eldiario.es

Menú

El orden natural

- PUBLICIDAD -

La ilegalización de Bildu es, sin duda, asunto complejo. No en vano varios magistrados del Supremo emitieron votos particulares en desacuerdo con el fallo impuesto por la mayoría. Entre sus argumentos, que a Eusko Alkartasuna (EA) y Alternatiba, integrados en Bildu, se les priva de su derecho a participar, a pesar de ser dos partidos a los que nada se les puede reprochar.

Dejando a un lado cómo acabará todo, queda la sensación de que el Gobierno ha vuelto a dejarse arrastrar por el PP. Ya la formaron los peperos con su beligerancia contra el Estatut, con la intención de presentar a Zapatero como un rompepatrias y el resultado de que los catalanes dieron unos pasos más allá de la España una que le llena tantísimo la boca a la derechona. No haré el recordatorio de que el PP recurrió extremos del Estatut que votó a favor en otras comunidades porque ya cansa esa estrategia de la derechona de decir una cosa aquí y allá la contraria; sin sonrojarse de tanta confianza que tiene en la poca inteligencia que atribuye a los españoles. A los encuestados, al menos.

En el caso de Bildu, el Gobierno ha ido de acuerdo con el PP y de nuevo pierde el PSOE. Destacados psocialistas como Odón Elorza y Txiqui Benegas no ven bien la ilegalización de Bildu y esa parece ser la opinión de un amplio sector del partido en Euskadi. Al margen de que acaben por asumir lo que venga de Ferraz, que esa es otra, el desacuerdo está ahí. También los psocialistas catalanes se muestran críticos con la actitud del Gobierno frente a Bildu. Así como los nacionalistas de otras comunidades. Salvo CC, claro, que no se entera.

Además, el PNV anunció la suspensión de cualquier colaboración con el Gobierno, lo que obligará a Zapatero a renunciar a iniciativas parlamentarias contra la crisis porque, seguramente, las perdería; que no va el PP a renunciar a sus expectativas y correr el riesgo de que la gente de a pie se lleve una alegría. Podrá Zapatero aguantar hasta el otoño pero enseguida deberá enfrentarse a los presupuestos 2012 que difícilmente sacará adelante tal y como la tiene ahora; ni con el apoyo de Ana Oramas, oye. Entonces estará el PP más cerca de lograr el anticipo electoral y salvar el prurito a pocos meses de la fecha señalada en principio para las generales.

Debo subrayar que la embestida contra el Estatut y la prohibición de Bildu han partido del centro estatal. O sea, sigue percibiéndose en la Administración del Estado un tufo centralista que antepone lo que ocurre en Madrid (la disputa crispada de peperos y psocialistas) sobre los asuntos de provincias. En definitiva: la administración central es políticamente incapaz de profundizar en el Estado de las Autonomías para que evolucione hacia una estructura política y territorial más acorde con la realidad española. El PSOE no ha querido hacerlo porque padece el síndrome del advenedizo y quiere que le perdone la derechona propietaria del país su osadía de gobernar; la misma derechona que espera restablecer en 2012 el orden natural, que realmente es el sobrenatural establecido por Dios al menos desde que los reyes godos se convirtieron al catolicismo. Desde entonces, cualquier desvío ha dado lugar a todo tipo de los desastres que del XIX para acá han sido los pronunciamientos militares, golpes de Estado y dictaduras empapadas de agua bendita. En el fondo, de eso se trata; de volver a los orígenes.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha