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Sí a la confluencia andaluza: motivos para sumar

"La cooperación política va a llevar tiempo, pero es la mejor herramienta para que la sociedad andaluza transforme sus oportunidades en realidades"

EQUO aprueba por más del 70% concurrir a las próximas elecciones autonómicas con 'Adelante Andalucía'

Las personas que formamos parte de EQUO hemos dicho sí a la cooperación política en Andalucía y formaremos parte de Adelante Andalucía, una alianza en la que la ecología política contribuirá al cambio necesario en Andalucía.

En tiempos de incertidumbre política, grandes retos socioecológicos mundiales, como la situación de las personas migrantes o el cambio climático que asedia el planeta afectando gravemente a recursos vitales para los territorios, asistimos también a una falta de compromiso de los partidos políticos tradicionales con las personas. Se han convertido en auténticos jugadores de póker, más preocupados por el CIS, sus encuestas y el tacticismo electoral que por resolver los problemas cotidianos de la ciudadanía andaluza.

La falta de oportunidades de la juventud, la desigualdad de la mujer,  el abandono del campo, los residuos, la mala calidad del agua y el aire, el estado de nuestro litoral y bosques, el encarecimiento de los servicios básicos de primera necesidad, como la luz y el agua, la mala alimentación que redunda en pérdida de salud, los recortes de la sanidad y la educación, han generado una grave carencia de motivación de la población andaluza para implicarse en lo colectivo.

En estos momentos hemos dicho sí a la cooperación política en Andalucía. Lo venimos diciendo desde el 15M, insistiendo en la necesidad de un espacio donde la ecología política tenga su sitio y sea la palanca necesaria para avanzar.

Hemos sumado desde la generosidad, desde la conciencia clara de que no hay un planeta B. Porque los recursos naturales son valores que hay que conservar, no son de nuestra propiedad y las generaciones venideras tienen que poder disfrutarlos, sentirlos y al mismo tiempo mantenerlos repletos de vida.  También porque compartimos espacio con multitud de seres humanos y otros seres vivos que merecen oportunidades para el buen vivir. Y porque no queremos un mundo en el que unas pocas personas acumulen riqueza generando injusticia social, deterioro ambiental y desigualdad.

Estamos viendo cómo flotan en el mar los residuos, los vertidos y lo más importante: cómo personas en busca de una vida mejor la pierden cada día en el Mediterráneo.

Frente a estos grandes retos ya no sirven los partidos políticos como los concebimos. Y tampoco sirve votar y mirar para otro lado quejándose de la mediocridad de los políticos y políticas que tenemos, o de que votamos lo menos malo. Hay que sumar.

Se hace política con cada acción, desde una asociación, colectivo o agrupación. Todas hacemos política. Aunque algunas personas lo hayan olvidado, en el fondo tenemos buenas ideas de cómo hacer mejor las cosas para el bien común.

Esto en EQUO lo entendimos desde el principio. Necesitamos un espacio andaluz de cooperación política abierto no sólo a las personas que ideológicamente se encuentren próximas, sino también a aquellas que quieren aportar, para lograr una sociedad mas justa, equilibrada, democrática, sabia y responsable. Porque este es el reto, ser conscientes de que se pueden cambiar las cosas y que sólo desde la cooperación es posible.

La cooperación política se construye desde la base. Sin el convencimiento de las personas que componen cada organización no hay proyecto colectivo. Los proyectos personalistas no son transformadores y esto lo sabe la gente. De ahí la importancia de cuidar lo más valioso de los proyectos políticos, las personas que participan en los mismos. La cooperación política no puede construirse como estrategia electoral, ni desde las cúpulas de las organizaciones que forman parte de la misma. Las personas que integran los proyectos cooperativos son el ingrediente esencial para contagiar. Gota a gota somos olas que hacen mares.

La segunda idea pasa por el respeto a las diversas identidades. En una sociedad tan diversa y plural como la que tenemos en Andalucía las políticas que se sustentan en el bipartidismo son insuficientes para resolver los grandes retos sociales y ecológicos del momento. Buena prueba de su fracaso es el envejecimiento progresivo de la población andaluza y el abandono de los pueblos por parte de los jóvenes. Andalucía, una tierra llena de recursos y potencialidades, va perdiendo vida en su motor, que han sido siempre las gentes de sus pueblos y zonas rurales. No es baladí la gran superficie de espacio natural de la que gozamos pero que se está abandonando progresivamente, repercutiendo en gravísimos problemas de proliferación de plagas, incendios forestales o siendo colonizados por empresas especuladoras que tras ejercer su actividad dejan el territorio contaminado.

Cuando todas coincidimos en la necesidad de recuperar la solidaridad, la justicia social, la protección del medio ambiente, la igualdad, las condiciones dignas de trabajo, o la convergencia frente a los recortes, se siguen perpetuando gobiernos como el de Susana Díaz, que no ofrece alternativas a los nuevos sectores económicos emergentes como el transporte sostenible, las energías limpias, el turismo responsable, la agricultura y ganadería tradicionales, etc., y sigue subvencionando a las grandes empresas del sector energético o de la agroindustria. Tampoco ofrece respuesta a sectores de la población como los jóvenes, tan necesitados de empleos dignos.

Está fallando el espacio político que hemos sustentado hasta ahora, que ya no responde a nuestras necesidades. Tenemos que construir un nuevo espacio político que contagie a la ciudadanía con valores básicos: honestidad, honradez, compromiso personal con lo colectivo y generosidad. Esto significa abrir las puertas de este nuevo espacio a las diversas sensibilidades y minorías. Minorías, que son mayoritarias pero que no ven atendidas sus necesidades más básicas (personas diversas funcionales, refugiadas, migrantes, mujeres discriminadas o maltratradas, colectivos LGTBI, ecologistas, personas que luchan por los derechos de los animales, jóvenes, trabajadoras precarizadas, etc.).

Hay que incorporar personas de distintos ámbitos. De ahí la importancia de respetar la identidad de cada una de las organizaciones, que seamos generosos y capaces de cooperar, en vez de competir, con el objetivo claro de generar sinergias que amplifiquen los resultados y los logros.

La cooperación política va a llevar tiempo, pero es la mejor herramienta para que la sociedad andaluza transforme sus oportunidades en realidades. En esa tarea estamos. Adelante Andalucía.

Carmen Molina e Isabel Brito

Cabezas de lista de EQUO para la Junta de Andalucía

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