La portada de mañana
Acceder
La auditoría de la Iglesia detecta al menos 30 acuerdos con víctimas de pederastia
No es (solo) la sequía: cómo hemos llegado a los cortes en el grifo del agua
Opinión – Catalunya, un país de colonos, 'botiflers' y traidores, por Pere Rusiñol

Siete trucos para que las flores del jarrón duren más

Eva San Martín

0

Si no ves este contenido puede deberse a la carga en tu dispositivo móvil. Haz clic aquí para recargar la página.

Las flores nos hacen sentir bien. Y tanto si nos han regalado un ramo de flores o nos lo hemos autorregalado, queremos que nos dure todo el tiempo posible. Por suerte, existen trucos sencillos y caseros para que las flores del jarrón nos duren más tiempo vivas. Y también errores comunes que acortan su vida, y que debemos evitar.

1. ¿Quieres que las flores duren más tiempo? Empieza por limpiar el jarrón

Para que ese bonito ramo de rosas o flores de temporada nos dure más tiempo fresco, hay un paso que no podemos saltarnos: limpiar muy bien el jarrón o recipiente donde vamos a colocarlas. No es poca cosa: este sencillo gesto nos permite eliminar bacterias que podrían arruinar nuestras flores, y hacer que el ramo dure menos tiempo. 

Cualquier resto de suciedad u hojas de otros ramos que haya quedado contiene un buen puñado de bacterias. Y esas bacterias impedirán al tallo absorber el agua que necesita y lograrán que el ramo nos dure menos tiempo del esperado.

El truco: frotemos con un estropajo el jarrón por dentro y, mejor aún, usemos una dilución de una parte de lejía por diez de agua. Aclaremos, ¡y ya tenemos listo el jarrón para alojar las flores!

2. Corta el tallo: ¡lograrás que las flores vivan más!

Para alargar la vida de las flores, necesitamos cortar la parte inferior del tallo unos tres centímetros, con un cuchillo bien afilado o unas tijeras. Y el corte debe ser diagonal, de unos 45 grados de inclinación. El motivo: ¡estaremos maximizando la superficie de absorción de agua y nutrientes de nuestras flores!

Y otro truco: si podemos, mejor cortar los tallos dentro de un recipiente con agua o debajo de grifo abierto. Esta precaución previene que las burbujas de aire penetren en los tallos, algo que bloquearía la circulación de agua y nutrientes, ¡justo lo contrario de lo que queremos!

3. El peor error: no retirar las hojas del agua

Un error común que arruinará nuestro ramo, y hará que nuestras flores sobrevivan menos tiempo en el jarrón: olvidarnos de retirar las hojas sumergidas. Tanto las hojas del tallo como las hojas o pétalos que caigan en ella ayudarán a que bacterias y algas aparezcan, acortando la vida de nuestro bonito ramo de flores. 

4. Dales amor templado a tus flores, ¡con un toque frío!

Si de verdad queremos mimar a nuestras flores, y maximizar su supervivencia en el jarrón, podemos ir más allá, y colocarlas en agua tibia (con los aditivos que queramos), en torno a 40 o 45ºC. ¡Y meter todo el ramo y el jarrón en el frigorífico un par de horas! 

Es pura dinámica de fluidos: los expertos llaman a este proceso endurecimiento de las flores, y ayuda porque las moléculas de agua templada se mueven a mayor velocidad por los tallos; mientras que el entorno frío reduce la pérdida de humedad a través de los pétalos de las flores y sus hojas (evapotranspiración). 

Es más: si tenemos sitio en la nevera, podemos guardar el jarrón dentro durante las noches. La temperatura baja ralentiza el envejecimiento de las flores, hace que tarden en marchitarse los tejidos, ¡y mantiene las flores bonitas y frescas más tiempo!

5. ¡Da de comer a tus flores!

Para que las flores cortadas necesitan comer. Requieren azúcares para nutrirse y un ingrediente ácido para ayudarlas a absorber el agua, como el limón o la socorrida aspirina que utilizaban nuestras abuelas para mantener las flores vivas durante más tiempo. 

Si hemos comprado el ramo en una floristería de fiar y responsable, algo muy recomendable, las flores suelen venir con un sobre de alimento floral para echar al agua. Y existen recetas caseras: por cada litro de agua, podemos añadir dos aspirinas, una cucharada pequeña de azúcar y, si queremos, un par de gotas de lejía, para prevenir la proliferación de bacterias.

En lugar de aspirina, hay quien echa el zumo de medio limón (otro ácido) y azúcar. O, directamente, limonada o un refresco de limón, que ya contiene el ácido y el azúcar que buscamos para alargar la vida de las flores del jarrón.

Aunque, con permiso de las recetas caseras, los sobres de alimento para flores cortadas suelen ser la solución más fiable y efectiva: contienen los nutrientes y la proporción exacta que necesitan las flores, ya preparada.

6. Aleja el jarrón de la ventana

Aunque nos salga natural colocar las flores del jarrón cerca de una ventana, no resulta la mejor opción. Al contrario, en lugar de ayudar, la luz directa del sol acabará por estresar (estrés hídrico) a nuestras flores, y se marchitarán antes.

Recordemos: las plantas cortadas ya no son capaces de fotosintetizar, es decir, de obtener energía y nutrientes a partir de la luz solar. Por eso, prefieren que las coloquemos en un lugar luminoso, pero alejado del sol directo.

7. ¿Flores más duraderas? Cambia el agua cada cinco días

Y necesitamos cambiar el agua, con sus añadidos, como hemos contado arriba, una vez a la semana; mejor, cada cinco días. Una flor sedienta es una flor moribunda; por lo que tenemos que revisar el nivel de agua en el jarrón y asegurarnos de que los tallos están generosamente cubiertos. 

Eso, y aceptar que las flores del jarrón no son eternas. Así que recordemos olerlas y disfrutar de nuestras rosas y narcisos mientras que duren.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

Las flores nos hacen sentir bien. Y tanto si nos han regalado un ramo de flores o nos lo hemos autorregalado, queremos que nos dure todo el tiempo posible. Por suerte, existen trucos sencillos y caseros para que las flores del jarrón nos duren más tiempo vivas. Y también errores comunes que acortan su vida, y que debemos evitar.

1. ¿Quieres que las flores duren más tiempo? Empieza por limpiar el jarrón

Para que ese bonito ramo de rosas o flores de temporada nos dure más tiempo fresco, hay un paso que no podemos saltarnos: limpiar muy bien el jarrón o recipiente donde vamos a colocarlas. No es poca cosa: este sencillo gesto nos permite eliminar bacterias que podrían arruinar nuestras flores, y hacer que el ramo dure menos tiempo. 

Cualquier resto de suciedad u hojas de otros ramos que haya quedado contiene un buen puñado de bacterias. Y esas bacterias impedirán al tallo absorber el agua que necesita y lograrán que el ramo nos dure menos tiempo del esperado.

El truco: frotemos con un estropajo el jarrón por dentro y, mejor aún, usemos una dilución de una parte de lejía por diez de agua. Aclaremos, ¡y ya tenemos listo el jarrón para alojar las flores!

2. Corta el tallo: ¡lograrás que las flores vivan más!

Para alargar la vida de las flores, necesitamos cortar la parte inferior del tallo unos tres centímetros, con un cuchillo bien afilado o unas tijeras. Y el corte debe ser diagonal, de unos 45 grados de inclinación. El motivo: ¡estaremos maximizando la superficie de absorción de agua y nutrientes de nuestras flores!

Y otro truco: si podemos, mejor cortar los tallos dentro de un recipiente con agua o debajo de grifo abierto. Esta precaución previene que las burbujas de aire penetren en los tallos, algo que bloquearía la circulación de agua y nutrientes, ¡justo lo contrario de lo que queremos!

3. El peor error: no retirar las hojas del agua

Un error común que arruinará nuestro ramo, y hará que nuestras flores sobrevivan menos tiempo en el jarrón: olvidarnos de retirar las hojas sumergidas. Tanto las hojas del tallo como las hojas o pétalos que caigan en ella ayudarán a que bacterias y algas aparezcan, acortando la vida de nuestro bonito ramo de flores. 

4. Dales amor templado a tus flores, ¡con un toque frío!

Si de verdad queremos mimar a nuestras flores, y maximizar su supervivencia en el jarrón, podemos ir más allá, y colocarlas en agua tibia (con los aditivos que queramos), en torno a 40 o 45ºC. ¡Y meter todo el ramo y el jarrón en el frigorífico un par de horas! 

Es pura dinámica de fluidos: los expertos llaman a este proceso endurecimiento de las flores, y ayuda porque las moléculas de agua templada se mueven a mayor velocidad por los tallos; mientras que el entorno frío reduce la pérdida de humedad a través de los pétalos de las flores y sus hojas (evapotranspiración). 

Es más: si tenemos sitio en la nevera, podemos guardar el jarrón dentro durante las noches. La temperatura baja ralentiza el envejecimiento de las flores, hace que tarden en marchitarse los tejidos, ¡y mantiene las flores bonitas y frescas más tiempo!

5. ¡Da de comer a tus flores!

Para que las flores cortadas necesitan comer. Requieren azúcares para nutrirse y un ingrediente ácido para ayudarlas a absorber el agua, como el limón o la socorrida aspirina que utilizaban nuestras abuelas para mantener las flores vivas durante más tiempo. 

Si hemos comprado el ramo en una floristería de fiar y responsable, algo muy recomendable, las flores suelen venir con un sobre de alimento floral para echar al agua. Y existen recetas caseras: por cada litro de agua, podemos añadir dos aspirinas, una cucharada pequeña de azúcar y, si queremos, un par de gotas de lejía, para prevenir la proliferación de bacterias.

En lugar de aspirina, hay quien echa el zumo de medio limón (otro ácido) y azúcar. O, directamente, limonada o un refresco de limón, que ya contiene el ácido y el azúcar que buscamos para alargar la vida de las flores del jarrón.

Aunque, con permiso de las recetas caseras, los sobres de alimento para flores cortadas suelen ser la solución más fiable y efectiva: contienen los nutrientes y la proporción exacta que necesitan las flores, ya preparada.

6. Aleja el jarrón de la ventana

Aunque nos salga natural colocar las flores del jarrón cerca de una ventana, no resulta la mejor opción. Al contrario, en lugar de ayudar, la luz directa del sol acabará por estresar (estrés hídrico) a nuestras flores, y se marchitarán antes.

Recordemos: las plantas cortadas ya no son capaces de fotosintetizar, es decir, de obtener energía y nutrientes a partir de la luz solar. Por eso, prefieren que las coloquemos en un lugar luminoso, pero alejado del sol directo.

7. ¿Flores más duraderas? Cambia el agua cada cinco días

Y necesitamos cambiar el agua, con sus añadidos, como hemos contado arriba, una vez a la semana; mejor, cada cinco días. Una flor sedienta es una flor moribunda; por lo que tenemos que revisar el nivel de agua en el jarrón y asegurarnos de que los tallos están generosamente cubiertos. 

Eso, y aceptar que las flores del jarrón no son eternas. Así que recordemos olerlas y disfrutar de nuestras rosas y narcisos mientras que duren.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

Las flores nos hacen sentir bien. Y tanto si nos han regalado un ramo de flores o nos lo hemos autorregalado, queremos que nos dure todo el tiempo posible. Por suerte, existen trucos sencillos y caseros para que las flores del jarrón nos duren más tiempo vivas. Y también errores comunes que acortan su vida, y que debemos evitar.

1. ¿Quieres que las flores duren más tiempo? Empieza por limpiar el jarrón