Tenerife rescata la historia de sus vinos recuperando el término 'Tenerife Wine'

Viñedos en el norte de Tenerife

EUROPA PRESS

Santa Cruz de Tenerife —

El Cabildo de Tenerife ha elaborado un estudio sobre el uso del término Tenerife wine a lo largo de la historia con el objetivo de enriquecer y conservar el legado cultural asociado a este producto, como paso previo a su empleo en diferentes acciones promocionales y divulgativas.

El estudio, realizado por el investigador Carlos Cólogan, servirá como herramienta para mejorar la comercialización del producto.

“Nuestros vinos tienen una historia que no poseen otros y tenemos que ponerla en valor y presumir de ello”, ha destacado el consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jesús Morales, quien anunció que el resultado de este estudio se publicará próximamente en un libro en el que colaboran Cajasiete y Mutua Tinerfeña.

Investigación

Hace varios meses se encontraron referencias expresas al uso del término Tenerife wine en la venta y exportación fuera de la isla (Reino Unido y Estados Unidos) durante los siglos XVII y XVIII en varios archivos documentales de comerciantes locales.

La segunda mitad del siglo XVIII tuvieron lugar diferentes hechos históricos, como la guerra que condujo a la fundación de los Estados Unidos de América o la revolución francesa. Estos hechos transformaron la economía mundial, siendo Reino Unido la potencia dominante, junto con sus colonias repartidas por todo el planeta.

En todo ese proceso, las islas Canarias fueron testigo privilegiado de todos y cada uno de estos hechos porque recibían en sus viajes a los más grandes exploradores y navegantes del XVIII como el capitán James Cook, La Perouse, Borda, Bligh o la First Fleet.

Estas escalas, como ha quedado suficientemente acreditado, se debieron a la necesidad del abastecimiento de vinos y otros suministros esenciales para sus largos viajes. Gracias al dinamismo exportador vitivinícola que mantuvo Tenerife desde mediados a finales del siglo XVIII, los comerciantes locales pudieron tejer una red de relaciones comerciales inédita hasta entonces.

Tener la oportunidad de poner en un mismo texto a George Washington, Robert Morris, Benjamin Franklin, el rey Carlos III, ministros como Floridablanca, embajadores como Aranda, virreyes como los Gálvez o Branciforte, a los que se unirán también lo más granado de la marina británica como el conde de Sandwich, John Jervis, Horacio Nelson y los nobles franceses en el exilio, solo lo puede hacer algo tan común a todos como fue el vino de Tenerife.

Según Carlos Cólogan, es de justicia decir que el vino de Tenerife o Tenerife wine fue la “mejor divisa para la isla”, que permitió que se mantuviese a flote desde el punto de vista económico durante el siglo XVIII.

El vino fue así la tabla de salvación en todos los sentidos, pero, por encima de todo, permitió a la isla ser relevante en un mundo globalizado, conocida entonces como una de las islas del vino conjuntamente con Madeira.

El vino de Tenerife, como también el de Cádiz y el de Málaga, eran los únicos productos agrícolas españoles que se embarcaban hacia América, cuando lo normal era traer desde allí todo tipo de productos.

La intención del Cabildo ha sido recuperar toda esta historia del Tenerife wine, rescatada ahora gracias a los archivos documentales de algunas familias de comerciantes de Tenerife y a la investigación realizada por el historiador Carlos Cólogan.

En este sentido, el presidente de Cajasiete, Fernando Bergé, ha valorado la importancia de este trabajo “porque no solo permite recuperar el aspecto histórico sino que también potencia la economía a través de una mejora en la comercialización de los vinos”.

Por su parte, el presidente de Mutua Tinerfeña, Juan Antonio López de Vergara, reivindicó el peso de Tenerife en la historia y hay que “ponerla en valor”, una cuestión en la que también coincidió el presidente de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Tenerife, Enrique Alfonso.

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