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Una carta desesperada de las familias fuerza a Defensa a reforzar la búsqueda del helicóptero del SAR

El ministerio anuncia contactos con expertos internacionales para tratar de rescatar en aguas profundas los cuerpos de los cuatro militares desaparecidos.

"Nuestros hijos sirvieron en Afganistán cuando se lo pidieron. Si no tienen medios, que los busquen o que se los pidan a la OTAN", exige el padre de uno de los tenientes dados por muertos.

Las familias están indignadas con el Gobierno y con los periodistas: "Llevan dos semanas hablando del avión de Malasia y en tres días se han olvidado de cuatro militares que han muerto por España".

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De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Daniel Pena, Carmen Ortega, Sebastián Ruiz y Carlos Caramanza

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Daniel Pena, Carmen Ortega, Sebastián Ruiz y Carlos Caramanza

Siete días, un llamamiento desesperado de la madre de una de las víctimas a través de Change.org y casi 40.000 firmas ciudadanas en menos de 24 horas ha necesitado el Ministerio de Defensa para aclarar este miércoles que no se propone detener la búsqueda de los cuatro militares desaparecidos en el mar a 37 millas de Gran Canaria y que buscará soporte técnico internacional para intentar sacar a la superficie el helicóptero en el que se hundieron en el mar el pasado 19 de marzo. El anuncio de Defensa llegó apenas 17 horas después de que Josefina Valiño, madre del capitán Daniel Pena Valiño desaparecido en el accidente, se preguntara en una dramática carta en Change.org si Defensa no tenía dinero suficiente para tratar de rescatar el helicóptero de las aguas del Atlántico. Apenas una hora antes de que el ministerio confirmara que la búsqueda prosigue, Sebastián Ruiz, padre del teniente del mismo nombre desaparecido también en el siniestro, se dirigía al aeropuerto de Gran Canaria para regresar a su casa en Cádiz, desde donde se trasladó cuando se desencadenó la tragedia, con una idea fija en la cabeza: "Volveré a Gran Canaria en tres o cuatro días, voy a estar aquí como un centinela para asegurarme de que siguen buscando y de que devuelven a nuestros hijos a casa".

Sebastián Ruiz y Josefina Valiño han puesto voz en las últimas 24 horas a la desesperación de las cuatro familias golpeadas el 19 de marzo por la caída al mar de un helicóptero del Servicio Aéreo de Rescate (SAR) cuando hacía un entrenamiento nocturno de evacuación junto a un barco de la Armada a 37 mllas náuticas de Gran Canaria. En ambos casos por una misma razón: en palabras de Ruiz, "la duda y la incertidumbre" sobre las intenciones de Defensa respecto al rescate del helicóptero y el temor a que, por causas presupuestarias o limitaciones técnicas, se renunciara a la extracción de la nave del océano, condenando a las familias al calvario añadido de no poder enterrar a sus hijos.

Las familias de los cuatro militares desaparecidos hace una semana han compartido en la última semana algo más que lágrimas. Tras el shock inicial de la desaparición de sus hijos engullidos por el océano, el despliegue inicial de rescate y la expectación mediática inmediatamente posterior al accidente, llegó una segunda fase de búsqueda limitado en exclusiva a un rastreo aéreo y un período de progresiva indiferencia de los medios de comunicación hacia su caso. Justo entonces empezó a crecer entre las familias el temor a que, lejos ya de la lupa mediática, Defensa se relajara en la búsqueda y no accediera a proporcionar al Ejército del Aire todos los medios que se requieren para sacar el helicóptero del agua y localizar los cuerpos de los militares desaparecidos, que los padres creen atrapados en la nave siniestrada a dos mil metros de profundidad.

Ruiz no tiene sino palabras de agradecimiento para el Ejército del Aire, que "se ha dejado el alma, con personas que se han arriesgado muchísimo para tratar de encontrar a nuestros hijos". Pero ni el aliento a las familias ni el esfuerzo en la búsqueda podían ya con la evidencia, relata Sebastián Ruiz, de que los medios aéreos de rastreo eran ya absolutamente insuficientes y que era necesario pedir refuerzos y recursos de tecnología avanzada para rescatar del agua a los rescatadores. "Hasta donde sé", explicaba hoy el padre del teniente Ruiz desaparecido, "la Armada tiene medios para hacer la batimetría y un barrido lateral en el lugar donde se produjo el accidente. España tiene barcos científicos con robots que podrían colaborar en la búsqueda. Y hasta donde sé, el Mando Aéreo de Canarias ha hecho hoy una petición" de refuerzo. En estas condiciones, ¿qué retrasaba la orden del Ministerio de Defensa para seguir adelante?

Puede leer el artículo completo en el blog de Teresa Cárdenes.

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