eldiario.es

Menú

Rajoy en el final de la escapada

- PUBLICIDAD -

Una vez asumido el caso por el tribunal competente para instruir un caso en el que aparecen imputadas personas aforadas, se repiten todas las diligencias por un nuevo instructor nombrado al efecto. El silencio que ayer guardaba Mariano Rajoy era el de que se ha quedado sin discurso en medio de una estrategia en la que quiere aparecer como un hombre ecuánime, centrado y capaz de ser alternativa de gobierno. Nada de eso es posible sin un cambio radical de actitud. En primer lugar, ejercitar su promesa de llegar al final en cualquier caso de corrupción que haya podido producir en su partido. Y ahora las sospechas están compartiendo despachos en un mismo edificio. En segundo lugar, librándose de los sectores más involucionistas que radican principalmente en la Comunidad de Madrid pero que ahora, a través de la personalidad de Jaime Mayor Oreja, se extienden al liderazgo de las elecciones europeas: todo un contrasentido: el político que no tenía confianza en Mariano Rajoy ha sido elegido por este para representar a su partido en Europa.

Probablemente estamos ante un proceso largo en el que la solicitud de suplicatorios para procesar a las personas aforadas requerirá trámites farragosos. Pero la Justicia se ha puesto en marcha y camina en una dirección en la que los silencios de Mariano Rajoy no serán posibles, sobre todo porque el juez Garzón ya no puede ser utilizado como coartada.

* Periodista, analista político y articulista de elplural.com

Carlos Carnicero*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha