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Juegos de entrenamiento para la escalada

Las salas de escalada (rocódromos) se llenan de aficionados deseosos de apaciguar su ansia de escalar. Unos quieren subir de grado, otros mejorar su técnica y muchos, simplemente, quieren practicar aquello que más les gusta, la escalada

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Realizar un bloque en la direcion contraria a la habitual

Tras años viendo como cientos de practicantes se proponen tablas durísimas de entrenamiento recomendadas por amigos o libros, con rutinas que hasta para el más fanático terminan siendo aburridas y duras de seguir, o olvidando las prioridades durante un entrenamiento, con lo que a la larga esto conlleva, creo que es fundamental seguir una metodología apropiada y efectiva. Dentro de cualquier planificación de entrenamiento debemos buscar una buena metodología que se adapte a nuestras necesidades en función de los objetivos y tratando de cumplir con los contenidos propuestos. En esta metodología podemos incluir juegos de entrenamiento, que harán que nuestras sesiones ya planificadas sean más divertidas y dinámicas, aumentando la motivación por entrenar.

¿Por qué entrenar jugando?
Porque la palabra ejercicio es más aburrida que jugar, y el juego está asociado a algo divertido. Esta diversión es parte de la motivación que necesitamos para entrenar, si además aumentamos nuestra condición física y mejoramos la técnica, todos son buenos resultados. Éstos, al igual que cualquier entrenamiento (volúmenes, cargas, etc.), tienen que llevar un control para reconocer nuestras mejoras y la obtención de los nuevos resultados. Entrenar jugando no es menos serio que cualquier entrenamiento, pero seguro que nos reímos más.

A diferencia de otros deportes, la escalada tiene un campo de acción tan inmenso, como sus distintas posibilidades de entrenarlo, ya que está en constante evolución al ser tan cambiante el terreno de acción.

Para tener un gran repertorio de juegos de entrenamiento y que éstos no sean siempre los mismos debemos empezar a crearlos nosotros mismo, ver todas sus posibles variables y a qué tipo de entrenamiento los podemos adaptar. Lo que pretendo a través de este artículo no es simplemente enseñarte seis juegos, si no que los que ya sabemos los podamos multiplicar con nuevas variantes y seamos capaces de crear nuevos juegos y retos para nuestros compañeros de escalada. 

¿Qué le debemos pedir a un juego de entrenamiento?
- Que se adapte al contenido de la sesión de entrenamiento que queramos realizar, ya que cualquier juego se puede modificar para entrenar fuerza máxima, fuerza resistencia, continuidad básica, flexibilidad, etc. A éste le podemos aumentar tantos movimientos como necesitemos en nuestra planificación, dificultad y dureza.

- Sencillez para no molestar a los demás practicantes de una sala y para no perder tiempo en aparatosidades.

- Disponer de distintas adaptaciones tanto para el individuo, como para el lugar de su práctica. Uno de los principios de cualquier entrenamiento es el de la individualidad, ya que todos somos distintos y no tenemos la misma capacidad física, morfología y técnica para resolver un problema, etc. Pero si podemos adaptarnos los unos a los otros para poder disfrutar de un entrenamiento en conjunto mediante juegos, cambiando el tamaño de las presas, aumentando el número de movimientos, modificando la dificultad en los apoyos de los pies, etc. La creatividad no tiene límites. 

¿Cuántas variantes le podemos pedir a un juego?
Infinitas, como ejemplo voy a poner el clásico dictado. Éste consiste en que un compañero nos vaya marcando un recorrido por presas ya previsto o no. De momento, si está previsto con antelación porque hemos diseñado una travesía entre los participantes del juego, cuando escalemos ya sabremos de antemano dónde están las secciones más duras y seguramente nos anticiparemos en los futuros movimientos, mientras que si no sabemos que nos viene, después estaremos mejorando nuestra escalada a vista. Dentro de este juego podemos ir añadiendo variantes:

- Escalar compartiendo siempre las presas, en agarres pequeños es más difícil.

- En vez de dictar las manos, dictaremos los pies. Con esto conseguimos adaptar nuestro cuerpo libremente en función de los pies previstos enriqueciendo nuestra técnica gestual en base a los pies.

- Realizar dictados con una sola mano (bien izquierdo o bien derecho) obligándonos a trabajar el equilibrio, la fuerza y los movimientos dinámicos.

- Memorizar el recorrido mientras nos dictan para así repetirlo después. Importante para trabajar vías de mayor dificultad.

Con un dictado podemos crear una travesía o bloque, y con sus variantes mejoramos la técnica gestual y la memorización de movimientos. Ésta también nos ha servido para calentar.

Si además podemos inclinar el panel donde hemos creado el recorrido, estaremos aumentando la intensidad, y si realizamos la travesía ida y vuelta aumentaremos el volumen, así sucesivamente con todo.

Al final, la vida es un juego, y en función de cómo juguemos así suceden las cosas. Visto desde este punto podemos crear juegos generales o específicos para nuestros entrenamientos, siendo estos individuales o de grupo y en función de lo bien que juguemos así le sacaremos más partido a el entrenamiento.

Con un mismo juego, en función de cómo se plantee y de dónde se realice, se puede trabajar bloques cortos o largos, resistencia corta o larga, continuidad básica o especifica, pudiendo ser modificada en base al individuo y la intensidad con la que se necesita trabajar. Recuerda que trabajar un bloque corto a una intensidad baja no es trabajar lo que buscamos.

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Dictado de una travesía ya preparada

En el juego del dictado también trabaja la persona que dicta, ya que se enriquece visualmente de los movimientos de su compañero al plantearle él los retos que luego tiene que resolver el escalador, dando pie a experimentar las distintas posibilidades que hay para alcanzar una presa.

También podemos solapar unos juegos con otros, o con entrenamientos, intentando escalar un bloque o travesía perfectamente memorizada con los ojos vendados. Puede ser un juego individual o de grupo para ver quien llega más lejos, quien lo hace más rápido, etc. Lo importante de este juego es que vamos a fomentar otros sentidos y sensaciones al eliminar por completo la vista. Dejaremos de tener referencia y pasaremos a situarnos en el espacio, de manera que reforzaremos nuestra técnica gestual, aumentando nuestra seguridad cuando escalemos vías al sentir sensaciones ya reconocidas. Algo que perdemos al entrenar en salas de búlder debido a la carencia de altura.

La creatividad no debe de tener límites y las variantes irán surgiendo de continuo, por lo que tener una base de fichas de juegos viene muy bien para ir consultando de vez en cuando si nos sentimos perdidos entre tantas presas. A continuación voy a describir algunos juegos comunes que se suelen hacer en las salas de búlder y alguno de propia cosecha. 

Tres + tres
El primer escalador hace tres movimientos (presa tocada con cada mano) y se baja, el segundo repite esos tres movimientos más tres nuevos y se baja, así sucesivamente cada escalador hasta volver a empezar. Se irán eliminando o no pondrán presas si no llegan. Este se puede hacer pie mano, pies solo plafón, sin pies, con un solo brazo, etc. A más o menos personas puede ser 1+1, 2+2, 3+3, 4+4, así hasta que queramos memorizar. Un uno más uno con un solo brazo y entre varios es rápido, divertido y con un buen entrenamiento de equilibrio, fuerza y movimientos dinámicos.

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Juego 'Tres + tres'

Lo que suma y lo que resta 
Se pone una presa de inicio y una al final, alejadas entre sí. De manera individual cada participante irá sumando presas para llegar hasta la presa final. El objetivo es hacerlo con el menor número de presas posibles agarradas con las manos. Una vez visto cada recorrido, que a veces se puede plantear para un mismo grupo, se puede repetir quitando el máximo numero de presas de los pies o dicho de otra forma, hacer el recorrido con el menor número de apoyos (presas) en los pies. Éste también se puede utilizar en bloques o travesías ya fijadas de entrenamientos para así después restarle

Lances
Poner una presa de salida y una de llegada a la suficiente distancia como para llegar saltando, pero sin llegar con un movimiento dinámico, es decir, que si nos colgamos de la presa de arriba no podemos tocar la de abajo con los brazos estirados. Puede ser a una mano o dos manos. 

Sígueme
Tenemos un escalador inicial que va libremente escalado por la pared, a él le sigue otro escalador que tiene que ir cogiendo las mismas presas de las manos, por lo que tendrá que ir viendo constantemente los movimientos del compañero de delante. Este puede ser seguido por otros tantos compañeros más. El que se cae pasa al final, siendo el primero responsable de la dificultad del recorrido. Lo bueno de este juego es que los escaladores no se ven desde fuera y no pueden imitar igual los movimientos del de delante dando pie a una mala resolución del paso. 

Lleva la carga
Se trata de llevar, por parejas, algo muy voluminoso en un recorrido determinado.

Un balón enorme o algo que te inutilice una mano para cogerlo. Se contará el tiempo o las caídas del objeto durante el recorrido. Este juego es muy divertido para echarse unas risas de vez en cuando, pero es más complicado de lo que parece.

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Transporta la carga

Pilla pilla
Es igual que el clásico juego que se hace en un parque solo que en la pared y, por supuesto, no podemos devolver al mismo que nos ha dado. El que se cae perseguido se la liga y se puede hacer en series de varios minutos empezando por el mismo que se la ligaba.

El reloj
Cogiendo una presa con una mano y sin soltarse de ella debemos intentar tocar el máximo número de presas sin caernos y sin repetir ninguna. Los pies se pueden mover siempre que no toquen el suelo y se hará con ambos brazos. Éste cambia mucho en función de la inclinación del bloque.

Al pañuelo
Dos participantes, un recorrido similar en distancia y una misma salida. Se les dará la salida y gana el primero que coge el pañuelo. Luego se cambian y se da la salida. Al mejor de tres y si el escalador que coge antes el pañuelo no vuelve por el mismo recorrido no cuenta. Éste no será perseguido por su compañero una vez tiene el pañuelo.

Se trabaja velocidad visual y física. Todos los juegos pueden ser específicos cuando buscamos algo de ellos, como el número de movimientos, la inclinación de la pared donde se juega, el tipo de agarre, por su tamaño, forma o dirección, etc. Si vemos que de esta manera nos vemos más motivados para entrenar, tal vez podamos adaptar ejercicios de entrenamiento o incluir en las sesiones diarias de entrenamiento algún juego. Esto se lleva haciendo durante años en muchos otros deportes y ahora desde el aumento de salas y rocódromos está dando pie a la escalada de sala en sí misma, sin salir al medio natural, sin ser algo competitivo, sino como ocio o vida saludable.

Como veis podemos adaptar juegos de otros deportes al nuestro, modificarlos y ver que podemos trabajar con ellos.

Si estáis pensando en iniciaros en la escalada o ir a una sala de búlder, los juegos son una forma divertida de entrenar a la vez que sumas retos con los compañeros. Se hace más ameno el entrenamiento y mejoramos la condición física y técnica gestual. A esto hay que añadirle algo de ejercicio aeróbico, algo de mantenimiento general con otros ejercicios y estiramientos al final de cada sesión.

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