Cinco tareas manuales para entretenerse durante el confinamiento

Taller de manualidades puesto en marcha por el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.

Cristian Vázquez

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El confinamiento obligado por la pandemia de coronavirus -que se extiende ya desde hace casi un mes y medio- es más llevadero (o menos pesado) por lo general para personas acostumbradas a estar en sus casas y con hábitos que se podrían llamar “de interior”, como leer, ver series y películas, meditar o desarrollar entretenimientos “intelectuales”, como los juegos de mesa y de tablero, crucigramas, etc. 

En cambio, el confinamiento resulta más difícil de transitar para quienes normalmente tienen una vida con mucha actividad fuera de casa, como deportes, vida nocturna o aficiones que se practican al aire libre, etc. A continuación se enumeran cinco propuestas de tareas manuales para poner en acción en estos días y que pueden ser muy útiles en particular para las personas de este segundo grupo.

1. Cocina

Cocinar es una de esas tareas de las que mucha gente afirma que le dedicaría más tiempo si lo tuviera. Si hay algo que ha brindado y sigue dando este periodo tan excepcional es precisamente tiempo. Existen muchas formas de “aprovechar” la cuarentena en la cocina. Puede ser un buen momento para volver a preparar algo que se lleva mucho sin hacer, para experimentar con ingredientes y sabores nuevos o para animarse por fin con recetas que plantean desafíos: un plato especial, un postre, una tradición familiar.

Por otra parte, esta también puede ser una ocasión propicia para implementar algún cambio en la forma de comer, como por ejemplo adoptar una alimentación más equilibrada o saludable o pasarse al vegetarianismo o al veganismo. Sobre todo las personas que ya vinieran evaluando esta posibilidad puede que encuentren en estos días el momento oportuno para concretar esa decisión. Consumo Claro ha publicado numerosas recetas sencillas para amenizar la cuarentena y también información acerca de cómo alimentarse para no ganar demasiados kilos durante el confinamiento.

2. Jardinería

Esta es otra tarea que puede dar muchas satisfacciones, pues no se trata de un mero pasatiempo, sino también de una forma de decorar y añadir color y vida a la casa. Aparece también el aliciente de la llegada de la primavera: muchas plantas -sobre todo en los jardines y balcones pero también en el interior de los hogares- “explotan” de vida y color en esta época del año, lo cual representa un gran estímulo para su cuidado y su cultivo.

Existen, además, plantas de interior que ayudan a mejorar la calidad del aire en espacios cerrados, lo cual constituye un motivo más para dedicarles tiempo y energías. También se debe tener tener cuidado porque, como si fueran la otra cara de la moneda, hay ciertas plantas de interior comunes pero potencialmente tóxicas para los seres humanos. En cualquier caso, especies como el poto, la sansevieria, la zamioculca, la drácena y el ficus benjamina son muy apropiadas para novatos que deseen iniciarse en la jardinería.

3. Manualidades con tubos de papel higiénico

Una de las primeras -y más insólitas- reacciones ante el estallido de la pandemia fue que mucha gente saliera a hacer acopio de grandes cantidades de papel higiénico. El caso es que ese producto no ha escaseado y su uso continúa siendo el habitual; un uso, por cierto, cada vez menos sostenible. Como una pequeña contribución con el medio ambiente, y también como un entretenimiento para estos días de encierro y para desarrollar la imaginación y la creatividad, existen muy variadas maneras de reutilizar los tubos de cartón de papel higiénico.

Portalápices, marcos para fotos o espejos, adornos para la pared que son auténticas obras de arte: todo esto es posible lograr con los tubos de cartón. Y también infinidad de títeres y muñecos, brazaletes, relojes de fantasía y otros artículos que hacen mucha ilusión a los niños. De hecho, esta es una actividad que se puede realizar con ellos, para que pasen un rato entretenidos y sin los ojos puestos en una pantalla.

4. Tejer

Esta actividad en el imaginario se asocia solo con las abuelas, pero en los últimos tiempos ha ganado terreno en la vida de muchas personas. En parte porque ciertas prendas de crochet se han puesto de moda en las últimas temporadas, y en parte por algunos estudios que han destacado sus beneficios: reduce la ansiedad y proporciona calma y bienestar a quienes lo realizan, y además favorece sus funciones cognitivas.

Hacerlo en grupo, además, mejora la comunicación con los demás. Así lo destaca una investigación realizada por científicos del Reino Unido, que además apunta que el tejido podría tener un potencial terapéutico. La clave de estos efectos positivos radica en lo siguiente: tejer requiere concentrarse en el trabajo y hacer cuentas y cálculos, todo lo cual contribuye a abstraerse del entorno.

Es decir, algo parecido a lo que se logra con la meditación. Además, por supuesto, el resultado del tejido puede ser una prenda para uno mismo o para hacer un regalo a alguien más y darle, de esa manera, una alegría cuando la pandemia haya pasado. En YouTube se pueden hallar numerosos tutoriales para que quienes nunca han tejido puedan dar sus primeros pasos.

5. Dibujar y pintar

Por lo general, dibujar y pintar se consideran típicas actividades infantiles. Sin embargo, no hay ningún motivo por el cual no las puedan practicar los adultos. De hecho, pueden ser un gran entretenimiento y una excelente manera de incentivar la creatividad. Y ofrecen más beneficios: mejora la memoria, las habilidades comunicativas, la coordinación entre el cerebro y la mano y la capacidad de resolver problemas.

Un artículo publicado por la revista ‘The Lancet’ en explica que dibujar -incluso aunque se trate de garabatos- involucra redes cerebrales que, si no se realizara esta tarea, quedarían inactivas. Una forma particular de pintar consiste en colorear mandalas. Con origen en religiones orientales (el budismo y el hinduismo), los mandalas son dibujos con formas geométricas que, a muchas personas, ayudan a meditar y a hallar su propio equilibrio emocional.

Y es que -más allá de su aspecto religioso- se trata de una tarea que exige concentración y permite “olvidarse” del mundo, lo cual ayuda a relajarse, a reducir el estrés y la ansiedad y, en última instancia, favorece el bienestar general. Numerosos sitios web ofrecen mandalas que se pueden descargar para imprimir y colorear. 

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