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"Protegiendo a los animales podremos vivir en una sociedad menos violenta"

Directora de Bienestar Animal y Gestión Social de la Prefectura del Guayas (Ecuador) y prestigiosa pesentadora de informativos en Teleamazonas, Nathaly Toledo decidió sacrificar su carrera como periodista para impulsar los cambios a través de la política

Recoge en el Congreso de los Diputados en Madrid el Premio Internacional APDDA de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales, que este año ha obtenido la Oficina para los Estudios de la Relación entre Animales y Humanos (ERAH) creada por el Gobierno de Guayaquil (Ecuador)

ERAH es la primera oficina pública en todo el mundo que desarrolla políticas de protección animal a partir de la relación entre humanos y el resto de especies animales

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La periodista y política ecuatoriana Nathaly Toledo.

La periodista y política ecuatoriana Nathaly Toledo.

Hace algunos años, la periodista Nathaly Toledo, conocida presentadora del informativo de Teleamazonas, uno de los de mayor trascendencia en Ecuador, decidió dejar de contar las noticias ante las cámaras para generar la información primero desde la sociedad civil, como activista animalista y comunitaria y gestora cultural, y después desde la política. En la actualidad es la directora de Bienestar Animal y Gestión Social de la Prefectura del Guayas, el gobierno de la provincia más poblada de Ecuador, y también es la vicepresidenta de Centro Democrático, el partido que lidera Jimmy Jairala, prefecto del Guayas.

Este miércoles Nathaly Toledo visita el Congreso de los Diputados en Madrid para recoger el Premio APDDA Internacional con el que la  Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales ha reconocido el trabajo de la Oficina para los Estudios de la Relación entre Animales y Humanos (ERAH), dirigida por la psicóloga Virginia Portilla, por tratarse del primer organismo creado por una Administración en todo el mundo que desarrolla las políticas públicas de protección animal desde un punto de vista antrozoológico, esto es, a partir del estudio de las relaciones entre los humanos y el resto de especies animales.

¿Qué trabajo se desarrolla desde el área de Bienestar Animal que usted dirige y, en especial, qué es ERAH y que función realiza?

La Dirección de Bienestar Animal y Gestión Social de la Prefectura del Guayas nace con el propósito de crear políticas públicas que permitan reeducar a la población del Guayas hacia un respeto por el entorno y la otredad, hacia un equilibrio social en donde no jerarquizamos las especies, sino que nos consideramos parte de un todo que debe ser protegido en su conjunto, humanos, animales y naturaleza.

En la ciudad de Guayaquil, la capital de la provincia del Guayas y ciudad más poblada de Ecuador, se presentan las cifras más altas de violencia de género, abuso sexual infantil, violencia intrafamiliar y maltrato animal, por lo que a través de esta oficina intentamos erradicar todo tipo de violencia promoviendo una cultura de paz. Una paz activa y gestionadora de proyectos, acciones educativas, legislativas y normativas con ordenanzas territoriales concretas que nos permitan reducir la desigualdad y la violencia social.

Nuestro trabajo se fundamenta en 4 pilares: por un lado, está la parte práctica de rescate de animales desprotegidos en situación de calle, maltrato y abandono; su atención veterinaria, posterior recuperación y adopción. Creamos la única Unidad de Rescate y Recuperación Animal (URRA) del Ecuador desde lo público, atendiendo no menos de 20 reportes diarios de emergencias de animales abandonados. Por otro lado, está la plataforma de capacitación de voluntariado más amplia creada desde la esfera pública para que la ciudadanía tenga participación directa en cada una de nuestras acciones. Nuestro tercer pilar es la parte académica y de investigación que ha venido desarrollando ERAH desde hace dos años, vinculándose con universidades y ONGs expertas en diferentes áreas para realizar estudios de violencia interrelacionada y, con cifras concretas, generar nuestras propias propuestas de políticas públicas. Y finalmente nuestro cuarto eje de acción es la Asamblea Permanente por la Cultura de Paz, aprobada de forma unánime por el Consejo Provincial a través de una ordenanza que hace de la paz una política pública. Así como se hace violencia, tenemos que hacer paz.  

¿Por qué es importante que desde la Administración se implementen políticas públicas de protección animal?

Las acciones de activistas y de la sociedad civil encuentran el apoyo ejecutivo y de presupuesto en lo público y esto permite expandir los esfuerzos hacia la población en general. Cuando la protección animal se convierte en una obligación de lo público se convierte en un espacio más amplio para toda la sociedad.

Es importante que desde la Administración se implementen políticas públicas de protección animal porque las políticas públicas no deben ser improvisadas, deben responder a estudios y análisis de las problemáticas de la sociedad y luego debe venir la propuesta concreta de cómo cambiarlas. No se trata sólo de ejercer un cargo político y administrar los dineros públicos de manera responsable, sino también de manera técnica. 

Por ejemplo, con nuestra oficina ERAH hicimos primero un estudio sobre las causas que motivan a las personas a adoptar o a comprar animales en Guayaquil, y con los resultados de las encuestas a más de 1.500 familias pudimos determinar que 7 de cada 10 personas compra todavía animales, y que solo 1 de cada 10 personas adopta un animal. Cuáles eran los principales problemas: las personas piensan que la raza de un animal les genera estatus. Por esto desarrollamos un plan formativo y educativo y visitamos las escuelas con charlas para promover la adopción de animales mestizos y con discapacidades, y desarrollamos un manual de convivencia responsable con estas especies. 

Asimismo, hicimos un estudio de cómo se refieren a los animales en los principales medios de comunicación y el resultado fue desalentador: los medios se refieren todavía a los animales como cosas. Ante esto decidimos crear un taller solo para periodistas para que utilicen un lenguaje acorde a las políticas de bienestar animal y sean aliados de estos cambios que proponemos. También hicimos otro estudio sobre el maltrato animal y las denuncias de actos de crueldad y nos dimos cuenta de que en Ecuador, de cada 10 personas, 8 han presenciado algún acto de maltrato animal pero solo una de ellas lo ha denunciado. Consideran que el trámite es ineficiente porque lo es y desconocen cómo hacerlo. A pesar de que la recepción de denuncias no es una competencia del Gobierno del Guayas, sino de quienes administran Justicia, decidimos desarrollar una guía que permita explicar el marco legal que existe en el Ecuador y cómo, a pesar de que debe ser modificado, puede ser utilizado en favor de los animales.

Así es como trabajamos, analizando en detalle la problemática y luego presentando proyectos que intentar cambiar esas realidades.

¿De dónde surgió el proyecto ERAH y por qué la Prefectura del Guayas decidió convertirlo en realidad?

El proyecto ERAH es la única oficina en el mundo que investiga la relación entre humanos y animales, y en el estudio de esa relación encuentra las formas más concretas de liderar procesos revolucionarios profundos de cambios en el comportamiento social. ERAH nace bajo la propuesta de la Fundación Franz Weber hacia el Gobierno Provincial del Guayas, con la gestión del reconocido y querido activista Leonardo Anselmi, que ha participado en la construcción de normativas y legislación a favor de los animales en todo el mundo, y la decisión firme del político animalista Jimmy Jairala, prefecto del Guayas y presidente de Centro Democrático, el único movimiento político que incluye el trato ético hacia los animales dentro de su ideario y constitución. El apoyo del prefecto nos ha permitido hacer historia en Ecuador.

¿En qué espera que cambie su provincia y el Ecuador gracias al trabajo de ERAH?

Esperamos reducir los índices de violencia, esperamos educar a los niños y jóvenes en la compasión por todas las especies del planeta, esperamos construir leyes y normas que nos den un marco de acción concreta y esperamos capacitar a otros gobiernos autónomos en estas políticas públicas.

¿Qué motivación ha llevado a una periodista de prestigio como usted a dar el salto a la política, y precisamente en el campo de políticas sociales de bienestar animal?

Durante casi una década como periodista me dediqué a poner en la agenda de los medios de comunicación y de los políticos distintas problemáticas sociales de mi país y, aunque en muchas ocasiones tuve la respuesta que esperábamos por parte de las autoridades, hace algunos años me pareció que urgía hacer más y de manera más directa. Entonces me volqué hacia el activismo. Dejé el noticiero matutino que presentaba y los reportajes que cubría día a día y me vinculé con diferentes ONGs.  Empecé colaborando con una organización que ayuda a niños con cáncer.

Decidí sacrificar mi carrera como periodista y dejar de contar las historias desde una perspectiva neutral, decidí ser protagonista de esas historias para poder formular los cambios tan necesarios a través de la política. Los políticos y la política son muchas veces criticados y mal entendidos y tampoco vemos participación joven. Las personas no quieren dejar su comodidad y dar ese salto. Yo decidí dejar de criticar a los políticos y convertirme en una de ellas. Ahora los demás me pueden criticar a mí. Soy la vicepresidenta mujer más joven de un partido político en Ecuador y lo tomo con mucha responsabilidad y como el reto más importante hasta ahora en mi vida. La política es para servir y eso es lo que estoy haciendo.

¿Siente alguna implicación personal con la protección de los animales?

No me lo planteé, ni imaginé siendo periodista que me convertiría en una activista por los derechos de los animales. Simplemente creo que se me cruzaron en el camino las personas correctas y expertas en un área con la que yo ya tenía desde muy pequeña una sensibilidad especial. El respeto por los animales me lo enseñaron mis padres y de forma particular mi abuelo pintor y poeta, que en los bolsillos de sus trajes siempre llevaba maíz para las palomas y pedacitos de pan para los perritos de la calle. Crecí amando la naturaleza y respetándola, no es casualidad que hoy en día mi familia esté compuesta por cuatro gatos y un perro con discapacidad visual, todos rescatados de situaciones de abandono o maltrato. Tengo mucha cercanía con los animales y un especial interés por protegerlos, porque creo que así podremos vivir en una sociedad menos violenta.

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