preparada, al acecho constante por lo que pueda pasar, siempre alerta por si llegase el día del juicio final, por si acaso que no me pille desprevenida, pero… ¿y si luego no pasa? ¿Habrá valido la pena el machaque constante de una vía de escape a esa muerte segura que te espera? Pues no, ya te lo digo yo. ¡Qué necesidad de estar sufriendo antes de tiempo! Y es que ahora, dándole vueltas a todo esto, me parece ridículo volverse loco por cosas que no puedes controlar que ocurran, o por esas que son muy poco probable que sucedan.

Por todo esto he decidido adquirir carácter y pensamiento de un niño, así, tal cual. Ellos tienen otra manera de lidiar con las cosas, una más natural. Aunque crean que no tienen problemas que los afligen, sí que los tienen, solo que los suyos no duran tanto como los nuestros y tampoco les dan esa excesiva importancia. No pierden el tiempo buscando una solución. Si prestas atención, todo es súper sencillo, librándote del estrés innecesario que arrastras y que hace que proliferen más arrugas en tu rostro.

Seguir leyendo »

Los plátanos y sus cosas

Observando, pensando, leyendo, hablando de este sector del que uno vive, he intentado expresar lo que pienso de un modo lo más objetivo y lúcido posible. Y sale algo así.

Otra vez andamos a vueltas con pedir más ayuda para el sector platanero canario, ahora con la disculpa del transporte. Claro que sí, nos la merecemos, esto y mucho más, pues está claro que estamos lejos del continente y nos la merecemos. Pero la pregunta que algunos nos hacemos es: ¿de verdad el sector en su conjunto hace los mismos esfuerzos para depender de sí mismo, es decir, del mercado y sus oportunidades, que por pedir más ayudas o siempre invierte su mayor esfuerzo en pedir más droga, como algunos las llamamos coloquialmente?

Sí, el término está bien escogido: la droga vale, entre otras cosas, para adormecer y evadir a quien la consume. En el caso del sector platanero, vale para estar más pendiente de los 141 millones de euros que se reparten anualmente entre todos los productores que del mercado, y ahora queremos más en concepto de transporte.

Seguir leyendo »

Palabritas, palabrejas y palabrotas

Hace un par de días, hablando de la formación de las palabras en español, les preguntaba a mis alumnos de cuarto de la ESO por los elementos que componían la palabra “malhadado”, una palabreja que yo aprendí de adolescente leyendo a no recuerdo qué clásico de la literatura. La primera reacción, por supuesto, esperada por mí de antemano, era un espantado “¿mal-qué? Profe, ¿eso qué es?”. Ahí empecé yo a hablar de mitología, de los hados y la mala suerte, pues me pareció que, puesto que yo la aprendí de adolescente, ellos también deberían ya conocerla y que al menos pasara a formar parte de su léxico pasivo.

Enfrascada en la breve explicación estaba cuando me di cuenta de que prácticamente nadie, salvo una chica, me estaba ya escuchando; cada uno trataba con los compañeros sobre cosas distintas en pequeños grupitos. Paré la explicación en seco y les pregunté si de verdad no les interesaba conocer una nueva palabra que al menos les sonara por si alguna vez la volvieran a encontrar por ahí, si es que en realidad se conformaban con las quinientas palabras de su vocabulario de las cuales más de cuatrocientas llegan a ser tacos e insultos.

Porque una de las cosas que me tiene traumatizada de la escuela en la que nos movemos hoy en día es el alto índice de palabras malsonantes que forman parte del habla de nuestros adolescentes, cómo ha cambiado el asunto desde que yo era jovencita. Porque en una educación imbuida de sentimientos y prácticas católicas a mí no me estaba permitido siquiera pensar en palabrotas porque hasta eso era pecado, además de que mi padre me hubiera premiado con un par de buenos azotes si llegaba a oírme pronunciar una. De hecho, lo más grave que oí en mi casa fue a mi madre proferir algún que otro “coño” cuando estaba requeteharta, cosa que era a continuación reprendida por mi padre: “Hable bonito que ya tiene edad pa' eso”.

Seguir leyendo »

Los mártires de Chicago

Los hechos que dieron lugar a una celebración como la del Día del Trabajo están contextualizados en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. Chicago era uno de los centros urbanos que más acogió a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX. La historia de los mártires de Chicago comienza con una convención de la American Federation of Labor en 1884. En esa convención se llamó a los trabajadores a luchar por la jornada laboral de ocho horas, la cual se venía pidiendo desde la década de 1860, para sustituir el día laboral de 10, 12 y hasta 16 horas que entonces prevalecía. La federación declaró que la jornada de ocho horas entraría a efecto el primero de mayo de 1886.

Esta resolución despertó el interés de todas las organizaciones, que veían que la jornada de ocho horas posibilitaría obtener mayor cantidad de puestos de trabajo y menor desempleo. Desde determinados sectores de la sociedad, se calificaría el movimiento como “indignante e irrespetuoso”, “delirio de lunáticos poco patriotas”, y se manifestó que era “lo mismo que pedir que se pagara un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo”.

Seguir leyendo »

¿Es el presidente de la Audiencia un antisistema?

¿Es el presidente de la Audiencia un antisistema? ¿Lo es la fiscal jefe? ¿Y el juez decano?

No he dejado de preguntármelo desde que el señor Astor Landete, la señora Almendral y el señor Lorenzo Bragado han hecho pública su rotunda oposición a la ubicación elegida por el Gobierno de Coalición Canaria para la Ciudad de la Justicia y han afirmado que son “intereses urbanísticos” los que inspiran la actitud del Ejecutivo, con la crítica por la ausencia de un verdadero proceso participativo, así como la “inexistencia de los estudios de movilidad y de impacto ambiental”.

En realidad no me he estado haciendo esa pregunta, porque es evidente que no son personas antisistema, sino la de cuánto tiempo tardarán los cagatintas del Régimen de ATI-Coalición Canaria en  asociarlos a  “los del NO A TODO”, que es como bautizan ipso facto a quien quiera que se atreva a defender la legalidad y los intereses generales de la ciudadanía frente al rosario de atropellos perpetrados desde hace décadas en nuestra isla.

Seguir leyendo »

Mamotreto, parte IV

El edificio sin terminar conocido como mamotreto, en la playa de Las Teresitas

La Plataforma por el Derribo del Mamotreto y contra la Corrupción ha presentado una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción por un supuesto delito de malversación de caudales públicos por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz. Una de las razones que lleva al colectivo a presentar esta denuncia es que han pasado tres años desde que se dictara sentencia firme de la pieza separada del caso Las Teresitas que afecta a ese edificio inacabado de aparcamientos, que ahí sigue intacto.

Cuando ya habían pasado casi dos años de la sentencia del caso mamotreto, Bermúdez ordenó de forma “tajante” que se pusieran en marcha todas las medidas para que se produjera el derrumbe. Lo hizo después de sufrir tirones de oreja antes de las elecciones. A mí esta parte de la película me hizo mucha gracia. Imaginen a su alcalde en rueda de prensa electoral diciendo que va a cumplir algo que debía haber hecho desde hacía dos años. Fue la escenificación perfecta de cómo los políticos son capaces de prometer y cambiar sus decisiones cuando hay elecciones. Punto y minipunto para Bermúdez. Coalición Canaria superó el reto electoral, seguía pasando el tiempo y el edificio ahí intacto. El Ayuntamiento dio un poco de esperanza a los vecinos de Santa Cruz cuando decidió licitar el derrumbe.

El plan de Garcinuño

Seguir leyendo »

Los que saben de urbanismo

Carlos Garcinuño (PP), concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Santa Cruz

El pasado viernes, en una foto sin precedentes, la plana mayor de la Administración de Justicia, en representación de todos los trabajadores, ofreció una rueda de prensa para defender que el futuro campus judicial se ubique en el centro administrativo de la capital tinerfeña. La unidad del colectivo sorprendió a propios y extraños, especialmente a los políticos que defienden trasladar la infraestructura al distrito Suroeste de Santa Cruz, a pesar de que hace unos meses esta posibilidad estaba descartada por el propio Gobierno de Canarias, que es el competente. En política hay dos formas de reaccionar a las críticas: o abres la boca para buscar el diálogo o lo haces para ponerte un cuchillo entre los dientes.

Tanto el consejero de Justicia del Gobierno regional, José Miguel Barragán (CC), como el concejal de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Garcinuño (PP), eligieron la segunda opción. El secretario general de los nacionalistas respondió a las críticas acusando a los trabajadores de los órganos judiciales de secuestrar la legitimidad del Ejecutivo. Jueces, fiscales, procuradores, abogados y el resto de funcionarios no tienen derecho a expresar su opinión, pese a que son los principales afectados, junto a los usuarios, por el traslado de las instalaciones judiciales a la periferia. 

Lo llamativo es que Barragán, que se mueve muy bien en el papel de perro guardián de los intereses de CC, fue uno de los políticos que defendió con uñas y dientes la construcción del puerto de Granadilla, algo que solo fue posible por la decisión del Gobierno de crear una norma para desbloquear una resolución judicial que impedía llevar a cabo la infraestructura por la protección de los sebadales. Un acto que, siguiendo el manual empleado por el consejero, se podría catalogar como un secuestro de la Justicia para, desde el Ejecutivo, adaptar la legislación a los intereses particulares. No parece que el político majorero sea el más adecuado para impartir lecciones de democracia.

Seguir leyendo »

La renuncia

Todavía tenía esperanzas en ti

en la primavera y en vernos reír

Dio su presente al pasado para dejarnos

Seguir leyendo »

La defensa de Santa Cruz, por encima de todo

La asunción de una responsabilidad institucional implica, en no pocas ocasiones, enarbolar la defensa de los intereses generales de aquellos a los que representas, por encima de cualquier otra circunstancia.

Desde que accedí a la Alcaldía del Ayuntamiento de Santa Cruz, he trabajado con tal convicción. Y, lejos de desfallecer cuando se presentan dificultades, se acrecientan mis ganas de resolverlas.

Esta semana he podido constatar en Madrid la ausencia de financiación estatal presente y futura para la nueva playa de Valleseco, un proyecto largamente acariciado por los vecinos de la ciudad, que aspiran a contar con una remozada zona de baño con todos los equipamientos complementarios para hacer de esta parte de nuestro litoral una zona de esparcimiento y recreo de primer nivel.

Seguir leyendo »

Reanimación

Ahora mismo solo pienso en la sombra del árbol frondoso y verde que en nada voy a abrazar con todas mis fuerzas, con todas las ganas del mundo. No se me pasa otra cosa por la cabeza, metido de lleno en la cueva y a punto de explotar con tantas ideas que a lo largo de estos días han ido muriendo como consecuencia de la inhalación de innumerables partículas podridas, sucias, asesinas, volátiles, lanzadas por cañones que apuntan desde el margen meridional de la ciudad.

La semana que ya termina me ha dejado exhausto, casi muerto, con ganas de escapar de tremendo ahogo de tiempo ardiente y polución desenmascarada. Estos días que al fin cesan (ya casi estoy camino del árbol con sombra, hacia la mancha negra que arropa la vida y la felicidad, junto a mantel, mesa y amigos) son para olvidar, para enterrar. O quizá no; quizá solo sean días para reflexionar con hondura sobre el fango de micropartículas olorosas y podridas que entran por cualquier rendija para recordar que este es un lodazal de atmósfera, que vives donde huele y envenena. Estos días no he querido ser de aquí ni por accidente, ni he querido mirar hacia los cañones, ni he tenido la tentación de subir ventanas y abrir puertas para así evitar aproximarme a esa especie de suicidio, de muerte segura.

Esta semana pasada la vida en la ciudad ha sido un calvario, un horror que nos ha recordado en voz alta que la mierda existe y la tenemos ahí mismo, que la basura que viaja por el aire se mete en todos lados, también en el interior del cuerpo humano, donde, bien escondida, es capaz de producir revolturas, vómitos y muchas ganas de partir a toda prisa, para, colocado, ¡ya era hora!, en el extremo salvador, o sea, debajo del árbol con sombra que protege lo esencial, tener saludos placenteros potenciados por el aire fresco, por el oxígeno puro: por lo que no me hace soñar con serpientes.

Seguir leyendo »