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Coalición Canaria tiene un problema (y no lo sabe disimular)

Por primera vez en su larga historia de hegemonía política, a los dirigentes nacionalistas se les descose la sonrisa y les afloran tics bastante preocupantes

Tras su encontronazo fallido con la justicia y con la Fiscalía, CC ha dado comienzo a su campaña con unos desabridos ataques a la candidata socialista a Santa Cruz de Tenerife, Patricia Hernández

Desde el Parlamento, en el homenaje a Juan Carlos Alemán, Fernando Clavijo leyó el primer discurso de su nuevo escribano en el que quedó dibujado el buen socialista que Coalición Canaria vuelve a exigir

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Fernando Clavijo preside la mesa en el homenaje que el Parlamento de Canarias rindió a la memoria de Juan Carlos Alemán.

Fernando Clavijo preside la mesa en el homenaje que el Parlamento de Canarias rindió a la memoria de Juan Carlos Alemán.

Nuevo día de furia el de este jueves en Coalición Canaria. Las presiones sobre la Fiscalía Superior de Canarias no daban sus frutos, y a última hora de la mañana hacía público por fin su informe sobre la competencia del Tribunal Superior de Justicia para conocer de la causa llamada caso Grúas. Se desvanecían las falsas expectativas que los dirigentes del partido trataron de transmitir a los suyos y a los medios de comunicación afines haciéndoles creer que todavía existía la esperanza de que el pleito quedara residenciado en una jurisdicción menos hostil que la del común de los mortales. Presionaron más de lo debido, faltaron a la más aconsejable de las prudencias sacando a la plaza pública el color y el dolor de sus presiones al Ministerio Público, y hasta se llevaron por delante el respeto institucional que, como Gobierno de Canarias, debieron siempre guardar.

Nunca hubo la más mínima posibilidad de ver cumplidos sus deseos desde que el pasado martes entró en vigor el nuevo Estatuto de Autonomía y quedó abolido el aforamiento para las autoridades autonómicas. La publicación en el BOE sufrió unos días de retraso con respecto a las previsiones iniciales, sin que hasta el momento haya sido plenamente identificada la persona que hizo valer sus influencias en la Villa y Corte para dar más tiempo a la Fiscalía a ver si daba salida a un informe que todo el mundo interpretó siempre que iba a ser favorable al presidente del Gobierno.

Sin embargo, por el informe dado a conocer este jueves sabemos que el Ministerio Público jamás tuvo la menor intención de dejar que el caso Grúas entrara en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, de ahí que se haga referencia expresa a la fecha de la aprobación inicial del estatuto en el Congreso de los Diputados (13 de septiembre) y en el Senado (24 de octubre) como hitos decisivos en este pronunciamiento. Hubiera resultado una extravagancia pronunciarse sobre la jurisdicción en una fase final de gestión parlamentaria sabiendo como se sabía que el aforamiento iba a pasar a mejor vida.

Desde el Gobierno y desde Coalición Canaria confiaron más de lo debido en no se sabe muy bien qué asesor áulico que les prometió que todo iba a quedar en nada. “Lo tenemos todo controlado”, repetían confiados, y en el peor de los casos, llegaron a decir en un estrangulamiento a la Ley Orgánica del Poder Judicial, el TSJC no soltará las diligencias porque entraron antes de que se aprobara el estatuto.  Pero no, a partir del lunes comenzará para Fernando Clavijo un nuevo calvario judicial en los juzgados de su ciudad, más concretamente en Instrucción 2, ante cuya jueza deberá comparecer muy pronto a declarar como investigado, con el consiguiente desgaste que eso supone.

Tendrá enfrente no solo a una acusación popular especialmente indignada con las últimas jugadas sucias promovidas desde la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad, sino también a un nuevo representante del Ministerio Fiscal del que se espera un desempeño menos errático que su antecesor.

Bien harían las partes personadas en pedir un refuerzo en la seguridad del juzgado para que no puedan desaparecer autos de las diligencias previas, como dicen que ocurrió en el caso Corredor, la causa que también comprometió a Fernando Clavijo en los prolegómenos de la campaña electoral de 2015.

La inminente imputación del presidente ha desencajado a Coalición Canaria. Y las primeras muestras de ese nerviosismo pudieron apreciarse este mismo jueves. Desde temprano se notó en la portada de este mismo periódico, donde por sorpresa apareció una desabrida campaña contra la candidata socialista a la alcaldía de Santa Cruz de Tenerife, Patricia Hernández. La campaña, con el eslogan “Socia-listo por Tenerife”, reproducía un vídeo de la parlamentaria regional y exvicepresidenta del Gobierno, cuando cometió un desliz acerca del PIB canario. La publicidad fue contratada por una mano amiga a través de Google, y fue retirada por este periódico en cuanto fue detectada. A su vez, se denunció la acción ante la operadora de Internet por inapropiada.

La segunda muestra de nerviosismo se notó en el discurso que leyó Fernando Clavijo en el Parlamento de Canarias durante el homenaje al desaparecido Juan Carlos Alemán, histórico socialista, en el segundo aniversario de su fallecimiento. Fue un discurso de no más de seis minutos de duración en el que se notó la mano siempre profusa del nuevo fichaje de Presidencia del Gobierno, el periodista Alfonso González Jerez, contratado para escribir los discursos del jefe del Ejecutivo tras su ruptura -seguramente acalorada- con el alcalde de La Laguna, al que asesoró hasta el otro día. Con giros lingüísticos y reflexiones imposibles para Clavijo, el discurso trataba no solamente de elogiar la figura del homenajeado, sino además, aprovechando la presencia de insignes socialistas y algún exsocialista, explicarles cuál es el modelo de socialista que Coalición Canaria exige para prestarle la otra silla del juego de la silla en el que los nacionalistas siempre ocupan una.

Desde luego, ese modelo de socialista no es el que denuncia escándalos como el de la playa de Las Teresitas, ni por supuesto el caso Grúas. Ni tampoco el que está por llegar de las prórrogas de contratos en el mismo Ayuntamiento. Tiene que ser una persona dialogante, que ponga el interés de la ciudadanía por encima de los del partido; que escuche al adversario y que renuncie “a convertir al contrincante en enemigo”. Juan Carlos Alemán fue, en palabras de Clavijo, “un político pragmático, de propuestas, sobrio y preciso, un político que ha sido siempre necesario y que hoy necesitamos más que nunca”. Es una pena que no haya unos cuantos así en el partido del señor Clavijo.

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