Auriculares inalámbricos: diez consideraciones para comprar el más adecuado

Foto: Max Pixel

Jordi Sabaté

Cuando decimos “auriculares inalámbricos”, a la mayoría de nosotros se nos vienen a la cabeza los estéticos AirPods, los auriculares blancos inmaculados de Apple que sientan como si lleváramos perlas en las orejas y cuestan la friolera de 179 euros en la versión de carga con cable, y 229 en la versión en la que la base se carga de manera inalámbrica, sin necesidad de introducir la clavija conectora.

Desde luego el precio se antoja privativo de buenas a primeras, pero debemos tener claro que no debe ser el único patrón por el que nos debemos guiar, tanto si queremos ahorrar como si deseamos ir al producto de gama más alta. En el primer caso podemos caer en el error de comprar algún modelo barato pero insuficiente para nuestras necesidades, y en el segundo, de tirar el dinero en un artículo de consumo pensado para unas exigencias muy superiores a las que nosotros vamos a tener.

Por lo tanto antes de gastarnos, o de querer ahorrarnos, ninguna cantidad monetaria en la compra de unos auriculares inalámbricos, debemos pensar bien sobre los siguientes diez aspectos, o si se quiere hacer las siguientes diez consideraciones.

1. Cuánto me durará la batería

Tanto la duración de esta como el sistema de recarga que lleven los auriculares es un tema mayor, ya que no solo los utilizaremos para escuchar música, sino también para andar por la calle con ellos puestos por si recibimos una llamada. En consecuencia, estarán mucho rato activos y lejos de una estación de carga, por lo que pueden darnos una sorpresa en el momento más inesperado.

Por lo tanto, necesitan una buena autonomía o nos dejarán colgados en medio de una conversación o de la escucha de nuestra canción favorita. Lo mejor es que tengan una estación de carga portátil, fácil de llevar encima y de recargar, o bien que estén dotados de sensores que los desconecten del móvil en cuanto no los usemos, para el ahorro de energía. 

2. ¿Los llevaré por la calle?

Si la respuesta es sí, nos interesa aportar por una buena sujeción a la oreja. Por ejemplo los AirPods priman la estética por encima de la seguridad, y aunque tienen buena sujeción, el hecho de ponernos o quitarnos un suéter puede hacer que perdamos uno de ellos, algo que no notaremos si los tenemos inactivos. Sin duda estética y sujeción corren en una proporción inversa.

Los modelos más seguros llevan un cable o correa que corre por la nuca hasta los pabellones auditivos, algo que los aleja de la estética e incluso muchas veces de la comodidad, pues el cable acaba trabándose con el cuello de la camisa o la cazadora. Algunos modelos optan por una suerte de pinza que se coge en oreja; si nos quedamos con este sistema, es mejor ir con cuidado si los auriculares son muy caros.

3. ¿De qué tamaño los quiero?

Si pensamos en unos auriculares para escuchar música en casa a todo volumen, la mejor opción son los clásicos cascos, grandes pero circumaurales, que nos aíslan completamente del medio sin necesidad de ningún programa antirruido. Por supuesto que podemos usar uno de estos modelos en la calle conectados al móvil, con la ventaja de que son muy difíciles de perder y además la batería es muy potente; todo es cuestión de atrevimiento...

Ahora bien, lo lógico, a no ser que seamos muy modernos y alternativos, es que si queremos unos auriculares inalámbricos para ir por la calle, busquemos discreción y una buena portabilidad. En consecuencia, seguramente los pequeños que van insertos en la oreja -intrauriculares- será los más adecuados. No obstante debemos tener calor que no presentan tan bien aislamiento, suelen tener menos duración y la potencia del sonido es limitada.

4. Deben ser cómodos

¿Estamos dispuestos a pagar más de 100 euros por un auricular? Mejor los probamos antes para ver cómo se adaptan a nuestro pabellón auditivo o a nuestra oreja. Es importante ver si nos molestan, si la anatomía de nuestra oreja permite un perfecto aislamiento, etc. Hay que tener en cuenta que cada persona es diferente morfológicamente. 

5. Deben ser usables

Deben permitir subir y bajar el volumen, activarlos o detenerlos, etc., sin recurrir al móvil. Esto es algo que, por ejemplo, no hacen los AirPods y se echa mucho en falta, ya que se supone que si son inalámbricos no estarán cerca a la fuente de sonido, al menos no siempre. Otra cuestión interesante es que podamos saber si queda mucha o poca batería y es mejor recargar. O bien que podamos ordenar una llamada o terminarla. En usabilidad, los auriculares de Apple suspenden.

6. ¿Quiero gran calidad de sonido?

Si vamos a escuchar música, ya sea en casa o en la calle, la calidad del sonido es fundamental. Es importante ver cómo modulan los graves y los agudos de modo que un volumen alto no resulte molesto a nuestro oído; si lo hacen ellos mismos o hay que recurrir al software del móvil o la cadena estereofónica. De todos modos, la calidad suele ir incluida en el precio del aparato.

7. El aislamiento respecto al exterior

Los auriculares XXL, conocidos como circumaurales, permiten el mejor aislamiento al rodearnos la oreja de espuma; son perfectos para casa o el metro, pero pueden ser peligrosos a la hora de cruzar una calle, ir en bici, hacer deporte urbano, etc. Lo lógico es en exteriores optemos por modelos intrauriculares, que tendrán menor tasa de aislamiento físico pero nos permitirán estar atentos a las señales de peligro externas. 

8. ¿Con o sin micrófono?

¿Usaremos los auriculares para hablar por teléfono? En tal caso deben contar con micrófono. Cuidado que muchos modelos centrados en la escucha doméstica no lo incorporan.

9. ¿Quiero poder alejarme de la fuente de sonido?

La tecnología de transferencia Bluetooth más extendida alcanza un máximo de treinta metros en su versión más moderna y en muchos casos, por interferencias de objetos metálicos, a veces bastan una decena de metros para que la estabilidad de la conexión se pierda. Si apostamos por los inalámbricos para hablar por teléfono en la calle, pase.

Pero en caso contrario, hay alternativas que trabajan con radiofrecuencia y que permiten un alcance de más de 100 metros. Ahora bien, necesitan del establecimiento de una estación de emisión conectada a la fuente. Por otro lado, aunque la vigente tecnología Bluetooth 5.0 augura un alcance de 120 metros, pocos dispositivos la incorporan.

10. ¿Los quiero más o menos bonitos?

No es un tema baladí el que los auriculares nos gusten estéticamente, dado que los llevaremos puestos seguramente por la calle y en consecuencia ofrecerán una imagen de nosotros. Si son para interiores, esta consideración puede tener menos peso. 

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