eldiario.es

Menú

Hamaca de pared. Izado, montaje y recomendaciones

Las grandes paredes del mundo no siempre se pueden escalar en el día, no hay repisas en todas partes, y a veces, ni siquiera sabemos qué hay. Sin embargo, si podemos portear e izar nuestro hogar allá donde seamos capaces de llegar

- PUBLICIDAD -
Hamaca de pared

Cuando tomamos la decisión de escalar grandes paredes donde sabemos que la permanencia será larga tenemos que tomar multitud de decisiones, entre ellas la de hacer noche. Pero además, debemos tener en cuenta otros factores como la posibilidad de que haya un cambio de tiempo bastante acusado mientras estamos en la pared. Para todas estas circunstancias contamos con modernas hamacas de pared. Éstas pueden ser de muchos tipos: de una o dos plazas, más o menos pesada, con techo o sin él, etc.

Lo más habitual es adquirir una de dos plazas, ya que su precio es inferior a dos hamacas de una plaza y en caso de escalada en solitario tendremos más espacio. Es fundamental que tenga un buen refuerzo en la zona de contacto con la pared, unas hebillas resistentes, un sistema de rápido montaje, un chasis sólido y, además, que sea fácil de reparar si tenemos que hacerlo en la pared. Mirad que lleve aletas de tensado de suelo para que no se hunda y poder dormir mejor. No olvidéis también comprobar si se puede tensar estando encima y si hay piezas de repuesto por rotura o pérdida. Es importante que tenga un buen diseño y acabado.

Si pensamos comprar un techo para la hamaca, éste no debería tener demasiadas costuras por donde pueda penetrar el agua. Éstas tendrán que estar selladas o si no tendremos que hacer algo al respecto antes de usarla. El agua que es capaz de canalizarse por una pared, es como el chorro constante de una cañería, por lo que la zona superior de anclaje tiene que estar muy bien rematada y sellada. El techo tendrá que estar reforzado en la cara que esté en contacto con la pared.

No olvidéis también comprobar si en su interior se puede amarrar el techo a la hamaca o si tendréis que utilizar un cordino. En los días de viento será muy importante hacerlo.

La hamaca en una escalada en la que el buen tiempo acompaña, es un lugar de poco uso y prácticamente para el descanso. Mientras que si el tiempo es malo, o realizas una actividad invernal, se convertirá en tu hogar durante largos periodos de tiempo, por lo que es de gran importancia ver como emplearás ese tiempo…

Izquierda: foto 1 - La hamaca antes de la ascensión. Derecha: foto 2 - Dónde colocar la hamaca durante la ascensión

Izquierda: foto 1 - La hamaca antes de la ascensión. Derecha: foto 2 - Dónde colocar la hamaca durante la ascensión

La hamaca antes de la ascensión (ver foto1)
Revisaremos que todo el material de la hamaca esté en su sitio y en perfecto estado para su uso. Comprobaremos que los tubos están sujetos unos con otros para no perderlos en su posterior montaje y que las cinchas están bien cosidas. Buscaremos el punto central de anclaje de la hamaca (1), éste quedará en la parte superior de la funda para así poder engancharlo del punto central de la reunión que montemos posteriormente para pasar la noche. Plegaremos los tubos y la tela de la base de la hamaca de manera que tenga la misma longitud que la funda (3). Ésta la ataremos con un cordino para así poder recogerla mejor y guardarla o sacarla con mayor comodidad (2). Si el cordino que empleamos es grueso y resistente (ej. Aramida 6 mm y longitud suficiente) lo podremos utilizar para abandonos en caso necesario o posible reparación de la hamaca. Si la funda de la hamaca es grande cabe la posibilidad de guardar también el techo de la misma (4), en cuyo caso podremos dejar enganchado con un mosquetón el punto central de la hamaca a la cinta de enganche del techo, el cual quedará en la parte superior de la funda con la cinta de anclar el techo de manera visible para que en su posterior utilización quede preparada. Nos ahorrará tiempo en su montaje.

Dónde colocar la hamaca durante la ascensión (ver foto 2)
El lugar más lógico es debajo del petate que llevemos (2). Éstos suelen llevar un lazo resistente en la parte inferior del mismo donde poder chapar un mosquetón. Debido a la forma que adopta la hamaca en funda y a su ligereza, éste es el sitio más recomendable. Por donde pase el petate pasará la hamaca. Sujetaremos el petate a la cuerda de izado mediante un nudo de ocho o siete, con un mosquetón para poder engancharlo y desengancharlo a nuestro antojo (1). Antes de esto es recomendable introducir un cuello de botella de plástico de manera que ayudará a que la carga no se enganche tanto en los techos por el nudo. Seguidamente en el extremo de la cuerda haremos un nudo para poder enganchar con un mosquetón la funda del techo de la hamaca, y a su vez, con ese mismo mosquetón, anclaremos debajo del petate (6). Si el techo de la hamaca no cabe en la funda de la hamaca, éste puede ser un buen sitio para sujetarlo con otro mosquetón independiente (4). También es el sitio ideal para atar la cuerda del escalador que está recuperando el material de la vía, de tal forma que si la carga se engancha en algún techo pueda moverlo y garantizar mejor su izado. Éste siempre tendrá que estar por encima de la carga y nunca debajo, no sea que por alguna razón se caiga algo y le pueda golpear (5).

Montaje de la hamaca (ver foto 3)
Tras construir una sólida reunión donde pasar la noche colocaremos el material (petate, cuerdas, etc.) a un lado de la reunión para no entorpecer en el montaje de la hamaca. Colocaremos un sólido mosquetón de seguridad en el punto central de la reunión (mejor HMS) donde anclaremos el punto central de la hamaca o techo de la misma. Seguidamente retiraremos la funda de la hamaca, que estará enganchada en algún punto, para no perderla en caso de caída, y la dejaremos en la reunión. Posteriormente recogeremos el cordino que ata la hamaca. Ésta nos servirá para guardar las cuerdas o parte del material durante la noche, o incluso varios días en caso de mal tiempo.

Foto 3. Montaje de la hamaca

Foto 3. Montaje de la hamaca

Primero montaremos los tubos que forman la base, que generalmente son de aluminio, empezando por los más largos y luego los laterales, los cuales darán algo de tensión al suelo (1). Una vez estén bien fijados tensaremos el suelo todo lo que se pueda y por igual en todas las cintas que tensan el suelo (2). Veremos que lado de la hamaca está reforzado, para colocarlo contra la pared y subiremos a ella para ver cómo queda con nuestra carga. Debemos mirar también que las cintas no estén enredadas. Si vamos a colocar el techo de la hamaca es conveniente no tensar demasiado las cintas de sujeción del bastidor, ya que acortaremos demasiado la distancia con el punto central de anclaje y esto dejará la hamaca tan recogida que el techo quedará demasiado grande y destensado.

El techo de la hamaca (ver foto 4)
En función de la actividad (invernal o estival), la época del año o el lugar dónde realizar la actividad será más recomendable utilizar o no el techo de una hamaca. La necesidad de ahorrar peso durante la actividad hace en muchas ocasiones que nos planteemos el llevar o no el techo de una hamaca, el cual nos librará de una buena en caso de mal tiempo. Piensa que el tiempo puede cambiar en cualquier momento, y que a medida que ascendemos hace más frío, sobre todo por la noche.

Foto 4. El techo de la hamaca

Foto 4. El techo de la hamaca

Lo normal es dejar colocado el techo entre la reunión y la hamaca, ésta enganchada en los puntos centrales de ambos. En caso de mal tiempo se supone que es de rápido montaje, pero es recomendable que no esperemos al último momento. Así que si hay posibilidades de un cambio de tiempo lo mejor es montarla inmediatamente. Debemos mirar en qué zona está el refuerzo de pared para no romper la zona más débil y que pueda entrar agua, o se desgarre completamente en caso de gran sacudida de algún temporal. Es muy importante colocar bien la parte superior del techo para que no entre agua. Las costuras termoselladas son fundamentales en esta zona, ya que éste es el lugar por donde más agua suele entrar al canalizar se por la reunión. Si atamos unos cordinos en las cintas o cuerdas de la reunión, romperemos ese canal de agua colgante y goteará por los nudos en las distintas zonas.

La hamaca y el techo tiene que tener agujeros en el suelo para evacuar cualquier liquido que pueda caer en el.

Utilidades de la hamaca (ver foto 5)
Una vez montada la hamaca tendremos que terminar de ajustarla por dentro y unir la hamaca con el techo. Si observamos por dentro, justo en la parte superior, tenemos un punto para autoasegurarnos (1) del cual nos podremos colocar con un cabo de anclaje (2) en caso de necesidad para realizar los ajustes de las cintas de tensado y nivelado del suelo (3) o asentamiento de la hamaca. En el centro del suelo tenemos unas aletas desmontables para evitar que el suelo se hunda. Éstas se suelen tensar cuando vas a dormir, hacerlo antes entorpeceía el moverse por la hamaca.

Foto 5. Utilidades de la hamaca

Foto 5. Utilidades de la hamaca

Las hamacas vienen con Daisy chain cosidas a las cintas de material. Si a éstas les ponemos otras en horizontal de tipo tenderete podremos colocar y distribuir el material para prepararlo para el día siguiente, sacar el material para pasar la noche, comer, etc.

Se supone que todo el material que llevamos a una pared tiene un sistema para engacharse y así no perder nada. Lo más común es utilizar un mosquetón para portear y cordino.

Mal tiempo en pared
Si sabemos que viene un temporal, o el barómetro cambia la presión de manera radical, habrá que montar el campamento de pared rápidamente, construyendo una reunión más sólida de lo habitual e intentando fijar el bastidor o techo a la pared por las esquinas, que suelen venir preparadas con cintas de amarre o sujeción. El sitio ideal de este montaje sería debajo de un techo, ya que nos protegerá del agua, caídas de piedras y barro. Prever antes que lamentar.

Introducir todo el material dentro de la hamaca y ordenarlo bien porque es posible que paséis mucho tiempo dentro de ella y es un espacio demasiado pequeño como para augurar el caos. Imagínate no poder avanzar en la actividad, convivir en un espacio tan pequeño y no saber cuándo vendrá el cambio o si la pared te permitirá seguir… Analiza todas las posibilidades e intenta prever con antelación cosas como: la comida, el agua, el abandono, etc.

Guardar la hamaca y el techo
La hamaca de pared no se suele utilizar mucho por lo que pasa largos periodos de tiempo guardada. Así que si no tenemos cierto cuidado con ella y nos preocupamos de su mantenimiento nos podemos encontrar alguna sorpresa. El cuidado es muy parecido al de una tienda de campaña: tendremos que limpiarla y secarla muy bien, ya que la lona se suele picar cuando está húmeda, con barro, con hierba o musgo, etc. Si algún tubo se ha doblado un poco puedes enderezarlo con un palo de inferior tamaño al diámetro del tubo de la hamaca. También es muy recomendable reparar cualquier cosa que esté rota antes de guardarla ya que si no el día que te haga falta te encontrarás con la sorpresa. Para guardarla en la funda lo ideal es poner tubos y cintas en su interior, y luego envolver todo con la lona de suelo formando un rulo para evitar el máximo número de dobleces que debiliten la lona (hay zonas de fácil rotura). El techo se guardará con el mismo cuidado y limpieza, introduciéndolo en su funda de la misma manera que se guarda un saco de dormir, con el mínimo numero de dobleces y mediante plegamientos. Antes de su próximo uso sellaremos las costuras con productos impermeabilizantes. Si tienes espacio es recomendable colgarlo de un punto para que todo este estirado y taparla con una tela por encima.

Recomendaciones
La hamaca de pared es un material caro que no se emplea demasiado por lo que te puedes plantear comprar una doble con amigos de acuerdo a su diseño, peso y acabado.

Familiarízate bien con ella. Prepárala en los detalles que consideres necesarios, sella bien las costuras y recuerda que durante varios días será tu “Hogar”.

Si no dispones de una cocina para colgar (que es lo más recomendable) tendrás que montar la hamaca pegada a una repisa para cocinar. Ten mucho cuidado, cualquier movimiento en una hamaca puede ser peligroso para la cocina.

Es muy importante acostumbrarse a tener todo perfectamente calibrado y ordenado en la pared ya que si no presidirá el caos, y si tienes que pasar varios días sin poder avanzar, al final te sobrepasará. En cambio, si hay orden a tu alrededor habrá orden en tu cabeza y esto favorecerá las decisiones.

En pared es muy importante repartir bien las tareas, saber cumplir con ellas y tener claro antes de empezar la actividad el funcionamiento que se va a emplear.

Cualquier día que haga mal tiempo puede ser el ideal para montar la hamaca, ver y experimentar con ella. No pienses que cuando estés colgado en la pared todo será de color de rosas.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha