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Andalucía no se libra del envejecimiento de la población y registra por primera vez más defunciones que nacimientos

Los lugares con mayor presencia de extranjeros corrigen el envejecimiento de su población, y por eso Almería es la provincia con mejores índices de natalidad y fecundidad, solo por detrás de Melilla y Ceuta

Coincidiendo con la crisis, la evolución de los indicadores del comportamiento demográfico ha dejado también menos inmigraciones y más emigraciones y menos matrimonios, aunque la esperanza de vida no se ha acortado

Andalucía tiene 453 nacimientos más que muertes en el cuarto trimestre de 2018 y baja la natalidad un 7,2%

Europa Press

El pasado año nacieron en Andalucía 70.050 niños, consolidándose como la comunidad autónoma con más partos en términos absolutos. Pero son 10.000 menos que en 2015 (80.633). En cambio, murieron 72.342 personas, prácticamente las mismas que en 2015 (72.001). Es la primera vez desde que existen estos registros en que el saldo vegetativo (diferencia entre nacimientos y defunciones) es negativo en la comunidad autónoma, en concreto -2.292 efectivos, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De este modo, Andalucía, que hasta el momento se había librado de la gráfica más representativa del envejecimiento de la población, entra en la tendencia de la mayoría de los territorios de nuestro país. En España el crecimiento vegetativo ha sido negativo por segundo año consecutivo (con -56.262). Únicamente las comunidades autónomas donde la inmigración es mayor o tiene un porcentaje de población de origen extranjero más elevado, ese saldo vegetativo ha sido positivo: Comunidad de Madrid, Murcia, Baleares, Melilla y Ceuta, por este orden.

Siendo la comunidad autónoma más poblada, y la que corregía la preocupante pirámide de población de España, su comportamiento demográfico es clave para entender cómo envejece nuestro país, y resulta determinante a la hora de equilibrar la balanza hacia uno u otro lado.

De manera que, como en el conjunto de España, en Andalucía el comportamiento de la mayoría de los indicadores relacionados con la demografía es negativo (natalidad, fecundidad, mortalidad y nupcialidad), y sólo son positivos lo de edad media a la maternidad y esperanza de vida, que han crecido, lo que a su vez contribuye precisamente a ese envejecimiento. Lo que ha ocurrido es que en el sur, los cuatro primeros han entrado en declive después que en el resto del país, igual que los otros dos crecen a ritmo más lento.

Lo corrobora José María Feria, catedrático de Geografía Humana en la Universidad Pablo de Olavide, para quien "el boom de la inmigración previo a la crisis, con la llegada sobre todo de gente muy joven, ha frenado el envejecimiento en Andalucía, pero tarde o temprano iba a llegar".

En su opinión, "es un reto que hay que plantearse", y en este punto, incide en dos cuestiones. Por un lado, en que necesariamente no tiene por qué ser negativo el descenso en un contexto global de superpoblación, y por otro, en el problema de la concentración de estas situaciones en lugares muy concretos. Y pone el ejemplo de China como paradigma: "Su política de hijo único está teniendo unas consecuencias que el gigante ha comenzado a pagar y tendrá que replantearse". 

Natalidad: las extranjeras son madres más jóvenes

Como se ha señalado, dos de los indicadores más importantes son el de natalidad y el de fecundidad. Empezando por el primero, Andalucía continúa con una de las tasas brutas de natalidad más elevadas de España: 8,33 nacidos por cada 1.000 habitantes y con una probabilidad muy elevada de llamarse Manuel, ellos, y María, ellas, según la estadística de los nombres más comunes publicada también por el INE esta semana). Solo tienen una tasa bruta de natalidad más elevada Melilla (15,96), Ceuta (11,44), Murcia (9,86), Baleares (8,71) y Comunidad de Madrid (8,70). Sin embargo, hace una década era casi cuatro puntos más elevada en Andalucía: 12,28. 

Precisamente, coinciden las tasas brutas de natalidad más elevadas con los lugares donde hay mayor presencia de extranjeros y donde, por tanto, las mujeres empiezan a tener hijos más jóvenes. En este sentido, las extranjeras lo hacen una media de tres años antes que las españolas y, pese a que ellas también lo están dejando para más tarde, no van a un ritmo tan acelerado a la hora de posponer la maternidad.

Por ello, si se mira por provincias, Almería, donde uno de cada cinco habitantes es extranjero según los últimos datos del padrón [más abajo se detalla], es la tercera con mayor tasa bruta de natalidad en España (10,48), por detrás de Melilla y Ceuta. Es también la segunda provincia con la edad media a la maternidad más baja, 30,60 años, sólo por detrás, y por poco, de Melilla (30,58).

Sin salir de Almería, y mirando los datos por municipios, que son de 2017, El Ejido, tantas veces llevado a los titulares de la prensa por su protagonismo en materia de inmigración y más recientemente por esto en relación a los comportamientos electorales, es el lugar con la tasa bruta de natalidad más elevada de España, con 13,52, por detrás de Melilla (16,06).

Fecundidad: las extranjeras doblan a las españolas

En cuanto a la tasa de fecundidad (nacidos por cada 1.000 mujeres), entre las extranjeras casi dobla a las españolas (50,70 frente a 32,74) y el reparto es similar por comunidades autónomas. De nuevo, Almería es la tercera provincia a la cabeza en este indicador (44,94), superada únicamente por Melilla y Ceuta.

En definitiva, los extranjeros contribuyen a ralentizar este envejecimiento de la población. La caída en el número de nacimientos fue mucho mayor entre las españolas (con siete puntos menos) que entre las extranjeras (con un punto menos). Coincidieron los porcentajes más elevados de nacimientos de madre de otras nacionalidades con las provincias de Andalucía donde viven más extranjeros. En concreto, en Almería, con un 33,9%, uno de cada tres nacimientos fue de madre extranjera, y en Málaga, con un 19,2%, prácticamente uno de cada cuatro.

Migraciones: vienen menos y se van más

Hay que mirar pues también los últimos indicadores de inmigración, publicados igualmente por el INE esta semana, si bien este caso son 2017. Destaca la tasa bruta de inmigración que publica desde hace una década. Son inmigraciones por cada 1.000 habitantes. Después de caídas con motivo de la crisis, empezó a recuperarse en España coincidiendo con el repunte de la economía en 2014 y esa tendencia ha sido la misma en Andalucía. De todas maneras, con un 7,45, está casi cuatro puntos por debajo de la media nacional (11,44).

Hasta 2017 llegan también los datos de la tasa bruta de emigración, o sea, de los que se van, y en este caso Andalucía está por debajo de la media, pero va a más. De hecho, si se mira la última década, en el conjunto del país se han reducido las emigraciones por cada 1.000 habitantes si se compara con los años duros de la crisis. Por el contrario, en Andalucía no han dejado de crecer y, con un 6,40, presenta la más elevada de los últimos 10 años.

Nupcialidad: más hijos fuera del matrimonio

Igualmente, baja la tasa de nupcialidad (matrimonios por cada 1.000 habitantes), si bien esto es, como se dicho, un indicador de comportamiento demográfico, no de natalidad, porque precisamente cada vez nacen más hijos de madres no casadas, en concreto un 46,79% de los alumbramientos en España, 15 puntos más que hace una década. En Andalucía, esta tendencia era incluso más clara y los nacidos fuera del matrimonio representaban, en 2017, el 48,76 del total, 20 puntos más que con el inicio de la crisis.

No obstante, el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) ha aportado los datos en este sentido correspondientes a 2018: el número de nacimientos de madre no casada (32.716) descendió ligeramente respecto a 2017, suponiendo el 46,70% del total. Por cierto que en la provincia de Cádiz, más de la mitad de los nacimientos son de madre no casada.

También según el IECA, del total de nacimientos, el 50,6% correspondió a madres primerizas, mientras que en el 37,6%, las madres repetían experiencia por segunda vez, y el resto, por tercera o más. De manera que esto indica también que solamente uno de cada 10 mujeres tuvo tres o más hijos el pasado año.

Por concretar, durante 2018 se registraron 163.430 matrimonios en toda España, un 5,9% menos que en 2017. Mientras, el número de matrimonios celebrados en 2018 y que fijaron su residencia en Andalucía fue de 29.199 (un 4,3% menos que el año anterior).

Mortalidad: en Andalucía se vive menos

Para concluir, puede que en Andalucía se viva mejor, pero no más. De hecho, los valores más elevados en la esperanza de vida se registran en la Comunidad de Madrid (84,8 años), Navarra (84,2) y Castilla y León (83,9), y los más bajos en las ciudades autónomas de Melilla (80,5 años) y Ceuta (80,8) y en Andalucía (81,9).

En Andalucía están las provincias con mayor y menor proporción de extranjeros

Uno de cada cinco empadronados en la provincia de Almería es extranjero según el último padrón publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, el porcentaje de población extranjera en Almería se situaba a 1 de enero de 2019 en un 20,28% con lo que se convierte en la provincia española con la mayor proporción de nacionales de otros países, donde en los últimos años competía con otras tres a las que ha desbancado: Girona (19,71%), Alicante (19,06%) y Baleares (17,81%).

Son casi el triple que la media en Andalucía (7,77%) y el doble que la media en España (10,69%). Ha crecido, pues, en medio punto con respecto a lo recogido en el padrón de 2018, cuando suponían el 19,7% de los habitantes de Almería.

Esto ha transformado un paisaje donde hace dos décadas no llegaban a un 3% siendo menos de 20.000. Desde 2000 su cifra fue creciendo a un ritmo superior a los 10.000 -en incluso 15.000- llegados de fuera por año, superándose en 2006 la barrera de los 100.000.

La diversidad de Almeríadonde conviven más de 30 nacionalidades, llega a sus máximos exponentes en tres municipios -de la veintena que hay en toda España- donde la colonia extranjera supera a los españoles. En Partaloa representan a dos de cada tres vecinos y también superaran la mitad de los habitantes en Arboleas (66,5%) y Bédar (56,3%), también según datos del INE.

Cerca de la mitad son originarios de África, sobre todo de Marruecos, mientras que "otros europeos" superan el 40%, en su mayoría de otros países miembros de la UE, siendo Rumanía la segunda nación de origen más común de estos extranjeros.

Curiosamente, en Andalucía está también la provincia con la menor proporción de extranjeros: Jaén (2,40% de los empadronados).

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