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Los 5 destinos más buscados en verano

Son los clásicos del verano español, ¿pero realmente los conoces? 

Salou

Playa de Salou. Imagen: Fotolia.

Son destinos clásicos desde que tenemos uso de razón, casi desde las películas de Alfredo Landa. Pero se han mantenido ahí, en el top 5 de los destinos de verano más buscados por los españoles, según los datos de trivago, porque han sabido adaptar su oferta a lo que la sociedad española demandaba en cada momento, y años tras año aún siguen sorprendiendo. 

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Espléndidos y modernizados hoteles, frente al mar y con piscina, fiesta para los más jóvenes, restaurantes con la gastronomía típica y actividades para toda la familia durante todo el período vacacional: la fórmula funciona. ¿Para qué cambiarla? Te llevamos por estos cinco destinos, del menos al más buscado. 

Torremolinos

Este antiguo barrio de Málaga (se independizó en los 80) ha sido siempre un polo de gente joven que acude las noches de verano y los fines de semana a las discotecas en los chiringuitos de Los Álamos. Pero actualmente está en plena reconversión, atrayendo a distintos tipos de público y se ha convertido en referente del turismo gay en el sur de Europa. 

Torremolinos

Vista de Torremolinos desde el castillo. Imagen: Fotolia.

Los hoteles de Torremolinos despiertan el interés de familias de toda Europa, por sus actividades de ocio y sus grandes playas, prácticamente unidas entre sí. Además, Torremolinos es mucho más asequible que Marbella, que atrae al turismo de alto standing; se puede comer en mecas del 'pescaíto frito' como la Carihuela y luego relajarse para ver la puesta de sol o quedarse de marcha en el Café Del Sol y la Sala Molière.

Conil

Este pueblo blanco que destella en la costa de la Luz gaditana, se ha puesto de moda entre los jóvenes por su movida nocturna en bares musicales como La Luna y La Cochera, y por playas plagadas de chiringuitos como la de El Palmar, que pertenece al término de Vejer de la Frontera, y los Caños de Meca, parte del municipio de Barbate, donde la Jaima copa los atardeceres, mientras la discoteca Ojhú de Zahora acapara las madrugadas más cañeras. 

Conil

Playa de Conil con la villa al fondo. Imagen: Turismo de Conil.

Pero no todo es fiesta. De hecho, las familias tienen gran cantidad de hoteles para elegir en Conil, así como restaurantes para tapear, como El Campito o La Mejorana con sus espectaculares degustaciones de retinto (la variedad de ternera local) o de atún. Las heladerías triunfan al caer la tarde, cuando la plaza del casco histórico se llena de turistas y de músicos con un ambiente sensacional, antes de bajar al mercadillo del paseo marítimo a ver ponerse el sol con un colorido, simplemente, fascinante.

Salou

Salou, en la provincia de Tarragona, se divide en playa de Levante y playa de Poniente. La zona de la playa de Levante es la favorita de los extranjeros y la playa de Poniente está bastante más tranquila, con turismo español. Además del mar, sus hoteles destacan por sus impresionantes piscinas, aún a muy buen precio para final de temporada. Precisamente esto lo ha convertido en el tercer destino más buscado por sus hoteles. Sobre todo, aragoneses, riojanos y vascos lo consideran la salida natural al Mediterráneo, la que más cerca les queda.

La playa larga de Salou. IMAGEN: FOTOLIA

La playa larga de Salou. Imagen: Fotolia.

Cuando se viene del frío, es el lugar perfecto para el sol y los paseos marítimos. Un buen plan es levantarse pronto, alquilar unas bicis en el Paseo Marítimo y pedalear tan lejos como se quiera por toda la costa Daurada hacia el sur, a destinos como Cambrils, que es su continuación y ha sido declarada Villa Gastronómica; Ametlla del Mar o el Delta del Ebro, un parque natural repleto de aves protegidas. Y para recobrar fuerzas, en pleno centro de Salou son ideales La Taberna (gastronomía catalana) y Mesón Segoviano (cochinillo, cordero), con entidad y sin alardes económicos. 

Peñíscola

Peñíscola destaca en la costa Azahar por su turismo familiar de toda la vida, que sale a comerse un helado por su paseo marítimo hasta llegar a Benicarló (son más de 8 km, así que en bici o patinando ya es un buen ejercicio) o al puerto, para subirse en la Golondrina y tomarse después un pescado en el bar, aunque tiene más fama la Freiduría María. Desde ahí se admira el pueblo y su bonito castillo. Y lo mejor es que las playas son tranquilas y cálidas, perfectas para los niños. 

Peñíscola

La playa de Peñíscola vista desde la ciudad fortificada. Imagen: Fotolia.

La placidez del día a día pasa por callejear por el casco antiguo y disfrutar de cada rincón. Pero además hay que sumar un fenómeno sorprendente, el rincón del Bufador: una entrada de agua del mar en la roca, que en los días de temporal propulsa chorros de agua en las propias callejuelas. Hay un tren que hace distintos recorridos, como el de las Atalayas, una montaña con casitas en la ladera. Para relajarse Peñíscola tiene hoteles bien acondicionados como el Papa Luna o el Muva Beach y para darse un gustazo los restaurantes Carmen Guillemot y El Caracol, que destaca por su arroz con bogavante

Benidorm

En la provincia de Alicante, Benidorm es el destino más deseado por los españoles. La ciudad con más rascacielos (y probablemente bares y discotecas) por metro cuadrado lleva décadas atrayendo a millones de jóvenes en busca de fiesta, así como a familias que gustan de sus paseos nocturnos después de cenar una buena paella o arroz a banda. A eso les sigue el mojito, en coctelerías como el Playa Pequeña, antes de continuar el paseo contemplando los espectáculos de los bares musicales, que compiten por atraer a la mayor clientela posible. No hay que olvidar que los hoteles de Benidorm además de estar entre los más altos de Europa, también cuentan con el mayor número de actividades y mejores espectáculos de animación en Europa.

Benidorm

Benidorm, vista con las playas de Levante y Poniente. Imagen: Fotolia.

Para coger sitio en la playa de Levante hay que levantarse temprano o ir directamente sin acostarse tras una noche de fiesta, mientras que la de Poniente es más tranquila, el remanso de paz de los oriundos, dentro de lo que cabe. Por la Costa Blanca, con los niños se pueden hacer excursiones a Terra Mítica, un parque temático centrado en las antiguas civilizaciones del Mediterráneo: Egipto, Grecia, Roma, Iberia y Las Islas; y al Aqualandia más grande de la península, en el Parque Natural de Sierra Helada. Sin coger el coche, los miércoles y los domingos hay dos mercados callejeros de ropa y fruta que son muy entretenidos. 

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