Cuatro consejos para comprar un coche en internet

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La digitalización ha llegado con paso firme en casi todos los ámbitos de nuestra vida. La forma en la que compramos no solo ha cambiado con productos como ropa o comida. También lo ha hecho en la forma en la que compramos automóviles. Tanto es así que hoy en día es posible comprar un coche de segunda mano online.

Algo que hasta hace unos años no podíamos ni imaginar porque la única forma de comprar un coche era visitar un concesionario. Pero ahora han entrado en escena más métodos de compra y venta de coches de ocasión. Es una manera fácil, cómoda y rápida de comprar el coche que queremos (marca, modelo, potencia, color, acabados, etc.). 

No solo nos permite ver y comparar modelos y precios, sino que ahora ya es posible completar todo el proceso hasta llegar a la compra final. Las cifras nos dicen que se trata de una nueva forma de comprar vehículo que cada vez realizan más personas en España.

Una práctica que acaba de despegar, motivada sobre todo por la pandemia, y que, según el estudio Global Automotive Executive Survey 2021, realizado por KMPG en todo el mundo, el 62% de los directivos del sector automovilístico prevé que en 2030 se venderán más coches por internet que en concesionarios. Es más: aunque no se termine la venta en el canal digital, más del 80% de las ventas actuales de coches en España se empiezan con búsquedas y gestiones en Internet. 

A pesar de estos datos, la compra online de coches todavía plantea interrogantes importantes. Si bien para algunas personas puede ser una buena manera de ahorrarse el estrés de la negociación cara a cara, otras aún son escépticas a este proceso. ¿Tenemos las mismas protecciones al comprar en línea? ¿Es seguro comprar un coche online? 

Problemas a la hora de comprar un coche nuevo

Estas son preguntas que muchas personas aún se hacen cuando consideran comprar un coche en línea por primera vez, algo normal si tenemos en cuenta que hasta hace solo una década la posibilidad de hacerlo era remota. 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya advertía en 2016 de las precauciones que debíamos tener a la hora de comprar un coche por Internet. Los problemas y retos más comunes que planteaba entonces eran:

  • Asegurarnos de que el vehículo que elegimos está disponible: puede ocurrir que los vehículos que se ofertan estén obsoletos y que nos ofrezcan alternativas.
  • Problemas para contactar: en algunos casos hay dificultades para poder dar los datos del concesionario asignado o para hablar con un comercial.
  • Divergencias en el precio: en ocasiones el precio que se ofrece en la web y el que expone el comercial no es el mismo.
  • Largos desplazamientos al concesionario asignado: puede ocurrir que la distancia entre el lugar de origen del comprador y el concesionario que se asigna llegue incluso a los 400 km, algo que debe valorarse si realmente compensa.
  • Problemas para tener el presupuesto por escrito: en algunos casos hay reticencias para contar con un presupuesto desglosado con la oferta que nos hacen.

Al igual que cualquier otro tipo de venta en línea, es importante asegurarnos de que lo hacemos en un distribuidor en el que podamos confiar. 

Breve guía para comprar un coche en internet

Debemos tener presente que una transacción 100% online aún no es posible porque en algún momento u otro debe intervenir el comercial o persona de contacto o tiene que hacerse algún tipo de operación en el banco. 

Para que la operación sea todo un éxito, hay una serie de pautas y de detalles a los que debemos prestar especial atención. Marc Oliva, CEO de GOMotor, nos detalla algunos de los más importantes: 

  • Conocer el interlocutor: en el mundo de los vehículos hay dos tipos de plataformas, las que no son dueñas de los coches que publicitan y venden, y las que sí lo son, como GOMotor, que disponen de sus propios coches y los publicitan en Internet. “Tratar con una plataforma de fiabilidad demostrada es el primer paso”, reconoce Oliva. 
  • Verificar la solvencia: hay ciertos detalles que nos ofrecen pistas. Uno son las fotos del vehículo, debemos desconfiar de las que están hechas al aire libre, en la calle. Otro punto importante es mirar la descripción del vehículo (estado, si tiene algún tipo de carga, si ha estado implicado en algún accidente…). “Muchas veces en estos detalles ya tenemos buenos motivos para descartar que no es lo que estamos buscando”, reconoce Oliva. 
  • Comprobar el tipo de condiciones que ofrece el vendedor: la posibilidad de probar el vehículo, de devolverlo, las condiciones de entrega, la gestión de garantías (la ley obliga a cualquier profesional a dar una garantía mínima de 12 meses). Sobre todo en la venta de vehículos de ocasión es importante “saber que una vez te has quedado con el coche al otro lado del teléfono tienes a alguien que pueda resolverte cualquier tipo de duda”, admite Marc Oliva. 
  • Leer la letra pequeña de las condiciones de garantía: es un derecho que tiene el consumidor, como la posibilidad de poder ver el historial del vehículo, un informe de tráfico para saber de dónde viene, cuántos dueños ha tenido, cuál es el estado de la mecánica, cómo se ha tratado el coche. Las empresas de venta de coches de segunda mano garantizan que un vehículo puede circular varios miles de kilómetros antes de necesitar alguna revisión. Para Oliva, “cualquier portal de referencia debe abogar por la transparencia porque es la mejor forma de que el cliente confíe y se lleve una buena experiencia”. 

¿Qué señales nos hacen sospechar de que no se trata de un lugar de confianza? La primera es fijarse en detalles como la calidad de la página web que estamos mirando, si está mal escrita, si las fotos son malas y si el precio es una oferta demasiado buena. En estos casos, “deberían saltar las alarmas”, advierte Oliva.

Llegados a este punto lo haremos ya con un trato casi cerrado en las negociaciones en línea, con un precio de venta que incluya todos los cargos e impuestos y el financiamiento, bien a través de una oferta de préstamo o del departamento de finanzas de la empresa.

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La digitalización ha llegado con paso firme en casi todos los ámbitos de nuestra vida. La forma en la que compramos no solo ha cambiado con productos como ropa o comida. También lo ha hecho en la forma en la que compramos automóviles. Tanto es así que hoy en día es posible comprar un coche de segunda mano online.

Algo que hasta hace unos años no podíamos ni imaginar porque la única forma de comprar un coche era visitar un concesionario. Pero ahora han entrado en escena más métodos de compra y venta de coches de ocasión. Es una manera fácil, cómoda y rápida de comprar el coche que queremos (marca, modelo, potencia, color, acabados, etc.). 

No solo nos permite ver y comparar modelos y precios, sino que ahora ya es posible completar todo el proceso hasta llegar a la compra final. Las cifras nos dicen que se trata de una nueva forma de comprar vehículo que cada vez realizan más personas en España.

Una práctica que acaba de despegar, motivada sobre todo por la pandemia, y que, según el estudio Global Automotive Executive Survey 2021, realizado por KMPG en todo el mundo, el 62% de los directivos del sector automovilístico prevé que en 2030 se venderán más coches por internet que en concesionarios. Es más: aunque no se termine la venta en el canal digital, más del 80% de las ventas actuales de coches en España se empiezan con búsquedas y gestiones en Internet. 

A pesar de estos datos, la compra online de coches todavía plantea interrogantes importantes. Si bien para algunas personas puede ser una buena manera de ahorrarse el estrés de la negociación cara a cara, otras aún son escépticas a este proceso. ¿Tenemos las mismas protecciones al comprar en línea? ¿Es seguro comprar un coche online? 

Problemas a la hora de comprar un coche nuevo

Estas son preguntas que muchas personas aún se hacen cuando consideran comprar un coche en línea por primera vez, algo normal si tenemos en cuenta que hasta hace solo una década la posibilidad de hacerlo era remota. 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya advertía en 2016 de las precauciones que debíamos tener a la hora de comprar un coche por Internet. Los problemas y retos más comunes que planteaba entonces eran:

  • Asegurarnos de que el vehículo que elegimos está disponible: puede ocurrir que los vehículos que se ofertan estén obsoletos y que nos ofrezcan alternativas.
  • Problemas para contactar: en algunos casos hay dificultades para poder dar los datos del concesionario asignado o para hablar con un comercial.
  • Divergencias en el precio: en ocasiones el precio que se ofrece en la web y el que expone el comercial no es el mismo.
  • Largos desplazamientos al concesionario asignado: puede ocurrir que la distancia entre el lugar de origen del comprador y el concesionario que se asigna llegue incluso a los 400 km, algo que debe valorarse si realmente compensa.
  • Problemas para tener el presupuesto por escrito: en algunos casos hay reticencias para contar con un presupuesto desglosado con la oferta que nos hacen.

Al igual que cualquier otro tipo de venta en línea, es importante asegurarnos de que lo hacemos en un distribuidor en el que podamos confiar. 

Breve guía para comprar un coche en internet

Debemos tener presente que una transacción 100% online aún no es posible porque en algún momento u otro debe intervenir el comercial o persona de contacto o tiene que hacerse algún tipo de operación en el banco. 

Para que la operación sea todo un éxito, hay una serie de pautas y de detalles a los que debemos prestar especial atención. Marc Oliva, CEO de GOMotor, nos detalla algunos de los más importantes: 

  • Conocer el interlocutor: en el mundo de los vehículos hay dos tipos de plataformas, las que no son dueñas de los coches que publicitan y venden, y las que sí lo son, como GOMotor, que disponen de sus propios coches y los publicitan en Internet. “Tratar con una plataforma de fiabilidad demostrada es el primer paso”, reconoce Oliva. 
  • Verificar la solvencia: hay ciertos detalles que nos ofrecen pistas. Uno son las fotos del vehículo, debemos desconfiar de las que están hechas al aire libre, en la calle. Otro punto importante es mirar la descripción del vehículo (estado, si tiene algún tipo de carga, si ha estado implicado en algún accidente…). “Muchas veces en estos detalles ya tenemos buenos motivos para descartar que no es lo que estamos buscando”, reconoce Oliva. 
  • Comprobar el tipo de condiciones que ofrece el vendedor: la posibilidad de probar el vehículo, de devolverlo, las condiciones de entrega, la gestión de garantías (la ley obliga a cualquier profesional a dar una garantía mínima de 12 meses). Sobre todo en la venta de vehículos de ocasión es importante “saber que una vez te has quedado con el coche al otro lado del teléfono tienes a alguien que pueda resolverte cualquier tipo de duda”, admite Marc Oliva. 
  • Leer la letra pequeña de las condiciones de garantía: es un derecho que tiene el consumidor, como la posibilidad de poder ver el historial del vehículo, un informe de tráfico para saber de dónde viene, cuántos dueños ha tenido, cuál es el estado de la mecánica, cómo se ha tratado el coche. Las empresas de venta de coches de segunda mano garantizan que un vehículo puede circular varios miles de kilómetros antes de necesitar alguna revisión. Para Oliva, “cualquier portal de referencia debe abogar por la transparencia porque es la mejor forma de que el cliente confíe y se lleve una buena experiencia”. 

¿Qué señales nos hacen sospechar de que no se trata de un lugar de confianza? La primera es fijarse en detalles como la calidad de la página web que estamos mirando, si está mal escrita, si las fotos son malas y si el precio es una oferta demasiado buena. En estos casos, “deberían saltar las alarmas”, advierte Oliva.

Llegados a este punto lo haremos ya con un trato casi cerrado en las negociaciones en línea, con un precio de venta que incluya todos los cargos e impuestos y el financiamiento, bien a través de una oferta de préstamo o del departamento de finanzas de la empresa.

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Algo que hasta hace unos años no podíamos ni imaginar porque la única forma de comprar un coche era visitar un concesionario. Pero ahora han entrado en escena más métodos de compra y venta de coches de ocasión. Es una manera fácil, cómoda y rápida de comprar el coche que queremos (marca, modelo, potencia, color, acabados, etc.).