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FAST & FURIOUS PRESENTS: HOBBS & SHAW

En un mundo totalmente lógico, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) y Deckard Shaw (Jason Statham) estarían condenados a no entenderse jamás, por mucho que los astros se alinearan para suavizar la situación. Cada uno representa dos formas de comportarse ante la ley diametralmente opuestas, y sin posibilidad de encontrar un atenuante que pueda mitigar la condena resultante.

Sin embargo, en un manicomio errante por el universo llamado el planeta Tierra, la lógica es un concepto tan teórico y metafísico como lo pudiera ser la justicia, dado que ambos deben ser tamizados por las reglas del comportamiento humano. Y es ahí donde la partida está, de antemano, ganada por la irracionalidad y la falta de la más mínima coherencia argumental. De ahí que, llegado el momento y tras unos comienzos nada prometedores, en la séptima entrega de la serie Fast & Furious “Furious Seven” (James Wan, 2015), ambos personajes debieron llegar a una tregua para solucionar los problemas a los que debían enfrentarse.

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Luke Hobbs (Dwayne Johnson) y Deckard Shaw (Jason Statham) en una secuencia de la película Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw © 2019 Universal Pictures.

Dicho todo esto y sin olvidar las ya comentadas diferencias de “forma” y “fondo” a la hora de comportarse en sociedad hay un elemento, la importancia que en sus vidas tiene la familia, el cual, lejos de ser “otra causa” de conflicto, los une más allá de valoraciones personales. En estos, ambos son dignos herederos del clan formado por Dominic Toretto (Vin Diesel), quien entiende que las personas de su círculo más íntimo no son sus amigos, sino FAMILIA, con mayúsculas.

Es más, Deckard Shaw apareció en escena para vengar lo que había sucedido con su descontrolado hermano Owen (Luke Evans) en la entrega anterior de la saga Furious 6 (Justin Lin, 2013) y, si bien es cierto que Owen entendía la vida como un juego basado en situaciones límites -de ahí, cómo terminó- las motivaciones de su hermano Deckard por vengarlo estaban bien claras. En el caso del descomunal agente del U.S. Diplomatic Security Service (DSS), su familia más directa es su hija Sam (Eliana Sua) y no hay nada, ni nadie que pueda interponerse entre ellos, so pena de quedar aplastado por la enorme mole que es y representa el pétreo servidor de la ley.

Ésa es la baza que el agente Locke (Ryan Reynolds) utilizará para convencer a Luke Hobbs en su empeño por detener los manejos de una letal y megalómana organización, empeñada en acabar con la raza humana. Con el antiguo comandante del Special Air Service (SAS) y de las fuerzas especiales del Reino Unido el argumento no tendrá la misma solidez, sobre todo al enterarse que su compañero de fatigas será ni más ni menos que el agente Luke Hobbs. Tras el abandono inicial, Deckard Shaw regresará al tablero de juego cuando entienda que quien está detrás de toda aquella amenaza es, ni más ni menos, que su aguerrida hermana pequeña, Hattie (Vanessa Kirby), una agente del MI 6 británica traicionada por la organización Eteon, y su principal lugarteniente, Brixton (Idris Elba).

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Hattie Shaw (Vanessa Kirby) en una secuencia de la película Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw © 2019 Universal Pictures.

Con esta última entrega, Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw (David Leitch, 2019), la saga abandona el asfalto y los neumáticos humeantes y se adentra en el territorio que, décadas atrás, presentara Ian Fleming al publicar su novela Casino Royale (abril de 1953), primera de las aventuras literarias del agente del servicio secreto británico por excelencia, el comandante James Bond. En esencia, ETEON no deja de ser una reinterpretación de SPECTRE, la malvada organización liderada por el no menos desmedido y malévolo Ernst Stavro Blofeld. 1

Al igual que en el caso de la organización creada por la imaginación del británico Ian Fleming -que ya describió en sus novelas a sicarios tan memorables como Donald "Red" Grant (Robert Shaw)- ETEON no ha dudado en “en tirar las casa por la ventana” y crear al soldado definitivo, Brixton, otro antiguo agente del MI 6 británico transmutado en una suerte de ciborg T-800 real y capaz de derrotar a cualquier de sus oponentes, dadas su enormes prestaciones físicas y tecnológicas. Como muy bien le vocea el implacable sicario al que fuera su compañero de armas, Deckard Shaw: “Look at me. I'm Black Superman!” Por momentos, su afirmación parece imposible de rebatir.

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Brixton (Idris Elba) en una secuencia de la película Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw © 2019 Universal Pictures.

Luego están esas bazas que uno desea no jugar y que, en el caso del agente del DSS, tienen que ver con regresar a una casa que abandonó décadas atrás, apartándolo de su familia y, en especial, de su hermano Jonah (Cliff Curtis) Como quedará claro, regresar nunca es fácil, pero, cuando ya no se tiene nada que perder, lo único que queda es jugar con las reglas que uno mejor conoce y no mirar atrás, filosofía que también hubiera firmado, de estar presente, Dominic Toretto.

Y es, en estos momentos, en donde la película de David Leitch, que sigue el guion de Chris Morgan y Drew Pearce, vuelve a la senda de las primeras entregas de la saga, aquéllas en donde el ruido de los motores, el olor a gasolina y el empuje del nitrógeno líquido marcaban el compás de la narración.

Puede que en dicha amalgama de conceptos y en el constante tira y afloja de los principales protagonistas resida el mayor atractivo de una película que juega con el cine de espías, la ciencia ficción, la comedia más escatológica y el siglo en el que vivimos, y lo sirva sin conservantes, ni demasiados edulcorantes. Baste con ver al personaje interpretado por Vanessa Kirby, para entender esta última afirmación.

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© 2019 Universal Pictures.

Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw suponen ciento treinta y cinco minutos de desenfreno visual delante de tus ojos, con situaciones de sobra conocidas, pero que bajo el tamiz y el carisma de los actores que la interpretan te hacen olvidar que todo eso ya lo habíamos visto antes y nos mantienen agarrados en la butaca hasta que las luces de la sala se vuelven a encender. En realidad, no TODO lo que sale en la película lo habíamos visto antes, y mucho menos la motocicleta que maneja Brixton…  

© Eduardo Serradilla Sanchis, Helsinki, 2019. 

© 2019 Universal Pictures

 

Nota:

1. Special Executive for Counterintelligence, Terrorism, Revenge and Extortion.

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