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Emprendedores, beban más vino…

Mi padre siempre dice que para beber hay que saber comer, pues eso…

Este titular no quiere llamar la atención, créanme que no. Es una perogrullada “sin peros”, una verdad semi-lógica que no podemos dejar pasar.

Recuerdo que cuando estudiaba (nunca lo he dejado de hacer, pero me refiero a cuando lo hacía por obligación y no como ahora, porque me gusta), en ocasiones había eventos en la facultad, en el campus... Eran cursos formativos, charlas, seminarios… que solían tener una cosa en común, en una “esquinita” del cartel anunciador ponía algo así como:

Al finalizar el acto, Copa de Vino Español.

Además, venía así mismo, en mayúscula, como si se tratara de una autoridad, de un nombre con sus dos apellidos. En otros carteles ponía C.V.E., pero esto era ya para nota, para los “profesionales” de esas plazas, para los que andaban por 3º, para los repetidores... La primera vez que lo leí pensé que eran las siglas de “Comunidad Venezolana Española”, seguramente porque acababa de dejar el jardín de las hespérides y tenía un “saudade” palmero importante.

Pero no, era el momento en el que esos cursos, charlas o seminarios cobraran sentido. Era el instante color “avioletado” donde el protagonista no era el ponente, sino cada uno de los asistentes. Era una franja horaria en donde la gente se movía, hablaba, intercambiaba conocimiento, dudas, tarjetas…

Pues bien, emprendedores: ¡beban más vino! Aunque el término se pueda seguir utilizando, la “Copa de Vino Español” es el actual “Networking”. Es un punto estratégico en la vida de cualquier proyecto que esté empezando, que lleve un tiempo o incluso que ya esté asentado en el mercado. Estas citas son fuentes naturales de ventas.

Pero permítanme que les de varios consejos para ir lo mejor preparados posibles “a beber vino”:

1-. Lleven su propio vaso

Aunque el catering seguramente les de uno, si ustedes llevan su propio vaso, les irá mejor. Vayan al evento, corporativos, preparados para la ocasión. En ese vaso que lleven “desde casa”, tendrán que tener su mejor carta de presentación. Tendrán que tener la lección bien aprendida, saber qué quieren transmitir, cuáles son los puntos fuertes que destacarían de su proyecto. Ser enólogos embriagados de sus propias unidades de negocio.

2-. Conozcan lo que van a beber

Ir a un Networking sin conocer qué vinos les apetece beber, puede conducir a desilusiones… Conozcan a los asistentes de manera previa, investíguenlos, vean qué venden, a qué precios, dónde están… Hay foros que ya anuncian quiénes irán, por lo que no tendrán difícil lo de “bichear” por la red qué información hay de los mismos.

Si conocemos a los compañeros de “botellón”, tendremos más información para preparar nuestra presentación, nuestros inicios de contactos o de ventas.

3-. No mezclen vinos

Al igual que en una cena en el “Michelin” Cocinandos de León, les recomendaría que prueben varios vinos (el maridaje ahí es espectacular), en un Networking no está bien visto eso de mezclar “churras con merinas”. Pocas cosas sientan tan mal en un encuentro de esta índole, que la típica persona que “sabe de todo”, que te intenta vender ocho servicios a la vez.

Les será totalmente contraproducente dar a conocer que venden muchos productos o servicios; estos puntos de reunión no son presentaciones de empresas, ni mítines políticos, son situaciones generadas pero que deben ser lo más naturales posibles. No hay nada malo en decir en qué son especialistas, pero si la otra persona intuye que son “expertos de todo”, les prestará menos atención.

El emprendedor tiende a pensar que contar que pueden vender 28 servicios les hará más completos, más importantes, más “comprables”, más integrales… pues no, generarán precisamente lo que les comentaba antes, dudas…

4-. Ojo con pensar que su vino es el mejor

Otro error muy común de los emprendedores es su cultura de “NoTeCom”, o lo que es lo mismo, “No Tenemos Competencia”. Miren, si cuando saquen algún servicio o producto al mercado, no tienen competencia, preocúpense… y mucho.

Estoy cansado de escuchar a emprendedores frases tales como:

“Nuestro valor añadido es el trato al cliente”

(¡Faltaría! Prueben a tratar mal a un cliente y veremos qué tiempo les dura).

“Nuestra ventaja competitiva es la cercanía hacia el usuario”

(Otra vez… Esto es una obligación, NO una ventaja competitiva).

“No tenemos competencia porque hay pocas empresas que operan en esta zona”

(¿Cuántas son pocas? Con que haya una, ya tendrán competencia, y si no, llegará).

“No tenemos competencia porque somos un equipo multidisciplinar”

(La economía actual invita a ello; los equipos cada vez son más heterogéneos).

No vayan a robar a la cárcel, por favor. No pueden tener frases, afirmaciones o convicciones de este estilo, porque el “NoTeCom” pasa muy pocas veces, y además, daríamos una imagen poco humilde.

Cuando he participado en algún certamen emprendedor, bien como tal o como jurado unos años más tarde, había candidatos que vivían en Matrix; moraban en una realidad paralela que les hundiría en cuestión de minutos (musicales o no).

5-. Al vino le pega el queso (y viceversa)

Sepan “salir al balcón”. Lo llevo practicando años y no me ha ido mal. Tómense tiempo entre copa y copa, analicen la conversación aunque sea en un solo minuto. Incluso hagan alguna anotación en el fantástico (y rudimentario) bloc de notas de sus terminales de 800€.

El vino marea pero si comen… es menos vino. Si mastican la información que están recibiendo en esta Networking, podrán digerirla mejor. Mi padre siempre dice que para beber hay que saber comer, pues eso…

6-. Brinden pero no molesten en la resaca…

El “chin chin” es síndrome de acuerdo, de estrechar las manos. Lograr un brindis en una cita de esta índole es avanzar a la siguiente base.

¿Cuántas tarjetas de visita han cogido en su vida? Venga, respondo las que he cogido yo… Calculo que unas 2.000 en toda mi vida laboral. Y ahora, siéntense bien, viene la pregunta del millón, o mejor, mejor, del euromillón:

¿Y cuántas visitas han realizado? ¿No se llamaban “tarjetas de visita”?

Brinden pero no por algo de ese día, sino de la próxima relación comercial. Mi recomendación es que intenten visitar a ese cliente potencial, a ese colaborador, o al menos… ¡Una llamada! ¡Un email! ¡Es gratis! Ahora bien, respeten la posible resaca que haya podido tener el cliente, y no lo hagan al día siguiente… ¡pero tampoco a los 10 años! Posiblemente ni les ubique, ni les recuerde y más que seguramente, no tenga tiempo para ustedes.

Bueno, me marcho ya que he quedado para tomarme un vino, además, aquí por Granada ponen tapa gratis…

Un saludo.

Rayko Lorenzo.

www.raykolorenzo.com

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