Vitíligo, ¿qué ocurre cuando la piel pierde su color?

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El color de la piel está relacionado con la liberación de melanina por parte de los melanocitos. Estos pigmentos sirven para proteger la epidermis y las capas profundas de la piel de las agresiones externas, en particular de la acción de los rayos del sol. 

La calidad de la melanina, así como su cantidad, son claves para el color de la piel. La progresiva desaparición de los melanocitos está en el origen de la decoloración de la piel. Y aquí es cuando hablamos de vitíligo, una patología degenerativa cutánea que provoca un trastorno en la pigmentación de la piel. 

Qué es el vitíligo

Esta enfermedad cutánea llega a afectar a casi el 3% de la población, sobre todo en mujeres y, aunque puede iniciarse a cualquier edad, en un 90% de los casos aparece antes de los 40 años, según la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Como destacan la Asociación Española de Dermatología y Venerología (AEDV) y la Asociación de Pacientes  de Vitíligo en España (ASPAVIT), se trata de una enfermedad sobre la que aún existe un importante desconocimiento por parte de la población general. Con motivo del Día Mundial del Vitíligo, el 25 de junio, es un buen momento para intentar despejar algunas de las principales dudas sobre esta enfermedad de la piel.

Cuando la piel pierde pigmentación

En el vitíligo, la piel pierde su pigmentación cuando las células productoras de melanina, los melanocitos (células de la piel), son atacados y desaparecen de forma gradual (sin melanocitos, la piel se vuelve blanca). Son zonas con poca o ninguna melanina, el pigmento natural de la piel, que forma manchas blancas. La despigmentación puede aparecer en cualquier momento de la vida, a cualquier edad, independientemente del color de la piel o el género.

Aunque existen distintas teorías sobre el origen de la enfermedad, se cree que el vitíligo es un trastorno autoinmune, es decir, es el propio sistema inmunológico del cuerpo el que se vuelve contra sí mismo. El cuerpo destruye sus melanocitos porque los ve como cuerpos extraños. 

También se cree que existen algunos ciertos factores predisponentes (hereditaria, estimada en el 30% de los casos) y precipitantes (ambientales) que están involucrados en el vitíligo. En algunos casos el vitíligo puede estar provocado por un trauma físico o estrés emocional (la liberación de neuromediadores durante el estrés psicoemocional podría promover la desaparición de los melanocitos). Las causas del vitíligo pueden coexistir con otras enfermedades como daño en la tiroides, anemia, diabetes, alopecia areata o psoriasis.  

Cómo se manifiesta el vitíligo

El vitíligo a menudo empieza en forma de manchas blancas que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen hacerlo primero en áreas que reciben mucha exposición al sol como la cara, los brazos, los pies y las manos. 

¿Cómo suele presentarse el vitíligo? En la mayoría de los casos aparece en forma de:

  • Manchas despigmentadas de color blanco o crema, de tamaño y forma variable
  • Bordes convexos con el color habitual de la piel
  • En la mayoría de los casos la mancha no presenta relieve, aunque puede estar ligeramente elevada
  • De forma excepcional se han descrito vitíligos tricrómicos (tres tonalidades) 

Aunque muchas personas no presentan ningún otro síntoma, otras pueden sentir también otros signos como: 

  • Cabello que se vuelve gris o blanco de forma prematura
  • Pestañas y cejas que pierden el color y también se vuelven blancas
  • Cambio de color en la retina del ojo
  • Pérdida de color en la nariz y la boca
  • Inflamación de oídos o los ojos, que puede llevar a pérdida de audición y problemas de visión

Como hemos visto, el vitíligo es una enfermedad con una importante repercusión a nivel estético, por tanto, puede tener repercusiones a nivel psicológico, pero ni es contagiosa ni dolorosa. Ello, unido a su evolución impredecible, puede llevar a una alteración de la calidad de vida, no solo en relación a los demás, sino con uno mismo. 

¿Cuál es el tratamiento contra el vitíligo?

Aunque el vitíligo no se puede curar, hay tratamientos médicos que se dirigen al sistema inmunológico y que tratan de revertir la destrucción de melanocitos. El objetivo es detener la pérdida de melanocitos, ayudar en la proliferación y prevenir las recurrencias (se calcula que del 40-50% de las lesiones de vitíligo recurren en el primer año tras la repigmentación).

 Las cremas con esteroides y las cremas antiinflamatorias no esteroideas son uno de los tratamientos más seguros y simples, sobre todo en el caso del vitíligo recién diagnosticado o que se propaga. 

También puede tratarse con fototerapia (terapia de luz) o incluso trasplantes de melanocitos (útiles para el vitíligo localizado y estable y para las formas segmentarias). Los tratamientos persiguen bloquear la despigmentación, incluir la repigmentación y prevenir la recurrencia. Debe tenerse en cuenta que, cuanto más activo y reticente sea el vitíligo, más rápido tiene que tratarse. 

Determinar si el vitíligo está en fase activa es urgente para proponer un tratamiento que bloquee esta escalabilidad. En el caso del vitíligo no activo, uno de los tratamientos de referencia se basa en la combinación de fototerapia y un tratamiento tópico.

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El color de la piel está relacionado con la liberación de melanina por parte de los melanocitos. Estos pigmentos sirven para proteger la epidermis y las capas profundas de la piel de las agresiones externas, en particular de la acción de los rayos del sol. 

La calidad de la melanina, así como su cantidad, son claves para el color de la piel. La progresiva desaparición de los melanocitos está en el origen de la decoloración de la piel. Y aquí es cuando hablamos de vitíligo, una patología degenerativa cutánea que provoca un trastorno en la pigmentación de la piel. 

Qué es el vitíligo

Esta enfermedad cutánea llega a afectar a casi el 3% de la población, sobre todo en mujeres y, aunque puede iniciarse a cualquier edad, en un 90% de los casos aparece antes de los 40 años, según la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Como destacan la Asociación Española de Dermatología y Venerología (AEDV) y la Asociación de Pacientes  de Vitíligo en España (ASPAVIT), se trata de una enfermedad sobre la que aún existe un importante desconocimiento por parte de la población general. Con motivo del Día Mundial del Vitíligo, el 25 de junio, es un buen momento para intentar despejar algunas de las principales dudas sobre esta enfermedad de la piel.

Cuando la piel pierde pigmentación

En el vitíligo, la piel pierde su pigmentación cuando las células productoras de melanina, los melanocitos (células de la piel), son atacados y desaparecen de forma gradual (sin melanocitos, la piel se vuelve blanca). Son zonas con poca o ninguna melanina, el pigmento natural de la piel, que forma manchas blancas. La despigmentación puede aparecer en cualquier momento de la vida, a cualquier edad, independientemente del color de la piel o el género.

Aunque existen distintas teorías sobre el origen de la enfermedad, se cree que el vitíligo es un trastorno autoinmune, es decir, es el propio sistema inmunológico del cuerpo el que se vuelve contra sí mismo. El cuerpo destruye sus melanocitos porque los ve como cuerpos extraños. 

También se cree que existen algunos ciertos factores predisponentes (hereditaria, estimada en el 30% de los casos) y precipitantes (ambientales) que están involucrados en el vitíligo. En algunos casos el vitíligo puede estar provocado por un trauma físico o estrés emocional (la liberación de neuromediadores durante el estrés psicoemocional podría promover la desaparición de los melanocitos). Las causas del vitíligo pueden coexistir con otras enfermedades como daño en la tiroides, anemia, diabetes, alopecia areata o psoriasis.  

Cómo se manifiesta el vitíligo

El vitíligo a menudo empieza en forma de manchas blancas que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen hacerlo primero en áreas que reciben mucha exposición al sol como la cara, los brazos, los pies y las manos. 

¿Cómo suele presentarse el vitíligo? En la mayoría de los casos aparece en forma de:

  • Manchas despigmentadas de color blanco o crema, de tamaño y forma variable
  • Bordes convexos con el color habitual de la piel
  • En la mayoría de los casos la mancha no presenta relieve, aunque puede estar ligeramente elevada
  • De forma excepcional se han descrito vitíligos tricrómicos (tres tonalidades) 

Aunque muchas personas no presentan ningún otro síntoma, otras pueden sentir también otros signos como: 

  • Cabello que se vuelve gris o blanco de forma prematura
  • Pestañas y cejas que pierden el color y también se vuelven blancas
  • Cambio de color en la retina del ojo
  • Pérdida de color en la nariz y la boca
  • Inflamación de oídos o los ojos, que puede llevar a pérdida de audición y problemas de visión

Como hemos visto, el vitíligo es una enfermedad con una importante repercusión a nivel estético, por tanto, puede tener repercusiones a nivel psicológico, pero ni es contagiosa ni dolorosa. Ello, unido a su evolución impredecible, puede llevar a una alteración de la calidad de vida, no solo en relación a los demás, sino con uno mismo. 

¿Cuál es el tratamiento contra el vitíligo?

Aunque el vitíligo no se puede curar, hay tratamientos médicos que se dirigen al sistema inmunológico y que tratan de revertir la destrucción de melanocitos. El objetivo es detener la pérdida de melanocitos, ayudar en la proliferación y prevenir las recurrencias (se calcula que del 40-50% de las lesiones de vitíligo recurren en el primer año tras la repigmentación).

 Las cremas con esteroides y las cremas antiinflamatorias no esteroideas son uno de los tratamientos más seguros y simples, sobre todo en el caso del vitíligo recién diagnosticado o que se propaga. 

También puede tratarse con fototerapia (terapia de luz) o incluso trasplantes de melanocitos (útiles para el vitíligo localizado y estable y para las formas segmentarias). Los tratamientos persiguen bloquear la despigmentación, incluir la repigmentación y prevenir la recurrencia. Debe tenerse en cuenta que, cuanto más activo y reticente sea el vitíligo, más rápido tiene que tratarse. 

Determinar si el vitíligo está en fase activa es urgente para proponer un tratamiento que bloquee esta escalabilidad. En el caso del vitíligo no activo, uno de los tratamientos de referencia se basa en la combinación de fototerapia y un tratamiento tópico.

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La calidad de la melanina, así como su cantidad, son claves para el color de la piel. La progresiva desaparición de los melanocitos está en el origen de la decoloración de la piel. Y aquí es cuando hablamos de vitíligo, una patología degenerativa cutánea que provoca un trastorno en la pigmentación de la piel.