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Rafa Vadillo Experiences

Vivir la montaña de una forma diferente

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Rafa Vadillo durante uno de sus viajes a Siberia.

Rafa Vadillo durante uno de sus viajes a Siberia.

Rafa Vadillo es un asiduo a la montaña, pero no solo como gran aficionado y amante de la naturaleza, sino también de forma muy activa a lo largo de años, tanto como voluntario en diversos eventos, como a través de algunas instituciones.

De hecho, lleva más de 30 años ligado a este medio, realizando viajes, organizando eventos y disfrutando de las montañas, ya sea escalando o haciendo alpinismo. Durante todo este tiempo ha tenido la oportunidad de viajar y conocer mucha gente de numerosos países y rincones del planeta, lo que le ha permitido crecer como persona y deportista. Una experiencia acumulada que ahora ha decidido poner al servicio de otros amantes de la montaña que buscan vivir nuevas aventuras y experiencias a través de su nuevo proyecto: Rafa Vadillo Experiences.

 

Para quien aún no te conozca, ¿quién es Rafa Vadillo?

Rafa Vadillo es un “culo inquieto” apasionado del alpinismo y la escalada en hielo, sobre todo, que disfruta investigando y explorando lugares poco conocidos para la mayoría de la gente, aunque no me considero nada del otro jueves… 

No obstante, cuentas con una larga trayectoria en montaña… ¿desde cuándo llevas relacionado con la montaña?

Comencé a subir montañas a finales de los años 70… En cuanto al alpinismo, creo que fue en 1979 u 80 cuando escalé la cara norte del Monte Perdido con “roccietore” de pana, camisa de franela, crampones de correas y piolet de madera. Después vendrían los Andes y escaladas en hielo en el Monte Kenia a finales de los 80, y más tarde cascadas de hielo en Canadá, USA, y numerosos y variados destinos de Europa. Y sí, soy de la generación que ha pasado “de la pana al Gore-Tex”.

Además, como “culo inquieto” que soy, puse en marcha a mediados de los años 80 la “Setmana de Muntanyisme de Badalona”, y que, afortunadamente, aún lo siguen organizando mis amigos de Badalona.

¿Y con el GAME?

Como estaba en varios “fregaos”, pues me comenzaron a proponer colaboraciones. Uno de ellos fue Joan Quintana. A mediados de los años 90 organicé una Reunión Invernal del GAME en el Valle de Boí. Vinieron casi 100 personas, así que Joan me comentó si podía seguir organizando la Reunión cada invierno. Lo hice durante ocho años. Durante aquella etapa fue cuando me encargué de la organización del viaje, de una semana de duración, a Quebec como celebración del 50 aniversario del GAME. Seguramente sea la actividad más compleja que he organizado. 150 personas saliendo de dos aeropuertos distintos, 25 furgonetas de alquiler, todo un hotel para nosotros… ¡Fue fantástico! Salimos hasta en los diarios de Quebec. Al año siguiente organicé otra semana con el GAME en Banff, en las Rockies Mountains (Canadá), la meca de la escalada en hielo. Pusimos un tope de 50 participantes… y ¡50 que vinieron! Luego lo dejé porque las cosas no pueden durar toda la vida…

Rafa sigue viajando a Siberia en busca de nuevos rincones para practicar la escalada en hielo.

Rafa sigue viajando a Siberia en busca de nuevos rincones para practicar la escalada en hielo.

Y en cuanto a tu labor como Instructor de Alpinismo y con la Federación…

En esa ocasión fue Bernat Clarella el que me acabó liando. Me propuso formar parte de una candidatura para la Junta de la FEEC (Federación Catalana), un proyecto de modernización y aire fresco para esa Federación. Nos lo curramos preparando el proyecto durante casi un año y al final salimos elegidos. Como no quería cargos “políticos”, asumí la Dirección Técnica durante los seis primeros años, aunque al final (seis años más) acabé de vicepresidente deportivo con Anton Fontdevila como presidente.

Creamos los primeros centros de tecnificación de escalada y esquí de travesía. Tuvimos que inventarlo todo porque no existían en ninguna federación de montaña. Fue una etapa apasionante, pero agotadora, dedicando muchísimas horas de nuestro tiempo libre.

De esa época me quedo sobre todo con la creación de las “Estadas per a Joves Alpinistes” que coordiné durante los 12 años de mandatos (Una semana cada verano en diferentes zonas de los Alpes). No solo conseguimos que l@s jóvenes no pagasen inscripción, sino que recibían una subvención de 150 euros. Por esas “Estadas” pasaron jóvenes que después se consolidaron como grandes alpinistas, como Oriol Baró, Roger Cararach, Silver Barrientos, Carles González y un largo etcétera.

Finalmente, me inscribí como Instructor de Alpinismo y Escalada en el ROPEC (Registro de Profesionales del Deporte).

De aquello ya hace bastante tiempo, pero sigues ligado a la montaña, y de hecho recientemente te has embarcado en un nuevo proyecto personal: Rafa Vadillo Experiences. Háblanos de él…

Rafa Vadillo Experiences no es más que la continuación de más de 30 años organizando “experiencias” para Federaciones, Clubes, e incluso para tiendas de montaña, realizados en el tiempo libre que mi trabajo me dejaba.

La gran diferencia es que ahora es mi más ambicioso proyecto ya que en este momento me dedico exclusivamente a llevarlo a cabo.

Desde el mismo nombre hablas de experiencias, más que de actividades o simples viajes, ¿es eso lo que realmente ofreces, experiencias distintas?

La mayoría de los mensajes que recibía al regresar de estos viajes repetían esa palabra. Decían cosas como “ha sido una gran experiencia, menuda experiencia hemos vivido, un bonito lugar y una gran experiencia…”. Como el objetivo siempre ha sido vivir buenas experiencias, conociendo gente nueva y haciendo lo que más nos gusta en lugares fantásticos, pues estaba claro que la definición tenía ser “experiencias”.

Rafa Vadillo en la cima del Damavand, Irán.

Rafa Vadillo en la cima del Damavand, Irán.

Este proyecto no es algo nuevo que haya nacido de un día para otro, ¿cuándo se empieza a fraguar y cómo?

Hace tiempo que le daba vueltas y, de hecho, ya puse hace tiempo en marcha una primera página web muy simple y básica. Lo compaginaba con mi trabajo de comercial, pero fue hace dos años cuando un cambio inesperado en mi situación profesional, me empujó a poner toda la pasión y energía (que no es poca) de forma definitiva en este proyecto. Me tomé un año sabático para meditarlo. Durante ese tiempo me fui de viaje con mi familia durante casi tres meses recorriendo Alaska y el Yukón en una vieja autocaravana comprada allí, y vendida posteriormente de nuevo al final del viaje. Cuando regresamos tenía claro en qué focalizaría mis energías. El pasado enero, durante un viaje por Laponia, un amigo que conoce muy bien el mundo comercial y también el de la organización de actividades me dijo: “Rafa, olvídate del mundo comercial. Esto es lo tuyo, le pones el alma”. Más claro imposible.

Actualmente, ¿qué destinos tienes en catálogo, o cuáles sueles recomendar?

El invierno es mi temporada. Es cuando hago los viajes más personales ya que son a lugares que, o he descubierto, o no son habituales, y eso los hace muy especiales. Digamos que esos son realmente “mis viajes”.

Para el próximo invierno tengo programados tres viajes de escalada. El primero del 12 al 20 de enero para escalar cascadas de hielo en Turquía. El siguiente, del 26 de enero al 5 de febrero a las cascadas de Siberia y, finalmente, del 24 de febrero al 3 de marzo a las cascadas de Laponia.

De montaña también tengo programados la ascensión con esquís en Semana Santa al Monte Ararat en Turquía, y la ascensión a esa misma montaña a pie en julio. Ese mismo mes también la ascensión al Damavand en Irán, donde ya estuvimos el pasado agosto. En agosto un trekking con ascensiones de montañas en Armenia.

A parte de los viajes de montaña, me han hecho algunos encargos personalizados para ir a ver auroras boreales en Islandia y Laponia, ya que también conozco bien esos lugares y cómo ir “a la caza” de las auroras. Son viajes en furgoneta de nueve plazas en los que hago de conductor, guía y fotógrafo… Así que muy variado todo… 

Estas “experiences”, ¿son para todo el público? ¿O se debe tener alguna preparación?

En general están pensadas para personas con autonomía y materiales propios para realizarlas. No importa el nivel. Al no ser cursos y no tener un carácter formativo, la autonomía en el nivel de cada persona es el principal requisito. También la capacidad para interrelacionarse y empatizar con otras personas, ya que habrá que formar parte de un grupo de variadas procedencias, aunque yo actúo como dinamizador del grupo.

En Laponia con una familia sami.

En Laponia con una familia sami.

Hacer realidad un proyecto como Rafa Vadillo Experiences requiere contar con muchas habilidades: organización, serenidad, decisión o don de gente ente otras… Después de tantos años en la montaña e infinidad de situaciones, ¿quizás sea ésta última una de tus mayores virtudes?

Bueno, eso es lo que me dicen las personas que me conocen bien y en cierto modo quienes más me han animado a emprender esta nueva aventura. También han tenido un gran peso los comentarios de las personas que, a lo largo de los años, han participado en esas actividades. Si no fuera por sus opiniones favorables, seguramente no me hubiera aventurado con este proyecto. La experiencia previa en la organización de todo lo que hemos comentado es el mejor bagaje. 

Esto es el ahora, pero de cara al futuro, ¿te gustaría expandirte, crecer, o modificar algunos aspectos?

La verdad es que vivo bastante al día y me dejo llevar por lo que la vida me pone delante en cada momento. ¡Quién me iba a decir hace dos años que hoy estaría totalmente focalizado en este proyecto y ya ves! Siempre hay lugares sobre los que estoy investigando. Si finalmente se convierten en propuestas de nuevas experiencias, ya se verá. Así pasó con Siberia y Laponia, por ejemplo.

¿Cómo ves el mundo (y el mercado) de la montaña en la actualidad?

Actualmente creo que el mundo de la montaña está cada vez más marcado por la facilidad de acceso a la información, especialmente en invierno, cuando la importancia de las condiciones de la montaña es más relevante. Eso contribuye a la concentración de una mayor cantidad de gente en los lugares o rutas con garantías de estar en buenas condiciones, lo que, en ocasiones, como en el caso de las cascadas de hielo, provoca situaciones que pueden ser peligrosas.

¿Y el mercado de montaña, que tan bien conoces?

Sobre el mercado de la montaña… la presión de la venta online seguramente va a generar el cierre de algunas tiendas. Las que quedarán se tienen que reinventar ya que el argumento del precio las puede arrollar al no poder competir con los costes en infraestructura y personal de las tiendas online. Yo he tenido reuniones con tiendas para hablar de posibles colaboraciones como test de materiales, jornadas informáticas y técnicas y, por qué no, con la organización de eventos y actividades atractivas donde sus clientes puedan disfrutar utilizando lo que previamente les han comparado. En definitiva, una relación de proximidad con sus clientes que las tiendas online no tienen.

Durante un viaje de exploración por Laponia.

Durante un viaje de exploración por Laponia.

A nivel particular, ¿qué es lo que más te gusta hacer ahora? ¿por qué?

Me gusta el alpinismo en general, pero con los años la escalada en hielo se ha ido convirtiendo en la actividad que más me motiva. Supongo que lo efímero del medio hace que al principio de cada temporada la incógnita de en qué condiciones estarán les aporta una cierta sensación de novedad.

¿Tienes algún otro proyecto o viaje en mente a corto o medio plazo?

Ahora estoy planificando una posible gran expedición a unas cascadas de hielo situadas en un lugar remoto donde nadie ha escalado todavía. Posiblemente sea el proyecto de mi vida, pero aún está bastante verde y queda mucha gestión por hacer…

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