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El Cabildo cede Chira a Endesa-Enel

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No fue suficiente que recordáramos que las empresas eléctricas en el Archipiélago Canario, a diferencia de lo que ocurre en los espacios continentales, constituyen un genuino "monopolio natural" (Es decir, una situación estructural que, debido sobre todo al tamaño del mercado y a las economías de escala, impide que pueda existir más de una empresa solvente en ese territorio; solo cabe una). Y que privatizar un "monopolio natural" se considera un error hasta por los economistas más liberalizadores. Y UNELCO acabó siendo parte de la privatizada ENDESA española y poquito después (y por ahora) de la semipública italiana ENEL.

Con posterioridad, la historia de la energía en las islas, como en el resto del mundo, tuvo que responder y afrontar la aplastante y formidable irrupción de las energías limpias y renovables. Y así nos encontramos con que Canarias pasó, de ser un archipiélago sin recursos naturales energéticos, a poseer un emporio de recursos energéticos renovables.

No es el momento de recordar el despropósito que, habiendo comenzado Canarias a convertirse en una sociedad muy avanzada en la utilización de esos recursos naturales, hoy nos hayamos colocado a la cola de todas las comunidades españolas en este tipo de aprovechamientos. Lo que constituye el mayor despilfarro económico y medioambiental que hayamos hecho a lo largo de toda nuestra historia.

Tampoco es el momento de reiterar (lo hemos vuelto a hacer recientemente en estas mismas páginas) la propuesta que la explotación industrial de estas energías, en opinión de muchísima gente, debe ser considerada estratégica y pública.

Lo que hoy queremos resaltar es que, de siempre, el talón de Aquiles de las energías limpias y renovables es su falta de continuidad. Porque un sistema energético, para serlo, tiene que garantizar la producción de energía las veinticuatro horas de los trescientos sesenta y cinco días del año. Y eso está fuera de las posibilidades de las renovables. Porque a veces no hay viento, tenemos panza de burro, la mar está echada? De forma que las renovables nunca pueden ofrecer un sistema completo y específico y están condenadas a jugar un papel auxiliar y complementario.

A menos que seamos capaces de almacenar la energía. Y, al margen de los avances científicos sobre las posibilidades de almacenamiento en pilas, aquí en Gran Canaria tenemos una posición privilegiada al contar con una red de presas y embalses de agua en altura, de las más densas y completas que existen.

Y llegamos al asunto de la propuesta de construir un formidable aprovechamiento hidroeléctrico en Chira-Soria (por ahora). Ya hemos comentado, también, el tremendo despropósito que unas instalaciones de propiedad común, únicas e irrepetibles, se concedan a empresas privadas para que hagan el negocio del siglo, a cambio de un canon. Nos resulta desmoralizador.

Pero es que, ahora, se ha dado todavía un paso más allá y, a mi juicio, se ha llegado al límite de la irresponsabilidad. La estación hidroeléctrica se va a dejar en las manos ¡nada menos! que de ENDESA-ENEL que, como sabemos, es la misma empresa privada que ya detenta el monopolio, natural y de hecho, de la producción eléctrica convencional (mediante la quema de combustibles fósiles) en Gran Canaria. Y decimos que se ha llegado al límite porque, justamente, esa instalación hidroeléctrica es la pieza maestra, la clave de la bóveda, de todo el futuro sistema eléctrico grancanario basado en las renovables. Porque su gestión y su manejo son los que permitirán adentrarnos en un nuevo modelo energético que no solo sea limpio, renovable y continuo sino que, además, garantice un plan muy descentralizado, de múltiples y sencillos aprovechamientos familiares y de pequeñas y medianas empresas. Conectados todos en una red inteligente que facilite y promueva el uso masivo de placas solares, molinos de viento y, más allá, el uso generalizado de la inmensa red de estanques medianos y pequeños esparcidos por todo el territorio y que nos permitirían ser una sociedad pionera e innovadora y dar pasos solventes hacia la organización justa e inteligente de la sostenibilidad, a la que todo el mundo está obligado.

Por eso decimos que es el colmo de la irresponsabilidad. Primero, porque la dirección política del Cabildo asume la regalada posición del rentista. Es indignante que, teniendo a su disposición todo un enorme patrimonio, heredado y procedente del esfuerzo colectivo de generaciones anteriores de grancanarios, en vez de ponerse a trabajar y obtener resultados deslumbrantes hacia la sociedad del futuro, se arrepolline en el Camino Nuevo y asuma el irrelevante papel del rentista y del haragán.

Segundo. Al dimitir de su responsabilidad y dejar la pieza maestra del nuevo modelo energético en manos de la misma empresa que ya detenta el "monopolio natural" del viejo sistema, está renunciando a poder hacer la política energética que precisa la sociedad de Gran Canaria.

Tercero. Por último, el equipo dirigente del Cabildo Insular de Gran Canaria, quiere dejar cerrada y firmada la concesión a ENDESA en la próxima semana que, como sabemos, es la última antes de las próximas elecciones. Estas prisas por ceder el fastuoso patrimonio insular en el último suspiro de su mandato y por setenta y cinco años (lo que duraran tres generaciones de grancanarios), aparte de feo, nos parece lamentable e indecoroso.

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