eldiario.es

9

El arte 'okupa' el corazón de Las Palmas de Gran Canaria

El Centro Social La Bicicleta es un edificio ocupado desde hace tres meses por artistas callejeros en la trasera del Parque Santa Catalina. Su objetivo, poder legalizarse y abrir sus puertas a los vecinos

Esta semana han recibido el tercer aviso por parte de la Policía Nacional para abandonar el inmueble y por ello solicitan a la ciudadanía ayuda y apoyo para normalizar su situación

- PUBLICIDAD -
'Rasta Mama' le hace una caricatura a Ismael en el Centro Social La Bicicleta

'Rasta Mama' le hace una caricatura a Ismael en el Centro Social La Bicicleta Alejandro Ramos / Las Palmas de Gran Canaria

Rasta mama, que supera los 50 años, hace un retrato de Ismael, un canario que es payaso y actor callejero mientras alrededor el resto de vecinos del edificio pintan las paredes, tocan instrumentos o hacen malabares. Es el Centro Social La Bicicleta, que se encuentra en un edificio que estaba abandonado en la calle General Vives, en la trasera del Parque Santa Catalina. En el inmueble reinaba el silencio desde hace más de una década y lo último que se conocía en el mismo era una tienda y taller de bicicletas, pero desde hace tres meses un grupo de artistas callejeros lo han okupado y han comenzado a adecentarlo.

Álex es venezolano y explica que ha encontrado en Canarias un lugar donde quedarse a vivir. Junto al resto de compañeros del edificio ha empezado a vivir en este enorme inmueble de cuatro plantas y una azotea en la que residen hasta 40 personas dedicadas al arte. Han llegado de todo el mundo: británicos, canarios, italianos, belgas o sudafricanos, y a todos les mueve lo mismo, el arte. Hay expertos en papiroflexia, en el dibujo o en las acrobacias (uno de los residentes llegó a actuar en el Circo del Sol) y cada uno en su habilidad ayuda a restaurar un edificio que cuando entraron tenía suciedad por doquier. "Había excrementos de palomas en un baño que tuvimos que quitar con palas y en bolsa", comenta Álex mientras enseña las salas comunes: una habitación para meditar en la que lo único que está permitido es respirar el oxígeno que fluye de la calle, o un salón destinado a componer música entre las distintas personas. Al fondo de un pasillo, la cocina vegetariana; mientras en la parte baja del patio de luces están creando un jardín con el objetivo de cultivar sus propias plantas. En lo más alto está la azotea, también destinada para inspirarse  y en la que quieren crear un área para el compost.

Músico en el Centro Social La Bicicleta (ALEJANDRO RAMOS)

Músico en el Centro Social La Bicicleta (ALEJANDRO RAMOS)

Ismael está desde los primeros días en el edificio y narra que está en él porque no había encontrado nada para seguir formándose, la única opción que tenía era en el sur de la isla donde existe una escuela del circo. Ahora, al igual que él, están viniendo cada vez más artistas callejeros a instalarse, aunque algunos son sólo de paso. "Mucha mezcla artística junta puede crear algo grande" sostiene uno de los habitantes. Por el momento entre las paredes del enorme edificio amarillo está comenzando a latir algo, aunque sólo sea los frescos y mosaicos que inundan las mismas.

Sin embargo, no todo es tan sencillo como les gustaría. El edificio tiene un dueño y ellos han entrado en él sin su permiso y ya han recibido tres avisos por parte de la Policía Nacional para que lo abandonen o en caso contrario serán desalojados.  Reconocen que desde que llegaron los agentes la última vez sintieron pánico y que ahora tienen algo de miedo porque se pueden ver en la calle de la noche a la mañana. Ismael cuenta que si les echan están decididos a buscar otro lugar donde intentar montar este centro social que está inspirado en el de La Tabacalera de Madrid, un centro social y cultural autogestionado en la antigua fábrica de tabaco de Altadis en el barrio de Lavapiés. Su objetivo es que en algún momento puedan abrir las puertas a toda la ciudadanía para dar a conocer su arte y espectáculos de manera gratuita y además enseñar al resto de la población el talento innato de ellos, haciendo de La Bicicleta un centro de creativos.

Dera también es de las que más habla y solicita que les echen una mano. Cualquier ayuda es bien recibida, desde alimentos a material para seguir creando sus obras a, sobre todo, asesoramiento jurídico para poder regularizar al centro y que en un futuro puedan optar a subvenciones. Y es que recalcan que si la ciudadanía les ayuda, ellos también pueden ayudar a la ciudad. "Todos los movimientos empezaron con artistas que viven juntos", señala.

"La casa es el alma de la ciudad, nuestra música alegra el ambiente" y se despiden mientras tocan los instrumentos y siguen trabajando.

Mira la Fotogalería de este reportaje en el siguiente enlace.

- PUBLICIDAD -

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha