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Un congreso extraordinario socialista

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Del Congreso extraordinario la gran ventaja es que saldría un nuevo secretario general, y candidato a la presidencia del Gobierno para 2012, y además, que no es poco, un nuevo Comité Federal, máximo órgano entre congresos, y una nueva Ejecutiva Federal, es decir, una nueva dirección socialista, sin el amortizado Zapatero entre sus componentes. Las primarias a mi juicio son ahora mismo un peligro mucho mayor, y aparte de dejar las cosas sin arreglar, y dar una nueva visión al socialismo español, no hay que olvidar lo que ocurrió con las primarias entre Almunia y Borrell, que ganó este último y Joaquín Almunia siguió ostentando su cargo de secretario general con la consiguiente confusión dentro del partido, y también entre sus bases y votantes. Unas primarias creo sinceramente que no puede ser sólo la respuesta a la mayor debacle del PSOE en la historia moderna de este partido, y un congreso extraordinario debería ser la respuesta, con un amplio debate y con una participación de toda la militancia que busque una nueva orientación capaz de convertirse en una referencia progresista, como siempre ha sido el Partido Socialista.

Tengo que reconocer, analizando los Estatutos del Partido Socialistas, que las primarias son tan legítimas como la convocatoria de un congreso extraordinario, pero no hay que olvidar que fue por esta vía cuando en julio de 2000 José Luis Rodríguez Zapatero llegó a la secretaría general, con cuatro candidatos@s, Matilde Fernández, Rosa Díez, José Bono y el propio Rodríguez Zapatero, y aunque José Bono partía como claro favorito, la "tercera vía" integrada entre otros por Juan Fernando López Aguilar, José Blanco, Trinidad Jiménez, Jesús Caldera, Jordí Sevilla, fue la que decidió la victoria apretada de Zapatero por nueve votos de diferencia sobre Bono. Alfonso Guerra, un hombre conocedor de los entresijos del partido, ha afirmado que es mejor convocar un congreso urgente, que no tiene que ser más complejo que las primarias, y del cual, salga un nuevo secretario general que sería también candidato a la presidencia del gobierno, con otro programa político auténticamente progresista y sin tanto miedo a tomar decisiones que irriten al Partido Popular y a la derecha cavernícola española.

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