Denuncian el cierre de 200 camas en los hospitales de Castilla-La Mancha durante una nueva ola de COVID-19

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado el cierre de 200 camas en los 20 hospitales de la región durante verano, en medio de la séptima ola de la pandemia provocada por la COVID-19. En concreto, se trata de un 4,5% de las camas. Desde la organización señalan que al cierre de camas se suma la suspensión de “miles de consultas”, así como de pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, y que es “especialmente grave” por la situación pandémica que ha generado un “progresivo incremento de la presión asistencial y las listas de espera se han disparado a consecuencia de la pandemia”.

En concreto, denuncian que la situación se debe a la “falta de previsión e incapacidad” de las administraciones sanitarias y que acabará convirtiendo los hospitales en una “bomba de relojería”. En total, en España se van a cerrar unas 8.600 camas, de las cuales, 200 se corresponden a la región. 40 camas en los hospitales de la provincia de Albacete; 50 en la provincia de Ciudad Real y 111 en la provincia de Toledo.

 Además del cierre de camas, señalan que se van a llevar a cabo cierres programados y progresivos de consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas en los centros hospitalarios del conjunto del Estado que se mantendrán los meses de julio, agosto y septiembre.

Al respecto, el Sindicato de Enfermería estima que el cierre de 8.594 camas en el conjunto del Estado, supondrá la pérdida de más de 773.460 estancias hospitalarias, mientras hay más de 706.000 personas esperando ser operadas en la sanidad pública, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, y que suponen “la peor cifra” registrada desde 2003.

 Según SATSE, las distintas administraciones sanitarias autonómicas, “salvo honrosas excepciones”, no solo no han aprendido nada de la pandemia, sino que no han hecho ningún caso a lo acordado por el conjunto de partidos políticos en la Comisión para la reconstrucción social y económica de nuestro país del Congreso de los Diputados, sobre incrementar de manera significativa las camas hospitalarias públicas.

Por su parte, las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas tienen que hacer frente a esta lamentable situación totalmente agotados y exhaustos, tanto física como psicológicamente, al soportar una sobrecarga y tensión asistencial enorme y no haberse recuperado totalmente de la pandemia. “Se carga, un año más, en las espaldas de los profesionales la responsabilidad de atender a los ciudadanos en unas condiciones muy precarias provocadas por los gestores”, apuntan.

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado el cierre de 200 camas en los 20 hospitales de la región durante verano, en medio de la séptima ola de la pandemia provocada por la COVID-19. En concreto, se trata de un 4,5% de las camas. Desde la organización señalan que al cierre de camas se suma la suspensión de “miles de consultas”, así como de pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, y que es “especialmente grave” por la situación pandémica que ha generado un “progresivo incremento de la presión asistencial y las listas de espera se han disparado a consecuencia de la pandemia”.

En concreto, denuncian que la situación se debe a la “falta de previsión e incapacidad” de las administraciones sanitarias y que acabará convirtiendo los hospitales en una “bomba de relojería”. En total, en España se van a cerrar unas 8.600 camas, de las cuales, 200 se corresponden a la región. 40 camas en los hospitales de la provincia de Albacete; 50 en la provincia de Ciudad Real y 111 en la provincia de Toledo.

 Además del cierre de camas, señalan que se van a llevar a cabo cierres programados y progresivos de consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas en los centros hospitalarios del conjunto del Estado que se mantendrán los meses de julio, agosto y septiembre.

Al respecto, el Sindicato de Enfermería estima que el cierre de 8.594 camas en el conjunto del Estado, supondrá la pérdida de más de 773.460 estancias hospitalarias, mientras hay más de 706.000 personas esperando ser operadas en la sanidad pública, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, y que suponen “la peor cifra” registrada desde 2003.

 Según SATSE, las distintas administraciones sanitarias autonómicas, “salvo honrosas excepciones”, no solo no han aprendido nada de la pandemia, sino que no han hecho ningún caso a lo acordado por el conjunto de partidos políticos en la Comisión para la reconstrucción social y económica de nuestro país del Congreso de los Diputados, sobre incrementar de manera significativa las camas hospitalarias públicas.

Por su parte, las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas tienen que hacer frente a esta lamentable situación totalmente agotados y exhaustos, tanto física como psicológicamente, al soportar una sobrecarga y tensión asistencial enorme y no haberse recuperado totalmente de la pandemia. “Se carga, un año más, en las espaldas de los profesionales la responsabilidad de atender a los ciudadanos en unas condiciones muy precarias provocadas por los gestores”, apuntan.

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado el cierre de 200 camas en los 20 hospitales de la región durante verano, en medio de la séptima ola de la pandemia provocada por la COVID-19. En concreto, se trata de un 4,5% de las camas. Desde la organización señalan que al cierre de camas se suma la suspensión de “miles de consultas”, así como de pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, y que es “especialmente grave” por la situación pandémica que ha generado un “progresivo incremento de la presión asistencial y las listas de espera se han disparado a consecuencia de la pandemia”.

En concreto, denuncian que la situación se debe a la “falta de previsión e incapacidad” de las administraciones sanitarias y que acabará convirtiendo los hospitales en una “bomba de relojería”. En total, en España se van a cerrar unas 8.600 camas, de las cuales, 200 se corresponden a la región. 40 camas en los hospitales de la provincia de Albacete; 50 en la provincia de Ciudad Real y 111 en la provincia de Toledo.