La Justicia reconoce que Tasio Cañedo fue ejecutado tras un juicio sin garantías: “se le sometió a una muerte injusta e inhumana”

Tasio Cañedo fue injustamente fusilado hace 88 años. Una resolución judicial ha renonocido que el teniente del Ejército republicano y militante de UGT fue sometido a un juicio sin garantías y ejecutado de manera injusta durante la Guerra Civil por su ideología política. Una sentencia que además reconoce “el daño causado a la familia” y subraya que “no cometió delito alguno”. “Se le sometió a una muerte injusta e inhumana”, concluye el auto.

El proceso se ha realizado a instancias de su sobrina, María Toca, presidenta de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca que ha considerado esta sentencia “un paso relevante para la reparación de las víctimas de la represión franquista”.

La figura de Tasio Cañedo da nombre al Memorial de Memoria Democrática Tasio Cañedo, ubicado en la sede de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, en la calle Juan XXIII, número 22, de Santander. El espacio recuerda tanto su trayectoria como la de otras personas represaliadas durante la dictadura.

La resolución, dictada por el magistrado Tomás Hernando Saiz en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Santoña, da respuesta al expediente promovido por la Fiscalía de Memoria Democrática al amparo de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. El procedimiento fue incoado el pasado 21 de abril y la vista se celebró el 29 de mayo, quedando posteriormente visto para sentencia.

El auto concluye que Manuel Cañedo Mancebo, conocido como Tasio Cañedo, fue sometido a un juicio sumarísimo sin garantías y condenado a muerte por motivos ideológicos, con “exclusión o negación absoluta de cualquier derecho”. Además, determina que no cometió delito alguno y que fue víctima de una muerte “injusta e inhumana”, declarando igualmente el daño causado a su familia como consecuencia de su ejecución.

La resolución recoge que la solicitud fue formulada por el Ministerio Fiscal, que interesó que se declarara judicialmente la realidad de los hechos sufridos por Cañedo durante la represión franquista. Tras analizar la documentación incorporada al expediente y la prueba practicada durante la vista, el magistrado concluye que concurren los requisitos establecidos en la legislación vigente para emitir dicha declaración judicial.

Entre las pruebas valoradas figura la declaración de María Jesús Toca Cañedo, sobrina nieta de Tasio Cañedo, quien relató ante el juzgado el profundo impacto que la ejecución tuvo sobre su familia. Según recoge el auto, explicó que uno de los hermanos de Tasio convivió durante toda su vida con el dolor de aquellos hechos y con el sentimiento de culpa por haber sobrevivido a la guerra mientras él había sido fusilado.

Asimismo, la resolución señala que la condena se sustentó en un informe emitido por Falange Española Tradicionalista y de las JONS, en el que se atribuía a Cañedo la condición de teniente de Milicias y “agente provocador”. A juicio del magistrado, la documentación obrante en el expediente acredita que aquel procedimiento careció de las más mínimas garantías procesales y estuvo motivado por razones políticas.

Tras conocer el contenido del auto, María Toca ha asegurado que la resolución supone el cierre de un largo proceso de investigación y recuperación de la memoria familiar. A su juicio, el pronunciamiento judicial confirma oficialmente unos hechos que durante décadas fueron transmitidos de generación en generación y que ahora cuentan con el respaldo de una resolución dictada por la Justicia española.

La presidenta de Ágora Solidaria ha destacado especialmente la importancia de que el fallo reconozca la naturaleza injusta de la condena y la responsabilidad de quienes participaron en el proceso que terminó con el fusilamiento de su tío abuelo. En este sentido, considera especialmente relevante que la investigación haya permitido esclarecer las circunstancias que rodearon aquellos acontecimientos.

Toca ha explicado que uno de los aspectos que más valora de la resolución es que se haya puesto el foco en los elementos que hicieron posible aquella condena. En su opinión, el auto permite comprender mejor el contexto represivo que rodeó el caso y contribuye a restituir la verdad histórica sobre lo sucedido.

“Hoy sabemos y queda ratificado por un juzgado del Estado español que mi tío fue asesinado por unos criminales. Esa es la parte más importante de esta resolución”, ha afirmado.

No obstante, también ha reconocido que la noticia está marcada por la tristeza. Según ha señalado, ninguno de los hermanos de Tasio Cañedo ha podido llegar a conocer esta resolución, pese a que durante décadas mantuvieron viva la memoria de lo sucedido y esperaron algún tipo de reconocimiento oficial.

“Lo triste es que ninguno de sus hermanos ha podido vivir este momento. Todo esto llega tarde, muy tarde. Tendría que haber ocurrido hace muchos años”, ha lamentado.

La presidenta de Ágora Solidaria ha reivindicado además el papel de quienes sufrieron la represión franquista por defender la legalidad democrática de la Segunda República. En este sentido, ha recordado que su tío abuelo fue ejecutado por sus convicciones políticas y sindicales y por defender principios como la democracia, la libertad, la justicia social o los derechos de los trabajadores.

Toca ha querido además extender este reconocimiento al conjunto de las víctimas de la represión franquista. “El orgullo que siento por mi familia lo hago extensivo a todas las víctimas. Para mí forman parte de la misma historia y de la misma memoria colectiva”, ha señalado.

La petición de revisión fue impulsada por María Toca Cañedo, mientras que la solicitud de nulidad fue presentada por el fiscal de Memoria Democrática, Carlos Yáñez. Con esta resolución, la Justicia reconoce oficialmente que Tasio Cañedo fue víctima de un procedimiento sin garantías y de una condena basada en motivos ideológicos, cerrando un capítulo que permanecía abierto desde hace casi nueve décadas.

La decisión judicial supone además uno de los pronunciamientos más relevantes dictados en Cantabria al amparo de la Ley de Memoria Democrática. Para la familia de Tasio Cañedo, el auto convierte en reconocimiento jurídico una verdad sostenida durante generaciones y representa un acto de reparación moral que, aunque tardío, devuelve dignidad a una de las víctimas de la represión franquista.