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El ajedrez viviente. Angelito exclamó ¡Jaque mate!

Gustavo de la Cruz

Son diversos los recursos que un maestro de ajedrez puede emplear en el aula para hacer más entretenidas sus clases, uno de ellos es el de realizar un ‘ajedrez viviente’. En esta modalidad de juego son los mismos alumnos los protagonistas de la batalla ajedrecística, sustituyendo a las propias piezas del ajedrez. Para llevar a cabo esta actividad sólo necesitamos un número mínimo de alumnos, por ello no es necesario disponer de 32 participantes y hacer una partida entera, simplemente basta con explicar una combinación ganadora o una técnica concreta y hacerlo ver a través del tablero viviente. Como suele suceder con las técnicas novedosas de entretenimiento, este recurso no debe emplearse de forma continua para que de esta manera su uso no deje de cumplir esa función festiva y novedosa. Posteriormente, en la parte final de este artículo, les comentaré una anécdota muy simpática acaecida en mis clases utilizando la partida viviente entre los alumnos de la promoción deportiva de Breña Baja.

La historia del ajedrez es esencialmente fascinante y un apartado muy especial lo constituyen las partidas de ajedrez vivientes. Para estar bien informado sobre ello os recomendamos el siguiente artículo muy bien fundamentado que he encontrado en internet http://librodenotas.com/viajealajedrez/21615/una-partida-viviente.

El primer Ajedrez en vivo que se conoce es de 1404, llevado a cabo por el sultán Muhammad VI de Granada, este recurso también sería posteriormente utilizado por Juan de Austria en 1571 para conmemorar la victoria de Lepanto. No obstante, el caso más famoso de ajedrez viviente es el del pueblo italiano de Marostica, en el que una partida de ajedrez revive un duelo del año 1454 entre dos hombres enamorados por una princesa. El padre de esta joven prefirió que ambos contendientes disputaran una partida de ajedrez en la plaza de su castillo, en la que las piezas eran seres humanos, evitando un duelo físico en el que alguno de ellos resultase fatalmente herido. Este es un buen ejemplo de cómo podemos utilizar el ajedrez para evitar una guerra. Imaginen ustedes el bien que nos haría disputar todas las batallas del mundo en un tablero de ajedrez, (dije imaginen, como John Lennon).

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Existen más casos de ajedrez humano, un buen ejemplo es la famosa partida disputada en 1933 entre el ex campeón del mundo José Raúl Capablanca y el maestro Steiner, la cual podemos ver en la siguiente foto. Algunos dicen que no les resultó fácil concentrarse debido a las lindas piernas de las jugadoras. Sobre este ejemplo el que escribe ha recalado en una pequeña curiosidad. Conocida es la fama que tuvo José Raúl Capablanca de ser un galán y hombre muy bien relacionado socialmente. Resulta entonces curioso que al finalizar la partida, en la que por supuesto venció, las piezas que aún permanecían representadas en el tablero son todas bellas damas, un total de 8 (7 peones y una reina), sólo una joven dama, la que representaba al peón de la columna f, hubo de salir del tablero al ser capturada.

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Partida entre José Raúl Capablanca- Herman Steiner

Los Ángeles, 1933

1. e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Cc3 Cf6 4.Ab5 Ab4 5.0–0 0–0 6.d3 d6 7.Ag5 Axc3 8.bxc3 Ce7 9.Ch4 c6 10.Ac4 Ae6 11.Axf6 gxf6 12.Axe6 fxe6 13.Dg4+ Rf7 14.f4 Tg8 15.Dh5+ Rg7 16.fxe5 dxe5 17.Txf6 Rxf6 18.Tf1+ Cf5 19.Cxf5 exf5 20.Txf5+ Re7 21.Df7+ Rd6 22.Tf6+ Rc5 23.Dxb7 Db6 24.Txc6+ Dxc6 25.Db4mate 1–0

Volviendo al mundo de las partidas vivientes, también existen casos en los que mismísimos actores hollywoodienses han participado en este tipo de representación. En la historia reciente de España, en 1956, también tenemos un caso de ajedrez viviente disputado en Salamanca y registrado en el NODO.

Por último, un ejemplo muy espectacular se rememoró en las Olimpiadas de Ajedrez en Rusia en el año 2010, concretamente en la ciudad Khanty-Mansiyskse, en el que dos bandos de seres humanos reprodujeron un juego muy famoso, conocido como ‘La Partida Inmortal’, disputada entre Andersen y Kieseritzky en 1951, todo ello siguiendo los compases del ‘Bolero de Ravel’.

Angelito y su jaque mate de caballo

Ahora vamos a hablar de nuestra anécdota y explicar cómo repasé unos recursos tácticos, como son el desvío y el jaque mate de la coz con los alumnos. Un grupo de ellos representaba a las piezas del ajedrez utilizando las baldosas del piso escolar, baldosas que no suelen ser de colores combinados y mucho menos blancas y negras, pero con un poco de imaginación nos bastó con que estuvieran bien delimitadas las unas con las otras. Para dividir las tareas los problemas fueron resueltos por un grupo de alumnos que además disponían de un tablero mural para poder pensar más claramente sus jugadas, mientras que como ya he mencionado, otros debían ser las piezas móviles que se movían según las órdenes de los pensadores.

En este apartado aparece en escena Ángel, uno de los alumnos más populares dentro del grupo, quizás por ser el más pequeño y tal vez el más risueño. En el primer problema le sucedió una pequeña tragedia personal, ya que hubo de representar a la pieza sacrificada en primer lugar para conseguir un objetivo mayor, el jaque mate. Por eso Angelito andaba triste, pues poco pudo participar en la lucha en vivo. En vano intenté explicarle que su papel fue importantísimo en el desenlace del problema, pero yo percibía que no le era de gran consuelo. Para el siguiente problema, el de ‘jaque mate de la coz’, decidí darle el papel estelar a Angelito, de tal forma que él sería el caballo de las piezas negras que en última instancia daría jaque mate al rey adversario. En medio de la combinación, las piezas enemigas podían darse cuenta de las intenciones de este caballo y capturarlo, si bien, en ese caso el jaque mate sería aún más rápido, aunque no lo haría el caballo (Ángel), sino que lo daría La Dama del bando de las negras. Ante tal circunstancia, los alumnos directores ordenaron el primer jaque de caballo (que aún no era mate) y Angelito, que exclamó jaque, sabía que la torre que tenía delante podía capturarlo. Resultó muy divertido observar cómo el niño, que temía ser retirado rápidamente del tablero, le explicaba a su oponente (la torre enemiga) las desastrosas consecuencias que ello implicaría para su bando, ya que en ese caso la Reina amiga de Ángel daría jaque mate en la primera fila de las blancas. A mí me resultó muy simpática la situación, ya el pequeño alumno, como un ser viviente más dentro del tablero, luchaba por su supervivencia, (si bien todo estaba orquestado por los pensadores). Los alumnos pensadores siguieron dirigiendo el problema que tres jugadas más tarde acaba con el jaque mate definitivo de Angelito en la misma casilla donde dio su primer jaque, si bien el propio niño antes de que los alumnos anunciaran la jugada final, fue corriendo hacia la casilla f2 y exclamó ¡jaque mate! mientras saltaba de alegría.

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