Pitones, caimanes o caracoles gigantes: incautados más de 100 ejemplares de especies invasoras y peligrosas en una finca de Gran Canaria

Canarias Ahora

Las Palmas de Gran Canaria —
20 de marzo de 2022 11:35 h

0

Más de un centenar de ejemplares de especies invasoras y animales peligrosos, varios de pitón y caimán, entre ellos, han sido intervenidos en una finca de Gran Canaria acondicionada como zoológico por un particular, según ha anunciado este domingo la Guardia Civil.

Los rumores de que el dueño del terreno, recientemente fallecido, podría haber dejado allí a su muerte “una gran colección de especímenes no domésticos y cuya tenencia está totalmente prohibida” llevó a investigar los hechos a agentes de su Servicio de Protección a la Naturaleza, informa en un comunicado la Comandancia de Las Palmas.

En la nota se relata que, por este motivo, se contactó con un familiar del fallecido, quien accedió de forma voluntaria a franquearles la entrada a su domicilio, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, donde se localizaron los animales, un total de 139 especímenes, 118 de ellos catalogados como especies invasoras y 21, como animales peligrosos.

Entre las especies incautadas -detalla- se encuentran una pitón bola, dos pitón burmeses, un caimán enano, dos dragones barbudos, dos tortugas moras, 34 cangrejos de río, un gecko leopardo, 46 caracoles gigantes africanos, siete culebras, una rana toro, una tortuga de cuello largo, ocho iguanas, un caimán cocodrilus, 23 galápagos de Florida, trece lisas gigantes de lengua azul y tres tortugas africanas de espolones.

Además, fueron intervenidos 200 ratas, 100 ratones y un número indeterminado de cucarachas, gusanos y grillos, añade, y detalla que los animales fueron trasladados a un lugar habilitado para poder albergarlos, el zoológico Cocodrilo Park.

La Guardia Civil recuerda que las especies exóticas invasoras constituyen una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo, ya que al entrar en un ecosistema ajeno se convierten en “agente de cambio y amenaza” para las nativas, “ya sea por su comportamiento invasor, o por el riesgo de contaminación genética”.