eldiario.es

9

“Hay grandes propietarios de tierras que van a seguir cobrando ayudas de la PAC sin necesidad de producir”

Lorenzo Ramos, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, habla sobre las reivindicaciones históricas de la organización

- PUBLICIDAD -
Lorenzo Ramos Silva, Secretario general de UPA.

Lorenzo Ramos Silva, Secretario general de UPA.

El  secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, Lorenzo Ramos, ha denunciado que la nueva Política Agraria Común (PAC) es una " oportunidad perdida para los agricultores y ganaderos españoles y para todo el mundo rural".

Ramos define en una entrevista como "mala" la labor del exministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en lo referente a las negociaciones de la PAC y afirma que " siempre hemos querido tener un ministro que supiera de agricultura, el problema es que teníamos uno que sabía demasiado y se ha dedicado a contarnos a unos y a otros lo que queríamos oír". El resultado, dice, "ha sido mucho peor para los verdaderos profesionales del sector".

En unos meses entrará en vigor una nueva Política Agraria Común para toda la Unión Europea, ¿cómo ha quedado la PAC para España?

La nueva PAC es una oportunidad perdida para los agricultores y ganaderos españoles y para todo el mundo rural.

Las PAC es la única política verdaderamente común de la Unión Europea, y ha conseguido grandes cosas, pero también ha generado algunos desequilibrios que se deben corregir. Lamentablemente, creemos que esta nueva política no solucionará esos problemas y sí generará otros nuevos.

¿Cómo valoras la labor negociadora del Gobierno español?

Para nosotros, la labor del exministro Arias Cañete en las negociaciones de la PAC ha sido una labor mala. Siempre hemos querido tener un ministro que supiera de agricultura. El problema es que teníamos uno que sabía demasiado y se ha dedicado a contarnos a unos y a otros lo que queríamos oír. El resultado ha sido mucho peor para los verdaderos profesionales de la agricultura y la ganadería.

Por primera vez, la Unión Europea ha dado la oportunidad a los Estados de personalizar una parte importante de la PAC. Sin embargo, la negociación a nivel nacional para decidir cómo se repartirán las ayudas no está siendo buena.

¿Cómo se repartirán entonces las ayudas?

No todos los agricultores y ganaderos en España recibirán fondos de la PAC. De hecho, de aquí en adelante sólo percibirán ayudas aquellos que ya las percibían. No se ha incorporado ningún sector nuevo. Y es sangrante que sectores como las frutas y hortalizas no reciban subvenciones, mientras que en países como Francia, Alemania o Rumanía sí lo hacen.

¿Se trata por tanto de una desventaja competitiva?

Totalmente. Por una parte, tienes la distancia que deben recorrer nuestros productos para llegar a los mercados europeos y, por otra, que esos países ya están percibiendo una ayuda por hectárea de otras producciones.

La nueva PAC reconoce la figura del agricultor activo, que es a quien se dirigirán las ayudas. ¿Cómo valoráis esta incorporación?

Efectivamente. Una de nuestras reivindicaciones históricas es algo tan básico como que las ayudas se dirijan a los agricultores y ganaderos que trabajan el campo, producen alimentos, cuidan el medio ambiente y generan empleo. El reconocimiento de la figura del agricultor activo es un primer paso, pero no es suficiente.

Hay grandes propietarios de tierras que van a seguir cobrando ayudas sin necesidad de producir. Los especuladores no descansan, y la nueva PAC debería incorporar mecanismos para impedir que las ayudas vayan a quien no deben ir.

¿Cómo justificarías que en un panorama de recortes la PAC siga siendo la política comunitaria que tiene más presupuesto?

Los agricultores y ganaderos europeos producimos alimentos sanos, seguros y de calidad para los 500 millones de ciudadanos europeos. Además, y por si fuera poco, cuidamos del medio ambiente, mantenemos viva la mayor parte del territorio –que no lo olvidemos, es rural- y creamos empleo, actividad y riqueza.

La PAC goza de mucho presupuesto a nivel europeo porque es la única política verdaderamente común. Si las políticas de defensa, sanidad o educación fueran comunes superarían ampliamente a la política agraria.

Además, frente al incremento de las subvenciones en grandes países como Brasil, China o incluso Estados Unidos, Europa recorta la PAC cerca de un 15%.

Hablando de estos grandes bloques comerciales y países que protegen su agricultura, ciertas voces critican que las políticas de subvenciones impiden competir a países del tercer mundo, contribuyendo a frenar su desarrollo...

La solución a esta problemática es potenciar los acuerdos entre las diferentes zonas del mundo en el seno de la Organización Mundial del Comercio. El problema es que como la OMC está bloqueada, la UE está llegando a acuerdos bilaterales con determinadas zonas y países que no siempre benefician a los agricultores de una y otra zona.

Los acuerdos entre zonas comerciales tienen que servir para impulsar la economía de las áreas más desfavorecidas y que se produzca un verdadero intercambio beneficioso para ambas partes. Eso, a día de hoy, no está ocurriendo.

A pesar de que la Política Agraria Común debería haber entrado ya en vigor, parece que va con bastante retraso...

Las instituciones han jugado con los plazos de renovación de la PAC en toda Europa. Así, aunque hablamos de una PAC 2014-2020, lo cierto es que hasta el otoño de 2015 el agricultor no va a saber qué ayudas recibirá ni de qué manera.

Todavía hay muchos flecos pendientes que el Gobierno central y las Comunidades Autónomas están negociando a espaldas de los agricultores y ganaderos. Temas como los sectores que recibirán ayudas asociadas, la regionalización de las ayudas, la convergencia entre regiones... están todavía en el aire.

Uno de los objetivos de la nueva PAC es potenciar el respeto al medio ambiente, ¿cómo veis desde UPA el tema del greening como principal objetivo de reforma de la PAC?

Aparte de producir, cuidamos el entorno desde siempre. La ganadería extensiva, por ejemplo, mayoritaria en nuestro país, es una de las prácticas agrarias más tradicionales y más ecológicas. Los llamados cultivos permanentes, como el viñedo, el olivar o las frutas también son, por definición, prácticas agroecológicas.

En todo caso nos gustaría que la burocracia necesaria para justificar nuestro respeto al medio ambiente no nos complique demasiado nuestras tareas diarias.

¿El mercado valora después esas prácticas?

Es muy difícil que el mercado valore verdaderamente lo que cuesta producir un determinado producto. Además, los desequilibrios de la cadena agroalimentaria nos impiden poner precio al fruto de nuestro trabajo. Normalmente es la gran distribución la que fija los precios.

Desde UPA lleváis varios años denunciando los abusos de determinadas empresas de la distribución. Después de tanta lucha, ¿conseguís precios justos para vuestros productos?

Hace casi diez años que lanzamos esa campaña. Fuimos los primeros en denunciarlo y en exigir el fin de los desequilibrios en la cadena alimentaria.

El problema es que la gran distribución lleva a cabo campañas de productos reclamo con productos básicos como la leche, el aceite o el pollo. Campañas que se realizan a costa del agricultor. Son un engaño para los consumidores y suponen la ruina para los productores.

Habría que cambiar normas a nivel europeo y nacional para impedir que estas prácticas se sigan haciendo y sobre todo para que el agricultor tenga garantías para que, después de haber estado durante todo el año haciendo un gran esfuerzo para sacar un producto, el resultado de sus ventas le dé para conseguir cubrir los costes de producción y obtener un salario digno.

Asistimos hoy a una crisis institucional que afecta a organizaciones de todo tipo, ¿es el caso de las organizaciones agrarias?

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos es una organización independiente que vive exclusivamente de las cuotas de sus afiliados, agricultores y ganaderos profesionales.

Los movimientos sociales y la organización de la sociedad civil es fundamental en una democracia como la nuestra, más si cabe en el mundo rural, que se enfrenta a aún más dificultades.

Pero eso sí, necesitamos que las Administraciones nos reconozcan como los interlocutores que somos y que valoren los servicios que prestamos a nuestros representados.

¿Cómo valoráis el proceso de medición de la representatividad de las organizaciones agrarias que quiere llevar a cabo el Gobierno?

No nos parece mal que se mida la representatividad de las diversas organizaciones agrarias que hay en España. Aunque me pregunto si es la necesidad más urgente del campo español y, sobre todo, con qué objetivos quiere el Gobierno organizar esas elecciones. Elecciones en el campo, sí. Pero que sean limpias, democráticas y con todas las garantías.

¿Qué mensaje lanzarías a los jóvenes que estén planteándose apostar por la actividad agraria como modo de vida?

Uno de los grandes retos de la humanidad en el futuro será asegurar un suministro estable de alimentos para todos. La agricultura es más que necesaria y tiene futuro, pero también tiene grandes incertidumbres que son una barrera para que los jóvenes apuesten por dedicarse a ello.

Necesitamos una verdadera apuesta por la agricultura por parte de las Administraciones y que apuesten por la agricultura familiar, que es la que genera vida en los pueblos, crea empleo y produce los mejores alimentos.

- PUBLICIDAD -

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha