eldiario.es

Menú

Si tú me dices Wert, lo pierdo todo

La educación pública saldrá a la calle contra la llamada Ley Wert

Parafraseando al poeta Blas de Otero, entre enfermedades y catástrofes así te veo, LOMCE, así te encuentro. En medio de un país en el que un joven de 23 años muere desnutrido en una calle y se desahucian a personas sin recursos mientras las más altas esferas perpetran una orgía de dinero y corrupción... así te veo, LOMCE, así te encuentro.

Este jueves muchos ciudadanos saldremos a la calle a intentar parar esta nueva ley que no viene sino a incrementar las desigualdades sociales en nuestro país, para dejarnos a los que no tenemos recursos en el sitio del que nunca debimos  salir y asegurar el futuro de los que, según estos que nos gobiernan, se lo merecen.

Aunque, bien mirado, ¿qué esperábamos? Me gustaría encontrarme estos días con aquellos parados que me dijeron que votarían al PP porque son los que tienen el dinero e iban a generar trabajo. Espero que lo hayan encontrado y que les dé tiempo a cotizar 40 años. Yo no soy rencorosa.

Seguir leyendo »

Carrá, Berlanga, Botín

Dice la Carrá que para hacer bien el amor, hay que venir al Sur (Sí, lo digo en presente; aunque según la inefable Wikipedia la canción tenga ya la friolera de ¡35 años!, no hay chiringuito de playa ni boda que se precie en la que no suene tan indiscutible llenapistas).

¿Qué se le va a hacer? En esta España nuestra hay cosas que se resisten a cambiar. Parece existir un consenso general en que así sea, lo cual muchas veces, reconozcámoslo, es más un generalizado pavor a admitir que el mundo da vueltas y que no somos capaces de seguirle las revoluciones. Continuando con el añejo símil musical: nos empeñamos en escuchar un single a velocidad de elepé.

Cambian las cosas tan poco, que ahora mismo por ejemplo, coexisten en la parrilla televisiva un par de programas que me recuerdan mucho, y muy peligrosamente, a otros que se emitían en blanco y negro. Me estoy refiriendo a "Entre todos", en la 1 y a "Tiene arreglo", en La Nuestra.

En la España de Franco, la de la posguerra, la de la dictadura, fueron muy célebres y celebradas las campañas solidarias como la famosa "Siente un pobre a su mesa", con las que el régimen pretendía insuflar el sentimiento de la caridad cristiana a sus acaudillados. Por la G. de D.

Fotograma de 'Plácido' /Foto: Inst. Cervantes

Fotograma de 'Plácido' /Foto: Inst. Cervantes



(Con este trasfondo, y con su inigualable carga de ironía, el enorme Luis García Berlanga rodó "Plácido", cinta nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película de habla no inglesa en 1962 y una de las mejores muestras de la calidad de nuestra cinematografía, ésa que dice el señor Montoro que tiene graves problemas de ídem.)

Campañas como la citada pretendían, además del entretenimiento basado en la sensiblería a flor de piel y en la lágrima fácil, algo mucho más útil para el Generalísimo: ocultar la pobreza, la injusticia social y la falta de todo. Ocultarlo con las buenas intenciones de los españoles de a pie, los cuales se regodeaban en su fuero interno con la dicha de que siempre hubiera alguien en situación más precaria que la propia. Y eso, ya se sabe, tiene el efecto de hinchar el orgullo propio y el patrio, y nos anima a rascarnos el bolsillo, por muy desfondado que esté, para perpetrar ese ínfimo acto de caridad que, además, según el sentir predominante en la época, nos allana un poco más el camino al paraíso...

Afortunadamente, la muerte del dictador trajo consigo la ansiada democracia y, tras años de oscuridad, ésta trajo con ella luces en materia de justicia social, reconocimiento de derechos y avances en todos los ámbitos económicos y sociales.

40 años después, nos topamos con la crisis. La crisis. La crisis. Otra vez la dichosa crisis. Un tsunami que está poniéndolo todo patas arriba y del que aún no atinamos a vislumbrar la salida, por muchos Botines que presuman de que en España está entrando el dinero a espuertas.

El pasado 17 de octubre, como cada año, se celebró el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza con el objetivo, como cada año, de lograr una mayor conciencia social y ciudadana sobre la necesidad de luchar contra la pobreza y la miseria en el mundo. Como cada año. Sin embargo, antes de la crisis este día nos sonaba a "problema de los países en vías de desarrollo", pero la situación doméstica actual está haciendo saltar algunas alarmas: La Encuesta de Condiciones de Vida sitúa a una de cada cinco personas en España en situación de pobreza. Si hablamos de los menores de 16 años, uno de cada cuatro está por debajo del umbral de la pobreza. Aquellos problemas ya no son lejanos. Tienen tintes de tragedia social y están aquí. Los hemos sentado a nuestra mesa.

Para más inri, uno se desespera cuando se entera de que, al mismo tiempo que aumentan los ratios de pobreza y desnutrición en nuestro país, también lo hace el número de millonarios: 47.000 más a lo largo del último año. Y uno tiende a pensar que eso de la riqueza debe de ser como la energía: ni se crea, ni se destruye, simplemente, se transforma o, más exactamente, se redistribuye. Eso sí, muy ineficientemente. A lo mejor es cierto y el dinero está entrando como un torrente en la piel de toro, pero no sabemos dónde está desaguando.

Por eso han vuelto esos programas de tele-caridad. Buenrollismo televisado y pagado con el dinero de todos. Pan (poco) y circo (demasiado), con el que uno llega a pensar que le están intentando tomar el pelo, que pretenden ocultarle una realidad plena de recortes sin sentido, austeridad impostada, privatizaciones desaforadas... la destrucción del Estado del Bienestar porque sí. En definitiva, que le intentan convencer a uno de que no está tan mal, de que hay quien está peor que uno. Y paciencia, que es lo que toca. No se me desespere, hombre, parecen querer decirnos.

Quizás, porque la desesperación lleva inevitablemente a querer cambiar las cosas. Y la Historia nos ha enseñado que todo gran cambio empieza por una chispa, un grito disconforme, una sonora explosión. Volviendo a la Carrá, "Explota, explótame, expló...".

Seguir leyendo »

Pulgar arriba o abajo para tres niñas extranjeras en la Arena europea

Malala tiene 16 años y defiende el derecho a la educación de las niñas frente a los talibanes

Una ola racista recorre Europa. Y lo hace desde y hacia todas direcciones. La maldición de los inmigrantes no se limita a morir frente al italiano mar de Lampedusa, ni en nuestro Estrecho. El extranjero, al que cantaba el egipcio oriundo de Corfú que era Moustaki, es perseguido por el partido griego Amanecer dorado, como por centenares de rusos dispuestos a vengar con sus manos la muerte de un nacional supuestamente por un foráneo.

Las autoridades de Putin escenificaron la semana pasada una cacería, más que detención, del supuesto culpable que ha acabado confesando -¡hasta la muerte de Manolete, seguramente! (amén de arrestar en 48h a casi mil inmigrantes más, a modo de escarmiento). Pero su pantomima de justicia para calmar a la plebe ha coincidido en el tiempo con otra cruel e injustificable puesta en escena, ¡esta vez francesa! Me refiero a la detención de la joven Leonarda Dibrani, de 15 años y origen kosovar, arrestada en el autobús en el que hacía una excursión escolar y deportada, tras tres años integrada y escolarizada en el instituto André Malraux de Portalier (este de Francia). ¡Si Malraux levantara la cabeza!

La expulsión de esta niña, sus cinco hermanos y madre ha sido perpetrada y defendida por un ministro del interior, Manuel Valls, hijo de emigrados españoles y miembro más valorado del gobierno del socialista de Hollande, en vísperas de elecciones municipales en las que se apunta el auge de la ultraderecha LePeniana. Y justificada por el hecho de que ¡es de etnia gitana! ¿Que la ciudadanía, en época de crisis, reclama un enemigo? ¿Que necesita señalar a un grupo como inferior para sentirse superior? ¿Que quiere culpar a alguien de sus males y los gobernantes prefieren no ser ellos sino los inmigrantes? Pues la solución es fácil. Y vieja. El otro, el extranjero, el de costumbres desconocidas, el pobre, el que tiene difícil defenderse, el estigmatizable, es blanco seguro. 

Seguir leyendo »

Botín como Romanones

Emilio Botín, presidente del Banco Santander / EFE.

Dinero por todas partes. Es cierto. Hace ya algún tiempo que a los bancos españoles les sobra el dinero, entre otras cosas, pero sobre todo, porque no lo dan.

El mismo amo del mundo, Botín, lo reconoció ayer cuando dijo eso de que están deseando que lleguen solicitudes de crédito solventes. Es decir, para darle algo de todo ese dinero que le sobra a quienes en realidad no lo necesitan.

La actitud de Botín me recuerda a la de otro que también fue amo del Universo en su época, El conde de Romanones. Cuentan que un día, al llegar a un pueblo, se encontró un recibimiento que incluía hasta la banda municipal. Al terminar, el alcalde le pidió una propina para los músicos, pero éste se negó alegando que él no los había llamado. "¡Pero usted tiene mucho dinero!" Protestó el alcalde. A lo que Romanones respondió: "Porque no lo doy".

Seguir leyendo »

La Justicia, a la gresca

Mercedes Alaya investiga varias 'macrocausas', entre ellas los ERE y Mercasevilla / EFE.

"No siempre la norma y la justicia van de la mano. Por eso existen jueces y fiscales". Viene a cuento la frase de un exviceconsejero de la Junta que, en un plano personal y alejado de los juzgados, justificaba así lo que se podría entender como una injusticia en el más amplio sentido. Pues resulta que, años después, jueces y fiscales están a la gresca por la instrucción del caso Mercasevilla (más bien por las formas de un auto) y el archivo de una de sus ramas, en la que eran presuntos implicados los hermanos de la ministra Fátima Báñez.

No corren tiempos tranquilos para la Justicia, últimamente demasiadas veces en los papeles por causas ajenas a su verdadera voluntad, la de impartirla. Del repetido "respeto a las decisiones judiciales" en boca de los políticos aludidos, hemos pasado, además de rebajarse considerablemente el nivel de respeto, a las críticas entre los mismos operadores a través de autos o sentencias que no son del gusto de los unos o de los otros. Siempre tiene que haber lugar a la discrepancia jurídica pero no parece el mejor lugar una resolución oficial para echarse los muertos de la dilatación de un proceso o de por qué habremos llamado a declarar a los imputados si resulta que los delitos han prescrito.

Más aún cuando la "repercusión mediática", a la que cada vez más alude Mercedes Alaya en sus notificaciones (faltaría más, hemos de recordar que se están investigando fraudes en el erario público), se hace eco de ello. El caso es que la jueza de los ERE, que también investiga el caso Mercasevilla, le echa la culpa a la Fiscalía de haber cometido un "error de cómputo" a cuenta de una tecnicidad jurídica (la condición de 'extraneus') y de haber dilatado por ello la instrucción, causando "molestias" a los empresarios imputados por tener que declarar, etc.

Seguir leyendo »

Moderadamente impresentables

Evitando la tentación de utilizar los gruesos calificativos que merecen los comportamientos de varios de nuestros agentes sociales en los últimos días, parafraseemos a Montoro y quedémonos en que algunos de nuestros políticos y sindicalistas entran en la categoría de “moderadamente impresentables”.

Más allá de la perversión del lenguaje como herramienta para intentar justificar lo injustificable, políticos y sindicalistas han dictado, en las últimas semanas, un auténtico máster de oscurantismo y tergiversación de la verdad. Que quienes por su posición están especialmente obligados a la claridad más absoluta en sus intervenciones públicas -incluso a la didáctica a la hora de explicar conceptos complejos a la sociedad- enmarañen y retuerzan en lenguaje para maquillar la realidad, cuando no para violentarla, es uno de los mayores pecados en que pueden incurrir nuestros representantes sociales.

Pero es que además, actitudes como las de Montoro, Soraya Sáenz de Santamaría, Gallardón, Rajoy o los sindicalistas de los ERE, demuestran hasta qué punto personajes a los que se les supone un conocimiento profundo de la sociedad para la que dicen trabajar, viven en un mundo paralelo, completamente alejados de esa realidad que con sus argumentos demuestran desconocer por completo.

Seguir leyendo »

Sindicatos a la defensiva

La trama de los ERE se acerca a los 200 acusados tras 3 años de investigación

O los sindicatos reaccionan, o se los van a comer por los pies. Y no sólo se los va a comer la derecha, sino también mucha gente de izquierdas, como la que esta semana se ha sentido defraudada, dolida y enfadada con la manera en la que han respondido a las denuncias sobre su gestión de subvenciones públicas y su papel en el fraude de los ERE.

Defraudados ante la clamorosa evidencia de que se han hecho mal muchas cosas con el dinero recibido de las administraciones. Dolidos porque su actitud a la defensiva, su obstinado oscurantismo, su empeño en matar al mensajero, sólo ayuda a los que, en efecto, están empeñados en una implacable campaña de desprestigio en su contra. Enfadados porque, con todo lo que ha llovido ya en España y Andalucía en materia de corrupción, parece que no han aprendido nada.

Es verdad, la jueza Alaya no necesitaba montar un circo de detenciones de unos dirigentes que probablemente hubieran ido voluntariamente a declarar al juzgado. Sí, nada indica que haya existido lucro personal, como ha dicho la propia Guardia Civil. Y sí, es injusto que muchos medios crucifiquen a UGT y CCOO mientras olvidan que el que está en la cárcel es el ex presidente de la CEOE, que Rajoy sigue sin responder por el escándalo Bárcenas o que dirigentes del PP como el alcalde de Jaén admiten el cobro de sobresueldos sin que pase nada.

Seguir leyendo »

Sindicato de qué clase

Cándido Méndez

Hasta ahora tenía la seguridad de que UGT era un sindicato de clase, aunque ahora mismo no sabría yo decirles de qué clase es, a tenor de los últimos datos que la Brunete mediática -y su jueza afín- nos han dado a conocer, para gran dolor de nuestro corazón y gran regocijo por su parte. Hasta tal punto se nos han caído los palos del sombrajo que ya hemos empezado a dudar de si las siglas significan Unión General de Trabajadores o Unte Generoso para Trapisondistas.

Y es que, para nuestra propia desolación, cada día son más plausibles las acusaciones de que en algún sector del sindicato hermano hay eximios luchadores obreros que han cambiado los farias de la tierra por Cohibas, pagados por todos nosotros, que más que hermanos parecemos unos primos. Así se deduce de la última actuación judicial (merecedora de un ‘oscar’, por lo menos) en el marco de la ‘Operación Heracles’, en el que la titular de la escena, Mercedes Alaya, ha dado en encarcelar a varios sindicalistas por meter la mano en el cajón de los ERE con diversas triquiñuelas y en el de la Junta con facturas falsas.

La jueza, ere que ere, sigue con los doce trabajos de su colega semidios que ha dado nombre a la movida policial, y tras limpiar los establos de Augías y matar al león de Nemea y despojarle de su pellejo, se propone ahora acabar con la hidra de siete cabezas. Mejor dicho, de seis cabezas, ya que tras tirarse al cuello de la Junta, del PSOE, de UGT, de Comisiones  Obreras, de las aseguradoras y de las empresas filosocialistas, se ha quedado sin fuerzas para cortar la séptima, que es la de los empresarios  muy populares, entre ellos dos hermanos de la ministra Báñez, que han visto como sus causas se quedaban en agua de borrajas por haber prescrito sus presuntos delitos. Una casualidad, vaya por Dios.

Seguir leyendo »

España es el país perfecto para Eurovegas

Hoy nos has sorprendido a todos con el tirón de orejas del informe del Programa Internacional para la Evaluación de las competencias de la población adulta (PIAAC), lo que algunos llaman el informe PISA para adultos. Parece que los españoles nos quedamos en los últimos puestos en lo que a comprensión lectora y matemáticas se refiere, sobre todo en esto último. Resulta extraño, ¿verdad? Sobre todo en un país en el que es fácil escuchar, a la hora del café o el aperitivo, o en las redes sociales, a tantos expertos en política territorial, macroeconomía, justicia, tenis, fútbol... ¡A ver si va a ser que todos estos temas no nos dejan tiempo para las matemáticas! Claro que si tenemos problemas con la comprensión lectora, ¿cómo sabemos si estamos entendiendo lo que leemos sobre Cataluña, el juicio de Marta del Castillo, etc?

Francamente, querida, no me sorprende el resultado. Lo siento, es la verdad. Y ellos lo saben, saben que no tenemos ni idea de matemáticas y saben que no leemos con detalle.

¿Cómo, si no, se entiende que se nos presente un dato favorable de creación de empleo aduciendo que hay 31 parados menos cuando los datos son negativos los mires por donde los mires? Porque cuentan con que no nos demos cuenta de que están usando los datos que les interesan e ignorando los que no les favorece. Es aquello típico de responder: "tú la tienes más larga, pero yo la tengo más gorda". Pero, no pasa ná...

Seguir leyendo »

Andalucía sí puede

Familias amenazadas de desahucio se concentran en Córdoba

Vivienda y propiedad no son hermanas siamesas. Y cuando lo son, suelen tener como madrastra a un préstamo hipotecario. La engañosa facilidad con la que pudimos acceder al crédito para cumplir el deseo obsesivo de adquirir una vivienda en propiedad, nos hizo creer que eran palabras sinónimas. Que todos podíamos y debíamos ser dueños de nuestra vivienda. Que nadie corría riesgo porque el valor del inmueble crecería más allá de las estrellas. Y desde allí nos estrellamos contra el suelo. Ahora somos legión las víctimas inocentes de la estafa. Y Andalucía, uno de los territorios más devastados por esta pandemia de lágrimas y cemento. Miles de hectáreas de tierra fértil esquilmadas con estructuras fantasmales de promotoras en ruinas. Miles de trabajadores de la construcción en desempleo o en el exilio. Miles de familias amenazadas de desahucio y otras miles arrojadas a la calle como despojos humanos. Muchas dejaron de comer para pagar su hipoteca. Y otras se quitaron la vida antes de que le quitaran su casa.

Pero también Andalucía es un ejemplo de lucha ciudadana y legislativa en defensa de la vivienda. Afectados que caminan hasta Bruselas para proponer y exigir soluciones. Jóvenes universitarios que presentan sus iniciativas en el Congreso de los Diputados. Mujeres que ocupan inmuebles vacíos para garantizar su función social. Ciudadanos que se plantan en los bancos y viviendas para detener desahucios injustos... Andalucía es una corrala con las puertas abiertas en la que conviven personas libres que asumen la carga pública de aliviar el dolor de las familias, con los cargos públicos que tienen la obligación de curar la enfermedad. Y a pesar de carecer de competencias civiles, ha legislado con sensibilidad para defender el derecho humano a la vivienda por encima del derecho inhumano de propiedad de las entidades bancarias. La misma sensibilidad que no han demostrado quienes las recurren ante el Tribunal Constitucional, acatando órdenes directas del poder financiero y político europeo.

Ahí radica la clave. Parafraseando a Juan Ramón Jiménez, "la vivienda es la virtud y la propiedad, el vicio". Aunque el art. 17 de la Declaración de los Derechos Humanos reconoce que toda persona tiene derecho a la propiedad y a no ser privado arbitrariamente de ella, para nada garantiza el acceso universal a la vivienda, sino todo lo contrario: la acumulación ilimitada y blindada de la riqueza por unos pocos, provocando desigualdades entre las personas y el expolio de los recursos naturales. Por eso algunos prefieren la formulación incluyente "derechos de vivienda, tierra y propiedad" (HLP, "housing, land and property"). Tampoco lo creo así. No podemos confundir el derecho de propiedad con el objeto del mismo. Primero, porque no es necesario ser dueño para disfrutar legítimamente de la tierra y la vivienda. Y segundo, porque ser dueño sólo nos proporciona la máxima garantía frente a su desposesión, pero siempre y cuando la propiedad se encuentre libre de cargas. La vivienda es tuya aunque no tengas el derecho de propiedad. Y paradójicamente, no hay nada menos tuyo que la propiedad hipotecada.

Seguir leyendo »