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La Audiencia de Girona absuelve a un policía local que no impidió el suicidio de un detenido

Un coche de policía local

elDiario.es Catalunya

La sección tercera de la Audiencia de Girona ha absuelto a un policía local, Francisco Javier Cruz, que no impidió el suicidio de un detenido que tenía bajo su custodia. La sentencia considera probado que el ciudadano Juan Pablo Torroija se colgó de una celda de las dependencias policiales de Girona la madrugada del once de julio de 2011 y considera “inverosímil” que el agente policial no se percatara de un primer intento de suicidio del fallecido, tal y como declaró en el juicio. Pese a ello, los magistrados absuelven al acusado ya que consideran que “ante un hecho constitutivo de suicidio, sólo cabe sancionar penalmente el inductor y el cooperador necesario”.

El tribunal interpreta que los hechos que se han declarado probados “no son ni podrían ser de ninguna manera” constitutivos de un delito de homicidio imprudente y considera que “el único sujeto activo del hecho” fue el mismo fallecido. Como Torroija se quitó la vida “de manera voluntaria y sin la intervención de nadie más”, el magistrado ve “inaplicable” al caso el homicidio imprudente, el delito del que se acusaba al policía por parte de las acusaciones particulares, por lo que procede su absolución.

¿Se puede suicidar un ciudadano en una comisaría sin que nadie se entere? Los jueces aseguran que “no podemos siquiera entrar a analizar” si el agente absuelto habría cometido un delito de omisión del deber de socorro.

El agente vio un primer intento de suicidio

El apartado de hechos probados de la sentencia es contundente: los magistrados no sólo consideran probado que Torroija se suicidio colgándose en su celda usando su camisa, sino que el agente absuelto vio un primer intento de suicidio del detenido aquella misma madrugada. “El señor Cruz tuvo que percatarse de lo que el señor Torroija estaba haciendo”, recoge la sentencia sobre el primer intento de suicidio.

“De las cámaras se desprende que durante 21 segundos, a partir del primer instante citado, estuvo contemplándole [a Torroija] desde dos o tres metros de distancia, habló con él mientras aún estaba atado a los barrotes con la camisa, y presenció cómo se soltaba de ellos”, lo que, según el magistrado, “hace inverosímil su afirmación de que no se pudo percatar de nada”. El agente absuelto, en el juicio oral, declaró que no vio que la camisa estaba pasada por los barrotes.

Después del primer intento de suicidio, cuando Cruz vio que Torroija estaba tumbado en la cama y que “aparentemente dormía”, se fue unos minutos de la zona de custodia y subió al piso de arriba porque vio que faltaba una información en el atestado. Dejó 25 minutos solo a Torroija. A las 3:33, Torroija volvió a ahorcarse. A las 3:50, un compañero del policía se lo encontró inconsciente y llamó a una ambulancia. Torroija murió por anoxia cerebral provocada por el ahorcamiento tres días después en el hospital.

Las acusaciones particulares pedían 4 años de prisión y 6 años de inhabilitación para el agente y también que pagara una indemnización de más de 200.000 euros a la familia. El caso está previsto que termine en el Tribunal Supremo.

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