eldiario.es

Periodismo a pesar de todo

¿Todos en el mismo barco?

Últimamente, en los medios tradicionales se aprecia una menor presencia de la crisis más allá de los datos macroeconómicos. No se mencionan por ejemplo las marchas de protesta que desde todos los puntos del país llegarán a Madrid el próximo 22 de marzo; tampoco tienen ya mucho espacio las mareas cuyas actividades, sin embargo, continúan; ni por supuesto las iniciativas que muchos colectivos ciudadanos están organizando. Venezuela, Crimea, el avión desaparecido de Malaysia Airlines, la retirada de Rouco Varela… Da la sensación de que se pretende pasar página cuanto antes. En realidad, muchos políticos hablan de superación de la crisis cuando lo que quieren decir es que el sistema continúa sin que las turbas les hayan cortado la cabeza.

Pues así las cosas, propongo que los dirigentes del PP y sus afines, felices por ese remonte de la crisis que solo ven ellos, se tomen al fin unas vacaciones. Podrían embarcarse en un crucero y lanzarse al mar.

El crucero 'Aidasol', de 253 metros de eslora, visita por primera vez el puerto de Málaga

Un crucero alemán visita el puerto de Málaga/ EUROPA PRESS

Seguir leyendo »

Vaya con dios, monseñor

44 Comentarios

Españoles, Rouco ha dejado de ser el máximo representante de dios en nuestro país. Aunque más que un manager divino ha sido un portero de discoteca con un derecho de admisión tan restrictivo que le ha dejado a dios el garito más vacío que Jesucristo dejó el templo. Me va a permitir monseñor que le dedique este obituario a su muerte como jefe de la Conferencia Episcopal Española. Dice así.

En España, marzo de 2014, nos ha dejado tranquilos el cardenal Antonio María Rouco Varela, azote de rojos, maricas, bolleras, abortistas, mujeres libres, madres solteras, nacionalistas periféricos y demás infieles enemigos de la muy católica nación española. Tanta inquietud lleve como descanso deja pues mientras estuvo entre nosotros no dio más que guerra. Ni Dios misericordioso lo acogerá en su seno porque no hay dios que aguante tanta monserga.

Fue Antonio María presidente de la Conferencia Episcopal Española durante 12 años entre 1999 y 2005 y de 2008 hasta esta semana y en todo ese tiempo no dejó ni un día de meter el hocico en política, meter la mano en el cepillo y meter las narices en las vidas de los demás. Más que cura fue enfermedad. Le nombraron cardenal por las hostias que repartía a todo dios. No se vio tanta persecución en España desde el Gran Inquisidor.

Seguir leyendo »

Desde los últimos, miramos esperanzados…

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez (i), acompañado del secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo / EFE

Parece que todo tiene su fin. Los pronósticos coinciden con la realidad y el nombre del otrora presidente por unos años –Ricardo Blázquez–, se vuelve a convertir en presidente de la Conferencia Episcopal Española. Ánimo don Ricardo, tiene usted un cometido importante.

La vida en Añastro, calle donde se ubica la sede de la Conferencia Episcopal, resulta extraña a quienes corremos otros caminos y habitamos otros espacios. Las decisiones tomadas en la llamada "casa de la Iglesia" no se entienden bien desde los lugares donde la libertad, la camaradería y la convivencia son las formas de relación. El dogmatismo, afortunadamente, en una sociedad rica en pluralidad es un anacronismo que envilece a quienes lo detentan y dificultan, gravemente, el acercamiento al Evangelio por quienes son sus primeros destinatarios: los anawin, los pequeños, empobrecidos, excluidos de esta sociedad donde el capitalismo anda a sus anchas.

Es alarmante que una institución donde solamente aparecen hombres, pueda tener capacidad para alentar la buena noticia de parte de Dios a las mujeres y hombres. Que un lugar tan habituado a la condena y el regaño, transmita que el Dios de Jesús es rico en misericordia. Un colectivo tan centrado en lo relativo al sexo, quizás olvidó que el ser humano también es alma, razón y abrazos.

Seguir leyendo »

La dejación de funciones del Estado a la hora de despedir a la cúpula de Catalunya Banc

Un juez fija 1,2 millones de euros de indemnización para Todó y Masana por su despido de CatalunyaCaixa

Se llaman Adolf Todó y Jaume Masana, y ocuparon los cargos de Consejero Delegado y Presidente del Consejo de Administración de Catalunya Banc, S.A respectivamente. El 10 de marzo de 2013, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (en adelante FROB) les comunicó su cese como Consejero Delegado y Presidente. Ese mismo día Catalunya Banc les despidió aduciendo diversos motivos, entre los cuales se incluía el incumplimiento de los deberes básicos que les correspondían por su posición y responsabilidad, incluido un intento de manipulación de las cuentas anuales del año 2010.

Es importante recordar que Catalunya Banc se encuentra nacionalizada desde el 30 de septiembre del año 2011, momento en que fue intervenida por el FROB. Tampoco podemos olvidar que este organismo se encuentra políticamente controlado por el Gobierno, pues la Comisión Rectora que lo gestiona está compuesta por 4 miembros designados por el Banco de España, uno de los cuales será el Subgobernador, así como por el Secretario General del Tesoro y Política Financiera, el Subsecretario de Economía y Competitividad, el Presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, el Director General de Política Económica y el Director General de Presupuestos.

El 4 de marzo del 2014 el Juzgado de lo Social nº 8 de Barcelona declara improcedente el despido de estos dos exdirectivos, debiendo abonar Catalunya Banc, S.A. una indemnización a cada uno de ellos de 600.000 euros. ¿Resulta escandaloso que quienes llevaron un banco a la quiebra sean indemnizados de forma millonaria? Sin duda, pero el que quiera buscar responsables haría bien en centrar su mirada en el FROB en lugar de hacerlo en el juez, pues si algo deja claro la sentencia es que el Banco y el FROB hicieron todo lo posible para perder el juicio, de modo que el despido tuviera que ser declarado improcedente por el Juez.

Seguir leyendo »

Tanto veneno nos hizo peores a todos

39 Comentarios

Como el colesterol, nacido de la vesícula biliar, que va aumentando en el curso de la vida adulta así la bilis que segrega un órgano de la sociedad española, la derecha nos va afectando e intoxicando a todos. No creo que nadie que haya vivido dentro de esta España haya conseguido evitar unos niveles de veneno altos.

Todos tenemos una lista de efemérides duras y cada uno tiene su propio día 11 de Marzo del 2004 en Madrid. Aquel día madrugué para embarcar en un avión hacia Bilbao para presentar allí una novela, ni recuerdo cuál. En el aeropuerto tuve la primera noticia, un televisor emitía aquellas imágenes, era algo enorme, y comprendí que de repente habíamos entrado en un tiempo extraordinario. En ocasiones el tiempo se rompe, se sale de su camino y se detiene o se ralentiza, y aquella era una ocasión. El advenimiento de lo terrible nos enmudece, crea un silencio muy intenso. En el avión todos cargábamos más peso de lo acostumbrado.

Cuando llegué a Bilbao apenas podía hablar de otra cosa que no fuese aquella tragedia, hablar de otra cosa simplemente era absurdo. A las 9:35 el lehendakari Ibarretxe condenó el atentado y señaló a ETA como autora, dada su autoridad parecía una opinión que tendría fundamento. Recuerdo que en las entrevistas, más que sobre literatura opiné sobre el atentado, desde aquel momento ETA carecería de cualquier argumentación para justificarse, sin embargo desde el principio interlocutores de allí ya me manifestaron su desconcierto, les extrañaba que fuese ETA. A las 10:30 Otegi condena el atentado y señala al terrorismo islamista y antes del mediodía ya me llegaba información informal de que ETA no había sido. Con todas las cautelas, entendí que era lo más probable. Si esa información me llegó a mí en las primeras horas de aquella jornada quiere decir que los servicios de información del Estado tenían forzosamente una idea mucho más cabal.

Seguir leyendo »

Al infierno

50 Comentarios

Si es cierto que la indignación mueve más montañas que la fe, yo siento en este momento una de tal calibre que me gustaría que el Pico Viejo del Teide se desplazara hasta Madrid para tragarse a Rouco Varela con faldas, tiara, rosetón, bastonazo, anillo de ringorrango y, de paso, llevándose consigo, como los faraones en su viaje final, a aquellos que le han besado el anillo desde el principio hasta ahora mismo. Figuraos, todos al fondo del volcán que, de regreso a su majestuoso emplazamiento, se emplearía concienzuda y lentamente, a lo largo de siglos, en proporcionarle a monseñor esa alternativa de un infierno en que él seguramente no cree, porque en ese caso no habría resultado tan perverso.

El Pico Viejo, que no ha regurgitado su lava desde 1798, se toma su tiempo antes de soltar sus ardores a la superficie, y el tiempo a su vez requiere lo suyo para trocarlos en cenizas. Cenizas de maldad serían estas, que permanecerían al aire frío de las alturas hasta petrificarse, hasta convertirse en paisaje e incluso adquirir la belleza neutra de lo que nunca vuelve.

Reconoced que este sueño mío -pues no deja de ser un anhelo que, a efectos legales, deberemos calificar como presunto- tiene la ventaja de mandar al puñetero fuego, de una tacada, a prácticamente toda la peña que nos domina y nos miente.

Seguir leyendo »

Historias de buenos y malos

36 Comentarios

Comparación de dos portadas del diario ABC (Vía Stéphane Grueso)

La doble vara de medir que se emplea en el análisis de la actualidad es notable. Uno de los ejemplos más llamativos lo han proporcionado recientemente John Kerry y Barack Obama, al afirmar que "no se puede permitir que Rusia o cualquier otro país desafíen la ley internacional con impunidad”. Habría que alegrarse por dicha aseveración, si no fuera porque es conocida la tendencia de Estados Unidos a violar las leyes internacionales. Pero la memoria es corta y el conocimiento de la historia- lejana o reciente- escaso.

Por eso, lo que en un caso se llama injerencia rusa, en otro se convierte en operación defensiva estadounidense. Lo que se ve como un oligarca local que se hace rico a costa de la corrupción de Ucrania, en España se llama “alguien con contactos en las altas esferas empresariales”. Lo que a veces es denominado invasión ilegal, otras veces es una operación militar bautizada con nombres tan prometedores y pomposos como Libertad Duradera (para Afganistán), Libertad iraquí (Irak), Protector Unificado (Libia) o Nuevo Amanecer (Irak). Y a las dictaduras, si son amigas, se las llama simplemente "gobierno".

Un plan que contempla secuestros, torturas, arrestos arbitrarios, detenciones sin cargos ni juicio, y asesinatos, es presentado como una “guerra contra el terror”. Lo que en un contexto es denominado fascismo, en otro resulta ser un movimiento de patrullas ciudadanas. O, lo que en España era una protesta fuera de la ley -el 15M-, en Ucrania ha sido un movimiento legítimo en el que “la calle se impone”.

En el discurso dominante priman los eufemismos. Estados Unidos no comete crímenes de guerra cuando ha matado con sus drones a mujeres y niños en Yemen o Pakistán, sino que lleva a cabo ataques selectivos. Israel no asesina a palestinos, simplemente a veces hay daños colaterales. La propaganda solo la emplean los otros, nunca las potencias occidentales, que solo se mueven por amor y humanidad. Es más, Estados Unidos no tiene intereses estratégicos fuera de sus fronteras (esta última afirmación se estila mucho últimamente). Ahora solo los tiene Rusia.

Existe una verdadera obsesión por presentar cualquier realidad libre de matices, reducida a una cuestión de buenos y malos. Esta tendencia a esquematizar los conflictos contiene un planteamiento un tanto belicista, que deja fuera de foco la siempre deseable posibilidad del entendimiento entre las partes.

La realidad no se limita a un “o ellos o nosotros”, una premisa que suele conducir a la guerra. Las relaciones diplomáticas son más complejas y en ellas existe siempre una salida alternativa a la escalada de enfrentamiento y tensión. El caso de Ucrania no debe ser reducido al planteamiento de “o con Rusia o con nosotros”. La vía de la negociación -que incluye cesiones por parte de todos- es siempre la mejor posible.

Pero, lamentablemente, la política del “o conmigo o contra mí” está dispuesta a impulsar jugadas demasiado arriesgadas. Cuenta para ello con grandes correas de transmisión -diversos mass media- capaces de justificar aventuras bélicas a través de narraciones simplistas que satanizan a unos y santifican a otros. Luego vienen las consecuencias de esa propaganda y desinformación. Pero ¿qué importa todo eso, si la memoria es corta?

Seguir leyendo »

Defensa de un país moribundo

Aprovechemos la agonía del sujeto para apilar los hechos, uno encima de otro, como hacen los abogados guapos en los dramas judiciales.

El caso arranca en 2012, cuando un Gobierno recién estrenado entrega RTVE al señor González-Echenique, con ese guión tan bien cruzado para que nadie le tome por un González cualquiera. Un tipo caro, fogueado entre abogados y altos funcionarios. Un hombre que, el mismo día que juraba su cargo ante Dios, le endiñaba los Telediarios al mayor rostro, por presencia y superficie, de todo Telemadrid. Julio Somoano se llama el beneficiado, autor de la muy independiente tesis: "Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales". Hecho 1.

Después llegó el bofetón a los teatreros, cineastas y, en general, a los profesionales del esparajismo. A ver si se habían creído estos que el numerito en los goyas aquellos les iba a salir a devolver. El ministro Wert, sensible como pocos al arte de la mueca, subió el IVA cultural al 21%. Y Montoro remató de cabeza soltando aquello de que, si la gente no ve cine español, coño, que lo hagan bien. Lo que faltaba ya es que tengamos que ver cualquier porquería solo porque lo ha hecho un señor de Extremadura que se las da de artista.

Seguir leyendo »

A rey muerto, ¿rey puesto?

El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. / Efe

El cardenal Antonio María Rouco Varela se sentaba este martes por última vez a presidir la Asamblea Plenaria de obispos españoles, que ha gobernado, con una intermitencia de tres años, desde 1999. Y no fueron pocos los creyentes que han celebrado el momento. ¿Tan malo es el balance de su paso por la Conferencia Episcopal?

Los humanos tendemos a dividir a nuestros congéneres, con sumo maniqueismo, entre buenos y malos. Más aún a quienes representan instituciones de tanto calado como la jerarquía de la Iglesia. Y huyendo del mismo, alguien procedente de la versión más profética de esa misma Iglesia lo disculpaba estos días diciendo que también tenía cosas buenas: "Es extremadamente inteligente, un gran teólogo, con más capacidad para el diálogo de la que le gusta aparentar".

Y ahí está el principal de los defectos de su gestión al frente de la Conferencia Episcopal: la apariencia. La imagen de frialdad, dogmatismo, ausencia de capacidad para el diálogo que tanto ha dañado por extensión a toda la Iglesia. Muchos creyentes se han sentido avergonzados porque sus obispos, liderados por Rouco, no han estado a la altura de la gravedad de la crisis económica y política que vivimos. Porque no han hablado del drama de los desahucios, de la tragedia de los inmigrantes que mueren en las vallas o en las pateras, de las mujeres asesinadas por la violencia machista, del paro. O sí lo han hecho, ¡pero con la boca tan pequeña! Sin buscar responsabilidades, sin exigir cambios. Cambios que sí han exigido cuando se ha tratado de la asignación tributaria, la clase de Religión, el matrimonio gay o el manoseado aborto. Y lo han hecho, estas veces sí, con hiriente contundencia. Al frente de grandes concentraciones y manifestaciones. Con un discurso aleccionador y en posesión absoluta de la verdad, su verdad. Pretendiendo imponer a toda una ciudadanía la moral particular, como si la implantación de la democracia y el fin del nacional-catolicismo no se hubieran producido hace años ya.

Seguir leyendo »

Los ruines conspiranoicos

36 Comentarios

La matanza de 191 personas hace diez años en los trenes de Atocha dio lugar a una de las maniobras más ruines de una parte de los medios de comunicación y de una parte de los políticos de este país en los últimos treinta años.

El ejercicio de difusión sistemática de mentiras, siembra de odio y linchamiento realizado por el periódico que dirigía entonces Pedro José, por la radio de los obispos y por Telemadrid, constituye un episodio repugnante. Episodio que no ha merecido ni la autocrítica, ni la petición de perdón en unos medios que de forma campanuda han pedido tantas veces la dimisión de tanta gente por responsabilidades mucho menores.

El entonces arzobispo de Toledo y primado de España, Antonio Cañizares, dijo entonces, muy serio, que aquel atentado se había producido porque en España "se pecaba mucho". Hoy, Rouco, sostiene, con la misma seriedad, que en el 11-M de 2004 "mataron inocentes por oscuros objetivos de poder". Rouco, al que no se le conoce ni una palabra de condena para los asesinatos de más de 700 mujeres registrados en nuestro país desde 2004, tiene muy claro que esas muertes de Atocha fueron para obtener el poder. Mantiene así vigente la teoría conspiranóica que en su día difundió su radio.

Seguir leyendo »

sobre este blog

Zona Crítica es el canal de opinión política de eldiario.es. Un espacio colectivo de reflexión, análisis y testimonio directo.

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -