eldiario.es

Menú

CATALUNYA

Un año después de la ampliación horaria la unidad de infartos en Tarragona se muestra insuficiente

El Hospital Joan XXIII de Tarragona ha atendido 180 casos de infarto más este 2015, desde que la unidad de infartos está abierta las 24 horas del día

El sindicato CGT, trabajadores del centro y pacientes reclaman ahora una segunda sala para dar salida a la demanda de actividad

- PUBLICIDAD -
Cerca de un millar de personas reclama en Tarragona atención de 24 horas a los infartados

Manifestación en Tarragona en 2015 por la ampliación del horario de la unidad de Hemodinámica EFE

"Me estaba literalmente muriendo, mi vida se acababa y la única solución era ir a Barcelona". María Rosa Gabriel, vecina de Tarragona, recuerda con tristeza el sábado de 2009 en que sufrió un infarto de corazón. "Me vino a buscar el helicóptero del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y me llevaron al Hospital de Bellvitge". Ella pensaba que la llevaban a Barcelona porque su caso era muy grave, pero más adelante se enteró de que la trasladaban simplemente porque la unidad de hemodinámica, allí donde se tratan los infartos, no funcionaba. "Yo me salvé, pero otros no", explica.

Esta semana se ha celebrado un año desde que este servicio abrió las 24 horas del día los 365 días del año en el Hospital Joan XXIII de Tarragona. Sindicatos, pacientes y profesionales celebran que el servicio funcione todo el día, pero con eso, dicen, no es suficiente. Ahora, el sindicato CGT, el que más se ha movilizado estos últimos años para reclamar un servicio de 24 horas, pide, con la ayuda de pacientes y vecinos, que pueda estar en funcionamiento una segunda sala para dar salida a toda la demanda.

"El servicio ha quedado insuficiente, porque en una sola sala se deben atender las operaciones programadas ordinarias y las urgencias. ¿Qué hacemos con el paciente que llega de emergencia con un infarto si en la sala están realizando una intervención?", expresa Agustí Aragonès, portavoz de CGT en Tarragona. El doctor Alfredo Bardají, jefe del servicio de cardiología del centro tarraconense, está de acuerdo. "Para dar cobertura al Código infarto con una sala es suficiente. Pero en la sala que tenemos no sólo hacemos casos urgentes sino también programados. Si queremos dar más cobertura es difícil con esta situación hacer más casos", explica. De hecho, según explica Aragonès los cateterismos programados del Baix Penedès se realizan en Barcelona directamente porque no se pueden programar en Tarragona por falta de espacio. Felipe Ribas, un vecino de Tarragona que ha sufrido dos infartos piensa que se trata de un remedio puntual pero no de la solución. "Volvemos a lo que teníamos antes, pero de otra forma", denuncia en Catalunya Plural.

Una forma de entender el exceso de actividad que sufre esta unidad es mirando el aumento de pacientes que ha absorbido desde que funciona las 24 horas del día. Mientras que el Departamento de Salud calculaba que los pacientes atendidos en esta unidad aumentarían en 80 a partir de 2014, cuando el servicio se amplíó a 24 horas, y los doctores del centro en 120, finalmente las cifras han dado la razón a los ciudadanos movilizados. Se han evitado 181 traslados durante este tiempo y las activaciones del Código infarto -el protocolo que se activa cuando se tiene sospecha de que un paciente sufre un infarto- han aumentado en un 61%. Según los datos del sindicato CGT en 2015 se realizaron un total de 953 angioplastias, 476 de las cuales urgentes.

Con todo, el doctor recuerda la importancia de tratar estos casos con un tiempo relativamente corto. "Por cada minuto que pasa durante un infarto se pierden células cardíacas y el daño es cada vez peor", explica. "Cuanto antes se trate menos células se pierden, el tiempo recomendado es hacerlo con un máximo de 120 minutos", añade. Sólo el trasladado de Tarragona a Barcelona ya suponía una hora y cuarto de trayecto, que ahora al menos se evita. "Los 120 minutos pasan muy rápido, porque entre que se hace el diagnóstico, se activa el SEM, el equipo de guardia y se prepara todo, pasa el tiempo", dice.

El caso de Enrique Gheron

El 5 de enero de 2015 Enrique Gheron, un farmacéutico conocido en la ciudad de Tarragona, moría durante el traslado en ambulancia de Tarragona a Barcelona. No dio tiempo a llegar a Barcelona y poder detenerle el infarto que estaba sufriendo.

Antes de este fatídico episodio, la CGT y otros ciudadanos llevaban años pidiendo la ampliación del servicio de hemodinámica. De hecho en el año 2014 se amplió a 12 horas, hasta entonces sólo funcionaba de 8h a 17h de la tarde. Las movilizaciones consiguieron ampliar el servicio que hasta entonces estaba muy limitado. De hecho, según recogía el Diario de Tarragona el Plan Director de Enfermedades Cardiovasculares del Departamento de Salud que se presentó en 2014 constataba que un 58% de los pacientes que sufrían un infarto agudo de miocardio en la provincia de Tarragona no eran atendidos antes de los 120 minutos recomendados.

Meses después se ampliaba el servicio y un año más tarde, poco después de la muerte de Enrique, en febrero de 2015, se decidió ampliar el servicio 24 horas.

"Entre la muerte del farmacéutico y las movilizaciones del sindicato y pacientes como yo que habíamos denunciado la situación finalmente el servicio se amplió", explica María. "Yo antes de esto a partir de las ocho de la tarde tenía miedo", explica. Con esta angustia viva el día a día, pensado que si volvía a sufrir un episodio igual debería ser trasladada a Barcelona sin estar segura de si aguantaría el trayecto.

"El 19 de diciembre de 2011 tuve un infarto, me llevaron al Juan XXIII, cuando llegamos salió un enfermero y como eran las 17h de la tarde nos dijo que el servicio estaba cerrado y que debían enviarme a Barcelona. Me trasladaron en ambulancia. Me parecía inverosímil que esto pudiera ocurrir en aquellas alturas". Así relata su experiencia Felipe Ribas, un paciente afectado por este caso. Ahora se alegra de que el servicio funcione 24 horas, pero asegura que la lucha continúa. "Sólo hay una unidad para intervenciones programadas y urgentes, reclamamos dos unidades", explica.

"A veces cuando alguien muere de infarto parece que se haya muerto de golpe, no es así, el grado de supervivencia es alto pero depende del tiempo de respuesta", recuerda. Este paciente que ha pasado por esto dos veces dice que está muy preocupado por la situación.

El caso de las Tierras del Ebro

"Se ha mejorado mucho el servicio pero las Tierras del Ebro continúan marginadas, porque se encuentran a 100 km de Tarragona", denuncian desde CGT. Por eso ahora también piden que se abra en el Hospital Virgen de la Cinta una sala de hemodinámica, para poder tratar los infartos que se producen en esta zona con un margen de tiempo razonable.

Con todo, el doctor Bardají no está de acuerdo ya que asegura que para abrir una de estas salas se necesita un mínimo de actividad para que sea viable su mantenimiento y puesta en marcha, y por el grado de actividad de este territorio no se cumplirían estos requisitos, explica.

Ampliación del servicio en Girona

Un caso similar al de Tarragona se ha vivido en la provincia de Girona. Hace apenas un año la unidad de hemodinámica del Hospital Josep Trueta de Girona se amplió también las 24 horas. Durante este año, según informa Salud, se han atendido 400 casos de Código infarto, 135 de estos durante el turno de noche de 20h a las 8h de la mañana. Esto supone que un 33% de la actividad total se llevó a cabo durante esta franja horaria activada desde el 16 de febrero de 2015.

Además, el año pasado este centro hospitalario renovó la sala de infartos con la incorporación de un aparato de última generación. El aparato costó más de 700.000 euros, pero desde Salud aseguran que mejora la calidad del servicio. Al Trueta se realizan cada año unas 1.500 pruebas diagnósticas y unos 730 angioplastias.

Según el Departamento de Salud en Catalunya cada año se producen alrededor de 6.500 infartos y se calcula que alrededor de un 40% son casos agudos. Estos casos más graves son los que producen más mortalidad y los que hay que tratar de forma más rápida. Por ello Salud recuerda que es esencial activar el Código infarto, el protocolo de actuación urgente que entró en vigor en Catalunya en 2009 y que establece las medidas asistenciales necesarias para hacer frente a esta patología.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha