El Kadima no logra la mayoría e invita a Netanyahu a un gobierno de unidad

El Partido Kadima, de la actual ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni, reafirmó su ventaja frente al resto de formaciones y se hizo con 29 escaños, uno más de los que consiguió el opositor Likud de Benjamín Netanyahu, según el último balance ofrecido a última hora de este martes por los medios israelíes, con el 99% de los votos escrutados.

A pesar de los primeros resultados de los comicios, no es del todo seguro que Livni consiga los 61 diputados necesarios para formar gobierno. Consciente de ello, invitó a su rival derechista Netanyahu a sumarse a un gobierno de unidad, que estaría liderado por el Kadima, aunque éste rechazó a priori su propuesta.

Así pues, queda por ver si la formación de Netanyahu, que en los últimos comicios de 2006 consiguió sólo 12 escaños, acaba uniéndose al Kadima o bien forma coalición con el bloque de derechas del país, que es claramente mayoritario. En ese sentido, algunos medios locales destacaron como posibilidad futura la formación de una coalición entre el Likud y el tercer partido en resultados, el ultraderechista Yisrael Beiteinu (YB, Nuestro Hogar es Israel), de Avigdor Lieberman.

A pesar del apretado resultado, ambos candidatos proclamaron su victoria escasas horas antes de que se cerrara el escrutinio y aseguraron que se convertirían en el próximo primer ministro del país. “Hoy la gente ha elegido al Kadima y formaremos el próximo Gobierno”, aseguró Livni, quien añadió que había ofrecido formar un gobierno de unidad a Netanyahu, aunque éste “lo rechazó y dijo que había que esperar a que la gente decidiese”. Además, pidió a la derecha que “respete los deseos de los votantes”.

El partido de ultraderecha Yisrael Beiteinu (YB, Nuestro Hogar es Israel), liderado por Avigdor Lieberman, permanece en tercer lugar con un total de 15 escaños, mientras que el Partido Laborista de Ehud Barak, habría conseguido 13 del total de 120 de la Knesset (Parlamento). Ni Barak ni Lieberman se decantaron con la difusión de los primeros resultados por ninguna de las dos formaciones mayoritarias, lo que genera todavía más dudas de cara a acordar una coalición de Gobierno.

La última palabra la tiene Peres

Para culminar la tarea de formación del Ejecutivo, proceso que durará unas seis semanas, el candidato ganador tiene que recibir el visto bueno del actual presidente israel, Simon Peres, de ahí que la semana que viene el mandatario comience las negociaciones con el resto de líderes parlamentarios.

Una de las cuestiones que más diferencia a Livni de Netanyahu, es el asunto de Oriente Próximo, ya que mientras la candidata del Kadima, que ejerce como jefa de las negociaciones con los palestinos, apoya la creación de un Estado palestino, Netanyahu apuesta por cambiar el enfoque de las conversaciones de paz y abandonar las cuestiones territoriales que han impedido un acuerdo para concentrarse en mejorar su economía.

Ruben Adlerp, el propio director de marketing electoral de Livni, confesó que la dureza con que la candidata trató la operación israelí en Gaza había perjudicado su imagen. El Ejército hebreo lanzó una ofensiva a finales de diciembre que duró 22 días ininterrumpidos y acabó con la vida de más de 1.300 palestinos. La operación fue en respuesta a los ataques con cohete lanzados por milicianos de Hamás contra el sur de Israel.

El último de dichos ataques se produjo hace apenas unas horas, cuando un cohete Qassam disparado presuntamente por milicianos palestinos desde la Franja de Gaza impactó en un área abierta cerca de la ciudad israelí de Sderot, apenas media hora antes de que cerrasen los colegios electorales. Como consecuencia de los ataques palestinos murieron 13 israelíes desde que comenzó la ofensiva.

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