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Juan Carlos Monedero, escritor y politólogo

He estado todo un fin de semana charlando y hasta discutiendo con Juan Carlos Monedero, y no puedo evitar escribir un artículo sobre un personaje de la política española que tiene todavía mucho que aportar. La coincidencia de la moción de censura a Mariano Rajoy por parte de toda la oposición en el Congreso de los Diputados, y el posterior triunfo de Pedro Sánchez, trastocó todo nuestros planes de hablar en el Club de Prensa Canaria solamente del último libro de Monedero  “Los nuevos disfraces del Leviatán, El Estado en la era de la hegemonía neoliberal”. Antes de empezar la disertación de Juan Carlos, nos reunimos a solas en la sala del CPC adjunta al salón de actos, y le plantee la nueva situación, y que mis colegas periodistas querían que hablara también del nuevo presidente, Pedro Sánchez, de la situación política, de la posición de Unidos Podemos, y no me dejó terminar: “Tus colegas tienen razón, tenemos que hablar de la moción, de la nueva presidencia de Sánchez, de política, claro, es inevitable, tú empiezas y me cedes la palabra, que nos lanzamos…..”. Y vaya si se lanzó. He conocido políticos con capacidad dialéctica, y Monedero tiene un piquito de oro, y una capacidad de análisis tremenda. Y entre otras muchas cosas le dijo al respetable auditorio que tras el paréntesis del capitalismo organizado, convivimos con un nuevo monstruo, el neoliberalismo, escondido bajo el disfraz del mercado omnipotente y el mito del consumismo, y añadió que el neoliberalismo es un fascismo más elegante, frase que se me ha quedado grabada, y que bajo ropajes democráticos regresó la violencia y la exclusión de otras épocas, y que el Estado sólo es un reflejo de los conflictos sociales, y habló de la América Latina en transformación es un ejemplo de avance, pero aclaró que el pueblo tiene que recuperar el control del Estado para hacerse con las riendas de su camino político.

Juan Carlos habló por supuesto de la actualidad política, y entre otras cosas dijo que de momento había que darle un margen de confianza a Pedro Sánchez, pese a su tremendo error pasado de intentar aliarse con Albert Rivera, que es un joseantoniano más de derecha que Mariano Rajoy. “Por supuesto que Unidos Podemos ha sido decisivo para llevar a Sánchez a la presidencia de España, se habla mucho de los cinco diputados del PNV, y muy poco de los 71 (setenta y uno) de Podemos y sus confluencias. A nosotros tratan de ocultarnos, y cuando interesa, resaltarnos. Carlos Alsina habló más del chalet de Irene y Pablo, que de la detención de Eduardo Zaplana, por la cual pasó de puntilla el mismo día que se produjeron las dos noticias”. Y habló por supuesto de Catalunya, y clarificó que la derecha catalana, que ha cambiado el nombre del partido varias veces, como ha hecho la derecha españolista, son más o menos los mismos ladrones de dinero público, en Convergencia, ahora el PdCAT, Jordi Pujol, Artur Más, Carles Puigdemont, y Joaquím Torra; en la antigua Alianza Popular, ahora Partido Popular, Manuel Fraga, José María Aznar, Mariano Rajoy, ya ven ustedes qué cantidad de delincuentes y de presuntos. Al llegar a este punto expresó que “llevamos hace tiempo diciendo que Ciudadanos es un partido inventado por los bancos y el Ibex 35 para frenar la sangría del PP, “hace falta un Podemos de derecha”, dijo el Presidente del Banco de Sabadell, y Albert Rivera se ha ofrecido para lo que manden, y de ahí que Mariano Rajoy no se lleve bien con Rivera, y hay que tener en cuenta que desobedecer a los que te pagan o te sostienen sale caro a los que dependen de su soldada. Llevamos tiempo diciendo que Ciudadanos renunció a ser la derecha sensata y optó por el neofalangismo de los Girauta y el neoliberalismo de rapiña de los Garicano”.

Al llegar a este punto me doy cuenta que mezclo tres conversaciones más o menos largas que he tenido con Monedero el pasado fin de semana. En el Club de Prensa Canaria, luego en la cena que tuvimos con otros miembros de Podemos, con su secretaria general, Noemí Santana, entre los comensales, en un restaurante de Las Canteras (oye, Rafael, en esta maravillosa playa ¡te das un baño en enero, febrero, coño, y yo pasando frio en Madrid!), y otro intercambio de ideas en la Plaza del Pilar, en la gran fiesta “Activando 2019”. Quizá fue el viernes por la noche en Las Canteras en donde Monedero me dijo cosas que no estoy autorizado a publicar, porque hay que respetar el “off the record”, el “fuera del registro”, la confidencialidad al calor además de unas sardinas canarias, de un pulpo gallego, y de una paella valenciana (Monedero es un fan del arroz), todo regado con un malvasía de Lanzarote, que a Juan Carlos le mola cantidad. Y tomen nota, cada uno de los comelones (¡Dios mío, si nos hubiese visto alguien de derecha, cómo hubiesen criticado a Monedero!) pago su parte de la cuenta, incluido Juan Carlos. Se lo comentaba a un derechoso de mi barrio de Las Canteras, y me decía “ese partido no le interesa a mucha gente, si se tienen que pagar hasta las cenas, mal asunto”. Tuvo un par de frases sobre Felipe VI, “necesitaba un 23-F para legitimar su reinado, y que se lo iba a brindar Catalunya, y sin embargo no ha sido ese el papel del Rey. Es que no ha visto Juego de Tronos, pese a que Pablo Iglesias se gastó un dinero para regalárselo. Felipe VI, cobarde, se ha echado en manos del pasado y se ha cortocircuitado el futuro. Le hubiera bastado decir en España cabemos todos y cabemos con lo que compartimos y con los que nos diferencia: es tiempo de hablar y de lo que camina separado vuelva a reencontrarse”.

Se volvió a tocar el tema de Pedro Sánchez, y en la segunda ocasión fue muy político. “No me fio, especialmente por la Vieja Guardia que lidera Felipe González, y la Nueva Guardia, de Susana Díaz. Pero hay que darle un margen de confianza, especialmente a su entorno, los que le ayudaron a derrotar a Susanita, su núcleo duro que ahora domina la Ejecutiva Federal y diría que también el Comité Federal. Tengamos ahora un poco de paciencia”. Y de repente, el sábado por la mañana, cinco señoras de cierta edad que asistieron a la fiesta “Activando 2019”, le espetan a Juan Carlos “no crees que te pasaste con Soraya Sáenz de Santamaría”, y rápidamente admite su culpa “es que el machismo todavía lo llevamos dentro, lo reconozco”. Y explica a las señoras, con paciencia: “Vivimos en sociedades atravesadas por tres grandes desigualdades: de clase, de género y de raza. Cuando no perteneces a ninguna de las tres es muy fácil que cometas algún tipo de abuso con los de abajo en cualquiera de esas líneas de separación, pobres, gente racializada, marroquiés, gitanos, subsaharianos, negros o con las mujeres. Esa superioridad está metida en los tuétanos de la sociedad y no la ves, por eso es importante estar atento a cualquier señal que te lo recuerde. Pero ya he pedido disculpas por ese detalle de coger por los hombros a Soraya”. En un aparte me decía luego “que la queja que siempre he tenido con la Vicepresidenta tiene dos ángulos. El primero es el que señala un posible gesto de machismo. Pero conozco a Soraya, he hablado con ella más que con Rajoy o Montoro, por ejemplo. Pero hace algún tiempo le dije a la Vicepresidenta cosas más duras que cogerla por los hombros. Le dije que se habían excedido creando una policía política para inventar pruebas contra Podemos, que luego aireaba ese dechado de virtudes que es Inda, le dije que la manipulación de las noticias en RTVE era escandalosa para criminalizarnos, presiones para echarnos de nuestros trabajos, uso del Ministerio de Hacienda para perseguirnos por ser adversarios políticos, intentos de imputarnos delitos para encarcelarnos, y me contesto muy fríamente con una sonrisa: “qué piel más fina teneís”. Y de repente me dice, no recuerdo si fue en Las Canteras o en la Plaza del Pilar, ó en el Club Prensa Canaria, que “ el PP acaba de entregar una cerrada ovación a Mariano Rajoy. Parecida a la de Cifuentes. Los aplausos en el PP son como la mancha negra, ese trozo de papel que se entregaba a los piratas antes de ejecutarles. En la Isla del Tesoro de Rajoy, hay demasiadas patas de palo, demasiados tesoros enterrados y demasiados piratas sin escrúpulos. Uno que no llega ni a pirata y se queda en payaso diabólico es el director de RTVE, José Antonio Sánchez, el sinvergüenza que mandó crear noticias falsas contra adversarios políticos. En la comisión de investigación sobre la corrupción del PP ha admitido que está en los papeles de Bárcenas pero que, para lanzar un pellizco de monja a Podemos, ha sacado pecho constipado afirmando ufano que no está en los papeles donde se cuelga a gente en las grúas o se mata a manifestantes. Qué original. Le ha faltado ETA. Que esta mezcla de idiota y de irresponsable se olvide de que es el director de un ente público y que con tanto descaro se muestre como un mercenario del PP es otra señal más de la descomposición de este partido”. Rafael, hay que seguir luchando contra las desigualdades de una sociedad que es patriarcal, clasista y racista. Las tres luchas deben darse la mano. Porque hay mujeres, como las dirigentes del PP que explotan y abusan de los que tienen menos, que destrozan la naturaleza, que desprecian a los inmigrantes, que separan a las familias y les hacen la vida imposible; porque hay pobres y personas precarizadas que son profundamente machistas y racistas; porque hay personas racializadas que desprecian a los inferiores económicamente y reproducen una cultura machista que golpea a las mujeres. El Gobierno del PP no ha hecho nada ni por las mujeres ni por las mayorías cada vez más desiguales ni por los inmigrantes, salvo criminalizarlos. Por todo esto, al tiempo que he aprendido que hay gestos que es mejor no hacer, me alegro infinitamente que se hayan ido y de que la maquinaria judicial y policial pueda hacer su trabajo sin interferencias. No me molestan las críticas de periodistas mercenarios ni las de los que son conocidos por acosar en sus redacciones. Tampoco de los que querrían que no existiéramos por razones políticas. Sabemos que nos van a cuestionar cualquier cosa que hagamos. Pero quiero seguir escuchando todo lo que la cera machista, clasista y racista tampona mis oídos. Así que añado a mi alegría por haber cumplido el primer paso de lo que prometimos hace cuatro años, mi agradecimiento a todas las mujeres por estar alertas y recordarme cada tropiezo.

Un adiós en la plaza del Pilar, “oye, Noemí Santana vale mucho, en 2019 va a ganar las elecciones Canarias. Vendré antes para ayudarle un poco a ganarlas. Nos veremos de nuevo, o igual nos veremos en Madrid, pero seguro que estaré aquí comiendo tierra canaria. Y comiendo en la playa de Las Canteras”. Nos veremos. (Repaso el artículo, veo que me faltan cosas, pero si no te decides ponerle punto y final, te pasa como me decía Manolo Padorno, te quedas siempre con la duda si te has dejado algo en el tintero).

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