Un juzgado de Sevilla accede a revisar el caso del hombre sordo sin identidad y valorar su incapacidad

La increíble historia del hombre sin identidad que desde 1991 sólo existe para el sistema penitenciario

Javier Ramajo

Este domingo 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de las personas sordas. Una fecha para visibilizar a las personas con pérdida auditiva, sus necesidades y heterogeneidad. El “agujero negro” de las personas sordas en prisión tiene un caso bastante particular en la historia del hombre sin DNI, que sigue sin poder regularizar su situación administrativa y acceder así al sistema de protección social. Ahora, un juzgado ha accedido a revisar su caso y que un informe médico-forense más profundo determine, aparte de su incapacidad auditiva, su posible incapacidad cognitiva consecuencia de la anterior.

José María, que desde 1991 solo existe para el sistema penitenciario, acudió al último juicio en su contra el pasado viernes al Juzgado de lo Penal 14 de Sevilla. Sigue en prisión y aún le quedan algunas cuentas pendientes con la justicia, por robo principalmente. La última sentencia le condenaba a otros nueve meses más de cárcel por un robo el 28 de julio de 2015 sobre un vehículo en Sevilla (el juicio se celebró el pasado 18 de junio). En el fallo se advertía de las “deficiencias evidentes” en su forma de comunicarse y relacionarse aunque, para aquel juez, no resultaban precisas “ni en su diagnóstico ni en su alcance”.

Pues bien, según informa a este periódico el letrado Juan Francisco Lario de Blas, en esta ocasión la jueza decidió suspender el juicio y acordar el sobreisimiento provisional del caso al advertir necesario encargar una prueba pericial más profunda para, quizás, se pueda reconocer la incapacidad cognitiva del acusado y acordar otra resolución hacia su persona, más cercana a los fines de reeducación y reinserción que establecen las normas fundamentales del Estado español en materia penitenciaria.

“El sistema penal no es el más adecuado para José María”, apunta el letrado que ha llevado su defensa en esta causa y que se muestra “satisfecho” con la decisión de la jueza. “Su situación no se va a resolver enviándolo de nuevo a prisión o a un psiquiátrico penitenciario, como temía”, abogando por una solución más garantista “que le pueda rehabilitar o ayudar socialmente”. Durante el juicio fue incapaz de decir en qué mes o año nos encontramos ni sabía por qué estaba cumpliendo pena en prisión, según comenta el letrado.

Paralelamente, según indica el abogado, la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz sigue trabajando en regularizar la situación personal y administrativa de José María. Los anteriores intentos por darle identidad por parte de Cáritas Diocesana de Sevilla, que también le acompañó en este último juicio, se han visto constantemente interrumpidos por sus continuas entradas y salidas de prisión.

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